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miércoles, 10 de abril de 2019

10 de Abril de 2019

Miércoles


Estamos con luz. Me llevan a rezar a Towama y en el camino un clavo inoportuno nos pincha la moto. Encontrar quien te quiera llevar a un pueblo es cosa de poca monta, pero nadie está dispuesto… Por fin sale uno y llego justo a la hora de la misa.

Después de la misa me voy a pie hacia la finca y me alcanza la moto con la rueda reparada y me lleva a Lembema donde esperamos un rato a los críos y los maestros antes de que lleguen. Ha aparecido otro crío con serios problemas de oído y también pienso en darle la oportunidad de la escuela de sordos. Me pongo de acuerdo con el profe para que vaya a la escuela y se informa de las condiciones de admisión.

Vuelvo a casa pasando por la finca y viendo el trabajo que unos y otros van haciendo además de hablar con algunos de los trabajadores y controlar el riego de las semillas de anacardos que tenemos plantadas.

Me encuentro cansado y descanso un rato antes de salir para ver al carpintero que no está en el taller y vender vino de misa y libros de catecismo.

Me he echado una buena siesta y luego leo a la sombre del ventilador, que el calor se deja sentir. Salgo hacia Towama donde sigo el catecismo que se hace y veo que utilizan el libro que han recibido profusamente.

Voy andando a la finca, sudo lo que quiero, me doy un paseo por el interior de la parcela, compruebo lo que hice ayer con el jabón en las plantas parasitadas, me encuentro con las hormigas mordedoras y trato de librarme de sus mordiscos, y me vuelvo a pie al pueblo antes de que se haga de noche. En una moto me reintegro a casa. Ducha, cena, noticias y descanso.


martes, 9 de abril de 2019

9 de Abril de 2019

Martes

He dormido regular, me he levantado muchas veces durante la noche y cuando suena el despertador tengo sueño, pero me espera un día de motos y a ver a dónde llegamos. Me lleva en moto un conector a Nagoyon donde celebro la misa sin mucha gente y a quienes animo a vivir el día como hijos de Dios, mirando a Jesús.

Pensaba ir a la escuela de Balei, pero le han cambiado los planes a quien me lleva y va a ir a un pueblo para el que no hay carretera y, como ya he estado allí varias veces, me apunto y a ver lo que sale. Después de haber hecho su trabajo con los que están en la cuestión de la moringa, me doy cuenta de que en el pueblo, además de no haber camino, tampoco tienen agua… La van a buscar a un arroyo distante. Les propongo hacer un pozo y están encantados.

Hasta aquí no hay ninguna dificultad. La cosa viene cuando les digo que en qué están dispuestos a colaborar y parece que es con sacos de carbón, en vez de dinero… Acepto cualquier cosa que me propongan como colaboración y mi interés es hacerles colaborar y ver de liberar a unas cuantas mujeres y niñas de un trabajo muy esclavo.

Me traen en la moto a le escuela de Balei. Estoy un ratito con ellos, doy instrucciones para los árboles de anacardos que hay y que necesitan mantenimiento  y les prometo venir la semana que viene o en cuanto pueda. Les animo en la lectura, pues ahora tienen libros para poder hacerlo.

El conector quería volver a la finca a ver el trabajo de los empleados del proyecto. Venimos juntos y también veo lo que se hace en el terreno. Luego me trae a casa. Me siento cansado y me reposo un buen rato, estando de nuevo en forma para salir a ver al carpintero y al teléfono, sin resultados.

Después de comer y una buena siesta, vuelvo al carpintero, vendo unos cuantos libros de catecismo y voy al mecánico donde tengo pertenencias en el coche, entre ellas unas botas que necesito para estos días de lluvias y humedades.

Vuelvo a la finca, donde me entretengo con las papayas que tienen cochinilla y les aplico una buena rociada de jabón y cuando ya estoy agotado, me siento un poco viendo los que trabajan en recuperar una pieza que se les ha caído en el pozo y veo lo que les cuesta. Me hace recordar cuantos momentos complicados  he vivido en tantos pozos… Y estoy cerca de ellos y les animo en el trabajo.

