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sábado, 5 de mayo de 2018

5 de Mayo de 2018

Sábado


El nuevo gobierno ha decretado que el día de limpieza sea el primer sábado de mes en lugar del último y hoy de siete a doce no pasaba nadie por la calle, todos estaban cada uno en su zona limpiando y poniendo en orden lo necesario.

No ha habido misa por la mañana y a la tarde han venido muy pocos. He pasado la mañana en casa haciendo cosas, entre otras, la colada y enviar correos a los que hace tiempo que no escribo.

Ha venido el mecánico y ha tocado un poquito el coche que tenía una fuga en un empalme. He ido a Lembema donde he tenido reunión con los maestros. Ha habido algunos que no estaban presentes por lo que hemos dejado las cosas para otra vez. He llevado a los que habían venido a pie a su pueblo, he visitado el trabajo de los albañiles en la capilla y he visitado a uno de los maestros de Balei que ayer vi que estaba muy cansado. He venido a Tikonko para la reunión con las parejas y el rosario, pero se ha puesto a llover y cuando pasa algo así, lo mejor es dejarlo para otro día, cosa que he hecho y venido para casa y al llegar a la ciudad veo que aquí no había llovido. Es normal en estos momentos esas tormentas localizadas.

Rezamos el rosario con tres jóvenes que estaban por aquí y con la luz del generador cenamos y leo las noticias, que hoy sí que hay conexión.


viernes, 4 de mayo de 2018

4 de Mayo de 2018

Viernes


Amanecemos sin luz y usamos las linternas, pero a la hora de la misa ya funciona el generador. Hoy se recuperan los números de asistencia y se nota que es primer viernes.

Después de misa y desayunar voy a la cárcel a ver si están dispuestos a recibir al equipo de poceros que vienen a profundizar en un pozo, paso por la parroquia de san Pío para ver lo de los carnets de bautismo y me reciben amablemente, pero pocas soluciones se pueden ofrecer.

Voy a echar carburante y a Lembema donde hay una misa funeral por alguien que ha muerto y que es de ese pueblo, un pueblo en el que hay una escuela católica y no hay comunidad que rece en el pueblo… Estoy en la misa que dice el párroco del sitio donde ha muerto el finado y el sepelio siguiente. Por lo menos no ha sido muy largo.

Vengo a casa acompañado y después de comer y de intentar un poco la siesta, me voy de tiendas, que están cerradas. Por lo menos logro comprar en una el cemento que me han pedido y lo llevo en la furgoneta.

Me encuentro en el camino a los alumnos de la escuela que han venido a hacer un examen de prueba. Con el calor y el cansancio que llevaban han visto el cielo abierto cuando aparecí y encantado de poderlo hacer.

Dejado el encargo en Nagoyon, veo el trabajo de los albañiles que me parece bueno y meritorio y voy a Balei a llevar a unos cuantos críos y a beber un trago de agua en el pozo que tiene un sabor muy agradable.

Me voy a Gbalehun donde llego con tiempo suficiente para darme una vuelta por el pueblo, saludar a gente conocida y estar acompañado de críos todo el rato. Acabamos rezando el rosario un poco antes que otros días y no hay mucha gente, una veintena, pero eso es lo que hay. Se manifiestan contentos de mi visita.

La vuelta sin novedad y en casa con la luz del generador y hay conexión que me permite leer las noticias.


jueves, 3 de mayo de 2018

3 de Mayo de 2018

Jueves


Como cada jueves voy a rezar a Mattru y ya me llama la atención que unos críos me piden que les lleve… Y es que han venido cargados con leña y ya vuelven a su pueblo. Me pregunto a qué hora se han levantado… La oración transcurre por los cauces normales. Hoy la presencia no es mucha y les hago catecismo sobre la fiesta de los apóstoles que celebramos como columnas de nuestra fe. Después como cada vez que voy, vamos a rezar por las casas con resultado desigual, aunque se ve que avanzamos, pues ya se van adquiriendo hábitos en algunas personas, aunque otros no están presentes y algunos se hacen esperar.

Vuelta a casa, intento ir a la iglesia cuanto antes y me paso un buen rato rezando antes de que vaya a llevar el vehículo al mecánico para algunos arreglos, pero no está en el taller y me dicen que ha ido a una ceremonia. Aprovecho para ir a ver lo que hacen en la iglesia en Towama y veo que el que hace las celosías está en el tajo. Vuelta a casa y sigamos rezando. También tengo bloqueado uno de los números de teléfono y tendré que ir a la central a ver lo que pasa.

Viene el masajista y me llama la atención como suda, pero la realidad es que yo sin hacer nada empapo las camisetas, así que él que trabaja… Por lo menos me parece que las cosas avanzan y me siento más en forma y ciertos dolores articulares van aflojando. Sigo rezando en la iglesia y recibiendo a los que vienen a verme hasta la hora de la misa, que de nuevo subo a la habitación a cambiar la camiseta empapada. Hoy ha venido muy poca gente a la adoración.

