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martes, 20 de febrero de 2018

20 de Febrero de 2018

Martes


Me levanto rápido y quiero llegar pronto a Nagoyon donde voy a decir misa. Hace calor y se nota, incluso el agua de la ducha ya no está fresca. El camino aceptable y polvoriento, la presencia de la gente hoy no es numerosa.

A la vuelta buen número se apunta al viaje y después del desayuno me voy a ver al fontanero que no ha venido y había prometido venir… Se ha desanimado porque se le ha fastidiado el teléfono… Me promete venir por la tarde.

Me siento cansado y me duele la cabeza. Me echo a dormir un rato y cuando me despierto es casi la hora de comer. Por lo menos he descansado y parece que el dolor se ha ido.

Espero a un español que vendrá a verme. Está por aquí como observador para las elecciones y viene con retraso. Come las lentejas que tenemos preparadas y hablamos un buen rato sobre muchos temas y sobre su trabajo en particular. Veo que sabe de la política nacional más que yo, pues no conozco ni siquiera los partidos, pero ve que conozco la situación en la que la gente vive. Quedamos de encontrarnos alguna otra vez, pues van a estar por aquí un par de meses.

Me paso de nuevo por el mecánico y por lo menos veo que el camión está funcionando y parece que bastante bien, aunque me dicen que le quedan algunas cosas antes de acabar y probarle en carretera.

Voy donde las monjas del Rosario que querían venir a darme el pésame por lo de mi hermano y les he dicho que es más fácil que me desplace yo que no ellas. Hemos estado un rato de agradable conversación y vengo a casa para cenar donde me encuentro sin luz, pero el generador nos salva la papeleta.

La conexión es un poco mejor hoy, pero sigo con problemas en los correos a la hora de salir en especial.

lunes, 19 de febrero de 2018

19 de Febrero de 2018

Lunes


Amanece con bastante niebla, pero antes he logrado ver las estrellas con una cierta calidad y el fresco se va acabando. Voy a la iglesia  para la adoración del Santísimo y luego rezamos laudes y a continuación la misa. Los que normalmente están son los presentes. Preside Joseph.

Después del desayuno tenemos un momento de reunión para programar los retiros que habrá en la cuaresma en la parroquia y una monja me llama, que me quiere dar el pésame por la muerte de mi hermano. Estamos hablando un buen rato de diversas cosas, en particular de la catequesis de la que ella es coordinadora.

Salgo a hacer fotocopias y preparar lo que quiero tener en la finca cuando comencemos el trabajo de plantar los mojones. También voy a una parroquia a preguntar por libros de bautismo y me piden que vuelva el miércoles.

Se nota que hace calor y se suda en abundancia. Después de la comida y la siesta me voy a ver al mecánico y allí siguen los vehículos… Esperemos que esta semana alguno pueda salir del taller reparado.

Me ha llamado Andreas. Estamos hablando largo rato sobre el proyecto de la finca y lo que debo preparar para la gente que va a venir a ayudarnos. Escucho atentamente y pido que llegue el día en que comencemos el trabajo en serio…
Hemos estado todo el día sin luz y cuando viene a la tarde, aprovecho para cargar baterías.

domingo, 18 de febrero de 2018

18 de Febrero de 2018

Domingo


Me voy temprano a los pueblos. Amanezco con buen ánimo y creo que la cosa irá por buen camino.

Llego al primer pueblo siendo aún oscuro y a duras penas comenzamos la misa con la luz del día. Además hoy hay niebla, lo que hace amanecer mucho más tarde que otros días. La gente va llegando con un cierto retraso y no tantos como la otra vez, pero se acercan al número. Hay varios retos que tenemos por delante, entre ellos uno es el aporte de arena que tienen que traer para reiniciar el trabajo de lucido de la iglesia. Veremos a ver hasta donde llegamos en el esfuerzo.

En el pueblo siguiente hay un grupito que están rezando el rosario y con ellos comenzamos. Muchos llegan tarde y en la homilía se lo hago ver  y después de la misa se quedan un rato para ponerse de acuerdo en estrategias a tomar, pues les he recordado las sugerencias del miércoles y les he animado a hacer algo concreto.

Al pueblo siguiente llego con tiempo suficiente para sentarme tranquilamente y echar un sueñecito antes de comenzar. Me siento en forma, pero estoy cansado y lo noto a la hora de estar de pie, por lo que en la homilía me siento y hablo tranquilamente.

En casa hay un grupito de observadores de las elecciones y nos hacen muchas preguntas. Les decimos lo que sabemos y el resto les indicamos los cauces para saber por donde proceder. Estarán por aquí un par de meses para ver cómo se desarrollan las cosas.

