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sábado, 19 de diciembre de 2015

19 de Diciembre de 2015

Sábado

   Después de la misa y el desayuno esperamos las noticias del mecánico, pero el tiempo va pasando y no nos llama. Ha venido Edwin desde la capital y estará aquí para decir la misa en la parroquia el domingo y también quiere ir a ver la casa parroquial, cosa que hacemos juntos y seguimos intentando hacer previsiones a la hora de trasladarnos a ella, en particular las reparaciones a emprender.
      Vamos a ver al mecánico y nos promete que el coche estará disponible en unas horas y esperamos que lo cumpla. También vamos a entregar unas cartas al obispo, además del calendario. Se lo entregamos en el momento que viene para presidir una boda en la catedral.
       Después de la comida a la que nos acompaña Edwin, Samuel tiene una reunión con un grupo de jóvenes del movimiento misionero y Antonio va al taller a buscar el coche, que está listo. Esperemos que sea por largo tiempo.
      Cuando estoy en la reunión con las parejas, llama Andreas, el encargado de desarrollo y dice que vendrá mañana, pues le queda muy poco tiempo antes de irse unos días de vacaciones y quiere aclarar algunas cosas sobre los pozos.

       También hoy han cargado el contenedor en Pamplona y al final del día vamos teniendo noticias de lo que han realizado. Creo que es un esfuerzo increíble lo que han hecho y que tenemos que agradecer todo lo que por nosotros se afanan.

viernes, 18 de diciembre de 2015

18 de Diciembre de 2015

Viernes

Voy temprano para decir la misa y me encuentro con el cura párroco que quiere participar. Está tratando de llegar a la iglesia y le ayudo, pues camina con dificultad. Tiene motivos: Hoy es su treinta y ocho aniversario de ordenación y lo quiere celebrar en la misa.
       Le ayudo en todo lo que puede hacer y en lo que no puede se lo hago yo. La misa resulta agradable y al final se le canta una canción de acción de gracias. Creo que ha sido una cosa sencilla, pero emotiva y la gente ha participado bien contenta.
      En el desayuno tratamos de planificar lo que hay que hacer y lo primero es que venga el electricista y nos repare el problema que tenemos, cosa que acaba haciendo. Luego dedico un rato a estudiar y preparar la lectura del evangelio en mende y seguimos organizando cosas y haciendo listas de necesidades para reparar y dejar la casa en forma para los que van a venir a ocuparla y a la vez previendo también lo que tendremos que ver allí donde vamos.
      Las fiestas se acercan y siempre hay quien viene a pedirte dinero para celebrarlo, cosa que tengo que tener muy en cuenta y ver lo que se hace. Por lo general hay una cáritas en la parroquia y es desde ella desde donde se dan ayudas, de forma que el cura no es quien decide sobre estos casos, sino gente que sabe y entiende y puede ser mucho más objetiva a la hora de tomar ciertas decisiones.
       Salimos hacia los pueblos y como cada viernes nos toca Cassama, el pueblo más alejado. Hacemos el recorrido sin dificultad, dejamos a Samuel en Gbalehun  y seguimos hasta Cassama donde hay poca gente. Ha habido algo en Bo y muchos han venido al evento, y pocos estaban presentes. Con ellos hemos discutido la situación y me han dicho que no venga el próximo viernes que no encontraré a la gente tampoco. Por lo menos ya es algo positivo, el que me avisen de que no van a estar… Y aunque sea el día de Navidad, me hace ver que treinta años de no presencia del cura, hacen que sigan siendo paganos en muchas cosas y eso no se arregla de la noche a la mañana y tengo que ser paciente con ellos, aunque les pida estar presentes cuando venga.
       A la vuelta, de nuevo tengo problemas con el vehículo y nos deja en el camino. Por suerte encuentro una moto que me trae y busco al mecánico que me promete que me traerá el vehículo y la gente a casa, cosa que creo que ha hecho pero no estoy seguro, pues el teléfono no funciona y no sé qué hacer.
         Algo parecido me ha pasado con Samuel, pues le vi en el pueblo, quedamos de acuerdo que cuando acabara la oración vendría en una moto, pero el retraso fue grande… No encontraba moto y no había forma de poder llegar y el teléfono estaba sin baterías y por lo menos llegó, cansado y polvoriento, lo mismo que me había pasado a mí, pero una ducha siempre es la buena solución. Cenó y se fue a la cama, pues estaba muerto del viaje.
      Yo estuve tratando de localizarle, al mismo tiempo que hablaba con los que mañana van a cargar el contenedor y trataba de localizar a Andreas que no tenía conexión durante todo el día, cosa que también se solucionó a última hora… Por lo menos las cosas van saliendo.
       He llamado de nuevo al mecánico, pero no me responde la llamada. Imagino que todo haya salido bien y esperemos a ver mañana la continuación. Y mientras escribo estoy controlando cómo el depósito del agua se va llenando, pues es a esta hora que la electricidad es un poco más potente y puede mover bien el motor del pozo.

