Celebramos
la misa por la mañana y después emprendemos las tareas de limpieza de los
sábados. Yo le dedico un buen rato al estudio de la lengua volviendo a ver lo
que hemos trabajado junto con el profesor.
Philip se vuelve
a la capital y nosotros esperamos la llegada de Uba, que lo hace casi a la media
noche. Contentos de encontrarnos de nuevo y con bien.
Hoy no he ido a los pueblos, pues no tenemos medio de locomoción y como
la reunión de las parejas se hace por la tarde, si espero hasta que acabemos se
nos va a hacer problemático volver en una moto, pues no te dejan circular más
tarde de las seis. Por ello he preferido estar en casa sin procurarme problemas
ni para mí, ni para quien me iba a conducir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario