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viernes, 10 de mayo de 2019

10 de Mayo de 2019

Viernes

He dormido bastante bien. Me levanto con ánimos y voy a rezar a Tikonko. Llego un rato tarde, pues el que me lleva tiene malaria y le ha costado levantarse, pero al final con un buen esfuerzo me ha llevado, es un conector y le he dado las gracias ante la gente para que vean que siempre hay personas disponibles y con ganas de hacer algo por los demás. La comunidad de este pueblo es un tanto inestable y hay que darla firmeza y regularidad y espero que con paciencia a ello lleguemos. 

De Tikonko nos vamos a Balei donde hay reunión, pero como llegamos con tiempo, vamos a otro pueblo en el que tenemos un pozo en preparación. No están todos, pero los que están escuchan lo que les digo y me prometen el esfuerzo que les pido. Están bebiendo agua de un sitio que está contaminada y eso es peligroso para los críos en especial. Les recomiendo que la hiervan y que comencemos el pozo cuanto antes. 

Venimos a Balei para la reunión y el resultado es que hay muy poca gente. Mientras esperamos aprovecho para hablar con los maestros y darles a cada uno su trabajo en la escuela. Como el viejo maestro ha muerto, es necesario poner algunas cosas en claro y aprovecho el tiempo que esperamos. La reunión es con los padres de los alumnos y hay muchos que no han venido… Cuestión de organizarse, pues después de acabar la reunión paso por Nagoyon y están reunidos los del pueblo que deberían haber estado en la de los padres… Parece ser que habían comprendido que la otra reunión era a las diez… ¿?. 

El que lleva la moto está con fiebre y yo estoy cansado, pero pasamos por la finca para ver lo que están haciendo y dar alguna orientación en el trabajo. La presencia es importante y la colaboración también. Controlo el semillero que sigue siendo comido por los insectos y el compost que hoy está siendo tratado y espero que esté disponible para finales de mes. 

En casa en lugar de acostarme me entretengo en hacer la colada y así aprovechar para dormir la siesta y así lo hago a la vez que intento contactar con los que están en lo del compresor y no responden… 

Después de la siesta insisto y no responden y voy al taller a ver por donde nadan las cosas… Y la paciencia es lo que sigues teniendo, pues no han hecho nada desde ayer y me prometen que mañana… Me voy a dar una vuelta por el mercado observando los puestos y la gente y luego pregunto por azufre, que quiero usar para un preparado para las plantas, insecticida y estimulante del crecimiento. Me sorprende ver que lo tienen y el baile de precios, donde al principio me pedían cincuenta, luego pueden ser veinticinco y en otro puesto que también tienen me piden diez… Como no sepas el precio, te pueden meter un sablazo que… Además pienso enviar a comprarlo a un africano y sabiendo el precio. 

En casa estoy un rato rezando en la iglesia, vuelvo a la habitación, leo y a la hora de la oración nos juntamos y rezamos. La cena y las noticias, siguen hasta el final del día.

jueves, 9 de mayo de 2019

9 de Mayo de 2019

Jueves

Me levanto sin prisa, pues hay misa por la tarde y la oración es un poco más tarde. Me da tiempo de rezar el rosario y leer, hoy hay luz, antes de ir a la iglesia. No hay mucha gente para la oración que hacemos con cierta solemnidad. 

Después de desayunar me encuentro un ratito con Mireia, que ha venido a ver el progreso del campo y vemos cosas que hay que tener en cuenta, reforzar o cambiar. Tenemos un reto grande con los agricultores y creo que seremos capaces de superarlo a base de motivación de las personas y de estar cerca de ellas. 

Me llama uno de los conectores y nos encontramos con los que trabajan en el pozo del pueblo. Les hace falta un compresor y no se pueden imaginar que yo les pueda ofrecer lo que necesitan… Pero me lleva toda la mañana el mostrarles los diferentes materiales, pues están dispersos por uno y otro sitio. Cuando me siento cansado, me vengo para casa y les dejo para que sigan con el trabajo que hemos comenzado, el poner a punto lo necesario para cascar la piedra. 

