Vistas de página en total

lunes, 14 de marzo de 2016

14 de Marzo de 2016

Lunes

Estamos sin luz. Andreas es el que más madruga y a las seis ya emprende camino hacia la capital donde le espera trabajo. Se toma un café para despertarse y mientras compartimos un rato de conversación. La misa es también sin luz, pues hay un problema en unos cables y esperamos que en la mañana se pueda solucionar. Coco prepara las cosas con parsimonia y a conciencia y después del desayuno tiene organizado su petate y en la moto, se encamina hacia sus lares del  norte del país donde construye escuelas.
Se me pasa la mayoría de la mañana en preparaciones de unas cosas y otras, sobre todo en las ceremonias de la semana santa en los diferentes pueblos y ver cómo me las apaño para la fiesta que tendremos en la escuela el viernes y la comida de los que se casan, que será en la iglesia y preparada por las mujeres, que así no les cuesta nada a los matrimonios, pues aquí parece que la canción es “no me caso porque no tengo dinero para la boda”… Ya he celebrado muchas bodas sin que los novios gasten nada… Y espero seguir haciéndolo.
Después de comer voy a hacer unas fotocopias y a darme una vuelta por el mercado. Siempre es interesante estar en el ambiente, aunque a veces, si hay mucha gente, resulta problemático el moverse, pero hoy no había los agobios que suele haber los fines de semana.
Joseph ya estaba de vuelta cuando vine del mercado y nos saludamos e intercambiamos noticias. Viene cansado y contento de lo que ha hecho y veremos lo que vamos pudiendo emprender con respecto a construcciones y arreglos en la casa y alrededores.
Samuel y Edison van a la uni, pues hay deporte organizado y participan. También más tarde viene un trienal desde Liberia que va camino de la capital y van a recibirle.

Estábamos sin luz, pero finalmente nos ha venido y estamos contentos cargando baterías y estableciendo conexiones que antes no teníamos.

domingo, 13 de marzo de 2016

13 de Marzo de 2016

Domingo

Joseph ha ido a una reunión y ha encontrado a un cura que le sustituya en las misas mientras que yo sigo en los pueblos y la situación se va consolidando, tanto los horarios como las presencias y es que no hay nada mejor que la regularidad, y cuando se acostumbran a ser regulares las cosas les son más fáciles.
En Nagoyon les sigue costando estar a la hora, pero los que van llegando son cada vez más numerosos y se vive el ambiente de los matrimonios que haremos en pascua como un acontecimiento en la zona, y la verdad es que hace mucho tiempo que no hay matrimonios porque “casarse cuesta mucho dinero”… Y es algo que espero que a partir de ahora no sea una realidad, sino algo del pasado.
Hablamos de la preparación de las ceremonias de la semana santa, además del tema del día: Donde todos estamos dispuestos a condenar, Dios está presente para perdonar… Algo que es la realidad que cada uno de nosotros vivimos a diario.
En Tikonko la situación es un poco diferente, pues ayer empezamos un grupo de catecismo con vistas a un cercano bautismo, pero creo que hay que tomarse su tiempo, pues ni padres ni padrinos están presentes hoy en la misa, aunque las promesas de que vendrán no faltan.
En Towama hay cada vez más estudiantes de la uni que vienen a la celebración y aprovecho para invitarles al catecismo de los miércoles y después de la misa tenemos un encuentro con las mujeres para ver de preparar las cosas, especialmente lo que van a comer, el día de pascua, después de la boda de los que se casan en el pueblo.
Por la tarde aparecen Andreas y Coco que vienen de Liberia y que pasan aquí la noche. Tenemos tiempo de encontrarnos y ver cosas que se pueden ir haciendo y programar encuentros y acciones con respecto a posibles proyectos.
Se van a ver el partido del Madrid que juega con Las Palmas porque el equipo canario ha donado dinero para construir una escuela a Coco y quiere por lo menos saber los nombres de los jugadores y algo del equipo para poder agradecerles la colaboración.

