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jueves, 9 de marzo de 2017

9 de Marzo de 2017

Jueves

Voy pronto a rezar a Mattru y seguimos el grupito de costumbre y traigo a los estudiantes. Lo de la lista sigue a la espera y creo que no tardará.

Paso la mañana en la capilla mientras Manolo y Emilio organizan otro almacén y limpian algo que hacía tiempo que no se limpiaba, parece otra cosa diferente, limpio y bien ordenado.

Vuelve Joseph del viaje y comemos degustando aguacates, que tampoco conocen los que han venido. La experiencia es a medias, puesto que les he abierto uno que no estaba bien maduro. Mientras duermo un rato la siesta Manolo y el cocinero preparan una tortilla española con boniatos, que comeremos a la noche. Después salimos un rato en el coche, pues para ir a pie hace demasiado calor. Vemos una de las salidas de la ciudad que no está asfaltada y las casas en construcción y los terrenos con carteles anunciando la propiedad. Y es que lo de vender un terreno varias veces también ocurre por estos lares.

Más tarde recalamos en la parroquia de Madonna donde tenía que decir la misa y ellos estuvieron viendo el ambiente en el patio, pues hay mucha gente joven jugando.

En la cena probamos la tortilla y el resultado era bueno, así que ya veremos a ver cómo nos la prepara la próxima vez nuestro cocinero. Tenemos la luz del generador que pronto se apaga y estamos a oscuras.

miércoles, 8 de marzo de 2017

8 de Marzo de 2017

Miércoles

Joseph se va de viaje. Yo digo la misa en Towama y vengo a casa a la hora para presidir también la misa. Hoy es medio fiesta, pues es la fiesta de la mujer trabajadora y los servicios oficiales no trabajan.

Damos una vuelta por diversos sitios, empezando por un entusiasta del espíritu salesiano, se llama Juan Bosco, que ha montado una escuela profesional y que ahora está en una silla de ruedas. Nos recibe con alegría y nos enseñan las instalaciones, la de los peces en particular.

Vamos a ver el servicio de reforestación, pero hoy no funciona, lo mismo que los viveros, por donde también pasamos a ver lo que tienen en plantación. Acabamos en el mercado donde compramos una papaya que tomamos de postre y que les agrada a los que no la conocían.

Me siento cansado y echo un rato de siesta. Luego pasamos mucho rato en el piso de abajo hablando, pues hace calor y no merece la pena salir. Al final me vienen a ver el catequista y otro más de Mattru, el pueblo del que espero la lista. Me prometen que me la entregarán cuanto antes.

Estamos sin luz y cenamos a la luz de la linterna. Pronto nos retiramos a nuestra habitación y yo aprovecho para escribir un rato. La luz sigue ausente.

martes, 7 de marzo de 2017

7 de Marzo de 2017

Martes

Voy temprano a decir la misa a Nagoyon, como suelo hacer los martes. Hoy toca invasión de unas hormigas aladas bastante pequeñas de tamaño, pero muy abundantes. Cualquier cosa que quieras hacer cerca de la luz, te verás invadido por estos animalitos. Alrededor de la vela había una cenefa marrón, las hormigas que se habían acercado a la luz…

También hoy es un día un tanto especial. Comenzamos la limpieza en el terreno que tenemos en Towama y creo que será el comienzo de poner algo definitivo y estable. Hemos iniciado el trabajo de desbrozado con doce hombres que han venido desde Nagoyon y se les ve con ánimo de hacer las cosas y hemos rezado a Dios para que nos ilumine en el trabajo que emprendemos hoy.

Les visito a media mañana con Emilio y Manolo, a la vez que les llevo agua para beber y unos caramelos para animarles en el trabajo. Es impresionante ver cómo hacen algo que es ímprobo en cuanto al esfuerzo y a la dificultad. Pero juntos se vencen los obstáculos y se avanza en el camino hacia la meta. Manolo graba un buen rato mientras desbrozan una parcela.

