Crónica de las experiencias vividas en Bo (Sierra Leona) por el misionero salesiano Antonio Gutiérrez
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sábado, 20 de abril de 2019
20 de Abril de 2019
Sábado
Nos levantamos sin
luz, es sábado y, como las ceremonias son por la tarde, aprovecho para
presentarme temprano en la finca y ayudado por el guardián, que lo hace con muy
buena voluntad, revisamos el vivero de anacardos y preparamos bolsas para unos
cuantos más. Fácil de contar, pero le trabajo que me ha costado no es poco y
estoy contento del resultado. Vuelvo a casa con una moto que me encuentro en
mitad de camino y estoy tan cansado que me dan calambres, pero agua y azúcar,
hacen que la cosa se calme.
Después de la
siesta vuelta a los pueblos. Me lleva un conector. Estamos en Potehun, donde
esta mañana comenzaron el pozo. Van a buen ritmo. Lástima que les ha salido una
zona un poco difícil de cavar, pero lo están haciendo con motivación y
dedicados a ello.
Vamos a Yeobiama
donde estamos con los de las moringas, pero también preparando el terreno, pues
será el siguiente sitio en el que intentemos el pozo. Pasamos por Balei y
llegamos a Nagoyon donde la reunión de las parejas está en marcha. Les dedico un
buen rato, el tiempo que me da el que me ha llevado en moto y me prometen que
se reunirán mañana para tomar decisiones, algo que espero hace tiempo y que me
parece que por lo menos lo van a intentar.
En Tikonko las
cosas no están dispuestas y nos volvemos, pues queda programa que llevar a
cabo.
Me traen a casa y
me preparo para ir a Towama donde tendremos la vigilia pascual. No hay mucha
gente, pero la cosa es familiar y ordenada. Intento no ser largo, pues los
jóvenes duermen en los bancos.
Volver a casa por
la noche es problema, encontrar una moto es complicado, pero por suerte he
encontrado una después de andar diez minutos. Hemos mantenido una amigable
conversación y me dice que ha estado en Liberia y que la experiencia no le fue
muy agradable.
Ceno, leo las
noticias, hago la crónica y a dormir, que mañana espera quehacer.
Nos levantamos sin
luz, es sábado y, como las ceremonias son por la tarde, aprovecho para
presentarme temprano en la finca y ayudado por el guardián, que lo hace con muy
buena voluntad, revisamos el vivero de anacardos y preparamos bolsas para unos
cuantos más. Fácil de contar, pero le trabajo que me ha costado no es poco y
estoy contento del resultado. Vuelvo a casa con una moto que me encuentro en
mitad de camino y estoy tan cansado que me dan calambres, pero agua y azúcar,
hacen que la cosa se calme.
Después de la
siesta vuelta a los pueblos. Me lleva un conector. Estamos en Potehun, donde
esta mañana comenzaron el pozo. Van a buen ritmo. Lástima que les ha salido una
zona un poco difícil de cavar, pero lo están haciendo con motivación y
dedicados a ello.
Vamos a Yeobiama
donde estamos con los de las moringas, pero también preparando el terreno, pues
será el siguiente sitio en el que intentemos el pozo. Pasamos por Balei y
llegamos a Nagoyon donde la reunión de las parejas está en marcha. Les dedico un
buen rato, el tiempo que me da el que me ha llevado en moto y me prometen que
se reunirán mañana para tomar decisiones, algo que espero hace tiempo y que me
parece que por lo menos lo van a intentar.
En Tikonko las
cosas no están dispuestas y nos volvemos, pues queda programa que llevar a
cabo.
Me traen a casa y
me preparo para ir a Towama donde tendremos la vigilia pascual. No hay mucha
gente, pero la cosa es familiar y ordenada. Intento no ser largo, pues los
jóvenes duermen en los bancos.
Volver a casa por
la noche es problema, encontrar una moto es complicado, pero por suerte he
encontrado una después de andar diez minutos. Hemos mantenido una amigable
conversación y me dice que ha estado en Liberia y que la experiencia no le fue
muy agradable.
Ceno, leo las
noticias, hago la crónica y a dormir, que mañana espera quehacer.
viernes, 19 de abril de 2019
19 de Abril de 2019
Viernes
Es viernes santo,
pero mi primera salida es a un pueblo donde no tienen agua y con quienes
intentamos resolver el problema pronto y bien.
El viaje ha sido
sin problemas. Voy con el conector y con dos de los que van a trabajar en el
pozo. Nos hacen esperar un poco, pues la realidad es que ayer hubo una función
en el pueblo cercano y la gente joven ha pasado la noche en la fiesta y ahora
levantarse para una reunión, cuesta… Hasta que pido la lista de los equipos de
gente que va a trabajar en el pozo y paso lista y acaban saliendo de la estera.
Les razono que
estar en la fiesta es posible, pero estar para la reunión del pueblo para tener
agua es obligatoria y todos, pues todos
nos lavamos y bebemos agua cada día. Marco el sitio donde comenzaremos el
trabajo, llamo a los equipos de gente que van a trabajar, pido que me muestren
el sitio en el que va a dormir el pocero que estará con ellos y finalmente nos
despedimos con promesa de que los poceros vendrán esta tarde para comenzar el
trabajo mañana.
Veo que están
motivados, creo que hay buena voluntad, aunque los que no han dormido esta
noche están fuera de control, pero eso es transitorio y después del sueño las
cosas vuelven a su cauce.
