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lunes, 20 de mayo de 2019

20 de Mayo de 2019

Lunes

Aunque he dormido bien, sigo con la sensación de estar cansado, pero ello no me impide estar en la oración y después del desayuno en la reunión comunitaria que hoy no es larga. Dedico el resto de la mañana a la colada y a intentos de llamadas, pues los teléfonos no funcionan a pesar de que lo intento repetidas veces. 

Esperaba conseguir información en el teléfono de cómo van los trabajos en los pozos, pero no hay forma, así que paciencia y a ver cómo me entero de lo que pasa. 

Después de la siesta leo un rato, rezo en la iglesia, preparo homilías y recibo a alguien que viene a verme. Estoy un rato hablando con Henry, el trabajador del PDO que ahora se ocupa de los trabajadores de la finca. Tengo buena impresión de su trabajo y disponibilidad. 

Sigo sudando y sintiendo la sensación de cansancio, por eso no fuerzo y me tomo las cosas con calma.

domingo, 19 de mayo de 2019

19 de Mayo de 2019

Domingo

He dormido bien y me levanto en forma. Preparo lo que necesito y me voy a los pueblos en el vehículo. La sensación es diferente después de haber estado tiempo utilizando la moto. En Nagoyon estoy con tiempo y rezamos el rosario mientras va viniendo la gente. De la reunión que han hecho no me dan información y el maestro que suele ser quien me dice las cosas hoy no ha venido porque un hijo está enfermo. Les hablo del compromiso que tenemos no de venir a misa, sino de hacer algo bueno por los otros durante la semana y sigo esperando información sobre las decisiones que han tomado, y aquí también tengo que tener paciencia. 

Me acompaña Daniel que va a tener una reunión del coro y en el viaje rezamos el rosario, como solemos hacer de costumbre. En Tikonko hay un grupito y les invito a rezar el rosario. Hoy han venido a misa el jefe y su esposa. Desde que había sido elegido diputado no había aparecido, quizá se haya tomado un tiempo de reposo, pues no es lo corriente verle aquí. 

La comunidad sigue con sus problemas. A pesar de las visitas a domicilio de ayer, hoy no hay muchos en la iglesia y les insisto en el hacer las cosas fuera para que nos vean que nos amamos… Qué han comprendido… No estoy muy seguro que mucho. 

Vuelvo y me paro en la finca donde están algunos albañiles trabajando. Han comenzado a poner la estructura del techo del centro de procesamiento y me prometen que en dos semanas estará acabado el techo. Lo escucho y me lo quiero creer, pues me habían prometido que estaría hecho en febrero. 

En Towama hay bastante gente rezando el rosario y les felicito, pues creo que hay un grupo que intenta estar a tiempo. Han puesto micrófonos y altavoces y están encantados con ello. Me parece que no hace mucha falta, pues estamos en un recinto muy pequeño, quizás sirva más en la nueva construcción. En la homilía insisto en la necesidad de ser misioneros y el hacer cosas para que los otros puedan ver que nos amamos. También les invito a rezar con cierta intensidad en especial en mayo a María en la preparación del final de las fiestas de pascua. 

Me siento cansado, pero aguanto bien. Tomo un poco de comida y me echo la siesta. Me viene a pedir libros y estoy un rato hablando con el catequista de la otra parroquia que es el que reparte los libros. Interesante ver lo que hace y cómo distribuye los libros. 

Me lo tomo con calma, leo, rezo, envío correos.

sábado, 18 de mayo de 2019

18 de Mayo de 2019

Sábado


No he dormido bien, pero me siento bastante en forma. En la misa no hay mucha gente. Hoy hay diferentes actividades en la parroquia y están repartidos. Veo que me siento cansado y no fuerzo la máquina, la noticia de Fernando me ha afectado y me tiene pensativo a medida que voy leyendo noticias que llegan. 

Paso la mañana de actividades en casa y descanso de vez en cuando. Después de la siesta salgo en moto a Tikonko. Me voy a ver a la gente que conozco y alguien me acompaña a visitar las casas de los que no sé donde viven. Logro encontrarme con unos cuantos y rezar y animarles a que vengan a la reunión de parejas. Me ajusto con una moto que me promete que me vuelve a Bo cuando le llame. 

