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lunes, 19 de noviembre de 2018

19 de Noviembre de 2018

Lunes

Después de la oración y el desayuno nos pasamos un rato juntos Carlos y yo para ver las cosas que hay en una de las maletas que han llegado. Después vamos al aeropuerto para preguntar por la otra y vemos que no hay nada que hacer hasta por la tarde, todo está cerrado. Aprovechamos un tiempo que nos queda de la mañana para ir hasta la playa, donde Carlos se da un chapuzón en un agua poco limpia, pero era su ilusión y así he tratado de darle gusto, pues el esfuerzo que ha hecho para venir no es poca cosa y darle las gracias es esta la forma.

Después de comer y preparar la maleta, nos traen al aeropuerto y lo primero vamos a buscar la maleta perdida, pero nada nos saben decir al respecto, así que habrá que seguir buscando. Embarcamos en el avión y llegamos a Ghana, donde yo acabo trayecto y Carlos sigue hacia España. Muy agradecido por su trabajo y contentos de la experiencia vivida y deseando que se repita.


Un taxi me trae a la casa de los salesianos donde a la entrada, saludo a varios conocidos y, después de cenar y tratar de conectarme sin éxito, me entrego en brazos de Morfeo, no sin antes rezar un rato.

domingo, 18 de noviembre de 2018

18 de Noviembre de 2018

Domingo

Intento salir pronto para los pueblos, pero Carlos ha pensado acompañarme y le tengo que esperar, lo que me hace llegar muy justo al primer pueblo, donde ya nos esperaban cantando. La misa no ha sido larga y les he hecho ver la necesidad de estar dispuestos para cuando venga el Señor a llamarnos.  Creo que la reflexión de las parejas de ayer está también presente hoy en la homilía.

En Tikonko las cosas son diferentes, hay muy poca gente al comienzo y, aunque unos cuantos van viniendo el número es muy bajo si lo comparamos cn otros domingos y se lo hago ver, pidiendo una reacción, si es posible. Se quedan reunidos después de la misa para ver lo ue son capaces de hacer.
Tanto a la ida como a la vuelta me he pasado por le finca y he visto cómo el agua sigue subiendo hasta casi llenar el depósito que le hemos puesto.

Towama sigue la misa tónica, hoy no muchos y algunos tarde. El coro en sus funciones a medias y en la homilía les hago ver lo de la llamada del Señor. Cuando les comento si estamos dispuestos, veo en algunas caras una cierta sensación de incomodidad, pero les digo que creo que es lo que debo sembrar entre aquellos que no colulgan.

Después de comer y un ratito de siesta, salimos hacia Lungi, pasando por Lunsar, donde encontramos a un señor que pertenece a un grupo está montando una instalación solar y que está dispuesto a ayudarnos en nuestro proyecto. Tenemos que presentar  un proyecto y esperara para que nos lo aprueben.

Llegamos a Lungi de noche, nos reciben con mucha amabilidad, y nos sentimos contentos del encuentro que hemos tenido en Lunsar

sábado, 17 de noviembre de 2018

17 de Noviembre de 2018

Sábado


Tenemos luz y no mucha gente a la oración. Para la misa ya hay algunos más. Christopher se une a la misa y se le ve que está con la malaria encima. Invito a los presentes a dar gracias a Dios y a pedirle que vivamos le día en su presencia. Después de la misa hay confesiones.

Tras el desayuno voy con Carlos a la cárcel y tras el papeleo de rigor, nos dicen que no podemos entrar porque el que nos debe presentar no está presente.  Así son las cosas y así hay que aceptarlas, un día pasas sin problema y otro te mandan para atrás. Tengo claro que a la cárcel voy a ayudar a la gente y no a crear conflictos, así que además de no haber podido instalarles la bomba en el pozo porque no ha llegado, tampoco podemos saludarles y rezar con ellos…

Vamos a ver al mecánico y vemos que están ocupados, les damos dinero para comprar las piezas que hay que cambiar y nos vamos a la finca donde ayer dejamos la bomba y el panel y para nuestra alegría, el agua está saliendo abundante. Instalamos el depósito en un lugar adecuado y el agua empieza a sentirse caer en su interior con la alegría de los que antes tenían que ir lejos a buscarla.

