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miércoles, 10 de julio de 2019

10 de Julio de 2019

Miércoles


Nos levantamos con luz y voy a rezar a Towama. La tónica de todas las semanas unos cuantos al principio y algunos más al final. He llegado con tiempo y he intentado ver las estrellas, pero las nubes no permiten esos lujos.

Voy a la finca y traigo los andamios para la construcción en la iglesia y tratamos de ponernos de acuerdo con las puertas y sus dimensiones, que espero tratar con el constructor y me da cita por la tarde, pero hoy el teléfono no funciona y no he sabido nada de él.

Chris se va a Kenema a pasar el día con unos de Nigeria y me quedo en casa solo. Viene Ibrahim y después de hablar un rato sobre el proyecto de las moringas, vamos a Tikonko a ver el sitio que están limpiando para plantar arroz.

De vuelta nos pasamos por la finca para ver lo que hay y me dejan en la ciudad porque van a hacer sus obligaciones. Vengo a casa y para comer abro un bote, garbanzos con espinacas, que me han sabido muy buenas y luego viene Henry y le ofrezco otro, pero no creo que está acostumbrado a esta clase de comida, prefiere unos macarrones.

Hablo un rato con él y le doy algunas cosas de la comida que tengo en el almacén y a la vez me ayuda a controlar los paneles solares que tengo aquí a la espera de que venga Carlos.

Pienso en salir al mercado pero la tarde se pasa por agua y estoy en casa leyendo y rezando hasta que viene Chris y rezamos le rosario y cenamos.

He seguido el trabajo en los pozos por teléfono, pues pensar en visitas ahora hay que  pensarlo dos veces. Me parece que las cosas avanzan y ayer lograron traer el compresor a nuestra finca, cosa nada fácil y por la que les he felicitado esta mañana.

martes, 9 de julio de 2019

9 de Julio de 2019

Martes


Voy a rezar a Nagoyon. Nos levantamos con luz y eso me permite salir antes, pues el camino es largo y con la lluvia se va deteriorando y además hay las obras que dejan la pista resbaladiza.

No hay mucha gente y algunos llegan un poco retrasados. Hablo con los que están y voy a ver la colmena que tiene Daniel, además de traer los andamios para Towama, con los que vienen a trabajar incluidos. Me paro en Tikonko que es donde están limpiando el terreno para plantar arroz y sigo lo que han plantado también aquí de moringas.

En la finca me paso un momento para ver el progreso de lo que están limpiando y veo que no han avanzado mucho, pero me prometen trabajar hoy y mañana. Si para el viernes las cosas están, el sábado podremos plantar los anacardos que nos esperan en el vivero.

Contacto por teléfono con el pocero y veo que las cosas se retrasan, pero contento si logran hacer el trabajo de transporte hoy. Por la tarde no hay cobertura y tengo mis dudas de si han logrado hacer todo el trabajo hoy.

Voy al college a ver el horario de los maestros y a pagar la segunda parte de su matrícula que me quedaba. Me gustaría ir al mercado, pero veo la cara que ponen las nubes y opto por quedarme en casa y acierto porque llueve un buen rato.

Estoy rezando y leyendo en la iglesia, pues salir no es posible a cuenta de la lluvia.

lunes, 8 de julio de 2019

8 de Julio de 2019

Lunes


Llovió por la noche y a la mañana ya está seco. Rezamos en la iglesia con poca gente. Para la misa hay algunos más. Después del desayuno tenemos reunión comunitaria y luego dedico un tiempo a la colada, pues ahora la cuestión de secar la ropa le lleva su tiempo con la humedad grande del ambiente.

Me viene a ver el que trabaja en los pozos y estamos un buen rato hablando de lo que han hecho y de lo que nos queda por hacer y juntos vamos a comprar las bombas manuales para poner en los dos pozos que nos traemos entre manos. Mañana intentaremos conseguir un transporte que nos las lleve a destino y nos traiga el compresor y los moldes de los pozos.

Sigue lloviendo a ratos y luego escampa.  Voy a Towama a ver el trabajo de los obreros y en su sitio están a pesar de que llueve, pero aquí la lluvia es algo a lo que están acostumbrados y pareciera que no se mojan.