Después de la misa voy a rezar el rosario a Mattru, que aunque dicen que comienzan a las siete, lo hacen sin prisa y me da tiempo de estar un buen rato esperando para que al final una quincena de personas aparezcan.

En casa tenemos la luz del generador y un poco de conexión, pero luego se acabó y no hay forma de enviar o recibir correos.


miércoles, 2 de mayo de 2018

2 de Mayo de 2018

Miércoles


No tenemos luz, pero ya nos hemos acostumbrado también  a las linternas y salimos adelante con los faroles. Hay alguien que ha encargado un novenario de misas y es conocido por lo que hay un cierto ambientillo cuando se presenta el novenario y aprovecho para decirles que la misa tiene que ser alegre y festiva y en especial en este tiempo de pascua. Están el grupo de siempre y les animo a que vengan numerosos mañana también que tenemos adoración y la misa es por la tarde.

Saludo y hablo un rato a los que han venido a misa, confieso a otros y después de desayunar me voy a ver lo que hay de trabajo. En Towama no hay nadie, en la finca hay un señor preparando la tierra, en Nagoyon descansan porque tienen problemas en las manos por tocar el cemento sin guantes… Me vuelvo a casa y trato de encontrar motivos para tener paciencia. Leo un rato, preparo catecismo en los pueblos, duermo un rato antes de comer  y así puedo salir antes hacia los pueblos.

Salgo pronto y me doy una vuelta por la ciudad. Compro un saco de arroz y varios de cemento y me paro en la finca para saludar al que trabaja y darle unos caramelos.

En Nagoyon descargo con la ayuda de los estudiantes que he encontrado en el camino y les he subido al vehículo y me voy a Balei para la reunión de los maestros, que en realidad se ve que no la han preparado.

Tengo tiempo suficiente para ir al pueblo del líder de la comunidad que ha estado enfermo y no le he podido visitar, pero se trata de ir a pie… Unos críos me siguen por su propia iniciativa y más de veinte minutos nos lleva el ir al pueblo donde no encuentro al que busco, pues ya ha ido a hacer alguna cosa fuera.

Me reciben con cariño, especialmente las mujeres,  pues es el pueblo en el que el año pasado les pusimos una bomba de agua que les ahorra el ir hasta el arroyo y les da salud. No hay mucha gente, pero los que están cada uno está a sus menesteres.  Voy a ver la bomba y está en buen estado y funcionando bien. Me ofrecen unos mangos y los  reparto entre los críos que me acompañan. También están algunos de los albañiles que han ido en la misma dirección y volvemos juntos.

He sudado lo que he querido y estoy empapado, Me cambio la camiseta, pero es que estoy empapado y con los pies sucios de andar el camino. Voy a Balei donde me han prometido que rezarán el rosario pronto y cuando llego ya están las cosas preparadas y unos cuantos van viniendo siendo al final una treintena. Sigo llevando a gente de un sitio a otro. En Nagoyon están ya rezando el rosario y rezo con ellos. Acaban siendo más de cuarenta, la mayoría críos.

Vuelvo al camino con compañía y desde la granja con el fontanero y la leña que ha preparado después de haber trabajado todo el día. Venimos a casa y descargamos la leña y me vengo para  la parroquia donde funciona la luz del generador y me conecto a internet, donde no hay nada de especial.


martes, 1 de mayo de 2018

1 de Mayo de 2018


Martes

Nos levantamos con luz y en la capilla rezamos un buen número. Intento hacer la celebración festiva porque me parece que muchas veces las misas son demasiado respetables y poco cálidas y alegres.

Es la fiesta del trabajo, pero poco se celebra por aquí y poca conciencia hay de la fiesta porque la mayoría de los comercios están abiertos y los críos van a la escuela, por lo menos algunas escuelas, no sé si todas.

Hay gente trabajando en la finca y me voy a visitarlos. Estoy con ellos un rato y vemos el trabajo que queda y posibilidades de hacerlo cuanto antes, pero hay compromisos que también apremian.

He llevado el vehículo al mecánico y le he dicho que me es necesario a las tres de la tarde.. Eso de la hora aquí es relativo y trabajan a su bola… Cuando a las dos me vienen con piezas que han desmontado y les hablo de las tres, se asombran y no comprenden de qué les hablo… Eso de tener un horario  no es para gente de por aquí… Estoy esperando hasta las cinco y media a que acaben de montar el vehículo y levo a los que trabajaban en la finca a su pueblo. Están muy cansados, pero les explico que las cosas salen como salen sin quererlo a veces. Por lo menso tienen paciencia.

