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sábado, 9 de febrero de 2019

9 de Febrero de 2019

Sábado

Celebramos la oración de la mañana con la luz de la ciudad y el sábado se ven algunos rostros más que durante la semana. Se bendice el agua que la gente trae y se hace la aspersión del agua a los presentes. 

Dedico un rato a ultimar el sermón y después de desayunar me presento en la cárcel, donde me hacen esperar largo tiempo, pero con paciencia acabo entrando. Ahora el que es encargado de asuntos religiosos me dice que debo llevarles comida. Le oigo, le digo que yo vengo a rezar con ellos y que si le parece bien, que sigo viniendo. No creo que le ha gustado mucho, pero no por que los demás traigan cosas yo debo hacer lo mismo. Por lo menos me he pasado un rato agradable con los que han venido a rezar y me han gustado los comentarios que han hecho varios de ellos, uno en particular diciendo que alguien había llegado y estaba tan desolado que estaba llorando y se le acercó uno y le dijo que podían ser amigos y que hoy había venido a dar gracias a Dios por haber encontrado una tal persona. 

Me resulta muy agradable ver que la gente es capaz de sonreír y de dar gracias a Dios por lo que viven y me siento a gusto con ellos y veo que ellos también se sienten cercanos y que han logrado crear un ambiente nuevo en la cárcel en donde no hay peleas y las relaciones en general son de buena camaradería. 

Paso de nuevo por la fotocopiadora, pues ayer se equivocaron y hoy lo han vuelto a hacer, así que tendré de muevo que volver. Voy al mercado donde venden fruta y no encuentro nada de especial para poder comprar. En casa hago una colada antes de la comida porque hay luz y la puedo centrifugar en la lavadora para que pierda el agua. 

Voy a los pueblos y tengo reunión con los maestros. Hay algunos que no vienen y otros que llegan tarde, pero les hablo del compromiso serio de hacer que los alumnos sean capaces de leer, cosa que hasta ahora no sucede, pero que estoy convencido que cuando tengamos los libros que esperamos para ellos en el contenedor, daremos un paso decidido en este terreno. Me pasa también que se desentienden de los papeles que deben presentar y les recuerdo que es su responsabilidad el tener las cosas al día. 

Las parejas es otro tema, que hoy por lo menos me ha parecido que quieren hacer algo en serio, aunque no siempre les salen las cosas como pretenden, en particular cuando se trata de tener personas responsables que están presentes cuando se las necesita. Pero creo que estamos mucho mejor que otros muchos grupos. 

En Tikonko llego con retraso, pero también ellos lo hacen y las parejas van llegando en buen número. Se ve que están mucho menos rodadas, pero por lo menos veo que hay interés y creo que ganas de aprender a hacer algo bueno en el camino del Señor. 

Me paso por la finca donde le sereno está en su puesto y no he podido ver lo que han hecho durante la jornada porque ya es noche cerrada. En casa está Ibrahim para cenar y Joseph se ha ido a algún compromiso que tenía fuera. 

No hay conexión, pero es porque no se ha pagado la cuota, así que paciencia y a esperar a ver si el lunes…

viernes, 8 de febrero de 2019

8 de Febrero de 2019

Viernes


Estamos sin luz y lo suple la luz de las linternas que luego intento recargar. La presencia a la oración y a la misa entran en la norma de la regularidad, que no son muchos ni gente joven, a pesar de haber invitado a la gente joven a venir. Celebramos a Josefina Bakita y pedimos según sugerencia del papa por los abusados de todo tipo y condición.

Después de desayunar voy con Ibrahim a hacer cosas en la ciudad, pues mi vehículo tiene problemas y parece que las cosas pueden durar con el coche en el garaje. Quedamos en que a la finca iremos por la tarde.

Vienen los de los pozos y en el vehículo de Ibrahim les llevamos a la finca donde siguen trabajando en el mantenimiento de un pozo y saber lo que produce como cantidad de agua. Después de hora y media justa han salido unos cuatro mil quinientos litros y habrá que ver lo que el pozo ha disminuido en cantidad de agua, pero parece que no hay problemas en ello.

Cuando vamos a la finca hace un calor inmenso y se aguanta bien a la sombra.

jueves, 7 de febrero de 2019

7 de Febrero de 2019

Jueves

Nos levantamos con luz, fenómeno que no se ve todos los días. Voy a rezar a Mattru y me acompaña el catequista con quien visito a una señora mayor y le damos la unción de los enfermos, todo esto en el camino que solemos hacer cada semana con los que me acompañan a visitar a los enfermos o ancianos. 

