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domingo, 19 de octubre de 2014

19 de Octubre de 2014

Domingo

   La mañana amanece con un poco de neblina. Uba sale con el coche hacia los pueblos y yo voy en dirección de un pueblo cercano a Bo que se llama “Mattru in the Rail” (Una antigua estación de ferrocarril). Cogemos una moto-taxi que nos lleva los cuatro kilómetros que nos separan de la ciudad. El camino está lleno de baches, pero eso es lo normal durante las lluvias.
        La experiencia es muy agradable. Es la primera vez que voy a encontrarme con ellos y para ellos también es algo muy interesante el saber que a partir de ahora van a tener una presencia más regular de los curas entre ellos y esto en una fecha como el domingo de las misiones. Son unos 150 en total y predominan los adultos.

        Durante la misa se repiten los gestos de acogida y de alegría y al finalizar tenemos un encuentro con los responsables de la comunidad. La impresión que me dan es de ser un grupo bastante bien organizado y con ganas de trabajar. Les animo a que juntos hagamos una buena labor para Dios y nos despedimos hasta la próxima.
         Cuando volvemos, estoy empapado de sudor y meto las cosas en la lavadora, pues ha venido la luz, pero ha sido un espejismo, pues unos minutos después se fue y no volvió hasta media noche.

        Tarde tranquila leyendo y encontrando a gente que viene a vernos. Otra vez nos visita la lluvia en diversas ocasiones, permitiendo que baje la temperatura y se pueda dormir sin problemas.

sábado, 18 de octubre de 2014

18 de Octubre de 2014

Sábado

Celebramos a san Lucas y, como es sábado nos tomamos las cosas con un poco más de calma. El día aparece soleado y después de la limpieza de la casa nos pasamos un buen rato de la mañana haciendo un paso para no pisar la arena, pues toda la traemos a casa en el calzado.
         Después de comer y un momento de reposo, vamos a los pueblos: hoy vamos solos Uba y yo. Primero pasamos por la iglesia en construcción en Tikonko. Están rellenando los cimientos y van a buen ritmo. El grupo de los que trabajan es numeroso.
         Luego seguimos para la reunión de parejas y nos dan la noticia de que la gente sigue muriendo en la parroquia. Hay un pueblo en el que se han puesto en cuarentena varias casas y varias personas adultas llevadas al hospital. Les deseamos la mejor suerte.
        Para la reunión de parejas primero tenemos que esperar un largo rato, pues la gente no está disponible, pero luego las cosas transcurren por los mejores cauces, los comentarios que hacen unos y otros son muy positivos. Las parejas que hablan dicen que la vida les ha cambiado mucho y se les ve que están verdaderamente felices; aunque también hay una pareja que ha tenido problemas y no han sido los otros capaces de resolver la situación.
        Hoy se ha presentado el problema en la reunión y les he dicho lo que siempre les digo: Hablar y entenderse es la fórmula, así que pensad en cuando queréis reuniros y vengo si os parece necesario, pero no penséis que soy yo quien os va a ofrecer soluciones, sois vosotros los que tenéis que resolver vuestros problemas, que no sois niños, sino adultos.
        A la vuelta, con Uba, rezamos el rosario y me dice lo que ha disfrutado en la reunión de las parejas. Le digo que me ha pasado lo mismo y juntos damos gracias a dios que nos permite vivir estos momentos tan agradables.

       En casa y después de cenar, planificamos los sitios a los que vamos a ir y las actividades a realizar para mañana; y trato de preparar las cosas que voy a llevar para la misa esta noche de forma que tenga menos preocupaciones mañana.

