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jueves, 10 de noviembre de 2016

10 de Noviembre de 2016

Jueves

Voy a rezar a Mattru, el pueblo donde me encuentro con la gente viniendo en procesión con fardos en la cabeza, y las cosas siguen el mismo ritmo. Seguiremos teniendo paciencia.

En casa me paso la mañana y buena parte de la tarde en la adoración, lo que me da tiempo para leer, rezar y pensar en no sé cuantas cosas. También aprovecho que estoy en casa para que el mecánico repare el coche. Y más tarde voy a decir la misa y a rezar en la otra iglesia que también tienen la misa por la tarde y hay adoración. Hay un grupito de una veintena de personas y el ambiente es familiar.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

9 de Noviembre de 2016

Miércoles
Voy a decir misa a un pueblo y nos encontramos el grupito de siempre, cosa que me confirma el interés que tienen por la misa y espero que otros se vayan sumando con el tiempo. Después voy a visitar al hospital a un cura que ha tenido un problema serio de salud y desde luego que está en mal estado. Los dos que hemos ido a verle nos hemos quedado sin palabras. Hemos rezado y que Dios nos dé lo que tenga que venir.

No he encontrado al mecánico en el taller, pero sí he ido a ver a gente de la administración que trabaja en lo de los árboles. Buenas palabras y no mucho más. Pero también hay que saber tener paciencia. He visitado a un enfermo de un pueblo que ha venido a la ciudad y nos hemos alegrado mucho de vernos.

He dado una vuelta por el mercado, he comprado alguna cosa y he vuelto a casa donde intento hacer hojas para listas de alumnos que pienso que necesitaremos con los maestros y eso en el ordenador lleva largo tiempo.

martes, 8 de noviembre de 2016

8 de Noviembre de 2016

Martes
He cambiado el turno de ir a los pueblos, pues después de la misa quiero encontrarme con los maestros. Llego un poco tarde, porque en el camino me encontré con un camión que intentaba bajar una cuesta y no tenía frenos… Para qué contar la aventura. Por lo menos logré salir del trance y seguir adelante.

En la iglesia ya me estaban esperando y había un buen número, entre ellos los maestros con quienes me encontré después durante un rato en la escuela y les di el impreso para rellenar para comenzar las clases en el colegio universitario. Estaban fuera de sí de contentos, pues algo que no han podido hacer hasta ahora, se les presenta de repente como una posibilidad muy real. Les he dicho que ellos valen mucho más que el dinero que pueda costar una matrícula y que ellos son capaces de muchas mejores cosas, haciéndoles ver que lo que nos interesa en serio son los críos que ellos van a educar y eso es lo que tenemos que tener siempre presente. Creo que están emocionados y muy motivados. Veremos a ver por donde van las cosas luego.

Después de la reunión y saludar a los alumnos, fui a otra escuela a saludar a los alumnos y dar también el formulario de inscripción a los maestros. Me pareció que también aquí estaban muy contentos con lo que les ofrecía y espero que en reuniones sucesivas las cosas vayan por el mismo camino.

De vuelta estuve con el mecánico para reparar alguna cosa en el coche y he pasado mucho rato del día a la sombra del ventilador, pues hace calor y hay humedad. Menos mal que Hemos tenido luz bastante tiempo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

7 de Noviembre de 2016

Lunes

Hemos comenzados las rotaciones semanales y me toca ir a donde dije misa ayer. Llego un rato de tiempo para que me vean y si alguno quiere algo me tiene a disposición.

Después del desayuno tenemos la reunión comunitaria en la que vemos la necesidad de encontrarnos y tratar muchos temas tanto de las cosas de la casa como de la parroquia y ver también la estrategia a seguir en cada caso.

El cocinero se va desenvolviendo cada vez mejor, aunque hoy nos presenta comida de la que nos han preparado ayer. Yo aprovecho que hay luz para poner la lavadora y seguir quitando el olor a húmedo en la ropa de la cama.

Por la tarde recibimos un correo en el que el provincial nos anuncia su visita para dentro de dos semanas, pero una visita que es de sólo un día. Poco es, pero por lo menos viene. También hablo con Andreas, el encargado de la oficina de desarrollo, que han venido de Austria y tenemos que ver cuando nos podemos encontrar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

6 de Noviembre de 2016

Domingo

Como hemos decidido turnarnos en el servicio de las misas, hoy voy a la cuasi parroquia, mientras los otros van uno a los pueblos y el otro está en casa. La misa está animada y, como de costumbre la gente llega tarde, cosa a la que hay que dar tiempo y hacerles saber que respetaremos el horario. Es algo que ya hemos vivido en otros sitios y la paciencia y la regularidad ayudan a tomar conciencia a los que llegan con retraso.

