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martes, 19 de febrero de 2019

19 de Febrero de 2019

Martes

He dormido bastante bien y me levanto con ánimos. Durante la oración comienzo la lectura del libro que me trajeron ayer y me resulta interesante, pues habla de la fe y nos invita a vivir la vida desde el apoyo en Dios, es una entrevista al cardenal de Guinea Conakry. 

Después del desayuno me preparo y me voy a dar una vuelta por la ciudad en particular a preguntar por plantas y semillas. Encuentro promesas, realidades, habrá que ir viendo lo que llegan a ser. 

Vuelvo a casa, no me encuentro muy en forma y estoy la mayora parte del tiempo en la habitación o en la iglesia leyendo el libro que me han traído ayer. Me resulta interesante conocer la historia de un cardenal de Guinea que ahora mismo está en los dicasterios de Roma y que da su opinión sobre muchos temas de la Iglesia y de la actualidad. 

Después de comer me echo un rato la siesta y sigo sin estar en muy buen forma por lo que sigo leyendo y rezando. Cuando no tienes el vehículo para moverte, te ves reducido a estar en casa y lees, estudias, rezas, y te armas de paciencia que también es bueno.

lunes, 18 de febrero de 2019

18 de Febrero de 2019

Lunes

He dormido bien y me levanto en forma, pero en algunos momentos noto flojera. La oración de la mañana bien y con no mucha asistencia. 

Después del desayuno descanso un poco y luego pasamos un buen rato en reunión de comunidad y luego intentando arreglar el viaje del que llega como voluntario pues con el vehículo en el garaje hay pocas posibilidades de ir a buscarle y le irán a buscar al aeropuerto y le traerán al día siguiente los de la oficina de desarrollo. 

Hace calor y no hay luz, por lo que se suda copiosamente. Por la tarde he estado respondiendo a preguntas para el capítulo y me veo un tanto fuera de sitio por no conocer las realidades que se viven en la provincia, pero se hace lo que se puede. 

Nos viene a visitar de paso el obispo de Kenema que nos trae libros de parte de un cura de Guinea que estuvo aquí aprendiendo inglés en el verano y nos saludamos y se va, pues tiene prisa y ganas de llegar a casa pronto. Por lo menos es un detalle el que nos haya traído los libros a casa. En el rosario pedimos por él, como le habíamos prometido que rezaríamos por sus intenciones. 

La conexión a duras penas y de vez en cuando… 

Desde el teléfono, mandando y recibiendo mensajes por whatsapp, he tenido la sensación de hablar y ayudar a unas cuantas personas… Y yo también he salido beneficiado.

domingo, 17 de febrero de 2019

17 de Febrero de 2019

Domingo


No he dormido bien durante la noche y me encuentro en baja forma y con diarrea, por lo que decido quedarme en reserva antes que ir a tener problemas en los caminos, pues la frecuencia de ir al baño es alta. He cogido frío en el vientre y habrá que esperar a que pase. Al final de la mañana me encuentro mejor y puedo leer, pero sigo en la habitación y con pocas fuerzas. 

Sigo durmiendo un buen rato, también lo he hecho durante la mañana y a media tarde me levanto y me voy a dar una vuelta a la finca, pues estoy harto de estar en la cama y pasear por la habitación, por lo menos despejarme un poco. 

No me encuentro mal, aunque sí estoy flojo, pero creo que la salida es un tonificante y vuelvo con más humor y ganas de hacer algo. Leo la prensa y los correos y me voy a descansar pronto.

sábado, 16 de febrero de 2019

16 de Febrero de 2019

Sábado

Poca gente a la oración de la mañana y algunos más para la misa, pero no muchos. Hay un bautizo y lo hace Joseph. La misa dura un rato más. 