En el pueblo intento a ver si están dispuestos para rezar el rosario y al final en uno hay un grupito dirigido por le catequista. Por lo menos en un pueblo comenzamos le rosario el primero de mayo, que me parece que en los otros se hará más tarde.

Vuelvo a casa acompañado por pasajeros que encuentro en el camino y hay luz del generador y la conexión funciona.


lunes, 30 de abril de 2018

Fotografías de Sierra Leona BO abril 2018


30 de Abril de 2018

Lunes


Amanece el último día del mes y me levanto con ganas de celebrarlo y llenarle de buenas acciones y eso le pido a Don Bosco y a Nuestra Señora de África de quien hoy celebramos la fiesta. No está  en el calendario litúrgico, pero es una fiesta y lo celebramos contentos.

Después del desayuno aparecen Ibrahim y el topógrafo, pero Andreas no ha vendió porque ha tenido problemas su avión y no ha llegado a casa. Vana a la finca e intentan ver las decisiones a tomar.

Después de comer viene el masajista y me da una nueva sesión. Noto que va teniendo efecto lo que hace, pero también tengo sitios con problemas que llevará tiempo arreglar. Eso es lo que me ha dicho el masajista.

Salgo a la ciudad a hacer algunos recados y luego voy a Towama donde están construyendo la iglesia. Vana a buen ritmo y parece que las cosas se harán rápido. También me doy una vuelta por la finca para ver lo que por allí pasa, y la cosa está en silencio.

Traigo a los albañiles de Towama a la ciudad y venimos en conversación a cuenta del nuevo gobierno. Esperemos que puedan hacer algo de lo que han prometido en la campaña.

Un mes más y un momento más para dar gracias a Dios por todo lo que de él hemos recibido y por la esperanza que tenemos de compartir con él su gloria.


domingo, 29 de abril de 2018

29 de Abril de 2018

Domingo


Me despierto a la hora de siempre, pero como tengo la misa en casa no tengo que madrugar, lo que me permite estar un ratito más en la cama leyendo, pues he dormido bien y me siento en forma.

Desayuno y bajo a la iglesia donde me paso un rato rezando y haciendo tiempo hasta que sea la hora de la misa. La gente va viniendo y hoy es especial porque celebran fiesta los críos y los padres están encantados de verles actuar. La misa se alarga hasta la hora de la siguiente, con lo que hoy no hay intermedio, son las dos misas una detrás de la otra.

La primera misa ha estado concurrida y estaba casi llena la iglesia, Para la segunda la cosa estaba mucho más floja, pero es lo normal si en una hay mucha gente, en la otra se nota un descenso.

No he sudado mucho, aunque la ropa estaba mojada y la he tenido que cambiar al final de la misa. He estado un rato leyendo y preparando la reunión de la tarde en los pueblos antes de tomarme una ensalada y un trozo de pollo que aunque estaba picante, estaba bien cocinado. Después me eché la siesta y cuando salí ya habían vuelto los otros de las misas en los pueblos y yo salía para la reunión que hoy era en Nagoyon, donde están luciendo las paredes de la iglesia.

Los albañiles estaban allí trabajando y nosotros a la reunión de los líderes de los pueblos y las escuelas. En los pueblos vamos adquiriendo conciencia de que debemos trabajar en grupo que sale mucho mejor que individual, pero hay que llegar a ello. Con respecto a las escuelas les hago ver que debemos seguir los mismos pasos, trabajar juntos. Pero ni todos los maestros están presentes ni veo que vayamos a adelantar mucho por ahora.

Hay un arroz picante con pescado para después de la reunión y vuelta a casa con los que también había llevado a la ida. El ambiente es sereno y se prepara para rezar el rosario por las casas en el mes de mayo.

La vuelta a casa al oscurecer acompañada por los que viajan y que recojo por el camino. En casa me espera uno de los de los pozos a quien pago por el trabajo que han hecho hasta ahora y me promete que esta semana vendrán para concluir lo que resta de hacer en la cárcel.

Cena. Sigo con la ensalada de esta mañana y pescado. La conexión en pobre, pero pasa un poco. El calor no es mucho y esperemos dormir sin sobresaltos.

sábado, 28 de abril de 2018

28 de Abril de 2018

Sábado


El calor ha vuelto y he sudado durante la noche, pero estoy en forma. Joseph va de viaje y sale pronto, digo la misa en casa y tenemos la luz del generador. Tampoco hay mucha gente hoy en misa porque más tarde hay un funeral y algunos vendrán a esa misa.

Después de desayunar me doy una vuelta por la cárcel donde hace tiempo que no entro y me llama la atención la acogida  que me dan y el buen ambiente que encuentro entre los internos, algo que se han tomado en serio y cada uno tiene varios amigos y la situación parece que es tranquila y la gente está en buena relación con los otros.