La asistencia es buena y la relación agradable y me sorprende que al final del sermón han aplaudido y me ha sorprendido mucho más cuando en la oración dominical alguien ha comenzado a recitarla en lengua local y he tenido tiempo de hacerme con el misal y seguir leyendo en su lengua, algo que no se esperaban y que les ha hecho aplaudir de nuevo… Creo que se han llevado una buena impresión y espero con la fuerza de Dios estar a la altura de lo que me piden…

En casa hay reunión después de la segunda misa de un grupo de jóvenes de las diferentes parroquias, pero que lo hacen aquí. Les hemos proporcionado los víveres para la comida y me invitan a estar con ellos. Les acompaño durante un par de horas y les doy orientaciones de lo que he visto en ese grupo en el tiempo que llevo por aquí y les animo a integrarse en actividades en la parroquia y a seguir el catecismo de forma regular.

Por la tarde estoy en casa y un rato logro hablar con la familia a través de skype. Luego tenemos la oración y la cena. La luz viene y se va.

sábado, 5 de noviembre de 2016

5 de Noviembre de 2016

Sábado

La mañana amanece tranquila, aunque está nublado y, como otros días, sin luz. En la misa hay tres bautizos de bebés y un grupo que les acompaña. Tenemos luz por el generador y al final de la mañana encuentro en la catedral para los niños que celebran la santa infancia, una misa presidida por el obispo y con actividades lúdicas.

Por la tarde voy a los pueblos. Primero tengo reunión con los maestros con los que estoy preparando la inscripción en el colegio y luego con las parejas. Llego un rato antes y voy a ver el trabajo que están haciendo a mano, un camino hacia uno de los pueblos que no tienen… Es todo un reto ver que están haciendo a mano y con herramientas antediluvianas un esfuerzo sobrehumano de arrancar raíces de árboles y nivelar la tierra… Y cuando han acabado, van a lavarse y vienen para la reunión… Y la reunión es interesante, pero se caen de cansancio…

Ha sido bonito ver más de veinticinco adultos por primera vez en la reunión de parejas y un pueblo que piden que vayamos a hacer la reunión con ellos y un señor mayor que ha asistido él solo durante un año a las reuniones, que hoy se ha presentado con su esposa, que hacía años que habían decidido vivir separados… Cuando hizo la presentación, los otros aplaudieron y le felicitaron contentos… Son esas experiencias que vives de vez en cuando y que te hacen dar gracias a Dios porque ves que sigue actuando en nosotros y nos cambia, nos transforma y nos resucita, siempre que creamos en que lo puede hacer y eso es lo que han dicho los que rezan juntos, que Dios está con ellos y les da una nueva vida y que la resurrección no es para mañana, que eso pasa cada día que lo creemos…

En el otro pueblo, como la lluvia ha sido abundante, no encuentro la gente para el catecismo, lo que me permite llevar a su pueblo a algunos que han venido a la reunión. El camino sigue en mal estado, pero despacito y buena letra, todo llega a terminarse y me encuentro en casa cuando la lluvia ha cesado.

viernes, 4 de noviembre de 2016

4 de Noviembre de 2016

Viernes

Mucha agua y poca luz. No sé lo que pueda pasar, pues solíamos tener más tiempo de luz cuando había agua y ahora que llueve…

He tenido un rato de clase con el profe, pero se le ve que está muy débil y, aunque viene a clase, lo hace más porque rece por él que por venir a clase. Yo me doy cuenta y leemos un rato y rezo un buen rato por él… Tienen mucha fe en la oración que el cura hace por ellos y no seré yo quien se la quite…

Después de comer y echar la siesta, me preparo para los pueblos, que hoy toca camino largo y complicado, pero las cosas funcionan y más estando lleno de gente que va de un sitio para otro y que montan en el vehículo en cuanto te paras.

En Cassama he ido a la casa de una pareja en la que la mujer no viene a rezar. Cuando se ha dado cuenta de que estoy dispuesto a juntar a los otros en su casa, ha optado por venir a la escuela, que es donde nos juntamos, ya que no hay sitio de oración. Hablamos un buen rato de las relaciones entre parejas y les tengo que forzar para que comuniquen que hacen algo juntos, lo que me hace pensar la gran tradición que tienen de vivir aislados y sin compartir y el camino que tenemos que recorrer para llegar a que compartan experiencias y vivencias.

En el pueblo siguiente hay ambiente, pues han preparado un baile para la noche y está alrededor de la escuela. Me sorprende la capacidad que tienen de organizar lo que les interesa y el poco interés que ponen en otras cosas, pero así se hace y así hay que vivirlo y animar a los que tienen buena voluntad de hacer algo por los demás.

Les hablo de rezar, que la oración nos da nueva vida y nos convierte en resucitados y me prometen hacerlo durante la semana y compartirlo la que viene. Y con ello volvemos hacia casa y hoy me encuentro con unas cuantas motos que vienen del pueblo de al lado y que van al baile que han organizado.