Nos paramos en
Lembema, donde el maestro no ha ido a consultar lo de los sordomudos y me
promete hacerlo posteriormente. Saludo a varios maestros. Han acabado las
clases y los críos también me vienen a saludar. En el camino de vuelta nos
paramos un poco, compartimos unas galletas como desayuno, pasamos por la finca
donde veo que los semilleros están bien regados y en casa les doy a los poceros
una cuerda de las que nos llegaron para los pozos y el resto del material ya lo
tienen ellos.
Contacto al que me
cambia el dinero, pues me he quedado sin existencias y tengo que dar un avance
al que va a trabajar en el pueblo para que deje a su familia y antes de comer
me echo un rato, pues sigo con los efectos del viaje en moto a los pueblos, que
me dejan bien cansado, pero un rato de reposo me deja de nuevo en forma para
seguir con lo que toca después.
Hoy es la ceremonia
del viernes en Towama. Voy en una moto. Hay mucho polvo y hace calor. Cuando
acaba el viacrucis comenzamos la ceremonia de la tarde del día y no tardamos
mucho, un poco más de una hora. No he hablado casi en la homilía y he hecho las
cosas breves en el resto. Los que ya tienen el viacrucis antes, están cansados
y se nota.
Finalizada la
ceremonia nos despedimos hasta mañana y encuentro una moto sin mucho problema
que me trae a casa. Es buena hora para hacer la colada y me dedico a lavar con
cierto detalle la mucha ropa sudada y polvorienta de los caminos.
Cuando viene la luz
pongo lo que he lavado en la centrifugadora y así tarda menos en secar leo las
noticias, mando algunos correos y se me caen las persianas, que el día ha sido
sin mucho tiempo para descansar. Espero dormir para estar en forma mañana.
Es viernes santo,
pero mi primera salida es a un pueblo donde no tienen agua y con quienes
intentamos resolver el problema pronto y bien.
El viaje ha sido
sin problemas. Voy con el conector y con dos de los que van a trabajar en el
pozo. Nos hacen esperar un poco, pues la realidad es que ayer hubo una función
en el pueblo cercano y la gente joven ha pasado la noche en la fiesta y ahora
levantarse para una reunión, cuesta… Hasta que pido la lista de los equipos de
gente que va a trabajar en el pozo y paso lista y acaban saliendo de la estera.
Les razono que
estar en la fiesta es posible, pero estar para la reunión del pueblo para tener
agua es obligatoria y todos, pues todos
nos lavamos y bebemos agua cada día. Marco el sitio donde comenzaremos el
trabajo, llamo a los equipos de gente que van a trabajar, pido que me muestren
el sitio en el que va a dormir el pocero que estará con ellos y finalmente nos
despedimos con promesa de que los poceros vendrán esta tarde para comenzar el
trabajo mañana.
Veo que están
motivados, creo que hay buena voluntad, aunque los que no han dormido esta
noche están fuera de control, pero eso es transitorio y después del sueño las
cosas vuelven a su cauce.
Nos paramos en
Lembema, donde el maestro no ha ido a consultar lo de los sordomudos y me
promete hacerlo posteriormente. Saludo a varios maestros. Han acabado las
clases y los críos también me vienen a saludar. En el camino de vuelta nos
paramos un poco, compartimos unas galletas como desayuno, pasamos por la finca
donde veo que los semilleros están bien regados y en casa les doy a los poceros
una cuerda de las que nos llegaron para los pozos y el resto del material ya lo
tienen ellos.
Contacto al que me
cambia el dinero, pues me he quedado sin existencias y tengo que dar un avance
al que va a trabajar en el pueblo para que deje a su familia y antes de comer
me echo un rato, pues sigo con los efectos del viaje en moto a los pueblos, que
me dejan bien cansado, pero un rato de reposo me deja de nuevo en forma para
seguir con lo que toca después.
Hoy es la ceremonia
del viernes en Towama. Voy en una moto. Hay mucho polvo y hace calor. Cuando
acaba el viacrucis comenzamos la ceremonia de la tarde del día y no tardamos
mucho, un poco más de una hora. No he hablado casi en la homilía y he hecho las
cosas breves en el resto. Los que ya tienen el viacrucis antes, están cansados
y se nota.
Finalizada la
ceremonia nos despedimos hasta mañana y encuentro una moto sin mucho problema
que me trae a casa. Es buena hora para hacer la colada y me dedico a lavar con
cierto detalle la mucha ropa sudada y polvorienta de los caminos.
Cuando viene la luz
pongo lo que he lavado en la centrifugadora y así tarda menos en secar leo las
noticias, mando algunos correos y se me caen las persianas, que el día ha sido
sin mucho tiempo para descansar. Espero dormir para estar en forma mañana.
jueves, 18 de abril de 2019
18 de Abril de 2019
Jueves
He logrado dormir
bastante bien y me llama al teléfono el que me va a llevar al pueblo que ha
venido antes de lo que esperaba. Me preparo tan pronto como puedo y a las seis
estamos camino de Potehun, el pueblo que no tiene carretera y que tampoco tiene
agua.
Cuando llego lo
primero que hago es ir a ver el sitio donde buscan el agua, más de un kilómetro
del pueblo y con interesantes historias de miedo y desaparecidos, pero llego al
sitio, veo lo que hay, tomo unas fotos y nos volvemos para la reunión, que
comenzamos rezando para pedir a Dios la fuerza para hacer algo bueno.
Les paso unas
cuantas diapositivas de pozos y su construcción para que vean que tengo un
cierto conocimiento del tema y luego quedamos de encontrarnos todos mañana,
pues hoy algunos han salido ya del pueblo.