Volvemos al taller del mecánico y le dejamos le vehículo para hacer el trabajo mientras venimos a comer y dormir  un poco la siesta. Me prometen que estará para las dos y a las tres aún no han venido… Ando un poco apretado para llegar a Nagoyon, pero la realidad es que han venido muy pocos maestros y la cosa se arregla un poco a la hora de las parejas, pues hay un número aceptable y las intervenciones son juiciosas, incluso en el terreno de la ayuda mutua que antes no parecía tan claro. Les animo en el trabajo y les hago ver que en equipo las cosas son más fáciles y llevaderas. Me presentan peticiones para la motosierra y les animo a que ellos se organicen y vean lo que pueden hacer entre ellos.

En Tikonko me esperan en la iglesia. La venida ha sido con una tormenta de agua que luego sigue en pequeña escala. La reunión con las parejas aquí repite las mismas ideas y les doy ánimos para que sigan en su empeño.

El camino a casa mojado y de noche, pero consigo hacerlo sin novedad ni percance. Cenamos con luz del generador, pero más tarde es la de la ciudad la que nos ilumina.

Estoy hablando un rato con Carlos, Christopher se ha ido a la cama a cuenta de la malaria y juntos hacemos un resumen de lo vivido estos días, la sensación es agradable, lástima de la falta de las maletas, pero a pesar de ellos se han logrado muchas cosas y se puede ver con esperanza lo que haremos en el porvenir.

viernes, 16 de noviembre de 2018

16 de Noviembre de 2018

Viernes


La oración comienza con la luz de la ciudad, pero luego se va y hay que encender el generador. No muchos tanto en la oración como en la misa. Nos acompaña en la misa un cura de Nigeria que está de formador en el seminario diocesano.

Después del desayuno logramos salir de compras y pasamos la mañana entera en las diferentes tiendas para comprar lo necesario para instalar la bomba en nuestro pozo de Towama. Acabamos justo a la hora de comer y los que nos acompañan van a comer y nosotros, además de la comida, nos tomamos un momento de descanso, que la mañana ha sido larga y laboriosa.

Por la tarde y después de un par de horas de ensayos, acaba funcionando la bomba con el panel solar en un momento que ha habido sol, pues la mayor parte del tiempo estaba nublado.

Hemos ido al terreno y hemos logrado hacer la instalación de los diversos componentes del sistema, panel solar, bomba, tubos para la extracción del agua, cables eléctricos y cuerda de sujeción. Todo está dispuesto para que mañana cuando los obreros se presenten tengan la sorpresa de que no tienen necesidad de ir a buscar el agua lejos. Espero que también haya agua para los que trabajan en las moringas y puedan regar cuando sea necesario.

También tuvimos tiempo para transportar un depósito de plástico de cinco mil litros para que puedan almacenar el agua que va sacando la bomba. Un transporte así en Europa sería un caso extraordinario, por aquí me comentaba Carlos que nos miraban porque somos blancos, no por la carga que llevamos.

Volvemos a casa ya oscurecido, cansados y con sed, pero la cena fue agradable con la sensación de haber hecho en el día un trabajo importante. Christopher se encuentra con paludismo y no muy en forma, pero nos acompaña en la mesa.

jueves, 15 de noviembre de 2018

15 de Noviembre de 2018

Jueves


Tenemos un rato luz, pero luego se va y rezamos a dos velas, pues ya hay claridad. No son muchos los que vienen y se retiran pronto, pues la misa es por la tarde.

Después de desayunar me paso la mañana en la iglesia ante el Santísimo, pero ello no me impide atender a las personas que vienen y acompañar un momento a los que van a estar con Carlos cuando empiece su trabajo. Esperamos la llegada de una bomba y parte del equipaje, pero sólo llega la bomba y la otra parte del equipaje perdido seguimos sin noticias de donde se encuentra, así que habrá que imaginar mañana lo que se puede hacer sin maletas y sin herramientas, pero mañana piensa poner la bomba en nuestra finca para que albañiles y trabajadores de la moringa puedan disponer del liquido que necesitan.

