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domingo, 30 de junio de 2019

30 de Junio de 2019

Domingo


Creo que no ha llovido por la noche porque la pista está seca. Por lo menos he dormido bien y estoy en forma. Voy a Rezar a Nagoyon y ya encuentro a gente por el camino que se alegra de encontrar un vehículo que le lleve a destino.

Hoy en Nagoyon la gente llega a tiempo y en cantidad. La misa es de fiesta y les invito a ser misioneros como Pedro y Pablo y también les explico mi no venida de ayer a cuenta de la lluvia.
En Tikonko hay un grupo puedo decir que numeroso y repetimos la misma propuesta además de felicitarles por el trabajo que hacen en la finca y porque parece ser que vamos hacia la creación de una comunidad en el pueblo donde las cosas parecían difíciles.

Paso por la finca y saludo al guardián antes de venir a Towama donde la gente es numerosa y está más bien centrada en la construcción que vamos a empezar en la semana, pero no por ello dejo de insistir en el ser misioneros como Pedro y Pablo.

Vengo a casa y me tomo un plato de arroz y me voy a echar la siesta. Cuando me levanto vuelvo para los pueblos. Me encuentro a dos salesianos que han llegado de Lungi y están con Chris. Les saludo y salgo corriendo, pues el tiempo no es mucho y el camino está dejando que desear cada vez que llueve.

La reunión pasa por los cauces normales, hay intercambio de experiencias y pareceres y veo que están muy acostumbrados a hacer cosas y no decirte lo que pasa y cuando han tomado decisiones y se equivocan, vienen a decirte que hay problemas. Como no es la primera vez, ya no me pilla de nuevo y doy tiempo al tiempo para con perspectiva ver qué hacer al respecto.

Vuelvo a casa antes de que un chubasco nos alcance, pero luego se calma y todos en paz. La luz va y viene y la conexión es regular, pero por lo menos puedo ver las noticias en los periódicos digitales y leer algunos correos.

Los salesianos que han venido van a un acto que tienen fuera y me dicen que nos veremos mañana  para el desayuno y que luego volverán a su destino.

Final de mes y pensamos en Don Bosco y le agradecemos su cercanía en el trabajo que estamos haciendo con la gente de los pueblos.

sábado, 29 de junio de 2019

29 de Junio de 2019

Sábado


Aquí  San Pedro se celebra mañana y hoy lo que celebramos es el Inmaculado Corazón de María, una fiesta mariana que es un sábado. Para la oración hay muy pocos y es que ha llovido y quedan rastros de la lluvia y la gente no se levanta rápido después de una lluvia. Por lo menos para la misa está el grupo de costumbre.

Hago la colada y se desata a llover, que la ropa seque será cuestión de un par de días, pues el ambiente de humedad es grande.

Cuando estaba preparando la salida hacia los pueblos me llama Chris que acaba de llegar y voy a buscarle a la estación donde es complicado coger una moto y además, es que está lloviendo. Por el camino veo que el coche da tirones y llamo al mecánico que me dice que no tiene importancia. Y como veo que la lluvia persiste y es abundante, decido no ir a los  pueblos porque por una parte la gente no va a venir y por otra voy a tener problemas en la pista que están rehaciendo y con la lluvia la cosa patina que es un gusto. Intento llamar por teléfono y avisar de que no iré, pero tampoco hay línea y se convierte en una odisea el poder hablar con los de los pueblos por teléfono, lo mismo que me pasa con los de los pozos, no hay cobertura.

Por suerte hay un momento en que uno de los pozos me llama y nos podemos comunicar y me dice que en el pozo van avanzando. Con los de los pueblos no sé si me han entendido, la comunicación era débil y se entendía mal.

El tiempo que estoy en casa lo dedico la mayor parte a estar en la iglesia, estoy leyendo un libro y me recuerda el comentario de Madre Teresa de Calcuta que dice que es el tiempo mejor empleado el que pasamos en la iglesia. Ya que no he podido ir a los pueblos, por lo menos rezo por ellos que creo que eso también es efectivo.

