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viernes, 4 de marzo de 2016

4 de marzo de 2016

Viernes

Seguimos con luz, pero sin conexión a internet, así que no sabemos lo que pasa fuera. Samuel ha ido a rezar con los alumnos de la uni y Joseph y yo estamos en la misa en casa. No hay carburante y el coche está en el garaje, así que esperemos que la cosa se arregle.
Samuel va al hospital porque tiene paludismo y Joseph a una reunión con el obispo. Estoy en casa viendo como trabajan unos y otros en los diversos frentes. La cocinera tampoco ha venido, está enferma y ha ido al hospital, así que comemos de latas.
Después de las tres aparece el coche que viene del garaje y Joseph me lleva a buscar carburante al mercado negro y así puedo ir a los pueblos, donde no hay mucha gente, pero por lo menos los que están vienen. Es el momento que aprovechan para ir de viaje, pues no hay mucho que hacer en el campo.

Vuelto a casa no hay ni luz ni conexión, pero luego viene un rato y logro enviar mensajes y leer los periódicos, con lo que puedo estar al día de lo que pasa.

jueves, 3 de marzo de 2016

3 de marzo de 2016

Jueves

Hay una reunión de los salesianos en Freetown y para allá vamos bien temprano. Hay problemas de carburante, pero Joseph se las apaña para encontrarlo. Pinchamos en el camino y nos cuesta un buen rato el cambiar la rueda, pero al final llegamos a tiempo y participamos con los salesianos de Lungi y los de la capital.
Se nos pasa la mañana en el encuentro y justo finalizado comemos y de nuevo emprendemos el camino de regreso, que esta vez lo hacemos a tiempo y sin ningún percance.
En casa tenemos un rato de adoración, algo que intentamos organizar y que sea abierto a todos lo que quieran participar; y después tenemos la misa.

La cocinera está indispuesta y nos las tenemos que apañar para la cena, pero por lo menos tenemos luz, que ya es algo positivo. Y hoy tampoco hay conexión a internet. Paciencia y a esperar a ver si la cosa cambia.

miércoles, 2 de marzo de 2016

2 de Marzo de 2016

Miércoles

Tenemos luz y la hemos tenido durante la noche, algo que hacía tiempo que no sucedía. Esta mañana al levantarme he tenido la sensación de tener un lujo añadido, el poder afeitarme y ver lo que estoy haciendo.
He ido a decir misa a un pueblo, Towama, donde he encontrado a los de siempre que vienen a la oración y que están contentos de que les diga la misa. Es algo que quiero hacer durante la cuaresma, el estar cerca de ellos cuando rezan y que haré en pascua con los que hayan recibido sacramentos. Joseph dice la misa en casa y Samuel, que no se encuentra bien, trata de dormir. Arrastra un paludismo desde hace días.
Seguimos con una reunión para ver de responder a preguntas que nos hacen desde la provincia para el capítulo y para tener el programa de nuestras actividades y los objetivos bien preparados para compartir mañana en la reunión que tendremos en la capital.
Los trabajos de reparación en la casa se siguen y avanzan a buen ritmo. Esperemos que se acaben pronto y tengamos lo que necesitamos y la calma que nos han quitado.
Joseph tiene reuniones y visitas y no está para la comida. Samuel sigue pachucho y está un rato acostado. Hago algunas fotocopias en la ciudad y me preparo para ir a decir la misa a la uni y lo tengo que hacer en una moto-taxi, ya que el coche no ha querido arrancar. Las cosas van bien y, aunque hay mucho polvo, logro salir sin mayor problema del lance. No hay mucha gente, pero los que están son cercanos y hacemos algo familiar.
Después voy a ver a la pareja que se prepara para el matrimonio. Tenemos un momento de oración y leemos el ritual para ver de conocer la ceremonia y nos despedimos rezando.
 A la vuelta me es dificultoso encontrar una moto que me traiga, pero al final acaba apareciendo y me paro en el taller del mecánico para que venga a reparar el vehículo, cosa que hace sin tardar.

