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miércoles, 10 de diciembre de 2014

10 de Diciembre de 2014

Miércoles

Tenemos la misa por la mañana temprano y después van a trabajar en la granja. Hoy lo hacen los de un pueblo y mañana irán los de otro. Están ayudando voluntariamente en la limpieza de lo que será nuestro terreno y donde pensamos construir nuestra casa.

       Hoy puedo decir que he tenido una clase de más de dos horas con un profesor de mende. Me le han recomendado y ha sido capaz de explicarme las cosas de la gramática y traducir lo que significan las diferentes palabras, cosa que hasta ahora nadie había logrado hacerlo. Me ha llamado la atención que nos hemos pasado dos horas trabajando y no me he dado cuenta del paso del tiempo. Cuando encuentro a una persona que logra responder a lo que le pregunto, me encuentro a gusto y la clase se me pasa sin darme cuenta. Espero que podamos trabajar juntos por un tiempo y veré los progresos que puedo hacer en la lengua local.
       Por la tarde me he pasado bastante tiempo estudiando lo que me han ensañado por la mañana. Hacía calor y a veces no sabía donde meterme, pero las ganas de conocer la lengua, me ayudan a estudiar aunque sea sudando.
         Ahora ya hace varios días que no llueve y se nota la sequedad en el ambiente, aunque sigue siendo muy húmedo el aire. En la pista el polvo ha aparecido y la sequía se va haciendo notar.

        Me han hecho saber que el contenedor está a punto de llegar y me dan el precio de lo que van a costar los trámites del puerto y el transporte hasta aquí. Esperemos que todo se pase sin problemas.

martes, 9 de diciembre de 2014

9 de Diciembre de 2014

Martes

En el día después, los primeros viajeros salen temprano y un poco más tarde los demás. Uba va a llevar a un grupo y al mismo tiempo se unirá a los que están haciendo ejercicios en la capital. Durante la semana estará con nosotros Philip, el salesiano que se ordenó en el mes de julio y que aprovecha unos días para visitar a su familia a la vez que nos acompaña.
      Sigo buscando una persona que me pueda ayudar en la lengua local y hoy me han presentado a otro más. Hemos quedado que mañana nos encontraremos para ver si la cosa puede ser, pues el problema es que saben hablar, pero no saben la gramática de su lengua y, sigo buscando por si tengo la suerte de encontrar alguien que la sepa. Pasa que incluso profesores que han estado impartiendo clase a alumnos en la escuela primaria, no saben nada de la gramática…
       Esto que nos puede parecer raro, suele ser normal por aquí, pues van a la escuela y no les enseñan nada de la lengua local, sino que empiezan directamente con el inglés y su lengua es algo a lo que nunca han dado importancia. Saben hablar, pero no hay más. Hoy he tenido la experiencia con alguien que está aquí con nosotros, un aspirante. Nunca ha leído nada en su lengua y cuando me ve a mí que estoy estudiando me dice que leer en su lengua es muy difícil. Me pongo a su lado, leo unas cuantas palabras y él trata de leer conmigo… Va identificando lo que lee con lo que sabe hablar y es para él una experiencia que no se imaginaba… Está contento de haber descubierto que leer en su lengua no es difícil y me dice que le va a dedicar tiempo.
       Hablando con él le hago ver que su lengua son sus raíces y su cultura y dominar su lengua quiere decir tener unas raíces y un suelo en el que fijarse. Le lama la atención el que le hable así y no es la primera vez que lo hago con estudiantes,  porque sé que nunca han estudiado su lengua y no la consideran importante. Y hacerles sentir el valor de la lengua materna es darles una clave para que aprecien su cultura y se tomen interés por sus raíces.
      El calor es sofocante, pues aunque no puedes decir que los grados son muchos, sí hay un alto porcentaje de humedad, lo que te hace sudar y estar empapado. Es el momento en el que puedes utilizar más de media docena de camisetas por día y todas bien mojadas de sudor, pero el clima aquí es así y así lo aceptamos.


lunes, 8 de diciembre de 2014

8 de Diciembre de 2014

Lunes

Inauguración de la Iglesia de Tikonko
Primera Página del programa de la ceremonia...


