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miércoles, 25 de octubre de 2017

25 de Octubre de 2017

Miércoles

Voy a rezar a Towama. Llego pronto y trato de mirar al cielo, pero está tan cubierto de nubes que no se ve ninguna estrella y comienza a chispear. Hay algunos que vienen a misa a tiempo y cuando comenzamos, también lo hace una abundante lluvia que nos acompaña durante toda la misa y que hace que nadie más venga.

En el camino de vuelta la lluvia sigue y no hay un alma en la circulación y sí abundantes charcos bien llenos de agua. Cuando llego a Madonna, a la hora en punto, me encuentro con que hay dos personas y la lluvia sigue cayendo. Al final de la misa éramos ocho donde solemos ser más de cincuenta… Esto pasa cada vez que llueve, pero acaba escampando y cuando vuelvo a casa la lluvia ha cesado y luce el sol.

Después del desayuno preparo algunos papeles y visito a los catequistas. Luego voy a visitar al obispo que me recibe muy amable. Hablamos durante un buen rato comentando cosas de la parroquia y de los pueblos. Fijamos una fecha para los sacramentos en Nagoyon. Tendremos dos bodas y más de veinte bautizos y primeras comuniones de gente menuda. Es una comunidad que va dando los pasos para afianzarse y ser un ejemplo para los otros pueblos.

Entre las cosas de las que hablamos el obispo me dice que está haciendo un sitio para rezar a la Virgen en su residencia, al exterior, pero que no tiene una estatua adecuada, que si le puedo encontrar una. Le prometo que haré lo que esté en mi mano para buscarla y espero si con suerte en un contenedor pueda venir…

Después de comer me encuentro con un carpintero que me parece una aparición. Es alguien que conocí hace tiempo y que siempre he tenido muy buena impresión de lo serio y responsable que es en el trabajo y me dice que viaja a Freetown. Le encargo que me lleve los papeles que tenía que enviar para obtener el visado y de paso pensamos en qué podríamos hacer para acoger a chavales jóvenes que quieran aprender la carpintería. Me dice que está dispuesto a hacer lo que pueda por ellos… Pienso que con gente así se puede soñar en hacer algo bueno por los otros.

Vuelvo a visitar a los catequistas, me voy a cortar el pelo. Es la segunda vez que me lo corta y el pobre peluquero está nervioso y no sabe qué hacer. Le doy confianza y le digo que va bien… No me importa cómo ha quedado porque dentro de un mes ya no se notará el corte.
Voy a rezar el rosario en un pueblo y a la vuelta hablo con la monja que me ofrece la posibilidad de estar con los catequistas mañana por la tarde. Se lo agradezco y comienzo a pensar en lo que les voy a decir, pues tendré poco tiempo y quiero tocar varios temas, la oración en los pueblos, el catecismo, las parejas…


Hay luz, internet funciona a ratos y ahí estamos con la crónica.

miércoles, 18 de octubre de 2017

18 de Octubre de 2017

Miércoles

Voy a rezar a Towama. Llego con la suficiente antelación como para poder ver un ratito el cielo matinal. A pesar de las muchas nubes, se pueden ver unas cuantas estrellas que reconozco y disfruto de su vista. El cielo está muy limpio y te permite ver bien las estrellas.

Joseph se prepara para ir de viaje. Prefiere viajar en transporte público y pasar el tiempo en la carretera. Hablo un rato con él antes de partir. Hay celebraciones en Chana y también su hermana ha muerto hace tiempo. Aprovechará para hacer las vacaciones. Le llevamos al  bus y nos vamos luego al banco y a cambiar las fichas del teléfono, cosa que nos lleva tiempo y nos hace llegar tarde a la comida. Por lo menos tengo el nuevo teléfono a punto de funcionar. Habrá que meterle los datos y aprender el manejo.

Me viene a ver el electricista, hermano de un salesiano, y hablamos largo rato sobre las instalaciones aquí en casa y lo que pensamos hacer en el terreno en el que vamos a construir. Me parece que tiene las cosas claras y que nos puede orientar con su experiencia.

Está con nosotros Emmanuel, el cura de Nigeria que está en Freetown y que va a Liberia para el fin de semana. Le animamos sabiendo cómo está el camino, pero no parece muy preocupado porque ya lo ha hecho antes. Le deseamos suerte.

Voy a rezar el rosario a Mattru, que lo hacen bastante tarde. Hay un grupito y les animo a que sigan en la oración.


En casa me lleva un buen rato meter datos en el nuevo teléfono, de forma que cuando acabo ya es media noche y me voy a dormir. Hemos tenido luz un ratito y luego a oscuras, como de costumbre.

miércoles, 26 de julio de 2017

26 de Julio de 2017

Miércoles

Rezo con la gente en Towama. Ha habido buena entrada. He intentado ver las estrellas, pero el cielo está muy nublado para estos menesteres.
En Madonna, donde llego justo, hay un buen número y juntos tratamos de dar gracias a Dios en la fiesta de los padres de la Virgen.
Está medio lloviendo. Aprovecho para hacer algunas cosas en casa, entre ellas la colada, que ahora tarda en secar varios días por la humedad del ambiente.
Voy a pagar la conexión a internet y esta vez me recibe un señor amable que, después de  un rato de intentar una cosa y otra, acaba dando conexión y puedo entrar sin problemas en los correos. Como tengo prisa, salgo esperando hacer las conexiones a la tarde.
Voy a ver al mecánico, que me propone ir a Kenema a buscar la pieza del camión que nos falta. Lo hacemos sin pensarlo mucho, lo mismo que visitar el centro técnico de enseñanza profesional. Es el único que hay en esta zona y en Bo no hay ninguna máquina como las que hay aquí aunque sean de lo más antiguas, (torno, fresa, plegadora…) pero funcionan y hacen su servicio.
Como no encontramos la pieza que buscamos, volvemos por el mismo camino y me entiendo con el fontanero para hacer algunos arreglos en casa y luego llevarle a la finca, pues tengo un grupo que quiere leer la Biblia en ese pueblo… Llueve a mares y le dejo en la finca mientras vengo a leer la Biblia con los que vienen, hoy ha habido un matrimonio. Espero que la próxima vez seamos más numerosos, pero por lo menos comenzar ya es algo.
En la finca cargo leña en el vehículo y la traigo para que el fontanero la pueda vender en su casa y así salir adelante cuando no hay quehacer como fontanero.

Tenemos luz y hay conexión, así me pongo al día de lo que pasa por el mundo y envío algunos correos.

miércoles, 5 de julio de 2017

5 de Julio de 2017

Miércoles

Ha llovido durante la noche, pero por la mañana ha parado. En Towama no hay mucha gente, algo que en casa sí, hoy la gente es numerosa. También esté el diácono que pronto será ordenado cura y que ha venido de visita.
Sigo notando los efectos de la malaria y sigo tomando las cosas con calma. La colada hoy no seca, pues llueve y vuelve a llover y la humedad del ambiente es mucha.
Me llaman los albañiles y me dicen que viene uno de refuerzo. Le espero durante el día y aparece por la noche. El viaje ha sido largo y mañana espero llevarle a destino.
Por la tarde he estado tratando de ver la solución de reemplazar el camión averiado por otros que hagan el trabajo. Hay perspectivas, pero todo está en el aire. Me encuentro con el mecánico por la tarde y me promete seguir insistiendo al señor que tiene la pieza a ver si hay rebajas…

La luz viene y se va y vuelve. Por lo menos leo las noticias y cargo las baterías.