Me preparan el billete para el viaje y organizo la venida de Carlos para concluir algunos de los trabajos que dejó pendientes cuando estuvo por aquí. Hacer equilibrios en las fechas y esperemos que todo salga a medida de lo que queremos hacer.

domingo, 7 de julio de 2019

7 de Julio de 2019

Domingo


Desde Pamplona me han enviado algunas felicitaciones del día. Me levanto en buena forma y me tomo el tiempo con calma, pues para ir a los pueblos no hay prisa. El tiempo está nublado, pero no llueve.

Voy a Mattru. Llego con antelación y voy a ver algunas familias a su casa, antes del comienzo de la misa, que se hace esperar porque hay muy poca gente. Al final los presentes son los que suelen venir. Leo el evangelio en inglés y lo escuchan en su lengua desde la cassette que hay grabada. Les animo a ser evangelizadores y explico la experiencia que tengo con las parejas y lo que vivo en su pueblo. Me siguen con un cierto interés mientras el catequista me va traduciendo la homilía.

Como hay unos pocos que vienen a Bo, les traigo en vez de ir por el camino corto al sitio siguiente. Y como tengo tiempo me paso por la finca donde me cambio la ropa que está empapada.

En Towama la misa repite el mismo esquema y la invitación a que seamos misioneros y al final hay una reunión en la que participo en vistas a comenzar la construcción de la iglesia que hace tiempo esperamos y que siempre se retrasa. Mañana parece ser que podremos comenzar.

Cuando llego a casa es tarde, me tomo un plato de arroz de la comida que nos preparan el domingo, que por cierto es de calidad, y me voy a dormir que siento el cansancio de la mañana y en particular la ropa empapada de sudor.

He dormido una buena siesta y me siento en forma. Recibo una llamada de un salesiano estudiante de Ibadán que vendrá aquí en el verano. Le respondo y veo algunos correos. Me paso un buen rato con las plantas de aguacate que tengo en preparación y poniendo a punto algunas más. A ver si en este mes logramos poner unas cuantas en la finca.

Estoy un buen rato en la capilla, leyendo, rezando y a la hora de la cena subo al comedor donde sigo tomando el arroz que quedó de mediodía, que no está muy picante y se puede comer porque está bien preparado.

Un rato tenemos luz de la ciudad y luego tenemos que encender el generador.


sábado, 6 de julio de 2019

6 de Julio de 2019

Sábado


Es primer sábado de mes, lo que quiere decir que toca limpieza en el barrio y nadie se mueve antes de las doce, Como no voy a la finca porque no puedo hacer el trabajo, me lo tomo con calma y dejo sonar le despertador, me doy media vuelta y logro dormir un buen rato. Después leo y luego me levanto con la luz del día, ya que la otra se ha ido y después de una limpieza de la habitación voy a desayunar. Todo está en calma.

Me paso el tiempo de la limpieza entre lectura, oración y preparar lo de los pueblos de la tarde. Y cuando he comido y dormido un rato, se pone a medio llover, pero luego escampa. Me voy a Tikonko, pasando por la finca, donde están trabajando algunos albañiles y tengo problemas con la pista, que está en obras y con la lluvia se patina mucho.

Como he llegado con tiempo voy a ver a una familia en su casa y me dicen que alguien tiene un problema en una mano y le voy a ver a su casa. Se le ha infectado un pinchazo de una espina de una palmera y tiene la mano como un botijo… Lo he visto varias veces y me resulta difícil de creer algo que no es corriente, pero pasa, infecciones galopantes en poco tiempo… Le han puesto un emplasto de hierbas y rezamos una oración con la familia. Voy también a ver al de las colmenas y me promete algo que no me creo, encontrarme abejas…

Se hace la hora y amenaza lluvia, llevo a algunos en el vehículo a la iglesia y esperando me lavan el coche en la bomba manual que tenemos en la iglesia. Unos pocos más van llegando y comenzamos la reunión. Las tres parejas que piensan en casarse en la iglesia están presentes y luego, muy tarde, llegan algunos más con la disculpa de que hemos adelantado la hora.