El camino largo y complicado, pero con paciencia se anda. Hoy ha habido buena conexión y he recibido correos y noticias sin dificultad. He logrado enviar noticias y fotos y espero que Loli las ponga en el blog cuando pueda.

jueves, 3 de noviembre de 2016

3 de Noviembre de 2016

Jueves

Amanecemos en las tinieblas. Lo mismo nos pasa en la iglesia, que hay una avería en el generador y el electricista que lo suele reparar está en el hospital, así que funcionamos con linternas. Hay algunos para la adoración, ya que la misa es por la tarde.

Yo he ido a un pueblo y tengo la sensación de que está lloviendo de forma importante, pues los arroyos van llenos y durante el día estoy en la iglesia rezando y disponible por si hay confesiones, salvo la comida y un rato que echo la siesta, pues tampoco he logrado dormir bien anoche y me siento cansado. Por suerte cuando duermo un rato tengo la sensación de descansar y me levanto en buena forma.

El día se presenta nublado y se suda con facilidad y la ropa que he puesto en la cuerda no ha secado en todo el día a cuenta de la humedad del ambiente.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

2 de Noviembre de 2016

Miércoles

Voy pronto por la mañana a los pueblos. Esta vez empiezo por Towama, donde algunos van viniendo y no son muy numerosos, pero por lo menos están. Finalizada la misa, voy a Tikonko, donde las cosas no están preparadas y opto por ir a Nagoyon, el pueblo siguiente. Allí la gente está a la hora y vienen los alumnos de la escuela. Celebramos la misa en el cementerio y la asistencia es de los alumnos de la escuela, los que vienen regularmente a rezar y además hoy hay un grupo de gente del pueblo que son musulmanes, pero que también han venido con nosotros, pues el cementerio es común. Aprovecho la ocasión y les hablo de rezar a Dios y de hacerlo juntos, y como tengo a varias parejas que rezan juntos y a quienes todos conocen, son ellas las que dan testimonio de lo que vale la pena rezar. Intento hacer catecismo en todos los momentos que puedo.

En Tikonko, cuando vuelvo, me están esperando. Las disculpas son varias, pero no vale la pena discutir. Si me han esperado es porque tienen interés y me voy con ellos en procesión hasta una fosa común que hay al lado del mercado y en la que están enterrados un grupo de los de la guerra. No pregunto nada, pues creo que no es cuestión de hurgar en algo que no vas a sacar nada en claro y que a lo mejor revuelves lo que no quieres. Celebro la misa en un sombrajo que han preparado. El sol calienta y pica de nube, pero yo me tomo mi tiempo para hacer catecismo y explicar la necesidad de conocer a Jesús, de rezarle con constancia y de animar a los presentes a crear una comunidad de gente que reza. Esperemos que surja esa comunidad que por ahora no está aún establecida.

Lo que pensaba que iba a ser un rato por la mañana, se ha convertido en toda la mañana y cuando vuelvo a casa estoy cansado, pero contento del tiempo empleado y de la buena disponibilidad de los participantes.

Comemos, me echo un rato la siesta y vamos al cementerio, donde estamos invitados a rezar por los difuntos. Una misa presidida por el obispo y donde nos toca estar a medio sol que te quema de lo lindo. La cosa ha estado bien, no muy larga y con invitación a la gente para que recen por los difuntos del cementerio, que es enorme y del que se ha limpiado una zona donde nos hemos reunido.



En casa me cambio la ropa y hago la colada, pues hay camisetas cargadas de sudor, lo mismo que el alba y la estola. Por suerte hay luz y la lavadora funciona. Pero antes de acabar de lavar, se fue la luz y ya no volvimos a tenerla hasta el día siguiente.

martes, 1 de noviembre de 2016

1 de Noviembre de 2016

Martes

Los Santos.

Mientras los demás dicen misa en casa en la parroquia y en Madonna, yo voy a Nagoyon, donde me esperan ya algunos a la hora que llego, cinco y media, y he salido un buen rato antes, que el camino está mojado, pues ha llovido durante la noche. Da gusto ver el interés que tienen y cómo acuden de noche desde los pueblos de los alrededores y por senderos, que no son caminos, que los he recorrido andando.

Celebramos el día de los santos y preparo la venida de mañana para los difuntos, además de reunirme con los maestros y traer una carga de gente que me encuentro en el camino, en especial los estudiantes que van a clase y que cada día tienen que recorrer distancias considerables.

En casa seguimos sin luz y voy al mercado y a hacer fotocopias. Leo, estudio y a la hora de comer el coci nos presenta una variedad de platos que están bien preparados, pero mezclas muy al estilo inglés.

Como ayer no dormí bien y además me he levantado temprano, me echo un rato la siesta y logro dormir y tener la sensación de descanso. Sigo leyendo y sudando y en un momento que viene la luz, pongo la lavadora, pues hay ropa acumulada. Por suerte con un programa corto, ha acabado antes de que se vaya la luz de nuevo.



Rezamos, cenamos, sin luz y luego se van fuera a ver los partidos en la tele. Yo me quedo a la luz del libro electrónico leyendo un poco de historia.