Seguimos con luz y puedo enviar correos, pero hoy Skype no funciona, no logro hablar con nadie, pues hay demasiado ruido y se corta la conversación continuamente. Esperemos a ver si mañana hay más suerte.

martes, 1 de marzo de 2016

1 de Marzo de 2016

Martes

Comenzamos el mes con la despedida de los que han venido a visitarnos del programa de desarrollo de la provincia y del país, Benson y Andreas, que con Coco van hacia Liberia. Les deseamos un buen viaje. Joseph ha dicho la misa en casa y yo he ido a Mattru para estar presente con los que en los pueblos rezan por la mañana.
Comienzan a traer materiales para la ejecución de obras en casa y en la iglesia y los ruidos y el polvo se comienzan a notar con la esperanza de que lleguemos a algo mejor de lo que hasta ahora tenemos.
Hacemos una reunión comunitaria en la que tratamos de ver las cosas que vamos a emprender y decidir los diversos sitios para comenzar. Por una parte tenemos la instalación de la conducción del agua y por otra la fosa séptica que necesitamos centralizar y alejar de cerca del pozo, además del acondicionado de una habitación para que sea la de las visitas, que está al lado de la capilla.

Por la tarde voy con Samuel a Nagoyon para el catecismo y a Baleri donde encuentro al maestro encargado de la escuela dando clase a los del último curso, pues son los que se van a presentar a pasar el examen final. En diciembre había un solo alumno y ahora son diez los que participan. Han venido de otras escuelas en las que la situación está peor que la nuestra.

Tribulaciones y gozos de una escuela que…


El tiempo que llevo por estos lares, ya más de dos años, me va permitiendo ver y observar muchas cosas y, una vez observadas y reflexionadas, intentar llegar a conclusiones que me permitan actuar.

Eso es lo que he ido haciendo con ayuda de unos y otros, en primer lugar con los salesianos que conmigo están, pero también con otros colaboradores que tenemos cerca.

Nuestro objetivo es el desarrollo, y se puede esquematizar en “enviar gente a la escuela”, y el método de hacerlo es el salesiano. Pensamos en el lema de Don Bosco de formar “honrados ciudadanos y buenos cristianos”.

La teoría suena muy bien, pero cuando venimos a la realidad concreta, las cosas se presentan bastante diferentes. Algo que me ha quedado grabado en la memoria es el comentario que me hizo una maestra: “Desde hace veinte años, la educación en Sierra Leona no ha hecho más que bajar de nivel”. Mi impresión es que hay colegios que tienen estudiantes con uniformes vistosos, pero que no tienen nada dentro. Hay una buena imagen exterior, pero el interior está vacío. Y lucen uniforme, pero la mayor parte no saben leer o escribir aún en los cursos mayores de la escuela primaria.

Si esto es la situación en general, que también tiene sus excepciones muy positivas, podemos venir a lo que conocemos más en concreto y ver lo que nos encontramos. En la zona que nos ha confiado el obispo hay cinco escuelas católicas y cada una de ellas presenta unas características muy particulares.

Hemos tratado de hacer un estudio de la situación concreta de cada una de ellas y así poder sacar conclusiones que nos ayuden a la hora de “enviar gente a la escuela”. Y pongo “gente”, no niños solo, porque pienso también en los adultos iletrados.

Nos hemos encontrado con una escuela en la que hay cinco maestros, de los cuales el director está jubilado desde hace dos años, pero no cobra la jubilación porque aún no ha hecho los papeles; y los otros cuatro son maestros comunitarios, lo que quiere decir que no tienen título y así no reciben salario del estado.

Esta escuela está en un pueblo en el que se ha hecho el camino para vehículos hace tres años, según me han dicho. Lo han hecho colaborando la gente de los pueblos y sin maquinaria, a mano. La mayoría de los pueblos de alrededor, de donde vienen los alumnos no tienen más acceso que una senda para llegar andando y, los que vienen a la escuela, la recorren cada día.

Con este análisis y vistas las circunstancias hemos decidido comenzar a trabajar con esta escuela y ver hasta donde podemos llegar. Hemos hablado con los maestros y hemos visto que están motivados para hacer su trabajo, pero ¿quién puede venir a clase y trabajar si no recibe una paga?

Hemos comenzado por darles una pequeña ayuda, que para ellos ya es mucho, pues donde no recibían nada, recibir algo, por poco que sea, ya es un cambio. Y hemos percibido los cambios que esperábamos: los maestros han comenzado a estar presentes en la escuela con regularidad, los alumnos reciben la clase, el nivel académico aumenta y el número de alumnos se ha duplicado, porque en las otras escuelas pasa más o menos lo mismo que pasaba en esta y cuando han visto que en esta escuela los maestros vienen con regularidad, los padres han decidido enviar a sus hijos a esta escuela.