Hoy les ha llamado la atención lo cercano que les resulta el evangelio con lo que se les pide que hagan las parejas, ir de dos en dos, anunciar el evangelio, venir y comunicar lo que han hecho y volver otra semana a recomenzar. Les ha sorprendido el ver la cercanía del evangelio con sus vidas y se han sentido animados a seguir en el camino.

Una vez acabada la reunión, he estado un rato con ellos en el terreno que están plantando de moringa al lado de la iglesia. Veo que se sienten contentos de lo que están haciendo y les animo a que sigan con el trabajo, pues será la forma de poder permitirse que el cura venga donde ellos y ellos le puedan pagar el viaje.

Vuelvo a casa pasando por la finca y con las prisas de pensar que va a llover y prefiero que me pille la lluvia en casa, mejor que en la pista que no es nada agradable conducir con lluvia.
La luz del generador nos permite cenar, ver las noticias y hacer la crónica.

viernes, 5 de julio de 2019

5 de Julio de 2019

Viernes


Ha llovido por la noche, pero me parece que no mucho. He podido dormir mejor que ayer y me voy a rezar a Tikonko. Les llevo una lámpara que se carga con energía solar y les hace ilusión. Son pocos al principio, pero algunos más van llegando y a todos invito a ser regulares y a venir con alguno más.
Sigo insistiendo en la idea positiva de la bendición de Dios para cada uno de nosotros y en la llamada que hemos escuchado en el evangelio a Mateo.
Después me voy a Balei donde he querido reunir a los jóvenes, pero ni ellos lo tienen claro, ni a mí me parece que merecen mucha atención después de escuchar al maestro que me habla de que esperan que les dé trabajo ahora para sacar dinero y que no están tan interesados en plantar árboles. Estoy seguro de que la ignorancia es tan atrevida…

Comienza a llover cuando estamos en la escuela y volvemos todo le camino con lluvia. En Tikonko encontramos a alguien que nos lleva a un sitio donde ya han trabajado con el motocultor que tienen y, como es el camino hacia Gbalehun, no damos vuelta, sino que avanzamos. Como la lluvia sigue, nos encontramos con que los alumnos han sido enviados de la escuela a sus casas y hay un solo maestro. Le decimos que esperamos a lista de los que quieren entrar en el proyecto moringa y nos promete hacerlo cuanto antes.

El camino a casa es pasando por la tierra de Tikonko y por nuestra finca donde me doy un paseo alrededor para ver lo que han hecho y veo que mañana no puedo marcar el terreno para plantar árboles porque no ha sido limpiado todavía. Le pongo las cosas claras a quien lo tienen que hacer y espero que para la semana que viene se pueda hacer lo que esperaba esta.

Cuando vuelvo a casa son las doce, buen momento para tomarme un buen vaso de agua y esperar a la comida que no va a tardar.

Después de la siesta leo un rato y me conecto para saber cómo anda la reserva de mi billete y me siguen prometiendo que mañana y esperemos que esta sea la definitiva.

Salgo al taller del soldador, que está haciendo ventanas para la iglesia de Towama y veo lo que hace y le doy lo que le falta para concluir el trabajo. Está lloviendo a ratos y no me hace ninguna ilusión ir a los pueblos para no encontrar a gente y sí encontrar problemas en el viaje por la irregularidad de las carreteras.

Oraciones, cena, noticias, crónica y leer completan la jornada.

jueves, 4 de julio de 2019

4 de Julio de 2019

Jueves


He dormido a ratos, pero me doy cuenta de que me levanto en forma. Me paso mucho tiempo rezando que es una forma de aprovechar el tiempo cuando no hay luz.

Voy a rezar a Mattru y me acompaña John, uno de los conectores para después de la misa tener reunión con los interesados en plantar moringas. La realidad es que a la misa no ha venido mucha gente. Les hablo de la historia de Abraham y cómo cada uno de nosotros debemos ser esa bendición que Abraham es para todos, aunque pasemos por pruebas.

