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miércoles, 7 de enero de 2015

7 de Enero de 2015

Miércoles

No sé qué ha pasado, pero todos estamos con problemas de voz. La realidad es que con el harmatán, el viento del desierto, la  temperatura desciende, pero hay un tipo de humedad que te ataca en cuanto te descuidas. Al mediodía todos estábamos más o menos tocados de lo mismo y es que no estamos acostumbrados a este clima y siempre pagas la falta de costumbre. Esperemos que no sea mucho tiempo.
       Nos dicen que el contenedor puede llegar de un momento a otro. Veremos a ver lo que es la realidad. Por lo menos ya estamos haciendo los preparativos para poder descargar lo antes posible en cuanto llegue.

martes, 6 de enero de 2015

6 de Enero de 2015

Martes

Seguimos sin noticias del contenedor y esperando a ver cuando pueda llegar. Uba viaja a buscar a una hermana de María Auxiliadora que llega para hacer un recorrido por las presencias salesianas y ver la posibilidad de establecer una presencia de las salesianas en el país.
      La vida sigue y los pequeños contratiempos de cada día se manifiestan. Sigo con el catarro y uno de los jóvenes que está con nosotros tiene un buen paludismo. Y esperemos que tomando los comprimidos desaparezca. Por lo menos los reyes se han portado, nos han traído un diccionario, algo que nos hacía mucha falta  a la hora de consultar, pues con la casa que comienza tenemos total ausencia de cualquier cosa a veces fundamental. No sólo pienso en utilizarle yo, pues pienso que es un instrumento muy útil para los que están conmigo, personas que no usan generalmente esa lengua y que se ven obligados a utilizarla en un momento. 

lunes, 5 de enero de 2015

5 de Enero de 2015

Lunes

Sigo con el catarro y con sus efectos, pero me parece que se puede pasar a base de cebolla al lado de la cabecera de la cama. Esperemos que así sea.
       Donald va a repartir arroz a Moyamba y yo espero al profe que hoy no viene. Es posible que en los desplazamientos que había previsto, le hayan retenido en algún control, pues es algo serio eso de viajar. Y es que están haciendo esfuerzos por controlar la enfermedad y por eso intentan limitar los desplazamientos.

domingo, 4 de enero de 2015

4 de Enero de 2015

Domingo

Me levanto con ánimos, pero también veo lo flojo que estoy. La pista es un problema, pues respirar polvo es la forma de recuperar el catarro y estoy seguro que tarde o temprano acabará sucediendo.
       Voy a Valehun, donde la gente me recibe con cariño. Saludo a todos por las casas y tengo tiempo de visitar de manera especial a algunos mayores o gente con problemas de salud. Comenzamos la oración y van llegando poco a poco. Al final son numerosos, de forma especial los adultos, una cincuentena, que no solían ser tantos.
      Han agrandado la iglesia, pues ha venido el que la ha financiado, un señor que es del pueblo, pero residente en otro. Le damos las gracias públicamente y le mostramos nuestro agrado por lo que nos ha hecho, a la vez que le hacemos ver las muchas veces que nos hemos encontrado para rezar y tenerle presente en la oración.
     Sigo contando ejemplitos y lo que me llama la atención es cómo recuerdan los que les he contado hace meses, lo que me dice que es un buen método de fijar ideas y de ayudar a la gente a retener los mensajes del evangelio a través de cuentecitos, algo que por cierto es el alma de los africanos.
      Al final de la misa se les reparten a los niños los regalos que habíamos dado en otros pueblos la semana pasada. Están encantados con el detalle.
      Venimos a Tikonko. Es la primera vez que digo misa en la nueva capilla desde su inauguración. Creo que la asistencia es buena. Los adultos están presentes en buen número y se ha intensificado la presencia de los niños. Les felicito por ello y les animo a que durante este año podamos llenar los puestos que ahora quedan vacantes. Me prometen que harán esfuerzos porque la cosa sea una realidad.    
       Al final de la misa estoy muy casado, pero contento de haber resistido sin mayores problemas, aunque el catarro está otra vez presente y volverá más al contacto con el polvo de la pista.