Me voy a la finca donde hace varios días que no aparezco y veo que las construcciones avanzan y las moringas siguen en su sitio. Hay algunos hoyos más pensando en poner los materiales para hacer el compost. 

En casa me paso la mañana en la adoración y después de comer volvemos al mismo sitio. Seguimos con la misa tónica, por la mañana hay algunos que vienen a la adoración, pero durante el día no hay candidatos. Pasaron unos críos de primaria y estuve un rato hablando con ellos, también rezamos. 

Ha venido Ibrahim, del PDO, que tiene algunos asuntos que ver. Estoy hablando con él un rato y luego me vuelvo a la oración y a la hora de la misa hay algunos más que se suman y les invito a traer a alguien con ellos mañana. 

A la hora de cenar Ibrahim me acompaña y hablamos sobre el proyecto que tenemos entre manos, tratando de ver posibilidades para mejorar el trabajo que hacemos hasta ahora y de tener reuniones que hasta ahora no hemos tenido. 

Hoy hay conexión y las noticias pasan sin dificultad.

miércoles, 6 de febrero de 2019

6 de Febrero de 2019

Miércoles


La oración es en casa, como ayer, con el generador y con menos gente, que a la hora de la misa es un poco más numerosa. Celebramos los mártires de Japón y me llama la atención el poco tiempo pasado entre la muerte de Ignacio y el testimonio de martirio de sus hijos en Japón, la otra parte del mundo… 

Sigo sin el vehículo pero ello no me impide ir a preguntar por semillas de plantas y siempre me dan buenas palabras, que por lo menos es algo. Me doy una vuelta por el mercado, pero a esta hora me parece que es demasiado pronto para encontrar fruta y vuelvo a casa pasando por un puesto de venta donde compro funda para los misales de los pueblos. 

Paso el rato leyendo y estudiando y a la espera de que me llamen para el vehículo y en vista de que la llamada no llega me presento en el taller y las cosas siguen estancadas y no hay perspectivas de que pueda tener el coche pronto, con lo que me vuelvo para casa en una moto y sigo leyendo y preparando cosas además de dedicarle un buen rato a la lengua crío que estoy tratando de conocer un poco no tanto pensando en hablarla sino en comprenderla, y es que la realidad es que en un gran porcentaje es un inglés muy reducido en la pronunciación. 

Cenamos y tratamos de ver el partido, pero si no es canal de pago no hay forma de verlo. La conexión que hoy es deficiente y la crónica me entretienen un buen rato.

martes, 5 de febrero de 2019

5 de Febrero de 20189

Martes


La oración de la mañana seguida por unos pocos se hace a la luz del generador, ya que la de la ciudad no llega más que unas horas. No viene mucha gente a la misa. Me quedo un ratito rezando en la iglesia y al salir ya casi no queda nadie. La madre de un salesiano me regala un racimo de plátanos que tienen muy buena pinta. 

Después de desayunar intento conectarme por teléfono, pero no hay manera, parece que hoy o no funciona la conexión o las personas a las que llamo no están disponibles. Como el vehículo sigue en el taller, organizo la vida en casa, desde hacer la colada a leer y preparar lecturas para los pueblos. Leer el evangelio en lengua local es un ejercicio que lleva tiempo, pero es interesante a la hora de aprender la lengua, pues es algo que conoces en otras lenguas y así las cosas son más fáciles con la nueva. 

Joseph ha vuelto para la hora de comer y después de la siesta, me voy al taller a ver el vehículo. Ahora tiene otro problema y se requieren nuevas piezas y el coche está resultando más caro que cualquier otra cosa en casa… pero desplazarse a los pueblos es la única forma de hacerlo con una cierta calidad y seguridad. 

Vuelvo a casa a la hora de la cena y lo siguiente es ver la conexión, escribir la crónica y seguir las noticias.

lunes, 4 de febrero de 2019

4 de Febrero de 2019

Lunes

Lunes, sin luz, participo en la oración de la mañana de la iglesia. No hay mucha gente, pero por lo menos los que están siguen con atención. 

Después de desayunar Joseph y Christopher salen de viaje, el uno a llevarle y el otro porque quiere hacer alguna visita en Lungi. Me quedo solo en casa y luego salgo a dar una vuelta por la ciudad y los supermercados para comprar algunas cosas y encontrarme con el obispo por cuestión de unos matrimonios que espero podamos celebrar pronto, solución que me ofrece muy amablemente. Le hablo de libros en mende, pero por ahora no hay nada que hacer y le presento un poco el proyecto que tenemos de moringa y lo que nos va a llegar de los libros que nos envían de Pamplona. Para todo se muestra interesado y amable. 

