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viernes, 24 de junio de 2016

24 de Junio de 2016

Viernes

Es el nacimiento del Bautista y al mismo tiempo conmemoración de María Auxiliadora, lo que hacemos ver en la misa dando la bendición de María Auxiliadora al final. La presencia de gente es lo ordinario de cada día y, finalizada la misa he esperado al profe, pero no se ha presentado.
Después del desayuno he dedicado un buen rato al estudio de la lengua, en particular a leer y creo que ya estoy seguro que la gente me entenderá cuando les lea el evangelio. También me encuentro un momento con Joseph que me dice que irá de viaje mañana para ver a alguien con quien ha tenido una estrecha relación y va a dejar el país.
Seguimos viendo los pasos para la instalación de la máquina de hacer formas y su mejor emplazamiento. Quizás lo hagamos el lunes.
Barro y friego la habitación, pues el viento que ha venido antes de la lluvia se ha encargado de hacer que todo esté lleno de polvo y sucio.
Por la tarde voy a los pueblos. Hoy toca los de lejos, y el camino se va haciendo cada vez más complicado a cuenta de las lluvias. Ahora ya se puede decir que los riachuelos que estaban secos han comenzado a correr, aunque en el río Sewa, en Cassama no se nota mucho aún la subida del caudal.
Tampoco hay una gran entrada  para la reunión de las parejas y sí tienen cualquier excusa que se les ocurre, pero les hago ver que en todos los sitios hay los mismos problemas y quien los quiere afrontar los resuelve y el que no lo hace, se queja, pero no hace. Y toca seguir teniendo paciencia y ver cuando es el momento en que van a reaccionar.
En el pueblo siguiente la situación no es muy diferente. La iglesia está aún cerrada y con los críos que vienen traigo los bancos de la escuela, pues en la iglesia no hay. Es una labor que se hace cada vez que nos juntamos y siempre hay críos disponibles para transportarlos, cosa a tener en cuenta y a agradecer, pues no es poco el esfuerzo que hacen.
La vuelta a casa es acompañada y cargado de carbón, lo que me hace llegar bastante tarde y, después de una frugal cena, tratar de irme a la cama pronto porque estoy cansado.


jueves, 23 de junio de 2016

23 de Junio de 2016

Jueves

He ido a rezar a Mattru y seguimos en la misma situación. Espero que acaben comprendiendo que voy donde ellos porque me interesan, no porque tengo otros intereses. Por lo menos los chavales que vienen a clase tienen sitio en el vehículo y están contentos.
Después de desayunar voy a la iglesia para que Joseph pueda ir a desayunar y luego salir a algunos recados. Me paso la mañana en la iglesia y recibiendo visitas de alumnos de la universidad que vienen a que les firme un papel para obtener ayudas… Lo que me cuesta hacerles comprender que no quiero firmar sin que sea verdad lo que firmo… La corrupción está en todos los niveles y alcanza a amplios sectores y poner una firma, no les parece importante, algo que para mí, si lo hago es conociendo a las personas… Como no han hecho el trabajo antes, me prometen hacerlo posteriormente.. Espero que no se quede en promesas.
También vienen a verme dos jóvenes que me abordaron ayer y que me hacen pensar qué hacer con tanta gente que no sabe qué hacer. Son universitarios que han acabado los estudios y no encuentran trabajo y se han decidido a hacer agricultura. Voy descubriendo que aquí el gobierno tiene ayudas para todos los que se organizan y hacen algo, desde personal técnico hasta subvenciones. Es la primera vez que veo algo así. En otros sitios nunca he encontrado algo tan bien organizado… Esto es la teoría. La realidad es mucho más prosaica y el tener que volver mañana y esperar a que otro venga y lo burocracia, también existen y desaniman.
El vehículo tiene una rueda pinchada. En la reparación aparece un inoportuno clavo que se cruzó en el camino. Los neumáticos son sin cámara, de los que según la teoría no se pueden reparar, pero aquí se reparan sin el menor problema, así que Samuel se encarga de llevarla al vulcanizador  y traer la rueda reparada.
Por la tarde me paso el tiempo rezando en la iglesia, donde poca gente viene, pero por lo menos algunos se confiesan, lo que nos indica que vamos adelantando. Para la misa también hay algunos más que otras veces, lo que nos da a entender también que con paciencia las cosas se irán normalizando.