Después de comer me voy a dormir y lo hago largo rato. Me siento recuperado pero al mismo tiempo no estoy en buena forma. Leo con tranquilidad y rezo en la capilla. Después me doy un paseo y junto con Christopher rezamos el rosario.

Vino Emmanuel el salesiano nigeriano que está en la capital y trajo a una chica que estará por aquí unos días haciendo trabajo para los niños de la calle.

Ha habido luz por la tarde y al anochecer se va, así que volvemos al generador y esperemos que dure. La conexión es irregular.

Alguien conocido desde España me dice que hay un observador de las elecciones español y que está por aquí. Después de contactarle por teléfono, quedamos que nos veremos uno de estos días.


sábado, 17 de febrero de 2018

17 de Febrero de 2018

Sábado


Estamos sin luz, pero la temperatura va hacia arriba y con el calor no cuesta levantarse. He dormido bien y estoy recuperado. Voy a la iglesia para la exposición del Santísimo y un grupito acude luego para rezar los laudes. En Madonna la misa es seguida por un buen grupo, pero lo de la gente joven será para la próxima.

Tras el desayuno voy a rezar a la cárcel. Me encuentro con el problema que tienen, que es el agua, pues uno de los pozos está fuera de servicio y les llegan camiones para poder abastecer a las necesidades. Veo que es posible que les ayudemos y lo intentaré en la medida en la que pueda. La oración transcurre por los cauces normales y hay caras sonrientes y agradecidas. Les invito a poner intenciones en la oración de la semana y reaccionan muy bien. Piden por la paz en el país, pues van a tener elecciones pronto. También por la reunión que tendré en la parroquia a continuación y por mi hermano que falleció la semana pasada.

Comenzamos la reunión del consejo de la parroquia con un cierto retraso y los asiduos van llegando. Nos pasamos más de dos horas tratando los diversos temas, evaluación de lo pasado y programación de lo que va a venir. Al final hay comida para los presentes, pero no participo porque está muy picante.

Después de la siesta me voy a ver al mecánico. Tengo un clavo en la rueda y paso por el vulcanizador y luego me voy a los pueblos. Hoy me he concentrado en Tikonco donde lo primero que hago es ir a ver a la pareja que no vienen hace varias semanas y los traigo a la iglesia, pero hoy los que faltan son los que solían venir…

Cuando vuelvo veo que en el pueblo siguiente está el coro ensayando y me paro un buen rato con ellos. Leemos sugerencias sobre el tiempo de cuaresma y les llama la atención que esté escrito en el misal lo que les voy diciendo. Hay una gran  necesidad de acompañar y dar catecismo, pero en general el sentimiento es de que saben las cosas. Hoy por lo menos les ha sorprendido el que les haya presentado el misal y les haya indicado que lean. Estaban muy animados con el tambor y el tam-tam y el que tocaba el tambor, cuando ha oído la sugerencia litúrgica,  me ha dicho que mañana no tocará el tambor.

En casa tenemos la luz del generador y hay un chaval joven, amigo de Joseph que ha venido a la universidad y que nos viene a visitar.

viernes, 16 de febrero de 2018

16 de Febrero de 2018

Viernes


Por la noche he tenido frío, pues ha refrescado un poco, pero es también el efecto de los medicamentos y el destemple del cuerpo. Siento pereza de levantarme, pero no lo pienso dos veces, me meto en la ducha que no está más fresca que los otros días y voy a la iglesia para la adoración. Me veo más en forma que ayer y poco a poco recuperando mi estado normal. Creo que es mucho mejor hacer cosas que pensar en que estuviste enfermo, te distrae y te da ánimos.

En Madonna hay un buen número de gente y les animo a venir con la gente joven de cada casa, mañana que no van a la escuela.

Tengo una buena lista de cosas para hacer y entre las primeras es enviar un comentario sobre un pozo que acabo de hacer y por suerte cuando intento enviar el correo, acaba saliendo, cosa que no pasa con frecuencia.

También me encuentro con varias personas que vienen a verme y  cuando voy a cargar el teléfono con gente que me dice que es de la parroquia, con los que tengo un momento de conversación y a los que animo a venir a la misa el domingo. Hay uno en particular que me llama la atención. Me pide que le pague una bebido alcohólica por la mañana… Hablo un rato con él personalmente… Un drama… Me dice que ha pasado por consumir todo tipo de hierbas… Me promete venir a la misa el domingo. Le digo que rezaré por él, le doy para que se tome un plato de arroz… Y me voy porque me esperan.

Salgo y voy a la catedral a consultar el libro de bautismos para que alguien pueda tener su carnet de bautizado. De nuevo me ha dado fecha equivocada, pero por lo menos logro dar con el interesado después de paciente búsqueda. Luego voy al mercado compro clavos y lija para llevar al carpintero que hace bancos para la escuela, además de candados y paños y vuelvo a casa que el sol calienta.