Vuelvo, paso por
Lembema, encuentro al maestro que no ha ido a lo de los sordomudos porque la
moto no le funciona, volvemos por la finca donde los anacardos están saliendo
con fuerza, pero están plantando moringas, cosa que no me parece acertado y así
lo intento hacer saber a los responsables, con el problema de la comunicación y
del teléfono que no funciona.
Paso la tarde a la
sombra del ventilador, cuando hay corriente, preparo lo de la misa de la tarde,
leo, pienso en lo que tengo que hacer mañana y preparo antes lo que necesito.
Voy a un pueblo,
Towama, donde la gente no tiene prisa, algunos vienen a confesarse antes de la
ceremonia y no hay muchos en la oración. Explico las lecturas y animo a que
cada uno seamos los servidores de los otros.
Lavar los pies es
algo que ya he hecho otras veces y me lo tomo con calma. En ese momento intento
ser agradable con la gente y sonreír que creo que es la mejor forma de servir.
Acabada la misa estamos un momento en adoración y cuando salgo y pienso que voy
a tener problemas para encontrar una moto, los feligreses me han buscado una
que pasaba, un señor muy amable con el que he tenido una conversación viniendo
a casa.
Cena, noticias,
crónica y dormir, que mañana toca salida.
He logrado dormir
bastante bien y me llama al teléfono el que me va a llevar al pueblo que ha
venido antes de lo que esperaba. Me preparo tan pronto como puedo y a las seis
estamos camino de Potehun, el pueblo que no tiene carretera y que tampoco tiene
agua.
Cuando llego lo
primero que hago es ir a ver el sitio donde buscan el agua, más de un kilómetro
del pueblo y con interesantes historias de miedo y desaparecidos, pero llego al
sitio, veo lo que hay, tomo unas fotos y nos volvemos para la reunión, que
comenzamos rezando para pedir a Dios la fuerza para hacer algo bueno.
Les paso unas
cuantas diapositivas de pozos y su construcción para que vean que tengo un
cierto conocimiento del tema y luego quedamos de encontrarnos todos mañana,
pues hoy algunos han salido ya del pueblo.
Vuelvo, paso por
Lembema, encuentro al maestro que no ha ido a lo de los sordomudos porque la
moto no le funciona, volvemos por la finca donde los anacardos están saliendo
con fuerza, pero están plantando moringas, cosa que no me parece acertado y así
lo intento hacer saber a los responsables, con el problema de la comunicación y
del teléfono que no funciona.
Paso la tarde a la
sombra del ventilador, cuando hay corriente, preparo lo de la misa de la tarde,
leo, pienso en lo que tengo que hacer mañana y preparo antes lo que necesito.
Voy a un pueblo,
Towama, donde la gente no tiene prisa, algunos vienen a confesarse antes de la
ceremonia y no hay muchos en la oración. Explico las lecturas y animo a que
cada uno seamos los servidores de los otros.
Lavar los pies es
algo que ya he hecho otras veces y me lo tomo con calma. En ese momento intento
ser agradable con la gente y sonreír que creo que es la mejor forma de servir.
Acabada la misa estamos un momento en adoración y cuando salgo y pienso que voy
a tener problemas para encontrar una moto, los feligreses me han buscado una
que pasaba, un señor muy amable con el que he tenido una conversación viniendo
a casa.
Cena, noticias,
crónica y dormir, que mañana toca salida.
miércoles, 17 de abril de 2019
17 de Abril de 2019
Miércoles
He dormido bien. Me
levanto en buena forma y me voy a buscar una moto, que hoy aparece pronto, para
ir a rezar a Towama. No está el catequista, que siempre suele estar un rato
antes de que yo llegue. Hoy me toca esperar a que los otros lleguen, mientras
rezo el rosario.
Con un poco de
retraso, pues la lluvia siempre pega las sábanas, comenzamos la misa y la
asistencia es normal. Al final de la misa, cuando pienso que me voy a
entretener un momento con ellos, aparece la moto que está dispuesta a volverme
a casa y no lo pienso dos veces, pues a esta hora no es fácil encontrar un
transporte.
Después del
desayuno y un rato de leer, vamos a la catedral conde tenemos la misa crismal
presidida por el obispo y concelebrada con los curas de la diócesis. Es una
celebración festiva y no mucha gente participa. No es larga, pues antes de la
una ya estamos de regreso y eso después de haber tomado un arroz en la casa
parroquial.
Estoy empapado de
sudor y los oídos me zumban, pero un rato de siesta me vuelve a la buena forma
y después de leer un rato me encuentro con Henry, que trabaja en el PDO y
tenemos un positivo intercambio, además de dos de los conectores, uno que me
lleva a ver a los que trabajan en un pozo y le otro que me llevará mañana de
nuevo al pueblo donde podremos comenzar el pozo sin tardar.
Tengo un rato de
encuentro con los que trabajan en un pozo, después de observar durante un buen
rato su forma de trabajar. Esto me permite tener las cosas claras y mañana
intentar reunirme de nuevo con la gente del pueblo y ver si podemos comenzar el
trabajo cuanto antes.
La oración, la
cena, las noticias, ponen fin a un día más de abril en la semana santa.
He dormido bien. Me
levanto en buena forma y me voy a buscar una moto, que hoy aparece pronto, para
ir a rezar a Towama. No está el catequista, que siempre suele estar un rato
antes de que yo llegue. Hoy me toca esperar a que los otros lleguen, mientras
rezo el rosario.
