Crónica de las experiencias vividas en Bo (Sierra Leona) por el misionero salesiano Antonio Gutiérrez
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miércoles, 10 de abril de 2019
10 de Abril de 2019
Miércoles
Estamos con luz. Me
llevan a rezar a Towama y en el camino un clavo inoportuno nos pincha la moto.
Encontrar quien te quiera llevar a un pueblo es cosa de poca monta, pero nadie
está dispuesto… Por fin sale uno y llego justo a la hora de la misa.
Después de la misa
me voy a pie hacia la finca y me alcanza la moto con la rueda reparada y me
lleva a Lembema donde esperamos un rato a los críos y los maestros antes de que
lleguen. Ha aparecido otro crío con serios problemas de oído y también pienso
en darle la oportunidad de la escuela de sordos. Me pongo de acuerdo con el
profe para que vaya a la escuela y se informa de las condiciones de admisión.
Vuelvo a casa
pasando por la finca y viendo el trabajo que unos y otros van haciendo además
de hablar con algunos de los trabajadores y controlar el riego de las semillas
de anacardos que tenemos plantadas.
Me encuentro
cansado y descanso un rato antes de salir para ver al carpintero que no está en
el taller y vender vino de misa y libros de catecismo.
Me he echado una
buena siesta y luego leo a la sombre del ventilador, que el calor se deja
sentir. Salgo hacia Towama donde sigo el catecismo que se hace y veo que
utilizan el libro que han recibido profusamente.
Voy andando a la
finca, sudo lo que quiero, me doy un paseo por el interior de la parcela,
compruebo lo que hice ayer con el jabón en las plantas parasitadas, me
encuentro con las hormigas mordedoras y trato de librarme de sus mordiscos, y
me vuelvo a pie al pueblo antes de que se haga de noche. En una moto me
reintegro a casa. Ducha, cena, noticias y descanso.
Estamos con luz. Me
llevan a rezar a Towama y en el camino un clavo inoportuno nos pincha la moto.
Encontrar quien te quiera llevar a un pueblo es cosa de poca monta, pero nadie
está dispuesto… Por fin sale uno y llego justo a la hora de la misa.
Después de la misa
me voy a pie hacia la finca y me alcanza la moto con la rueda reparada y me
lleva a Lembema donde esperamos un rato a los críos y los maestros antes de que
lleguen. Ha aparecido otro crío con serios problemas de oído y también pienso
en darle la oportunidad de la escuela de sordos. Me pongo de acuerdo con el
profe para que vaya a la escuela y se informa de las condiciones de admisión.
Vuelvo a casa
pasando por la finca y viendo el trabajo que unos y otros van haciendo además
de hablar con algunos de los trabajadores y controlar el riego de las semillas
de anacardos que tenemos plantadas.
Me encuentro
cansado y descanso un rato antes de salir para ver al carpintero que no está en
el taller y vender vino de misa y libros de catecismo.
Me he echado una
buena siesta y luego leo a la sombre del ventilador, que el calor se deja
sentir. Salgo hacia Towama donde sigo el catecismo que se hace y veo que
utilizan el libro que han recibido profusamente.
Voy andando a la
finca, sudo lo que quiero, me doy un paseo por el interior de la parcela,
compruebo lo que hice ayer con el jabón en las plantas parasitadas, me
encuentro con las hormigas mordedoras y trato de librarme de sus mordiscos, y
me vuelvo a pie al pueblo antes de que se haga de noche. En una moto me
reintegro a casa. Ducha, cena, noticias y descanso.
martes, 9 de abril de 2019
9 de Abril de 2019
Martes
He dormido regular,
me he levantado muchas veces durante la noche y cuando suena el despertador
tengo sueño, pero me espera un día de motos y a ver a dónde llegamos. Me lleva
en moto un conector a Nagoyon donde celebro la misa sin mucha gente y a quienes
animo a vivir el día como hijos de Dios, mirando a Jesús.
