Vistas de página en total

miércoles, 8 de julio de 2015

8 de Julio de 2015

Miercoles

Hay gente que sigue pasando para despedirse de Donald.
      Antonio va con Samuel a rezar con los estudiantes de la uni que son pocos y legan tarde y por la tarde también vamos a la misa, donde hay una veintena y una despedida a Donald, así como luego otra en el pueblo con el coro de los jóvenes.

       A la hora de la cena le damos los regalos en la comunidad y le deseamos buen viaje.

martes, 7 de julio de 2015

7 de Julio de 2015

Martes

Varios del movimiento de jóvenes vienen a despedirse de Donald, que sigue preparando sus maletas, a la vez que la gente que trabaja en el pozo tiene problemas con la dinamita que han puesto que no ha funcionado y creen que es demasiado difícil y piensan en buscar otro sitio para empezar de nuevo.
       El mecánico del coche dice que hay que hacerle otro cambio en el aceite de los frenos y también vuelve a tener problemas en la correa, pero al final nos le trae a casa a última hora del día.




lunes, 6 de julio de 2015

6 de Julio de 2015

Lunes

La mañana amanece tranquila y radiante. Donald va a llevar al padre de Paul a la rehabilitación al hospital y Antonio visita el trabajo del pozo. Poco a poco las cosas van cambiando y tenemos una tarde pasada por agua que se hace cada vez más intensa, y es que estamos en la época de lluvias y estas realidades son cosas de cada día.
       Seguimos con la luz a ratos y la conexión a internet problemática.

Un mensaje de fe.

       Estos últimos domingos se nos ha estado insistiendo en la cuestión de la fe, tener fe en Jesús y nuestros problemas encontrarán una solución. Creo que esto es fácil decirlo, vivirlo, me parece harina de otro costal, pero la posibilidad está presente y cuando tú invitas a los otros a vivir así, por lo menos tú también te tienes que sentir implicado en la materia y aportar ti vivencia.
Me ha pasado este sábado. Fui temprano a rezar en un pueblo y a continuación transportar a unos cuantos voluntarios iban a venir a trabajar en nuestra finca. Las cosas se hicieron según el programa previsto y la gente trabajó en la finca durante la mañana y parte de la tarde.
Habíamos quedado que hacia las tres iría en su busca para llevarlos de nuevo a su pueblo y así me proponía hacerlo cuando, saliendo hacia el lugar, puedo percibir una enorme nube muy oscura que amenazaba una lluvia muy cercana.
Lo primero que hice fue pensar en los que me estaban esperando y reconocer que iban a mojarse bien, pues el vehículo que usamos tiene la parte de atrás descubierta y no hay toldo que se le adapte. Además veía los signos cada vez más claros de la lluvia, el viento comenzaba a levantar nubes de polvo y la situación se preparaba para una inminente lluvia.
En aquel  momento iba a pasar por delante de la casa de una señora que está enferma y con la cual suelo rezar un minuto siempre que paso con tiempo. Me decidí a parar y juntos rezamos el padre nuestro y al avemaría y le di la bendición. Por supuesto que yo estaba rezando con ella, pero mi mente estaba en los que esperaban en la finca y se iban a mojar… Y sólo se me ocurrió cuando estaba rezando el padre nuestro, pedir que la voluntad de Dios se cumpla… Yo no quería que los otros se mojaran, pero aceptaba la voluntad de Dios para mí y para ellos.
Cuando llegué al sitio, me estaban esperando, habían caído unas gotas y siguió haciendo que llovía, pero con lo de cargar a la gente y los bultos, se me fue pasando la preocupación y en el camino hacia el pueblo, comencé a notar que la pista estaba cada vez más mojada, pero que las nueves se abrían y empezaba a hacer sol. Había caído un buen chaparrón, pero a nosotros no nos había tocado.
Me di cuenta de la realidad cuando llegamos al pueblo y el ambiente era totalmente diferente, aquí había llovido hacía un rato, pero ahora el sol lucía de nuevo con esplendor y la gente estaba contenta del viaje y de que no se habían mojado. Y me acordé de la oración que le había hecho a Dios por ellos y le di las gracias porque no se habían mojado en el viaje.

