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viernes, 31 de marzo de 2017

31 de Marzo de 2017

Viernes

Para variar seguimos sin luz. En la capilla la linterna y en la iglesia el generador. Así vivimos la oración de la mañana.

Después del desayuno hablo con el obispo y nos recibe a las diez en su casa. Nos ponemos de acuerdo en lo de la ordenación del salesiano notamos la alegría que tiene al estar con nosotros. Volvemos a casa pasando por el mecánico que aún tienen problemas con el molde de las celosías.

Visito a los del pozo de al lado de casa y ya han instalado la bomba, pues ha aparecido agua sin tardar. Voy a Lembema, donde están desanimados porque lo que encuentran es piedra en todos los sitios que perforan. Les marco uno nuevo y les deseo suerte. Les doy unos caramelos de los que han llegado en el contenedor para que se animen.

En Nagoyon sigue el trabajo de la iglesia. Han hecho algo que no quería, pero tratamos de arreglarlo de la mejor manera posible para que no tengan que rellenar el interior con mucha tierra y, les digo que me llamen antes de hacer algo, que estaré presente. Por lo menos me prometen que lo harán, aunque les he dejado tareas bien concretas para hacer.

En Casama, como llego un rato antes, me doy una vuelta por el río, subo hasta la catarata que está a una buena distancia por un sendero complicado, pero me llama la atención la habilidad de los críos que me acompañan, con qué facilidad avanzan y eso que casi todos van descalzos.

En la reunión de las parejas, muy poco que hacer, acabamos siendo tres parejas y más de treinta personas. Creo que cada vez veo más claro que hay que dejar las cosas por un tiempo y ver cómo reaccionan; y si además añadimos que me emplean para que les traiga cargas a la ciudad, les digo que no voy para que me utilicen, que quiero ver a gente que tiene ganas de hacer algo bueno por los demás y empezando por casa y la familia.

En Gbalehun hablo un rato con el maestro y después se presenta uno de los que estudian para sacar el título. Ha habido un problema y tratamos de poner cosas en claro, animando, pero haciendo ver que hay actitudes que un maestro no debe permitirse ante los alumnos.

Hoy hay algunos adultos más, pero es que han venido conmigo en el vehículo. También los críos son pocos. Insisto en la oración para todos y en especial en la familia y si queremos formar una comunidad.

Vuelta a casa cargado con cincuenta sillas y la gente encima de las sillas. Intento hacer los virajes despacio no sea que pierda carga o viajeros. Finalmente llegamos a casa sin novedad. Hay luz, se ha ido y ha vuelto más de una docena de veces… Pero por lo menos hay luz de vez en cuando. Internet en pequeñas dosis, pero he recibido un correo. Se ha puesto a llover cuando estoy en la habitación. Tendremos noche para dormir si n sudar y podes descansar tranquilos.

El fin del mes nos hemos acordado de D Bosco, desde la misa da la mañana a la oración de la tarde y hacerle conocer y a través de él a María es un objetivo.

Tengo muchas cosas por las que dar gracias a Dios y de una manera especial por la visita de los dos navarros , Manolo y Emilio, que han vivido una experiencia aquí con nosotros, pasando por los pozos, la iglesia que estamos construyendo y no sé cuantas cosas más. Que Dios nos siga ayudando en el trabajo de cada a día.

jueves, 30 de marzo de 2017

30 de Marzo de 2017

Jueves

Nos levantamos sin luz y voy a rezar a Mattru y la historia se repite y con las procesiones de gente cargando madera y carbón y en la capilla los mismos de siempre que me presentan una lista de más de sesenta personas y les hago ver que no quiero nombres, que quiero gente que esté presente y que empiecen por poner sus nombres, los de los que están presentes y me prometen hacerlo para la semana que viene… Y de nuevo la vuelta con estudiantes.

En la ciudad hay un control de la poli, pero no veo nada de especial y todo está tranquilo. En casa tenemos una reunión para preparar la ordenación de un salesiano que habrá en el mes de mayo y después trato de estar en la iglesia para la adoración hasta la hora de comer.