Entre el viaje de ayer y la moto de hoy, me siento cansado y me lo tomo con calma, en la cama, leyendo un buen rato hasta que me llaman y me encuentro con alguien que viene a verme, además de estar un rato en la iglesia, ir al college a recoger tarjetas de los maestros, pero volveré mañana y luego estoy en la iglesia para la adoración y la misa que hoy es animada por los jóvenes y hay un buen número de gente. 

miércoles, 8 de mayo de 2019

8 de Mayo de 2019

Miércoles

Amanezco sin novedad. He dormido bastante bien y voy temprano a la capilla donde tengo tiempo de rezar en el silencio del amanecer. Después tenemos las oraciones y la misa seguido por el desayuno y el saludo a los niños de la calle en los buenos días. 

Hablo un rato con Jorge el salesiano director del cole y luego también con Fernando, el empresario que ha venido a ver proyectos para financiar. Me resulta interesante lo que me dice, empezar por lo sencillo y hacer que llegue a los agricultores… Estoy un buen rato hablando con él de diversos temas, agricultura, plantar árboles, compost, cría de animales… y tengo una impresión muy positiva de las ideas que tiene y de cómo las quiere aplicar. 

Después de comer seguimos hablando un rato hasta que nos vienen a buscar, a él le van a llevar a Lunsar y a mí me dejan en el camino hacia Bo. Estuve un buen rato esperando la llegada de un vehículo y por fin entré en uno que me trajo a Bo sin problemas. Los pasajeros eran musulmanes y cuando anochecía, se pararon y se pusieron a comer… 

Llegamos a Bo de noche, pero sin tardar mucho en el recorrido y luego una moto me trajo a casa, y el gusto de volver a encontrarte con lo conocido y sentirte en casa… 

Leo las noticias y los correos, hago la crónica y… a la cama que hay cansancio.

martes, 7 de mayo de 2019

7 de Mayo de 2019

Martes

He dormido mejor de lo que me esperaba y me levanto con fuerzas y tiempo para ir a la capilla y rezar un buen rato antes de que otros vengan. Rezar el rosario en el mes de mayo creo que es una de las formas de pedir ayuda a María en nuestra vida y en nuestros problemas y es lo que hago. 

Tenemos la oración de la mañana y la misa; sigue el desayuno. Luego estoy en la oración de la mañana de los críos y vamos a ver con Fernando la casa de acogida de las niñas, pues tiene una muñeca para una de ellas. Hay casos sangrantes. 

De vuelta estoy un momento con Ibrahim y hablamos del proyecto de Bo y después de nuevo hablo un rato con Fernando mientras esperamos la llegada de Lorenzo que se ha visto envuelto en un atasco y han perdido el ferry para ir a Lungi. El resto de la mañana estoy en mi habitación poniendo en orden ideas y papeles. 

Después de comer me paso el tiempo en la habitación organizando y pensando a la espera de un encuentro que no se produce. Voy a rezar un rato a la iglesia y después, como ha comenzado el partido de fútbol, me paso un rato con los críos que están viendo el partido y cenando al mismo tiempo. Luego subo a la comunidad donde juntos continuamos viendo lo que resta y en el intermedio cenamos para ver la segunda parte. Lástima la eliminación del equipo que apoyamos.

lunes, 6 de mayo de 2019

6 de Mayo de 2019

Lunes

No he dormido toda la noche y he estado trabajando un rato en el ordenador cuando había luz, luego me he dedicado a leer y a rezar. No me siento muy en forma para la oración, pero participo en ella y en la misa. No ha habido mucha gente. 

Después del desayuno tenemos nuestra reunión comunitaria, pero como es primer lunes de mes tenemos un rato de reflexión-retiro, que dedico a leer la parábola de la cizaña y pido que reflexionemos sobre la situación de la comunidad y que en el rosario del mes de mayo le pidamos a María que nos ayude en la solución que buscamos. 

Estoy un buen rato en la capilla rezando y leyendo y después ya me fui a llamar por teléfono a varias personas y a preparar lo que me voy a llevar en el viaje de la tarde a Freetown. 

Hay una comida sabrosa, gari en su punto y la tomo con deleite, además de fruta, que los mangos ya van viniendo de una cierta calidad. 

Después de comer emprendo viaje. Una moto me lleva al sitio de salida de los vehículos, pero me dicen que ya se han ido y que no habrá más hasta mañana… Empezamos peregrinación. Uno que viaja no tiene sitio, otro tiene sitio detrás, pero me parece demasiado expuesto y sigo buscando hasta que me aparece un taxi, que está lleno… pero me encuentran un sitio… En el asiento delantero iremos dos personas… En los de atrás van cuatro… Estoy empaquetado y sin posibilidad de moverme, pero seguimos a buen ritmo y en un momento incluso el chófer sube otro más al vehículo y se sienta entre el chófer y las marchas… Cuatro adelante y cuatro atrás y tan contentos. 

