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viernes, 10 de enero de 2014

10 de Enero de 2014

Cambiamos de cara y de sitio. Nos ponemos en viaje hacia la capital. Ha habido un chófer que nos ha venido a buscar, pues todavía no tenemos el permiso de conducir del país. Vamos temprano por la mañana. El viaje se da bien y la entrada a Freetown no demasiado complicada. Los salesianos cada uno en su trabajo. Uba en una reunión de los curas con el obispo y nosotros preparando nuestras cosas. Hemos salido de compras y a dar un paseo por la ciudad, siempre tan llena de todo.
      Por la tarde vienen también los salesianos de Lungui, la otra presencia en Sierra Leona, cerca del aeropuerto. Todos participaremos en el encuentro de mañana.

jueves, 9 de enero de 2014

9 de Enero de 2014

Hemos estado toda la noche sin luz, cosa que ya se hace normal. Por la mañana tampoco había agua, así que sin la ducha fresca y tonificante de la mañana.

Mi habitación

 Rezamos laudes y vamos a misa a la catedral. Hay un funeral por una monja de la congregación del Rosario, que murió en Nigeria en un accidente de coche  en el momento que iba hacia el aeropuerto para venir destinada a una comunidad de aquí, y por eso el funeral aquí en la catedral. Nos lleva toda la mañana.
        Después de comer vamos a otro pueblo. Hoy toca la visita a Tikonko, que es el pueblo más importante de la zona nuestra. La reunión se desarrolla con normalidad. Es una comunidad que empezó en el año setenta y dos y  que se siente un poco “mayor”. Creemos que habrá que renovar estructuras y estar con ellos para darle motivos de esperanza. Se suelen reunir los domingos para rezar, pero no hacen catecismo ni otras actividades. Entre los responsables hay uno que le falta una mano… Imagino que son las consecuencias de la guerra… No me he atrevido ni a hacerle alusión a nada. Espero con el tiempo poder hablarle y, si es que comprende inglés, que no estoy seguro, poder saber lo que pasó y lo que vive…

        Destruir siempre es fácil. Construir es mucho más lento y costoso. Estamos convencidos de que la gente que ha vivido experiencias muy duras y de las que no se habla, están necesitados de una gran comprensión y de sentirse amados y queremos estar cerca de ellos y hacerles ver que Dios les quiere… Que Dios nos ayude.

miércoles, 8 de enero de 2014

8 de Enero de 2014

La luz falta más que está y a su ritmo vamos componiendo nuestro trabajo. El coci llega y se pone a fregar los platos. Le paso la plancha y veo que tiene experiencia, así que además de cocinar, nos hará también la ropa.
        Por la tarde vamos a encontramos con la gente de un pueblo “Gbalehum”. Está a cincuenta minutos de casa, por camino regular y tiene además de la iglesia, bastante  apañadita, una escuela primaria. Veremos lo que nos va dando la escuela por aquí, pero me parece que es un terreno en el que podemos encontrar sorpresas que no nos podemos imaginar. Parece ser que el nivel es lo más bajo que te puedes encontrar…
        El “estaban como ovejas sin pastor” es la realidad que encontramos y palpamos. Les queremos transmitir confianza y esperanza. Recemos para  que seamos capaces de hacerlo bien y pronto. Había setenta y cinco personas, muchos críos y buen ambiente. Y nosotros creemos que esta es una comunidad ideal para tratar de integrarnos en ella. Empezar por la iglesia y rezar, siguiendo por la escuela y los críos, nos han dado muy buena impresión y ya hemos quedado de encontrarnos de nuevo el viernes de la semana siguiente para ir a rezar con ellos por la mañana y después conocer otras comunidades y pueblos de los alrededores.
      Hay muchas cosas que se pueden hacer en este pueblo, pero lo primero que queremos es transmitirles confianza y que sientan que estamos con ellos. Después ya iremos viendo.

