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miércoles, 31 de octubre de 2018

31 de Octubre de 2018

Miércoles


Es fin de mes y pensamos en Don Bosco. Nos levantamos sin luz, pero luego en la iglesia la hay y tenemos la oración de la mañana un grupo aceptable. En la misa les invito a dar gracias a Dios por Don Bosco y su obra y a pedir por intercesión de san José que nos proteja a todos y a la Iglesia en particular, como el papa ha pedido que recemos de manera especial este mes.

Me pongo al teléfono y no es fácil contactar con unos y con otros, pero al final llego a hablar con los maestros, voy a un pueblo y me llevo al director de una escuela a visitar a otro maestro que ha tenido un percance y le han robado. Ambos están encantados y nos entendemos para tener una reunión con los demás maestros mañana de forma inesperada, pero necesaria.

Vuelvo a casa a la hora de comer y con cansancio, pues los caminos dejan que desear, pero contento de haberme encontrado con los maestros y saludar a los críos de las escuelas y así poder adelantar en el trabajo de formar equipos con ellos.

Una buena siesta, aunque sudando, me permite recuperarme y salir a dar una vuelta, cortarme el pelo y volver para la hora del rosario, que hoy es especial, la clausura del mes. Hay unas ochenta personas y en cuanto comenzamos a rezar alrededor de la iglesia, comienza a llover y lo hacemos en el interior, pero dando vueltas alrededor de los bancos por el pasillo exterior. Buena experiencia con las velas y los cantos.

He hablado con Freetown y hay contenedor en preparación y lo voy anunciando. He hablado en el whatsapp con Jose Mari en Pamplona y me ha prometido además del contenedor, ayuda para dos pozos, que haré en la cárcel de las mujeres y en un pueblo sin carretera.

Fin de mes y buen momento para agradecer a Dios y a don Bosco por el mes vivido, por el trabajo realizado y, sobre todo, por la esperanzas que tenemos en que el proyecto que llevamos entre manos sea un agente de cambio de los habitantes de los pueblos, los niños y jóvenes en particular.

martes, 30 de octubre de 2018

30 de Octubre de 2018

Martes


Aunque siga lloviendo chaparradas, se nota que estamos en época seca, hay polvo en abundancia y Marta, la cocinera se esmera en limpiar los diversos locales, además de prepararnos una buena comida.

Viene el mecánico y cambiamos baterías en los coches, salgo a llevarle al taller y voy al departamento de agricultura a informarme sobre semillas para hacer vivero. Me reciben con amabilidad, sólo queda uno de los que había anteriormente y me prometen que en marzo y abril, tendrán lo que busco. Preferiría si pudiera ser antes, pero, es lo que me ofrecen.

He llamado al fontanero que me promete venir, pero no le he visto en todo el día. Después de comer, leo y preparo cosas para llevar a los pueblos y hoy una especial, la motosierra para que comiencen el trabajo de prepararnos madera. El grupo que la ha recibido estaban emocionados al ver algo nuevo y procedente de Europa, lo que quiere decir que tiene calidad mucho más grande que lo que te puedas encontrar aquí.

Me ha acompañado en el viaje el catequista de la parroquia que no conoce los pueblos y que quiere aprovechar para comprar animales que necesita para una ceremonia. Visitamos Balei donde los maestros están trabajando con los alumnos de último curso, es lo que suelen hacer para que tengan una buena preparación. También hay un grupo de otra gente menuda que espera para el catecismo. 

Voy a visitar al maestro jubilado que está un poco pachucho y con quien rezamos una oración y lo agradece.

En Nagoyon el catequista visita la iglesia, que le llama la atención y después les entrego la máquina a un grupo y les pido que se hagan responsables del trabajo que van a realizar con respeto de la naturaleza, cosa que me prometen. Después es la hora de rezar el rosario. Somos muy pocos y no tenemos la estatua de la Virgen, pues se la ha llevado el catequista a un pueblo donde rezará el rosario y también le han acompañado varias personas de aquí.

El camino sigue siendo complicado, pero la esperanza de que mejore está presente y se ven algunos signos que ya la máquina ha comenzado a hacer.

lunes, 29 de octubre de 2018

29 de Octubre de 2018

Lunes


Volvemos a la rutina de la semana, la misa con poca gente, es que se ha puesto a llover y cuando llueve, aunque estemos en época seca, la gente no se mueve de casa. Celebramos a Don Rua y hablo un poco de su vida y su obra y rezamos por los salesianos, continuadores de la obra de Don Bosco.

Después del desayuno tenemos la reunión semanal en la que vemos un cuestionario sobre energías renovables y también hablamos de aspectos del proyecto de la moringa. Tengo colada para rato, pues se suda lo que se quiere. Y hoy no seca porque ha llovido.