A la vuelta del partido estamos un rato hablando y compartiendo noticias y experiencias, en particular de lo que han vivido estos días en Liberia y también de las posibilidades de futuro que se presentan de una colaboración de Coco en Tikonko. Soñar siempre es posible.

sábado, 12 de marzo de 2016

12 de Marzo de 2016

Sábado

Hoy es el día de la peregrinación diocesana y la concentración comienza en los alrededores de nuestra parroquia, pero antes ya he ido a Towama a rezar, aunque no con mucho éxito, pues han aparecido dos señoras y no hemos abierto la puerta de la iglesia. He rezado el rosario mientras esperaba y luego me he vuelto para casa. Aquí ya hay un cierto ambiente que va aumentando a medida que pasa el tiempo. Lo que estaba previsto para las siete se va haciendo más cerca de las ocho y los peregrinos salen a pie hacia el santuario que los espiritanos tienen a la salida de la ciudad hacia Kenema.
No participo porque no me encuentro my en forma y una caminata así me va a dejar sin fuerzas para mañana, domingo, y prefiero reservarme para esta en forma en los pueblos con la gente.
Además de rezar un buen rato, también tengo tiempo para organizar algunos paquetes que tengo en lo que es el almacén, de lo que llegó en el contenedor y que preparo para dar salida. Por la tarde, después de la siesta, salgo hacia Nagoyon. Ahora suelo visitar Balei, el pueblo que está cerca y donde tenemos la escuela y el pozo que acabamos de construir. Beber agua de la bomba del pozo es un gusto y escuchar los comentarios muy favorables que la gente hace es alentador y nos anima a proseguir el trabajo.
La reunión con las parejas está animada por los que se preparan para el matrimonio en pascua, además de otros temas, como la preparación de una fiesta que vamos a tener en la escuela y a la que nosotros vamos a aportar los víveres para preparar la comida.  Además vuelve a salir el tema del pozo y la alegría que todos tienen y les digo que es el comienzo de algo que queremos que siga y que veremos a ver hasta donde llega y que se enmarca en nuestra presencia como salesianos en medio de la gente de los pueblos y no es diferente de las reuniones que tenemos las parejas, sino una actividad más dentro de un plan amplio de desarrollo que intentamos llevar a efecto. Están contentos y felices de escuchar lo que les digo y dispuestos a colaborar en lo que puedan.
Hoy también hemos tenido la reunión un poco antes y es que queremos comenzar un catecismo de forma sistemática en Tikonko, donde no hay muchos bautizados y la comunidad cristiana es algo que hay que construir. Tienen la iglesia, pero hay que hacer la comunidad. Es algo que no me asusta y que sé que lleva tiempo, pero es un reto al que estoy dispuesto a responder y poner todo el empeño que pueda en ello sabiendo que el esfuerzo que haga, será la cosecha que pueda encontrar.
Cuando llegamos hay gente que nos está esperando. A la hora convenida comenzamos con el rezo del Ave María, como Don Bosco hizo cuando comenzó su oratorio, cosa que todos hacemos con devoción delante de la estatua de la Virgen que hay en la iglesia.
Después pasamos a lo que es el catecismo, algo que intento hacer que sea vital y no simplemente escuchar o aprender cosas de memoria. Los presentes no son muchos y las edades varían desde los niños a adultos, pero la mayoría son gente joven, a los que invito primero a pensar en que busquen unos padrinos. Algo que será un reto, pero que hará que a lo mejor esos cristianos de hace mucho tiempo y que parece que no se han despertado, puedan acabar viniendo.
La idea les parece posible y se comprometen a tener la semana que viene a sus padrinos con ellos. También está el problema de los padres de los catecúmenos, que no vienen a rezar, lo que nos dice que no son católicos. Es otra cosa en la que hay que pensar, pero primero tengamos los padrinos, que luego ellos les acompañarán para ver de arreglar la situación entre los diversos credos familiares.
En casa me encuentro a los salesianos jóvenes que acaban de volver de la peregrinación. Están cansados y no tenemos coci ni nada preparado, por lo que nos vamos a cenar  un sitio que ya conocemos y que está apañadito de precio.

Después no tardamos mucho en irnos a descansar, pues mañana nos espera otro día lleno de actividad. Esperábamos a Coco y Andreas que iban a pasar por aquí de vuelta de Liberia, pero nos han dicho que lo harán mañana.