Pensaba ir a la
escuela de Balei, pero le han cambiado los planes a quien me lleva y va a ir a
un pueblo para el que no hay carretera y, como ya he estado allí varias veces,
me apunto y a ver lo que sale. Después de haber hecho su trabajo con los que
están en la cuestión de la moringa, me doy cuenta de que en el pueblo, además
de no haber camino, tampoco tienen agua… La van a buscar a un arroyo distante.
Les propongo hacer un pozo y están encantados.
Hasta aquí no hay
ninguna dificultad. La cosa viene cuando les digo que en qué están dispuestos a
colaborar y parece que es con sacos de carbón, en vez de dinero… Acepto
cualquier cosa que me propongan como colaboración y mi interés es hacerles
colaborar y ver de liberar a unas cuantas mujeres y niñas de un trabajo muy
esclavo.
Me traen en la moto
a le escuela de Balei. Estoy un ratito con ellos, doy instrucciones para los
árboles de anacardos que hay y que necesitan mantenimiento y les prometo venir la semana que viene o en
cuanto pueda. Les animo en la lectura, pues ahora tienen libros para poder
hacerlo.
El conector quería
volver a la finca a ver el trabajo de los empleados del proyecto. Venimos
juntos y también veo lo que se hace en el terreno. Luego me trae a casa. Me
siento cansado y me reposo un buen rato, estando de nuevo en forma para salir a
ver al carpintero y al teléfono, sin resultados.
Después de comer y
una buena siesta, vuelvo al carpintero, vendo unos cuantos libros de catecismo
y voy al mecánico donde tengo pertenencias en el coche, entre ellas unas botas
que necesito para estos días de lluvias y humedades.
Vuelvo a la finca,
donde me entretengo con las papayas que tienen cochinilla y les aplico una
buena rociada de jabón y cuando ya estoy agotado, me siento un poco viendo los
que trabajan en recuperar una pieza que se les ha caído en el pozo y veo lo que
les cuesta. Me hace recordar cuantos momentos complicados he vivido en tantos pozos… Y estoy cerca de
ellos y les animo en el trabajo.
Me trae una moto a
casa, ducha para quitar el sudor y el polvo, cena, noticias y descanso, que
mañana hay recorrido de nuevo.
He dormido regular,
me he levantado muchas veces durante la noche y cuando suena el despertador
tengo sueño, pero me espera un día de motos y a ver a dónde llegamos. Me lleva
en moto un conector a Nagoyon donde celebro la misa sin mucha gente y a quienes
animo a vivir el día como hijos de Dios, mirando a Jesús.
Pensaba ir a la
escuela de Balei, pero le han cambiado los planes a quien me lleva y va a ir a
un pueblo para el que no hay carretera y, como ya he estado allí varias veces,
me apunto y a ver lo que sale. Después de haber hecho su trabajo con los que
están en la cuestión de la moringa, me doy cuenta de que en el pueblo, además
de no haber camino, tampoco tienen agua… La van a buscar a un arroyo distante.
Les propongo hacer un pozo y están encantados.
Hasta aquí no hay
ninguna dificultad. La cosa viene cuando les digo que en qué están dispuestos a
colaborar y parece que es con sacos de carbón, en vez de dinero… Acepto
cualquier cosa que me propongan como colaboración y mi interés es hacerles
colaborar y ver de liberar a unas cuantas mujeres y niñas de un trabajo muy
esclavo.
Me traen en la moto
a le escuela de Balei. Estoy un ratito con ellos, doy instrucciones para los
árboles de anacardos que hay y que necesitan mantenimiento y les prometo venir la semana que viene o en
cuanto pueda. Les animo en la lectura, pues ahora tienen libros para poder
hacerlo.
El conector quería
volver a la finca a ver el trabajo de los empleados del proyecto. Venimos
juntos y también veo lo que se hace en el terreno. Luego me trae a casa. Me
siento cansado y me reposo un buen rato, estando de nuevo en forma para salir a
ver al carpintero y al teléfono, sin resultados.