El día se resuelve en lluvia, a ratos por la mañana y algunos momentos de sol, pero lluvia continua por la tarde, lo que me hace alegrarme de la decisión que he tomado de no ir a los pueblos pues lo habría tenido complicado en el camino. Esperemos que para mañana la pista esté un poco oreada y se pueda pasar sin dificultad.

viernes, 28 de junio de 2019

28 de Junio de 2019

Viernes


He dormido bien y me encuentro en forma cuando suena el despertador. Celebramos la fiesta del Sagrado Corazón y hay un grupito más de gente a la misa, no así para la oración de la mañana. El cielo estaba despejado durante la noche, pero a la mañana había nubes.

Me paso la mañana preparando cosas de los pueblos y esperando a que venga un técnico en motores y en pozos, que llega después de comer, pero eso no me impide darme una vuelta por el mercado y constatar la muy poca fruta que hay y comprarme algunos paños y volver antes de que llueva como anuncian las nubes. No llovió, pero dificultad para volver a casa sí que la tuve, pues cierran la calle por obras, pero no hay ruta alternativa y las motos pasan por donde pueden.

Cuando me avisan de la llegada del técnico me presento en la finca y veo que las cosas están mucho más atrasadas de lo que me imaginaba, pero la paciencia sigue siendo también la fuente de cualquier consuelo. Estoy un rato hablando con él. Parece que el tractor está en forma. El pozo que hicieron tendrán que volver a comenzar porque no tiene agua, las cuestiones que le pregunto de los pozos de los pueblos me las resuelve a distancia y veo que no vale la pena insistir en algo que no le concierne demasiado. Quizás me habían dado muchas esperanzas para algo que no me puede resolver.

Vuelvo a casa y descanso un poco, pero seguido me vienen a ver y ya toda la tarde está en danza, desde llevar a gente a Tikonko hasta ver al de las colmenas, estar un rato con los que han venido a la iglesia, que no son muchos y volver a casa en la lluvia y por el camino que están rehaciendo y donde el vehículo patina y se va para todas partes, pero llego a casa sano y salvo, el guardián me abre la puerta y la lluvia sigue, aunque ahora no con tanta intensidad. Por lo menos me queda la esperanza de que podré dormir a cuenta de lo que ha refrescado con la lluvia.

jueves, 27 de junio de 2019

27 de Junio de 2019

Jueves


Voy a rezar a Mattru. Debería ir con uno de los conectores, pero el paludismo que tiene, le hace que se duerma y no llegue; pero es que también tuve problemas con la conexión por teléfono y no logré llamar para que los interesados estuvieran presentes, así que lo dejamos para otro día.

Estoy en la iglesia rezando y preparando las homilías del domingo y de mañana y sigo teniendo sueño y la memoria me juega alguna pasada. Llamo a gente para ver cómo andan las cosas y voy a ver el trabajo de unas ventanas para la iglesia y doy la entrada para la compra de materiales para el resto.

Después de comer me viene a dar masajes el que venía antes y que hace tiempo que no se presentaba, hoy me llamó y le invité, pues me deja el cuerpo entonado y en forma. Después sigo rezando en la iglesia y sudando, pues no hay brisa que aligere el ambiente pesado. Vienen a ensayar los cantos para la misa un grupo de jóvenes y estoy un rato con ellos en el ensayo.  La adoración y la misa es seguida por un buen grupo de jóvenes y al final se apuntan los del grupo de la Virgen del Perpetuo Socorro y somos unos pocos más que de costumbre en la misa.

Voy a buscar unas plantas de plátanos que me han encontrado y las llevo a la finca para la plantación, ceno con la luz del centro de pastoral que tienen invitados y luego a la luz de la linterna intento hacer la crónica que me queda.

miércoles, 26 de junio de 2019

26 de Junio de 2019

Miércoles


Sigo con los problemas de sueño, pero no me puedo quejar, porque en cuanto me siento por la mañana, me quedo dormido y así durante la noche cuando me despierto leo, si es que hay luz, o rezo estando a oscuras.

Voy a rezar a Towama y les hablo de lo mismo que hable aquí ayer, ser una bendición para nosotros y para los otros. Vuelvo con tiempo para la misa en casa y me doy cuenta de que pocos se acuerdan de lo que les dije ayer por lo que volvemos a insistir en la misma idea de ser bendición para nosotros y para los otros.