    Tenemos tiempo para hacer los preparativos, pues la misa es al final de la mañana, lo que nos permite no tener demasiada prisa. En varias veces se va llevando a la gente, ya que no hay transportes colectivos, a la vez que se ultiman detalles.
        Cuando llegamos para la ceremonia la gente ya está presente. Han venido a pie de muchos pueblos, algunos bastante alejados, pero se han hecho presentes por el gran sentido que tienen de la fiesta y creo que es una buena cosa el poder celebrar algo así juntos, pues el recuerdo de la guerra sigue presente en el subconsciente y en las fiestas puede salir algo que de otra forma no saldría.
        Voy saludando a unos y otros conocidos y les doy el calendario litúrgico a los animadores de la oración de los pueblos. Eso les permitirá que cada vez que se encuentran para rezar en la capilla, cosa que suelen hacer a diario, se pueda leer el evangelio del día y también sentirse unidos a tantos católicos en todo el mundo que escuchan y meditan el mismo texto.
       La ceremonia de bendición comienza en el exterior. Podemos pensar que haya entre cuatrocientas y quinientas personas. Hoy para empezar la capilla se queda pequeña, pues hay muchos que siguen las cosas desde fuera, cosa que se puede hacer pues hay buenas cristaleras y todo está abierto… Y no se siente que haga mucho calor, lo que quiere decir que la ventilación del edificio es buena y que está bien orientado.


Empezamos la ceremonia presidida por el obispo...

       Estamos en la iglesia tres horas largas, pero aquí las ceremonias se sabe cuando empiezan, el acabar es otra cosa… Por lo menos no se me ha hecho largo, lo que quiere decir que había ritmo y la cosa se podía seguir fácilmente con las explicaciones oportunas.
La iglesia está llena y hay gente fuera... Han venido muchos de otros sitios a la fiesta.
Algunos hasta desde la capital.

       Después de la misa, la mesa. La mayoría de la gente ha comido en un sombrajo que han hecho cerca de la iglesia y otros hemos ido a comer a un edificio cercano. Todo ha estado bien preparado y organizado y la gente se ha ido contenta de la fiesta. Quizás nuestro problema es el no poder volverlos a sus pueblos, pero cuando no hay vehículos, tenemos que aceptar que vuelvan a pie… Creo que están acostumbrados y son bien conscientes de la situación.
       Para nosotros, salesianos la fecha es significativa, pues es la conmemoración del inicio del trabajo de Don Bosco y queremos que también esta fecha sea también un inicio de nuestra obra aquí. Le agradecemos a Dios lo que hemos vivido hasta ahora y le pedimos a su Madre que nos guíe como hizo con Don Bosco.
       La vuelta a casa es complicada, pues tenemos pocos vehículos y mucha gente, pero con paciencia vamos llegando. Acogemos a los que han venido ayer y los llegados hoy. Dormiremos bastante apretados, pero aquí se está acostumbrado y… Mañana se emprenderá el viaje de vuelta con la alegría de la fiesta vivida y compartida.

       Estamos contentos de cómo han salido las cosas. Vemos que el obispo está entusiasmado con el trabajo que vamos haciendo y el jefe tradicional y su mujer se han volcado en todo para que sea un éxito. Les he dado personalmente las gracias varias veces por cómo lo han organizado todo y también mientras estoy escribiendo al final del día le agradezco sinceramente a Dios todo lo que hemos vivido este día y le pido que nos ayude en lo que nos queda por vivir por aquí con esta gente tan agradable.

domingo, 7 de diciembre de 2014

7 de Diciembre de 2014

Domingo

Uba sale temprano, pues tiene dos sitios para la oración. Yo voy un poco más, tarde, pero trato de estar antes de que la gente llegue para recibirlos y saludarlos. Hoy las cosas son fáciles, pues está nublado y cuando falta el sol, la gente llega retrasada… Eso es algo que pasa en cualquier sitio que no hay relojes…
      A pesar de que la gente se retrasa, a la hora de comenzar hay un buen número  y hoy casi llegamos a los doscientos cincuenta. Por mi parte trato de dar una palabra de aliento al personal partiendo de la primera lectura y les animo a que ellos mismos sean los que lleven la palabra de aliento a los que ellos conocen y saben que lo necesitan.
        Como la homilía es dialogada, ellos me contestan a muchas de las preguntas que les hago y me prometen que el domingo que viene me contarán alguna de las experiencias vividas durante la semana.
        Hoy no sé por qué la procesión de ofrendas es más numerosa que otras veces y los dones son dos sacos llenos de cosas, la mayoría productos del campo que ellos mismos cosechan y traen para presentar.
Procesión de ofrendas... Los primeros traen el pan y el vino y los otros, toda clase de objetos transportados en la cabeza...