viernes, 17 de octubre de 2014

17 de Octubre de 2014

Viernes

Hoy es el cumpleaños de mi hermano y nos acordamos de rezar por él en la misa, así como también lo hacemos por tantos otros, en especial por los que mueren con el ébola, algo que nos toca tan de cerca.
       También hoy tenemos la primera sesión de clase de mende. Vamos a ver si acabamos hablando la lengua local. Por lo menos ganas de hacerlo que  no nos falten. Mientras estamos en clase el otro salesiano y yo, los demás van a ayudar a los que están construyendo la iglesia y vuelven cansados y contentos, pues organizan una sesión de cantos antes de comer.
       Durante la comida me llaman desde la redacción de un periódico de España y quieren conocer mi opinión sobre lo que pasa por aquí… Aunque me ha llegado una entrevista que he compartido de tres misioneros españoles que están trabajando en el norte del país, yo me siento mucho más limitado y sin contacto todavía con esa realidad tan dura… Y esperemos que por aquí no llegue y por allí se acabe cuanto antes.
       Seguimos sin luz y con calor y esperamos que llueva para que pueda refrescar y dejemos de sudar, cosa que hace en la cena y se nota la calma y tranquilidad que deja cuando refresca el ambiente.
        Después de cenar me paso un buen rato con los de clase de español. Hoy andamos viendo el sistema solar, pues alguien me ha enviado un correo con esas referencias. Me llama la atención lo poco que conocen en general y la baja formación que tienen, pero juntos tratamos de ver las cosas y lo que no entienden intento explicarlo y pasamos un rato agradable compartiendo lo que cada uno va entendiendo.

        La luz viene más tarde de las doce. Aprovecho para intentar enviar correos y ponerme al día de las noticias.

jueves, 16 de octubre de 2014

16 de Octubre de 2014

Jueves

Después del desayuno viene el fontanero que nos ayuda a resolver el problema del pozo negro. Por lo menos ahora tenemos los servicios a disposición. También viene el constructor a buscar dinero para la obra de la iglesia que estamos construyendo y al final de la mañana organizamos la salida de después de comer. Iremos a Gondama, un pueblo que tiene un campamento de militares y a Mattrru on the Rail, un nuevo sitio en el que tenemos que acompañar a la numerosa comunidad. Como me toca ir el domingo y no he ido nunca antes, vamos hoy y así ya sé el camino.
       Me ha parecido un sitio muy interesante y con una comunidad con iniciativa, pues están construyendo su iglesia y se ve que hay movimiento. Nos sorprende la lluvia, pero pasado el chaparrón de nuevo sale el sol.


       Hemos pasado todo el día sin luz y además no hay conexión a internet, así que sigamos teniendo paciencia que una y otra llegarán.

miércoles, 15 de octubre de 2014

15 de Octubre de 2014

Miércoles

Aparece el día claro, pero también luego se hacen presentes las nubes. Pensamos ir a ver el comienzo de la construcción de una iglesia que empezamos en Tikonko, pero esperamos a que sea por la tarde para al mismo tiempo ir también a los pueblos de Valehun y Cassama, este último al lado del río Sewa y al que estamos comenzando a ir.
Rio SEWA en momento de lluvias
        Cuando visitamos la iglesia en construcción hay algunos inconvenientes y Uba decide quedarse para estar con el constructor. Los demás vamos a la oración a los pueblos, donde se nos recibe con alegría, pero la gente está trabajando en las granjas y no suelen venir hasta el momento del oscurecer.
       La primera vez que les visitas, te sueles encontrar con esta situación. La segunda, si ya te esperan, es posible que haya alguno más. En Valehun todos se alegran de verme, pues han esperado mi vuelta más tiempo del que les dije. En Cassama, como todavía no tenemos una comunidad organizada, se alegran de verme, pero se nota que aún tenemos camino por hacer. Que Dios nos dé su gracia para que podamos realizar su trabajo con unos y otros.

       De vuelta a casa ya de noche, cenamos y, cansados, nos vamos a dormir. La lluvia, con su compás sordo y monótono, nos acompaña un buen rato.

martes, 14 de octubre de 2014

14 de Octubre de 2014

Martes

   Ha llovido algo por la noche, pero se puede trabajar y seguimos con la faena del pozo negro que tiene problemas. Viene el constructor, que nos orienta en lo que tenemos que hacer, pero aquí también habrá que seguir teniendo paciencia, pues el trabajo es lento.
      Estamos todo el día sin luz. Al final ponemos un rato el grupo electrógeno y cargo la batería del ordenador para poder escribir y recibir correos.
       Siguen los mismos problemas con la enfermedad. Uba, que ha vuelto de la capital nos dice que la gente sigue muriendo y por falta de medios y colaboración de la gente que sigue creyendo en los malos espíritus y los hechiceros…