viernes, 11 de marzo de 2016

11 de Marzo de 2016

Viernes

Voy temprano a rezar a Nagoyon, y es que me han pedido si puedo traer a Bo a una señora de ese pueblo que va a viajar a la capital. Como es una persona mayor y muy asidua a la oración, por eso me lo han pedido y por eso accedo y rezo con ellos; pero después el vehículo se transforma en un mercado de bultos y personas que con alegría se desplaza a través del polvoriento camino. Dejo al personal en la estación y vengo a casa donde me espera el profesor de lengua. Hemos tomado las clases en serio y veo los progresos que me permite hacer quien me enseña con interés.
Puedo leer el evangelio con la certeza de dar los tonos en el sitio adecuado y conocer las palabras que utilizo, además de darle el sentido, de forma que cuando leo me entero de lo que voy leyendo y estoy seguro de que los que me escuchan entienden.
Los albañiles siguen trabajando en los diversos frentes que tienen en casa y en la iglesia y las obras avanzan. El calor, la sequía y el polvo se hacen notar en el ambiente y sudas lo que quieres. Sigue habiendo problemas de carburante, pero Joseph ha conseguido un bidón de repuesto y nos soluciona el problema.
Voy a los pueblos, hoy me acompaña la señora Cecilia, la madre de Daniel, y en Cassama no hay mucha gente, pero hay esperanzas de que alguna cosa vaya cambiando, pues un maestro que no venía a rezar hace semanas, y a quien he enviado a buscar, ha aparecido y me dice que su mujer, de la que ha estado separado años y con la que tiene cinco hijos, puede volver a casa. Todo son comentarios de parte de los presentes y a todos les invito a que recemos por que la situación se resuelva a favor y gusto de la pareja y que les acompañemos con nuestra oración y presencia cuando sea necesario. No se me ocultan los problemas que el señor tiene con la bebida y lo que ello suele llevar consigo de peleas, por lo que animo a todos a que recemos y estemos cercanos cuando sea necesario.
Estos comentarios les hacen ver que una comunidad cristiana es una realidad no cuando se junta en la iglesia, sino en todos los momentos de la vida y ellos van descubriendo esta realidad que no han tenido presente hasta ahora y que es fundamental para que las cosas funcionen y haya algo más que rezar en la iglesia.
En Gbalehun me encuentro con los responsables de la escuela. He traído a un carpintero que me hace un presupuesto de los arreglos que el tejado de la escuela necesita y que está más ajustado que el que me había hecho el carpintero del pueblo la semana pasada y quedamos en que van a colaborar aportando materiales de madera que tienen a disposición en el bosque.
La oración está en la tónica de los otros días. Leo el evangelio y lo entienden y tratamos de explicar cómo, cuando todos estamos dispuestos a condenar, Dios se hace presente para perdonarnos siempre y por eso le damos gracias y le pedimos que nos ayude a perdonarnos.
La vuelta a casa rezando el rosario y transportando a gente que vuelven del campo, es lo que solemos hacer también cada vez que vamos a estos sitios y hoy no es excepción.
Cuando llego a casa y logro conectarme a internet, me encuentro con que mis hermanos me han estado esperando largamente. Hoy es el cumpleaños de uno de ellos y otros han venido a estar con él y el poder comunicarnos en Skype es una experiencia my agradable.

Tengo también un rato de charla con Joseph que mañana va a salir temprano hacia la capital donde tiene una reunión y otros asuntos varios que ventilar. El día ha sido largo y estoy cansado, lo que me permite un buen sueño a pesar del calor y lo que sudas, pero no me puedo quejar, pues en sitios más difíciles he estado.

jueves, 10 de marzo de 2016

10 de Marzo de 2016

Hoy no tenemos misa por la mañana, pues los jueves vamos a intentar poner un rato de adoración y confesiones y después la misa, por la tarde. Es algo que pensamos que nos puede ayudar a cambiar rutinas y hacer que la gente venga más numerosa a la misa y también ofrecer la posibilidad de la confesión.
Yo voy a rezar a Mattru, el pueblo al que suelo ir los jueves. Allí están los asiduos a la oración y con ellos rezo y aprovecho también para traer a Bo a unos cuantos estudiantes que de otra forma lo harían a pie.
Paso la mañana preparando cosas que tengo que organizar, en particular para semana santa y otras más en pueblos y escuelas. Como no tenemos coci, los salesianos jóvenes preparan la comida. Por lo menos está comestible y lo mismo nos pasa por la noche, aunque también se abren latas.
Por la tarde vuelvo a Mattru y encuentro poca gente en casa; sí está el río muy animado, pues cuando por la sequía el agua ha dejado de correr, las mujeres se han echado a los charcos que quedan y con redes tratan de hacerse con los peces. Hay ambiente, sobre todo cada vez que se pesca alguno de tamaño apreciable.
La adoración, las confesiones y la misa por la tarde es algo que se ve que aún está en los comienzos, pero la esperanza se anuncia. Vienen unos cuantos a confesar durante la adoración y, aunque  el número de los presentes no es extraordinario, por lo menos me parece que te da esperanzas de que pueda aumentar sin tardar.

