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jueves, 14 de diciembre de 2017

14 de Diciembre de 2017

Jueves

Duermo poco, pero estoy en forma. Voy a rezar a Mattru e intento confeccionar una lista de gente que viene a rezar y que está bautizada. Será para otro día.

Vuelvo a casa, desayuno y voy a decir misa a los que están aquí cerca de nosotros, un grupito de críos, algunos jóvenes y adultos con minusvalías y algunos de los cuidadores.

Vuelvo a casa y nos preparamos para recibir a los salesianos que vienen. Los primeros que llegan son Paul y un trienal que han dormido en Bo y luego van llegando el resto. Desayunan y comenzamos la reunión sin pérdida de tiempo. Ha venido el ecónomo de la provincia y nos dirige la palabra durante media hora. Tenemos un momento de reflexión y comenzamos con el trabajo de presentación por comunidades, lo que nos lleva hasta la hora de la misa, que celebramos en la capilla nuestra y festejamos a san Juan de la Cruz.

Después de la misa pasamos a la mesa y después seguimos con el encuentro hasta las tres y media que damos por concluido el día para que los que viajan puedan llegar a destino con la luz del día.

Creo que ha sido un intento más de poner en común lo que hacemos y los proyectos que tenemos además de encontrarnos y pasar un momento agradable.

Me he ido a la iglesia donde está expuesto el Santísimo y me he pasado el tiempo que quedaba hasta la misa, pero ya no he celebrado, que con dos va bien.


He intentado hablar un poco con Joseph y cuando ha venido Christopher hemos cenado a la luz de la linterna un rato hasta que nos ha venido la luz. Y más tarde he podido hablar con gente en España a través de la conexión internet.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

13 de Diciembre de 2017

Miércoles

Voy a decir la misa a Towama. Celebramos santa Cecilia. El coche sigue en el garaje y después del desayuno me presento en el sitio. Veo al mecánico y me prometen presupuesto, cosa que llega al final de la mañana. He visitado a un libanés que vende vino de misa, he pasado para rehacer alguna cosa en el teléfono. Me cuesta saber cómo hacer las cosas y los que las saben hacer no son hábiles para enseñarte…

He ido a visitar al obispo para preparar la ceremonia del día veintitrés y he vuelto a casa a la hora de comer, donde me esperaban para pedir una misa para mañana y con el presupuesto de lo del coche.

Contacto a Andreas que me dice que me busca el precio de las piezas originales, vuelvo al taller y envío detalles que piden, vuelvo a casa y me veo con el carpintero que me promete que el sábado estará trabajando en los pueblos, voy a Towama para la reunión de parejas y seguimos en la misma tónica y veo que tengo que seguir teniendo paciencia y a ver si vamos aumentando con el tiempo.

Hoy no toca conexión y el grupo electrógeno nos da luz porque tampoco la hay de la ciudad, así que paciencia y a ver lo que da de sí mañana. Hubo conexión a las tantas de la mañana y logré enviar los correos.

martes, 12 de diciembre de 2017

12 de diciembre de 2017

Martes


Me levanto a la hora de la oración, pero no voy a los pueblos, porque está lejos y la carretera está en mal estado. Participo en la misa con Joseph que habla de la Virgen de Guadalupe, patrona de Las Américas.
Después del desayuno tenemos reunión, preparando el encuentro que tendremos los salesianos de Lungi y Freetown aquí el jueves, además de otros asuntos de casa.
Vienen a buscar la pieza para el camión y se la llevo al mismo tiempo que traigo al carpintero para que arregle algunas mesas, puertas y cerraduras en casa. Llevamos la pieza y cuando me dispongo a volver… el coche no arranca… Comenzamos los problemas, pues pasa el día en el garaje y parece que va para largo.
Me voy después de la siesta con el carpintero en moto a Nagoyon y Balei, donde tenemos la iglesia en construcción y muebles para construir para una escuela. Aprovecho para ver a los que hacen catecismo y organizar el encuentro con padres y padrinos. Lleva su tiempo y hace falta que todos sean conscientes de sus responsabilidades y en presencia de los demás como testigos.
Quien nos ha llevado en moto nos ha prometido que vuelve a buscarnos, pero la realidad es todo lo contrario… Y eso que le había dado sólo la mitad del viaje… Con suerte encontramos otra moto que nos trae de vuelta y cuando llego me encuentro cansado, pero contento de haber podido hacer lo que he hecho.
Hay conexión, aunque muy débil, logro recibir correos y leer las noticias, pero no enviar los que he escrito. A ver si con suerte mañana las cosas van mejor porque quiero contactar con mucha gente.

 

lunes, 11 de diciembre de 2017

11 de Diciembre de 2017

Lunes

Me he pasado estos días en el hospital de Mile 91, donde las monjas Clarisas. Me han tratado con suma delicadeza y me he sentido muy a gusto con ellas y con los voluntarios y a todos tengo que dar las gracias por todo lo que han hecho conmigo.

Esta mañana me fue a buscar Joseph y me di cuenta de que tenía el teléfono bloqueado. Después de varios intentos, Christopher ha logrado desbloquearlo y ahora puedo hablar con los que necesito.