Después de comer y
una buena siesta, vuelvo al carpintero, vendo unos cuantos libros de catecismo
y voy al mecánico donde tengo pertenencias en el coche, entre ellas unas botas
que necesito para estos días de lluvias y humedades.
Vuelvo a la finca,
donde me entretengo con las papayas que tienen cochinilla y les aplico una
buena rociada de jabón y cuando ya estoy agotado, me siento un poco viendo los
que trabajan en recuperar una pieza que se les ha caído en el pozo y veo lo que
les cuesta. Me hace recordar cuantos momentos complicados he vivido en tantos pozos… Y estoy cerca de
ellos y les animo en el trabajo.
Me trae una moto a
casa, ducha para quitar el sudor y el polvo, cena, noticias y descanso, que
mañana hay recorrido de nuevo.
lunes, 8 de abril de 2019
8 de abril de 2019
Lunes
Sigue lloviendo por
la noche y amaneciendo despejado por la mañana. Vamos a rezar a la iglesia
donde ya no hay exposición, puesto que está en la nueva capilla. La cosa en
calma y sin mucha gente.
Después del
desayuno la reunión comunitaria. Seguimos sin vehículos y buscando cómo
repararlos, además de otros temas recurrentes del proyecto.
Voy a ver al
carpintero, cruzar la calle es un problema porque la están reparando y a ambos
lados las alcantarillas es un foso que no lo saltan los gitanos… Y para colmo
no está presente en el taller. Por lo menos me paso un rato con los críos de la
escuela de al lado.
Por la tarde leo a
la sombra del ventilador y luego me doy una vuelta, cuando le calor amaina, por
el terreno, donde veo lo que se va haciendo, por ahora poco, en el depósito del
agua. Luego hablando con uno de los conectores, acabo yendo a una casa, la de
sus padres, donde les marco un sitio para un pozo. Me trae a casa a tiempo para
la oración.
La cena y ver las
noticias siguen con la luz del generador.
Sigue lloviendo por
la noche y amaneciendo despejado por la mañana. Vamos a rezar a la iglesia
donde ya no hay exposición, puesto que está en la nueva capilla. La cosa en
calma y sin mucha gente.
Después del
desayuno la reunión comunitaria. Seguimos sin vehículos y buscando cómo
repararlos, además de otros temas recurrentes del proyecto.
Voy a ver al
carpintero, cruzar la calle es un problema porque la están reparando y a ambos
lados las alcantarillas es un foso que no lo saltan los gitanos… Y para colmo
no está presente en el taller. Por lo menos me paso un rato con los críos de la
escuela de al lado.
Por la tarde leo a
la sombra del ventilador y luego me doy una vuelta, cuando le calor amaina, por
el terreno, donde veo lo que se va haciendo, por ahora poco, en el depósito del
agua. Luego hablando con uno de los conectores, acabo yendo a una casa, la de
sus padres, donde les marco un sitio para un pozo. Me trae a casa a tiempo para
la oración.
La cena y ver las
noticias siguen con la luz del generador.
domingo, 7 de abril de 2019
7 de Abril de 2019
Domingo
Amanezco con sueño
y duermo un poco más. Hace un cierto fresco y se nota que el agua está menos
caliente que otros días. Preparo lo necesario y quiero salir a los pueblos.
Quien ayer me prometiera que estaría presente pronto por la mañana, no responde
y tampoco lo hace quien me suele llevar porque su moto está averiada.
La lucha por la
moto, pronto por la mañana es un problema porque son escasas, y después de
varios intentos acabo encontrando a alguien que acepta llevarme, aunque la
verdad es que no ha comprendido mucho lo que le he propuesto. Acaba aceptando
cuando le ofrezco para desayunar un paquete de galletas que llevo en la
mochila.
Nagoyon y Tikonko,
en los dos sitios les hago ver la necesidad que tienen de organizarse y hacer
algo por los terrenos que tienen alrededor de la iglesia. Creo que debo seguir
insistiendo para llegar a que hagan alguna cosa.
Volviendo a casa me
paso por la finca para ver lo que están haciendo y en Towama hay buen número de
gente que reza el rosario cuando llego un poco a tiempo de los otros pueblos.