Después de cenar vamos a visitar al cura que estuvo aquí antes que nosotros. Estaba enfermo y parece ser que las cosas no van a mejor. Hoy le hemos visto con dificultades para hablar, pero por lo menos se puede desplazar, no sin dificultad.

miércoles, 9 de marzo de 2016

9 de Marzo de 2016

Miércoles

Digo la misa después de haber rezado en la capilla a oscuras. Bastante gente presente a  que animo a vivir cada día en la presencia de dios y en la consciencia de las múltiples gracias que de Él recibimos.
La coci ha ido unos días a aprender algo de cocina y seguimos teniendo que prepararnos nosotros la comida, pero no es mayor problema, pues siempre hay latas.
Después de la comida voy a hacer unas fotocopias para la escuela y me doy una vuelta por el mercado, pero la fruta que hay no es algo que valga la pena.
Cuando vuelvo veo el coche de Joseph que ha vuelto de viaje. Estamos un ratito intercambiando experiencias de estos días pasados y después voy a la universidad para el encuentro con los estudiantes. Me acompaña Edison, pues Samuel no se encuentra en forma y cuando llegamos tropezamos a la monja que da clases en el campus, a la que invitamos a presentarnos también a otros profesores. Nos sugiera alguno de los profes que son residentes en la zona, pues los otros generalmente están en sus casas y les encuentras en el campus. Dejamos la cosa para otro momento, pues es casi la hora y nos centramos en el encuentro con los estudiantes, que hoy no son muchos, pero por lo menos los que han venido se muestran interesados.
Es el primer día que vamos a hacer catecismo y lo que hemos hecho es elegir el libro de catecismo que l papa Benedicto entregó a los jóvenes en la jornada de la juventud en Madrid en 2011. Nos ha parecido un texto interesante, a pesar de las críticas que también se le han hecho, pero por lo menos es una referencia y tienes algo entre las manos.
Los estudiantes están un poco sorprendidos por ser el primer día, por ser la clase una mesa redonda más que algo magistral, pero a medida que avanza la clase se van sintiendo a gusto y las intervenciones son frecuentes. Mañana tienen una reunión general y tomarán resoluciones al respecto de horarios y distribuciones de la clase.
Después visito al matrimonio que se prepara para la celebración en pascua. Rezamos y leemos el ritual; además saludo a unos cuantos conocidos, además de a los estudiantes que se juntan para beber en un patio cercano.

En casa hay luz y rezamos en la capilla y después de cenar compartimos un rato a la vez que también sigo las noticas en los periódicos, antes de irnos a dormir.

martes, 8 de marzo de 2016

8 de Marzo de 2016

Martes

Volvemos a la normal falta de luz y al generador en la iglesia, donde trato de recordar a los dos hermanos de san Juan de Dios que murieron en Liberia y en Sierra Leona, además de otros muchos sanitarios. Rezamos por ellos y les damos gracias a Dios por encontrar personas generosas dispuestas a dar su vida por sus hermanos como han hecho tantos sanitarios en los momentos del ébola.
Hoy sí que ha venido el profe y nos encontramos un buen rato. Leemos juntos el evangelio del domingo y me doy cuenta de lo bueno que es el profe cuando me ayuda en la pronunciación y en la entonación de las frases y las palabras. Es jubilado, pero lleno de iniciativas y de ganas de hacer algo por los demás.
Después de la clase preparo las cosas para la visita que quiero hacer a la escuela y al catecismo de los que se preparan para el bautismo y, como hay conexión, también envío un escrito y unas cuantas fotos a Loli para que las pueda poner en el blog.
Después de comer salimos para la escuela. Samuel se queda en casa, pues están los obreros trabajando y es bueno que alguien les siga de cerca; mientras yo voy con el nuevo trienal, Edison, para que conozca los pueblos, pues no ha estado nunca en esa zona.
Cuando llegamos, la escuela está cerrada… Han oído por la radio que es el día internacional de la mujer y que el presidente ha dicho que es fiesta y… Eso ya es motivo suficiente para que la mayoría de los críos no vengan a clase … Esta vez ya no me he enfadado, pues no vale la pena, pero es que es tal la costumbre de no asistir a la escuela que, cualquier motivo es suficiente para dejar la clase. Los maestros se han dado bien cuenta de que no estoy encantado, pero qué le vamos a hacer más que tener paciencia… Por lo menos he ido al pozo que acabamos de hacer en la escuela a beber agua de la nueva bomba, de la que todo el mundo se deshace en elogios…