Después de desayunar me preparo para la visita a la cárcel. Les llevaré unos lápices y bolígrafos para los que aprenden a escribir, que hay un grupo y, como de costumbre tengo mi tiempo de espera antes de entrar y el encargado de asuntos religiosos no está muy contento con lo que les llevo, pues me ha pedido que les lleve comida, algo a lo que no estoy por la labor. Veremos a ver en qué queda la cosa, pues sigo dispuesto a visitar a los presos y a rezar con ellos. 

El encuentro con los que han venido a rezar es sumamente agradable e interesante. Siempre hay amigos que han traído a otros amigos y que manifiestan su contento de hacerlo y lo comparten con los demás. La lectura del evangelio tiene siempre un eco especial en la cárcel y así intento hacerlo comprender y ver que se cumple en toda su integridad y exigencia. Los pobres, los que sufren, los que lloran, siguen estando en la cárcel y llevarles una palabra de consuelo es un reto y una oportunidad para mí y veo que ellos lo aprecian. 

Vuelvo a casa después de una visita al mercado y me entero de la noticia de la muerte de César, el salesiano asesinado en el sur de Burkina, muy cerca de Cinkansé, que me trae muchos recuerdos vividos por allí. Que Dios le tenga consigo y perdone a los violentos. 

Toda la tarde he estado afectado por la noticia de la muerte de César y en las reuniones se ha notado que la gente estaba también afectada por la noticia, además de hacer muchas preguntas al respecto. Tanto en Nagoyon como en Tikonko las parejas han estado presentes y en la finca también me he parado a la ida y a la vuelta para ver lo que pasa. 

Estoy hablando un rato en el whatsapp con la familia en especial recordando cuando me visitaron en Cinkansé y lo cerca que ha pasado lo de César… Descanse en paz. 

Hay conexión y sigo leyendo en los periódicos la notica, que se repite y te dicen simplemente lo que la agencia ha transmitido.

viernes, 15 de febrero de 2019

15 de Febrero de 2019

Viernes

Viernes. No hay mucha gente para la oración y unos pocos más para la misa que celebro en memoria de la Cruz, recordando Santo Toribio. Tenemos un rato de reunión que deberíamos haber tenido antes pero por unas cosas y otras hemos llegado hasta hoy. Temas de la casa, de la parroquia, averías en los coches, horario de misas...Voy a Lembema a reunirme con los padres de los alumnos. Llego un rato tarde a cuenta de la reunión de casa y en el camino veo que el vehículo está desequilibrado, pues se te va fácilmente.

Vuelvo por la finca y los trabajadores ya han acabado su labor, lo que me dice que seguimos con los problemas de quien dirige. Esperemos que acabemos reuniéndonos y sabiendo lo que cada uno tiene que hacer.

Después de comer voy al taller y hablo con el mecánico. Las piezas del vehículo cuestan un montón y no hay en el país… Me veo unos días de vacaciones si no hay otra opción mejor.



Hace calor y se suda y a la sombra del ventilador se puede vivir, pero no creo que sea esta la solución que necesito. Sigo pensando en qué hacer, pero no veo la cosa fácil.

jueves, 14 de febrero de 2019

14 de Febrero de 2019

Jueves


Voy a rezar a Mattru. Me acompaña el catequista que es a la vez el maestro principal en la escuela. Digo la misa, como cada jueves, y después empezamos el recorrido de visitas para rezar en varias casas donde hay personas mayores o enfermas y también con los que se preparan para el matrimonio. Es un detalle que gusta a la gente el que vayas a rezar a su casa y se nota que te reciben con cariño. 

Hoy he dado también la unción de enfermos a un señor mayor que ya visité la semana pasada y que hoy estaba preparado y esperando la vista. Me acompañan los incondicionales y crea buen ambiente el que estés con gente que se conocen entre ellos y su trato es familiar. 

Vuelvo a visitar el campo y veo que las cosas siguen a su ritmo. Por lo menos la tapia avanza y las plantas de moringa están regadas a conciencia. Los albañiles suelen venir un poco más tarde y no me quedo a esperar su venida. 