Con un poco de
retraso, pues la lluvia siempre pega las sábanas, comenzamos la misa y la
asistencia es normal. Al final de la misa, cuando pienso que me voy a
entretener un momento con ellos, aparece la moto que está dispuesta a volverme
a casa y no lo pienso dos veces, pues a esta hora no es fácil encontrar un
transporte.
Después del
desayuno y un rato de leer, vamos a la catedral conde tenemos la misa crismal
presidida por el obispo y concelebrada con los curas de la diócesis. Es una
celebración festiva y no mucha gente participa. No es larga, pues antes de la
una ya estamos de regreso y eso después de haber tomado un arroz en la casa
parroquial.
Estoy empapado de
sudor y los oídos me zumban, pero un rato de siesta me vuelve a la buena forma
y después de leer un rato me encuentro con Henry, que trabaja en el PDO y
tenemos un positivo intercambio, además de dos de los conectores, uno que me
lleva a ver a los que trabajan en un pozo y le otro que me llevará mañana de
nuevo al pueblo donde podremos comenzar el pozo sin tardar.
Tengo un rato de
encuentro con los que trabajan en un pozo, después de observar durante un buen
rato su forma de trabajar. Esto me permite tener las cosas claras y mañana
intentar reunirme de nuevo con la gente del pueblo y ver si podemos comenzar el
trabajo cuanto antes.
La oración, la
cena, las noticias, ponen fin a un día más de abril en la semana santa.
martes, 16 de abril de 2019
16 de Abril de 2019
Martes
Me levanto temprano
y para antes de las seis ya estoy en Nagoyon, donde hoy por primera vez, me he
encontrado con una sola persona, el maestro de Balei. Me lo tomo con calma,
rezamos el rosario y luego en la moto me llevan a Potehun, otro de los pueblos
sin carretera y sin agua.
Me reúno con la
gente, que me conoce por habernos visto en muchas ocasiones. En el pueblo ya he
estado un par de veces, siempre a pie y hoy nos entretenemos un rato hablando
de la necesidad que tienen de agua. Les pido colaboración y la ofrecen en forma
de sacos de carbón. Como no tengo las cosas muy claras a la hora de quién va a
hacer el trabajo en el pozo, quedamos en que seguiremos en contacto.
Me han dado buena
impresión. Creo que el que lleva el programa de la moringa está haciendo un
buen trabajo y esperemos que la cosa continúe. Por el sendero acabamos en la
pista que va a Lembema y me entretengo un rato en la escuela con alumnos y
maestros antes de venir a la finca donde han comenzado el trabajo los
campesinos y también los albañiles.
En casa me tomo el
desayuno y me acuesto un rato para recuperar el cansancio de la moto y después
leo y preparo lo de la semana santa. Después de comer me echo un rato la
siesta. Se suda con profusión y a la sombra del ventilador se puede soportar.
Espero que me llamen para contactar con gente que trabaja en los pozos, pero no
llega la llamada, así que a esperar a mañana a ver si hay más suerte.
Vienen a cenar con
nosotros tres curas nigerianos con los que tenemos un rato de agradable
conversación. Hemos recuperado la conexión y leo las noticias. Luego empieza a
llover, con lo que la temperatura baja y se podrá dormir.
Me levanto temprano
y para antes de las seis ya estoy en Nagoyon, donde hoy por primera vez, me he
encontrado con una sola persona, el maestro de Balei. Me lo tomo con calma,
rezamos el rosario y luego en la moto me llevan a Potehun, otro de los pueblos
sin carretera y sin agua.
Me reúno con la
gente, que me conoce por habernos visto en muchas ocasiones. En el pueblo ya he
estado un par de veces, siempre a pie y hoy nos entretenemos un rato hablando
de la necesidad que tienen de agua. Les pido colaboración y la ofrecen en forma
de sacos de carbón. Como no tengo las cosas muy claras a la hora de quién va a
hacer el trabajo en el pozo, quedamos en que seguiremos en contacto.
Me han dado buena
impresión. Creo que el que lleva el programa de la moringa está haciendo un
buen trabajo y esperemos que la cosa continúe. Por el sendero acabamos en la
pista que va a Lembema y me entretengo un rato en la escuela con alumnos y
maestros antes de venir a la finca donde han comenzado el trabajo los
campesinos y también los albañiles.
En casa me tomo el
desayuno y me acuesto un rato para recuperar el cansancio de la moto y después
leo y preparo lo de la semana santa. Después de comer me echo un rato la
siesta. Se suda con profusión y a la sombra del ventilador se puede soportar.
Espero que me llamen para contactar con gente que trabaja en los pozos, pero no
llega la llamada, así que a esperar a mañana a ver si hay más suerte.
Vienen a cenar con
nosotros tres curas nigerianos con los que tenemos un rato de agradable
conversación. Hemos recuperado la conexión y leo las noticias. Luego empieza a
llover, con lo que la temperatura baja y se podrá dormir.
lunes, 15 de abril de 2019
15 de Abril de 2019
Lunes
Seguimos sin luz,
pero por lo menos he dormido y me siento en forma. Rezamos en la iglesia. Los
asistentes no son muchos, pero hay devoción.
Después del
desayuno tenemos reunión con el PDO. Están Andreas e Ibrahim, además de Henry
que ha venido últimamente. Las cosas van, aunque se pueden mejorar, pero por lo
menos se avanza. Pido una distribución del tiempo en la plantación y en la
construcción, pero me parece que por ahora las cosas no están así de claras
para ello, lo mismo que la distribución de la tierra para sembrar árboles y los
resultados del estudio que hizo la universidad sobre la calidad del suelo.