Poco después de la una me llaman para decirme que ya están cansados. La realidad es que han hecho mucho trabajo, pero están un tanto desanimados porque pensaban avanzar más rápido y no han podido. Les llevo a casa, estamos un rato dando vueltas por el pueblo esperando a que llegue la hora del catecismo y los que se preparan para recibir el bautismo están presentes. Los adultos son pocos hoy.

En casa me encuentro con el jefe de los pozos que viene a que firmemos el contrato de trabajo y con quien ha estado hablando Emilio. Esperemos que se presenten este fin de semana.

Estamos sin luz y esto ya empieza a ser más que habitual, pero ello no nos impide ver la peli de “ocho apellidos catalanes” que nos distrae un rato. Más tarde hablo un rato con Joseph que mañana quiere ir a Freetown a entregar cosas que ha traído de Ghana para particulares.

La noche entera la pasamos sin luz y esperando a ver si se pueden cargar las baterías. Aunque hace calor, se puede dormir.

LA SEMANA MISIONERA Y EL FESTIVAL ENREDADOS (PARROQUIA TETUÁN) SANTANDER , ¡¡VA POR NOSOTROS!!

Como cada Año nuestros amigos de la Parroquia de Tetuán en Santander , celebran la SEMANA MISIONERA Y EL FESTIVAL "ENREDADOS" , y este año dedicarán sus esfuerzos a colaborar en la sala multiusos que queremos construir , en Bo Sierra Leona.
¡GRACIAS AMIGOS !






lunes, 6 de marzo de 2017

6 de Marzo de 2017

Lunes

Voy a decir la misa a Madonna y hoy también aquí el generador tiene problemas y andamos en la iglesia con linternas. Hay bastante gente, pero a oscuras se ve muy poco.

Después del desayuno tenemos reunión de consejo y luego hablo un rato con Sergej sobre diversos asuntos. Me llama la atención la aguda definición que me han dado de él los que nos han venido a visitar.

Manolo se ha metido un rato con los que están haciendo formas. Creo que se lo ha pasado bien, además de enseñarles técnicas de corte con una cierta rapidez. Emilio ha ido a poner al día el teléfono que estaba bloqueado y nos hemos plantado en la hora de comer.

Por la tarde nos hemos ido a dar una vuelta por el mercado. Hemos comprado unos paños para coser camisas para la familia de Manolo y hemos vuelto sudorosos y con sed, pues el día está pesado de calor y humedad.

Por la noche seguimos sin luz y nos vamos pronto a la cama.

domingo, 5 de marzo de 2017

5 de Marzo de 2017

Domingo

Amanecemos con luz y además me levanto más tarde porque no tengo que ir a los pueblos. El día se presenta claro y, antes de ir hacia la otra parroquia estoy un rato saludando a los que van viniendo a la parroquia de casa.

En la otra parroquia, Madonna, las cosas transcurren con normalidad. Hay algunos más que vienen a la hora, pero sigue habiendo muchos que llegan tarde. Aprovecho los anuncios para intentar sensibilizar sobre el problema y a ver si las cosas cambian, lo mismo que hay muchos que vienen y pocos que comulgan. Hay diez que se preparan para recibir el bautismo y hacemos con ellos el primer signo, el de entrada en la Iglesia.

Tengo un rato de conversación con una monja nigeriana que lleva once años trabajando aquí y me anima en el trabajo que estoy haciendo, en especial la manera de predicar y de rezar en lengua local. Se lo agradezco y también intento decirle palabras de ánimo a ella que dirige un colegio y que también tiene sus problemas.

En casa me encuentro con Manolo y Emilio que han salido a dar una vuelta y con otros que vienen a saludarnos. Con un salesiano que ha venido de Freetown intentamos ver las fechas de una ordenación de un cura que tendremos en el mes de mayo.