Me paso el día en casa descansando y tranquilo. No tengo prisa en volver a empezar no sea que me vuelva el palu de nuevo.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

6 de Diciembre de 2017

Miércoles

He dormido bien y voy a decir misa y a buscar a los que van a trabajar en la finca, pero me sigo sintiendo cansado y no creo que deba hacer más esfuerzos. Llamo a las monjas al hospital que está a cien kilómetros y allí me lleva Joseph después de la comida, pues antes tenía una reunión.

Los que trabajan siguen en su tarea y al final de la jornada Christopher se encarga de llevarles a su destino, mientras los otros vuelven a Freetown y en el camino tienen sus problemas, que por suerte sólo es la avería del vehículo.


En el hospital recibo tratamiento de la malaria y me paso un fin de semana de reposo que es lo que hay que hacer cuando se tiene malaria. También conozco a un buen número de personas que están ayudando a las monjas en el hospital, cada uno con su cometido y todos con una especial amabilidad hacia mí, pues me cuidan con cariño. Me he tomado las cosas con calma y he podido leer, rezar, dormir y tratar de estar en forma en poco tiempo. He dicho la misa a las monjas cada día y algunos voluntarios se han sumado. El domingo los que vinieron lo disfrutaron y hasta se vinieron a confesar después. He estado con ellos a ratos y descansando la mayor parte del tiempo. Ha sido una lección de saber estar de la gente y yo estoy muy agradecido a todos por su cercanía y su amistad.

martes, 5 de diciembre de 2017

5 de Diciembre de 2017

Martes


Después de la oración de la mañana voy a decir misa a Madonna. Me lleva una moto que no me quiere cobrar y me dice que rece por él. Le pago y le prometo que rezaré. Me acompañan en la vuelta dos personas, es el detalle de darte valor. Me siento arropado, pues no me encuentro muy fuerte.

Vienen finalmente los que van a estudiar lo de la finca. Vamos a ver lo que hay. Necesitamos gente que trabaje para desbrozar y me paso la mañana en la tarea. Vuelvo tarde a comer y me echo una buena siesta. Voy a la finca y preparamos las cosas para mañana. Hay problemas con la fijación de los mojones, lo que hay en el papel no coincide con la realidad y habrá que aceptar un trabajo extra y un coste más grande de lo que esperábamos en el trabajo del topógrafo.

Me siento cansado y vuelvo a casa, ceno y me voy a la cama. Espero dormir y poder estar mañana en forma.

lunes, 4 de diciembre de 2017

4 de Diciembre de 2017

Lunes

Me levanto con ánimos y la oración de la mañana la hacemos a la luz de la linterna. La lluvia nos viene de forma inesperada, lo que hace que haya algunos menos en la misa.

Después del desayuno tenemos la reunión comunitaria, precedida de un encuentro personal con Joseph. Vamos tratando los diferentes temas y con paso lento pero firme avanzamos en la toma de decisiones. La reunión es larga y con ello acabamos le tiempo de la mañana. Hago algunas llamadas y vamos a comer.
Me echo un buen rato la siesta, pues me encuentro flojo y por la tarde ando con cierta precaución, lo que no me impide salir a ver a ciertas personas y tratar temas que conciernen a la finca, a la madera, a la fiesta del 23…

Vuelvo a casa, me siento cansado y sudando y me siento pacientemente a leer esperando que mañana esté más en forma. Rezamos, cenamos, sin luz, luego viene y la conexión débil como de costumbre, pero por lo menos puedo leer algunos periódicos.

domingo, 3 de diciembre de 2017

3 de Diciembre de 2017

Domingo


Me levanto temprano y voy a los pueblos, pues Joseph, a quien tocan pueblos, ha ido de viaje. El camino sigue siendo complicado, pero voy con tiempo y con calma. Ya hay un grupito rezando el rosario y poco a poco van llegando los demás. Comenzamos a la hora y algunos más van llegando. Les hablo de estar atentos que nos dice el evangelio y les cuento el cuentecito del libro de las homilías animando al personal a trabajar en equipo partiendo de la experiencia de las parejas. Después de misa se quedan para reunirse y organizar lo del 23 que se aproxima.
En Tikonko hay menos gente y empezamos muy pocos. Algunos van llegando posteriormente en especial los familiares de una señora que falleció y celebran hoy el aniversario. Lo mismo que en el anterior vuelvo a insistir en la vigilancia y el trabajo en equipo. Los del funeral invitan a la gente a comer en la casa y unos cuantos se encaminan hacia allá. Yo sigo el camino, pues tengo misa en el pueblo siguiente.
Llego con un cierto adelanto y preparo las cosas y descanso un poco, pues me he sentido cansado. Lo mismo repito en la homilía y les animo a llegar a tiempo, pues hay buen número que llegan con retraso. El coro sigue a medio gas y se preparan poco, pero cuando vuelvo el sábado es demasiado tarde para encontrarlos… Como estaba cansado durante la homilía me senté en una banqueta bajita. Por lo menos estuve hablando sin sentir cansancio.