En la iglesia estamos un rato de limpieza y van viniendo con un cierto retraso, pero miro al cielo y veo las nubes y, me decido a llamar a la moto, pues no quiero encontrarme con la lluvia en el camino. La reunión la harán las parejas y me darán cuenta mañana. 

Por suerte vuelvo a casa sin novedad y la lluvia se contiene. Me esperan los de los pozos y me lo tomo con calma, pues no saben organizarse y me paso un buen rato con ellos. Se dan cuenta de que les estoy enseñando la forma de organizarse y, aunque ya sea de noche, me siguen con interés y atención. Les doy lo que necesitan y prometemos de vernos varias veces en la semana, en especial para el pozo que tiene roca, que parece que es dura de cascar. 

Ceno, veo las noticias y los correos, hago la crónica y, hasta mañana.


viernes, 17 de mayo de 2019

17 de Mayo de 2019

Viernes

Me levanto en forma. He dormido bien y también he tenido tiempo de rezar. Llamo a John, que me va a llevar a los pueblos y aparece diligentemente a la hora. Ha llovido, pero ahora las cosas están en calma. 

Emprendemos el camino y pronto nos damos cuenta de la dificultad. Están reparando la carretera y donde han estado las máquinas, hay un barro, que a ver quién es el majo que pasa. Por suerte me he decidido a llevar las botas de agua y bien que me han venido, pues he pasado por en medio del barro y la moto patinaba en todas las direcciones. 

Estamos en Tikonko y no hay muchos, pero por lo menos los que estamos nos animamos a ser fieles y a intentar traer a otros y a dar valor e importancia a la celebración de la misa. 

Nos vamos a Balei, donde aún es muy temprano para la reunión y tomamos el camino de Potehun donde vemos que con el compresor han cascado la piedra y han llegado al agua, aunque les queda trabajo que hacer. Vamos a Yeobiama y aquí nos encontramos con alguien que les ha pedido que hagan un pozo y en un sitio donde no me esperaba, han encontrado agua. No es una fuente, pero es un depósito y me da que es potable… Negociamos y nos entendemos. Proponemos cooperar y ayudarnos para tener agua para la gente. A veces también los milagros existen… Pensaba en un pozo con agua a más de veinticinco metros de profundidad y para un puñadito de gente que no podrían cavar… 

Venimos a Balei. Me centro en la escuela y los maestros, les reparto sus tarjetas de identidad que me han dado en el colegio y les animo a hacer algo con los críos alrededor del pozo, hacer semilleros para la escuela y para ellos. Me prometen hacerlo. La reunión con los adultos será para otro día. 

Volvemos pasando por la finca, donde veo el vivero y los hoyos del compost y me vuelvo a casa porque me siento cansado. Pero un rato de descanso y me vuelvo a sentir en forma. 

Pienso en salir, pero veo que es mejor reservar fuerzas y me paso el rato haciendo cosas en casa, limpiando la habitación y hablando con gente que me viene a ver, alguien en particular con sus problemas familiares. Voy un rato a rezar a la iglesia. 

Después de cenar, me envían un correo y me anuncian la muerte de Fernando, otro compañero salesiano que ha sido asesinado esta tarde en Burkina, en nuestro colegio de Bobo Diulaso… Compañeros, en varios sitios hemos estado juntos… Que Dios nos tenga de su mano…

jueves, 16 de mayo de 2019

16 de Mayo de 2019

Jueves

Me he levantado varias veces durante la noche y he visto la luna en su esplendor y por la mañana cuando miro el cielo aún oscuro, le veo lleno de estrellas. Me anima a buscar una moto para ir a Mattru. 

Por suerte la primera que pasa me lleva a destino y me encuentro con un reducidísimo número de mujeres y unos críos que hoy han venido a la oración y además sólo una de ellas se defiende un poco en inglés… 

Hago lo que puedo en su lengua y cuando hablo en inglés, lo hago muy simple para que me puedan traducir… Hoy me he sentido a gusto y encantado en medio de estas personas tan sencillas y con tan poco saber, pero que las siento tan cerca de Dios… Le he dado gracias a Dios por la experiencia y el milagro de verle presente entre ellas. 