En casa hoy tenemos luz y después de unos cuantos intentos hay conexión, lo que me deja ver las noticias y enviar algún correo.

lunes, 7 de marzo de 2016

7 de marzo de 2016

Lunes

Amanecemos con luz, lo que nos permite estar en la capilla y leer, algo que no se da todos los días. A la misa en la parroquia viene la gente habitual y hoy celebramos treinta y cuatro años de profesión de una monja que trabaja en el centro de pastoral y ha pedido la misa de acción de gracias, lo que nos hace estar un poco más alegres en el ambiente de cuaresma.
Hoy no he visto en la misa al profe que suele venir cada día, por eso me he dedicado a leer el texto del evangelio en lengua local  yo solo esperando que mañana haya más suerte y aparezca.
A media mañana aparece Joseph con Clara, la arquitecto que trabaja en Makeni y tenemos un rato de intercambio para después ver lo que queremos hacer en la casa y nos da la opinión favorable, de forma que podemos contactar con quien lo pueda hacer y empezar por pedir presupuesto.
Clara me ha dado muy buena impresión, está empeñada en la cooperación y trata de hacer lo que puede en su terreno, además de mostrarse disponible para todo lo que podamos necesitar y ella nos pueda hacer. Es cosa muy de agradecer encontrar personas tan dispuestas.
Después de comer sigo hablando un rato con ella y me cuenta la situación de la familia, cómo su padre no está muy contento con que ella esté por aquí, pero la realidad es que ella está contenta y me dice que en España hoy no hay trabajo para un arquitecto como lo que ella tiene aquí y que además ha encontrado a un chico con quien sale y se encuentra a gusto en el sitio y con lo que hace.
Hacia las tres Joseph ha finalizado una reunión y sale de nuevo con Clara hacia Makeni. Hace calor, se suda bastante y viene a verme el mecánico, que ha reparado el coche. Tengo otros asuntos para hablar con él y pasamos un rato en conversación.
Por la tarde, al anochecer, llega el nuevo salesiano trienal que estará con nosotros este curso. Edison. Ha estado unos días con su familia y ahora se incorpora a la comunidad. No hay luz y tampoco tenemos cocinera, pero se hace lo que se puede. Por lo menos la habitación que le ofrecemos está en el piso alto y, aunque no tiene baño, por lo menos está en buenas condiciones y a la espera de un arreglo, como las demás de la casa.

Pasamos la noche sin luz, por lo que me dedico a dormir a rezar cuando estoy despierto, pues el libro electrónico que tenía no me funciona desde hace un par de semanas y no tengo otra cosa a qué engancharme. Por lo menos muchos momentos de luz utilicé el libro y me leí una buena cantidad en momentos que no había luz.