      Esperamos un buen rato a Uba que esta mañana ha ido a Mattru y Towama  y venimos a casa donde seguimos sin luz y en cuanto comemos me voy a acostar a ver si me puedo deshacer del catarro que acabo de volver a pillar.

sábado, 3 de enero de 2015

3 de Enero de 2015

Sábado

Tenemos oración y misa por la mañana a la que nos acompañan los visitantes, y después del desayuno y unos momentos de charla, retoman camino los que ayer vinieron a vernos y nosotros volvemos a nuestras tareas. Se reparte arroz con el vehículo y yo, con un considerable catarro, fruto del polvo respirado ayer en la pista, me entretengo en leer y preparar las cosas para la misa de mañana.
      Durante la siesta he puesto una cebolla partida cerca de la cabecera de la cama y al levantarme me he sentido más aliviado, lo que me ha permitido ir sin mayores preocupaciones a la reunión con las parejas.
        Como es la primera reunión del año y la semana pasada no tuvimos, dedicamos mucho de nuestro tiempo a ver lo que hemos hecho durante el año y hacer un balance, que todos me dicen que es positivo y dan ejemplos de cómo se ha mejorado la relación en la pareja, de cómo se toman decisiones dialogando entre los dos y de cómo rezar juntos ayuda en el camino.
        Creo que es una realidad muy positiva, pero tampoco se trata de dormirse, pues yo me esperaba mucho más compromiso social y mucho más estar implicados en cosas que afectan a la comunidad, pero también habrá que tener paciencia en esto, pues esperamos que llegará. La situación del ébloa ha jugado mucho en contra, pues las relaciones y los encuentros con otros se han reducido al mínimo con lo que se ha bajado la intensidad de los encuentros y las visitas.

      Vuelvo a casa y sigo con el catarro y sigo con la cebolla durante la noche. Duermo a ratos, pero creo que al final me acaba despejando la cabeza y el catarro puede considerarse superado, pues por la mañana me encuentro bien, aunque muy débil.

viernes, 2 de enero de 2015

2 de Enero de 2015

Viernes

Hace fresco y el harmatán se deja sentir. Tenemos oración y misa por la mañana y después limpieza de la casa y desayuno. Luego se hacen compras y preparativos para los próximos días. También hoy nos va a visitar Coco, el cooperante, que viene con alguien que acaba de llegar de España y viene a ver sobre el terreno cómo puede ayudar.
        Llegan a la hora de comer, un poco retrasados por algún contratiempo en la carretera, pero tenemos una comida muy agradable y compartimos noticias, en particular sobre la situación del ébola, pues de la zona de donde vienen la cosa está bastante complicada, así como en la capital.
      Después de comer vamos directamente al vehículo y visitamos los pueblos para que puedan ver los lugares en los que trabajamos y explicarles sobre el terreno los proyectos que tenemos para los diversos sitios que visitamos.
       José María, que así se llama el que viene con Coco, pertenece a una ong y está interesado en nuestras cosas y hace muchas preguntas. Se le ve que es persona que tiene experiencia y que se interesa verdaderamente por el trabajo que hacemos y el que proyectamos hacer. Vamos a varios pueblos donde les mostramos lo que tenemos hecho o los proyectos que se van perfilando para los diferentes sitios.
       En nuestro terreno en Towama les llama la atención la extensión y ver cómo pensamos en organizarlo. En Tikonko elogian la construcción que acabamos de realizar. En los otros pueblos vamos viendo y saludando a la gente. Nyagorhun y Baley son los primeros que visitamos y luego vamos a Valehun y Pakuma para luego llegar al río Sewa en el pueblo más cercano.

       Y así se nos va la tarde, pues los caminos no son muy buenos para transitarlos. Y a la llegada a casa la cena y un poco de sobremesa. Van a dar una vuelta a la ciudad y visitar los niños de la calle, pero la experiencia no resulta, pues en vez de niños se encuentran un grupo de jóvenes que no se esperaban y la poli también hace acto de presencia con lo que se vuelven a casa sin ver mucho más.