        Sigue lloviendo a ratos y seguimos con la clase de español, que me hace percatarme del poco ambiente de estudio que tienen los alumnos y la falta de costumbre de esforzarse en retener y dominar algo que se les ofrece como un reto, prefieren dejarse llevar y esperar a que otro tome la iniciativa.

lunes, 13 de octubre de 2014

13 de Octubre de 2014

Lunes

Amanece el día lluvioso, lo que nos permite no sudar mucho; después de desayunar Uba se va con el periodista hacia la capital. Nosotros nos quedamos en casa y, como sigue lloviendo, aprovechamos el tiempo haciendo ejercicios de lectura y comprensión del inglés con los jóvenes que están con nosotros. Tienen sus problemas, pues suelen hablar en criollo y a la hora de leer y escribir, eso no les ayuda mucho.
       El día lluvioso sigue y después de comer la gente se echa bien la siesta. El día plomizo invita a dormir. Pareciera que el sol es el regulador de una actividad que cuando no brilla se ve ralentizada y casi puesta en sordina.

      Por la tarde seguimos con la preparación de la liturgia que habíamos empezado hace unos días y vemos que les cuesta mucho desenvolverse, pues el nivel de los jóvenes parece más bien bajo. Lo mismo pasa después de cenar que tenemos un rato de aprendizaje de español. Seguir un canto es algo que les lleva una cantidad de tiempo grande y no logran retener ni melodía ni palabras. La paciencia también tiene que ser algo que se ejercite aquí.

La Mochila que cambió de ocupación


LA MOCHILA QUE CAMBIÓ DE OCUPACIÓN…

(para mi hermana)

Los tiempos que corremos y tal como está la situación laboral, hablar de cualquier cambio, sobre todo si se ha tenido un empleo estable, puede inducirnos a pensar en algo que nos va a conducir a problemas y hasta se puede esperar lo peor: la pérdida de un empleo; pero no creo que sea este el caso de nuestra mochila.

Ha servido paciente y calladamente durante largos años para llevar las cosas de cada día al trabajo a una señora en California que conducía un vehículo de transporte escolar y la mochila estaba acostumbrada al ruido, al movimiento y al trasiego continuo de un sito para otro de escolares con sus carteras de clase, y a recibir y guardar celosamente en ella toda suerte de artículos que su ama le confiaba, desde prendas de ropa hasta libros y cuadernos de apuntes, sin olvidar el compartimento para el bocadillo . Ella era la tumba sellada con cremallera que guardaba el secreto siempre a su dueña y la fiel compañera y colaboradora en su trabajo. Hiciera frío o calor, lloviera o saliese el sol, de lunes a viernes, de la mañana a la tarde, si no era en vacaciones, ella era la constante compañía que siempre estaba al lado de su ama.

Hoy su ama se ha jubilado y la mochila va a comenzar una nueva vida lejos de su ama que siempre la recuerda con cariño, pero que la ha dejado vía libre para emprender su nueva singladura.

Primero la cosa empezó cambiando de vehículo. No era el bus de todos los días, era un utilitario y se dirigía a un gran espacio abierto donde pudo ver una especie de pájaros metálicos enormes que ingerían a las personas por un costado por una boca my grande y ella se sintió un poco asustada al ver aquello. No era su autobús de todos los días, y además hoy, su dueña la había llenado hasta los topes. Estaba que reventaba de paquetes y bolsas envueltos la mayoría en papel de regalo y entre todo esto le llamó la atención unas sandalias que iban a ser sus amigas y confidentes en la nueva situación, pero que ella aún no conocía, pues su ama la había confiado a otra señora que se iba de viaje y tenía más bultos que ella y la mochila había perdido el protagonismo de otros días teniendo que compartirlo con otra maleta más grande que ella y que también pesaba lo suyo.