Después de la siesta me voy con el fontanero a la granja, pasando por el mecánico que no está en el taller y echo carburante que se está acabando. Dejo al fontanero en la granja y voy a Balei donde dejo las cosas para hacer los bancos para la escuela. Encuentro por fin al profe que habían operado. Acaba de volver y está muy débil, pero eso no impide que hablemos de los problemas de la escuela y veamos la forma de llegar a una solución.

De allí me voy a un pueblo en el que los que preparan madera están trabajando. Está lejos y el camino es tortuoso. Me encuentro con los que trabajan y con los jefes del pueblo a unos animo en el trabajo y a otros doy las gracias por permitirlo. En el pueblo hay gente que me conoce y hablamos un rato. También vamos a ver el río que no está lejos, pero sí hay una buena bajada. El agua está en un nivel muy bajo.

Se me echa la noche encima y no quiero pasar zonas complicadas del camino en la oscuridad. Salgo antes de que anochezca y por suerte no hay ningún inconveniente hasta que llego a nuestra finca donde dejé al fontanero y me encuentro con una furgoneta que se dedica al contrabando de carburante y vienen a hacer sus apaños a un lugar escondido donde no sean vistos. Les advierto que se lo haré saber a la policía, pues van varias veces que se lo digo y no hacen caso. Cuando llego al pueblo hay un control de policía y les hago saber lo de la furgoneta. Traigo a un policía de los del control y, para mi sorpresa, me parece que son viejos conocidos… 
No sé qué pensar, pero la corrupción suele empezar por los que debieran evitarla…

Vuelvo a casa tarde, cansado y contento de sentir que de nuevo estoy en buena forma. Tras la cena intento conectarme y para mi sorpresa hay un momento que los correos entran, pero luego ya no hay más que hacer. Por lo menos he recibido unos planos que esperaba y pensaba el tiempo que iban a tardar en descargarse, Ha habido suerte por una vez.

Es tarde, se ha acabado la gasolina en el generador y estamos a oscuras. Mañana más y mejor…

jueves, 15 de febrero de 2018

15 de Febrero de 2018

Jueves


No me puedo quejar de cómo ha ido la noche, aunque sí he sudado lo que he querido, pero me encuentro en buena forma y con sabor amargo en la boca, imagino que los medicamentos hacen su trabajo.

Voy a rezar a Mattru donde lo hago cada jueves y hay unos pocos más que otras veces. Leemos el evangelio después de rezar el rosario y les impongo la ceniza. Sigo buscando la forma de encontrarme con ellos y no veo que la cosa avanza. Por lo menos tres me han traído sus carnets de bautismo y trataré de buscar alguno más y a ver si con ellos logramos enderezar las cosas para decir la misa.

Como cada jueves después de la oración comienzo a visitar las parejas con las que he comenzado a rezar en sus casas. Hoy han aparecido un par de parejas más, pero me parece que tendremos que rezar largo tiempo antes de pensar en matrimonio, pues veo que están muy distantes las relaciones entre ellos.

Vuelvo a casa un rato más tarde que otros días y ya no hay nadie en la adoración en la iglesia. Desayuno y bajo a la adoración. Se me pasa la mañana entre el mal cuerpo que tengo, la lectura de la Palabra y alguna cabezada. Sigo con los efectos de las pastillas tomadas.

Después de comer y dormir un rato, vuelvo a la adoración. Hace calor y sudo lo que quiero y más. Imagino que seguimos también con los efectos de la enfermedad, pero me siento en forma. A las cinco llegan los primeros a hacer una novena y aprovecho para ir a cambiar la ropa mojada por el sudor y voy a la adoración y la misa en la otra parroquia donde hace un calor increíble y la ropa que llevo en unos minutos está de nuevo empapada.

Hay algunos que vienen a confesarse y los presentes a la adoración son pocos, pero me parece que van aumentando, lo que me motiva a animarles a venir con otros.

miércoles, 14 de febrero de 2018

14 de Febrero de 2018

Miércoles


He sudado mucho durante la noche y me parece estar bien en forma cuando salgo hacia los pueblos. En el primero hay un grupito antes de la hora. Juntos rezamos el rosario antes de la ceremonia de la ceniza y no llegan a la docena en total.

En el segundo pueblo, vamos a la escuela y los críos dan ambiente de que hay muchos, pero la realidad es que los adultos son pocos. Luego me entero que han convocado una reunión para madres con críos pequeños en otro pueblo y de ahí las ausencias. En la escuela utilizamos los nuevos bancos que les sirven de pupitres y están contentos con ellos. Traen unas cuantas cosas para la procesión de ofrendas y también hay un buen grupo que comulga, los que fueron bautizados en vísperas de navidad están presentes en la escuela y se nota.