Después de un rato de reposo, vuelvo a la iglesia, me llaman los de los pozos, que están desanimados porque no hay manera de encontrar agua y sí piedra y más piedra. Les prometo que mañana estaré con ellos a ver si les marco un sitio mejor. También voy a ver el molde que encargué para las celosías y no es que se hayan lucido en el trabajo, así que lo rehacen y me lo enseñan mañana. Y hoy sí que encontré al que ató la madera y le di un paquete de galletas que le hizo ilusión, en especial cuando le dije que me había mostrado que sabía hacer su trabajo. Quedamos de volver a vernos.

En casa seguí rezando un rato ante el Santísimo, la misa, la cena a oscuras y hoy la luz ni siquiera se ha dignado venir y la conexión a internet ni por el forro… A ver si mañana hay más suerte.

miércoles, 29 de marzo de 2017

29 de Marzo de 2017

Miércoles

Voy a celebrar la misa a Towama. Hoy hay muchas nubes y no se ven las estrellas. Los de siempre siguen viniendo, unas cuantas señoras mayores en particular y después salgo a la carrera para decir de nuevo la misa en Madonna, que Sergej no ha vuelto del viaje.

Después del desayuno trato de ponerme al día en internet, pero tampoco funciona bien. Hay un nuevo equipo de los pozos que está disponible y voy a ver a los maestros de la escuela, pues veo que una bomba para más de mil críos es demasiado poco y les propongo un nuevo pozo, cosa con la que están encantados.

Salgo a varios recados y compro lo que ayer estuve consultando precios, además de ir a ver al que ató la madera ayer, pero no estaba presente, así que volveré otra vez, pues lo que hizo ayer con nosotros es algo que merece la pena darle alguna cosa para reconocerle el trabajo.

Por la tarde voy a ver la construcción de la iglesia y a llevarles lo que necesitan. Están haciendo un buen trabajo y les animo, además de procurarles lo necesario para la comida y los materiales de construcción que piden.

En casa tengo una agradable sensación, pues el trienal está con un grupo de críos haciendo catecismo, cosa que no es común por aquí, y me recuerda la típica casa salesiana abierta a los críos y haciendo catecismo y le felicito por el trabajo.

La luz viene y como viene se va. Internet funciona a ratos y Segej ha venido un poco tarde, cansado y nosotros contentos de tenerle en casa con nosotros.

martes, 28 de marzo de 2017

28 de Marzo de 2017

Martes

Me levanto temprano y voy a Nagoyon a decir la misa, que hoy comienza antes de las seis, pues tengo que volver y decir otra en Madonna antes de las siete. Quería estar con ellos y rezar en particular ahora que estamos construyendo la iglesia, pues es la forma práctica de decirles que trabajo y oración van unidos.

Han venido algunos conmigo y me ayudan en la preparación de la carga de madera que voy a llevar para el encofrado, que el otro día el camión se dejó atrás y ahora la necesitan con cierta premura. Tengo la suerte de encontrar a un señor en la carpintería que ha perdido un dedo en una máquina y que aún no está curado, el cual nos hace un atado de la madera que transportamos que es una obra de arte. Estoy admirado, pues es la primera vez que veo algo parecido, un profesional que conoce su oficio y que lo hace con dedicación.

En Nagoyon sigue el trabajo y la gente está colaborando, algunos están cansados y siguen en el tajo en el duro sol que abrasa. Luego voy a Lembema y allí me encuentro a los poceros que también han vuelto a encontrar piedra dura y que han cambiado de sitio. Les deseo suerte en el intento, pues un pozo es una lotería que sabes cuando la empiezas, pero lo que te va a salir y cuando vas a acabar.

Por la tarde salgo al mercado a ver precios de cosas que necesitamos para la construcción y me encuentro con varias personas que me conocen y me saludan con afecto. Vuelvo a casa andando para hacer ejercicio, estoy bañado de sudor y la ducha es la mejor solución.

De nuevo la luz ha venido un rato y se ha ido pronto y seguimos con el deficiente trabajo de la conexión a internet.

lunes, 27 de marzo de 2017

27 de Marzo de 2017

Lunes

Para variar, nos levantamos a oscuras. Utilizo la linterna en la capilla y luego voy a decir la misa a Madonna, pues Sergej está de viaje.