       Volviendo a casa estamos contentos de la experiencia y en el rosario le confiamos al Señor la nueva comunidad que hemos visitado y sus ilusiones y proyectos y pensamos que si tenemos un poco de fe… Muchas cosas buenas saldrán de este pueblo y los circundantes.

martes, 7 de enero de 2014

7 de Enero de 2014

Seguimos sin luz. Esta vez la cosa ha durado casi veinte horas. Después de la oración y el desayuno nos viene Alfred, el que será nuestro cocinero. Hablamos, proponemos y comienza a limpiar aquí y allá. Más tarde vienen Cecilia, la madre de un salesiano y el sastre y vamos a comprar tela para hacer cortinas para la casa.  De camino nos encontramos con quien puede ser nuestro profesor de legua en mende y nos trae otro como ayuda. Son dos personas mayores y de buena experiencia. Esperamos hacer un buen trabajo con ellos.
      Tarde tranquila y reposada, aunque sin luz y con poca calidad en la conexión a internet, pero ya nos vamos acostumbrando.

lunes, 6 de enero de 2014

6 de Enero de 2014

Para variar, hoy también la luz se ha ido varias veces, pero siempre ha vuelto tardando más o menos tiempo. Hemos amanecido con una intensa niebla, fruto del harmatán y la humedad del ambiente y lentamente, pero seguro, el sol se ha ido imponiendo dejando sentir su calor.
       Hemos salido a conocer sitios, el centro de pastoral que está aquí cerca de nosotros, los comercios de la ciudad donde vemos que hay mucho de lo de “hecho en China” y de ínfima calidad, además de muchos productos imitados. Con todo hay que saber lidiar y comprar lo que te convenga. Hoy han sido almohadas, una plancha, un alargador… Y también hemos hecho una visita al banco para ver las condiciones para abrir una cuenta. Luego ha venido la monja del centro de pastoral a presentarnos alguien como cocinero a la vez que la madre de un salesiano a traernos comida que ella ha preparado y el que nos conecta con internet para ver de solucionar algunos problemas, pero es que la comunicación no es buena y además es lenta, pero es lo que tenemos.
       Por la tarde nos llama el obispo. Hay un encuentro con los curas y se han olvidado de nosotros… O se han dado cuenta que no estábamos… La reunión es agradable y el ambiente es bueno. Podemos conocer a unos cuantos curas más e ir integrándonos en lo que es la vida de  la diócesis.

       Al volver a casa estamos sin luz y la conexión a internet es muy lenta. Aprovechamos para ir a dormir. A ver si mañana hay algo mejor.

domingo, 5 de enero de 2014

5 de Enero de 2014

Aquí hoy se celebra la Epifanía y así nos lo manda el calendario litúrgico.  Víctor está en plan de marcha y nos despedimos mientras vamos camino de los pueblos a encontrarnos con la gente.
        Llegamos temprano a Tikonko, nuestro primer punto de reunión. Allí hemos convocado a la gente del pueblo y a los responsables de otras comunidades cercanas y allí tratamos de visitar a la gente del pueblo en sus casas.
       Hay una fiesta de los críos en la escuela del pueblo que regentan los metodistas y, por supuesto, en la celebración tenemos sólo adultos. También coincide que hoy hay una fiesta-ceremonia tradicional en un pueblo cerca y mucha gente se concentra en ese pueblo, lo que hace que en la iglesia nos encontremos menos de cincuenta personas. Buena lección y reflexión, que nos habla de que debemos estar con la gente, acompañarlos y hacer catecismo durante largo tiempo para que haya cristianos.
       La misa ha sido algo festivo y en la que hemos tratado de encontrarnos a gusto unos con otros y con Dios. La gente habla mende y comprende inglés. Hay varios maestros entre los fieles y la homilía es participada y animada. Hago muchas preguntas y la gente me sigue y me responde bien. Nos sentimos contentos de estar juntos y esperamos que esto sea el principio de numerosos encuentros posteriores.
       Habíamos hecho una invitación a la gente de los pueblos a venir a la misa y luego encontrarnos y ver los pueblos que venían y a los que íbamos a visitar posteriormente. Nos hemos juntado gente de seis pueblos y, después de un trabajoso esfuerzo para rellenar una hoja con datos de cada uno de los pueblos, nos hemos citado para esta semana y la que viene en los diferentes pueblos. Para nosotros será el momento de ver de cerca lo que hoy ha sido una representación y allí tomaremos contacto con la realidad concreta, en su terreno, y veremos lo que nos piden y lo que podemos hacer.
       Finalizamos la reunión, muchos van a ir a la ceremonia tradicional y llevamos en el coche al pueblo más lejano a dos mujeres que han venido a pie. Todo ello hace que nos encontremos de vuelta a las tres de la tarde.
       Tarde tranquila tratando de sacar conclusiones sobre lo que vemos escrito en las hojas de los pueblos. Algunos datos llamativos… No hay religión tradicional, sólo cristianos de diferentes confesiones y musulmanes...¿? Acaso nos les hemos sabido hacer bien las preguntas… Pero en general estamos satisfechos de la respuesta y del ambiente y pensamos que el trabajo que podemos hacer será muy positivo para todos.