Después del desayuno me siento y me quedo dormido un rato y luego paso toda la mañana con subidas y bajadas de unos y otros que llegan y preparando cosas entre medias. Siguen trabajando en la carretera de casa y en la de la finca y pasar a veces se hace complicado, pero todo sea por pensar que un día tendremos asfalto.

Hace calor y se suda, pero por lo menos hoy tenemos agua en la ducha. Me entretengo un rato con las plantas de aguacate que tengo en el vivero de casa y luego hablo un rato con Henry que viene de la finca y se ocupa de los trabajadores. La construcción está casi parada.

Voy al catecismo a Towama y después me acerco a Tikonko donde llevo una colmena para que me la preparen para que las abejas puedan entrar. Estoy hablando un rato con Yambasú, uno de los chavales jóvenes de Tikonko que se prepara para el matrimonio y que puede ser un buen modelo para los granjeros de los alrededores. Es agradable la conversación.

Vuelvo a casa pasando por la finca y al anochecer y amenazando la lluvia, la pista se hace complicada porque incluso a esta hora y de noche las máquinas siguen trabajando.

Como estoy solo no tengo problemas, el generador funciona y a un momento dado viene la luz de la ciudad… pero mi memoria me sigue fallando y he hecho la crónica al día siguiente, pues ayer se me olvidó…

martes, 25 de junio de 2019

25 Junio de 2019

Martes


Me he despertado durante la noche y he rezado un rato antes de volverme a dormir. La temperatura es buena y no hace mucho calor, aunque se nota la humedad que va aumentando a medida que llueve más y más.

Para la oración de la mañana hay un grupo reducido y luego para la misa ya se hace el número de todos los días. Cambio la lectura del Génesis, pido que lean la de ayer para destacar la bendición que cada uno de nosotros debemos ser para nosotros y para los demás y les invito a vivirlo durante la jornada.

Después de desayunar salgo un rato a saludar a la gente que pasa hacia la escuela y a los que salen de la iglesia que han acabado sus devociones, llamo por teléfono y trato de poner en marcha la construcción de Towama. Creo que al final del día he logrado algo pues hemos tenido reunión y le he dado el dinero para que compre los materiales que necesita.

Aparece por casa uno de los curas nigerianos, se pasa un rato viendo la tele y comemos juntos. Como son de Nigeria no conocen a los curas de aquí y se siente a gusto en casa. Hablamos de diversas cosas en la comida y luego me echo la siesta y salgo hacia los pueblos, él se queda viendo la tele.

Paso por la granja donde le guardián me pide dinero para que alguien vaya a tratarse de una malaria. Se lo doy, damos una vuelta por lo que tiene entre manos y puede pasar. Estoy un rato escardando con él entre los plátanos y las papayas y cuando es la hora, llevo a los que trabajan en la finca hacia sus pueblos.

Como llego con tiempo a Balei para el catecismo, me doy una vuelta a pie, pues no hay carretera a ver el trabajo de los pozos. En el primero han quitado los moldes, pero no han sacado el agua, que me prometen que lo harán mañana y en el segundo, después de una buena sudada, les animo a que sigan trayendo arena y piedras para que no tenga que esperar el pocero a cuenta de falta de materiales.
En Balei están en el catecismo y estoy un rato con ellos y les animo a que sean regulares. Hay unos 25 en total y aprenden las respuestas a las oraciones de la misa.

Vuelvo por Tikonko y visito a Seku, el de las abejas y le dejo una colmena para que la prepare para que las abejas puedan venir. Me promete que mañana lo hace.

Recibo al constructor con quien estudiamos el precio de lo que necesita, le doy le dinero y mañana promete que estará en la obra, esperemos que así sea.

La luz se va y se viene y usamos el generador cuando la falta es largo tiempo, lo que me hace levantarme para ir al panel y cambiar el conmutador, pero mientras haya luz,  no me importa le paseo.

lunes, 24 de junio de 2019

24 Junio de 2019

Lunes


He observado que tengo a veces ciertos problemas de memoria, en particular cuando estoy cansado y me he dado cuenta porque me fui a la cama sin hacer la crónica… Hoy he hecho lo que no hice ayer. Es algo que noto en ciertos momentos y que creo debo consultar con el médico, pues veo que me ha pasado varias veces, aparte de otros síntomas que hablan de la vejez.