Al salir de misa vamos a rezar por la diferentes casas, en particular las de los que están enfermos y no han podido asistir a la oración. Para mi sorpresa en una casa me dan dos piñas, creo que es la primera vez que me dan algo y las he compartido con John que vino para hablar del proyecto moringa a los que estén interesados.

Cuando acabamos de visitar las casas en las que rezamos, se pone a llover y nos refugiamos en una casa que tiene un porche a la entrada. Algunos más se van asociando y nos encontramos un buen rato y con buen ambiente explicando las condiciones del proyecto y las posibilidades de obtener fondos y cuál es el objetivo de ellos, por una parte mejorar la alimentación de la gente y por otra enviar a críos a la escuela.

Nos pasamos tres cuartos de hora y entre preguntas y repuestas veo que sí que hay gente interesada. Les hago ver que moringa es una planta, pero que hay otras muchas para plantar, en particular frutales y les reparto semillas de papaya, una fruta muy corriente aquí y de extraordinarias cualidades que plantan muy poco. Por lo menos las semillas las reciben con interés; otra cosa será si las van a plantar, que espero que sí.

Volvemos a casa y con pasajeros. Desayuno y me paso el resto de la mañana en la capilla rezando, leyendo y preparando la homilía del domingo. Pienso hacer lo mismo por la tarde, pero me paso un buen rato hablando con Henry y luego por teléfono con Mireia a cuenta de la plantación de arroz y el campo que se prepara en Tikonko.

Para la adoración del Santísimo, antes de la misa hay un grupo de gente y algunos más que llegan más tarde con lo que la misa del jueves puede decirse que está asistida por un grupito de gente, los regulares e incondicionales.

Luz del generador, noticias y correos y lectura y a dormir.

miércoles, 3 de julio de 2019

3 de Julio de 2019

Miércoles


Tengo problemas para dormir, pero me levanto en forma. Voy a rezar a Towama, donde no muchos de los catecúmenos vienen a rezar a pesar de haber sido invitados. Después de la misa un encuentro con el constructor y puede ser que podemos comenzar el trabajo de la iglesia, les advierto que tengo de tiempo el mes de julio y que se pasa rápido y además llueve.

Voy a la finca donde el camino es complicado a cuenta de lo que están preparando para el asfaltado. Amenaza lluvia y va cayendo mansamente. Después del desayuno me paso un rato en la capilla,luego me paseo por el mercado y tiendas preguntando precios de bombas manuales para sacar agua, que pienso poner en los pozos que estamos construyendo y veo con sorpresa lo variados que son los precios de un mismo artículo…

Voy al banco por necesidades de la parroquia y a la vuelta es hora de comer y lo hago con Henry que ha venido con gente para llevar las baldosas que tenemos almacenadas en casa a la finca para utilizarlas en la nueva construcción.

Tengo un buen rato de siesta y después de la ducha me paso otro tiempo en la iglesia preparando las lecturas de mañana. Me lleva un buen rato porque intento leer el evangelio en lengua local y eso me lleva prepararlo.

Voy al catecismo a Towama y me encuentro con la puerta de la iglesia cerrada y está medio lloviendo, lo que me dice que no van a venir. Quien sí viene es Henry con quien he intentado contactar, pero no hay manera. Esta tarde no hay cobertura. Juntos vamos a Tikonko a ver el terreno y decidir qué hacer con la cosa para plantar arroz. Medio llueve, pero eso no me impide ir a ver a las abejas de la colmena y tratar de recuperar las colmenas que dejé para preparar.

Volvemos a casa pasando por la finca y de vuelta voy a ver la casa que Henry ha alquilado cerca del aeropuerto. Una habitación y baño y porche de entrada donde se puede cocinar. Para él suficiente y lo que necesitaba, además cerca de la finca. Le felicito por lo que ha encontrado y nos despedimos hasta mañana.