Me trae una moto a casa, ducha para quitar el sudor y el polvo, cena, noticias y descanso, que mañana hay recorrido de nuevo.

 

lunes, 8 de abril de 2019

8 de abril de 2019

Lunes


Sigue lloviendo por la noche y amaneciendo despejado por la mañana. Vamos a rezar a la iglesia donde ya no hay exposición, puesto que está en la nueva capilla. La cosa en calma y sin mucha gente.

Después del desayuno la reunión comunitaria. Seguimos sin vehículos y buscando cómo repararlos, además de otros temas recurrentes del proyecto.

Voy a ver al carpintero, cruzar la calle es un problema porque la están reparando y a ambos lados las alcantarillas es un foso que no lo saltan los gitanos… Y para colmo no está presente en el taller. Por lo menos me paso un rato con los críos de la escuela de al lado.

Por la tarde leo a la sombra del ventilador y luego me doy una vuelta, cuando le calor amaina, por el terreno, donde veo lo que se va haciendo, por ahora poco, en el depósito del agua. Luego hablando con uno de los conectores, acabo yendo a una casa, la de sus padres, donde les marco un sitio para un pozo. Me trae a casa a tiempo para la oración.

La cena y ver las noticias siguen con la luz del generador.


domingo, 7 de abril de 2019

7 de Abril de 2019

Domingo


Amanezco con sueño y duermo un poco más. Hace un cierto fresco y se nota que el agua está menos caliente que otros días. Preparo lo necesario y quiero salir a los pueblos. Quien ayer me prometiera que estaría presente pronto por la mañana, no responde y tampoco lo hace quien me suele llevar porque su moto está averiada.

La lucha por la moto, pronto por la mañana es un problema porque son escasas, y después de varios intentos acabo encontrando a alguien que acepta llevarme, aunque la verdad es que no ha comprendido mucho lo que le he propuesto. Acaba aceptando cuando le ofrezco para desayunar un paquete de galletas que llevo en la mochila.

Nagoyon y Tikonko, en los dos sitios les hago ver la necesidad que tienen de organizarse y hacer algo por los terrenos que tienen alrededor de la iglesia. Creo que debo seguir insistiendo para llegar a que hagan alguna cosa.

Volviendo a casa me paso por la finca para ver lo que están haciendo y en Towama hay buen número de gente que reza el rosario cuando llego un poco a tiempo de los otros pueblos.

Me traen a casa en moto y después de comer un poco de un plato que nos dieron ayer, me voy a dormir,  que tengo tarde de reunión. Me cuesta dormir, pero al final lo logro y despierto con tiempo para ducharme y salir, pues la moto ha venido a buscarme.

Por suerte viaje sin novedad, cosa no corriente por aquí, tanto a la ida como a la vuelta. La reunión con los temas del momento y la distribución de las ceremonias en la semana santa. Me parece que hay ganas de hacer algo, pero mucha ignorancia de lo que es la semana santa y sus diferentes celebraciones.

Estoy cansado del traqueteo de la pista, pero estoy contento de haber visto a la gente y compartido con ellos sueños e inquietudes y espero que algo vaya cambiando sólo y simplemente por la buena voluntad que tienen.


sábado, 6 de abril de 2019

6 de Abril de 2019

Sábado

He logrado dormir bien y cuando suena el despertador todavía me doy media vuelta, pues es primer sábado de mes y hay limpieza, lo que hace que nadie se mueva de su barrio y la ciudad esté quieta y sin tráfico.

Rezo un rato y luego intento hacer limpieza hasta donde llego. Más tarde leo y preparo lo que haré por la tarde en los pueblos. El teléfono funciona a veces, pero no a los que quiero llamar.

Cuando me preparo para salir el de la moto me dice que la suya está averiada y que me envía otro… Espero y espero y al final me busco otra moto porque el enviado no llega. Y creo haber tenido suerte porque el que me ha llevado ha sido muy agradable y veremos a ver lo que nos depara mañana.