Después de desayunar, hoy un poco especial por el cumpleaños de Christopher, voy a rezar a la iglesia, donde me paso la mañana en adoración. Es una experiencia siempre interesante el pasar el tiempo delante del Santísimo. Siempre recuerdo lo de Madre Teresa de Calcuta, que el tiempo mejor empleado es el pasado delante del sagrario… 

En la comida celebramos el cumpleaños y después de una siesta ligera, me reintegro de nuevo a la adoración. Tengo tiempo de rezar, de meditar, de leer y de pedir por muchas y diferentes cosas y me siento en forma después de pasar las horas ante el Señor. La bendición y la misa ponen fin a la estancia en la iglesia. 

Para la cena vienen algunos de la parroquia a acompañar al que cumple años y hay buen ambiente. La conexión funciona bastante bien y leo las noticias y envío correos.

miércoles, 13 de febrero de 2019

13 de Febrero de 2019

Miércoles


Voy a rezar a Mattru. Me acompaña el catequista que es a la vez el maestro principal en la escuela. Digo la misa, como cada jueves, y después empezamos el recorrido de visitas para rezar en varias casas donde hay personas mayores o enfermas y también con los que se preparan para el matrimonio. Es un detalle que gusta a la gente el que vayas a rezar a su casa y se nota que te reciben con cariño.

Hoy he dado también la unción de enfermos a un señor mayor que ya visité la semana pasada y que hoy estaba preparado y esperando la vista. Me acompañan los incondicionales y crea buen ambiente el que estés con gente que se conocen entre ellos y su trato es familiar.

Vuelvo a visitar el campo y veo que las cosas siguen a su ritmo. Por lo menos la tapia avanza y las plantas de moringa están regadas a conciencia. Los albañiles suelen venir un poco más tarde y no me quedo a esperar su venida.

Después de desayunar, hoy un poco especial por el cumpleaños de Christopher, voy a rezar a la iglesia, donde me paso la mañana en adoración. Es una experiencia siempre interesante el pasar el tiempo delante del Santísimo. Siempre recuerdo lo de Madre Teresa de Calcuta, que el tiempo mejor empleado es el pasado delante del sagrario…

En la comida celebramos el cumpleaños y después de una siesta ligera, me reintegro de nuevo a la adoración. Tengo tiempo de rezar, de meditar, de leer y de pedir por muchas y diferentes cosas y me siento en forma después de pasar las horas ante el Señor. La bendición y la misa ponen fin a la estancia en la iglesia.

martes, 12 de febrero de 2019

12 de Febrero de 2019



Martes

En la oración de la mañana tenemos la luz de la ciudad, lo mismo que al levantarnos, algo que no sucede a menudo. La tónica es la normalidad en la asistencia y al final, como cada martes se da la bendición con aceite a los presentes, algo que aprecian bastante. 

Después del desayuno me presento en la finca en una moto. El camino es largo y polvoriento y el coche sigue en el garaje. Los trabajadores están a su oficio y la calma reina en el sitio. Los albañiles aún no han comenzado la jornada y veo que avanzan en el trabajo de la cerca. 

Contacto por teléfono con unos y otros, el mecánico no viene y me dedico a la limpieza de la habitación que está llena de polvo, lo que sucede cada día en este tiempo. Me echo una buena siesta, pues el calor fuera es sofocante y después me voy al cíber a enterarme de lo que pasa y a buscar un artilugio para detectar las averías en los vehículos electrónicos. Lo encuentro, pero no encuentro quien sepa utilizarlo. Me han prometido que mañana… 

Después de cenar y pasearme un poco, aparecen Joseph y Christopher que vienen de vuelta del viaje, cargados de buenas cosas y con el cansancio correspondiente. Contentos de estar de vuelta y en casa.

lunes, 11 de febrero de 2019

11 de Febrero de 2019

Lunes

Lourdes es el punto de referencia de hoy. He estado varias veces y recuerdo experiencias bonitas que trato de comentar y ayudar a vivir el espíritu de la Madre que viene a estar con sus hijos que le piden ayuda. Hemos rezado por los enfermos en particular, pero también por otras muchas intenciones. 