jueves, 1 de enero de 2015

1 de Enero de 2015

Jueves

Comenzamos un nuevo año. Un nuevo cuaderno en blanco y le pedimos a Dios que nos ayude a llenarlo con buenas obras.
       Me sorprende la reacción de algunos a lo que he escrito sobre el ébola. Aquí vivimos la realidad como lo más normal y tratamos de adaptarnos a ella sin dramatismos, sino como lo que se nos pide en este momento para estar cerca de nuestra gente.
         Como desde el gobierno se ha decidido que no hay plegarias el primero por la mañana, no vamos a los pueblos y yo digo la misa en el internado que hay al lado de nuestra casa para niños huérfanos, pues es su fiesta y Uba va a casa de los padres de un salesiano cuya madre está enferma y hace tiempo que no puede ir a misa. Nos parece que es el mejor servicio que podemos ofrecer a unos y otros.
       En el hogar hay una treintena de personas para la misa, entre ellos la veintena de niños que están ahora en permanencia. Les cuento un cuento y me parece que han comprendido el mensaje que nos deja, el contar con la presencia de Dios y la oración en nuestras vidas.
       El resto de la mañana lo paso entre leer y consultar el correo y las noticias y después alrededor de los preparativos de la comida de campaña que vamos a tener al exterior de casa, en el patio que hemos preparado.
        A la hora de la comida Uba invita a la responsable del hogar donde he ido a decir la misa; luego viene otro más de los que están con ellos, luego otro más y al final se acaban sumando media docena del personal, con lo que tenemos una comida animada y participada.
      Sigo con los efectos del paludismo y ahora tengo el amago de un lumbago, que trato de hacer que no me llegue, pero que siento su cercanía. Y es que se dice que al perro flaco todo son pulgas…
       Después de la siesta sigo un tiempo de descanso, estamos de fiesta, pero ello no me impide dedicarle un rato a leer en mende y a enterarme de lo que pasa en las noticas, siempre que haya conexión, cosa que sólo pasa de vez en cuando. Y es que hoy, para empezar,  tampoco tenemos luz y estamos funcionando con el generador.

      Contesto los correos que me llegan y preparo la crónica del nuevo año. Entre los diversos propósitos para el año nuevo uno es no dejar que la crónica se retrase.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

A vueltas con el ébola

Ahora que en España ya no se habla del ébola y que nosotros aquí en Sierra Leona, estamos viviendo un momento “caliente”, quiero hacer algún comentario que he ido aprendiendo y que nos ayude a comprender algo de lo que pasa por aquí.
        Vivimos una relación de “mírame y no me toques”, por aquello de las vías de transmisión de la enfermedad. Entonces, hemos suprimido toda relación con el otro que signifique tocarse o tener contacto. Así se saluda, pero no se da la mano. Vamos a los pueblos y los niños, que antes los tenías colgados de las manos por decenas, se mantienen a distancia, o los que se acercan te tocan la ropa, pero no les das la mano. En la misa hemos suprimido el gesto de darse la paz por la misma razón de no tocarse. La comunión se distribuye a todos en la mano y con cuidado de no tener contacto con la mano del que comulga…


       Los controles de la gente que viaja son continuos y desde las seis de la tarde a las nueve de la mañana, si no tienes pase, no viajas… Los últimos días para desplazarse hay que tener pase, pues el gobierno está decidido a controlar los movimientos de la gente y así intentar controlar la enfermedad, algo que a lo mejor se debería hacer hecho hace ya meses, pero… Así estamos y así seguimos y no se ve que haya certeza de que ello nos va a sacar del hoyo en el que nos encontramos.
     Las informaciones que tenemos no son lo suficientemente claras y no sabemos donde estamos en la cuestión de infectados y muertos, pero por ahora las cosas no parece que vayan a menos y el problema continúa. La gente sigue muriendo, pero no se sabe con certeza la causa. 
       Una cosa llamativa es que el país entero y sobre todo la capital en el mes de diciembre es un hervidero de gente que viene de fuera y que festeja desde bodas, bautizos, aniversarios, hasta cualquier acontecimiento que se presente. Este año la gente de fuera… Imagino que no ha venido… Y los de dentro han visto las cosas muy controladas por el gobierno. Las reuniones son raras y las celebraciones no están autorizadas… No he estado en la capital y no tengo los ecos de cómo se ha vivido esto, pero sí sé que se han visto con mucha preocupación los continuos casos de gente infectada y que por el momento no parece que sea asunto     controlado ni en retroceso.
    No ha habido misa del gallo ni celebraciones de fin de año en el país y a las seis de la tarde las cosas del mercado se han acabado y cada uno a su casa, algo que a la gente imagino que le cuesta entender, pues son muy de vida nocturna.
      Otro detalle importante son los cementerios y los entierros. Ahora es el Estado quien se encarga de los cementerios y de los entierros. Cuando una persona muere, ya está estipulado que hay quien se encarga de las tareas del sepelio… No he estado en ninguno, sí he oído comentarios de quien ha participado y, parece ser que puede haber de todo, como en botica…