       Por lo menos hoy no se ha ido la luz y he podido trabajar hasta tarde, aunque los insectos están bien presentes en todo momento y siguen siendo atraídos por la luz.

sábado, 4 de enero de 2014

4 de Enero de 2014

Me levanto temprano, pero hoy no hay estrellas, está nublado y no se pueden ver. Es algo que se me hace raro, acostumbrado al polvo del desierto que aquí llega, pero le vence la humedad hasta ahora.
       Rezamos, disfrutamos de un tranquilo desayuno y salimos con el vehículo que conduce Víctor, pues nosotros seguimos esperando la licencia del país.  Visitamos en primer lugar al obispo. Víctor le quiere saludar y nosotros nos sumamos para ver por donde anda nuestro profesor de mende que el obispo nos ha prometido y aún no hemos encontrado, esperemos que aparezca un día de estos.
        A la salida de la visita al obispo, Víctor, que conoce a la gente, nos lleva donde los Espiritanos, que regentan una parroquia y que hace muchos años que trabajan por aquí. Les saludamos y también nos prometen mirar en la biblioteca y ver si hay algo que nos pueda interesar de lo que han escrito los que les han precedido.
       Nos pasamos un buen rato en un supermercado, donde por lo menos hay aire acondicionado, pues calienta bien y, si no hay mucho donde elegir, por lo menos el tiempo se pasa al fresco. Cosa distinta es después cuando en el mercado queremos comprar utensilios locales. Aquí el calor es enorme, sudas por todos los poros y acabamos yendo para casa con calor y ganas de comer.
       Ya nos han dejado la comida, que nos trae una señora desde el centro de catequesis y hoy toca arroz y pescado. Está bueno y comemos con apetito. Lo que sobre lo terminamos a la noche.
      Por la tarde, después de la siesta, que he podido hacer en el comedor a la sombra del ventilador, porque en la habitación no le hay, me dedico a utilizar la fregona que he encontrado en el supermercado. No es de España, pero por lo menos tiene el tipo y puedo recoger buena parte del polvo que acumulaba la casa. Nos damos cuenta de que después de la operación y la ducha correspondiente, pues estaba empapado de sudor, se respira mucho mejor y la casa se nota más agradable. Para mí le falta el olor de Bárago de los domingos, cuando se limpiaban los bancos de la cocina con lejía y  quedaba el olor a limpio… Pero aquí el detergente también hace su labor y deja la casa perfumada y agradable.
       Se nos ha ido la luz y afrontamos la cena y el resto del día en las tinieblas. Buena experiencia para mañana hablar de Jesús como la luz… Pero eso es para nosotros porque en los pueblos a los que vamos a ir no tienen luz…

      Disfrutamos un buen rato de la compañía de Víctor, compartimos nuestras experiencias, rezamos el rosario fuera paseando, que hace menos calor que en casa y a una hora prudencial los otros se retiran y yo aprovecho para conectarme, recibir correos y luego hacer la crónica en el silencio y la paz que nos envuelven, mientras dure la batería del ordenador.

viernes, 3 de enero de 2014

3 de Enero de 2014

Hemos estado toda la noche sin luz, pero finalmente por la mañana nos ha llegado. Rezamos, desayunamos y esperamos la venida del que nos va a informar sobre las posibilidades de conectarnos a internet. Después viene de nuevo la monja, Bernadette, solícita y atenta con nosotros en cualquier cosa que podamos necesitar.
        Finalmente acaba llegando Roland, el que nos presenta la conexión a Internet y es el cuento de que sabes cuando empieza y nunca  acaba… Estuvimos toda la mañana, comió con nosotros, siguió buscando soluciones a problemas que se le presentaban y, acabamos con que seguiríamos después, mañana o el lunes.

       De forma inesperada y sin avisar se nos presenta Víctor, un salesiano del país que está en Ghana. Ha venido a alguna cosa personal y ha querido visitarnos. Le acogemos con gusto y se siente como en casa, pero sin cama, (duerme en el suelo, como nosotros), sin luz un buen rato, sin comida (salimos a cenar porque no tenemos nada en casa), pero nos encontramos a gusto y compartimos experiencias que a todos  nos hacen sentirnos bien.

