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domingo, 31 de diciembre de 2017

31 de Diciembre de 2017

Domingo

Me despierto a la misma hora de todos los días, pero como no tengo que madrugar, leo un buen rato en la cama antes de lavarme con el agua que tenía en un cubo porque la del grifo no me llega. Han estado haciendo reparaciones y han cerrado alguna llave que no deja que el agua me llegue.

Después de desayunar bajo y me doy vueltas por un sitio y por otro, buscando que todo esté bien preparado para la misa, pues el catequista que lo prepara otras veces ha ido de viaje.

La misa comienza a la hora y algunos más van llegando de forma que al final la iglesia está llena. Hay buen ambiente y les animo en la fiesta de la sagrada familia a que la familia recen juntos en casa y que vengan a misa juntos.

Me echo un rato la siesta y luego leo, hago la colada, salgo a ver el ambiente que se preara y a las seis treinta cenamos antes de ir a confesar, pues vienen a hacerlo antes de la celebración. Estoy hasta poco antes de las nueve que me tengo que ir a Madonna y la gente sigue viniendo a confesarse.

En la otra parroquia me esperan, pero les hago ver que empezar a las nueve algo que se va a acabar hacia la media noche es un poco pronto. El coro canta y yo sigo con las confesiones como antes en la parroquia hasta la hora que comienza la misa, más tarde de las diez. Lo hago con tiempo y con parsimonia, invitando a dar gracias a Dios a todos los que estamos reunidos. Hay ambiente festivo y ganas de fiesta y creo que esto es positivo para los que nos reunimos.

El tiempo se va pasando y la coral que hoy canta todo… Lo que hace que todo se alargue y nos da la media noche al acabar la misa. Se organiza un revuelo y todos danzan y se felicitan el año nuevo. Dejo tiempo, lo que me parece prudencial y, cuando ya hay algunos que empiezan a salir, les deseo un buen año al mismo tiempo que les doy la bendición y les digo hasta mañana que nos veremos de nuevo a las nueve.

Ha habido mucha gente y aquí es tradición esperar hasta la entrada del nuevo año en la iglesia y después ir de fiesta a casa o a cualquier otro sitio que se ofrezca.

En casa todavía hay algunos que festejan pero la mayoría se han ido ya.

Y un año más ha concluido y un año más comienza y la vida sigue y los que contamos con la ayuda de Dios, seguimos dándole gracias por lo realizado y pidiendo fuerza para seguir con nuestra tarea en el año que comenzamos. Que Don Bosco y la Auxiliadora nos acompañen.

sábado, 30 de diciembre de 2017

30 de Diciembre de 2017

Sábado

El fresco sigue y el polvo en el ambiente también, es el momento. El fresco se suele notar en la última semana del año y en la primera del nuevo y la gente se abriga, pero en las horas centrales del día hace calor y el sudor abundante.

Después de la oración digo la misa en Madonna y después del desayuno me voy un rato a dormir. Anoche no logré dormir casi nada y estuve mucho rato leyendo, lo que hace que me sienta cansado y en cuanto puedo me tomo un descanso. El rato de sueño me ha recuperado y voy a rezar con la gente de la cárcel. Es una experiencia my agradable, pues están muy unidos y cada uno tiene sus amigos, de forma que el ambiente es bueno y el personal está tranquilo y sonríe.

Me paso un buen rato preparando las cosas para la tarde, pues hay reunión de parejas y quiero saber también lo que me dicen de la fiesta del sábado pasado y los planes para seguir con la construcción de la iglesia.

Salgo pronto para los pueblos después de comer y visito a los carpinteros que están haciendo pupitres para la escuela. Tengo un rato de reunión con los maestros que han venido y luego con las parejas, que tenemos un reto muy serio, pues no vienen nuevas parejas, por lo que les hago ver que hay algo que nos falla…

En Tikonko hay una pareja y media y decidimos ir a rezar a casa de la media pareja, cosa que hacemos y nos encontramos a la señora en casa haciendo sus labores en la cocina y hasta allí llegamos y allí rezamos y me vuelvo para casa porque tenemos un rato de oración seguido de una merienda con los que nos son más próximos en la parroquia.

Van llegando con un cierto retraso. Rezamos en rosario en la iglesia y luego en el piso de abajo preparamos unas mesas y nos pasamos un rato agradable compartiendo la comida y la conversación con los que nos son cercanos.

La conexión sigue fallando y si tengo noticias es a través del whatsapp del teléfono.

viernes, 29 de diciembre de 2017

29 de Diciembre 2017

Viernes


Me levanto con ánimos, pero sin agua. Me lavo como los gatos y la oración es tranquila y sosegada. Voy a Madonna para la misa y después me doy una vuelta por el mercado. Entro en un cíber y la conexión es lo mismo que en casa, no logro bajar los correos ni leer los que he bajado, así que paciencia y a ver cuando toca.