Después del desayuno tenemos un rato de reunión y vemos la necesidad de organizar la ordenación y primera misa que tendremos en Mayo y trato de dar los pasos para que la reunión se haga cuanto antes. También hablo con Andreas por teléfono y del contenedor por el momento nada se sabe. Preparo encuentros y reuniones que tengo durante la semana y después de comer voy a los pueblos. Empezamos por Lembema, donde los de los poceros acaban de llegar y les marco el sitio para comenzar el nuevo pozo en la escuela. Hay ambiente entre la gente y expectación por lo que están viviendo. Entre los maestros hay caras sonrientes y agradecidas. La colaboración de los padres no ha sido fácil tarea.

Después voy a Mogijbé. El sitio al que hay que ir a pata. Allí han tenido la experiencia muy agradable de tener un pozo de agua que nunca se habían imaginado. Están rebosantes de alegría y además celebrando que como llovió, las termitas se han despertado y ellos han hecho su cosecha… Tienen unas cuantas perolas en las que las van preparando, primero tostarlas, luego separar las alas y luego freírlas prepararlas para la venta en el mercado… Espero poder enviar algunas fotos, pero es que hace más de una semana que internet está en muy baja forma…

En Nagoyon sigue la construcción y el trabajo serio y callado de unos y otros y espero que vayamos saliendo adelante. Luego voy a Balei, el sitio de la escuela y donde se han plantado las cebollas que en el semillero van saliendo, lo mismo que las calabazas.

En casa estamos sin luz, luego viene un momento y después se va. Internet sigue renqueante y los correos llegan a cuentagotas.

domingo, 26 de marzo de 2017

26 de Marzo de 2017

Domingo

Toca pueblos por la mañana y a Nagoyon llevo víveres para los que trabajan en la obra, además de otros asuntos que me entretienen un poco, pero estoy con tiempo de empezar incluso antes de la hora, pues están presentes la mayoría.

Leo el evangelio y trato de explicar los aspectos catequéticos del signo del ciego y a la vez me van traduciendo para que se enteren los que no comprenden inglés. Como hay gente que se prepara para el bautismo, se sigue con atención. No son muchos, pero tienen buen ánimo.

Cuando acabamos la misa les felicito por el trabajo que han hecho durante la semana y les animo para la que viene. Me prometen que lo harán.

Tikonko es lo que me esperaba ayer. Hay un grupito que lo están haciendo bien, pero son muy pocos en número y los que habían prometido estar, están ausentes… Paciencia y a seguir el trabajo a ver si reaccionan.

Towama sigue la tónica de cada domingo y les animo a no sólo venir a misa, sino a encontrarnos con Jesús y hacerle un sitio en nuestra vida para que la transforme. Hay bastante buen ambiente y les animo a vivir la cuaresma como conversión y encuentro con Jesús como el ciego y la samaritana.

En casa estoy solo. Joseph ha ido aun entierro a un pueblo cuando acabó las misas y me tomo un plato de arroz, duermo un poco y salgo de nuevo para Lembema, donde tenemos reunión los líderes de las comunidades y los maestros.

Aparece el jefe del distrito y, en atención a que está presente, comenzamos por temas de escuelas y necesidades. Los del pueblo me dicen que han reunido el dinero para la cotización del pozo y con el jefe arreglamos lo de la madera, que se hará pueblo por pueblo y llevará su tiempo, pero por lo menos hay esperanza. También distribuimos las ceremonias de la semana santa y acabamos con un plato de arroz bastante picante.


En casa estamos sin luz y Joseph acaba también de llegar del entierro. Cenamos y trato de hacer la crónica para que no se me acumule y ser lo más fiel a lo que vivo. Estoy cansado, pero también estoy contento de ver que hay bastantes cosas que se van enderezando, aunque haya que tener paciencia y esperar tiempo antes de ver que vayan a cambiar, pero la esperanza es algo que no se puede perder.

sábado, 25 de marzo de 2017

25 de Marzo de 2017

Sábado

Toca limpieza en la ciudad y la gente no se mueve. Voy a decir misa a Madonna porque Sergej ha ido a llevar a los de las grabaciones. Los que viven alrededor de la iglesia, que son bastantes, están presentes.