La reunión
posterior con WARC, estando presentes Mireia y Fernando transcurre en los
mismos términos. Hay cosas que planificar y personas a seguir, además de
plantaciones que preparar. Todo se irá haciendo.
Después de comer y
una buena siesta me voy a un cíber, pues seguimos sin conexión. Me entero de lo
que pasa por el mundo, pero la temperatura es la misma que en casa y la
camiseta está bien mojada. Vuelvo a casa para la oración. Seguimos con
problemas en los accesos y esperemos que no sea muy largo lo de las obras de la
calle.
Seguimos sin luz,
pero por lo menos he dormido y me siento en forma. Rezamos en la iglesia. Los
asistentes no son muchos, pero hay devoción.
Después del
desayuno tenemos reunión con el PDO. Están Andreas e Ibrahim, además de Henry
que ha venido últimamente. Las cosas van, aunque se pueden mejorar, pero por lo
menos se avanza. Pido una distribución del tiempo en la plantación y en la
construcción, pero me parece que por ahora las cosas no están así de claras
para ello, lo mismo que la distribución de la tierra para sembrar árboles y los
resultados del estudio que hizo la universidad sobre la calidad del suelo.
La reunión
posterior con WARC, estando presentes Mireia y Fernando transcurre en los
mismos términos. Hay cosas que planificar y personas a seguir, además de
plantaciones que preparar. Todo se irá haciendo.
Después de comer y
una buena siesta me voy a un cíber, pues seguimos sin conexión. Me entero de lo
que pasa por el mundo, pero la temperatura es la misma que en casa y la
camiseta está bien mojada. Vuelvo a casa para la oración. Seguimos con
problemas en los accesos y esperemos que no sea muy largo lo de las obras de la
calle.
domingo, 14 de abril de 2019
14 de Abril de 2019
Domingo
Despertamos a la
luz de la linterna y salgo para los pueblos después de un buen rato de espera a
que venga el de la moto, pero por fin llega.
Vamos a buen ritmo
y por la mañana temprano no hay mucho polvo. Va amaneciendo a medida que
avanzamos en el camino. Cuando llego a Nagoyon ya hay gente que está en la
iglesia. Vamos a la entrada del pueblo y en procesión venimos a la iglesia. La
procesión hace ruido y aclama. Es algo que se les da bien. Mi preocupación es
no tardar mucho para no llegar tarde al siguiente pueblo, y lo logramos pues
acabamos con tiempo suficiente incluso para entretenerme un poco con algunos
que me vienen a hablar después de la misa.
El compromiso de
tipo social es algo que se les escapa como actitud y aunque insisto y vuelvo a
insistir, no llegan a comprender lo que eso implica. Y con paciencia y
repitiendo una y otra vez, espero que algo penetre. Les dejo como tarea el que
se pongan de acuerdo y repartan el terreno de la iglesia entre las familias que
vienen a misa y que cada familia cultive lo que le toca. Veremos a donde
podemos llegar.
El de la moto me
trae a Tikonko donde estoy a la hora en el cruce pero los que no están son los
que me han pedido que venga. Avanzamos en dirección a la iglesia y cuando hay
un grupo de gente empezamos con la procesión. También aquí tenemos el mismo
reto con las parejas y también aquí les propongo que se junten y pongan en la
lista los que quieren hacer un trabajo en los alrededores de la iglesia… Y a
ver a dónde llegamos.
Estoy empapado, me
paso por la finca para ver si han regado los árboles que hemos plantado y ver
al trabajo que hacen y aprovecho para ponerme ropa seca. Hay unos cuantos
albañiles trabajando, quizás quieren recuperar lo que no han hecho en las tres
semanas pasadas.
En Towama me deja
la moto en la iglesia y de allí voy a la escuela desde la que salimos en
procesión. Hoy hay más gente que cualquier otro día y aclamar es algo que se
les da bien. Intento no ser largo ya que la procesión y el evangelio de la
pasión ya han sido un añadido considerable. Les invito durante esta semana
santa a intensificar el trabajo que han hecho durante la cuaresma y en especial
a leer el libro que masivamente han “comprado”.
Vuelta a casa en
moto y comida frugal, pues prefiero ir a dormir un rato que sé que me recupera
más que comer. Cuando despierto me tomo un poco de la comida que hay sobre la
mesa y me paso un buen rato leyendo en el calor de la tarde, sudando y sin luz
para tener el ventilador. Cuando me canso me voy a dar una vuelta, paso por
donde le carpintero. Hay algunos aprendices que están trabajando y un crío que
tiene un libro de historia escrito en América por los años cincuenta y que
trata de leer sin poder comprender mucho de lo que lee. Los críos son capaces
de leer, las crías, perece que dan por supuesto que eso no es su campo de acción… Me parece que hay
mucho que hacer en este terreno.
A la hora de la
oración me vuelo para casa con la camiseta sudada lo mismo que cuando estaba en
la habitación, pero por lo menos fuera no tienes la sensación de agobio que te
da en casa cuando no hay luz y el calor te abotarga.
No hay conexión,
pero creo que es por no haber pagado el recibo, así que a esperar a ver cuando
se paga y tenemos línea.
Despertamos a la
luz de la linterna y salgo para los pueblos después de un buen rato de espera a
que venga el de la moto, pero por fin llega.