En un momento dado el vehículo falla y el chófer se las arregla para embutirnos en otro que nos permite continuar viaje. Pagamos al que nos ha traído y el resto es para el siguiente, que sin mayor dificultad nos lleva hasta la entrada de Freetown, donde hay transporte público y allí nos deja y nos subimos al microbús que deja y coge pasajeros, después de haber abonado nuestra parte. 

En el microbús me paso un buen rato y, como ha entrado por la zona que no domino, pregunto y me dicen que me baje en la última parada y que después vea de hacer lo que falta a pie porque no es fácil encontrar una moto. Me lleva hora y media recorrer desde donde me ha dejado el vehículo hasta la casa de los salesianos y cuando llego esta anocheciendo. Todos han salido a cenar invitados por unos españoles que han venido a ver un proyecto. 

Cuando se enteran de que estoy en casa, me vienen a buscar y acabo cenando con ellos en amigable compañía, compartiendo noticias de varios proyectos. Volvemos a casa, hablo un rato con Fernando, el español que ha venido a ver proyectos y quedamos de seguir haciéndolo mañana después del desayuno. 

Me entretengo en poner las cosas en orden y escribir la crónica, pues aunque estoy cansado, creo que dormir después de cenar no es la mejor opción, por eso le doy un rato para que la cena baje y pueda dormir mejor. 

Y la conexión mañana, pues me falta la clave.

domingo, 5 de mayo de 2019

5 de Mayo de 2019

Domingo


Dormí a medias y estoy cansado, por lo que me duermo un rato más y despierto y salgo rápido para no llegar tarde a la misa. La gente está presente y otros más van llegando. Creo que hay buena voluntad y que darles tiempo es necesario. 

Además de invitarles con el evangelio a venir a encontrarse con Jesús en las reuniones y en la misa, sigo con la idea de la escuela, que veo que los maestros aceptan, pero hay que ver la respuesta de los demás. 

He tenido serios problemas de diarrea. No sé qué me ha podido pasar, pero en un momento he sentido el retortijón que anuncia el evento… He aguantado como he podido y al salir de misa me he ido a un retrete donde me he podido aliviar del trance. Me ha costado un buen rato recuperar la forma, pero en la misa siguiente he estado bien, aunque con la sensación de cansancio. He insistido en lo mismo de encontrarnos y reconocer a Jesús cada semana en las reuniones y en el pan compartido. 

Paso por la finca y veo lo que hacen y me presento en el pueblo siguiente en el que no hay mucha gente hoy. Advierto que tengo problemas y que si me ven salir corriendo no se asusten. Logro mantener el tipo durante la misa y salí un poco rápido, pero pude llegar a casa sin mayor complicación. 

Me sentía cansado y sediento, descansé un rato, me tomé el arroz blanco y dormí la siesta, lo que me recuperó y pude comenzar a trabajar. Sin luz y con calor inmenso, sudando abundante, pero con ganas de hacer algo. 

Me llaman por teléfono y es uno que acaba de salir de la cárcel. Tuve muy buena experiencia con él dentro y lo mismo me pasa fuera. Recordamos muchos momentos vividos juntos y veo que tiene planes de futuro. Rezamos juntos y pido la bendición de Dios para él. Y a todo esto ha venido a verme un monaguillo a quien su padre ha prohibido venir a ayudar a misa, por lo que me cuenta. Voy a ver a su padre a casa y estamos un ratito hablando, pero el padre tiene que hacer alguna cosa y proponemos de vernos más tarde, cosa que hago, pero no hay forma de encontrarme con el padre, esperemos otra vez. Por lo menos no he perdido la salida, pues al mismo tiempo he podido recargar el teléfono y saludar a los vecinos. 

Preparo cosas para mañana que tendremos retiro y pienso en lo que voy a decir a los que voy a intentar encontrar, responsables de la gestión del proyecto que llevamos entre manos. También saco tiempo para hacer la colada, lavar las muchas camisetas sudadas ahora que parece que ya amaina la cosa. 

La noche se viene encima y en un momento contacto con mi sobrino en Barcelona y puedo hablar con la familia y con la hermana que acaba de llegar de América. Me ha dado una gran alegría poder hablar un rato con la familia y recibir noticias de unos y de otros mientras veía a los críos alrededor de la mesa cenando en armonía.

sábado, 4 de mayo de 2019

4 de Mayo de 2019

Sábado


He dormido bastante y estoy en forma. Es sábado, y por ser primero de mes, toca limpieza, lo que quiere decir que no se permite moverse en vehículo desde las seis a las doce y se supone que la gente está limpiando en el barrio. 