        Creo que esta mañana agradecíamos en la misa el aniversario de la ordenación del vicario del obispo, pero si miramos a lo largo del día, tengo que dar las gracias a Dios por todo lo que ha hecho con nosotros durante la jornada, especialmente su protección en los caminos.

jueves, 17 de diciembre de 2015

17 de Diciembre de 2015

Jueves

  Después de la oración y el desayuno, Sergei me lleva a visitar los animales que tiene en la granja, gallinas, cerdos, cabras… Algo que está montando con ilusión y que creo que merece la pena ver y tratar de imitar, siempre que haya quien quiera seguirte aquí. Esperemos que un día también lo podamos iniciar nosotros. También nos regala un jamón de un cerdo que acaban de matar, nos dice que es su regalo de navidad.
       La reunión comienza a la diez con una charla sobre el año de la vida consagrada. Sigue un rato de adoración en el que hay tiempo para confesiones y luego la misa y la mesa. Después de la comida nos reunimos y hasta las seis que salimos estamos en una detrás de otra, para ver de preparar la venida del Rector Mayor y otras cosas sobre proyectos y la parroquia que nos dan en Bo.
       Nada más acabar emprendemos la vuelta, que es con Stephen y su tía, que viene a Bo con nosotros. La noche nos sorprende en la carretera y a Samuel le cuesta conducir, pero le dejo que lo haga, pues siempre es tiempo de aprender y no hace mucho que tiene el carné.
        En un control los polis tratan de conseguir dinero, pues las fiestas se acercan, pero nuestros papeles están en regla y nada obtienen de nosotros.

        La llegada a casa es tarde y estamos cansados. Además no tenemos luz, hay algún problema que habrá que ver mañana, pues hoy lo que toca es ir a dormir.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

16 de Diciembre de 2015

Miércoles

Ayer recibí una llamada y me advierten que tenemos reunión de los salesianos en Lungi el jueves, lo que quiere decir que nosotros tendremos que acudir el día anterior para poder estar a la hora, lo que quiere decir que tenemos que viajar hoy.
       Después de  misa me aseguro que un cura pueda decir la misa mañana en la parroquia y comenzamos a hacer los preparativos para el viaje. Pensamos llevar algunas cosas que nos quedan del contenedor a las monjas y también un colchón a la familia de Samuel. Nos acompaña Stephen, el aspirante que tiene familia en Lungi y a quien hemos invitado, pues tenemos sitio en el vehículo.
       Hay un problema eléctrico en el vehículo y paso por el taller, parece ser que es un simple fusible que hay que cambiar. También voy a la oficina de inmigración y descubro con sorpresa que el visado que cada año tienes que renovar y que era gratis lo han puesto a unos precios muy altos, aunque por suerte para los misioneros, es de los más bajos. Se quedan con el pasaporte y la visa y me dan una fotocopia para que pueda viajar.

