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domingo, 24 de diciembre de 2017

24 de Diciembre de 2017

Domingo

Me levanto temprano y me paso un buen rato rezando en la iglesia. Cuando rezo, luego tengo muchos más recursos que de ordinario.

Voy a celebrar la misa a Madonna donde la gente llega muy tarde y no son numerosos. No sé qué ha pasado hoy, pero había muchos menos feligreses que en otras ocasiones. Yo he aprovechado para hacer el catecismo correspondiente y además invitarles a confesarse, cosa que hemos hecho después de la misa. Me acompañaba un cura espiritano que vino a concelebrar y al final de la misa estuvimos confesando a los que vinieron, que no eran muchos.

Vuelvo a casa caminando y veo el ambiente en los diversos sitios por los que paso que de fiesta, pero no muy claro. La misa en casa no ha acabado, pues hay una representación que hacen los críos y por eso se ha alargado un poco.

A la hora de comer tenemos el correspondiente plato de arroz y hoy la salsa está bien condimentada y picante, pero aguantable.

Después de la siesta leo un buen rato y preparo la celebración que tendré por la noche en un pueblo, Towama. Cuando iba en el vehículo, me llama mi sobrina y me pone a hablar con su padre, mi hermano. Me ha hecho mucha ilusión escucharle y compartir unos momentos con él y también hablar con las sobrinas nietas.

En Towama va llegando la gente con calma. Tengo que animar a la gente en la fiesta, especialmente la coral que otras veces quieren cantar en todo momento, hoy les cuesta ambientarse. Al fiñal hay un número aceptable y les invito para mañana.

sábado, 23 de diciembre de 2017

23 de Diciembre de 2017

Sábado

Hace fresco y se nota. He cerrado una de las ventanas porque hay corriente y el frescor me despierta. He dormido bien y el agua de la ducha está un poco más fresca que de costumbre, pero la sigo aguantando.

Voy a decir misa a Madonna porque hay bautizos aquí en casa y los ha preparado Joseph y por ello cambiamos el sitio. En Madonna hay bastante gente y también se nota que van abrigados. Cuando les saludas y les das la mano la tienen fría y algunos tosen…

En cuanto desayuno, con las cosas preparadas, entro en el vehículo. Hablo con el obispo y quedamos de encontrarnos en el pueblo. Me adelanto para tener las cosas preparadas. Han traído maderas y tenemos bancos abundantes, de forma que los que vienen se podrán sentar y no se llega a llenar la iglesia.

De varios pueblos hay delegaciones y, aunque un poco con retraso, los de los pueblos de los alrededores van llegando. También lo hace el obispo y tiene la paciencia y gentileza de esperar a los que llegan tarde y saludar amablemente a cada uno de los que vienen. Hay unos cuantos a los que conoce y otros que le voy indicando quienes son. El ambiente es de fiesta.

Comenzamos la ceremonia. Hace la mayoría de las cosas en lengua local y la gente está contenta con ello. Las confirmaciones y los matrimonios son momentos de alegría y la gente aplaude a cada intervención, es la forma de hacer aquí. La ceremonia se alarga y sobre todo al final no parece que sepan acabar, pero así con las cosas. Se organiza una colecta y se buscan donantes para acabar la construcción. El obispo comienza ofreciendo cincuenta sacos de cemento y le siguen otros, aunque en mucha menor cantidad, pero siempre es una ayuda.

Después de la ceremonia ofrecen una cesta al obispo en la que han preparado algo de comida especialmente para él y los demás tienen cada uno su comida, repartida en bandejas donde los comensales lo hacen en grupo con la mano, lo que se hace aquí.

Hacia las tres, vuelvo para casa, cargado con todos los que pueden entrar en el vehículo y a los que voy dejando en sus destinos. Están satisfechos de los visto y animados por lo que han escuchado, por lo menos eso es lo que sigo en la conversación.

Cuando vengo a casa tengo sed y bebo y luego como. Hay un poco de mandioca con la salsa y carne de pollo local, que está duro, pero muy sabroso. Me echo un rato la siesta, pues siento el cansancio y después me doy una vuelta por los alrededores viendo el ambiente y lo que pasa un sábado por la tarde en la parroquia.

Estamos sin conexión y no hay forma de recuperarla. Paciencia y otro día será mejor. Por lo menos estoy satisfecho de lo vivido y creo que una comunidad ha dado un paso importante en su avanzar. Ahora tendremos adultos y jóvenes y niños que comulgan y que animarán a otros a seguir su camino.