Cuando ayer, domingo, contaba esto y algunos de los que habían viajado estaban presentes, sonreían y agradecían el que no se hubiesen mojado, a la vez que yo les invitaba a vivir la fe de esa manera que muchos de ellos viven como auténticos maestros. 

domingo, 5 de julio de 2015

Vivencias del mes…de junio

Universitarios:

Nos han confiado el cuidado pastoral de los universitarios de Njala, el campus que está en Towama. Hay un buen número de estudiantes cristianos y entre ellos un grupo de católicos. Intentamos irlos reuniendo y encontrarnos con ellos por la mañana para la oración y los miércoles por la tarde para la misa, además de otros encuentros informales para deportes o eventos culturales.

Una de las cosas que me ha llamado la atención es la desorientación en la que muchos de estos estudiantes viven. El encontrarme con ellos en el pueblo donde se alojan en casas alquiladas y donde a falta de algo mejor se dedican a fumar, beber y tomar drogas, me ha hecho ver la necesidad de estar cerca de ellos y de darles alguna motivación mejor que la que tienen en la vida y así se lo he hecho ver a los que nos juntamos para la misa, que tenemos que salir al encuentro de los que están desorientados y darles ganas de vivir algo diferente de lo que están viviendo… Decirlo es fácil, llevarlo a la práctica es un camino mucho más largo y que está ante nosotros como un reto a responder. 

La estrategia es la de reunir primero a los que se dicen católicos, motivarles en el trabajo a realizar y luego salir al encuentro de esos desorientados. Creo que es un reto para cada uno de nosotros y que llevará tiempo antes de que haya reacciones, pero aquí estamos y contamos con la ayuda de Dios.

Paul

En los diversos encuentros que he tenido con jóvenes estudiantes, uno muy particular ha sido con Paul, un joven que tiene sólo los muñones de las manos, pero que se las arregla a las mil maravillas a la hora de comer, escribir o realizar las diferentes tareas que se le presentan cada día. No es de los mutilados de la guerra. Paul nació así.

Me ha dicho que quiere ser maestro y que para eso está estudiando. Le he animado en el empeño y le he prometido mi cercanía. Luego me ha dicho que es católico y le he invitado a venir a nuestros encuentros de oración, cosa que me ha prometido, pero aún no le he visto en el grupo. Pero como hay quienes le conocen, le tenemos localizado y le seguiremos el rastro.

Me ha dado muy buena impresión su tesón y sus ganas de sobreponerse a los inconvenientes con los que se encuentra en su vida ordinaria y le he felicitado por su actitud positiva y luchadora ante la vida, cosa que otros no estarían dispuestos a afrontar.

El Coche

Llegó en el contendor a principios de enero y nos costó un tiempo hacer los papeles y ponerle en circulación, pero desde entonces ha hecho un trabajo muy bueno en especial en las visitas a los pueblos en las pistas de tierra que ahora se van deteriorando con las lluvias, donde tiene más de cinco mil kilómetros recorridos.

Hacía unos días que había observado que consumía mucho más carburante que antes y no sabía cuál era la causa y como había pasado por el mecánico a cuenta de una correa, pensaba si le habían tocado alguna cosa que le hacía consumir más de lo normal hasta ahora.

Llegué a descubrir la causa del consumo cuando después de una lluvia, vi que el agua que corría por debajo del coche, llevaba también restos de gasoil, lo que me hizo ver que había alguna fuga. Llamamos al mecánico y se lo llevó el martes por la mañana. No nos dijo nada ese día y el coche durmió en el garaje. El siguiente día no tenía urgencia de utilizarle y no le prestamos demasiada atención, ya que fuimos juntos en el otro coche a rezar con los estudiantes en Towama.