jueves, 2 de enero de 2014

2 de Enero de 2014

Uba se vuelve a Freetown en bus y nos deja el coche. Sale a las seis de la mañana. Le acompañamos a la estación y volvemos el vehículo a casa, pero no le usamos, pues nos falta el permiso de conducir del país, que seguimos esperando.
      Rezamos, desayunamos, ordenamos la casa, nos viene a visitar la monja que trabaja en el centro de pastoral, sor Bernadette, y que ayer visitamos en su casa y nos ayuda en lo que necesitamos. Arreglar la comida de esta semana y algunos detalles menores.
       La comida sigue siendo el arroz que nos dieron ayer en el pueblo y unos buñuelos que nos ha traído el hermano del cura salesiano que nos acompañó ayer y que nos ha hecho su madre.
        Haciendo programaciones y cambiando ideas se nos viene la hora de la comida y por la tarde, después de la siesta y leer un rato, viene de nuevo la monja y nos vamos con ella a la ciudad para ir conociendo los sitios que necesitamos. De vuelta nos traemos unas cuantas cosas que vamos comprando. Seguimos sin luz y hace calor, pero ya tenemos lámparas para sustituir y cenamos, de nuevo arroz y buñuelos y después, la cena paseada, rezamos el rosario y tras un buen rato de conversación, celebramos al eucaristía, que no habíamos dicho por la mañana. Me sigo entrenando en la misa en  inglés, pues hacía mucho tiempo que no celebraba en esta lengua y además, con los cambios que han hecho, siempre me pilla algo nuevo.

       Tenemos un buen rato de charla los dos salesianos que estamos en casa, Jos y yo. Las cosas son interesantes, el conocernos y comunicarnos experiencias, y a los dos nos parece que es muy interesante conocer cuantas más cosas del otro para así mejor comprendernos y tratar de vivir juntos y unidos.

miércoles, 1 de enero de 2014

1 de Enero de 2014

Como nos fuimos a la cama pronto, también pronto por la mañana  estoy despierto y salgo a contemplar las estrellas. Donde hay poca contaminación lumínica se ven muchas. Las primeras que observo para orientarme son la Osa Mayor, que no  la Estrella Polar, pues no llego a verla en el horizonte, y la Cruz del Sur, esta sí que se ve muy clara y distinta. Para mí contemplar el cielo siempre es un misterio, pero aquí se ve mucho más claro y me hace pensar en la grandeza de un Creador y la pequeñez de cada uno de nosotros, sus criaturas.
       Hemos comenzado el año y nos encontramos para rezar por la mañana. Luego salimos hacia los pueblos. El obispo nos ha hecho saber que vendrá a Tikonko para hacer nuestra presentación. Nosotros hemos prometido ir a otro pueblo, Gbalehum, a decir la misa y sabiendo que las cosas van a retrasarse, vamos a decir la misa y, aunque tengan que esperarnos un poco, por lo menos la gente en Gbalehum estará contenta.
       Nos acogen encantados y no tienen prisa en venir, pero les hacemos saber que el obispo nos espera y queremos no hacerle larga la espera. Preside la misa Paul, un salesiano d aquí que les dice la misa en mende y la gente está encantada. Acabada la misa nos quieren hacer quedarnos a comer y cuando les hacemos saber que monseñor nos espera, nos dan una cesta con dos cazuelas: arroz y salsa, además de los dones que han presentado en la iglesia; arroz de la zona, cacahuetes y unos ñames.
        Cuando llegamos de vuelta a Tikonko ya hace un buen rato que nos esperan. El obispo ha venido con el cura de la parroquia y han aprovechado para confesar a la gente. Comenzamos la misa con los deseos de paz y prosperidad y bajo el manto de la Reina de la Paz. El párroco habla a la gente en un tono muy cercano y participan en la homilía dialogada, algo que me gusta y que es lo que solía hacer también con la gente de los pueblos. Eso les ayuda a entender y seguir mejor el comentario.
      El obispo está muy contento con nosotros y nosotros estamos también contentos con lo que se nos propone como trabajo. Esperemos que todos estemos a la altura.
       Al final de la misa nos pone a su lado y dice a la gente que ahora nos tienen con ellos y que espera que sean capaces de hacerse cargo de nosotros. Luego salimos y el jefe del pueblo, cristiano bautizado y comulgante, así como su esposa, nos reciben en casa y nos invitan a comer a todos.

         Después de la comida vamos a la casa que tenemos alquilada en Tikonco y traemos cinco bancos que había allí en reserva, para por lo menos tener donde sentarnos, pues en casa no hay ninguna silla. Por la tarde salimos de compras y a visitar diversos lugares. Estamos contentos de lo que hemos vivido y ansiosos de comenzar en serio el trabajo. No hay luz, cenamos lo que nos han preparado en Gbalehum como comida  y nos vamos pronto a la cama, pues mañana empezaremos la jornada temprano.