        Después de comer salimos con tiempo, pues hay que intentar no viajar de noche. Todo pasa según lo previsto y llegamos sin novedad a destino.

martes, 15 de diciembre de 2015

15 de Diciembre de 2015

Martes

Después de la misa en la parroquia, hoy es nuestro turno de visitar la casa en la que vamos a vivir. Los que ayer vinieron como visitantes hoy nos acogen como anfitriones y el más joven nos lleva por las diferentes dependencias, pues el otro se mueve difícilmente.
       Encontramos una casa grande y espaciosa, de dos pisos y con habitaciones enormemente grandes. Para nosotros es una cosa muy buena, pues hasta ahora hemos estado siempre con poco sitio, pero el inconveniente que tenemos es que la casa está bastante deteriorada. Habrá que pensar en una renovación grande, empezando por la pintura y siguiendo por la reparación de muchas de las dependencias, pero estamos dispuestos, pues estaremos cerca de la gente y nos permitirá mucho más juego a la hora de servir a los parroquianos.
       Después del desayuno, Coco se prepara para partir. Estoy un rato con él mientras recoge sus trastos y disfrutamos hablando del trabajo que juntos hemos realizado y de la amistad compartida. En el último minuto nos damos la mano y nos deseamos suerte, pues ahora empieza su trabajo de construcción de escuelas en el norte. Buen viaje y hasta que quieras volver de nuevo por aquí.
       Samuel va al banco a hacer alguna gestión y yo me pongo en contacto con el obispo con quien quiero comentar alguna cosa de los pueblos. Me recibe en su casa, pues ha tenido malaria y se le nota claramente que aún no está recuperado, pero me dedica el tiempo que necesito y está muy atento a lo que le pregunto y me contesta con mucha amabilidad.
      Entre las propuestas que le he presentado, he llevado un libro en inglés editado por los alemanes de ayuda a la Iglesia necesitada, que se hace en Navarra, que puede ser muy bueno para los críos de las escuelas y también le sugiero que se puede traducir en mende, la lengua local, cosa que le parece interesante y que parece tomar con empeño.
      Después de comer y echar un rato la siesta, recibo a Stephen, que viene a verme para el catecismo. La experiencia que ha tenido de leer un libro y comentarlo, le hace sentirse muy a gusto y el rato que estamos juntos le animo a que siga, a la vez que le hago ver que se pueden aprender muchas cosas sobre la Iglesia buscando en internet. Como han venido algunos jóvenes más, también les animamos a que se unan para leer el catecismo. Esperemos que la iniciativa cuaje.
         Ha venido el hermano pequeño de Samuel y se queda con nosotros. Por la tarde han ido a visitar a algún familiar que vive en la ciudad y vienen a la hora de cenar.

        Vista la experiencia de la casa, se me ha ocurrido recurrir a los que preparan el contendor, pues si tienen pintura, será una cosa muy interesante para nuestra nueva casa y me responden que harán lo que puedan, lo mismo que me prometen que enviarán frigorífico y lavadora, pues a los que vinieron ayer a venos les han gustado los que tenemos en casa y pensamos dejarlos para los que vienen.

lunes, 14 de diciembre de 2015

14 de Diciembre de 2015

Lunes

   El harmatán sigue, aunque no muy fuerte, y los que vienen a misa están bien abrigados. Después del desayuno comenzamos el trabajo de recopilación de datos y experiencias de lo visto en las diferentes escuelas y ello nos ayuda a llegar a conclusiones concretas. Queremos enviar críos a la escuela y para ello tenemos que tener maestros preparados y estructuras en buena forma. Intentaremos un programa de formación de profesores y construcción o refección de edificios donde sean necesarios y a todo ello trataremos de darle el tiempo y la reflexión necesarios  para no hacer las cosas con precipitación y buscando la eficacia y solvencia.
      A media mañana nos vienen a ver los curas de la parroquia que nos han confiado, el vicario del obispo, que está delicado de salud y el que le acompaña, un cura joven que le va a estar cercano en nuestra residencia. Nosotros iremos a la casa en que ahora están viviendo ellos y ellos vendrán a la nuestra. Será un intercambio amistoso en el que trataremos de hacer que las cosas sean fáciles para todos.
       Cuando se van, nosotros seguimos con nuestro plan de trabajo hasta la hora de comer y, como no hemos acabado, seguimos también por la tarde durante un largo rato. Al final lo tenemos más claro: Enviar críos a la escuela, profesores bien formados y unos edificios que los alberguen; lo que nos hace pensar en un plan de formación de los profesores, cosa que no han tenido y ver las necesidades concretas de cada escuela y pensar en un plan de ataque para resolver el desafío que se nos presenta.