Por la tarde salgo pronto con los visitantes y vamos a Balei a la escuela donde hay algunos maestros con los que hablamos a cuenta de lo que ha pasado con el fuego… Después en Nagoyon la misa es concurrida y luego tenemos una reunión con los responsables para ver de comenzar el trabajo de limpieza en el terreno que tenemos en Towama.

La vuelta a casa acompañados de un buen número de viajeros a los que vamos dejando en los puntos de destino a los que van nos llena el resto de la tarde hasta el anochecer.

sábado, 4 de marzo de 2017

4 de Marzo de 2017


Sábado

Seguimos en tinieblas y ponemos el generador para la misa a la que hay un buen número que asiste y, como han venido unos cuantos niños, les damos la bendición al mismo tiempo que lo hacemos con el agua que traen para bendecir cada sábado.

Vamos a visitar la cárcel, pues hoy les van a dar una comida especial y rezamos con ellos y estamos un rato compartiendo su vida. Es un sitio difícil de describir, pero Manolo me ha comentado que se lo esperaba peor… La cárcel de las mujeres da mejor sensación y es sobre todo porque son menos numerosas y las instalaciones están mejor atendidas.

Por la tarde vamos a los pueblos. Emilio se queda en casa, pues anda un poco suelto y prefiere no arriesgar. Manolo me acompaña en las reuniones de maestros y parejas en Nagoyon. Hoy la cosa ha estado bastante animada, aunque se habían olvidado de la motivación de los alumnos, lo que me han prometido que van a hacer con interés esta semana que viene.

Para las parejas hay una buena participación y se ve que los que lo hacen en serio avanzan y los comentarios que hacen son positivos y animan a los demás. Es algo que les digo a todos, que el que viene al grupo debe aportar algo positivo, que al grupo no se viene a estar, que todos debemos aportar algo positivo para los demás.

En Tikonko va la tercera semana que me encuentro con la iglesia cerrada y que al final los que esperamos no llegan. Hoy ha tocado día de contrastes, desde ver que unos cuantos de los árboles plantados en la escuela han sido arrasados por el fuego, a que otros me dicen que se quieren casar, a lo del catecismo de Tikonko que no vienen… Y a mal tiempo buena cara…

En Towama encuentro al grupo que han hecho el programa de cantos, pero cuando estoy con ellos veo que han hecho el programa, pero no han leído las lecturas y que hay muchos que no vienen a los ensayos… Les sugiero que se decidan por poner unas normas en el grupo y los que no estén presentes en los ensayos, que no sean admitidos el domingo. Me dicen que pensarán en ello.

Emilio sigue mejor y, aunque no cena, está con nosotros durante el rato que estamos en el comedor y luego vemos unas cuantas fotos en el ordenador de lo que tengo de otros sitios anteriores a Bo, y para que vean que lo que intentamos hacer aquí no es un sueño, sino una realidad ya funcionando en otros sitios.

Hemos tenido luz, pero ha durado un rato, luego se ha ido y estamos en tinieblas.

viernes, 3 de marzo de 2017

3 de Marzo de 2017

Viernes

Digo la misa en casa y me acompañan Joseph y Solomon, un salesiano de aquí que ha venido de vacaciones. Hay bastante gente porque es primer viernes y aquí siguen haciendo la devoción de los primeros viernes.

Después de misa y desayunar, vamos a Gbalehun, la escuela en la que haremos la ceremonia de la ceniza. Voy con los compañeros de viaje y nos preparamos para pasar el día en los alrededores conociendo alguna parte de la zona.

El encuentro en la escuela es agradable. Los alumnos están jugando en el patio y nos reciben alegres. Los maestros han ido a una reunión que tienen en otra escuela y sólo está el director del colegio. Algunos padres vienen a la ceniza y les explico que esto no es un rito mágico, sino un signo de nuestro deseo de convertirnos a Dios. Los alumnos siguen con un cierto interés, en especial cuando les damos unos balones de los que han venido en el contenedor. Les animo a jugar en el patio y a trabajar con asiduidad en la clase.