El jueves el mecánico nos prometió que le iba a traer y, como Donald estaba un poco enfermo, yo fui a los pueblos con el otro coche y el susodicho durmió en el garaje a pesar de que el mecánico nos había prometido que lo traería a casa personalmente.

Fue el viernes por la mañana cuando fui en su busca que el mecánico me hizo el comentario que el cochecito le encanta, que el verle es una delicia y que disfruta simplemente con tenerle cerca… Me ha parecido un amor platónico del mecánico con el coche, pero me lo he traído para casa, pues le utilizo cada vez que voy a los pueblos y me encuentro muy a gusto con él, pues es de tamaño reducido, de bajo consumo con respecto al otro y en la pista muy fácil de conducir.

El coche es de segunda mano, un cariñoso regalo que me hicieron en Pamplona, el señor Puig, el que organiza los contenedores y a quien tengo que agradecer otras muchas cosas, entre las cuales su atención hacia nuestra misión y el empeño en buscarnos lo que nos pueda hacer falta y prepararlo para hacérnoslo llegar en un contendor. Que Dios se lo tenga en cuenta.



Nos metimos en la zanja…


Los chinos, muy presentes y activos en muchos sitios en el continente africano, también lo están en Sierra Leona, donde tienen variados proyectos, uno de los cuales está en Bo y se trata de hacer la conducción del agua para la ciudad. 

Bo es una ciudad bastante grande y el trabajo de hacer zanjas para meter las tuberías lo hacen a mano. Una legión de trabajadores se pone manos a la obra y van abriendo zanjas por las orillas de los caminos sin asfaltar y te los encuentras en varios sitios de la ciudad en el mismo trabajo.

Nuestra zona no ha sido una excepción y también nos ha tocado verles dirigiendo a las mesnadas de trabajadores que pico y pala en mano, van abriendo pacientemente el hueco para poder sepultar la tubería que nos traerá el preciado líquido que hasta ahora nosotros tenemos porque hay un pozo cerca de casa y tiene una bomba que nos la sube al depósito que llenamos cuando hay luz 

En este trabajo siempre quedan flecos, lo que significa que en cualquier sitio te encuentras con trozos de zanja en los que no han acabado de poner la tubería y que quedan abiertos por un cierto tiempo sin que nadie se preocupe demasiado por la situación, pues los viandantes y las motos, lo sortean como pueden; pero el problema se plantea cuando hay tráfico de vehículos… y algunos acaban tapando de nuevo el hueco para poder pasar.

Cerca de nuestra casa ha quedado uno de esos flecos y, como hay bastantes vehículos que pasan, han acabado por rellenar el trozo suficiente para permitir el paso de los vehículos.

Pero unos días más tarde y de forma inesperada, de nuevo han venido los trabajadores y han vuelto a abrir el boquete dejando la cosa abierta y sin ninguna señalización de forma que los vehículos que están acostumbrados a pasar se han atascado en la zanja porque está tan cerca de la desviación del camino principal que no te da tiempo a reaccionar antes de verte metido en el hoyo, y es que además no han dejado ninguna señalización para indicar que está abierto, con lo que la posibilidad de entrar en la trampa es bastante grande.

A mí me pasó en el sentido contrario. Era por la mañana, sin ser de día, y quería ir a rezar con los jóvenes de la uni. Iba tan tranquilo y convencido de la situación que entré en el hueco sin darme cuenta, pues nada había que marcara que estuviera abierto y, por otra parte, no es un agujero enorme, sino lo suficiente para que las ruedas entren.

En esta situación, esperé a que amaneciera, llamé a Donald y junto con algunos más nos fuimos hacia el vehículo que acabamos sacando del atolladero con la ayuda de las buenas voluntades que pasaban y a fuerza de empujar unos por una parte y otros haciendo de contrapeso por la otra.