La vuelta a casa es con lluvia y la cena a la luz del generador.

martes, 2 de julio de 2019

2 de Julio de 2019

Martes


Me ha costado mucho dormir. Le he dado tiempo a rezar y a leer cuando hubo luz y me levanto por la mañana en forma. Me toca ir a rezar a Nagoyon y me pregunto si merece la pena, pues quiere empezar a llover. Me decido por ir y veo que la lluvia era en la ciudad, fuera ya no ha llovido y en todo el camino tampoco y cuando llego a destino veo que el chubasco ya ha pasado y ahora la cosa está despejada.

No hay mucha gente para la oración y es que los del otro pueblo que suelen venir hoy no han venido a cuenta de la lluvia que allí llegó antes de que salieran de casa.

Después de misa voy a ver la colmena de Daniel y sigue sin protegerla porque tiene miedo de las abejas. Le animo a que lo haga y me promete que lo hará.

Voy a Balei donde estoy haciendo tiempo para que venga John y me lleve en la moto a ver los pozos. Me veo con el maestro que hace de jefe y recorro los anacardos para limpiar malezas y podar las ramas inútiles.  Me paso un buen rato y trato de explicar al maestro la forma de hacer las cosas en la plantación y el mantenimiento. Me promete que hará el trabajo con los alumnos para que también ellos aprendan a hacer mantenimiento de los árboles. Ya he sudado la camiseta y me cambio, pues he traído repuesto.

Me cambio y asisto a la llegada de los alumnos a la escuela. Bastantes profes llegan tarde y es uno de los problemas que veo, también la falta de motivación; pero les hago ver que no puedo estar siempre motivando y dando cosas, que ellos tienen que tener la profesionalidad de saber motivarse y estar cerca de los alumnos. Decirlo es fácil, cumplirlo harina de otro costal.

Llega John en la moto y emprendemos camino, mejor dicho, sendero. Yeobiama está con el pozo en espera de continuar la plataforma y el camino es aceptable. Esperamos continuar en la semana. Camino a Potehun difícil, pero practicable, donde está el pocero tratando de hacer que los ayudas se muevan y comiencen el trabajo de hormigonado. Han llegado casi a la mitad y les animo a terminar lo antes posible por el interés de todos.

Vuelta a Balei y en el camino hay un paso que el agua ha subido y no hay forma de pasar en la moto. John da marcha atrás y yo paso haciendo equilibrios y creo que con mucha suerte de no caerme al agua, pues el tronco no era muy seguro. Creo que la próxima no iré por ahí, y si voy tendré los palos para equilibrarme.

Nos encontramos en Balei y vuelvo con carga de gente pasando por la finca donde veo que han comenzado el trabajo de desbrozar para plantar los anacardos del vivero. Llego a casa a las once, seis horas de la mañana aprovechadas y que dan para contar lo que he vivido de aventura.

Estoy cansado y satisfecho de haber podido hacer el trabajo. Después de comer me echo una buena siesta y cuando pienso salir de nuevo a los pueblos la lluvia se hace presente. Me lo tomo con calma, hablo un rato con Henry que ha vuelto de la finca, leo, rezo en la iglesia, preparo las cosas para mañana y tras la cena y las noticias, otro día más del mes de julio.

lunes, 1 de julio de 2019

1 de Julio de 2019

Lunes


He dormido bien y me encuentro en forma. Para la oración somos los pocos de cada día y en la misa algunos más. Están con nosotros dos salesianos de Lungi y se despiden después del desayuno.

Me paso la mañana entre preparar cosas para los pueblos y rezar en la iglesia. He hablado un rato con Chris y los dos sabemos que hoy saldrán las obediencias y que a los dos nos cambian. No me pilla de sorpresa porque ya tengo el permiso para ir a España y hacerme una revisión médica,  tengo serios problemas de los oídos y algo menos en la vista y de manera particular un problema que me afecta a la memoria. Tendré tiempo para asimilar la cosa y aceptar la voluntad de Dios que se manifiesta en la obediencia.

Paso mucha parte de la tarde en la capilla, sigo recordando  la recomendación de Madre Teresa de Calcuta, y también hay tiempo de hablar por teléfono con unos y otros y ver de seguir con el proyecto de moringa y los pozos que tengo entre manos y que espero terminar este mes que acabamos de comenzar.

La oración, la cena y las noticias, acaban con el día.