Finalizada la misa vamos a pie a visitar las casas de la gente con la que solemos rezar y uno detrás de otro me dan las gracias por venir. Me llama la atención en particular John, que ha hecho su matrimonio hace tres semanas y que hoy no ha venido a rezar porque tiene un problema que le impide desplazarse. En su casa hemos rezado con devoción, además de otras varias donde hay ancianos o enfermos. 

Terminado el recorrido de las casas, me pongo en camino y busco una moto que me devuelva a Bo y por suerte la encuentro pronto. Me trae sin dificultad y después de desayunar me siento cansado me acuesto un rato simplemente para sentir la sensación de que el cuerpo dolorido se reposa y se recupera. 

Luego voy al banco donde me reciben amablemente. Hay un dinero que quiero retirar y sé que hay más problemas de lo que parece. Me dan papeles a rellenar y sé que tengo que volver y a ver si hay suerte. Me doy una vuelta por el mercado y veo que la fruta es muy poca y de baja calidad y me entretengo comprando un par de paños. Tengo que pensar en renovar el vestuario. De nuevo en casa, de nuevo descanso un rato y luego rezo hasta la hora de comer. Viene a comer con nosotros Paul, salesiano director de Lungi que ha venido con otros más para participar en un funeral. 

Estamos sin internet y me voy a un cíber para conectarme y leer el periódico. De vuelta me encuentro con uno de los que trabajan en el campo y estamos compartiendo ideas sobre el trabajo y lo que se piensa hacer. Veo los correos que me han enviado y trato de poner en orden las ideas de cara a lo que tengo que hacer mañana. 

Estoy un rato en la adoración. Luego también al comienzo de la misa y leo esperando a que salgan y encontrarme con varias personas, en particular con uno que mañana me llevará a los pueblos, siempre que le tiempo lo permita, pues amenaza lluvia, pero pienso que caerá durante la noche y a la mañana estará despejado y podremos viajar. 

Me da que mañana me hacen falta media docena de milagros, pero me parece que esp posible que lleguemos a ellos. Al final del día lo veremos.

miércoles, 15 de mayo de 2019

15 de Mayo de 2019

Miércoles

Llovió por la noche, pero a la mañana estaba la cosa en calma y pude ir a Towama para la misa a la que había invitado de manera especial a la gente a rezar para continuar con la construcción de la iglesia. Han aparecido en especial los que vienen al catecismo y a todos les hemos invitado a ponerse, ponernos, en las manos de Dios y pedirle que nos ayude a construir su casa y de manera especial teniendo presente el mes de mayo a María y hoy a san Isidro pidiendo que nos ayude con su presencia en la labor. 

Después de la misa aparece el constructor y nos ponemos de acuerdo en que vea lo que se necesita y lo que se le puede ofrecer y que con una lista presente necesidades y plazos. Vengo a casa y me paso un buen rato de la mañana rezando y preparando cosas del domingo, además de utilizar el teléfono para informarme del trabajo y otras actividades de unos y otros y para finalizar la mañana me dedico a la colada que se me está acumulando y parece que hace sol y secará pronto. La realidad es que después por la tarde llueve, pero la ropa ya está casi seca. 

Después de la siesta planeo ir a ver el catecismo en Towama, además de otras visitas, pero se desata la lluvia y me quedo en casa leyendo y preparando lo que debo llevar a los pueblos y a la finca, donde pienso plantar varios frutales. 

Salgo a cargar el teléfono y después sigo un rato la reunión que tienen los jóvenes en la iglesia y al mismo tiempo sigo con los libros que están siendo distribuidos por escuelas y colegios, además de encontrarme con gente que me viene a ver y con quien paso tiempo escuchando y compartiendo lo que puedo. 

Hoy ha sido un día intenso de teléfono y muchas cosas se han movido a través del inalámbrico y es que cuando no tienes modo de desplazarte, te las apañas para hacer lo que puedes y como puedes.

martes, 14 de mayo de 2019

14 de Mayo de 2019

Martes

No he dormido muy bien, pero me levanto en cierta forma, mejor de lo que me esperaba. Quien me ha prometido venir a llevarme a los pueblos no aparece, incluso después de varias llamadas… Y me voy con uno que me lleva, aunque no sabe el camino, pero me cercioro que es mende y que no me dejará tirado como el de la otra semana. 