A punto de retirarme, me doy cuenta de que la conexión ha venido y puedo hablar con el sobrino, y con mis hermanas en España y América… Maravillas de la técnica…

viernes, 22 de diciembre de 2017

22 de Diciembre de 2017

Viernes


Se nota que nos acercamos a los últimos días del año, pues aquí suele hacer fresco, que no frío, la última semana del año y la primera del siguiente y a eso nos encaminamos. La gente viene a la misa en buen número y bien abrigada pues ellos notan la bajada de las temperaturas. Yo no sudo y no tengo la ropa calada, pero hay también un ambiente seco y de polvo del harmatán, que se lo sumas al recorrido que haces por las pistas llenas de polvo, te puede traer fácilmente un buen catarro… Preparo las cosas que tengo que tener para la tarde en Nagoyon donde tendremos bautismo y ensayo para la ceremonia del día siguiente en que estará el obispo. Además llamo a varias personas, voy a ver a los maestros y quedamos en la hora de acabar las clases para que les pueda llevar a su destino y que no tengan que gastar en las motos.

Salgo hacia los pueblos a la hora prevista y no hay muchas cosas preparadas, por lo que con los que están presentes empezamos a organizar los bancos de la iglesia, que están apoyados sobre bloques de cemento, pues aún no se ha acabado la construcción. Donde había previsto una docena, logramos que entren un veintena, con lo que el número de gente dentro de la iglesia va a ser casi el doble. Calculan que van a venir muchos, pero tengo la impresión de que no habrá tantos como piensan.

Se hace la hora y no todo el mundo está presente, pero comenzamos y ya van llegando. Celebro bautizos para que mañana la ceremonia no sea tan larga. Hay veinticinco bautizados, desde los adultos que se van a casar mañana hasta dos bebés de pocos meses, pasando por los niños y jóvenes que han hecho el catecismo.

Hay mucho más movimiento de lo que cuento, pues están preparando comida para los que vengan. Yo les he dado suficiente a los que se casan para que puedan invitar a los que les vengan a casa, pero los que vienen son muchos y el trabajo es grande, a pesar de que les he dicho que las cosas deben de ser sencillas, primero para mostrar la diferencia con lo que hacen para los funerales y luego para decirles que en nuestras reuniones lo importante no es la comida, sino lo que se reza, cosa que hay que tener paciencia, pero que llegaremos a cambiar, pues también lo he hecho en otros sitios antes de aquí.

Los bautizos se hacen en su orden y los padrinos y madrinas acompañan a los nuevos bautizados, como hemos insistido durante largo tiempo. Y cuando acabamos la ceremonia del bautismo, seguimos con el ensayo de lo de mañana, confirmaciones y matrimonios, para acabar con la confesión de los que comulgan regularmente, como preparación para la fiesta de Navidad.

La vuelta a casa es larga y parsimoniosa, además de bien acompañada del polvo del camino, pero siempre con la esperanza de hacer algo bueno por la gente en los pueblos y con los del camino que les montas en el vehículo y lo agradecen.


Ni luz, ni conexión, pero al final logramos enviar algunos correos. También he tratado de contactar con el obispo, pero no ha habido manera. Veremos mañana.

jueves, 21 de diciembre de 2017

21 de Diciembre de 2017

Jueves

Como cada jueves voy a rezar a Mattru y seguimos buscando la manera de organizar la gente que tenga los papeles en regla y por ahora no hay solución.

Después del desayuno me paso un buen rato en la iglesia rezando y preparando cosas. Luego voy a emigración para renovar el visado. Como otras veces el encargado ha salido y espero más de una hora. Cuando vuelve se disculpa y me acoge con amabilidad. Pago la tasa correspondiente y me promete que me devolverá la carta de la visa el sábado, porque el lunes es fiesta

Después de comer y echar un rato la siesta, logro salir con el carpintero hacia Nagoyon y llevar una mesa para que sirva de altar y otras cosas más de forma que el sábado la cosa sea algo presentable. Organizo los bancos de los que tenemos la madera ya cortada y mañana haré lo que queda, que es mucho.

Vuelvo con el tiempo justo para la novena y la bendición y la misa donde un grupo de gente joven participa con interés y además nos está esperando el arquitecto que ha venido desde Freetown y vemos modificaciones y sugerencias que se pueden hacer con respecto a planos que nos habían presentado desde la oficina de desarrollo. El arquitecto cena con nosotros y se quedará aquí hasta mañana que emprenda viaje de regreso.


He logrado hablar en whatsApp con el sobrino de Barcelona y así completo el círculo de la familia cercana. Pero hoy no toca conexión…

miércoles, 20 de diciembre de 2017

20 de Diciembre de 2017

Miércoles


Seguimos sin luz o a la luz de las linternas. Después de la oración digo la misa en casa. Hay bastante gente y participan bien.

Después del desayuno tenemos reunión. Seguimos con la cuestión del terreno y los planos de los edificios que nos han presentado que no nos gustan del todo.