Juntas emprendieron un largo viaje que duró toda la noche y parte del día siguiente. La mochila estaba un poco asustada, pues la pusieron en la parte alta en un compartimento que luego cerraron y no le permitía ver lo que pasaba, pero sí oía el ruido de las conversaciones en voz baja y los pasos apresurados de algunas personas por el estrecho pasillo central. Ella nunca recordaba haber hecho un viaje tan largo, pero al mismo tiempo estaba ilusionada, pues sabía que su dueña se la había confiado a la otra señora, pero esa no era su nueva dueña, sino una intermediaria. Ella sabía que tenía que viajar y además viajar lejos. Por ello no se preocupó cuando llegó a un nuevo destino, una casa a la que luego llegaron unos niños y emocionados abrieron los paquetes envueltos en papel de regalo y contentos le daban besos a la señora que la había traído y le decían “gracias yaya”, y la señora complacida les animaba a seguir en su tarea de abrir regalos.

Después llegó un momento de calma. Como otras veces cuando acababa el trabajo, en casa llegaba el reposo, y ella comprendió que era también hora de reposar un poco. Dentro guardaba las sandalias que serían sus compañeras y confidentes, esperando ver el nuevo rumbo que tomarían las cosas. Ambas se reposaron un par de días, pero pronto llegó alguien a casa a quien su nueva dueña le dijo: mira, esto es tuyo. Tómalo y dispón de ello.

La mochila y las sandalias, que ahora eran ya buenas amigas, se miraron preguntándose qué va a ser de nosotras ahora. Cuál va a ser nuestro nuevo destino. Pero se sintieron tranquilas cuando oyeron el comentario que su nuevo dueño hacía de ellas: son perfectas es lo que necesitaba y me vienen a la medida. Las dos, sandalias y mochila, respiraron y se dijeron: tenemos una nueva vida por delante entre las manos de nuestro nuevo propietario, el cual se puso inmediatamente las sandalias y ya no se separó de ellas. La mochila quedó a la espera de nuevo destino y espiando los pasos de las sandalias

Esta aventura duró un cierto tiempo, pues el nuevo dueño se movía de un sitio para otro y no tenía sitio fijo de residencia, pero las sandalias le contaban a la mochila los pasos de su dueño y un día el dueño emprendió también un largo viaje, que esta vez a la mochila le pareció más sencillo, pues ya tenía la experiencia del anterior. Llegaron a un sito nuevo que no había visto nunca y aquí todas las cosas eran diferentes. Aunque algunos hablaban en el idioma que ella comprendía, otros muchos hablaban algo que ella no había oído nunca y le resultaba muy curioso todo lo que pasaba a su alrededor. Hacía calor y había mucha humedad, pero la gente sonreía contenta, mucho más de lo que ella estaba acostumbrada a ver en su vida anterior.

Después de pasar por diversos sitios, la mochila llegó a uno que le pareció que era su residencia definitiva, pues su dueño deshizo las otras maletas y colocó todo en las estanterías que tenía una habitación pequeña y caliente, rodeada por los murmullos de gente joven que estaban en la misma casa.

Durante la semana las sandalias le iban contando sus experiencias, pues el dueño no se las quitaba más que para dormir y le iban diciendo los nuevos caminos que estaban recorriendo. El colmo para la mochila fue cuando el domingo por la mañana, muy temprano, el dueño la sacó de la estantería, la puso encima de la cama y, con cuidado y cariño, fue metiendo en ella unos cuantos libros. Algunos le resultaban comprensibles porque estaban escritos en inglés, pero había otros que no podía leer, pues estaban escritos en una lengua que no había leído nunca; y luego metió también un vestido blanco largo y una banda de color verde doblados con mucho esmero. Después puso también en otro compartimento dos botellitas, una con agua y otra con vino y unos trocitos de pan redondos bien guardados en una cajita de plástico. Luego trajo una copa de metal y un platito envueltos en un paño y los colocó cuidadosamente al lado de las botellitas y con todo ello, me puso a la espalda y salimos de la casa.

La mochila estaba tan contenta y tan emocionada que no se lo podía creer. Hoy ella iba a ver lo que las sandalias le habían contado, lo difícil que era transitar en los caminos y lo interesante que era conocer nuevas personas que saludaban al dueño con cariño y le decían cosas en una lengua que la mochila no comprendía, pero veía cómo todos estaban contentos y sonreían.