Me traen a casa en
moto y después de comer un poco de un plato que nos dieron ayer, me voy a
dormir, que tengo tarde de reunión. Me
cuesta dormir, pero al final lo logro y despierto con tiempo para ducharme y
salir, pues la moto ha venido a buscarme.
Por suerte viaje
sin novedad, cosa no corriente por aquí, tanto a la ida como a la vuelta. La
reunión con los temas del momento y la distribución de las ceremonias en la
semana santa. Me parece que hay ganas de hacer algo, pero mucha ignorancia de
lo que es la semana santa y sus diferentes celebraciones.
Estoy cansado del
traqueteo de la pista, pero estoy contento de haber visto a la gente y
compartido con ellos sueños e inquietudes y espero que algo vaya cambiando sólo
y simplemente por la buena voluntad que tienen.
Amanezco con sueño
y duermo un poco más. Hace un cierto fresco y se nota que el agua está menos
caliente que otros días. Preparo lo necesario y quiero salir a los pueblos.
Quien ayer me prometiera que estaría presente pronto por la mañana, no responde
y tampoco lo hace quien me suele llevar porque su moto está averiada.
La lucha por la
moto, pronto por la mañana es un problema porque son escasas, y después de
varios intentos acabo encontrando a alguien que acepta llevarme, aunque la
verdad es que no ha comprendido mucho lo que le he propuesto. Acaba aceptando
cuando le ofrezco para desayunar un paquete de galletas que llevo en la
mochila.
Nagoyon y Tikonko,
en los dos sitios les hago ver la necesidad que tienen de organizarse y hacer
algo por los terrenos que tienen alrededor de la iglesia. Creo que debo seguir
insistiendo para llegar a que hagan alguna cosa.
Volviendo a casa me
paso por la finca para ver lo que están haciendo y en Towama hay buen número de
gente que reza el rosario cuando llego un poco a tiempo de los otros pueblos.
Me traen a casa en
moto y después de comer un poco de un plato que nos dieron ayer, me voy a
dormir, que tengo tarde de reunión. Me
cuesta dormir, pero al final lo logro y despierto con tiempo para ducharme y
salir, pues la moto ha venido a buscarme.
Por suerte viaje
sin novedad, cosa no corriente por aquí, tanto a la ida como a la vuelta. La
reunión con los temas del momento y la distribución de las ceremonias en la
semana santa. Me parece que hay ganas de hacer algo, pero mucha ignorancia de
lo que es la semana santa y sus diferentes celebraciones.
Estoy cansado del
traqueteo de la pista, pero estoy contento de haber visto a la gente y
compartido con ellos sueños e inquietudes y espero que algo vaya cambiando sólo
y simplemente por la buena voluntad que tienen.
sábado, 6 de abril de 2019
6 de Abril de 2019
Sábado
He logrado dormir
bien y cuando suena el despertador todavía me doy media vuelta, pues es primer
sábado de mes y hay limpieza, lo que hace que nadie se mueva de su barrio y la
ciudad esté quieta y sin tráfico.
Rezo un rato y
luego intento hacer limpieza hasta donde llego. Más tarde leo y preparo lo que
haré por la tarde en los pueblos. El teléfono funciona a veces, pero no a los
que quiero llamar.
Cuando me preparo
para salir el de la moto me dice que la suya está averiada y que me envía otro…
Espero y espero y al final me busco otra moto porque el enviado no llega. Y
creo haber tenido suerte porque el que me ha llevado ha sido muy agradable y
veremos a ver lo que nos depara mañana.
Para la reunión, ha
habido de todo, menos mucha asistencia. No sé qué ha pasado hoy que la mitad de
los interesados no estaban presentes. Por mi parte tener paciencia y pedir a
los que no han venido que tomen conciencia de que no venir es no dar pasos
adelante en la preparación del matrimonio. Lo mismo ha pasado en Tikonko donde
uno me ha acompañado a la reunión, pero otros dos no han venido.