Las necesidades en la escuela son todas; pero no se puede dar todo de golpe, pues no lo apreciarían y mucho lo desperdiciarían. Por ello hemos comenzado por partes. Primero motivar a los maestros, seguimos con los alumnos, les hacemos un pozo de agua para beber, preparamos huertos en donde intervienen alumnos y maestros, hacemos viveros… Y una de las construcciones que llegarán será un nuevo edificio para la escuela.

En esta situación tenemos un programa que queremos seguir, comenzando por esta escuela, pero siguiendo con las otras en la medida en que podamos y según las necesidades y la colaboración de cada una.

Me he reunido ya con los directores de las diferentes escuelas y juntos hemos tratado de ver las necesidades que cada una tiene y las soluciones que podemos encontrar a estas necesidades, cada uno en particular y todos en general. La reunión les gustó y el comentario que hicieron es que es algo que debemos repetir con regularidad. Por lo menos reconocen lo positivo de encontrarnos y te animan a seguir haciéndolo, que no es poco.

Dos de los maestros de esta escuela se preparan para casarse por la Iglesia en pascua, después de haber seguido una formación semanal durante dos años conmigo. Por ello puedo decir que están motivados, que nos conocemos y que vamos a intentar hacer las cosas en serio, pues contamos con gente consciente de la situación y con ganas de hacer algo positivo.

Tenemos en programa el ayudar a los maestros a completar sus estudios, pues este es uno de los primeros problemas, el que no tienen título y así no pueden ser reconocidos por el estado y no se les paga. 

Creemos que el ayudarles a conseguir el título es una manera muy buena de motivarles y reforzar su vocación al magisterio, además de tratar de estar con ellos y darles en encuentros trimestrales formación pedagógica y hablarles del sistema educativo de Don Bosco.

Cuento esto para que nos demos cuenta en qué situación nos movemos. Hacer un pozo, construir un edificio para la escuela, becar a los maestros para que puedan obtener su título, conseguir mobiliario para la escuela… entra dentro de nuestros objetivos por el momento. Lo que podamos ir realizando lo haremos conocer para que todos nos sintamos solidarios con los esfuerzos que hacemos por mejorar las condiciones de maestros y alumnos sabiendo que la educación es la mejor obra que se puede hacer por un país.

A cuantos de una u otra manera han colaborado, colaboran, o piensan colaborar con nuestro trabajo, un GRACIAS sincero y el deseo de que todos seamos conscientes de las posibilidades que tenemos y las pongamos al servicio de los demás. 




bajando materiales al pozo con la cuerda de los montañeros

instalando la bomba

Pozo de Balei

Finalizado el trabajo , recogemos los materiales

El jefe comprueba que todo funciona. Trabajo bien hecho

Vivero

Puente del camino


descender al pozo con la cuerda donada por los montañeros de Santander es mas seguro

piedra encontrada en el pozo

Polvo de Oro

Bomba recién instalada

pozo de Balei con la escuelita de fondo

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lunes, 29 de febrero de 2016

29 de Febrero de 2016

Lunes

Nos presentamos en el último día del mes y tenemos presente la memoria de Don Bosco. Los de la oficina de desarrollo siguen con su trabajo y nosotros con nuestras reuniones, aunque Joseph está muy atareado preparando las cosas para comenzar mañana los trabajos en diversos frentes tanto en la iglesia como en casa.
Al final de la mañana tenemos reunión en comunidad y con los de la oficina de desarrollo de forma que las cosas van quedando claras hacia donde vamos. También los temas de los fondos que hemos recibido y la financiación de los diversos pozos que hemos hecho.
La cocinera ha vuelto a aparecer y nos prepara una  buena comida, aunque un poco demasiado picante, pero por aquí son las cosas de cada día el que está especiado. Coco está redactando una propuesta de trabajo con nosotros que se presentará al provincial y su consejo esperemos que para el año que viene podamos tener una buena colaboración juntos en la mejora de las condiciones de las escuelas de nuestra demarcación y en la situación de los profesores y los alumnos.