        No está el catequista, pero hay otro que me traduce y que pienso que hasta lo hace mejor que el catequista. Es bueno ir conociendo personas y valores en la comunidad y hoy lo he podido comprobar. Seguiré visitando las familias y conociendo gente para también animarles a poner sus cualidades al servicio de los demás.
       La vuelta a casa es fácil, pues hoy encuentro una moto sin tardar. Meto la ropa en la lavadora para quitarle el sudor, pues hay luz, y luego leo un rato.
         Después de la comida trato de echar un la siesta a la vez que también busco al que me cambia dinero, pues se nos ha acabado el efectivo. Después el calor es mucho y lo que sudas es abundante, pero eso no me impide leer un libro y limpiarme de vez en cuando el sudor
       Uba ha ido a Tikonko a preparar cosas y hay gente que va llegando para la ceremonia de mañana. Les acogemos, cenan y luego les distribuimos los sitios para dormir. Estamos sin luz y el grupo electrógeno nos sirve como remedio. Hay quienes vienen desde la capital y algunos salesianos de la otra presencia en Lungi.
        Aquí la gente está acostumbrada a viajar en condiciones penosas y ahora es difícil a cuenta de los controles en las carreteras. Desde la capital puedes pasar una docena de controles. Te tienes que bajar del vehículo, pasar por el puesto de control, lavarte las manos, que te tomen la temperatura… Y eso lleva tiempo y se hace engorroso, y si tienes fiebre… Vienen los problemas. Además las carreteras están cerradas por la noche y la circulación se hace sólo por el día para evitar la propagación del virus, cosa que no sé si  es muy efectiva, pero por lo menos el no poder viajar en cualquier momento es una realidad que dura ya mucho tiempo y a lo que la gente acaba por acostumbrarse.


sábado, 6 de diciembre de 2014

6 de Diciembre de 2014

Sábado

Uba va a Tikonko con los otros dos jóvenes que están con nosotros. Hay muchas cosas que preparar y organizar para el lunes y hay que ponerlo a punto todo. Al mismo tiempo los obreros siguen con su trabajo y la gente del pueblo prepara una tenada en frente de la iglesia para acoger a los que lleguen.
       En casa me dedico a limpiar, como se hace cada sábado y luego busco un calendario litúrgico, cosa que me resulta más difícil de lo que en principio pensaba, pero todo acaba saliendo. Les damos un calendario litúrgico a cada una de las comunidades a las que vamos y eso les permite tener a mano el evangelio siempre que se reúnen para rezar.
       Por la tarde vamos a los pueblos especialmente para la reunión de parejas. Hoy el tema estrella es lo que ha pasado con Daniel esta semana. Unos y otros hablan y todos tratamos de comprender lo que ha pasado y sacar lecciones para el porvenir, pues es algo que el grupo necesita, experiencias que les hagan reaccionar.

        A muchas de las cosas que les digo asienten sin dificultad, pero les recuerdo que no es sólo cuestión de asentir, sino de tratar de poner en práctica lo que se dice de palabra, y eso resulta más complicado. Es una costumbre general de aquí que está muy extendida: te dicen a todo que sí pero luego no tiene ninguna realidad, pues te hacen lo contrario y no sienten ninguna clase de remordimiento… Creo que esto es una de las secuelas que ha dejado la guerra, la pérdida de dignidad y respeto. Las personas no tienen conciencia de vergüenza y dicen cualquier cosa sin el más mínimo deseo de que lo que dicen se convierta en realidad y sin que les preocupe lo más mínimo. Vivir para ver.