Esto me permite
estar más pronto de vuelta y tomarme un poco las cosas con calma antes de
cenar, preparar la colada que haré después y leer un poco antes de cenar.
Funciona el
generador, como de costumbre, pues la luz de la ciudad se ha vuelto muy rara.
He logrado dormir
bien y cuando suena el despertador todavía me doy media vuelta, pues es primer
sábado de mes y hay limpieza, lo que hace que nadie se mueva de su barrio y la
ciudad esté quieta y sin tráfico.
Rezo un rato y
luego intento hacer limpieza hasta donde llego. Más tarde leo y preparo lo que
haré por la tarde en los pueblos. El teléfono funciona a veces, pero no a los
que quiero llamar.
Cuando me preparo
para salir el de la moto me dice que la suya está averiada y que me envía otro…
Espero y espero y al final me busco otra moto porque el enviado no llega. Y
creo haber tenido suerte porque el que me ha llevado ha sido muy agradable y
veremos a ver lo que nos depara mañana.
Para la reunión, ha
habido de todo, menos mucha asistencia. No sé qué ha pasado hoy que la mitad de
los interesados no estaban presentes. Por mi parte tener paciencia y pedir a
los que no han venido que tomen conciencia de que no venir es no dar pasos
adelante en la preparación del matrimonio. Lo mismo ha pasado en Tikonko donde
uno me ha acompañado a la reunión, pero otros dos no han venido.
Esto me permite
estar más pronto de vuelta y tomarme un poco las cosas con calma antes de
cenar, preparar la colada que haré después y leer un poco antes de cenar.
Funciona el
generador, como de costumbre, pues la luz de la ciudad se ha vuelto muy rara.
viernes, 5 de abril de 2019
5 de Abril de 2019
Viernes
Me ha costado mucho
encontrar el sueño, por una parte a cuenta del calor, pero yo creo que hay algo
más. He tenido tiempo para rezar y pensar en muchas cosas.
Cuando el
despertador llama estoy en vela y me apresto a llamar a quien me llevará en la
moto a rezar a Tikonko. Viene puntual y llevamos dos cajas de libros una para
Tikonko y la otra la dejamos en Lembema, donde saludo de forma especial al niño
que es sordomudo y cuando el que me ha llevado en moto me dice que conoce una
escuela para sordos en Bo, a la vuelta vamos directamente en su busca.
Me encuentro con un
grupo de chavales que tienen problemas para hablar y me entretengo un momento
con ellos por gestos. Creo que nos hemos hecho amigos, aunque el objetivo
era saber si podía encontrar una plaza
para el de Lembema y me han ofrecido algo después de las vacaciones de semana
santa.
Cuando vuelvo a
casa ya han salido los de la peregrinación diocesana y me voy directamente a
descansar un rato, pues estoy cansado y descansar es lo mejor que puedo hacer.
Me llama el
mecánico que le coche tiene problemas de piezas y, como los otros han ido a la
peregrinación, allá voy a ver qué pasa. La realidad es que un coche que le
metes en la pista de forma regular es un coche que se fastidia antes de lo que
puedas pensar. Y seguiremos esperando si nos vienen las piezas o si se ofrece
otra solución.
Después de comer
estoy leyendo un rato y luego voy al mercado y a buscar precios de baterías que
me ha pedido Carlos. Luego voy a la finca y estoy en el viacrucis de Towama
para volver a casa en el taxi moto de tres ruedas que nunca había usado hasta
ahora.
Me encuentro
cansado y me voy a dormir pronto, aun sabiendo que mañana no hay prisa por
levantarse, pero el cuerpo no me da para más.
Me ha costado mucho
encontrar el sueño, por una parte a cuenta del calor, pero yo creo que hay algo
más. He tenido tiempo para rezar y pensar en muchas cosas.
Cuando el
despertador llama estoy en vela y me apresto a llamar a quien me llevará en la
moto a rezar a Tikonko. Viene puntual y llevamos dos cajas de libros una para
Tikonko y la otra la dejamos en Lembema, donde saludo de forma especial al niño
que es sordomudo y cuando el que me ha llevado en moto me dice que conoce una
escuela para sordos en Bo, a la vuelta vamos directamente en su busca.