Por supuesto que llego tarde a destino, pues negociar una moto no es algo fácil y los que me esperan son pocos, pero debo aceptar lo que se me presenta… y en el entretanto aparece el que me debía traer y licencio al que trajo hasta Nagoyon. 

Emprendemos, después de la oración, el camino de los pozos. Es angosto y con pasos problemáticos, pero con todos podemos y nos presentamos en Potehun para sorpresa de la gente. Vamos a buscar a alguien que nos puede ayudar en el trabajo de encontrar transporte para el compresor. Aparece, nos ponemos en camino, paso por Lembema, donde me veo con el maestro y los padres de los sordomudos y seguimos peleando a ver cuándo van a venir a la escuela para ellos… 

En Tikonko, después de esperar largo rato, las negociaciones no dan resultado y seguimos buscando. Esperamos en el cruce y aprovecho para preparar a los polis que están en el control para que no nos hagan problemas cuando pasemos con el compresor. 

Pasamos por la finca y recogemos materiales, además de ver el trabajo que hacen. Venimos a Bo y recorremos varios talleres. Uno se ofrece a llevar el compresor y empieza la carrera para salir del apuro. Primero sacarle del sitio donde está, aprisionado y rodeado de carcasas, luego esperando a que venga el vehículo y buscando la batería que se ha descargado y añadiendo el martillo y los buriles que están en casa. Total que se ha pasado la mañana y al final, bien cansado, pero contento de que el compresor haya salido hacia el pozo. 

Estoy tan cansado de los viajes de la moto y de los arreglos de última hora que cuando llego a casa me voy a dormir porque no puedo con más. Menos mal que un rato de siesta me recupera y sigo vendiendo libros de los que me enviaron de España y reponiendo fuerzas cuando estoy en forma después del sueño. 

Sigo por teléfono el resto del desplazamiento y por la tarde, comunicando con el que tiene teléfono en el pueblo, me dice que el compresor ha llegado y que mañana esperan comenzar a cascar la piedra. 

El compresor es la maquinita que tenía aparcada hace tres años y que pensé que nunca iba a tener necesidad, pero cuando han parecido estos poceros que trabajan a mano y encuentran piedra, estoy encantado de poder ayudarles poniendo a disposición lo que tengo. 

Me siento satisfecho del trabajo del día y espero poder dormir, a pesar de que hace calor y estoy sudando.

lunes, 13 de mayo de 2019

13 de Mayo de 2019

Lunes

...la Virgén María

Celebramos la misa en la iglesia y hoy hay algunos más, y es que la asociación de Fátima se han hecho presentes. Hay una cierta solemnidad y la bendición especial al final de la misa para el grupo. También hay gente que se viene a confesar después de la misa. 

Terminado el desayuno tenemos reunión comunitaria y luego me paso el tiempo comunicando con unos y con otros en el teléfono para ver diferentes asuntos, pozos, compresor, transporte, puesta a punto… Se me pasa la mañana en ello. 

Después de comer y tomarlo con calma, pues hace calor y se suda, voy a ver al mecánico y el compresor tiene sus pequeñas cosas que hay que resolver, soldar, cambiar la llave de contacto, reponer una pieza… En todo ello se nos va la tarde, pero al final logramos que funcione y que el martillo neumático haga su ruido característico. A ver si mañana logramos el transporte y empezamos a cascar la piedra. 

En el día de la Virgen de Fátima, creo que Ella ha hecho una buena parte del trabajo, pues se lo he encomendado con confianza. Gracias.

domingo, 12 de mayo de 2019

12 de Mayo de 2019

Domingo

He dormido bastante bien. Ha llovido por la noche y al refrescar el ambiente no sudas tanto y puedes descansar. Tengo buenas sensaciones y preparo las cosas para ir a los pueblos mientras pienso en el reto de encontrar una moto que me lleve. 

