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viernes, 4 de noviembre de 2016

4 de Noviembre de 2016

Viernes

Mucha agua y poca luz. No sé lo que pueda pasar, pues solíamos tener más tiempo de luz cuando había agua y ahora que llueve…

He tenido un rato de clase con el profe, pero se le ve que está muy débil y, aunque viene a clase, lo hace más porque rece por él que por venir a clase. Yo me doy cuenta y leemos un rato y rezo un buen rato por él… Tienen mucha fe en la oración que el cura hace por ellos y no seré yo quien se la quite…

Después de comer y echar la siesta, me preparo para los pueblos, que hoy toca camino largo y complicado, pero las cosas funcionan y más estando lleno de gente que va de un sitio para otro y que montan en el vehículo en cuanto te paras.

En Cassama he ido a la casa de una pareja en la que la mujer no viene a rezar. Cuando se ha dado cuenta de que estoy dispuesto a juntar a los otros en su casa, ha optado por venir a la escuela, que es donde nos juntamos, ya que no hay sitio de oración. Hablamos un buen rato de las relaciones entre parejas y les tengo que forzar para que comuniquen que hacen algo juntos, lo que me hace pensar la gran tradición que tienen de vivir aislados y sin compartir y el camino que tenemos que recorrer para llegar a que compartan experiencias y vivencias.

En el pueblo siguiente hay ambiente, pues han preparado un baile para la noche y está alrededor de la escuela. Me sorprende la capacidad que tienen de organizar lo que les interesa y el poco interés que ponen en otras cosas, pero así se hace y así hay que vivirlo y animar a los que tienen buena voluntad de hacer algo por los demás.

Les hablo de rezar, que la oración nos da nueva vida y nos convierte en resucitados y me prometen hacerlo durante la semana y compartirlo la que viene. Y con ello volvemos hacia casa y hoy me encuentro con unas cuantas motos que vienen del pueblo de al lado y que van al baile que han organizado.

El camino largo y complicado, pero con paciencia se anda. Hoy ha habido buena conexión y he recibido correos y noticias sin dificultad. He logrado enviar noticias y fotos y espero que Loli las ponga en el blog cuando pueda.

jueves, 3 de noviembre de 2016

3 de Noviembre de 2016

Jueves

Amanecemos en las tinieblas. Lo mismo nos pasa en la iglesia, que hay una avería en el generador y el electricista que lo suele reparar está en el hospital, así que funcionamos con linternas. Hay algunos para la adoración, ya que la misa es por la tarde.

Yo he ido a un pueblo y tengo la sensación de que está lloviendo de forma importante, pues los arroyos van llenos y durante el día estoy en la iglesia rezando y disponible por si hay confesiones, salvo la comida y un rato que echo la siesta, pues tampoco he logrado dormir bien anoche y me siento cansado. Por suerte cuando duermo un rato tengo la sensación de descansar y me levanto en buena forma.

El día se presenta nublado y se suda con facilidad y la ropa que he puesto en la cuerda no ha secado en todo el día a cuenta de la humedad del ambiente.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

2 de Noviembre de 2016

Miércoles

Voy pronto por la mañana a los pueblos. Esta vez empiezo por Towama, donde algunos van viniendo y no son muy numerosos, pero por lo menos están. Finalizada la misa, voy a Tikonko, donde las cosas no están preparadas y opto por ir a Nagoyon, el pueblo siguiente. Allí la gente está a la hora y vienen los alumnos de la escuela. Celebramos la misa en el cementerio y la asistencia es de los alumnos de la escuela, los que vienen regularmente a rezar y además hoy hay un grupo de gente del pueblo que son musulmanes, pero que también han venido con nosotros, pues el cementerio es común. Aprovecho la ocasión y les hablo de rezar a Dios y de hacerlo juntos, y como tengo a varias parejas que rezan juntos y a quienes todos conocen, son ellas las que dan testimonio de lo que vale la pena rezar. Intento hacer catecismo en todos los momentos que puedo.

En Tikonko, cuando vuelvo, me están esperando. Las disculpas son varias, pero no vale la pena discutir. Si me han esperado es porque tienen interés y me voy con ellos en procesión hasta una fosa común que hay al lado del mercado y en la que están enterrados un grupo de los de la guerra. No pregunto nada, pues creo que no es cuestión de hurgar en algo que no vas a sacar nada en claro y que a lo mejor revuelves lo que no quieres. Celebro la misa en un sombrajo que han preparado. El sol calienta y pica de nube, pero yo me tomo mi tiempo para hacer catecismo y explicar la necesidad de conocer a Jesús, de rezarle con constancia y de animar a los presentes a crear una comunidad de gente que reza. Esperemos que surja esa comunidad que por ahora no está aún establecida.