Ha habido un problema con un maestro y se trata de ver qué se puede hacer, pues el director está bastante afectado. Después de escuchar a unos y otros, parece que la mejor solución es algo que él mismo ha propuesto, irse a otro sitio donde puede trabajar.

Nosotros nos vamos a conocer lo que hay en los alrededores, empezando por unas plantaciones de bambú que hay cerca de un riachuelo. Son enormes y les llaman la atención. Seguimos por el camino y llegamos a otro pueblo donde están reunidos los maestros en la escuela y más lejos llegamos a otro pueblo al lado del río. Vamos a ver el río y nos encontramos con que hay gente que está buscando metales en la orilla. Vemos cómo lo hacen, son amables con nosotros y nos muestran lo que van encontrando y cómo van lavando la arena hasta que queda el metal. A Emilio y Manolo les llama la atención y les encanta lo que ven y hay quien les enseña otras piedras que tienen y que guardan con cuidado.

Es la hora de comer y, visto que no lo podemos hacer cerca del río porque hay demasiados espectadores, vamos hacia el interior y en un recodo del camino, a la sombra, nos acomodamos y comemos con tranquilidad, además de echar una cabezada. A la sombra se está bien, pero el sol es muy fuerte y quema. Ha llovido hace poco y hay bastante humedad en el ambiente y es lo que se nota.

Vamos hacia Cassama, el sitio siguiente de nuestro camino. Aquí tenemos la ceniza a las cinco, pero hemos llegado mucho antes y así vemos los huertos que están haciendo y visitamos un rato el río donde los críos juegan en el agua y algunos adultos se lavan o sacan arena.

Siguen trabajando en la construcción del sitio para rezar y la ceremonia de la ceniza la hacemos fuera a la sombra del mango y es sencilla, pero trato de hacerles ver que lo que necesitamos es un grupo que reza unido y que se sienten grupo y que se preocupan los unos por los otros. La cosa no es fácil, pero la paciencia lo logrará.

A la vuelta me paro en Tikonko y saludo al jefe, además de hablarle del problema de la madera que necesitamos para los pupitres de los pueblos. No me da una respuesta clara y creo que no tengo que insistir, pero lo haré de nuevo cuando se presente la ocasión.

En casa estamos sin luz y la conexión es imposible. Paciencia y a ver si mañana hay más suerte.

jueves, 2 de marzo de 2017

2 de Marzo de 2017

Jueves

Voy temprano a Mattru y seguimos con el mismo problema de las listas, que no me las han hecho llegar. Como tampoco estuvieron en la reunión del domingo pasado, no tuvieron ayer la ceniza y lo hacemos hoy con los que están, esperando que nos aclaremos con lo de las listas. He tenido un rato para contemplar las estrellas, ya que el cielo estaba despejado, y les llama la atención el que me dedique a verlas. La vuelta a casa es con los estudiantes que vienen a clase a la ciudad y luego del desayuno me preparo para ir a “Mille 91” para recuperar mi carné de conducir que había dejado la semana pasada. No hubo ningún problema, sólo que hicimos doscientos kilómetros entre ida y vuelta y, alguno tuvo suerte, pues al salir de la ciudad le pregunté a uno que iba a pie a donde iba y le trajimos hasta Bo. Calculo que le podría costar varios días hacer la distancia a pie… Cuando bajó del vehículo nos dio las gracias con una amplia sonrisa. Por lo menos hicimos algo bueno en el viaje.

Después de comer, hoy jueves, voy a la exposición del Santísimo y me paso el resto de la tarde rezando y preparando las cosas de los pueblos y la catequesis. La misa de la tarde, que no suele ser muy concurrida, pone fin a la exposición. Emilio y Manolo se las apañan para dar una vuelta por los alrededores y conocer el barrio.