Cuando estoy preparando cosas de limpieza, una llamada del obispo me dice que hay una reunión en el centro de pastoral a las once… Le digo que estaré presente. Se trata de dar los pasos para crear una universidad católica en Bo. Ya ha habido alguna reunión antes y las cosas están adelantadas, pero hay mucho que compartir y decidir, lo que nos hace estar hasta más tarde de las tres. Me fastidia perder el ritmo de las reuniones de maestros y parejas, pero no puedo salir de donde me han llamado, así que espero hasta que acabamos. Me parece que es un trabajo serio y de mucha envergadura y creo que tengo que colaborar y aportar lo que pueda y lo que sepa, aunque sin renunciar a mis encuentros con maestros y parejas de los sábados por la tarde.

Cuando llego al sitio de reunión me esperan algunos, pues varios de los maestros no han venido, y ante opciones, tengo que ir a ver el pozo de Mojigbe que hace días que no le veo. Les dejo en la reunión y me llevan un trecho en una moto; el resto lo hago a pie, como todos los días lo hacen los demás. Han cambiado de sitio y han encontrado agua, aunque un poco más distante de lo que me gustaría, pero contento de que haya agua.

Seguirán con la tarea y me prometen que el lunes acabarán el trabajo y se desplazarán al siguiente sitio de trabajo. Veo que han hecho esfuerzos, que has sufrido en el trabajo y que al final hay agua, que es lo importante para el pueblo y me vuelvo a pie hacia la reunión de parejas. Me lleva veinticinco minutos el paseo y lo cuento para ver lo que la gente de este pueblo hace los domingos y los martes para venir a rezar a Nagoyon. Son de felicitar por lo que hacen, sólo pensando en el camino que tiene sus problemas, si además le añadimos que lo hacen en la oscuridad… Por algo les he ofrecido el agua…

La reunión acabada, hay un buen número de parejas y quedamos para la semana que viene. Tampoco tengo prisa en salir, pues sé lo que me voy a encontrar en Tikonko y tengo una reunión con los que trabajan en la construcción para aclarar cosas y responder a preguntas concretas. Veo que la semana de trabajo ha sido positiva y que las cosas avanzan. El camión que llegó ayer trajo las cosas, olvidó algunas y se quejaban del chófer, pero por lo menos el género está en destino y antes de lo que esperaba.

Tikonko responde lo mismo que en veces anteriores, pocos en el catecismo y no muchas esperanzas para mañana. Pienso en la manera de hacerles responder en serio, pero por ahora creo que es mejor esperar un tiempo.

Voy a visitar al jefe para recordarle el asunto de la madera para los pueblos que necesitan para los pupitres de las escuelas. Me promete que mañana estará en la reunión que tenemos en un pueblo, cosa que me agrada, pues la gente reacciona bien ante la autoridad.

Siempre hay gente para viajar y así estoy acompañado. En Towama ya han acabado el ensayo los del coro y no hay nadie con quien hablar. Mañana veremos lo que han hecho.


En casa no hay luz y, como además no he tenido siesta, me encuentro cansado, así que me voy a dormir, hasta que a altas horas de la mañana veo que ha vuelto la luz y hago las labores de limpieza que no hice por la mañana, leo un rato y vuelvo a dormir hasta la hora de levantarme.

viernes, 24 de marzo de 2017

24 de Marzo de 2017

Viernes

Nos acordamos de María Auxiliadora por la mañana y damos su bendición en la misa. Hoy han venido un poco más numerosos que otros días. Con el generador en marcha intento lavar la ropa de las camas y veo que hay que hacerlo con más tiempo, pues hay piezas que están poco limpias. Lavando a mano algunas cosas se van. Las que quedan, espero que tengan más suerte la próxima vez.

Voy a buscar al equipo de grabación al hotel donde se hospedan y venimos a casa donde preparan unas entrevistas y luego se van con Sergej a una escuela y a la otra parroquia.

Me doy una vuelta por la ciudad y veo que la cosa está tranquila, lo que me permite apalabrar el que lleven los materiales que necesitamos para la construcción en un camión. Esperamos que sea hoy, a ser posible. Se va recuperando el ambiente de normalidad en la ciudad.

A la hora de la comida estamos los de la grabación, además de Sergej y yo. Christian está haciendo formas y Joseph tienen un funeral. Hay alguien que ha fallecido y le entierran con una cierta premura para lo que se lleva por aquí.