Cuando salgo a la calle veo que por el momento no amenaza lluvia y tengo la suerte de que el primer motorista que pasa se para y me dice que me lleva a destino, aunque no ha estado nunca y tiene sus dudas en el camino, pero por lo menos llegamos sin novedad y un rato antes de la hora, donde hay algunos que nos esperan. 

Podemos comenzar antes de la hora y en medio de la celebración se desata la lluvia y cae con ganas durante un buen rato. No se oye nada con el ruido de la lluvia en las chapas del tejado y luego amaina. Por suerte cuando salimos no hay más que unas gotas que caen y que no molestan para ir en la moto. No es que haya habido mucha gente y les dejo en reunión para decidir lo que van a hacer. Querían ponerla por la tarde, pero les dije que si estaban presentes y no tenían nada que hacer, que lo mejor era tenerla al acabar la misa… A veces les cuesta ser prácticos y darse cuenta de aprovechar las ocasiones. 

En Tikonko hay poca gente y, aunque algunos llegan tarde, siguen con el mismo problema de definirse y optar por ser regulares. Tanto en uno como en otro sitio les he insistido en tener una lista de gente por familias y seguir lo que hacen en la iglesia. Esperemos llegar a algo serio. 

Vengo a Towama, paso por la finca y tengo mucho tiempo por delante. Me encuentro con Fernando, un empresario español que quiere ver la finca donde trabajamos y que viene con las monjas Clarisas. Como tenemos tiempo antes de la misa y la finca no está lejos, nos vamos a verla y a explicar el trabajo que queremos hacer con las moringas y cómo enviar críos a la escuela. Les agrada la idea y al mismo tiempo aprovecho para invitar a las monjas a venir a la diócesis de Bo donde no están presentes todavía.

En la misa en Towama aprovecho la presencia de las monjas para dar gracias a Dios por su congregación y para invitarlas a venir a trabajar con nosotros y veo que los fieles están sorprendidos agradablemente de su presencia. 

Finalizada la misa venimos a casa, comemos de lo que nos preparan los parroquianos y luego salen de camino hacia el aeropuerto donde Fernando cogerá el avión esta noche. 

Tarde tranquila, siesta y lectura. Después me doy un paseo para ver el trabajo que han hecho en el compresor y vuelvo a casa antes de que anochezca. 

Las noticias, los correos y la crónica, además de la lectura ponen fin a un día del Señor.

sábado, 11 de mayo de 2019

11 de Mayo de 2019

Sábado

He dormido bastante bien y me levanto con calma. Voy a rezar a la iglesia los laudes y después participo en la celebración de la eucaristía a la que no hay mucha gente. 

Después del desayuno me voy andando al mecánico a ver lo que han hecho con el compresor y me paso el rato esperando a que unos y otros vengan, Cuando veo que las cosas pueden funcionar, me vuelvo a casa a preparar las cosas de la tarde. 

Ir a los pueblos es una aventura y las motos que te prometen estar, no vienen y luego te las tienes que apañar con lo que aparece, pero por lo menos me han llevado y he vuelto con vida. Antes de salir paso por el mecánico y del compresor han hecho poco y no sé si el lunes las cosas estarán acabadas. 

La ida a los pueblos es con problemas, pues el que me lleva no ha estado nunca y le cuesta creer lo que le sigo y pregunta a cualquiera que encuentra hasta que se convence que la gente me conoce y ve que no le engaño. Hasta me había dicho que no tenía carburante suficiente… 

Le reunión de parejas pasa por los mismos derroteros de semanas precedentes, poca gente y no mucho interés… Pienso que si no cambian, quien tiene que cambiar soy yo… 

En Tikonko las cosas no son diferentes. Llego con un cierto adelanto y espero, pero nadie aparece y las nubes se preparan, por lo que decido tomar la carretera y, aunque me paro un momento en la finca, la lluvia nos pilla en camino, me mojo un poco, me pongo un impermeable y cuando llegamos a Bo la lluvia todavía no ha caído por aquí. 

Estoy cansado y mojado. Como algo de lo que quedó del mediodía y me voy a la cama que es donde mejor me encuentro y así espero estar mañana en forma. 

Cuando viene la luz me levanto y veo las noticias y escribo la crónica, esperando dormir lo suficiente para poder estar mañana en forma.