El mes ha sido corto en días y largo en actividades y proyectos. Esperemos que los sueños acaben siendo una realidad para bien de los que con nosotros están.

domingo, 28 de febrero de 2016

28 de Febrero de 2016

Domingo

Salgo pronto para los pueblos, como cada domingo, mientras en casa también la cosa está cargada de actividades en la misa y antes y después, en particular las normas del cura para pertenecer al consejo de la parroquia y las reformas que se piensan hacer en la iglesia y en la casa y que son urgentes.
En los pueblos es jornada normal. La gente va viniendo cada vez más numerosa. En Nagoyon les cuesta estar a la hora, pro es que tienen que salir de sus pueblos sin amanecer, ya que ahora amanece muy poco antes del comienzo de la misa. El ambiente se prepara para la celebración del matrimonio de dos parejas que se han estado preparando conmigo durante dos años.
En Tikonko la situación está cambiando, pues el miércoles tuvimos reunión y los que me pidieron el bautismo, un grupo de jóvenes, me han presentado un reto, y es acompañarles, pues me doy cuenta de sus buenos deseos, pero de la falta de quien esté con ellos. Se lo he sugerido en la iglesia y me han respondido con entusiasmo. Creo que puede ser el principio de un volver a crear una comunidad que, según me dicen, existió, pero que por ahora aún no ha despertado de su letargo. Estoy dispuesto a estar con ellos y a ver hasta donde llegamos en nuestro compromiso, pues veo que no tienen costumbre de ser acompañados por los padrinos ni a los  padres se les implica en la recepción de los sacramentos. Es algo que hay que crear la costumbre y eso lleva tiempo, pero estoy preparado para hacerlo con ellos y cambiar la situación de la comunidad en un sitio donde es necesario el que se les acompañe.
En Towama las cosas son ordinarias. Los estudiantes de la uni van llegando y asistiendo a misa el domingo y se les llama y se les invita a participar en las actividades. Yo por mi parte también invito a la comunidad a tomar conciencia de la necesidad de hacer catecismo y de realizar otras actividades además de asistir a la misa el domingo.
En la parroquia hay reuniones y encuentros. Los que nos visitan están en la comida, que hoy nos viene de la gente que nos lo prepara tanto en los pueblos como en la parroquia y después de comer me voy a una reunión que por primera vez he convocado de los responsables de las comunidades cristianas, el presidente y el catequista, para ver de programar las ceremonias de la semana santa en los pueblos y también para conocerse y saber lo que cada pueblo es  y lo que hacen.
Cuando estamos en la reunión nos visita Joseph que ha acabado una reunión y va hacia otra, pero que ha querido venir a saludar a los líderes de los pueblos. Están gratamente sorprendidos.
La asistencia ha sido buena, pues de todos los pueblos había gente presente y en el reparto hemos querido dar a cada uno según lo que quería, teniendo en cuenta el problema de que estoy solo como cura y no puedo estar en todos los pueblos a la vez, cosa que comprenden y la distribución se hace sin mayor problema. Sí me doy cuenta de lo muy acostumbrados que están a obedecer y no a organizar…

A la vuelta cenamos y  estamos un rato de sobremesa. Está encendido el generador, pues parece que los problemas de falta de carburante van disminuyendo y la luz sigue ausente. Creo que ha sido un día lleno de actividades y el cansancio nos ayuda a un buen sueño.