Luego comenzó algo que la mochila nunca había visto. Desde la silla donde la habían dejado colgada, después de vaciar todas las cosas que llevaba sobre una mesa alta, iba viendo cómo las personas que estaban en la salita hacían la señal de la cruz y rezaban en una lengua que nunca había oído hasta entonces, pero que también su dueño hablaba, lo que la tranquilizó y la animó a seguir las cosas con atención. Escuchó que leían en inglés y luego la lengua que no comprendía; y luego el dueño, que se había vestido la bata blanca y llevaba la banda verde colgando del cuello, habló un rato a la gente. Les hacía preguntas y ellos respondían y todos estaban atentos y seguían con interés. Luego puso los trocitos de pan redondos en el platito que había preparado en casa y un poco de vino en la copa y siguió leyendo del libro que la mochila no comprendía y todos seguían con respeto y adoración. La mochila estaba impresionada de ver lo que estaba sucediendo, pues nunca se había imaginado algo así y lo que más le llamó la atención es que descubrió que esto iba a ser su nueva vida, pues su dueño se despidió de la gente hasta la semana que viene. La mochila comprendió ahora cual era su nuevo cometido y en qué iba a emplear su capacidad, sería la fiel amiga y compañera de aquel dueño a quien su antigua dueña le había confiado y así podía vivir una nueva singladura, muy distinta de la anterior, pero muy interesante, intentando comprender un poco de las nuevas palabras que las personas sonrientes pronunciaban y tratando de guardar igualmente los secretos que su nuevo dueño le confiaba.

Por la noche, de nuevo en la estantería y vacía de libros y bata blanca, soñaba recordando lo que había vivido durante el día y velaba el sueño de su dueño, esperando ser de nuevo puesta en movimiento hacia la gente sonriente con los que tanto había disfrutado.

domingo, 12 de octubre de 2014

12 de Octubre de 2014

Domingo

Domingo y levantarse temprano se siguen dando la mano. Pero a pesar de todo, llegamos justos al sitio al que vamos a decir misa. Por una parte el camino en mal estado y por otra, varios compromisos, nos hacen llegar justos. Además la gente nos esperaba en otro pueblo. Trataremos de tener las cosas un poco mejor organizadas la próxima vez.
       Digo la misa en Nyargorhun, el pueblo del catequista. Al final de la misa acaban siendo numerosos, pero no tantos como en el mes de julio. Habrá que ver qué se puede hacer para que la gente siga aumentando.
        Por lo menos intento estar cercano de la gente y que todos nos sintamos a gusto y como participando en el banquete del que nos hablan las lecturas.
       Acabada la misa salimos hacia Tikonko, donde llegamos también con el tiempo justo. Nos están esperando y digo la misa en mende, como me sugieren. Hay cierta preocupación, pues ha habido varios muertos en una familia en el pueblo y algunos les son cercanos, pero la celebración va por los cauces normales y prometen encontrarse la semana que viene para rezar el rosario antes de comenzar la misa.
       Justo después de comer viene un periodista español, Gonzalo, que está haciendo reportajes sobre la enfermedad en Sierra Leona. Le traen las monjas clarisas mejicanas, que vienen del este y se queda en casa, pues mañana viajará con Uba. Tengo ocasión de hablar un buen rato con él y me da una muy buena impresión. Alguien que ha venido a hacer su trabajo, pero que se encuentra muy a gusto en nuestro ambiente y a quien le impresiona el que recemos ante el Santísimo por la tarde durante largo rato. Sale muy contento de la experiencia.
       Hoy, día de la Virgen del Pilar, me acuerdo de los momentos vividos en otras latitudes. Aquí la vida transcurre normal y animo a la gente a rezar el rosario, en la medida que se puedan reunir, pues estamos en el mes de octubre.

       También he tratado de escribir un poco sobre la mochila que mi hermana me ha regalado, simplemente para agradecer el regalo y más sabiendo de quien viene y cómo viene.

NOTICIAS DE NAVARRA

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/09/27/sociedad/navarra/un-salesiano-viajara-a-sierra-leona-para-llevar-comida-recogida-en-pamplona-a-enfermos-de-ebola