Para la reunión, ha habido de todo, menos mucha asistencia. No sé qué ha pasado hoy que la mitad de los interesados no estaban presentes. Por mi parte tener paciencia y pedir a los que no han venido que tomen conciencia de que no venir es no dar pasos adelante en la preparación del matrimonio. Lo mismo ha pasado en Tikonko donde uno me ha acompañado a la reunión, pero otros dos no han venido.

Esto me permite estar más pronto de vuelta y tomarme un poco las cosas con calma antes de cenar, preparar la colada que haré después y leer un poco antes de cenar.

Funciona el generador, como de costumbre, pues la luz de la ciudad se ha vuelto muy rara.


viernes, 5 de abril de 2019

5 de Abril de 2019

Viernes


Me ha costado mucho encontrar el sueño, por una parte a cuenta del calor, pero yo creo que hay algo más. He tenido tiempo para rezar y pensar en muchas cosas.

Cuando el despertador llama estoy en vela y me apresto a llamar a quien me llevará en la moto a rezar a Tikonko. Viene puntual y llevamos dos cajas de libros una para Tikonko y la otra la dejamos en Lembema, donde saludo de forma especial al niño que es sordomudo y cuando el que me ha llevado en moto me dice que conoce una escuela para sordos en Bo, a la vuelta vamos directamente en su busca.

Me encuentro con un grupo de chavales que tienen problemas para hablar y me entretengo un momento con ellos por gestos. Creo que nos hemos hecho amigos, aunque el objetivo era  saber si podía encontrar una plaza para el de Lembema y me han ofrecido algo después de las vacaciones de semana santa.

Cuando vuelvo a casa ya han salido los de la peregrinación diocesana y me voy directamente a descansar un rato, pues estoy cansado y descansar es lo mejor que puedo hacer.

Me llama el mecánico que le coche tiene problemas de piezas y, como los otros han ido a la peregrinación, allá voy a ver qué pasa. La realidad es que un coche que le metes en la pista de forma regular es un coche que se fastidia antes de lo que puedas pensar. Y seguiremos esperando si nos vienen las piezas o si se ofrece otra solución.

Después de comer estoy leyendo un rato y luego voy al mercado y a buscar precios de baterías que me ha pedido Carlos. Luego voy a la finca y estoy en el viacrucis de Towama para volver a casa en el taxi moto de tres ruedas que nunca había usado hasta ahora.

Me encuentro cansado y me voy a dormir pronto, aun sabiendo que mañana no hay prisa por levantarse, pero el cuerpo no me da para más.


jueves, 4 de abril de 2019

4 de Abril de 2019

Jueves


Mañana apacible y despertar tranquilo. Voy a rezar a Mattru donde hay poca gente, creo que no me esperaban. Llevo unos libros que dejo para que los administre el maestro que vendrá más tarde. Hoy no voy a rezar por las casas, parece que la gente no está disponible.

El vehículo tiene un ruidito que me hace pensar en el mecánico. Ha venido y le han llevado al mecánico y por la tarde aún no ha vuelto.

Me paso el día rezando en la iglesia, como suelo hacer los jueves. Por la mañana leo y rezo. Por la tarde hace calor y además de lo anterior, sudo lo que quiero, pero es el momento en que el calor sube y la humedad ha aumentado y todo se junta para hacer el clima duro de soportar. Por lo menos tengo la sensación de haber rezado y estar en cierta calma.

La luz es del generador y el calor se hace sentir porque sudas sin hacer nada y las posibilidades de encontrar el sueño esta noche son escasas cuando la luz se vaya. Me encuentro a gusto tumbado en el suelo de la ducha, pues hay una cierta sensación de frescor.


miércoles, 3 de abril de 2019

3 de Abril de 2019

Miércoles


Por lo menos he podido dormir algo mejor por la noche. La mañana está apacible y nublada. Voy a rezar a Towama donde no puedo ver las estrellas a cuenta de las nubes y de vuelta a casa, después de desayunar me presento en la finca donde con un paquete de semillas de anacardo, con los que están trabajando, nos entretenemos en plantarlas en las bolsas que ya había preparado Luis anteriormente.