Me encuentro con un
grupo de chavales que tienen problemas para hablar y me entretengo un momento
con ellos por gestos. Creo que nos hemos hecho amigos, aunque el objetivo
era saber si podía encontrar una plaza
para el de Lembema y me han ofrecido algo después de las vacaciones de semana
santa.
Cuando vuelvo a
casa ya han salido los de la peregrinación diocesana y me voy directamente a
descansar un rato, pues estoy cansado y descansar es lo mejor que puedo hacer.
Me llama el
mecánico que le coche tiene problemas de piezas y, como los otros han ido a la
peregrinación, allá voy a ver qué pasa. La realidad es que un coche que le
metes en la pista de forma regular es un coche que se fastidia antes de lo que
puedas pensar. Y seguiremos esperando si nos vienen las piezas o si se ofrece
otra solución.
Después de comer
estoy leyendo un rato y luego voy al mercado y a buscar precios de baterías que
me ha pedido Carlos. Luego voy a la finca y estoy en el viacrucis de Towama
para volver a casa en el taxi moto de tres ruedas que nunca había usado hasta
ahora.
Me encuentro
cansado y me voy a dormir pronto, aun sabiendo que mañana no hay prisa por
levantarse, pero el cuerpo no me da para más.
jueves, 4 de abril de 2019
4 de Abril de 2019
Jueves
Mañana apacible y
despertar tranquilo. Voy a rezar a Mattru donde hay poca gente, creo que no me
esperaban. Llevo unos libros que dejo para que los administre el maestro que
vendrá más tarde. Hoy no voy a rezar por las casas, parece que la gente no está
disponible.
El vehículo tiene
un ruidito que me hace pensar en el mecánico. Ha venido y le han llevado al
mecánico y por la tarde aún no ha vuelto.
Me paso el día
rezando en la iglesia, como suelo hacer los jueves. Por la mañana leo y rezo.
Por la tarde hace calor y además de lo anterior, sudo lo que quiero, pero es el
momento en que el calor sube y la humedad ha aumentado y todo se junta para
hacer el clima duro de soportar. Por lo menos tengo la sensación de haber
rezado y estar en cierta calma.
La luz es del
generador y el calor se hace sentir porque sudas sin hacer nada y las
posibilidades de encontrar el sueño esta noche son escasas cuando la luz se
vaya. Me encuentro a gusto tumbado en el suelo de la ducha, pues hay una cierta
sensación de frescor.
Mañana apacible y
despertar tranquilo. Voy a rezar a Mattru donde hay poca gente, creo que no me
esperaban. Llevo unos libros que dejo para que los administre el maestro que
vendrá más tarde. Hoy no voy a rezar por las casas, parece que la gente no está
disponible.
El vehículo tiene
un ruidito que me hace pensar en el mecánico. Ha venido y le han llevado al
mecánico y por la tarde aún no ha vuelto.
Me paso el día
rezando en la iglesia, como suelo hacer los jueves. Por la mañana leo y rezo.
Por la tarde hace calor y además de lo anterior, sudo lo que quiero, pero es el
momento en que el calor sube y la humedad ha aumentado y todo se junta para
hacer el clima duro de soportar. Por lo menos tengo la sensación de haber
rezado y estar en cierta calma.
La luz es del
generador y el calor se hace sentir porque sudas sin hacer nada y las
posibilidades de encontrar el sueño esta noche son escasas cuando la luz se
vaya. Me encuentro a gusto tumbado en el suelo de la ducha, pues hay una cierta
sensación de frescor.
miércoles, 3 de abril de 2019
3 de Abril de 2019
Miércoles
Por lo menos he
podido dormir algo mejor por la noche. La mañana está apacible y nublada. Voy a
rezar a Towama donde no puedo ver las estrellas a cuenta de las nubes y de
vuelta a casa, después de desayunar me presento en la finca donde con un
paquete de semillas de anacardo, con los que están trabajando, nos entretenemos
en plantarlas en las bolsas que ya había preparado Luis anteriormente.