         Después hay partido y Samuel va a verlo en la tele y yo sigo preparando cosas pensando en que el contenedor saldrá el sábado. Logro hablar con Josemari en el skype y parece que todo está en su punto.

domingo, 13 de diciembre de 2015

13 de Diciembre de 2015

Domingo

Como ya es costumbre, los domingos salgo temprano. Hoy me acompaña el cocinero. Vamos a Nagoyon, donde comenzar cuesta, pues el harmatán hace que la gente duerma más tiempo por la mañana, pero al final hay bastante buen número. Lo que me llama la atención es la actitud de uno de los maestros, que ha estado seriamente enfermo esta semana y es el primero en dar gracias a Dios por lo vivido durante la semana y por estar ya en buena forma…
        En Tikonko las cosas van recuperando la normalidad. No hay la cantidad de gente que hubo el martes y les animo a que vayan pensando en buscar a los que estaban el martes y que ahora no están. Me prometen hacer algo. Esperemos que sea cierto. Al acabar la misa se quedan preparando la fiesta que habrá el domingo que viene destinada a obtener fondos para la parroquia.
       En Towama las cosas están bastante verdes, pues ni los lectores están disponibles ni la gente del coro está presente, además del reducido número de los presentes. Y una de las causas es que los estudiantes están de vacaciones y eso se nota aquí. Como no quiero enfadarme ni reñirles, hoy se nos invita a estar alegres, trato de hacer las cosas de forma que invito a los padres a rezar y a los hijos a recordárselo también si no son tan pequeños. Veremos si el domingo que viene hemos hecho algo de positivo.
       Después de comer y echar la siesta, Samuel va a una reunión del grupo misionero en una parroquia aquí en la ciudad y Yo voy a Mattru a visitar a la gente mayor y a dar una vuelta por si hay alguien para la oración, pero ya la han hecho por la mañana.

        Cuando vuelvo a casa Coco ha vuelto del viaje y está contento de la experiencia y de conocer nuevas tierras en el sur del país.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Se nos fue Ann...


Se nos fue Ann…
        Esta es la experiencia que acabamos de vivir… Una niña, llena de vida… Se nos ha ido…
        Se acabó el ébola… Y nos alegramos…
       Pero se nos siguen yendo los niños…
        Seguimos viendo las estrellas en las noches de harmatán sin nubes. Seguimos con la vida de cada día. Seguimos esperando un Salvador… 
        Y aceptamos la vida que se nos da y la que nos ha sido llevada. Y tratamos de vivir cada día esta Navidad que deseamos a todos Feliz.

        Antonio.