Me paso una hora buscando en el libro de bautismos de la parroquia catedral los datos de una señora y al final, logro encontrarlos. Por lo menos podré decir que hay posibilidades de que otros aparezcan y podamos organizar la comunidad de Mattru con la gente que tiene las partidas de bautismo.


Hablo por teléfono con unos y con otros, pero hoy con los whatsapps no hay forma de hablar, pero los mensajes de texto pasan.

jueves, 28 de diciembre de 2017

28 de Diciembre de 2017

Jueves


Como cada jueves voy a Mattru y me sigo encontrando con la misma situación. A pesar de intentar obtener partidas de bautismo de los que vienen a rezar, la cosa no resulta fácil por ahora. Esperemos que llegue.

Cuando vuelvo entra en el vehículo uno de los maestros y me cuenta que su hija ha sufrido un intento de violación y está muy preocupado y viene a declararlo a la policía. Le traigo y escucho lo que me dice, del resto… Suerte con el caso.

Después de desayunar me paso la mañana en la iglesia con el santísimo expuesto. Rezo por unos y por otros y por el caso que he vivido esta mañana en particular. También tengo tiempo para pensar en las celebraciones del fin de año y en las homilías correspondientes.

Después de la comida y la siesta vuelvo a la adoración. Seguimos con muy pocos que vienen, pero seguimos esperando. Me toca ir a Madonna y las cosas no son muy distintas, pues vienen pocos y al comienzo estaba solo, pero tratando de hacer la cosa familiar, te animas a la espera de mejores situaciones.


Tenemos problemas con el agua, No sé que ha pasado, pero no hay agua. La luz es un lujo no a nuestro alcance hoy, si no es ahora que tenemos el generador y la conexión a internet hoy tampoco toca.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

27 de Diciembre de 2017

Miércoles


El fresco sigue y se nota al levantarse. La ducha está fría, pero se puede aguantar el frescor. También se suda poco y se puede dormir mejor.

Después de la oración en casa digo la misa en Madonna. Me doy un paseo y sigo saludando a gente en el camino. Luego del desayuno tenemos reunión y estudiamos programas de la semana y fin de año, además de ver algo de construcciones.

Vuelvo al taller del mecánico y veo que aún las cosas no están dispuestas. Paso por emigración y recojo la visa de estancia que ya me la han firmado, previo pago de la cantidad correspondiente, que por lo menos no ha aumentado.

Intento conseguir libros de bautismo de algunos de un pueblo en la catedral, pero me dicen que vuelva por la mañana. Voy a ver a los de la oficina donde programan el reciclaje y me llevo la sorpresa de que están en el trabajo y me dan la información que busco, unos números de teléfono. El primero me dice que está en la capital y que vuelve el sábado y el segundo, después de tardar en entendernos, resulta ser un señor muy amable, que se dedica a hacer compost. Voy hasta su casa y me enseña el trabajo que hace y quedamos en que vendré con los maestros y algunos alumnos para que vean lo que tiene en su finca y la forma en que lo administra.


En casa ceno solo, pues los otros han salido, pero hoy no toca conexión, otros días es débil, pero hoy no es.

martes, 26 de diciembre de 2017

26 de Diciembre de 2017

Martes


Me levanto temprano y rezo un buen rato en la capilla antes de ir a decir la misa a Madonna. Como no está muy lejos, voy a pie y, aunque no está totalmente amanecido, no tengo problemas en el camino que ya me sé de haberlo recorrido otras veces.

Como vuelvo andando, me encuentro con la gente y les saludo. Para mi sorpresa he encontrado a unas mujeres “peul” y cuando les he saludado en su lengua me han respondido contentas.

Después del desayunar leo un rato. Hay harmatán y poco estarán en sus puestos, por eso espero y luego voy a ver al mecánico para saber cómo anda el motor y las piezas del camión que tenemos en el garaje. Paciencia y esperar a ver, porque n i el jefe está en el taller. Contacto al carpintero, pero hoy no está disponible para el trabajo en el pueblo…

Por la tarde voy a Nagoyon donde nos juntamos con los que han recibido sacramentos y controlo que los papeles y las listas esté todo en orden y así lo traigo para que se pueda poner en el registro de la parroquia. Me siento aliviado de hacer este trabajo que suele llevar mucho tiempo y varios viajes.