En la cena tenemos luz y después aprovecho para hacer la crónica y contestar algunos correos.

miércoles, 1 de marzo de 2017

1 de Marzo de 2017

Miércoles

Miércoles de Ceniza. Me levanto temprano y me acompañan Manolo y Emilio que han madrugado y ya me esperan, y vamos a Tikonko. Antes del amanecer tenemos una celebración de la ceniza con una comunidad que sigue intentando afianzarse y que se debate entre el esfuerzo por la regularidad y el problema de la inconstancia. Hoy han venido los que no suelen ser regulares y faltaban los que suelen venir al catecismo… Y siguiendo con la paciencia intentaremos ver hasta donde podemos llegar con la ayuda de Dios.

La escuela de Balei es el segundo sitio donde hacemos escala. Aquí las cosas están más preparadas y los maestros y alumnos están presentes, además de un pequeño grupo de los que vienen a la oración los otros días. Les animo a convertirnos a Dios y además les doy un par de balones de los que han llegado en el contenedor a la vez que les digo que trabajen en serio en clase y que jueguen en los recreos.

También aprovecho un momento para podar algunos de los árboles que hemos plantado, anacardos, estando presentes alumnos y profes, para que hagan lo mismo con los que ellos tienen plantados en sus fincas y les damos semillas de cebollas y de calabazas que me han traído para ver de hacerlas crecer cerca del pozo de riego que tenemos en la escuela.

Lembema es el tercer sitio donde llego para la ceniza. Es una escuela de vieja raigambre, tiene alrededor de setentaicinco años, pero una historia accidentada y ahora mismo por no haber no hay ni una comunidad cristiana en el pueblo. Vienen unos cuantos padres además de los alumnos y veo que ni si quiera saben santiguarse… Creo que la necesidad de ser paciente y comenzar desde cero se impone. Hablo a los adultos de convertirnos y de un camino de largo recorrido a lo que les animo que comiencen, que yo estoy dispuesto a estar con ellos. Siempre dicen que sí, pero la realidad es otra cosa y veremos a ver por donde salen.

Tenemos un pozo en espera de que colaboren y parece ser que las cosas no son fáciles, pero se puede confiar en ellos. Los maestros tienen buena voluntad y el resto es cuestión de tiempo, además de acompañarles, lo que hago cada semana cuando nos reunimos los maestros antes de la reunión de las parejas.

La vuelta a casa es con el vehículo lleno de gente, unos vienen a un funeral por un maestro que ha fallecido, otros a ver si encuentran la paga en el banco porque ha acabado el mes, y otros aprovechan el viaje para sus asuntos, pero el lleno es total. Me alegra poder servirles de algo, si también a la vez les hablas de Dios en la medida en que puedan comprender, aun sabiendo que hoy los alumnos no los hemos tenido mucho en cuenta debido a la presencia de los adultos en la escuela.

En la comida hemos estado solos, pues los demás cada uno está en sus obligaciones. Después de una siesta y un rato de lectura, vamos a Towama. Llegamos con mucha antelación, lo que nos permite estar una rato por el pueblo viendo lo que pasa y en particular ver el gran árbol que hay en el centro del barrio antiguo, quizás el más grande que haya por los alrededores. Como siempre estamos rodeados de chiquillería y también vemos las nuevas construcciones en todos los barrios, pues la universidad demanda muchos alojamientos y, aunque hasta ahora está cerrada, las peticiones de alojamiento están a la espera de que funcione de nuevo.

También voy a visitar a una familia de gente que conozco de otro pueblo y que no vienen a rezar… Me prometen venir, pero al final no llegan y cuando acabo en la iglesia vuelvo a verles. La mujer me dice que el marido se ha hecho una herida en el pie y ha ido a curarse al dispensario… Me lo creo, pero les tengo en cartera para otra visita ahora que sé la casa en la que viven…

En casa sin luz y con la gente trabajando todavía, cenamos y nos vamos pronto a la cama, pues el día ha sido largo.