12 de Diciembre de 2015

Sábado

Hoy que es la Virgen de Guadalupe, lo celebramos en la misa y explico la importancia de la advocación en América y en Méjico en especial. Les llama la atención los milagros que les cuento y todos rezamos por unos y por otros, siguiendo mensajes.
          Al acabar la misa en la parroquia, el vicario del obispo, que es el cura al que vamos a sustituir en la parroquia nosotros, me llama para decirme que el lunes por la mañana estarán por aquí para ver el estado de la casa, pues hemos hablado de hacer un intercambio, ellos vienen a la casa donde nosotros vivimos ahora y nosotros vamos a la casa donde ellos viven, así nosotros estamos cerca del sitio de trabajo, en la parroquia, y ellos libres de otras preocupaciones, pues la gente de la parroquia no vendrá a importunarles.
         Hoy he decidido enviar las felicitaciones navideñas y me doy cuenta la gran cantidad de gente a la que las envío, pasan de ciento cincuenta… Y en cuanto las envío, ya hay quien me contesta a vuelta de correo. Por lo menos ha habido suerte de que en toda la mañana ha habido conexión y luz y los mensajes han salido.
        Samuel ha preparado un encuentro con jóvenes del grupo misionero y a las dos comenzamos la reunión con la misa. Hay un grupo de una quincena y hacemos que la misa sea participada y damos a conocer a la Virgen de Guadalupe, que no es muy conocida por aquí.
        Después de la misa ellos siguen la reunión y yo voy a los pueblos para el encuentro con las parejas y a la vuelta todavía me queda una misa de las que se suelen hacer aquí los sábados por la noche en la casa de las personas que han muerto. Hoy es una misa por los cuarenta días de la muerte de un padre de familia. La hacemos en una casa que ha sido preparada para acoger gente y cuando acabamos nos dicen que se continuará mañana después de misa en la parroquia.

         Samuel está cansado y se va apronto a dormir. Yo trato de trabajar un poco, 

viernes, 11 de diciembre de 2015

11 de Diciembre de 2015

Viernes

   El harmatán sigue, las noches son frescas, por decir algo, pero hay veinticinco grados en la habitación… La gente aparece para la misa envuelta en ropa de abrigo y yo mismo me he echado encima una cazadora de mangas, pero hacia las diez ya te sobra y al mediodía sudas como todos los días.
         Tenemos una reunión Samuel y yo y también intenta estar con el carpintero que ha venido para arreglar una cerradura de una puerta que se ha roto. Intento hablar con el obispo, pues hace días que quiero comentarle algo sobre los pueblos, pero está con malaria y lo dejamos para la semana que viene. También logro comunicarme con Sebastian, un indio que está en el grupo de los que plantan árboles y hacen viveros y que me ha prometido varias veces que va a venir. Esperemos que la semana que viene sea la definitiva.
        Coco se ha levantado con un cierto amago de catarro, pero con ánimo y voluntad se impone un trabajo férreo para acabar los informes y luego decide ir a ver la zona del sur que planea tomar como campo de acción para la próxima campaña.
      Después de comer me encuentro un rato con el representante de los alumnos católicos de la universidad. Han acabado los exámenes finales y están de vacaciones y todo esto con la distorsión que tuvo el curso el año pasado a cuenta del ébola.  El nuevo curso dicen que comenzará en enero, pero ya veremos la fecha…
        Una siesta ayuda a recuperar fuerzas y luego salimos hacia los pueblos. Hoy me acompaña Samuel y vienen también la monja que vino la semana pasada y Cecilia que hacía ya varias semanas que no venía. Dejamos a Samuel en Gbalehun y en Cassama encontramos a la gente, algunos esperando y otros que se hacen esperar. Las parejas no son muy numerosas, pero por lo menos voy viendo que el trabajo que se hace no cae en el vacío y que son conscientes de  que pueden hacer más y me piden que les muestre la forma, algo que les voy repitiendo una vez tras otra.
        Me prometen que la semana que viene las cosas van a cambiar y, si quiero soñar, por lo menos me lo tengo que creer que así va a suceder. Al menos veo que tienen la buena voluntad de hacer algo más y a eso les animo.
       El camino está polvoriento y comienzas los primeros fuegos en la hierba que comienza a secarse. Por lo menos hasta ahora no nos hemos encontrado con nada que nos impida el paso, pues hay veces que circular es complicado a cuenta de los incendios que todo lo invaden.
      En Gbalehun Samuel ha jugado a fútbol con ellos y cuando llego me dice que está cansado, por lo que dirijo la oración en la capilla y a la vuelta conduzco el coche para que pueda descansar. Una ducha a la vuelta y una buena cena hacen el resto. Samuel se va pronto a la cama, pues sigue cansado.

    Estamos con luz y por ello hago la crónica, pero hoy no toca conexión, así que paciencia y a ver cuando nos toca.