Voy a ver al mecánico a ver cómo va lo del camión y paso por la clase de los maestros para darles un saludo. Lo del camión sigue su turno y esperemos que funcione el conjunto que están haciendo de las piezas de uno y otro.

Después de comer trabajo un rato preparo lo de los pueblos y salgo hacia Nagoyon. Ya me paran a la salida, con problemas de la moto-sierra, los maestros no han salido de clase, en el camino encuentro a Daniel que está rellenando los hoyos para que el sábado los vehículos tengan más fácil el paso, además de la gente que he montado en el vehículo y del recuerdo que tengo de la amplia sonrisa de una mujer que iba bien cargada.

He logrado hablar por teléfono con Loli, con Santos, mi hermano, por primera vez y con Carlos… Estoy admirado de lo que he logrado, pues es la primera vez que hablo, se entiende y no se corta… Pero luego se acabó y ya no pude hablar con más gente. Así con las cosas, hay conexión a ratos.

El ensayo sigue siendo un intento, pues hay gente que falta, pero también teniendo paciencia se hace algo. Acabamos rezando y espero que el viernes las cosas estén dispuestas y en orden.

Vuelta con gente que encuentro en el camino. Me paro en Towama, donde ya han acabado la reunión de las parejas y visito al maestro de Balei que está reponiéndose de una enfermedad que ha tenido.


En casa, a la luz del generador, puedo leer algunos correos y las noticias.

martes, 19 de diciembre de 2017

19 de Diciembre de 2017

Martes


He tenido tiempo para dormir y para leer cuando estábamos sin luz. M levanto a la luz de la linterna y voy a rezar a Nagoyon, el pueblo que se prepara para la fiesta el sábado y en donde intento ensayar, pero veo que hay poco que hacer, así que quedamos que venga por la tarde.

Traigo a los maestros a sus clases. Hoy son pocos, porque hay los que no han pasado, pero también los que les ha pillado de sorpresa y no han tenido tiempo de preparar lo que necesitan y alguno está indispuesto.

Después del desayuno tenemos reunión y luego hablo con Andreas para ver lo del terreno y cómo sigue. Voy a ver a los maestros en clase y vuelvo para preparar lo que necesito para la tarde, entre otras cosas, unas fotocopias.

Cuando estoy haciendo las fotocopias y el vehículo aparcado en la puerta aparece la “zorra” , que engancha a todos los vehículos de la zona, sin avisar, pues incluso tenía gente dentro… Es navidad y los polis buscan cómo celebrarlo y lo hacen poniendo multas al que pillan… La gente les dice de todo, pero el cepo se paga en el despacho y vienen y te lo quitan…. He pagado y les he deseado una feliz navidad…

Cuando he estado libre, he ido a Nagoyon a preparar las ceremonias para el viernes y el sábado y allí se me ha hecho de noche. El camino sigue siendo largo y tortuoso y ahora lleno de polvo, pero también tengo la máscara que me pongo y algo protege.


Hoy no toca conexión y por más que lo intento, me quedo en el intento…

lunes, 18 de diciembre de 2017

18 de Diciembre de 2017

Lunes


He dormido bien y me siento en forma. Después de la oración tenemos la misa y hoy ni siquiera para la misa había luz, pero una linterna lo suple, si no lo arregla. Viene bastante gente a misa, hasta críos, que se nota que ya están de vacaciones.

Después del desayuno tenemos un momento de reunión y decidimos que seguiremos mañana, pues hay asuntos que tratar y también tenemos una invitación a participar en la misa que se celebra en la catedral para el cura que estaba aquí antes de nosotros, que celebra su cuarenta aniversario de ordenación.

La misa está bien, pero es demasiado larga, acabamos a las dos y media y vengo a casa empapado en sudor y con el alba pintada de colores porque llevaba la camisa de paño nuevo, el de la fiesta y destiñen mucho.

Estoy un rato en el ambiente de la fiesta y la comida, pero también voy al “college” que tengo a los maestros que me esperan. Los traeré mañana en el vehículo, si es que han podido reparar la fuga del depósito.

Cambio dinero y me prepara para pagar las tasas del college para los maestros, además de intentar contactarlos para que sepan que tienen que venir a las clases.

El mecánico trae el vehículo. Me dice que está arreglado, cosa que espero, pues la vez anterior les costó cuatro veces acertar con la fuga y repararla. Participo en la novena de Navidad que hacen los jóvenes en la iglesia y luego llevo a su casa a la cocinera, que hoy ha estado preparando en otro sitio la comida para la fiesta y está el vehículo atascado de toda clase de utensilios de cocina, neveras portátiles y cajas de bebidas vacías. Es de noche y el camino además de tortuoso es estrecho, pero llegamos sin novedad y los hijos la están esperando en la puerta.