Vamos a buen ritmo
y por la mañana temprano no hay mucho polvo. Va amaneciendo a medida que
avanzamos en el camino. Cuando llego a Nagoyon ya hay gente que está en la
iglesia. Vamos a la entrada del pueblo y en procesión venimos a la iglesia. La
procesión hace ruido y aclama. Es algo que se les da bien. Mi preocupación es
no tardar mucho para no llegar tarde al siguiente pueblo, y lo logramos pues
acabamos con tiempo suficiente incluso para entretenerme un poco con algunos
que me vienen a hablar después de la misa.
El compromiso de
tipo social es algo que se les escapa como actitud y aunque insisto y vuelvo a
insistir, no llegan a comprender lo que eso implica. Y con paciencia y
repitiendo una y otra vez, espero que algo penetre. Les dejo como tarea el que
se pongan de acuerdo y repartan el terreno de la iglesia entre las familias que
vienen a misa y que cada familia cultive lo que le toca. Veremos a donde
podemos llegar.
El de la moto me
trae a Tikonko donde estoy a la hora en el cruce pero los que no están son los
que me han pedido que venga. Avanzamos en dirección a la iglesia y cuando hay
un grupo de gente empezamos con la procesión. También aquí tenemos el mismo
reto con las parejas y también aquí les propongo que se junten y pongan en la
lista los que quieren hacer un trabajo en los alrededores de la iglesia… Y a
ver a dónde llegamos.
Estoy empapado, me
paso por la finca para ver si han regado los árboles que hemos plantado y ver
al trabajo que hacen y aprovecho para ponerme ropa seca. Hay unos cuantos
albañiles trabajando, quizás quieren recuperar lo que no han hecho en las tres
semanas pasadas.
En Towama me deja
la moto en la iglesia y de allí voy a la escuela desde la que salimos en
procesión. Hoy hay más gente que cualquier otro día y aclamar es algo que se
les da bien. Intento no ser largo ya que la procesión y el evangelio de la
pasión ya han sido un añadido considerable. Les invito durante esta semana
santa a intensificar el trabajo que han hecho durante la cuaresma y en especial
a leer el libro que masivamente han “comprado”.
Vuelta a casa en
moto y comida frugal, pues prefiero ir a dormir un rato que sé que me recupera
más que comer. Cuando despierto me tomo un poco de la comida que hay sobre la
mesa y me paso un buen rato leyendo en el calor de la tarde, sudando y sin luz
para tener el ventilador. Cuando me canso me voy a dar una vuelta, paso por
donde le carpintero. Hay algunos aprendices que están trabajando y un crío que
tiene un libro de historia escrito en América por los años cincuenta y que
trata de leer sin poder comprender mucho de lo que lee. Los críos son capaces
de leer, las crías, perece que dan por supuesto que eso no es su campo de acción… Me parece que hay
mucho que hacer en este terreno.
A la hora de la
oración me vuelo para casa con la camiseta sudada lo mismo que cuando estaba en
la habitación, pero por lo menos fuera no tienes la sensación de agobio que te
da en casa cuando no hay luz y el calor te abotarga.
No hay conexión,
pero creo que es por no haber pagado el recibo, así que a esperar a ver cuando
se paga y tenemos línea.
sábado, 13 de abril de 2019
13 de Abril de 2019
Sábado
Nos levantamos sin
luz y me duermo un rato más, el cansancio sigue presente, pero es bueno el que
me pueda dormir sin dificultad. Rezamos en la iglesia antes de la misa en la
que hay un bautizo de bebé.
Después de misa y
desayuno preparo cosas para la tarde, y estoy un rato rezando en la iglesia, y
me quedo dormido… Y me encuentro en buena forma. Voy a ver al carpintero,
cruzar la calle sigue siendo un problema y cuando llego a su taller no está. Me
lo tomo con paciencia, estoy un poco entretenido con los críos y por suerte
llega el carpintero quien me promete que hoy me acaba la colmena. Antes de que
acabe la mañana vuelvo otra vez y veo que las cosas van lentas.
Después de comer
preparo las cosas de los pueblos y contacto a la moto que me va a llevar. Como
ya nos conocemos, me parece que las cosas van a funcionar… Tengo que esperar un
buen rato antes de que llegue y por suerte recupera el tiempo en el camino con
una mayor velocidad. Me deja en un pueblo y le digo que me vuelva a buscar dos
horas y media más tarde… No aparece y entonces no hay cobertura… Vuelvo a pata
durante más de una hora y cuando hay cobertura me viene a buscar… No sé qué
había entendido, pero hoy me he dado un buen paseo y sudado lo que quise.
Le reunión con las
parejas hoy no ha sido brillante y además con poca asistencia. Veo que hace
falta un compromiso de tipo social que no aparece y que no les sale la
preocupación por ninguna parte… Paciencia y a seguir adelante a ver cuando se
manifiesta.
Antes he tenido
reunión con los maestros que han venido para pasar un control de conocimientos
de catecismo. No todos estaban presentes y también con estos tengo que pelear
para motivarles y hacer que sigan trabajando con sus alumnos.
Cuando llegamos a
Tikonko hay tres que me esperan y me dicen que las mujeres se han ido a
preparar la cena. Tenemos un rato de intercambio bastante positivo y quedamos
de vernos mañana y seguir con lo que llevamos entre manos.
Volviendo a casa
paso por la finca donde ya es de noche y quedan algunos de los albañiles que
han estado trabajando durante el día. Veo lo que han hecho, pero espero poderlo
ver con más claridad mañana, si me da tiempo.