Lo que pensaba que iba a ser un rato por la mañana, se ha convertido en toda la mañana y cuando vuelvo a casa estoy cansado, pero contento del tiempo empleado y de la buena disponibilidad de los participantes.

Comemos, me echo un rato la siesta y vamos al cementerio, donde estamos invitados a rezar por los difuntos. Una misa presidida por el obispo y donde nos toca estar a medio sol que te quema de lo lindo. La cosa ha estado bien, no muy larga y con invitación a la gente para que recen por los difuntos del cementerio, que es enorme y del que se ha limpiado una zona donde nos hemos reunido.



En casa me cambio la ropa y hago la colada, pues hay camisetas cargadas de sudor, lo mismo que el alba y la estola. Por suerte hay luz y la lavadora funciona. Pero antes de acabar de lavar, se fue la luz y ya no volvimos a tenerla hasta el día siguiente.

martes, 1 de noviembre de 2016

1 de Noviembre de 2016

Martes

Los Santos.

Mientras los demás dicen misa en casa en la parroquia y en Madonna, yo voy a Nagoyon, donde me esperan ya algunos a la hora que llego, cinco y media, y he salido un buen rato antes, que el camino está mojado, pues ha llovido durante la noche. Da gusto ver el interés que tienen y cómo acuden de noche desde los pueblos de los alrededores y por senderos, que no son caminos, que los he recorrido andando.

Celebramos el día de los santos y preparo la venida de mañana para los difuntos, además de reunirme con los maestros y traer una carga de gente que me encuentro en el camino, en especial los estudiantes que van a clase y que cada día tienen que recorrer distancias considerables.

En casa seguimos sin luz y voy al mercado y a hacer fotocopias. Leo, estudio y a la hora de comer el coci nos presenta una variedad de platos que están bien preparados, pero mezclas muy al estilo inglés.

Como ayer no dormí bien y además me he levantado temprano, me echo un rato la siesta y logro dormir y tener la sensación de descanso. Sigo leyendo y sudando y en un momento que viene la luz, pongo la lavadora, pues hay ropa acumulada. Por suerte con un programa corto, ha acabado antes de que se vaya la luz de nuevo.



Rezamos, cenamos, sin luz y luego se van fuera a ver los partidos en la tele. Yo me quedo a la luz del libro electrónico leyendo un poco de historia.

lunes, 31 de octubre de 2016

UNAS FOTOS DE OCTUBRE

31 de Octubre de 2016

Lunes

La mañana amanece tranquila y después de misa tengo un rato de clase con mi profe de lengua. Se le ve cansado, pues ha estado unos días enfermo, pero la buena voluntad la tiene y me ayuda mucho el hecho de leer, pues da los tonos que a veces me pueden resultar difíciles y eso me hace sentirme seguro a la hora de leer en la iglesia.

Joseph va a saludar a alguien a una casa y Sergej, que ha dicho la misa en Madonna, viene para el desayuno. Seguimos sin luz y a la espera de que el electricista venga, pero es que el que suele venir está en el hospital y por eso tarda en venir otro.

Como cada lunes tenemos reunión comunitaria. Nos pasamos amplio rato viendo temas de horarios y distribuciones de tareas, que es necesario cuando estamos comenzando y tratando de adaptarnos a las nuevas situaciones en las que nos encontramos. Hay buenas perspectivas de que lo que llevamos entre manos salga adelante y conscientes de ello, damos gracias a Dios y le pedimos a don Bosco que en el día en que nos acordamos de él, nos ayude en nuestro trabajo.

Después de la reunión voy al mercado y veo la diferencia que hay entre el cambio de moneda que da al banco y lo que te ofrecen en la calle… En el banco lo oficial es de cinco mil cuatrocientos leones por un dólar, mientras que en la calle el cambio es de siete mil cuatrocientos, algo que es muy de considerar, pues en mil dólares que cambies en la calle, te da para comprar cuatro toneladas de cemento…

Cuando vuelvo me paso por el colegio en el que vamos a inscribir a los maestros para saludar al director y comunicarle que estamos en el trabajo preparatorio. Está contento de lo que vamos haciendo y me anima a seguir en ello.