Es San Juan y también es la conmemoración de María Auxiliadora. Celebramos la fiesta de san Juan que trato de que sea alegre y al final damos la bendición de María auxiliadora. No es que haya habido un número especial de gente, a pesar de la invitación que hice ayer en la homilía.

Estoy un ratito con los que rezan en la iglesia, saludo a los que aún están fuera, desayuno y me voy a ver el vivero que hay en la ciudad para ver los plantones que tienen. Veo que han vendido unos cuantos, pero todavía les queda género que nos puede interesar y veré de venir durante la semana a ver lo que me puedo llevar, pues algunos de los arbolitos que tienen también tienen problemas de enfermedades, los naranjos y limoneros en particular.

Me doy una vuelta por el mercado, pero la fruta es de calidad muy floja y no me decido a comprar. Tengo dos aguacates que me regaló esta mañana una señora y los uniré a alguna lata de las que tengo en el almacén, pues no quiero que la cocinera trabaje sólo para mí y darle descanso en la cocina un par de días creo que es bueno y así se pone al día en otras faenas.

Me vienen a ver de las construcciones y otras personas que tienen interés en hablarme, lo que me hace pasar la mañana entretenido y leyendo y rezando cuando no estoy ocupado con gente.

La misma tónica por la tarde y por el teléfono  me entero de lo que hacen en los pozos y de que el fontanero está de viaje, pues le llamo porque tenemos problemas con el agua.
Con la bendición de María de nuevo nos despedimos hasta mañana.

domingo, 23 de junio de 2019

23 Junio 2019

Domingo


Me levanto en forma, he dormido bien y la lluvia ha refrescado un poco le ambiente. Como voy a decir la misa en casa no tengo prisa y la lluvia hace que las cosas se retrasen y que la gente llegue tarde e incluso para la primera misa bastantes menos que otras veces.

En la homilía hablo del compromiso de venir a misa y comulgar, que nos debe llevar a anunciar a los otros lo que hemos vivido, algo que por aquí no es muy corriente como actitud, pero no por ello dejo de insistir en un tema que no se suele insistir. Por lo menos han escuchado…

La misa no es muy larga y en los anuncios es breve, aunque hay tres colectas y acabamos con tiempo antes de comenzar la siguiente. Saludo a la gente y aprecia el que hayamos rezado alguna cosa en lengua local.

Tanto antes de la primera misa como de la segunda, se reza el rosario, lo que anima a la gente a venir a tiempo y a rezar un rato a la Virgen. Para la segunda misa hay mucha menos gente. Ya no llueve, pero los que no han venido para la primera tampoco vienen para la segunda.

Vuelvo a insistir en el mismo tema del anuncio y del compromiso con los hermanos y les invito a que vengan a l misa durante la semana, en especial las solemnidades que hay.

He acabado cansado en particular con la voz porque el micrófono no funcionaba bien y también el sudor se dejaba notar, pero no tanto como otras veces, pues no me fui a cambiar entre una misa y otra.
Chris se va a predicar un retiro a los Christian Brothers y me deja solo en casa, pero no me preocupa, pues sé lo que tengo que hacer y después de la siesta, aunque amenaza un poco la lluvia, me planto en la finca donde con el guardián empezamos a limpiar las hierbas alrededor de los plátanos y las papayas y luego vemos un sitio para limpiar y poner los anacardos que tenemos en el semillero.

Con una buena sudada y cansado vuelvo a casa, también satisfecho del trabajo realizado y en forma para poder dormir aunque no sea más que por el cansancio.

No hay luz y encendemos el generador, luego viene la luz, y se va, y vuelve, y así está mucho tiempo durante la noche.

sábado, 22 de junio de 2019

22 Junio 2019

Sábado


Me despierto un buen rato durante la noche y luego a la hora de levantarme tengo sueño… Voy a rezar a la iglesia con la gente que sigue sin ser numerosa, pero sí devota.