domingo, 6 de marzo de 2016

6 de marzo de 2016

Domingo

Para empezar el coche no ha querido arrancar… Es algo que le ha pasado varias veces y es simple, pero necesita la mano del mecánico… Me voy a los pueblos en un taxi-moto, pues llamar a quien te lo arregle te hace llegar tarde. Tengo la suerte de encontrar una que me lleva y me trae sin problemas, que ya es mucho. Su principal preocupación es pasar el control de la poli, pues no tiene los papeles en regla, pero le tranquilizo porque si me lleva a mí, los polis no le van a pedir los papeles… Y  no es que no me controlen, es que les he llevado tantas veces en mi coche, que el día que me ven en una moto me dejan pasar sin más porque saben que el coche ha tenido problemas.
Pasar el control de la poli fue una verdadera aventura, pues llegamos y la cuerda estaba puesta, pero, por supuesto antes de las seis de la mañana no había nadie para bajarla… Fui al garito que tienen y llamé varias veces… No hubo respuesta. Quien estaba dentro dormía profundamente… Finalmente apareció una señora que vive allí cerca y, como me conoce, me bajó la cuerda y me dijo que pasara… Y a la vuelta, nadie nos puso ninguna dificultad. Un saludo amable nos permitió pasar sin más protocolos.
Los que vienen a misa se extrañan de no verme en el vehículo, pero les hago ver que también las averías pueden llegar al coche del cura. La misa en Nagoyon está concurrida y el ambiente es bueno. No hay comuniones y explico que dentro de unas semanas esperemos que las haya y que comencemos a crear una comunidad cristiana con adultos que comulgan y que serán los padrinos de los que quieran bautizarse siguiendo el camino de Jesús. Es la catequesis que tienes que ir haciendo donde no se ha hecho antes y que dará sus frutos más adelante.
En Tikonko hay algo más de gente y algunos venidos de paso. Fijamos el momento de la catequesis para los que quieren recibir el bautismo y con quienes me he comprometido y, a partir del sábado estaremos en la iglesia con ellos para comenzar el camino hacia el bautismo. Será un trabajo de encontrar los padrinos, de buscar a los que no vienen, de crear comunidad donde parece que antes la hubo y ahora no aparecen los que antes venían… Un reto que espero que junto a ellos podamos afrontar y que nos hará fuertes en la fe en Jesús.
En Towama las cosas para la celebración de la eucaristía no están preparadas y después de la misa tengo un encuentro con los líderes de los diversos grupos. Pienso que el problema no es la mala voluntad, sino el abandono que durante mucho tiempo han tenido. Una comunidad en la que no se hace catecismo no puede ser una comunidad viviente y algo de eso es lo que les pasa aquí, son cristianos de domingo y luego no da para mucho más. Así que con paciencia habrá también que estar con ellos y ayudarles a comprender que es la forma de cambiar.
 Se muestran muy sorprendidos cuando el presidente les dice que durante más de seis meses he estado con él y su esposa cada miércoles preparándoles para celebrar el matrimonio en la iglesia, algo que van a hacer en pascua y que intento hacerles ver que quiero que sea un modelo, pues aquí la gente no se casa porque es muy caro casarse… Y es la realidad, pero me las arreglaré para que no haya gastos, empezando por hacer la ceremonia sencilla y después no se irá a comer a casa de los que se casan, sino que las mujeres que vienen a misa se encargarán de preparar la comida que yo les llevaré, pues para algo he recibido la comida del contendor, y todos tendremos lo que haya que compartir en el patio de la iglesia.
Soñar es posible y hacerlo realidad un reto, que espero se repita, pues ya lo he hecho en otros sitios antes de aquí.
En casa las misas han sido como siempre y las reuniones de diversos grupos también han estado presentes. Después de comer me echo un rato la siesta, pues la mañana ha sido larga y Joseph se va a la capital a una reunión y esperemos que mañana venga con Clara, una española, arquitecto,  que trabaja en Sierra Leona y con la que hemos contactado para que nos ayude en los trabajos que queremos hacer en casa.

No hay conexión. Me paso la tarde escribiendo, lavando ropa y organizando cosas de la habitación. Por la noche la conexión llega y puedo recibir correos y noticias de unos y de otros. Y la luz nos acompaña durante la tarde y la noche, cosa inusual, pero estamos contentos con ella.

sábado, 5 de marzo de 2016

5 de Marzo de 2016

Sábado

Nos vamos adentrando en el mes de marzo y seguimos sin luz por la mañana y luego tampoco el generador del centro de pastoral funciona, lo que me permite leer mucho rato, además de ver las obras que van avanzando lentamente. Joseph tiene reuniones con los que se encargan de acomodar en la iglesia y los monaguillos. Samuel sigue con el paludismo y vuelve al hospital.
Seguimos sin cocinera y comemos de lata, aunque también alguien nos ha preparado comida local, arroz y salsa de hojas de mandioca. La tendremos para comida y cena.
Después de comer voy a cambiar las ruedas del vehículo, pues están my gastadas y ponemos las nuevas que han venido en el contendor. Estoy mucho rato hablando con los que por allí pasan mientras me hacen el trabajo, pues es manual y lleva su tiempo, aunque son expertos en el manejo de la técnica.
Después voy a los pueblos y hoy voy lleno, pues hay muchos caminantes en pleno calor que agradecen el que les lleves un trozo del camino.
Voy a visitar Balei, el pueblo donde hemos instalado la bomba en la escuela y el comentario es que el agua es estupenda y que además está fría… Y es la realidad, pues para el calor que hace, el agua que viene de veinte metros de profundidad está a unos cuantos grados menos que el ambiente y la sensación de de frescor.
Las parejas están en su punto. El ambiente en la reunión es bueno y se vive la proximidad de los que se preparan para el matrimonio en pascua y eso anima también a los demás  presentes.

En casa cenamos a la luz de la linterna y luego con el generador trabajamos un rato.