Funciona el generador y tenemos luz, para ver los correos y las noticias.

domingo, 17 de diciembre de 2017

17 de Diciembre de 2017

Domingo


Me levanto temprano y rezo un buen rato en la capilla. A la hora voy a los pueblos y en Tikonko, donde la semana pasada tuvieron una gran celebración, hoy asistimos a una treintena de presentes, que es lo que suele pasar. Paciencia y a ver si las cosas cambian.

En Towama hay muy poca gente y siguen llegando tarde, pero prefiero no insistir continuamente en lo mismo y animarles a que se comprometan a algo más que a venir a la misa el domingo. En las ofrendas han presentado un saco con ñames y plátanos de diversas especies.

En casa el plato de mandioca, hoy no era arroz y una buena salsa, me permiten ir a la siesta con un buen talante. Descanso, leo y luego salgo un rato y veo a los del oratorio que hoy tienen reunión de formación. .

El depósito del vehículo gotea, tiene una fuga, y ya he llamado al mecánico para que intenten arreglarlo mañana.


Hay conexión, aunque muy débil que permite que salgan correos muy lentamente, pero por lo menos me entero de las noticias del domingo.

sábado, 16 de diciembre de 2017

16 de Diciembre d e2017

Sábado

No tenemos luz, pero las linternas funcionan y rezo con interés pues el día va a ser intenso. Voy a rezar a la cárcel y les llevo unos ejemplares del Libro “Dios habla con sus hijos”. Les hace ilusión y el reverendo que se ocupa de la cuestión religiosa en la cárcel está encantado. Hoy ha estado todo el tiempo presente y ha visto que la cuestión de la amistad entre la gente sigue presente, algo que incluso a mí me ha sorprendido agradablemente, pues hay bastantes caras nuevas y todos me han señalado a alguno como su amigo. Es la táctica que utilizo para cambiar el ambiente de la cárcel, que cada uno tenga al menos un amigo con quien hablar y ayudarse

En casa tenemos reunión del consejo de la parroquia a las diez y lo hacemos en la iglesia con el Santísimo expuesto, para ambientar también otras reuniones que puedan tener y tratar de que también lo hagan en presencia del Santísimo.

Terminada la reunión hablo un momento con el responsable del consejo y quedamos de hablar más adelante. Voy a comer y echar un poco la siesta, pero no lo logro, pues tengo que hacer preparativos para los que se casan y llevarles la comida que les servirá para invitar a los amigos el día de la boda.

A todo esto ya me han traído el vehículo del garaje. Está como nuevo, limpio y de buen ver. Echo carburante y me voy a los pueblos donde lo primero recibo a los maestros. Tenemos un buen rato de intercambio de ideas y sobre el resultado de los exámenes y tratando de aclarar la situación de los que no han pasado, ver qué se les puede proponer.

La reunión de parejas le sigue. Hay el grupito de cada semana y las cosas se van aclarando hacia los que avanzan hacia la celebración del matrimonio. También escucho que las cosas les van bien a cada pareja. Después intento preparar algo para la ceremonia del viernes, pero las cosas no están listas, así que mejor esperar.

Vengo a Tikonko donde me están esperando el reducido grupito con algunos críos. Como me dicen que una de las mujeres está en casa un poco pachucha, vamos a reunirnos a la casa de la señora y hoy las cosas estaban un poco revueltas, pues mientras la señora enferma se quejaba del carácter vivo de su esposo, otras dos parejas hablaban de problemas de celos o infidelidades. Estuve largo rato escuchando quejas y justificaciones y al final, ya tarde, les dije que teníamos que venir al grupo no con problemas, sino con soluciones y en positivo y les invité a todos a rezar los unos por los otros.


Cansado del camino y del día, vuelco a casa donde estamos con la luz del generador, lo que me permite leer las noticias y conectarme con el correo.

viernes, 15 de diciembre de 2017

15 de Diciembre de 2017

Viernes

He dormido bien y me levanto en forma. Después de la oración y la misa en casa, preparo lo que llevaré a los pueblos a la tarde y hago limpieza, pues luego tengo una misa de inauguración de una nueva iglesia en la ciudad que llevará todo el tiempo que nos podamos imaginar. Empezamos a las diez y, como veía que aquello no acababa, a las dos y media aproveché que otro cura salía para seguirle y así poder ir a casa a comer y salir hacia los pueblos. Lo he hecho en una moto y con otro que me acompañaba, tres en una moto y yo iba en el medio, el compango del bocata. Ne voy haciendo a todo, llevo máscara para el polvo y el conductor estaba admirado viendo que en el recorrido rezamos le rosario en mende.