Después de comer viene el masajista y me pone a tono un poco el cuerpo y luego salgo a hacer fotocopias para una escuela. Me acompaña uno de los animadores de los campesinos que suelen venir a verme de vez en cuando. Hablo un rato con Ibrahim sobre proyectos y escribo algunos correos antes de participar en el rosario que hoy tampoco ha estado concurrido y es que han vuelto a caer unas gotas.

domingo, 28 de octubre de 2018

28 de Octubre de 2018

Domingo


Salgo para los pueblos con cierta premura. Se supone que hoy va a venir a la misa de la parroquia le presidente del país, le ha correspondido al que está conmigo decir la misa y espero que todo se pase para bien de todos. Es un dato y es una anécdota, pero no deja de ser interesante que haya escogido venir a nuestra parroquia.

Me he pasado el día fuera, pues por la mañana he tenido las misas y por la tarde reunión, como cada fin de mes y cuando he vuelto no he tenido tiempo aún de saber detalles de la cosa, pero nada de especial.

Me siento cansado pues el día ha sido intenso y caluroso, pero también me siento contento de ver que me he pasado el día con la gente y hablando de cosas de Dios y de situaciones humanas que vivimos todos y que la vida sigue y que pedir un milagro, como hizo el ciego en el evangelio, es también una opción para nosotros hoy.

sábado, 27 de octubre de 2018

27 de Octubre de 2018

Sábado


Sin luz y rezando con linternas. La gente está presente y hay cierto ambientillo. Después también hay confesiones.

Tras el desayuno me voy a la cárcel. Entrar no es problema hoy, hay unos pocos y otros llegan más tarde. El ambiente es bueno y me dejan todo el tiempo que quiero para estar con los presos.

Leemos el evangelio y les trato de hacer ver que es lo que se cumple en nuestra vida de forma normal. El ciego del evangelio, el que pedía limosna, se atreve a pedir un milagro a Jesús… Nosotros cuando vine la primera vez dije que no venía a traer dinero para hacer sonreír dos minutos, sino que venía para otra cosas, que se está cumpliendo, el ser amigos y poder sonreír.

Reconocen que es la verdad lo que les estoy contando y hay varios que vienen a dar testimonio de lo que están viviendo y de los que les han invitado a venir. El ambiente es agradable y me quedo un rato a rezar con ellos a través de los cantos de tipo carismático.

Vuelvo a casa y me encuentro con Paul durante un buen rato en la casa de los hermanos que está cerca de la nuestra. Hablamos de lo humano y lo divino y nos ponemos de acuerdo en bastantes temas .
En casa nos repartimos las misas y yo estaré en los pueblos, mientras que Paul vendrá a nuestra iglesia.

En los pueblos, la rutina de siempre, reunión de parejas, no mucha creatividad, pero por lo menos están que ya es algo y les anuncio el nuevo horario de misas, así como la reunión de mañana, último domingo de mes en Mattru.

En Tikonko aparece una pareja y quedamos de que nos traerán listas mañana. Me ha acompañado un carpintero y me promete empezar el trabajo con los bancos de la iglesia de Nagoyon en la semana.

viernes, 26 de octubre de 2018

26 de Octubre de 2018

Viernes

Estamos sin luz y las linternas funcionan. La gente que viene a misa son los asiduos de todos los días y el ambiente es agradable. No he participado en la misa porque tendremos otra más tarde.

Desayuno, me encuentro un buen rato con los animadores del proyecto moringa y Mireia y vemos los pasos que van a seguir estos días. Les animo y creo que es lo que puedo hacer, pues ni ellos tienen motos ni yo el vehículo, que está en el garaje.

Se llega la hora de asistir en la parroquia de los espiritanos a la ordenación de un diácono como cura. Desde las once a las tres menos cuarto estuvimos en la ceremonia. Después de acabada la misa y en los preparativos para la comida y las acciones de gracias también tuve un rato que me dormí… Estaba empapado de sudor y cuando llegué a casa lo primero que hice fue cambiarme de ropa.

No me ha parecido demasiado largo y el obispo ha estado en su punto, la homilía quince minutos y las ideas del libro de la ordenación.

Vino Paul de Lungi que participó en la ceremonia y después de comer estuvimos un rato juntos compartiendo en una reunión de recapitulación.

Fui al taller y allí estaba el coche, que espero que funcione, pues la avería, las piezas, el tiempo que han tardado dan para tener mucho tiempo sin nuevas averías.


Vengo a casa para la hora del rosario, que rezamos en la iglesia y que junta a un grupo no muy numeroso.

jueves, 25 de octubre de 2018

25 de Octubre de 2018

Jueves


Nos levantamos sin luz y a la luz de la linterna funcionamos en la iglesia para la oración. Sigo un rato en la adoración y después del desayuno hay trajín de un sitio para otro antes de decidirnos por el trabajo en la finca y gente que viene a verme, el mecánico, que ha vuelto del hospital donde le han dicho que es demasiado mayor para atacar operaciones en los huesos, un señor mayor que me cuenta sus recuerdos cuando fue bautizado aquí hace más de sesenta años, otro que me viene con un caso de defunción y que luego no a parece en todo el día…

Me centro en la oración y paso la mañana leyendo, rezando y meditando. Hace calor y se nota y se suda en abundancia.