Después de la misa tenemos un rato de reunión con los líderes de la iglesia y maestros. Seguiremos haciendo bancos para los críos de la escuela y seguiremos trayendo madera de los montes cercanos.

En el siguiente pueblo también estoy en una escuela, pero aquí las cosas son bastante diferentes. Se ve que la preparación no es buena y acuden a la escuela sin uniforme, además de no ser muchos y faltar algunos profesores. Con ellos hacemos la ceremonia de la ceniza y les animo a rezar y a estar disponibles para lo que los padres les pidan. A los adultos les sugiero en vez de ayunar, mejor dejar de fumar o de beber demasiado. Nos conocemos y algunos esbozan una sonrisa pícara.

Vuelvo a casa cansado, pero un buen rato de siesta restaura fuerzas, aunque lo que he sudado me ha afectado al estómago y estoy visitando el baño con asiduidad de tres a cinco. Cuando me doy cuenta que la cosa se ha pasado, voy al siguiente pueblo donde me esperan para la ceniza a las seis de la tarde. Son numerosos y tenemos una celebración animada y familiar. Como estoy flojo me siento para decir la homilía, pero no me impide animarles y animarme a tomar este tiempo como especial momento de conversión y así se lo pedimos a Dios en la oración de fieles, además de rezar por mi hermano fallecido el viernes.

En casa seguimos con la misma tónica luz del generador y conexión difícil y débil, pero por lo menos leo las noticias en algunos periódicos

martes, 13 de febrero de 2018

13 de Febrero de 2018

Martes


He logrado dormir durante la noche y no he sudado mucho, pero tengo bastantes camisetas para lavar. Suerte que el día es soleado y secará todo bien.

Voy a la iglesia para la oración de la mañana y la adoración, pero para la misa vuelvo a Madonna donde hay un buen número de gente y algunos jóvenes.

Después del desayuno me voy a la habitación, donde me paso un buen rato leyendo y durmiendo, además de preparar las cosas para mañana, que será día lleno.

Sigo con los problemas de salud y hoy he sudado mucho en la siesta i después, lo que me hace pensar que mañana podré estar en forma para ir a los pueblos para la ceremonia de la ceniza como habíamos programado.


lunes, 12 de febrero de 2018

12 de Febrero de 2018

Lunes

No he logrado dormir durante la noche y me levanto cansado. Voy a decir la misa a Madonna donde la fiesta de ayer. Hay bastante buen número de gente para rezar. He ido en el vehículo, pues no tengo ni humor ni fuerza para andar como he hecho otras veces.

Después de desayunar me siento un rato en una silla y me quedo dormido. Posponemos la reunión comunitaria para la tarde que vendrá a vernos el arquitecto con unos planos sobre las construcciones en la finca y me paso la mañana leyendo en la cama, hasta que al final logro dormir un poco.

Me tomo los medicamentos y después de comer me voy a dormir, donde sudo abundante y tengo la ropa y sábanas mojadas.

Viene el arquitecto y tenemos un buen rato de reunión discutiendo los planos que nos presenta y después me tomo un pequeño descanso mientras sigo sudando mucho.
Hay una celebración  abajo de un grupo de la parroquia que acaba en comida, pero me doy cuenta que la cosa está muy picante y me tomo algo en el comedor que no lo está tanto.

Bajo y estoy un rato con los que han venido, con unos críos en especial y después me vuelvo a la habitación en plenos sudores. Esperemos que la fiebre se vaya pasando.



domingo, 11 de febrero de 2018

11 de Febrero de 2018

Domingo


Es la fiesta de la cuasi parroquia y, como la iglesia es grande, hemos programado una sola misa. Viene a presidir el vicario del obispo. Hay cantidad de gente, pero muchos siguen llegando tarde. La misa pasable, pero hay un intento de sacar dinero para las necesidades de la parroquia que es largo, tedioso y acaba con la mitad de la gente que se ha ido de la misa. Creo que es hora de intentar cambiar los métodos.

Estoy empapado de sudor y vengo a casa y me cambio la ropa. Me da pereza volver otra vez a la otra parroquia y como algo de lo que encuentro por el comedor. Pienso en echarme una buena siesta y descansar, pero me llaman de un pueblo que ha muerto un bebé de cuatro meses y voy para el entierro, que es muy simple, le tienen envuelto en un paño blanco y una señora, después de rezar en casa donde están reunidas las mujeres sentadas en una estera en el suelo, le lleva en brazos camino del cementerio. A un cierto punto, la señora pasa el cadáver aun hombre, pues en general a la tumba las mujeres no se acercan. Hago la cosa lo más sencilla posible, Yo también me siento muy flojo y en cuanto puedo vuelvo para casa.

Me voy a descansar en cuanto puedo, pero veo que tengo fiebre y empiezo a tomar medicamentos.