Sigo los pasos del camión y me aseguro de que las cosas van a su destino. Me encuentro con algunos de los responsables y hay gente para descargar el camión en Nagoyon, por lo que voy tranquilo a los pueblos. En Cassama no tienen prisa en venir y al final pocos somos, pero les explico con cierto detalle y paciencia lo que es la cuaresma y el mensaje de los evangelios de los diferentes domingos. Esperemos que la cosa mejore.

En el camino me encuentro a un hombre que espera una oportunidad de transporte. Tiene dos sacos de mandioca que pesan como hierro, de forma que él solo no los puede levantar. Le ayudo y se instala contento en el vehículo. Creo que este hoy también tuvo suerte.

En Gbalehun seguimos con la misma tónica, muchos más críos que adultos, y el comentario que hago es para recordar lo que se nos proponía al principio de la cuaresma y los mensajes de los evangelios de los diferentes domingos. Algunos se duermen… Y si han pasado el día en el campo, el cansancio vence a cualquiera.

Vuelvo para casa con el vehículo lleno de cosas y se desata la lluvia por suerte en el momento que todo está ya descargado y con la gente a techo. Podremos dormir esta noche sin sudar

jueves, 23 de marzo de 2017

23 de Marzo de 2017

Jueves

Me levanto temprano y voy a buscar a los que han venido para grabar y, un rato antes de las seis estamos en Mattru, donde suelo ir los jueves. Hay gente que ha venido antes y les causa sorpresa nuestra presencia. No me esperaban, pues les había dicho que no estaría, pero como volví antes, me presenté donde ellos y rezamos y, todos contentos. Los que vinieron a grabar han podido hacer lo que querían y a la vuelta había tiempo aún para descansar un momento antes del desayuno.

Fui a buscarles de nuevo y estuvimos grabando un poco en la escuela de al lado de casa, donde les acabamos de hacer un pozo. Nos vienen a dar las gracias por el agua que antes tenían que ir a buscar al arroyo y que ahora ya está seco y por ello están aún más contentos con el agua en la escuela. Los críos se divierten accionando la manivela de la bomba y viendo salir el agua.

Después vamos a los pueblos, o intentamos ir, porque hay barricadas a la entrada de la ciudad y la policía está interviniendo. Hay malestar porque este año la universidad aún no ha comenzado y el tiempo se pasa y se pierde el año…

Vamos a los pueblos por otro camino y allí visitamos primero Tikonko con la iglesia y el pozo y luego vamos a Balei a la escuela donde los críos nos reciben alegres. Hay también algunos miembros de las parejas, pero nada hacemos de especial. Sí visitamos las clases con pocos pupitres y en mal estado y el huerto al lado del pozo de riego, donde parece que las cebollas comienzan a salir en el semillero.

En Nagoyon vemos el trabajo que están haciendo en la construcción y necesitan materiales, lo que trato de hacer por la tarde, pero cuando voy a echar gasolina mi vehículo es el único que está en la gasolinera y todas las tiendas están cerradas, así que vuelta para casa y a ver si mañana hay más suerte.

Me paso un rato en la adoración y seguimos con el problema de la no presencia de la gente, lo que tendremos que tratar de solucionar lo antes posible.

Voy a buscar a los visitantes al hotel, vienen a cenar y durante la cena se suelta la lluvia, pero es sólo el amago, pues no está al suelo mojado en serio. Después de cenar les vuelvo otra vez a su sitio y, como el generador funciona, tenemos un rato de conexión y recibo correos que hacía días que no tenía.

miércoles, 22 de marzo de 2017

22 de Marzo de 2017

Miércoles

Voy a decir la misa Towama y aprovecho un momento para ver las estrellas, aunque hay muchas nubes y poco se puede ver. La gente acude a misa, pero no muchos.

En casa ya se han preparado los viajeros y, después de un frugal desayuno, nos ponemos en marcha hacia la capital. El viaje sin percance reseñable. En la capital algún que otro problema de orientación y demás, pero al final todo solucionado. Manolo y Emilio se quedan con Andreas y yo salgo para Bo con los que vienen para grabar las actividades, que han sido enviados desde la provincia. Son Yolanda y Henry que estarán con nosotros mañana y parte del día siguiente.

El día ha sido largo y estoy cansado y contento de lo hecho. La cena compartida es un momento interesante de comunicación. José lleva a los visitantes a su hotel y yo aprovecho que hay luz para hacer la crónica, pero no hay conexión a internet y llevamos ya una semana así…