A pesar de llevar
casco, gafas contra el polvo, máscara para respirar, siento la boca seca y el
sabor de la tierra que respiras cuando andas por la pista reseca y polvorienta
a pesar de que ha llovido hace un par de días.
Nos levantamos sin
luz y me duermo un rato más, el cansancio sigue presente, pero es bueno el que
me pueda dormir sin dificultad. Rezamos en la iglesia antes de la misa en la
que hay un bautizo de bebé.
Después de misa y
desayuno preparo cosas para la tarde, y estoy un rato rezando en la iglesia, y
me quedo dormido… Y me encuentro en buena forma. Voy a ver al carpintero,
cruzar la calle sigue siendo un problema y cuando llego a su taller no está. Me
lo tomo con paciencia, estoy un poco entretenido con los críos y por suerte
llega el carpintero quien me promete que hoy me acaba la colmena. Antes de que
acabe la mañana vuelvo otra vez y veo que las cosas van lentas.
Después de comer
preparo las cosas de los pueblos y contacto a la moto que me va a llevar. Como
ya nos conocemos, me parece que las cosas van a funcionar… Tengo que esperar un
buen rato antes de que llegue y por suerte recupera el tiempo en el camino con
una mayor velocidad. Me deja en un pueblo y le digo que me vuelva a buscar dos
horas y media más tarde… No aparece y entonces no hay cobertura… Vuelvo a pata
durante más de una hora y cuando hay cobertura me viene a buscar… No sé qué
había entendido, pero hoy me he dado un buen paseo y sudado lo que quise.
Le reunión con las
parejas hoy no ha sido brillante y además con poca asistencia. Veo que hace
falta un compromiso de tipo social que no aparece y que no les sale la
preocupación por ninguna parte… Paciencia y a seguir adelante a ver cuando se
manifiesta.
Antes he tenido
reunión con los maestros que han venido para pasar un control de conocimientos
de catecismo. No todos estaban presentes y también con estos tengo que pelear
para motivarles y hacer que sigan trabajando con sus alumnos.
Cuando llegamos a
Tikonko hay tres que me esperan y me dicen que las mujeres se han ido a
preparar la cena. Tenemos un rato de intercambio bastante positivo y quedamos
de vernos mañana y seguir con lo que llevamos entre manos.
Volviendo a casa
paso por la finca donde ya es de noche y quedan algunos de los albañiles que
han estado trabajando durante el día. Veo lo que han hecho, pero espero poderlo
ver con más claridad mañana, si me da tiempo.
A pesar de llevar
casco, gafas contra el polvo, máscara para respirar, siento la boca seca y el
sabor de la tierra que respiras cuando andas por la pista reseca y polvorienta
a pesar de que ha llovido hace un par de días.
viernes, 12 de abril de 2019
12 de Abril de 2019
Viernes
Me levanto con luz
y con ánimos. He dormido bastante bien… Los viajes en moto me dejan tan cansado
que me duermo en cualquier sitio sin problema.
John, uno de los
conectores, me lleva a Tikonko donde hay un grupito de gente. Les animo a que
sean regulares y a que vengan con otros, en particular las mujeres, que no han
venido hoy. Después la moto me lleva a Balei. El conector tiene reunión con los
que van a plantar moringa y yo estoy con los maestros y en la finca podando los
anacardos y viendo lo que hay que hacer para tratar la enfermedad que les
aqueja.
Mientras hago esto,
unos cuantos de los concernidos en la moringa han venido. Me llama la atención
lo pocos que están presentes y percibo una buena falta de motivación. Lo hablo
con John luego y los dos convenimos en que hay que motivar.
Me han presentado
semillas de anacardos que han buscado en una plantación y me parecen de buena
calidad y les animo a que hagan con ellas el semillero para la escuela y para
los que lo deseen.
Nos paramos un
momento en Nagoyon y hablamos con Daniel y Alusain esperando que para mañana
las cosas estén preparadas y la reunión de parejas sea algo coordinado y serio.
Luego en Tikonko vamos a ver una colmena donde las abejas están pacíficamente
trabajando con su dueño orgulloso del tesoro que tiene con ellas.
En la finca me
entretengo un poco con los que trabajan y ha habido un fuego que ha entrado en
la maleza que se había cortado. Por suerte no ha afectado a nada de lo que
tenemos plantado. Han comenzado el trabajo los albañiles en la construcción y
cuando me traen a casa, desayuno y me acuesto, pues estoy muy cansado.
Después de la
comida vuelvo a ver al carpintero, que nada ha hecho y me voy a la finca donde
estoy viendo lo que sembramos el día pasado, trabajamos un buen rato en el
compost y ponemos en las bolsas las semillas que me dieron esta mañana. Estoy
empapado de sudor y cuando voy a cambiar la camiseta, me doy cuenta de que se
me han olvidado los recambios en casa… Paciencia, veo lo que los albañiles
están haciendo y me encamino hacia el pueblo a pie para asistir al viacrucis,
pero cuando llego estoy tan mojado y me veo tan incómodo que pido disculpas a
los presentes, me decido a coger una moto y venir a casa a ducharme y
cambiarme.
Cena, noticias y
crónica componen el resto de la jornada.
Me levanto con luz
y con ánimos. He dormido bastante bien… Los viajes en moto me dejan tan cansado
que me duermo en cualquier sitio sin problema.
John, uno de los
conectores, me lleva a Tikonko donde hay un grupito de gente. Les animo a que
sean regulares y a que vengan con otros, en particular las mujeres, que no han
venido hoy. Después la moto me lleva a Balei. El conector tiene reunión con los
que van a plantar moringa y yo estoy con los maestros y en la finca podando los
anacardos y viendo lo que hay que hacer para tratar la enfermedad que les
aqueja.