viernes, 5 de diciembre de 2014

5 de Diciembre de 2014

Viernes

Van a trabajar a la granja, hoy con un grupo de jóvenes del movimiento juvenil salesiano. Se juntan casi cuarenta y por lo  que oigo, el trabajo ha sido bueno. Yo me quedo en casa esperando la llegada del profesor de lengua, que al final no viene. Por lo menos me ha permitido estudiar un buen rato y leer.
         Después de comer Samuel se va a Freetown. Van a comenzar unos ejercicios y él participa. Le lleva Philip, un cura que está en la comunidad de la capital y que ha venido a visitar la familia.
         Nosotros vamos a los pueblos. Hoy toca los de lejos y nos preparamos para el camino, que por lo menos los primeros kilómetros están alisados y se puede circular bien, pero el resto de la pista sigue en mal estado y tardas en hacer el recorrido, pero es algo que se compensa cuando ves la alegría con que eres recibido y lo contentos que se ponen todos al vernos.
       Hemos hecho un alto en Tikonko para ver la iglesia que esperamos inaugurar el lunes y los trabajos van a buen ritmo, además de que hay mucha gente que trabaja en los diferentes equipos.
        En Cassama los jóvenes han limpiado el campo de fútbol y se entretienen jugando mientras los adultos rezamos en la sala de clase que ahora es capilla. Hay gente abundante para la iglesia y para el deporte
         En Valehun cuando llegamos están en la iglesia cantando. Hacemos como la semana anterior, los niños salen y hacen animación fuera mientras los adultos rezamos en la capilla.
      La vuelta es lenta al principio, pero desde Tikonko la carretera es mejor y se avanza rápido, lo que no nos impide llegar a casa casi a las nueve.
         Tenemos la suerte de tener luz, pero es débil, lo que impide que tengamos conexión a internet. Por lo menos con un poco de paciencia esperamos que la conexión llegue.

         También tenemos noticias de que el contenedor está en camino y que llegará antes de navidades. Esperemos que sea así y que podamos compartir lo que trae con la gente para que puedan celebrar esos días con comida suficiente.

jueves, 4 de diciembre de 2014

4 de Diciembre de 2014

Jueves

Amanece con niebla, pero en cuanto sale el sol desaparece y hace calor sofocante. Uba lleva a uno de los chavales que están con nosotros al hospital porque tiene fiebre. Luego nos cuenta la recepción que le han hecho, mascarilla y guantes y todas las precauciones, hasta que Uba les ha asegurado que es paludismo y le han dado la medicación y han vuelto para casa.
        Al final de la mañana nos visita el obispo. Viene para ultimar los detalles de la ceremonia de bendición de la iglesia que tendrá lugar el lunes y al mismo tiempo estamos un rato en amena conversación sobre muchos asuntos. Le agrada el esquema que ha hecho Uba para la ceremonia y está encantado cuando le hablamos de la nueva comunidad de Mattru que, aunque no ha dicho nada, se le nota que está interesado en visitar y conocer a la gente. Espero poder decirlo a la gente el domingo en la misa, lo que creo que provocará más entusiasmo y nuevos fieles.
          Después de comer voy a Mattru, como solemos hacer los jueves. Mientras el que viene conmigo ensaya con los monaguillos, yo me doy una vuelta por una zona  del pueblo. La gente está encantada de que vengas a saludarles y los cristianos te acogen con mucho cariño y me felicitan por decirles la misa en su lengua.
       No podemos convocar grandes reuniones por causa del ébola. La realidad es que por aquí la cosa está tranquila y hay muy pocos casos, pero en otras zonas y en la capital en particular, las cosas están muy serias. Pero ir a visitar a la gente y que te vean cercano, es importante y por eso trato de hacerlo siempre que puedo y esta tarde he visto la alegría que les da el que les visites.
       Cuando ya en casa, acabamos la oración de la tarde, nos viene a ver el que tuvo problemas ayer. Le han liberado y se han arreglado entre ellos. Todos estamos contentos de que el asunto se haya solucionado sin necesidad de ir más lejos. La corrupción y los interesas de unos y de otros es lo que está detrás de estas cosas que las ves, pero también te tienes que callar, pues no solucionas nada con hablar.
       Cuando estamos a punto de apagar el grupo, Uba viene a verme y me dice que ya tiene todas las cosas del contenedor, incluso lo que constará el traerle hasta casa desde la capital. Me da una gran alegría y pienso en que podremos celebrar la fiesta de la navidad compartiendo un poco de comida que nos llega con mucha gente que lo necesita.
      La realidad se va a hacer esperar un poco más, pero esperemos que llegue con el tiempo justo para poder compartir alimentos con los que los necesiten y que todos podamos tener algo que llevarnos a la boca en navidad.    