Al salir del recinto de la catedral, tengo un problema con el vehículo y se pasa el día en el taller y no hay forma de repararlo. Me dicen que les hace falta una pieza a comprar en la capital y que alguien irá a buscarla esta noche para que mañana cuanto antes esté de vuelta. Les avanzo el dinero, que no es poca cosa y espero que mañana pueda tener el vehículo… 

En casa veo diversas opciones de limpieza, ya que todo está lleno de polvo y luego viene el masajista y me da una sesión pues llevo varios días con calambres musculares. 

Me tomo la tarde con calma y la reparto entre la lectura, el recibir a algunos que vienen y la oración en la iglesia. 

La conexión es a ratos y puedo leer y contestar correos, además de las noticias de la prensa.

domingo, 3 de febrero de 2019

3 de Febrero de 2019

Domingo


Me levanto temprano. Estamos sin luz. Voy a pueblos y en Nagoyon ya hay un grupo rezando cuando vengo con el maestro jubilado de Balei. No hay mucha gente y no han preparado las cosas para la misa. Siguen presentándose con las manos vacías para las ofrendas y con una colecta de mínimos, lo que me hace plantear la situación si quieren que vengamos con ellos, pues no es sólo una vez lo que van haciendo. Creo que se han dado cuenta y piensan reaccionar, pero habrá que ver cuánto tiempo les cuesta la cosa. 

Me pasa lo mismo en Tikonko donde siguen llegando tarde y hoy como faltaba uno de los dirigentes, ni siquiera libro de lecturas tenían… Se quedaron un rato después de la misa tratando de encontrar una solución mientras yo llevaba a la ciega a su casa. 

Voy a Lembema, pues no es muy tarde y me encuentro un cierto buen ambiente, pues hoy los críos son el número que me habían dicho antes, alrededor de la centena y hay algunos adultos. Me hablan de comenzar el catecismo, cosa a la que les animo. 

Me paso por la finca donde hay algunos trabajando, aunque me da la sensación que los tres últimos días de la semana se los toman poco en serio. 

Me tomo un plato de verduras que han preparado los feligreses y me echo una buena siesta, me siento cansado, pero después de la siesta estoy recuperado. Doy un tiempo a que se vaya amainando el calor y salgo a ver al fontanero que no responde al teléfono y veo que está con malaria, cosa normal por estos pagos. Hablo con un maestro y quedamos de encontrarnos en un rato. En el camino aparecen dos con necesidad de transporte a Tikonko y con ellos me presento en el pueblo donde me encuentro con un señor que trabaja artesanalmente haciendo sombreros y otros objetos, pero la paja de arroz de mi sombrero es algo que le sorprende y después de buen rato hablando me promete intentar hacer algo con paja de arroz. Me llama la atención encontrar algo que no me esperaba, pues son muy contados los que hacen cualquier trabajo de tipo artesanal 

Me vuelvo con le maestro y le dejo en su casa con la promesa de que me hará alguna cosa a favor de las escuelas del distrito. 

Leo un tiempo, me conecto en internet con el voluntario que va a venir y estamos hablando un rato sobre lo que esperamos de él y lo que puede hacer y él espera de nosotros. Ilusión tiene en venir y esperemos que sea lo mismo cuando llegue y afronte el trabajo de hacer viveros para plantar árboles. También parece que sabe de apicultura y podremos intentar ayudar en ese campo a los interesados. 

La luz y la conexión hoy con aceptables. He aprovechado para enviar unas cuantas fotos a Loli para que las pueda poner en el blog.

sábado, 2 de febrero de 2019

2 de Febrero de 2019

Sábado


Día de la Vida Consagrada

Es jornada de limpieza por ser primer sábado de mes y hasta las doce nadie se mueve. Yo me fui pronto a dormir ayer porque estaba cansado y me desperté a media noche, con lo que pude trabajar mucho rato y luego descansar también, pues no merece la pena madrugar para no hacer nada. 

Después de la limpieza de la habitación desayuné y volví a preparar las cosas, en especial el sermón, trabajo que no había hecho el jueves. Después leí, estudié y preparé lo de la tarde hasta que llegó la hora del encuentro que comenzó en la iglesia a las dos de la tarde, los religiosos y religiosas nos juntamos presididos por el obispo. No había fieles a cuenta de la limpieza y después de la misa nos recibieron en su casa los Christian Brothers con una buena comida, bien preparada y bien sencilla que pone fin al encuentro. 