Cenamos y después la conexión es muy débil, pero por lo menos puedo leer las noticias de los periódicos digitales.

lunes, 25 de diciembre de 2017

25 de Diciembre de 2017


Lunes

Me levanto temprano, me toca ir a los pueblos y además quiero ver lo que ha hecho el carpintero… Llego con tiempo y pasajeros que he encontrado en el camino. No logro ver el trabajo del carpintero y empezamos la misa con cierto retraso y bastantes llegan tarde…. Quizás el fresco hace que la gente se retrase.

La misa va por lo ordinario, a pesar de ser Navidad. Creo que hay un poco la resaca de lo del sábado y tampoco se puede pedir más. Hace fresco, la gente está abrigada y algunos tiritan. La asistencia es buena y la gente está contenta.

Llego a Tikonko justo de tiempo, pues me he entretenido en el sitio anterior y muy pocos están presentes, pero van llegando con retraso. Hago la misma explicación que en el otro sitio, destacando que Jesús viene a salvarnos si le aceptamos en nuestras vidas. Por lo menos en la oración de fieles las peticiones iban en el sentido que les había hablado en la homilía…

En el pueblo siguiente la mayoría llegan con retraso y especialmente los que tienen que leer o cantar en el coro. Después del comentario de la homilía les hago también el de llegar tarde. Se produce un silencio embarazoso, pero no estoy seguro que el domingo que viene por eso cambien las cosas.

En casa los otros están en sus ocupaciones, como un buen plato de mandioca y la salsa que, aunque picante, se puede aguantar, está bien arreglada.

Después de la siesta y leer, me voy a echar carburante y ver el ambiente en la ciudad. Las tiendas están cerradas, el mercado funciona y algunos vendedores ambulantes circulan con sus artículos, pero no hay mucha gente hoy.


En casa leo y preparo cosas para mañana, además de rezar un buen rato ante el sagrario. Cenamos juntos y luego, la conexión es muy débil y me permite leer dos periódicos, pero no entran mensajes.

domingo, 24 de diciembre de 2017

24 de Diciembre de 2017

Domingo

Me levanto temprano y me paso un buen rato rezando en la iglesia. Cuando rezo, luego tengo muchos más recursos que de ordinario.

Voy a celebrar la misa a Madonna donde la gente llega muy tarde y no son numerosos. No sé qué ha pasado hoy, pero había muchos menos feligreses que en otras ocasiones. Yo he aprovechado para hacer el catecismo correspondiente y además invitarles a confesarse, cosa que hemos hecho después de la misa. Me acompañaba un cura espiritano que vino a concelebrar y al final de la misa estuvimos confesando a los que vinieron, que no eran muchos.

Vuelvo a casa caminando y veo el ambiente en los diversos sitios por los que paso que de fiesta, pero no muy claro. La misa en casa no ha acabado, pues hay una representación que hacen los críos y por eso se ha alargado un poco.

A la hora de comer tenemos el correspondiente plato de arroz y hoy la salsa está bien condimentada y picante, pero aguantable.

Después de la siesta leo un buen rato y preparo la celebración que tendré por la noche en un pueblo, Towama. Cuando iba en el vehículo, me llama mi sobrina y me pone a hablar con su padre, mi hermano. Me ha hecho mucha ilusión escucharle y compartir unos momentos con él y también hablar con las sobrinas nietas.

En Towama va llegando la gente con calma. Tengo que animar a la gente en la fiesta, especialmente la coral que otras veces quieren cantar en todo momento, hoy les cuesta ambientarse. Al fiñal hay un número aceptable y les invito para mañana.

sábado, 23 de diciembre de 2017

23 de Diciembre de 2017

Sábado

Hace fresco y se nota. He cerrado una de las ventanas porque hay corriente y el frescor me despierta. He dormido bien y el agua de la ducha está un poco más fresca que de costumbre, pero la sigo aguantando.

Voy a decir misa a Madonna porque hay bautizos aquí en casa y los ha preparado Joseph y por ello cambiamos el sitio. En Madonna hay bastante gente y también se nota que van abrigados. Cuando les saludas y les das la mano la tienen fría y algunos tosen…

En cuanto desayuno, con las cosas preparadas, entro en el vehículo. Hablo con el obispo y quedamos de encontrarnos en el pueblo. Me adelanto para tener las cosas preparadas. Han traído maderas y tenemos bancos abundantes, de forma que los que vienen se podrán sentar y no se llega a llenar la iglesia.

De varios pueblos hay delegaciones y, aunque un poco con retraso, los de los pueblos de los alrededores van llegando. También lo hace el obispo y tiene la paciencia y gentileza de esperar a los que llegan tarde y saludar amablemente a cada uno de los que vienen. Hay unos cuantos a los que conoce y otros que le voy indicando quienes son. El ambiente es de fiesta.