Como hay bastantes caras nuevas, les invito a decirme quiénes son sus amigos y veo que todos están entre sí unidos y una sonrisa es lo que me ofrecen cuando les voy preguntando por sus amigos a cada uno. Para mí esto es lo extraordinario, que a cuenta de las elecciones y otras circunstancias, hace más de un mes que no visitaba a los presos y cuando llego me reciben con alegría grande y siguen siendo amigos los unos de los otros.

Uno de los golpes más duros para los que van a la cárcel es el momento de la entrada y por eso les he invitado a todos los que han venido a rezar a recordar el momento de la entrada y así les he pedido que ayuden a los que acaban de llegar, que estén cerca de ellos y les acompañen en los primeros momentos. Creo que esto puede aliviar mucho sufrimiento y hacer que cambie el ambiente de la prisión.

También les he hablado del agua, pero por el momento los poceros se han ido y no han dado señales de vida. Esperemos que aparezcan cuanto antes.

En casa hay una misa funeral y me paso un rato descansando, que me encuentro con sueño de no haber dormido bien anoche y luego otro rato en el despacho porque hay luz y se puede trabajar además de tener el ventilador.

Salgo a comprar algunas cosas y veo las tiendas que están abiertas, con lo que calculo que más tarde podré comprar cemento. Christopher utiliza el vehículo para ir al cementerio y vuelve bastante tarde…

 Salgo lo antes que puedo y para comenzar ya encuentro tiendas cerradas y voy a comprar cemento a una que por casualidad estaba abierta; pero allí mismo me doy cuenta de que hay problemas circulatorios y la poli está cerrando calles para proteger la visita del presidente…

 Salir de la ciudad no es empresa fácil porque por todos los sitios hay controles y atascos, pero logro salir y me voy a Towama donde están haciendo un buen trabajo en los cimientos de la iglesia y luego voy a la finca donde han venido para quemar lo que antes habían cortado. Les queda un buen trabajo por hacer, aunque también han hecho mucho y en lo que nos queda estamos.

Voy a Nagoyon con Daniel y juntos rezamos el rosario y recogemos viajeros en el camino. Los albañiles están en el trabajo y les llevo unas botas catiuscas que he recibido en el contenedor. Están encantados con el regalo que yo creo no esperaban. Están haciendo el lucido de la iglesia y ahora el trabajo entre las celosías es lento y minucioso y a ello se aplican.

Espero largo tiempo a la gente de las parejas y llegan tan tarde que cuando es la hora de acabar todavía no están ni la mitad. El sábado pasado se disculparon con la lluvia, pero hoy hace buen sol y ya me ha pasado otras veces con ellos, por lo que les digo que esto no puede seguir así y me voy sin darles tiempo a disculparse, algo que saben hacer muy bien, pero que no es algo de peso, sino disculpas.

En Tikonko tampoco encuentro las cosas muy en forma, pero por lo menos algunos están y, mientras unos limpian la iglesia, otros van y vienen con más o menos quehaceres. A la hora comenzamos la reunión y tampoco han sido muchos los presentes, pero por lo menos rezamos y compartimos un comentario al evangelio y las visitas de la semana.

Me paro en Towama donde el líder de la comunidad está aún al pie del cañón y ya es de noche. Está controlando el trabajo que han hecho y preparando el del día siguiente. En casa estamos con la luz del generador y mala conexión y durante un rato nos visita una lluvia refrescante que nos permitirá dormir sin sudar y descansar lo dormido.

viernes, 27 de abril de 2018

27 de Abril de 2018

Viernes


Me levanto con una sensación que hacía tiempo que no tenía, haber dormido bien y sentir un cierto frescor… Voy a rezar a la capilla y hoy es un día especial, pues es la fiesta de la independencia, aunque no se nota mucho, sólo que las grandes tiendas están cerradas y esperamos la visita del presidente del país, recién elegido.

Rezamos por el país y por los nuevos gobernantes, además de por los difuntos, uno de ellos muerto en la guerra por los rebeldes. Nos están rellenando los agujeros de la calle y hay polvo para dar y vender además del ruido correspondiente a las máquinas que pasan.

Me doy una vuelta por la ciudad para comprobar que las tiendas están cerradas, pero el mercado funciona, así como las tiendas pequeñas.

Después de comer llamo al fontanero que viene y me ayuda a limpiar la habitación y colocar las cosas que cambio de sitio y luego voy a ver si las tiendas de las afueras están abiertas, pero tampoco y me voy a dar una vuelta hasta Towama donde estamos comenzando el trabajo de construcción de la iglesia. Hablo un rato con el líder de la comunidad y  vuelvo a tiempo para rezar el rosario con Christopher. En la iglesia hay una misa de vigilia y viene gente numerosa.

La luz del generador nos ilumina y hoy la conexión está presente.