La mañana está
nublada y chispea, pero vuelvo en una moto, lo mismo que fui y en casa estoy un
rato preparando lo que haré en el catecismo y después voy a hablar con el
obispo. Me pide que lleve un paquete de los libros que nos han llegado para
poder hacerlos ver a los curas con los que va a tener reunión mañana. Es un
buen reto para recuperar el catecismo.
Después de la
siesta voy de nuevo a buscar información sobre baterías y paneles y acabo en la
tienda de unos feligreses de la parroquia, que me ofrecen cumplida información
sobre lo que busco.
Vuelvo a casa a
pie, pasando por el barrio, pero hoy no encuentro a los que suelen rezar, por
lo que me estoy un rato hablando con los críos que aparecen.
Los insectos
también aparecen a montones y vienen a la luz, por lo que es mejor tener las
luces apagadas. Es el efecto de las lluvias que han comenzado a caer y que
despiertan a los insectos.
Por lo menos he
podido dormir algo mejor por la noche. La mañana está apacible y nublada. Voy a
rezar a Towama donde no puedo ver las estrellas a cuenta de las nubes y de
vuelta a casa, después de desayunar me presento en la finca donde con un
paquete de semillas de anacardo, con los que están trabajando, nos entretenemos
en plantarlas en las bolsas que ya había preparado Luis anteriormente.
La mañana está
nublada y chispea, pero vuelvo en una moto, lo mismo que fui y en casa estoy un
rato preparando lo que haré en el catecismo y después voy a hablar con el
obispo. Me pide que lleve un paquete de los libros que nos han llegado para
poder hacerlos ver a los curas con los que va a tener reunión mañana. Es un
buen reto para recuperar el catecismo.
Después de la
siesta voy de nuevo a buscar información sobre baterías y paneles y acabo en la
tienda de unos feligreses de la parroquia, que me ofrecen cumplida información
sobre lo que busco.
Vuelvo a casa a
pie, pasando por el barrio, pero hoy no encuentro a los que suelen rezar, por
lo que me estoy un rato hablando con los críos que aparecen.
Los insectos
también aparecen a montones y vienen a la luz, por lo que es mejor tener las
luces apagadas. Es el efecto de las lluvias que han comenzado a caer y que
despiertan a los insectos.
martes, 2 de abril de 2019
2 de Abril de 2019
Martes
He logrado dormir y
me encuentro en buena forma. Llamo al mozo que conozco de la moto taxi y me
lleva a Nagoyon. Por la noche llovió, pero la mañana está tranquila y aunque
hay niebla en algunos sitios, llegamos sin novedad. No hay mucha gente, pero
los asiduos están. Después de misa voy a Balei a ver al maestro enfermo. Le doy
el dinero para que pueda comprar los medicamentos que les han recetado y vamos
a Lembema donde los maestros se preparan para comenzar las clases.
Todo esto recorrido
en moto y la vuelta a casa pasando por la finca, me dan una sensación de
cansancio que cuando entro en la habitación, me tiendo un rato en la cama.
Después llamo al masajista que me da una sesión y me deja en bastante buena
forma.
Salgo a buscar
información sobre paneles solares y
baterías y me recorro la ciudad de uno a otro extremo. Por lo menos creo haber
encontrado lo que Carlos me pedía como información. Tenemos la luz del
generador y veo las noticias hasta que se desata un viento fuerte que amenaza
lluvia y se va la luz y nos deja a dos velas y con los insectos en la pantalla
del ordenador que, mejor cortar y ver si mañana hay más suerte.
He logrado dormir y
me encuentro en buena forma. Llamo al mozo que conozco de la moto taxi y me
lleva a Nagoyon. Por la noche llovió, pero la mañana está tranquila y aunque
hay niebla en algunos sitios, llegamos sin novedad. No hay mucha gente, pero
los asiduos están. Después de misa voy a Balei a ver al maestro enfermo. Le doy
el dinero para que pueda comprar los medicamentos que les han recetado y vamos
a Lembema donde los maestros se preparan para comenzar las clases.