Me voy a ver al mecánico y nos vamos a la finca a ver el tractor que pierde aceite. Le vuelvo a su taller y me voy a Tikonko donde me paso un buen rato regando los frutales que hay alrededor de la iglesia, pues hoy han decidido no venir a la reunión de parejas. Hay cosas que me hacen pensar dónde estamos y cuáles son las reacciones de la gente, cosas que habrá que ir aclarando con despacio. 

Vuelvo con compañía, paso por la finca casi anocheciendo y en casa es noche cerrada, cenamos y luego hago la colada, que como es con la luz de la ciudad tengo que poner en la lavadora en pequeñas cantidades para que pueda centrifugar. 

La luz es de la ciudad y es débil, la conexión es a ratos y aún no he podido ver las noticias, pero espero que con paciencia lo consiga. 

Día para dar gracias a Dios por lo visto y vivido y por muchas cosas más que nos pasan desapercibidas.



viernes, 1 de febrero de 2019

1 de Febrero de 2019


Viernes

Nos levantamos con la luz de las linternas para comenzar el mes iluminados artificialmente, pero lo hago con ánimos y ganas de estar con la gente. Voy a rezar a Tikonko donde hay un grupo de gente ya rezando el rosario y otros van llegando posteriormente. Seguimos celebrando a Don Bosco y nos acordamos de los salesianos difuntos.

Terminada la oración vengo con los que trabajan en el campo a la finca y estoy un rato con ellos hasta que se hace hora y vuelvo a ver lo que pasa en la escuela de Lembema, donde uno de los maestros está cerca de la pompa regando los huertos que tienen y los demás vienen a la escuela, si bien con un poco de retraso, pero veo que están motivados y los alumnos llegan también con un cierto retraso, pero son seguidos por los maestros.

Me voy después, una vez más esta semana, a Balei donde los maestros han enviado a los críos a trabajar en un pueblo, es algo que se suele hacer con una cierta frecuencia y no extraña a nadie, aunque hubiera preferido que los alumnos estuvieran presentes con sus padres en la reunión que han convocado, pero tiempo habrá de ver lo que se hace para que unos y otros nos impliquemos en el aprendizaje de la lectura y escritura en inglés. No he querido ir más lejos porque no tengo a mano un libro que me llegará en el contenedor y entonces insistiré en el tema de leer el libro, pues ahora no tienen ningún libro para leer en la escuela, sólo sus cuadernos.

Vuelvo a casa pasando por la finca y cargado de gente que viaja y que viene a Bo. En la finca veo que seguimos con cosas que preferiría que cambiaran, pero en el intento estamos. Por l menos han comenzado a hacer los hoyos para hacer el compost, algo de lo que todo el mundo habla, pero que ninguno ha hecho.

Después de comer y echarme la siesta me llaman los que trabajan para que vuelva con ellos a sus pueblos y lo hago con la condición de ir a ver las fincas en las que van a plantar árboles, lo que me lleva un buen momento de la tarde y que es una experiencia diferente, el estar en plena floresta con un sendero estrecho de único camino y lo que es la naturaleza salvaje que te sobrecoge por su potencia y belleza.

Voy a la finca de dos de los que vienen conmigo, las de los otros están mucho más lejos y no me da tiempo a visitarlas hoy y cuando vuelvo también traigo a gente que aprovecha el vehículo, uno de ellos viene a una reunión que hacen personas interesadas en apicultura y me sorprende, pues me habían dicho que nadie estaba por este tema.

Hay un voluntario que va a venir a ayudarnos a hacer semilleros y es un entendido en apicultura y por eso estoy viendo lo que hay sobre esta materia en la zona. Y espero que pueda haber otras sorpresas inesperadas.

Vuelta a casa, cena, noticias, correos y conexión a ratos, pero por lo menos la hay.



UNA HISTORIETA MÁS…


Hoy, fiesta de don Bosco, me dispongo a tener una jornada tranquila y pacífica de oración, como suelo hacer los jueves, ante el Santísimo expuesto en la iglesia, pero antes me voy a un pueblo a decir la misa, como suelo hacer cada jueves, y de paso, quiero visitar una escuela en la que veo que las cosas no están muy claras con los maestros y allá me dirijo con un buen grupo de mujeres que ya han hecho su caminata bien temprano cargadas con hojas de mandioca para vender en el mercado y que vuelven a casa. 