Me paso el resto de la mañana en casa entre lecturas, preparaciones para los pueblos y el sermón que quiero tener bien preparado para el domingo. También viene un rato el fontanero y me entretengo hablando con él y haciéndole ver que leer es importante. No sabe leer y se ha desanimado porque le parece muy difícil. Está leyendo un rato conmigo y me promete que lo hará con su hija que va a la escuela y ya sabe leer.

Viene a comer un cura nigeriano que ha venido a Bo y recala entre nosotros por Chris que también es nigeriano. Es agradable ver que se sienten a gusto y tienen confianza con nosotros.

Después de la siesta salgo pronto para los pueblos, la pista está practicable a pesar de las obras. Paso por la finca y veo al guardián. Llego a Nagoyon con gente que he encontrado en el camino y, como veo que los maestros no están presentes por lo que visito el pozo de Yeobiama, al que hay que ir a pata durante quince minutos. No me esperaban, pero les alegra el verme y me alegro con ellos porque han salido a la superficie en el hormigonado y estamos en disposición de instalar la bomba para sacar el agua, aunque antes haya que limpiar y curar el pozo del cemento y otros materiales que tiene a cuenta de la construcción.

La vuelta es por el mismo camino y con una buena sudada. Llego a tiempo para la reunión de las parejas que hoy son pocas y me dicen que han tenido trabajo comunitario y por eso algunos no vienen. Me planteo el dejarles por un tiempo a ver qué respuesta dan.

En Tikonko, como tengo tiempo voy a ver al que tiene las colmenas y me acompaña Hassan que viene a pasar el domingo con la familia para recomenzar el trabajo en el pozo el lunes. Mientras estoy con las abejas, comienza ponerse oscuro y llego al vehículo a punto de soltarse a llover. Vengo a la iglesia y encuentro a algunos que están trabajando en el campo, pues cada uno tiene su parcela en la que van a plantar moringa por ahora y después veremos.

La reunión con los presentes es para animarles y hacerles ver el compromiso que tienen de traer a otros que no han venido y que deberían estar presentes. Me prometen que lo harán la semana que viene.

Está medio lloviendo y el ambiente es de que va a seguir así. Varios que están en la pista se alegran cuando me paro y les recojo en el vehículo y a Hassan le acerco a su casa y le doy un paquete de galletas que tengo en la mochila. Imagino que será la fiesta cuando llegue a casa.

Cena, noticias, crónica y cerramos el día.

viernes, 21 de junio de 2019

21 de Junio de 2019

Viernes


Paso una noche rara, no he dormido bien y por la mañana tengo sueño. Quiero ir a rezar a Tikonko y comenzamos porque llueve y luego no tengo carburante y la gasolinera no abre antes de las seis y cuando abre me dicen que no tienen… Voy a otra y está cerrada. a otra más y está precintada… Sin saber muy bien a donde ir me acaban ofreciendo l que necesito en el mercado negro… Como es aún de noche, no me lo pienso mucho y compro el mínimo que me pueda llevar a los pueblos.

Me estaban esperando, a pesar de llegar tarde, Les explico lo vivido, además de la dificultad de la pista, que no es poca, entre arreglos y lluvia, la cosa no es fácil de pasar.

Después de la misa voy a Balei y veo que los críos van viniendo a la escuela. Habíamos quedado en que el conector me llevaba a ver el pozo en la moto, pero no ha aparecido, imagino que a cuenta de la lluvia, y me voy a pie. Me alcanza cuando llego al pueblo, donde estamos un rato con la gente y pidiéndoles que traigan piedra, que es lo que se necesita para el hormigonado del pozo. Creo que van haciendo el trabajo, aunque lento y les cuesta.

Vuelvo a Balei, estoy con los maestros y alumnos, paso por la finca, traigo a gente en el vehículo y a casa llego con Henry el que trabaja con nosotros y se ocupa de los granjeros. Nos ponemos de acuerdo con el constructor que vendrá a ver los restos de terrazo que tenemos que llegaron en el contenedor y que emplearemos en la nueva construcción.

Después de comer estoy un rato leyendo, se nubla, llueve, luego hace sol… Hago la colada y sigue lloviendo, con lo que ir a los pueblos, no merece la pena lo que te vas a encontrar. Sigo leyendo, preparando cosas de los pueblos, estudiando lengua local y a la hora de la oración nos encontramos ne la capilla. Cena y noticias completan el día.