Para la misa de la tarde hay un buen grupo de personas, muchos de ellos que han venido a participar en una novena. Les animo a ver las cosas con ojos de fe y creernos que Dios está en medio de nosotros.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

14 de Noviembre de 2018

Miércoles
Nos hemos pasado la noche sin luz y por la mañana el cielo está despejado y se ven bien las estrellas. No hay muchos que vienen a rezar ni tampoco  a la misa en la que hablamos de dar gracias a Dios y a los demás.

Desayuno y empezamos con llamadas de teléfono e intentos de localizar el equipaje, pero no hay forma.

Salimos y vamos lo primero a la cárcel a ver si nos pueden echar una mano en el trabajo de búsqueda de los equipajes, pero parece que no hay muchas posibilidades. Vamos al mecánico y nos pasamos la mañana con arreglos y reparaciones, entre ellas soldar el chasis del vehículo que se estaba abriendo.

Por la tarde me paso un buen rato viendo papeles y pensando en presentar proyectos de energía solar, luego voy a una de las comunidades de barrio donde rezamos el rosario y leemos el evangelio. Luego vamos a ver a una señora mayor a su casa lo que le da una gran alegría y vuelta para casa donde después de la cena y espera paciente, seguimos buscando noticias sobre el equipaje, pero nada se nos ofrece.

martes, 13 de noviembre de 2018

13 de Noviembre de 2018

Martes


Se desata la lluvia antes de amanecer y cae con cierta disposición, aunque no por mucho tiempo, pero sí lo suficiente para empapar la tierra. De paso hace que muy poca gente venga al comienzo de la misa, aunque al final ya las cosas se habían igualado a otros días. Les hablo de perdonarnos y de pedírselo a Dios con fe.

Salimos pronto hacia pueblos, quiero visitar a varios maestros y para empezar el primer sitio hay un puente que está roto, con lo que damos media vuelta y dejamos a Mireia en la finca donde van a trabajar con la moringa. Nosotros vamos a Nagoyon donde el carpintero está a punto de comenzar el trabajo de fijación de los bancos de la iglesia. Le deseamos suerte en el trabajo y nos vamos al pueblo siguiente a visitar la escuela, en Gbalehun donde recojo una información para presentar al encargado de las escuelas.

Aprovechamos para acercarnos al río donde se puede ver la gran cantidad de agua que lleva y donde Carlos se moja los pies y a la vuelta, siempre con gente que encontramos en el camino, nos paramos un rato en la finca donde les ayudamos a trasportar agua para el hormigonado que están haciendo hoy del suelo.

Llegamos a casa bastante tarde y cansados, por lo que después de comer nos tomamos una buena siesta y después salgo a cargar el teléfono y Carlos se da con la cocinera una vuelta por el mercado y compran fruta.

Recargo el teléfono para poder llamar a los del equipaje y nos armamos de paciencia… Por fin, parece que las maletas han sido enviadas y que una no ha llegado… Habrá que seguir pensando en qué se puede hacer con la que no ha llegado…

lunes, 12 de noviembre de 2018

12 de Noviembre de 2018

Lunes


Nos hemos quedado sin lluvia y la noche ha sido cálida y sudorosa y además no he dormido bien. Por la mañana con luz rezamos hasta que se va y encendemos el generador. Han venido a la misa en buen número y rezamos de una forma especial por los dirigentes de la Iglesia y por los que celebran el cumpleaños. Les invito a que durante el día nos podamos perdonar, como nos enseña el evangelio y que tengamos fe en que Dios es capaz de hacerlo por nosotros y en nosotros.

Pasamos la mañana preparando planos de las obras que se pueden hacer y recorriendo la casa para ver las posibilidades que cada una de las diferentes opciones nos ofrecen además de buscar la forma de que nos llegue el equipaje que se extravió. Me llama la atención la cantidad de posibilidades que se nos presentan y en las que no había pensado antes.

Seguimos haciendo el mismo trabajo y poniéndolo en el papel durante un buen rato de la tarde y luego vamos a la finca a ver de tomar contacto entre lo que se dibuja en el papel y la realidad del terreno. Nos entretenemos un buen rato con el constructor y vemos los problemas que tienen de agua entre otras cosas y pensamos en poner el bombeo solar en el terreno antes de que se vaya Carlos, si es que nos llega el equipaje.