Y en el camino, uno de los neumáticos me dice que ya ha hecho suficientes kilómetros y ha entregado todo lo que tenía… Como no estoy muy lejos de la escuela, intento llegar a tiempo para el comienzo y voy acompañado por los alumnos que hacia ella se dirigen. 

Después de los buenos días a los chavales y maestros, me vuelvo al vehículo para ver de cambiar la rueda pinchada y me encuentro con que la rueda de repuesto también está sin aire, y aquí empezamos los devaneos. Primero intento llamar por teléfono para que me vengan a rescatar, tarea del todo imposible porque no hay cobertura del teléfono y aunque llamo a más de media docena de personas, no logro comunicarme con ninguna. Para todo esto ya se me ha ido más de una hora entre recorrer el camino de vuelta de la escuela, intentar desmontar la rueda, llamar a las diferentes personas… 

Si esto no funciona, hay que buscar otra manera y es ver si hay alguna moto que pasa y te quiere ayudar y por suerte aparece una con un joven muy dispuesto y servicial que amarra bien la rueda de repuesto en la parte trasera de su moto y me deja espacio entre la rueda y él para que me pueda acomodar. 

El camino es de media docena de kilómetros y lo hacemos sin inconvenientes mayores. Sí me deja molido el cuerpo a cuenta de los hoyos y los tramos de arena que nos hacen zigzaguear más de cuatro veces, pero no nos caemos y, por fin, llegamos a destino, un sitio donde hinchan las ruedas con una bomba manual, pero no te reparan un pinchazo porque las ruedas son sin cámara y eso sólo se hace en la ciudad… 

Hinchan la rueda y vemos que pierde aire por la junta con la llanta. Le ponen agua y le dan unos cuantos martillazos y sigue perdiendo aire… y entonces viene la solución de los “hábiles” que es deshinchar la rueda de nuevo, poner una buena cantidad de pasta de gari húmeda(mandioca molida) entre la llanta y el neumático y repetir la operación de hinchado de la rueda, y la solución es perfecta, pues el aire no se sale.


Vuelta al camino, vuelta a los baches y a la arena y vuelta al vehículo que una vez con la nueva rueda me lleva a la finca sin ningún contratiempo. Pero para estas alturas ya estamos en las doce y mi tiempo de oración de la mañana se ha esfumado. 

Para completar la fiesta, en la finca me encuentro con Andreas que viene con la arquitecto y quiere que les acompañe en el trabajo que van a hacer de topografía con el GPS, que como veo que va a llevar varias horas, les digo que no tengo posibilidad de estar con ellos. Pero ni así me salvo, pues la arquitecto ha traído a un periodista que le gustaría hacerme una entrevista y lo que hago es invitarle a que vayamos a casa a comer y mientras comemos podemos hablar, cosa que hacemos sin dificultad, pues nos han dejado solos ya que hemos llegado tarde. 

Después de comer en lugar de la siesta, me voy a cambiar la rueda y poner neumáticos nuevos en los que están ya muy gastados, tarea que lleva una hora y media con un sol que cae a plomo y que viendo el esfuerzo que hacen para cambiarlos, ya me hace sudar y eso estando en la sombra… Los neumáticos son los últimos que me quedan de los que me enviaron en el contenedor desde Pamplona ya hace un par de años. 

Me ha acompañado el periodista y para estas alturas ya ha grabado unas cuantas cosas y me dice que cree tener suficientes datos para lo que necesita. Me pide algunas fotos y le digo que Loli, mi fotógrafa de siempre en tierras africanas, se las puede pasar, para lo que le doy el contacto. 

Cuando volvemos a casa los de la topografía no han llegado y nos prometen llegar pronto. Me estoy un rato más acompañando al periodista, los esperados se retrasan y al final cuando llegan me tengo que ir a preparar para la misa que tendremos en la iglesia con los que hayan podido venir. 

Estoy un rato en adoración antes de dar la bendición y me doy cuenta, el día que pensaba tranquilo y en oración se ha pasado en el ajetreo de idas y venidas, pero no me siento preocupado, y sí en las manos de Dios que durante el día me ha guiado y es lo que les digo en la homilía a los que han venido a misa, además de hablarles de don Bosco y de sus sueños e invitarles a hacer lo mismo. 

Después de la misa tenemos la cena con los religiosos y religiosas que nos son cercanos y es un momento de compartir con alegría lo que hemos vivido en la jornada y darle gracias a Dios que nos ha bendecido un día más con su vida y su presencia. 

Gracias a todos. Antonio.

Los críos en la escuela

El neumático con problemas

A martillazos pero nada..

Se pone todo el alrededor


Se pone aire..


Se va apartando lo que sobra