Todo esto recorrido
en moto y la vuelta a casa pasando por la finca, me dan una sensación de
cansancio que cuando entro en la habitación, me tiendo un rato en la cama.
Después llamo al masajista que me da una sesión y me deja en bastante buena
forma.
Salgo a buscar
información sobre paneles solares y
baterías y me recorro la ciudad de uno a otro extremo. Por lo menos creo haber
encontrado lo que Carlos me pedía como información. Tenemos la luz del
generador y veo las noticias hasta que se desata un viento fuerte que amenaza
lluvia y se va la luz y nos deja a dos velas y con los insectos en la pantalla
del ordenador que, mejor cortar y ver si mañana hay más suerte.
lunes, 1 de abril de 2019
1 de Abril de 2019
Lunes
Nos levantamos con
luz y ha hecho calor durante la noche, lo que implica que dormir no resulta
cosa fácil, además, he sentido una sensación extraña, como si tuviera fiebre,
lo que me hace ser cuidadoso y no forzar la máquina.
Para la oración de
la mañana hay un grupo más numeroso que otras veces y después de misa tengo un
rato de encuentro con un nigeriano que suele pasar por aquí cuando va de viaje
y se confiesa.
Después del
desayuno tenemos la reunión comunitaria de los lunes, hay de todo, como en
botica y la sensación desagradable de seguir sin vehículos, entre otras y tener
paciencia como solución más acertada…
Voy a ver al
carpintero, pero no logro pillarle en el taller. Pasar la calle es una
aventura, pues está en obras y las dos alcantarillas están levantadas, lo que
hace difícil el paso.
La comida y la
siesta se suceden y después estoy hablando un rato con Carlos para ver alguna
cosa de su venida, pero todavía no hay fechas, pues la construcción en la finca
no avanza. Salgo a cortarme el pelo, cargar el teléfono y visito el vivero que
tienen en la ciudad y allí me encuentro con unos jóvenes con los que entablo
conversación y con quienes tengo un rato agradable de comentar la situación que
viven.
Me ha llamado
varias veces Luis en su camino hacia casa, la última desde Madrid a punto de
salir el avión hacia Canarias. Los recuerdos son agradables y positivos.
Nos llueve un poco
a la hora de la cena y el ambiente refresca, con lo que esperamos dormir mejor
esta noche.
Nos levantamos con
luz y ha hecho calor durante la noche, lo que implica que dormir no resulta
cosa fácil, además, he sentido una sensación extraña, como si tuviera fiebre,
lo que me hace ser cuidadoso y no forzar la máquina.
Para la oración de
la mañana hay un grupo más numeroso que otras veces y después de misa tengo un
rato de encuentro con un nigeriano que suele pasar por aquí cuando va de viaje
y se confiesa.
Después del
desayuno tenemos la reunión comunitaria de los lunes, hay de todo, como en
botica y la sensación desagradable de seguir sin vehículos, entre otras y tener
paciencia como solución más acertada…
Voy a ver al
carpintero, pero no logro pillarle en el taller. Pasar la calle es una
aventura, pues está en obras y las dos alcantarillas están levantadas, lo que
hace difícil el paso.
La comida y la
siesta se suceden y después estoy hablando un rato con Carlos para ver alguna
cosa de su venida, pero todavía no hay fechas, pues la construcción en la finca
no avanza. Salgo a cortarme el pelo, cargar el teléfono y visito el vivero que
tienen en la ciudad y allí me encuentro con unos jóvenes con los que entablo
conversación y con quienes tengo un rato agradable de comentar la situación que
viven.
Me ha llamado
varias veces Luis en su camino hacia casa, la última desde Madrid a punto de
salir el avión hacia Canarias. Los recuerdos son agradables y positivos.
Nos llueve un poco
a la hora de la cena y el ambiente refresca, con lo que esperamos dormir mejor
esta noche.
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