La mañana está nublada y chispea, pero vuelvo en una moto, lo mismo que fui y en casa estoy un rato preparando lo que haré en el catecismo y después voy a hablar con el obispo. Me pide que lleve un paquete de los libros que nos han llegado para poder hacerlos ver a los curas con los que va a tener reunión mañana. Es un buen reto para recuperar el catecismo.

Después de la siesta voy de nuevo a buscar información sobre baterías y paneles y acabo en la tienda de unos feligreses de la parroquia, que me ofrecen cumplida información sobre lo que busco.

Vuelvo a casa a pie, pasando por el barrio, pero hoy no encuentro a los que suelen rezar, por lo que me estoy un rato hablando con los críos que aparecen.

Los insectos también aparecen a montones y vienen a la luz, por lo que es mejor tener las luces apagadas. Es el efecto de las lluvias que han comenzado a caer y que despiertan a los insectos.


martes, 2 de abril de 2019

2 de Abril de 2019

Martes


He logrado dormir y me encuentro en buena forma. Llamo al mozo que conozco de la moto taxi y me lleva a Nagoyon. Por la noche llovió, pero la mañana está tranquila y aunque hay niebla en algunos sitios, llegamos sin novedad. No hay mucha gente, pero los asiduos están. Después de misa voy a Balei a ver al maestro enfermo. Le doy el dinero para que pueda comprar los medicamentos que les han recetado y vamos a Lembema donde los maestros se preparan para comenzar las clases.

Todo esto recorrido en moto y la vuelta a casa pasando por la finca, me dan una sensación de cansancio que cuando entro en la habitación, me tiendo un rato en la cama. Después llamo al masajista que me da una sesión y me deja en bastante buena forma.

Salgo a buscar información sobre  paneles solares y baterías y me recorro la ciudad de uno a otro extremo. Por lo menos creo haber encontrado lo que Carlos me pedía como información. Tenemos la luz del generador y veo las noticias hasta que se desata un viento fuerte que amenaza lluvia y se va la luz y nos deja a dos velas y con los insectos en la pantalla del ordenador que, mejor cortar y ver si mañana hay más suerte.


lunes, 1 de abril de 2019

1 de Abril de 2019

Lunes

Nos levantamos con luz y ha hecho calor durante la noche, lo que implica que dormir no resulta cosa fácil, además, he sentido una sensación extraña, como si tuviera fiebre, lo que me hace ser cuidadoso y no forzar la máquina.

Para la oración de la mañana hay un grupo más numeroso que otras veces y después de misa tengo un rato de encuentro con un nigeriano que suele pasar por aquí cuando va de viaje y se confiesa.

Después del desayuno tenemos la reunión comunitaria de los lunes, hay de todo, como en botica y la sensación desagradable de seguir sin vehículos, entre otras y tener paciencia como solución más acertada…

Voy a ver al carpintero, pero no logro pillarle en el taller. Pasar la calle es una aventura, pues está en obras y las dos alcantarillas están levantadas, lo que hace difícil el paso.

La comida y la siesta se suceden y después estoy hablando un rato con Carlos para ver alguna cosa de su venida, pero todavía no hay fechas, pues la construcción en la finca no avanza. Salgo a cortarme el pelo, cargar el teléfono y visito el vivero que tienen en la ciudad y allí me encuentro con unos jóvenes con los que entablo conversación y con quienes tengo un rato agradable de comentar la situación que viven.

Me ha llamado varias veces Luis en su camino hacia casa, la última desde Madrid a punto de salir el avión hacia Canarias. Los recuerdos son agradables y positivos.

Nos llueve un poco a la hora de la cena y el ambiente refresca, con lo que esperamos dormir mejor esta noche.