Comenzamos la ceremonia. Hace la mayoría de las cosas en lengua local y la gente está contenta con ello. Las confirmaciones y los matrimonios son momentos de alegría y la gente aplaude a cada intervención, es la forma de hacer aquí. La ceremonia se alarga y sobre todo al final no parece que sepan acabar, pero así con las cosas. Se organiza una colecta y se buscan donantes para acabar la construcción. El obispo comienza ofreciendo cincuenta sacos de cemento y le siguen otros, aunque en mucha menor cantidad, pero siempre es una ayuda.

Después de la ceremonia ofrecen una cesta al obispo en la que han preparado algo de comida especialmente para él y los demás tienen cada uno su comida, repartida en bandejas donde los comensales lo hacen en grupo con la mano, lo que se hace aquí.

Hacia las tres, vuelvo para casa, cargado con todos los que pueden entrar en el vehículo y a los que voy dejando en sus destinos. Están satisfechos de los visto y animados por lo que han escuchado, por lo menos eso es lo que sigo en la conversación.

Cuando vengo a casa tengo sed y bebo y luego como. Hay un poco de mandioca con la salsa y carne de pollo local, que está duro, pero muy sabroso. Me echo un rato la siesta, pues siento el cansancio y después me doy una vuelta por los alrededores viendo el ambiente y lo que pasa un sábado por la tarde en la parroquia.

Estamos sin conexión y no hay forma de recuperarla. Paciencia y otro día será mejor. Por lo menos estoy satisfecho de lo vivido y creo que una comunidad ha dado un paso importante en su avanzar. Ahora tendremos adultos y jóvenes y niños que comulgan y que animarán a otros a seguir su camino.


A punto de retirarme, me doy cuenta de que la conexión ha venido y puedo hablar con el sobrino, y con mis hermanas en España y América… Maravillas de la técnica…

viernes, 22 de diciembre de 2017

22 de Diciembre de 2017

Viernes


Se nota que nos acercamos a los últimos días del año, pues aquí suele hacer fresco, que no frío, la última semana del año y la primera del siguiente y a eso nos encaminamos. La gente viene a la misa en buen número y bien abrigada pues ellos notan la bajada de las temperaturas. Yo no sudo y no tengo la ropa calada, pero hay también un ambiente seco y de polvo del harmatán, que se lo sumas al recorrido que haces por las pistas llenas de polvo, te puede traer fácilmente un buen catarro… Preparo las cosas que tengo que tener para la tarde en Nagoyon donde tendremos bautismo y ensayo para la ceremonia del día siguiente en que estará el obispo. Además llamo a varias personas, voy a ver a los maestros y quedamos en la hora de acabar las clases para que les pueda llevar a su destino y que no tengan que gastar en las motos.

Salgo hacia los pueblos a la hora prevista y no hay muchas cosas preparadas, por lo que con los que están presentes empezamos a organizar los bancos de la iglesia, que están apoyados sobre bloques de cemento, pues aún no se ha acabado la construcción. Donde había previsto una docena, logramos que entren un veintena, con lo que el número de gente dentro de la iglesia va a ser casi el doble. Calculan que van a venir muchos, pero tengo la impresión de que no habrá tantos como piensan.

Se hace la hora y no todo el mundo está presente, pero comenzamos y ya van llegando. Celebro bautizos para que mañana la ceremonia no sea tan larga. Hay veinticinco bautizados, desde los adultos que se van a casar mañana hasta dos bebés de pocos meses, pasando por los niños y jóvenes que han hecho el catecismo.

Hay mucho más movimiento de lo que cuento, pues están preparando comida para los que vengan. Yo les he dado suficiente a los que se casan para que puedan invitar a los que les vengan a casa, pero los que vienen son muchos y el trabajo es grande, a pesar de que les he dicho que las cosas deben de ser sencillas, primero para mostrar la diferencia con lo que hacen para los funerales y luego para decirles que en nuestras reuniones lo importante no es la comida, sino lo que se reza, cosa que hay que tener paciencia, pero que llegaremos a cambiar, pues también lo he hecho en otros sitios antes de aquí.

Los bautizos se hacen en su orden y los padrinos y madrinas acompañan a los nuevos bautizados, como hemos insistido durante largo tiempo. Y cuando acabamos la ceremonia del bautismo, seguimos con el ensayo de lo de mañana, confirmaciones y matrimonios, para acabar con la confesión de los que comulgan regularmente, como preparación para la fiesta de Navidad.

La vuelta a casa es larga y parsimoniosa, además de bien acompañada del polvo del camino, pero siempre con la esperanza de hacer algo bueno por la gente en los pueblos y con los del camino que les montas en el vehículo y lo agradecen.


Ni luz, ni conexión, pero al final logramos enviar algunos correos. También he tratado de contactar con el obispo, pero no ha habido manera. Veremos mañana.