Después de cenar seguimos buscando el equipaje, pero siempre con resultados negativos, Esperemos que mañana haya suerte. Mireia que ha salido de Freetown por la tarde, nos llega cansada y con ganas de dormir para mañana estar en forma.

Respondo a varios correos y otros mensajes y a dormir que mañana será día largo.


domingo, 11 de noviembre de 2018

11 de Noviembre de 2018

Domingo


Me levanto sin prisa porque me toca la misa en casa y no hace falta madrugar, así que duermo un rato más y con la luz que se ha ido cuando me levantaba.

La primera misa es presidida por otro sacerdote que es el encargado diocesano de un grupo de acción y acaba tarde, de forma que la segunda comienza con retraso y los anuncios también largos, acabamos más tarde de las doce.

Hay una pareja que se casó ayer y tengo un buen momento de encuentro con ellos, rezamos juntos y les invito a hacerlo de forma regular, cosa que me prometen y al final, cuando ya no queda gente en la iglesia y alrededores, vengo a cambiarme de ropa porque está empapada de sudor.

Comemos un poco más tarde de lo habitual y después de una siesta con sudores, trabajamos un rato con los planos del terreno para poner los edificios en su sitio y dar a cada cosa la importancia que se merece.

Cuando el sol ha aflojado, salimos a dar una vuelta para ver la ciudad que el domingo está muerta y luego por una pista salimos a uno de los barrios de los alrededores, donde dejamos el coche y nos damos una vuelta por los senderos de llegada a cada una de las casas construidas por la zona. La vuelta a casa es en el momento que la oscuridad se ampara del ambiente.

Cenamos e intentamos comunicarnos a través de internet que funciona regular, pero por lo menos puedo hablar con la familia y alegrarme de las noticias que me dan.


sábado, 10 de noviembre de 2018

10 de Noviembre de 2018

Sábado


Sábado, sin luz, que luego viene y se va y encendemos el generador. Hay un bautizo en la misa y por ello resulta un tanto más larga, pero animada y participada.

Después de desayunar voy con Carlos a la cárcel, es el momento de ver las cosas sobre el terreno y hacer cálculos a la espera de que nos llegue el equipaje que nos falta. Acto seguido entramos en la cárcel para rezar. Hoy el ambiente es agradable, la gente nos recibe sonriendo, que no es poco y participamos un buen rato en la oración, en la que hay intervenciones de unos y de otros y comparten experiencias que por lo general acaban en aplausos para los que comentan. A Carlos le ha gustado el ambiente.

Estamos un buen rato y vemos también el interior de la cárcel con la posibilidad de hacer la instalación de los cables y las tuberías de conducción de agua.

Cuando salimos vamos a ver al mecánico y acordamos que durante la semana visitaremos el taller para algunos arreglos del vehículo. Volvemos a casa donde hay un buen ambiente, una boda en la iglesia y los alrededores llenos de vehículos y de gente.

La comida es rápida y después de un momento salgo hacia los pueblos, pasando por el terreno donde veo que siguen trabajando a su ritmo y donde esperaba encontrarme con alguien que llega tarde a  la cita, así que esperemos que la siguiente esté a tiempo, pues tengo también otras reuniones en los pueblos.

En Nagoyon primero me encuentro con los que trabajan en el proyecto y vemos que hay posibilidades muy interesantes y en general la actitud es positiva. Algunas otras requieren un entenderse entre ellos y tratar de trabajar juntos mejor que aislados.

La reunión de las parejas le sigue y hoy hay una pareja nueva, pero faltan algunas de las que vienen regularmente y lo que comparten no es mucho, pero sí positivo.

En Tikonko hay un grupo que nos está esperando. He venido con un buen grupo de gente en el vehículo, unos que montaron en el pueblo y otros que he encontrado en el camino. A los que me esperan les he hablado del reto que tenemos entre manos de trabajar juntos, en particular las parejas y tratar de hacer frente a algunos de los retos que tienen en la comunidad. El tiempo nos dirá hasta donde somos capaces de llegar.

En casa cenamos a la luz del generador y la conexión es a ratos, pero por lo menos podemos ver los correos y las noticias de los periódicos.