Parece ser que ha habido buen número de vehículos que se han atascado en el dicho lugar y hoy, de nuevo, he visto que lo han vuelto a rellenar… Y es que aquí las cosas pasan de forma inesperada, pero al final la gente es muy práctica y cuando necesitan algo para su servicio, lo acaban organizando sin muchas complicaciones.

Esto también entra en la vida ordinaria y lo aceptas como cualquier otro percance que te pueda suceder y sales adelante con lo que se te presente y aprendes la lección práctica de cada día y le das gracias a Dios porque no te ha pasado nada malo y has podido salir del atolladero con bien.








El señor del asma

En uno de los pueblos a los que vamos hay un matrimonio bastante mayor y cuyo marido suele tener con frecuencia problemas de salud, en especial asma.

Han ido al hospital y les han prescrito no sé cuantos medicamentos, lo que les ha dejado sin dinero y en una situación muy precaria, pero que con esfuerzo van sacando adelante.

El problema se ha presentado cuando de nuevo el señor ha tenido un nuevo episodio y al no tener dinero, está en casa sin poder respirar y sin posibilidad de ir al hospital, pues aquí antes de entrar tienes que pagar por lo que te van a hacer.

Esto que describo no es nuevo. He vivido varios casos de personas que van al hospital, que reciben tratamiento y que después de un tiempo, necesitan volver a recibir el mismo tratamiento de nuevo, lo que me hace pensar en que se les está aplicando no algo para curar, sino algo para ir pasando y que tengan que volver de nuevo a recibir el tratamiento y a pagar el dinero del que no disponen.

Son una pareja que me han dicho que están dispuestos a casarse, algo que aquí muy poca gente ha hecho en la iglesia, pero que no lo hacen porque no tienen dinero y ahora me dicen que para el hospital tampoco tienen dinero, si les puedo ayudar.

El problema es que si ayudas a uno, tienes que seguir con todos los que te vengan detrás y esto se convierte en una procesión que no acaba, con lo que te conviertes en un dador de dinero que no soluciona situaciones y a quien la gente ve como quien tiene y a quien recurres cuando te hace falta.

Me armé de paciencia, esperé, consulté lo que pude y encontré entre los remedios propuestos algo natural, ajos y zumo de limón, cosa que conseguí en el mercado y que le llevé el día que voy a rezar con la gente.

Cuando unos días más tarde volví al pueblo y pasé a rezar con ellos, cosa que hago siempre que voy, el señor estaba sentado en la entrada de su casa y con rostro sonriente me dijo que ya podía respirar, que los ahogos habían desaparecido.

Juntos rezamos como los otros días y le dimos gracias a Dios que nos ha ayudado a salir de la situación y en quien confiamos que nos siga acompañando en nuestro camino y nos guíe en el momento que tenemos necesidad.



Cuando rezan lo hacen con fe

Es algo que por lo general ves en cualquiera de las personas que rezan. Puedes percibir que lo hacen con un profundo sentido de lo espiritual y que se recogen y concentran y oran con fe sincera.

Esto lo he percibido este mes en varias ocasiones. Por ejemplo, un día hablando con los universitarios, uno me dijo que era católico, pero que hacía tiempo que no practicaba. Después de hablar un rato con él, acabamos yendo a la iglesia donde nos unimos a algunos más que estaban rezando el rosario. Pude percibir con qué fe rezaba y cómo sentía lo que decía. Y la realidad es que no le he vuelto a ver, no sé si es que no está por aquí o que no viene a la iglesia, pero la experiencia es que cuando rezan lo hacen en serio y con un gran sentido de lo que es la relación con el mundo del espíritu y de Dios.

He tenido la misma sensación en un grupito de niños que estaban haciendo el catecismo en otro pueblo y cuando acabaron, el catequista, me pidió que les diera la bendición. Les sugerí que rezáramos los unos por los otros y para que Jesús nos ayudara a conocerle cada vez más a través del estudio del catecismo. 