Los argentinos Mireia y Fernando han estado en el campo y piensan que es mejor no remover las raíces, sino dar tiempo a que se pudran y en eso me informo para ver diferentes formas de pensar.

En la siesta sudo y en la iglesia luego no digamos, he cambiado la camiseta empapada de sudor más de seis veces en menos de tres horas, lo que no me impide seguir rezando y leyendo y preparando el sermón del domingo.

Rosario, bendición con el Santísimo y misa es lo último que hacemos en la iglesia antes de venir a cenar con la luz del generador. Tenemos ensalada de verduras y una mezcla de boniatos cocidos con atún y cebolla que se deja comer.

La consulta del correo y las noticias me levan el tiempo restante.

miércoles, 24 de octubre de 2018

24 de Octubre de 2018

Miércoles


En la conmemoración del día de la madre, le dedicamos le día, Voy a rezar a Towama, donde el número de gente es el de siempre, una veintena. A la vuelta me encuentro con el mecánico y nos vamos juntos al taller para encontrarnos con Andreas y una vez que se van hacia el hospital y Freetown, nos pasamos un par de horas buscando una cadena para poner en el tractor y arrancar raíces. Espero que hayamos dado con lo que necesitamos.

Vuelvo a casa y me encuentro un rato con Anthea y los animadores, además de controlar lo de las piezas del vehículo en el garaje.

Después de comer descanso un rato y no logro dormir, vuelvo al garaje donde están de reposo en el trabajo, me siento pacientemente a leer y después de un rato vuelven al trabajo del vehículo y me prometen que mañana…

Vengo a casa para el rosario, que hoy por ser 24 es especial, seguido de la misa y les repartimos una oleografía de María Auxiliadora que aceptan con gusto, además de dar la bendición. Han venido los argentinos del proyecto de Warc que  mañana esperamos que hagan el trabajo en el campo. Nos acompañan en la cena y hay un cierto ambientillo en la comunicación. Tienen un vehículo viejo y cada vez que viajan es una avería detrás de otra por lo que  han llegado más tarde de lo que esperaban.

La luz viene y se va, pero por lo menos podemos ver las noticias y consultar los correos.

martes, 23 de octubre de 2018

23 de Octubre de 2018

Martes


Me despierto un rato antes y ha llovido y hace fresco, pero el agua está templada. La luz está, pero pronto se va y tenemos la del generador. Bastante gente a la oración de la mañana.

Después del desayuno hablo un rato con Lorenzo, luego viene Andreas y nos reunimos un rato con él. Hay ciertas diferencias de apreciación y trata de aunar criterios a la hora de la ejecución del proyecto.

Vamos a la finca a ver diferentes cosas, las plantas de moringa que crecen bien, la construcción del edificio para procesar la moringa, que nos parece que va lento, el espacio donde vamos a plantar maíz, que necesita limpieza, en especial de las raíces y en ello se nos va la mañana.

Por la tarde vamos a ver el mecánico y acordamos el uso del tractor, que la semana pasada no fue posible. Veremos a ver si mañana las cosas van más lejos. También cambio dinero para pagar facturas y hablo con unos y otros por teléfono para seguir  con los objetivos del proyecto.

Lorenzo se ha ido, me promete venir la semana que viene. Andreas se esfuerza en hacer que el tractor pueda ir a la tierra y comenzar el trabajo. Anthea viene y se reúne con los conectores y ven el trabajo realizado en los pueblos con los granjeros. Se quedará con nosotros hasta mañana.

El mecánico tiene un serio problema en los pies y Andreas le propone ir al hospital, hay un médico traumatólogo que conoce y que acaba de venir y a lo mejor puede hacer algo… Por lo menos intentar darle una oportunidad.

lunes, 22 de octubre de 2018

22 de Octubre de 2018

Lunes


Me despierto un rato antes, pero he dormido bien a pesar del sudor que empapa la camiseta. Hay luz y para la oración la gente va viniendo y al final son un buen número. Me veo con la monja que suele venir a misa y que me parece interesante su aportación.

Después de desayunar tenemos la reunión comunitaria precedida de un rato de oración personal. La reunión se desarrolla en los cauces normales y se tratan temas de la comunidad y del proyecto de la moringa.

Empleo bastante tiempo en contactar por teléfono con unos y con otros y en ponernos de acuerdo en fechas y tareas, que espero que durante la semana se lleven a cabo, en particular con el proyecto moringa.

Después de la siesta leo un rato, me doy un paseo por el patio, voy a la iglesia, recibo a alguien que me viene a visitar, contacto por teléfono con gente de Warc, el proyecto de moringa y acabamos con el rosario donde hay un buen número de gente y a quienes animo a seguir viniendo.

Me llama Lorenzo que viene esta noche y le ofrecemos nuestra casa. Es un cooperante español que está trabajando en diferentes proyectos en Sierra Leona y que nos ha prometido ayuda. Después de cenar tenemos un buen rato de animada conversación.

La luz se va y vuelve y por el momento la tenemos, así como la conexión, lo que me ha permitido leer las noticias y enviar correos.