Joseph ha tenido una misa de funeral y no está en la comida. El coci nos ha calentado algo de lo que nos dieron ayer, pues los domingos nos suelen traer la comida algunos feligreses y el arroz con pollo está en su punto, la carne bien cocida, el arroz suave y no muy picante. Por lo menos hemos comido a gusto y estamos contentos.

Duermo un rato y también leo. Ya se nos ha ido la luz y toca sudar lo que quieras, pero se puede sobrellevar. Caen unas gotas, pero no llega a refrescar el ambiente.

Asisto al rosario en la parroquia, que es el último día y hay algo especial y después cenamos y tenemos la suerte de que nos vuelve la luz, con lo que puedo hacer los trabajos pendientes en el ordenador que ayer no pude hacer.

Y como último día del mes, creo que es el buen momento para dar gracias a Dios por lo que hemos vivido y darnos cuenta de que tenemos un mes que se nos presenta lleno de retos y actividades, que ponemos en las manos de Dios para que lo bendiga y lo llene de buenas cosas como ha hecho con el que finalizamos ahora.

domingo, 30 de octubre de 2016

30 de Octubre de 2016

Domingo

Temprano me despierta el teléfono… Hay quien tiene problemas para saber el camino y hago lo que puedo por ayudarle. Después de rezar y desayunar saludo a los que ya han venido para la misa y me voy a Madonna, la otra cuasi parroquia que nos han confiado. Será la primera vez que me encuentre con ellos y además viene el obispo para instalar un nuevo sagrario que hemos traído desde Lungi, el otro sitio donde estamos los salesianos cerca del aeropuerto.

Cuando llego ya hay unos cuantos que están presentes y voy viendo lo que han preparado para la misa. Veo que los vasos sagrados no están limpios y busco quien los pueda limpiar, aunque las cosas no dan para mucho. La gente va llegando y al final aparece el obispo casi en punto. No es normal, pues suele estar presente con tiempo. La realidad es que tiene un catarro considerable y cansancio acumulado de ayer, pero a pesar de todo se toma el tiempo de hacer las cosas, comenta ampliamente lo que se hizo ayer en la peregrinación, viene detenidamente sobre el mensaje de evangelio del día, y dedica un rato a explicar lo que va a hacer más tarde, la instalación de un sagrario. Me parece que la catequesis que ha hecho es muy buena, además de que veo que la gente le sigue con atención y no me da la sensación de ser largo, cosa que no es fácil.

Después de misa me quedo un rato para ver las actividades que se hacen en la parroquia y me da buena impresión. Hay reuniones de varios grupos y también catecismo, además de otros que rezan en grupos.

Finalizado el programa, me vuelvo a casa a la espera de comer y prepararme para la reunión de la tarde, pero me llegan con la noticia de que alguien en un pueblo ha muerto, el señor que había visitado varias veces esta semana y que están las cosas dispuestas para el entierro. Como tengo poco tiempo. Salgo de inmediato y hago el entierro, pues la gente estaba esperando a que llegara. Era un señor que había sido maestro y catequista y que seguía dirigiendo la oración en la comunidad. Hay mucha gente y siguen con atención los comentarios que les hago, pues he tenido tiempo de conocerle y saber algo de su actividad.

Acabada la ceremonia en la iglesia, el vehículo del cura lleva el cadáver al sitio donde se va a enterrar. Hay una caja que es reutilizada y que ya he visto otras veces. En la tumba, que ha sido preparada con esmero, se entierra el cadáver envuelto en un paño blanco, se le cubre con trozos de madera y se echa encima la tierra.

Concluido el entierro voy a otro pueblo para la reunión que tenemos con los líderes de las comunidades de los pueblos y esta vez hemos convocado también a los directores de las escuelas, pues algunos son también de los responsables de las comunidades. Y es que estamos a punto de empezar el trabajo con los maestros comunitarios, los que no tienen título y quiero llamar a los responsables de las escuelas donde ellos trabajan para que sean conscientes de lo que vamos a hacer y que colaboren en lo que puedan.

La reunión transcurre por los caminos normales. Hay informaciones, comentarios, propuestas y al final los del pueblo invitan a todos a un plato de arroz con pollo y unas bebidas, gesto que me parece bueno por parte de los que reciben, pero que no quiero que se repita cada vez que nos encontremos, pues implica mucho gasto.