Estoy sin conexión y paso la mañana esperando a que vengan a reparar el vehículo, pero no hay tal y en vista de lo cual, me doy una vuelta por los talleres viendo lo que hacen, que hoy me da que no hay mucho movimiento. Estoy buscando algo concreto que no acabo de encontrar… Y el calor me vuelve a casa, que se está bien a la sombra. 

Por la tarde salgo un rato a un “ciber” a ver las noticias y los correos y voy al taller donde el mecánico me dice que lo prometido para hoy, puede que sea mañana… Prefiero tomarlo con calma antes que enfadarme, pues no lleva a ninguna parte, pero sigo sin vehículo y el proyecto no sé por donde anda. 

En casa me visita alguien que acaba de salir de la cárcel y me pide ayuda. Me parece que es una buena manera de ayudarle a reintegrarse a su familia y, después de hablar un rato con él y darme cuenta de que se siente encantado con la experiencia de amistad que ha vivido en la cárcel, le doy un poco de comida y el dinero para el viaje a su familia. 

Seguimos sin luz y el generador aporta lo que la ciudad no nos ofrece. Hoy no necesito largo tiempo en el ordenador, pues ni noticias ni correos funcionan.

domingo, 10 de febrero de 2019

10 de Febrero de 2019

Domingo



Joseph se va a los pueblos y yo digo las misas de casa. No hay luz y comenzamos con el generador, además está nublado y mucha gente llega tarde porque el sol es la orientación que tienen para la hora. Sugiero que vengan más pronto y se sumen a los que vienen y rezan el rosario, que también hay un grupito. 

La primera misa es de asistencia numerosa y la predicación sobre la llamada para predicar es el desafío que tenemos hoy ante nosotros. No estoy seguro de que lo hayan entendido, pero por lo menos lo he intentado y dejemos que la gracia de Dios también actúe. Los anuncios son cortos y queda bastante tiempo antes de la segunda misa. Estoy empapado y me escapo a cambiarme de ropa, por lo menos estaré un rato a gusto en la segunda misa. 

Comienzan unos minutos antes y hago una introducción para dar a tiempo al os que llegan, pero aún así hay un buen numero de los que llegan tarde. Repito la misma homilía y el mismo reto y sigo esperando que la gracia de Dios actúe, porque lo que es lo mío… no tengo la confianza que tiene Pedro en su oficio. 

Después de misa de nuevo me cambio la ropa sudada y estoy un rato con los que se han quedado alrededor de la iglesia, un grupo de jóvenes en particular. Subo a comer y me echo un rato la siesta. Ibrahim está a la hora de la comida y prepara la partida. 

Vuelve Joseph de los pueblos y se prepara para ir a buscar a Christopher que viene el martes, pero como tiene algunas cosas que hacer en la capital va hoy para tener el día para hacerlas mañana, con lo que me quedo solo en casa. 

Cuando estaba en el piso de abajo tratando de encontrar el fresco de la planta baja, vinieron los jóvenes que tenían reunión y les acompañé en la sala de reuniones con una buena sudada. Me fui a cambiar lo mismo que por la mañana, pero la segunda camiseta también acabó mojada como la primera. Y aunque se suda no me puedo quejar porque en Cinkansé y en Kandi el calor era bastante más intenso que el de aquí… 

Cuando se fueron los jóvenes, estuve un rato rezando el rosario por la parte de fuera hasta que vino el guardián y le abrí para que pudiera entrar. Se había ido la luz y un rato más tarde puso el generador. Escribí la crónica, leí un rato y… a dormir que mañana es otro día.