sábado, 27 de febrero de 2016

27 de Febrero de 2016

Sábado

Hago la limpieza a conciencia, después de celebrar la misa en la capilla con Samuel, pues Joseph ha ido a decir la misa a las monjas.
Andreas aparece con Benson y tenemos una larga y concienzuda reunión en la que presentamos todo lo que hemos preparado sobre temas de proyectos y desarrollo, comenzando por la casa, siguiendo por el terreno en Towama y luego los pueblos. Esto es el principio de algo que poco a poco se irá preparando de forma que lleguemos a redactar proyectos y que sea un día una realidad lo que programamos. (Andreas es el encargado del programa de desarrollo que los salesianos tenemos en Liberia y Sierra Leona y Benson es quien coordina este mismo programa desde Ghana para la provincia.)
Han aparecido también los de los pozos que desde ayer preparan la entrega del trabajo realizado. (Es una nueva empresa que hemos encontrado, que nos han recomendado y parece que son efectivos y eficaces en su trabajo). Hay tres pozos acabados y con una excelente cantidad de agua, uno en casa al que pensamos poner una bomba solar, que aportan ellos, pero que todavía tenemos que pensar en la instalación de las tuberías y del depósito para el agua; pero ya es algo ver salir el agua abundante y soñar con que sin tardar tendremos agua en casa, aunque sea provisional. El segundo está en nuestro terreno en Towama, donde el año pasado habían comenzado otros y no pudieron acabar. Este año estos nuevos han hecho un trabajo de perforar la roca más de tres metros y han encontrado agua abundante, finalizando el pozo a la espera de que se le ponga la bomba. Y el tercero en una escuela en el pueblo de Balei, donde nos hemos centrado en el trabajo con los maestros de una escuela católica que no reciben ninguna ayuda del gobierno ni de los padres y a los que ayudamos para que la escuela pueda seguir. El agua es abundante y la bomba manual que se ha instalado es la atracción de todos los que por allí pasan. Todo el mundo está encantado del trabajo y nosotros esperamos que esto sea el comienzo de otras muchas actividades que queremos realizar con los alumnos y la colaboración de los padres.
Por la tarde, después de estar con los de los pozos, vamos a la reunión de la parejas en Nagoyon y vistamos también en Tikonko el lugar donde pensamos hacer otro pozo y comenzar con le escuela primario, pero antes de ello tener el preescolar.
A la caída de la noche, nos vemos en casa un momento y vamos después con los que nos visitan a saludar a las mujeres de Manos Unidas que están de paso viendo proyectos que tienen por aquí. Es una velada larga e interesante y v+creeemos que se puede colaborar y es lo que tenemos que ir pensando, presentar algún proyecto.
También nos ha acompañado Coco, el cooperante que conocimos el año pasado y que nos ayudó en el estudio de la situación de las escuelas y que está dispuesto a colaborar con nosotros en el futuro. Está por aquí porque piensa ir a Liberia y lo hará con Andreas y Benson.

Joseph está lleno de proyectos en la parroquia y con reuniones con unos y otros. Creo que las cosas están cambiando profundamente, pero la gente se da cuenta de que son necsarios los cambios y no son algo que nos sea muy necesario.

viernes, 26 de febrero de 2016

26 de Febrero de 2016

Viernes
Voy a rezar con la gente en Towama. No son muchos, pero por lo menos están los que suelen venir y la mayoría comulgan.
Después del desayuno tenemos una reunión de comunidad en la que ponemos a punto lo que vamos a presentar a los que vengan de la oficina de desarrollo. Hay muchas cosas y muchos son los frentes en los que tenemos que actuar, pero es un reto y en ello estamos.
Los de los pozos están acabando su trabajo y se presentan para la instalación de una bomba solar en el pozo de la parroquia, cosa que están haciendo en el momento en el que salgo hacia los pueblos y se queda Samuel con ellos, pues Joseph también ha salido a un encuentro con algunas personas.
La reunión de parejas en Cassama no es de lo más brillante. Hay una sola pareja y varios que han venido solos. Me pregunto si merece la pena el esfuerzo para lo que me ofrecen, pero la paciencia también tendrá su mérito. En Gbalehun hay menos críos que otras veces, me dicen que algunos todavía están en los campos con sus padres. Les doy un calendario de bolsillo de María Auxiliadora y les invito a rezar en casa lo mismo que lo hacemos en la iglesia.
La vuelta a casa está sazonada por la preocupación que tienen algunos de los que me acompañan con la preocupación por los rumores de que hay gente que asalta por la noche en los caminos, pero nada nos sucede.

En casa no hay luz y estamos sin la cocinera que sigue enferma, pero unas latas hacen la cena lo suficiente buena como para disfrutar y dormir tranquilamente.

jueves, 25 de febrero de 2016

25 de Febrero de 2016

Jueves

Voy a rezar con la gente de Mattru. La semana pasada no pude hacerlo y hoy están contentos de verme. Reparto unos calendarios de María Auxiliadora y están encantados. Hay unos veinte que vienen a rezar. Después visito alguna casa y vuelvo con los estudiantes que vienen a Bo. Luego tenemos reunión comunitaria para organizar asuntos de la parroquia, de los pueblos y de los proyectos que tenemos entre manos, pues el fin de semana van a venir a vernos los de la oficina de la capital y queremos tener las cosas claras y saber por donde comenzar.
La cocinera está enferma y para comer nos las apañamos abriendo latas, que ahora como ha llegado el contenedor no tiene demasiado problema encontrar algo potable.
Por la tarde, como el carburante es escaso me quedo en casa y así participo en la adoración que se hace los jueves y que estamos pensando reorganizar y abrirla a que muchos más puedan participar.

Seguimos sin la cocinera y sin luz y nos las apañamos para en la oscuridad encontrar algo para comer, pues tampoco hay carburante para hacer funcionar el generador.