Mientras hago esto,
unos cuantos de los concernidos en la moringa han venido. Me llama la atención
lo pocos que están presentes y percibo una buena falta de motivación. Lo hablo
con John luego y los dos convenimos en que hay que motivar.
Me han presentado
semillas de anacardos que han buscado en una plantación y me parecen de buena
calidad y les animo a que hagan con ellas el semillero para la escuela y para
los que lo deseen.
Nos paramos un
momento en Nagoyon y hablamos con Daniel y Alusain esperando que para mañana
las cosas estén preparadas y la reunión de parejas sea algo coordinado y serio.
Luego en Tikonko vamos a ver una colmena donde las abejas están pacíficamente
trabajando con su dueño orgulloso del tesoro que tiene con ellas.
En la finca me
entretengo un poco con los que trabajan y ha habido un fuego que ha entrado en
la maleza que se había cortado. Por suerte no ha afectado a nada de lo que
tenemos plantado. Han comenzado el trabajo los albañiles en la construcción y
cuando me traen a casa, desayuno y me acuesto, pues estoy muy cansado.
Después de la
comida vuelvo a ver al carpintero, que nada ha hecho y me voy a la finca donde
estoy viendo lo que sembramos el día pasado, trabajamos un buen rato en el
compost y ponemos en las bolsas las semillas que me dieron esta mañana. Estoy
empapado de sudor y cuando voy a cambiar la camiseta, me doy cuenta de que se
me han olvidado los recambios en casa… Paciencia, veo lo que los albañiles
están haciendo y me encamino hacia el pueblo a pie para asistir al viacrucis,
pero cuando llego estoy tan mojado y me veo tan incómodo que pido disculpas a
los presentes, me decido a coger una moto y venir a casa a ducharme y
cambiarme.
Cena, noticias y
crónica componen el resto de la jornada.
jueves, 11 de abril de 2019
11 de Abril de 2019
Jueves
Estamos sin luz, o
a la luz de la linterna. El clima es agradable o más bien cálido porque pronto
empezaremos a sudar y el agua de la ducha está templada.
Me lleva una moto a
Mattru. Seguimos con problemas en el puente que ahora están rehaciendo y el
paso provisional previsto es complicado y más de noche.
No hay mucha gente,
los asiduos, y les animo a tener la fe de Abraham, lo mismo que pido para mí
durante el día. Después de misa vamos a rezar por las casas. La gente ya está
acostumbrada y nos recibe con alegría.
Volvemos a casa por
el otro camino y nos acercamos a la finca en la que hay un par de trabajadores
que ya han llegado y con los que hablo un momento. La cosa está en calma. En
casa y después de desayunar me paso un buen rato en la capilla, luego hago la
colada y voy a emigración para informarme y a transportes pidiendo el permiso
de ocnducir renovado, pero aún no está.
Están arreglando la calle y han cambiado las estructuras de hierro que
habían puesto. El tráfico es un problema y pasar la calle un reto, pero veo al
carpintero y me dice que más tarde hará algo por proseguir el trabajo.
Viene Mireia, que
se quedará esta noche y seguirá el trabajo de los conectores en la finca y en
los pueblos. Estamos hablando un rato juntos y vemos los muchos retos que
tenemos en el proyecto, y que a pesar de las dificultades, las cosas van
adelante.
Estoy un buen rato
rezando en la iglesia, como por la mañana. Hace calor y se suda. La bendición y
la misa acaban la jornada en la iglesia. Después me veo con John, el conector
que me llevará a rezar y a los pueblos para hacer sensibilización.
La cena, las
noticias y la crónica ponen fin a una jornada más del mes de abril.
Estamos sin luz, o
a la luz de la linterna. El clima es agradable o más bien cálido porque pronto
empezaremos a sudar y el agua de la ducha está templada.
Me lleva una moto a
Mattru. Seguimos con problemas en el puente que ahora están rehaciendo y el
paso provisional previsto es complicado y más de noche.
No hay mucha gente,
los asiduos, y les animo a tener la fe de Abraham, lo mismo que pido para mí
durante el día. Después de misa vamos a rezar por las casas. La gente ya está
acostumbrada y nos recibe con alegría.
Volvemos a casa por
el otro camino y nos acercamos a la finca en la que hay un par de trabajadores
que ya han llegado y con los que hablo un momento. La cosa está en calma. En
casa y después de desayunar me paso un buen rato en la capilla, luego hago la
colada y voy a emigración para informarme y a transportes pidiendo el permiso
de ocnducir renovado, pero aún no está.
Están arreglando la calle y han cambiado las estructuras de hierro que
habían puesto. El tráfico es un problema y pasar la calle un reto, pero veo al
carpintero y me dice que más tarde hará algo por proseguir el trabajo.
Viene Mireia, que
se quedará esta noche y seguirá el trabajo de los conectores en la finca y en
los pueblos. Estamos hablando un rato juntos y vemos los muchos retos que
tenemos en el proyecto, y que a pesar de las dificultades, las cosas van
adelante.
Estoy un buen rato
rezando en la iglesia, como por la mañana. Hace calor y se suda. La bendición y
la misa acaban la jornada en la iglesia. Después me veo con John, el conector
que me llevará a rezar y a los pueblos para hacer sensibilización.
La cena, las
noticias y la crónica ponen fin a una jornada más del mes de abril.
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