De forma espontánea, cerraron los ojos, juntaron las manos y así fueron desgranando el padre nuestro y el avemaría, y al final recibieron la bendición. Yo quedé muy gratamente impresionado viendo la fe con la que rezaban al mismo tiempo que le daba las gracias a Dios por permitirme vivir con ellos esos momentos.


Podría seguir contando algunas más, pero creo que por ahora con estas ya es suficiente.



5 de Julio de 2015

Domingo

Antonio va a los pueblos Matru, Tikonko y Towama, donde dice la misa. Donald va a Gbalehun  y se despide en Tikonko y Towama. Samuel se queda en Mattru después de la misa para el catecismo con los adultos, que son una quincena.
      La lluvia nos acompaña durante la parte final de la mañana y hace que el estado de la pista, que unas máquinas están tratando de nivelar, sea muy deslizante.

     Por la tarde un nutrido grupo de jóvenes del movimiento misionero viene a despedirse de Donald. Es un rato interesante e importante a la hora de crear lazos y fortalecer la familia salesiana.


sábado, 4 de julio de 2015

4 de Julio de 2015

Sábado

  Antonio va a rezar a Nagoyon y luego viene con la gente que van a trabajar en nuestra finca. Samuel no está muy en forma y Donald se prepara para partir.
      Antonio pasa un buen rato de la mañana en la finca donde por una parte sigue el trabajo de los que han venido para arreglar la mandioca que han plantado y por otra a los del pozo, que han vuelto a reemprender el trabajo.

      Por la tarde Antonio va a los pueblos para la reunión de animadores y Donald y Samuel tienen problemas con el coche pequeño y le dejan donde el mecánico. Necesita una nueva revisión.


viernes, 3 de julio de 2015

3 de Julio de 2015

Viernes

Después de la oración y el desayuno, Antonio programa ir a la escuela de un pueblo, pero primero se encuentra con la monja que da clase en la universidad y luego le llaman para llevar al padre de Paul, el salesiano, al hospital, cosa que le lleva la mañana.
     Por la tarde Antonio va con Samuel y la señora Cecilia a los pueblos. Samuel trabaja en el oratorio en Gbalehun y Antonio y Cecilia en Cassama, el uno con las parejas y la otra con los críos, que hoy han aumentado, pues el maestro que los tenía en clase, cuando acabaron, los trajo al catecismo.
       Donald ha vuelto con su billete y con la hermana de Samuel que se prepara para viajar a Liberia a visitar a su marido, que está destacado en una misión militar.

       Y seguimos con la luz en las mismas y encendiendo el generador.

jueves, 2 de julio de 2015

2 de Julio de 2015

Jueves

Antonio va por la mañana como de costumbre a rezar con la gente de Mattru y están el grupito de siempre, una veintena de personas.
         Donald ha tratado de encontrar quien le saque el billete en la capital, pero en vista de que las cosas no están claras, decide ir personalmente.
        Antonio y Samuel van a Mattru. Samuel hace catecismo y hay una cuarentena de chavales, mientras Antonio visita familias y trata de estar cerca de los que tienen problemas, en particular de un señor que tiene serios problemas de asma.
      La luz ha venido durante el día un rato, pero por la noche se ha ido de nuevo y es el generador el que nos permite ver y estar conectados, pues también ha vuelto la conexión a internet.


miércoles, 1 de julio de 2015

1 de Julio de 2015

Miércoles
Comenzamos el mes y Antonio va a la oración con los universitarios, pero hay pocos. La lluvia amenaza y durante la oración cae un buen chaparrón. Donald y Samuel no están muy en forma.
       Por la tarde tenemos la misa en la universidad y ahora las cosas están más animadas, pues hay una cuarentena, que también se preparan para una elección de representantes, que finalmente se deja para fecha posterior.

       No tenemos ni luz ni conexión, pero también nos vamos acostumbrando a estas cosas.