       Pero es que aquí hay la costumbre de entrar en contacto con el cadáver y abrazarlo y llorarlo y despedirlo… Me viene a la mente la imagen del descendimiento de Jesús y la puesta en brazos de su madre… Y a partir de ahí, nos podemos imaginar lo que es el abrazo del cadáver de un hijo con su padre o con su madre, o con un hermano o con un familiar cercano, algo que es natural y obligatorio y que muestra una forma de decir adiós y un cariño que se siente por el que se ha ido… Y pensemos en lo que pasa con el ébola, la transmisión por el contacto… Y pensemos en la gente que no ha ido a la escuela… Y pensemos en el trauma que es no haber despedido a su padre, o a su madre, o a un familiar… Y a ver quien es el valiente que cambia esa mentalidad y les hace ver lo peligroso, contagioso o mortal que es ese contacto…
           La situación no es nada fácil y a ver quién es el majo que se dedica a explicar las cosas y luego quien es capaz de hacerlas respetar, en un terreno tan privado y tan personal como es la muerte, algo que pasa en casa, sin que nadie controle la cosa y sin que nadie pueda ver lo que pasa y que basta que uno lo haga y la persona esté contaminada, para que eso sea un hervidero de contaminación para todos…
       Estamos en situación de ver hasta cuando vamos a sufrir esto. La realidad es que se viven ejemplos increíbles de personas entregadas a los demás, cosas que por otra parte son normales en cualquier sitio, siempre que haya esas buenas gentes dispuestas a darse hasta el agotamiento…
      Empezamos un nuevo año conscientes de que seguimos en las manos de Dios y a la espera de que el azote del ébola sea un mal sueño pasado y se nos permita abrir las escuelas, que los niños puedan volver a su sitio natural de vivir y aprender; que los adultos puedan recomenzar la vida normal de trabajo y desplazamientos; que todos podamos vivir nuestra vida sin la preocupación de si estaré o no contaminado…

       Esperemos que Dios nos conceda esta gracia este año y mejor primero que más tarde. Y que la Virgen desde el primer día en que celebramos su fiesta nos acompañe a lo largo del año y nos ayude a llevar a todos en el corazón.

31 de Diciembre de 2014

Miércoles

Y estamos ante la última propuesta del año, un día normal como cualquier otro, pero la conclusión de un periodo, que nos invita a echar la vista atrás y ver lo que hemos hecho durante un trecho de tiempo y proyectarnos en lo que viene.
      Con respecto a lo vivido, creo que he ido adquiriendo una experiencia que es necesaria y que hay que aprender, y es algo por lo que tienes que pasar cada vez que empiezas algo nuevo o en situación diferente de lo que has vivido antes.
      En referencia a lo que veo delante, creo que se plantea un gran reto, que es el trabajo con la gente mende, el desarrollo de una zona rural en un medio en el que me voy encontrando cada vez más, una gente a la que voy conociendo y amando, una lengua a la que le estoy dedicando tiempo y esfuerzo y que veo los progresos que voy haciendo en ella.
      Todo ello me hace ver lo pasado como algo necesario para llegar a donde estamos y lo futuro como una ilusión y un sueño a vivir unido con los otros y a compartir con los que juntos trabajamos en este terreno.
        Que el Señor nos dé a  todos la fuerza necesaria para el reto que se nos propone, y que su Madre, en este primero de año, día dedicado a Ella, nos ayude en nuestra tarea.


martes, 30 de diciembre de 2014

30 de Diciembre de 2014

Martes

Donald sigue repartiendo arroz y Uba va al hospital con la madre de un salesiano que tiene problemas de salud. Yo voy a hacer unas fotocopias y a ver un cura espiritano que está medio paralizado, pero que creo que es la persona ideal para lo que necesito, pues quiero hacer un libro de oraciones en mende y pienso en él como alguien que tiene tiempo y conocimientos suficientes para hacer el trabajo que necesito con la competencia que se requiere, pues es cura y es de esa etnia.
        Me hace esperar un rato, pues hoy no se encuentra muy en forma y se ha levantado tarde, pero el encuentro es muy interesante y le animo a que haga algo que puede ser muy bueno y útil  para la gente de los pueblos y para los mende en general, pues pienso presentarlo al obispo para que pueda servir en la diócesis a los que lo quieran utilizar.
       Sigo con los efectos del paludismo y sigo con la siesta bañado en sudor, pero creo que las cosas van mejorando sensiblemente.

         La tarde la dedico a leer y estudiar la lengua y se me pasa muy rápida. También acaban anunciando que la firma que faltaba en el contenedor ya está solucionado el problema y que tendremos el contenedor quizás el viernes.