Creo que los maestros están contentos y también los demás, pues siempre hay comentarios y planes que ayudan a unos y otros. Ha venido a la reunión Joseph, el otro salesiano cura, a pesar de estar cargado de trabajo, y ha tenido una intervención acertada animando a la gente.

Cuando acabamos, me he llevado a su pueblo a alguien que había venido andando veinte kilómetros, desde Cassama, pero también los de más cerca han aprovechado el viaje y así todos contentos. Y a la vuelta me he parado en dos sitios para rezar el rosario en dos comunidades que me habían visto pasar y esperaban a que volviera para que rezara con ellos, con lo que volví a casa más de las nueve. Por lo menos el día me ha dado de sí para muchas cosas y a pesar de las más de catorce horas, no me siento especialmente cansado y sí estoy contento del trabajo del día.

Hemos estado todo el día sin luz y esperemos que mañana podamos encontrar el sitio en el que hay la avería, pues es algo en casa, pero que el domingo no ha habido tiempo de arreglar, pues no hemos estado en casa.

sábado, 29 de octubre de 2016

29 de Octubre de 2016

Sábado

Han ido en peregrinación a Makeni, la ciudad importante del norte del país. Es la conclusión del año de la misericordia y hay asuntos que resolver en aquel sitio. Se trata de restañar heridas y hacer volver a la normalidad asuntos que no han sido fáciles de manejar, pero el obispo de nuestra diócesis, el presidente de la conferencia de los obispos, es una persona de valía y creo que afronta los problemas con decisión y acierto.

También va Christian, que viajará el domingo desde Lungi hacia Ghana conde tiene reunión con los compañeros de curso durante dos semanas, son las sesiones de formación que tienen los trienales y en las que todos participan, aún si los desplazamientos son costosos.

Yo no he ido y por eso voy a decir la misa en Madonna donde no hay mucha gente, pero sí están los asiduos del momento, ya que también es día de limpieza y muchos estás en sus puestos barriendo y adecentando el barrio.

Tengo al cocinero a disposición y me prepara unas lentejas que en cuanto me descuido ha mezclado con el pescado que acaba de freír y con el picante correspondiente… Para él la comida es “pasta y salsa” y la pasta hoy era el arroz blanco y la salsa, todo lo demás… Por eso ha metido todo en un mismo sitio… Paciencia, otro día será mejor. Por lo menos las lentejas están bien cocidas y con pepino y cebolla tienen su sabor, pero el pescado y las espinas, además de lo picantes que están, me ayuda a mantener la forma y no dejarme ir de la gula.

Por la tarde cuando los otros vienen aprecian la mezcla. Quizás es que venían con hambre, aunque también es verdad que el sabor era bueno.

Por la tarde he ido a la reunión de parejas y antes me encuentro con los maestros que no tienen título. Me importa motivarles y hacerles ver que lo de las parejas es una opción importante a la hora de pensar la elección que van a hacer de trabajar y estudiar al mismo tiempo. Veo que están interesados, lo que me anima a seguir con ellos adelante. Hoy no ha habido muchos en lo de las parejas, pero por lo menos los que han estado han hablado y yo creo que les ha sugerido una oportunidad de cambio en sus vidas.

Finalizo la reunión y voy al pueblo siguiente al catecismo, que hoy no puedo seguir, pues tengo a la gente que me espera para la misa en la parroquia, ya que los otros curas no están y hay misa el sábado que es fin de mes. La realidad es que hay dos personas para el catecismo y les saludo y salgo hacia la parroquia.

El camino es largo por lo malo de su estado, pero además creo que he tenido mucha suerte, pues al llegar a la ciudad, se ha desatado una lluvia que parecía un diluvio, pienso que he tenido suerte porque si esta lluvia me pilla en el pueblo, lo hubiese pasado mal para venir a casa.

Cuando llego sigue el diluvio y en la iglesia hay media docena de personas y no me esperaba otra cosa, pues la lluvia hace que la gente no salga de casa. La misa transcurre por sus cauces, la lluvia impide que nos oigamos, pero siendo pocos y estando cerca, nos apañamos.