miércoles, 3 de diciembre de 2014

3 de Diciembre de 2014

Miércoles

Uba ha ido al pueblo a buscar a la gente que trabajará limpiando la finca. Nosotros seguimos el horario en casa. Mi profe viene y trabajamos un buen rato en la lengua. Veo que aún me queda mucho camino que recorrer, aunque la gente se admira de que diga la misa en su lengua.
       Al final de la mañana viene Uba con un asunto de alguien del pueblo que tiene problemas con asuntos financieros no asumidos… Habrá que ver lo que se  puede hacer, pues la cosa está enmarañada y hay intereses no claros detrás del asunto.
       He ido a visitar a la persona que tiene problemas. Es alguien muy cercano a nosotros y le hace una gran ilusión el verme. Me permiten estar a solas con él y tratamos de entendernos. Pero las cosas siguen su curso y en ciertos momentos ni te puedes meter. De todas formas está muy apoyado por la gente de su pueblo, pues han venido muchos a verle y espero que haya una solución aceptable al problema.
      El paludismo no es un asunto particular mío. Los otros que están aquí conmigo también lo están pasando cada uno en su momento y, lo mismo que a mí, también les afecta y pasan sus momentos malos.
     En  la finca los trabajos de limpieza van avanzando y esperemos poder verla un día limpia. El trabajo es mucho, la finca es grande, pero hay mucha gente en los pueblos dispuesta a colaborar y tenemos tiempo de organizarnos.

         La lluvia nos visita de nuevo esta noche y podemos dormir mejor. Por el día hace calor y la humedad te hace sudar lo que quieres. Hay días que cambio de camiseta más de media docena de veces porque está empapada, pero eso es lo que toca aquí y hay que acostumbrarse a ello. 

martes, 2 de diciembre de 2014

2 de Diciembre de 2014

Martes

   Comenzamos un nuevo día. Parece que ahora ya sí las lluvias se han ido, pues aunque hay niebla temprano, en cuanto llega el sol, se disipa y el día está claro, a pesar de que haya alguna nube.
    Después del desayuno se hacen las labores de la casa. Yo recibo a mi profesor de mende y nos entretenemos un buen rato en la labor.
    Al final de la mañana tenemos la misa y el almuerzo. Uba sigue en Lungi y aquí las cosas siguen su ritmo. Vienen a vernos conocidos y les recibimos; luego hacemos nuestro tiempo de estudio y trabajo y cuando es la hora rezamos y cenamos. Seguimos esperando a que lleguen los que han ido de viaje.
      Me ha escrito Coco, el cooperante que está trabajando en otra zona del país y que ayuda en las visitas a las familias con ébola y a llevarles comida, así como a identificar los casos de niños huérfanos. Me dice que está contento con el trabajo que hace y me alegro por su disponibilidad y por la buena obra que está realizando.
       La conexión a internet va y viene. Hoy ha faltado en muchos momentos e incluso ahora no funciona. Esperemos que en algún momento la cosa cambie y nos permita enviar correos y leer las noticias.
       Uba vino muy tarde. La furgoneta cargada de comida para repartir y el cansancio acumulado del viaje. Ha traído los papeles del contenedor que enviaron de España y habrá que estar atento a cuando llega  para poder sacarlo cuanto antes.

        A pesar de que parece que las lluvias han acabado, por la noche sigue lloviendo en varios momentos. La realidad es que nos viene bien, pues cuando llueve puedes dormir en la cama y no en el suelo, ya que la temperatura desciende con la lluvia.

lunes, 1 de diciembre de 2014

1 de Diciembre de 2014

Lunes

Comenzamos un nuevo mes y  la cosa se presenta tranquila, al menos esta semana. Nos encontramos más en familia, pues de ser una docena hemos venido a cinco personas y la relación es más estrecha y cercana.
        Por la mañana nos dedicamos a la limpieza de la casa y alrededores y al final de la mañana tenemos la misa y la comida. Después de la siesta Uba sale hacia Lungi. Hay un contenedor que llega y varios asuntos más a resolver. Aquí en casa han salido a hacer compras y luego el balance del mes. Tengo tiempo para leer y pensar en el evangelio del domingo y la forma de transmitirlo a la gente que me escuchará. Es algo que suelo hacer desde el principio de la semana, leer el evangelio y tratar de pensar a lo largo de toda ella la manera de traducirlo para que lo entiendan y lo practiquemos.
      En la oración y en la cena estamos en la mínima expresión, tres, pero no impide el tener una conversación animada y participativa. Mientras cenamos escuchamos música en latín, cosa que les agrada y alguno hasta conoce algunos cantos.

       Después de varios intentos de conectarme en “skype”, acabo encontrando al padre de Loli, con quien hablo un rato y luego, cuando ella ha llegado del trabajo, también estamos hablando un buen rato. Hoy se oye bien y hay comunicación, cosa que no es de todos los días.