Me levanto y pienso en ir a la finca a pasar la mañana. Tengo que hacerlo antes de las seis y, cuando estoy en estos manejes, comienza a llover… Me pregunto si vale la pena ir con la lluvia y, como nunca llovió que no escampó, me planto en la finca aún con un poco de lluvia, que irá cesando lentamente. 

He llegado antes del amanecer. He tenido tiempo aún de rezar el rosario y algo más y cuando me presento veo al guardián que ha elegido sitio para dormir dentro del edificio en construcción, pues la lluvia le puede mojar en el sitio que suele hacerlo. Guardián y dormir no suelen ir juntos, pero lo que he visto es que es mejor que tenga perros que le adviertan de lo que pasa y que pueda dormir. 

Como sigue lloviendo, me estoy en el vehículo, pero ya he previsto una buena betería de libros que me dedico a leer, desde el de oraciones, a las homilías, incluso me echo una pequeña siesta. Me da el sueño cuando llueve y no hay sol. 

Salgo del vehículo, vemos el semillero en el que no hay mucho que ver por el destrozo que han hecho los insectos, arreglo lo que hay, muevo de sitio las bolsas para que no se vayan fuera las raíces, voy a los sitios del compost con el otro guardián y damos vuelta lo que se está haciendo en los hoyos y hablo un buen rato con los dos animando a cada uno a hacer el trabajo que tienen que hacer. 

Vienen los albañiles, que no son muchos, y comienzan con parsimonia su trabajo; y cuando veo que ya se puede circular, me vengo para casa llegando un poco después de las doce, con sol y con la experiencia de haber hecho algo positivo en la finca. 

Comida, siesta y de nuevo hacia los pueblos. Hoy la reunión de parejas un poco sui géneris, pues tenemos misa por el maestro que falleció y eso implica a muchos en la recepción y otros cuidados, por lo que se comienza tarde y no es con intensidad como otras veces. Tampoco voy a Tikonko porque estoy seguro de que no están y tendría viaje en balde. 

A las siete comenzamos la misa. Hay un nutrido número de gente, pero esperaba más porque pensaba que vendrían sus antiguos alumnos, pero no ha sido así. De todas formas, les he implicado en hacer algo en su memoria y pienso que nos podremos ver, pues les he sugerido hacer una escuela que nos hace mucha falta, pero que los antiguos alumnos colaboren. No es cosa fácil ni pequeña, pero soñar es posible. 

Vuelvo a casa hacia las nueve, el camino no es muy malo aún, pero lleva su tiempo. Cena, noticias y luz del generador nos dan la medida antes de irme a dormir. La crónica se me olvidó y la hice cuando no me podía dormir después de despertarme a las tantas.

viernes, 3 de mayo de 2019

3 de Mayo de 2019

Viernes

He dormido, por lo menos un buen rato y después he tenido tiempo para rezar y sudar. Me levanto con ánimos y voy a rezar a Tikonko donde bien pocos aparecen y luego traigo a un par para el trabajo en la finca, además de algunos otros que viajan. 

Estoy en la finca más de dos horas, la mayoría del tiempo hablando a los trabajadores, pues nadie ha venido a darles trabajo, aunque luego me dicen que ya saben lo que tienen que hacer. Me resulta interesante no sólo decirles cosas, sino escuchar lo que ellos me dicen y ver que son bien conscientes de lo que hacen y por ello les animo a no repetir los errores que se hacen en nuestra finca, en sus campos. Preparar compost, poner carbón vegetal como catalizador, poner una capa de protección en lo que se planta es algo que van escuchando y que espero que se les quede para cuando vayan a plantar las cosas en sus campos. 

Sigo con los efectos del paludismo y sudando, además de sentir mal cuerpo, pero prefiero sentirlo fuera de casa que estando dentro que me agobia. Cuando vengo a la parroquia, desayuno y me reposo un rato antes de seguir con la preparación de lecturas y homilías, además de con las semillas que tengo entre manos y una colada de la ropa que he sudado en estos días de paludismo, aprovechando que tenemos luz y que hace sol y puede secar. 

Después de comer estoy un rato en la preparación de semillas, me encuentro con los maestros que han salido antes de tiempo de clase y me piden que les lleve a los pueblos, pero no tengo el vehículo disponible. Más tarde voy a rezar el rosario a Towama y visito la finca en la tranquilidad de la tarde. Hablo con los guardianes y por teléfono con Henry que va hacia Freetown. Me habla de lo que ha sido el día en la finca y quedamos de seguir hablando. 

Los insectos están comiendo los semilleros que hemos plantado y tengo que ver de poner un freno a esto. A ver lo que puedo hacer mañana.

jueves, 2 de mayo de 2019

2 de Mayo de 2019

Jueves


Me he despertado un rato antes y, como no hay luz, me dedico a rezar el rosario y cuando suena el teléfono me siento más o menos en forma. Voy a rezar a Mattru. Seguimos yendo por la ruta alternativa que deja qué desear, pero por lo menos se puede pasar. 

La lluvia amenaza y primero los del pueblo que han venido a rezar se sienten sorprendidos de verme, pues pensaban que no vendría y luego, como el agua aún no cae, me voy sin la visitas a los enfermos y mayores, con lo que recojo un buen número de gente del camino que traen carbón a vender. 

La lluvia que ha amenazado y que la veía caer, se ha desvanecido y no queda rastro frente a un sol que se impone entre las nubes. He dedicado una buena parte de la mañana a leer y a rezar, además de cambiar la camiseta con cierta frecuencia a cuenta del sudor. 

En el momento de la siesta me vienen a ver los maestros y Henry. Con todos hablo y nos entendemos, los maestros esperan tener el documento para presentarse a los exámenes y Henry me habla conciliador, mientras toma el plato de arroz de la visita de Mireia al terreno mañana. Después de hablar con él un buen rato veo que las cosas van por su cauce y que no creo que haya problemas con plantar y limpiar en la finca. 

Voy al college donde los maestros estudian, pago una parte de la matrícula, vuelvo a casa, hablo un buen rato con Ibrahim en el whatsapp y nos ponemos de acuerdo en unas cuantas cosas que le he comentado. 

Estoy un rato en la adoración y participo en la misa de la tarde hasta que acaba el evangelio. Ya he estado en la misa por la mañana y me he quedado por si alguien se quiere confesar. Estoy al final de la misa para saludar a conocidos y felicitar al coro de los jóvenes porque hoy lo han hecho diferente de otras veces y mucho mejor. 

Cena a la luz del generador, conexión regularcilla, crónica y… Hasta mañana…

miércoles, 1 de mayo de 2019

1 de Mayo de 2019


Miércoles

Amaneció un tanto despejado. Por la noche llovió, aunque de manera localizada, lo que hizo refrescar el ambiente un tanto y la humedad también se hace sentir, pero parcialmente. 

He dormido bastante tiempo y el resto me he dedicado a rezar y a sudar. Los efectos de la malaria no han llegado muy lejos, pero los secundarios posteriores se notan. Me levanto con ganas y voy a rezar a Towama, donde antes de entrar en la iglesia también contemplo un rato las estrellas en un cielo semidespejado. No hay mucha gente para la misa que dedicamos a san José en el primero de mayo y a María en su mes. 

Voy a la finca donde espero encontrar la soledad, pero pronto empiezan a llegar los que trabajan… Yo pensaba en la fiesta del trabajo y la gente viene como cualquier día… Después del desayuno me voy a dar una vuelta por el mercado y todo funciona con normalidad. Los bancos están cerrados. Aquí el primero de mayo no ha llegado aún. 

Me fui al mercado huyendo de estar en la cama y comencé a sudar y a sentirme cansado y dejé el paseo a mitad para volver a casa y descansar un rato. Es lo que pasa con el paludismo, sudas y te sientes cansado. Descansas y a ver cuando se pasa. 

Logré dormir un rato la siesta y no tuve prisa en levantarme porque con el ventilador se está a gusto y después me entretuve con las semillas que tengo entre manos y salí a rezar el rosario a un pueblo, el mismo al que fui por la mañana. Sigo sudando y mojando camisetas, pero es también la señal de que el palu se va yendo. 

Ceno un poco de fruta y sigo desde internet las noticias del fútbol y contento de que gane el equipo que sigues. 

Me siento destemplado, pero creo que es lo mínimo que puedes sentir después de los efectos secundarios de las pastillas que espero se pasen pronto. 

Un nuevo mes, una nueva etapa y una esperanza de llenarlo de buenas cosas para todos. Que María y san José nos ayuden.