Estoy contento de estar en casa, me dedico a leer y preparar coas para mañana y, cuando veo que el tiempo se va a legando y los que han ido a Makeni no llegan, opto por irme a dormir, pues mañana me espera día largo. Como ha habido agua y ha refrescado, se puede dormir sin problemas, aunque se nos ha ido la luz y parece que tenemos una avería en casa…

viernes, 28 de octubre de 2016

28 de Octubre de 2016

Viernes

He logrado dormir, pero se notaba el calor y sudando se descansa con cierta dificultad, pero a ello nos vamos acostumbrando. Tampoco hay luz y usamos la linterna. En la misa el generador suple lo que no nos dan desde la compañía de la luz. La asistencia es numerosa y es que es san Judas y hay un grupo de sus devotos que hoy han venido a celebrar el santo patrón.

Después del desayuno, limpio un poco la habitación y organizo la ropa que se me va acumulando y voy a ver al cura de la parroquia de la entrada de Bo. Por suerte esta vez le encuentro y, mientras desayuna, tenemos un rato de amable charla. Le veo con una actitud muy abierta y con ganas de saber de los pueblos, lo que contrasta con otras experiencias anteriores y me alegro de sus comentarios. Quedamos de vernos de nuevo.

Estamos haciendo tiempo para que lleguen los de los proyectos, Andreas y Marta y me doy una vuelta por donde hacen las formas, recordando los comienzos. Hoy me parece que las cosas están organizadas y que marchan, aunque se pueda organizar mejor y sacar más partido, pero por lo menos la cosa marcha. También es una de las actividades que hago visitar a los de los proyectos cuando llegan, para que vean que lo hacemos producir.

Cuando llegan Andreas y Marta, es la hora de comer y es lo que hacemos y después tenemos el tiempo de reunión que necesitamos, casi dos horas, en las que hablamos del posible proyecto de plantación de moringa en nuestro terreno y en pueblos. Es algo que hay que reflexionar y decidir sin prisas, pues es algo que nos va a llevar mucho tiempo y energías y la comunidad tiene que tener las cosas claras en el momento de las opciones.

Dejo a los venidos entrevistando a alguien que puede colaborar con nosotros y salgo hacia los pueblos. El camino está deteriorado y hay que tomarlo con paciencia, pero todo se anda, y lo que más me agrada es ver la sonrisa de todos y cada uno de los que montan en el vehículo durante el viaje.

En Cassama la gente se hace un poco de rogar y nos son numerosos, pero no me puedo quejar, pues creo que hay buena voluntad y necesitan más tiempo para responder. Siguen sin prisa y no tienen mucho interés por el rosario, que me dicen que no lo rezan en este mes de octubre. En el pueblo siguiente, Gbalehun, nos reunimos en una casa y rezamos el rosario. Hay un grupo de casi cincuenta, la mayoría críos de los que van a la escuela y uno de los maestros comunitarios que ha venido a saludarme y que espero nos entendamos para comenzar el curso de maestros.

La vuelta a casa es laboriosa y lenta, pero animada por alguien que viene conmigo desde el primer pueblo y con quien mantengo buen nivel de conversación sobre lo que me dice de la comunidad de su pueblo y de lo que le sugiero para mejorar la situación.

En casa hay luz y además de conectarme, trato de ponerme al día en la crónica y otras ocupaciones que tengo en el ordenador.

jueves, 27 de octubre de 2016

27 de Octubre de 2016

Jueves

En la iglesia hay exposición del Santísimo, mientras yo voy a rezar a Mattru y después tengo encuentro con los que han venido. Sigo esperando que estén disponibles para el catecismo y veremos a ver hasta donde llegamos con ellos. También voy a visitar al señor mayor que está enfermo, que hoy me da mejor impresión que la otra vez.

De vuelta a casa, desayuno y me tomo mi tiempo para estar en la iglesia leyendo las lecturas y preparando los esquemas de la homilía, además de leer y adorar un buen rato.

La comida no está a la hora, pues el coci ha tenido problemas con el gas y al cocinar con carbón la cosa es más lenta. Por lo menos lo que nos presenta es aceptable y se puede comer que es lo importante. Comemos todos juntos, algo que no suele ocurrir todos los días.

Por la tarde sigo en la iglesia y hoy vienen también muy pocos a la adoración y a la misa. Los que han rezado el rosario no pasan de la quincena. Esperemos mejores tiempos.

La noche se hace sin luz, luego viene un rato y pronto se va. Hay correos que no he logrado descargar, pues también la conexión es lenta y débil.