En casa me encontré con las médicos y Christopher a la mesa y comimos y hablamos un rato. Después de comer eché un rato la siesta, me despedí de las mozas que volvían a Mile 91, seguí un buen rato de reposo y al final me levanté y fui a estar con los que preparan el oratorio que hoy tenían reunión aquí en casa. Esta mañana me acompañaron dos de ellos y han invitado a los críos de los pueblos a participar en los juegos. Por lo menos creo que tienen ilusión y esperemos que les dure.

sábado, 2 de diciembre de 2017

2 de Diciembre de 2017

Sábado


Hoy tenemos luz, además sigo durmiendo cada vez mejor y, descansando, te levantas en forma y con ánimos. La oración en la capilla es uno de los últimos días, pues luego iremos a rezar con la gente en la iglesia.

Hoy para la misa no hay mucho público, pero el ambiente es bueno y participan en las oraciones y peticiones. Hago un trozo en lengua local y están encantados.

Tengo intención de ir a la cárcel a rezar con la gente, pero se me echa el tiempo encima y no puedo, porque tenemos reunión del consejo pastoral de la otra parroquia y quiero estar presente. Hay animación y se ve la buena voluntad de la gente y les animamos en la tarea de cambiar hábitos y costumbres. Nos lleva toda la mañana y volvemos para comer ya siendo la hora pasada.

Nos encontramos con las médicos que tenemos en casa en el camino y juntos venimos a casa a comer. Nos han preparado unas lentejas y arroz blanco, que hacen buena combinación y a las médicos les gustan. La cocinera va mejorándose en la preparación.

Después de un ratito de siesta salimos hacia los pueblos. Me acompañan las médicos y les hago ver que es el catecismo que hago con la gente. Primero reunión con los maestros, que hoy es para dar las notas a los que no estuvieron la semana pasada y luego para reflexionar sobre los resultados. No les veo hacer análisis en profundidad y sí muy pidiendo disculpas por los que no han pasado. Vuelvo a dejar las cosas para la semana que viene porque me parece que hay que seguir madurando el asunto.

Con las parejas la cosa es mucho más fluida y los que han venido dan testimonio de lo que han vivido durante la semana que siempre es interesante y luego seguimos con un encuentro con los que están trabajando y preparando el ambiente para el próximo día 23 que celebraremos la fiesta de los que se casan y bautizan. Hay propuestas y muchas cosas por hacer. Los críos de la escuela han venido y limpiado un buen trozo del terreno y otros participan también en el trabajo.

A las que me han acompañado les ha encantado el ambiente y los comentarios que de las parejas han escuchado, lo mismo que les pasa en el pueblo siguiente, Tikonko, donde por segunda semana consecutiva nos encontramos con un reducido número de parejas y hoy están las cuatro completas, marido y mujer y me dan muy buena impresión, pues todos participan y comentan lo positivo de rezar marido y mujer juntos.

La noche se nos ha echado encima y le camino de vuelta en la oscuridad y con baches, pero llegamos a casa sin novedad y contento de haber encontrado a unas parejas que cada vez van a mejor, animado por los comentarios positivos que me hacen las médicos que me han acompañado

En casa tenemos luz y se va y vuelve y al final cenamos con luz. La comida, una ensalada y una especie de fideoua, les encanta a las mozas y me dicen que seguro que no encuentran algo tan sabroso en los hoteles a los que pensaban salir a cenar.

La conexión es demasiado débil y hago la crónica y al final logro leer algunas noticias. Cansado y satisfecho del día, me preparo para el descanso, dándole gracias a Dios por lo vivido durante el día.

viernes, 1 de diciembre de 2017

1 de Diciembre de 2017

Viernes


Nos levantamos sin luz, pero con ánimo y ganas de hacer algo bueno. Tenemos un mes por delante para finalizar el año y muchos retos a los que responder. Celebro la misa en casa donde un buen grupo viene, es especial un grupo de gente que hace los primeros viernes, así parece que somos muchos. 

Después del desayuno Joseph va de viaje y nos quedamos en casa Christopher y yo, que voy a visitar una escuela en un pueblo donde intento hablar con los maestros y Christopher con otros que le ayudan está haciendo formas, Lo mismo a la ida que a la vuelta hay voluntarios para entrar en el vehículo y el camino sigue siendo tan malo como siempre, aunque ha llovido y por lo menos no hay polvo, que ya es algo. 

Traigo a un maestro para que haga exámenes que no hizo antes porque tenía un brazo roto. Me entero de algunas de las preguntas que han puesto en los exámenes a los maestros y me preparo para el encuentro que con ellos tendré mañana. 

Me echo una buena siesta y descanso y me siento más en forma, pues anoche no dormí muy bien. Hablo un buen rato al teléfono con el director de Freetown. Hay muchas cosas que tenemos que compartir y poner en común y necesitamos encontrarnos de vez en cuando, lo que podemos hacer dentro de dos semanas. También hablo con otros, el mecánico, Andreas, una moza médico que va a venir el fin de semana a estar con la que ya está aquí, Marta. Todos tratamos de ver lo que podemos hacer para facilitar el trabajo a los demás.