miércoles, 22 de junio de 2016

22 de Junio de 2016

Miércoles


Voy a rezar a Towama, el pueblo que visito los miércoles. Aquí la gente va viniendo, pero no en gran número. Habrá que tener paciencia. He pensado en invitar a los universitarios también a venir a esta misa, pues cuando la decía para ellos por la tarde,  no venía aquí por la mañana. Veremos con el tiempo lo que va saliendo.
En casa las cosas siguen su curso. Los que vienen a misa son los de siempre y nos saludamos cuando salen. Después del desayuno estudio un rato y practico la lectura en lengua y más tarde salgo a hacer fotocopias y a pagar el internet de ayer… Y, para mi sorpresa, me piden que vuelva mañana, que siguen sin conexión…
Como me queda un poco de tiempo, me doy una vuelta por el ministerio de agricultura, los de los árboles y ya voy haciendo amigos, pues me reciben con agrado, en especial un musulmán que me dice que está de ayuno, pero que las galletas que le di el otro día, que son muy buenas. Me alegro de saberlo y también por donde puedo entrar con él. Los demás, seguimos a la espera, pues tampoco hoy están.
Después de comer tengo un rato de conversación con Joseph. Hablamos de muchas cosas y en particular sobre la marcha de la casa y lo que pensamos de los proyectos y lo que planificamos para el año que viene. Juntos vamos a ver el terreno de Tikonko. Están poniendo los bornes de cemento y limpiando, pero lo segundo se hace muy lentamente. Espero motivarles el domingo.
Más tarde voy a Towama, donde encuentro a unos cuantos haciendo lotes del terreno que piensan pedir que la gente limpie, pues con las lluvias crecen las hierbas y la maleza por todos los sitios y pide mantener el entorno de la iglesia limpio.
Después de rezar y cenar me conecto a internet. Hoy la conexión es muy débil, pero logro hablar un rato en skype con la hermana en América y con la otra en España a la que ella ha llamado por teléfono. Ha sido un momento muy agradable escuchar  a las hermanas.
Ya hace tiempo que no hablo de insectos, compañeros de viaje que siempre están presentes. Hoy les toca a unos que no había visto antes. Son como los escarabajos peloteros, con alas, y llegan en gran número a la ventana. La tengo bien cerrada, y espero que la malla de los mosquitos de la ventana resista, pues no sé qué haría si entraran.


martes, 21 de junio de 2016

21 de Junio de 2016

Martes

Estamos con la luna llena y no he dormido bien, además de que estoy pendiente de ir a decir la misa a Nagoyon y después volver aquí para decirla también, pues como Joseph no está, he preferido intentar decir las dos misas, aunque esté un poco apretado de tiempo, mejor que suprimir una de ellas, pues en los pueblos la gente se va acostumbrando y son muchos los que vienen y en la parroquia, mejor tener la misa, si es posible.
En Nagoyon la gente llega con un cierto retraso, y es que también he comenzado antes que otras veces. Son numerosos y en la misa rezamos por mi hermano que hoy celebra el aniversario de ordenación. Les llama la atención cuando les digo que mi hermano es cura y una de mis hermanas religiosa y aprovecho para animarles a que también aquí haya esos modelos en la familia.
En casa llego un tanto con retraso. Aunque quiero llegar pronto, el camino se va deteriorando con la lluvia y los que van a pie, siempre agradecen que les monte en el vehículo y… prefiero tener la sonrisa de esa gente que llegar unos minutos antes para decir la misa… Cuando hago el comentario en la iglesia, la gente sonríe y eso ayuda a una celebración más familiar.
Pensaba llevar árboles a la escuela para plantar, pero los alumnos no estaban preparados para ayudarme y no podía esperar, pues tenía la misa. Por eso después de misa estaba libre, he podido desayunar con una cierta calma y tratar de encontrarme con las personas que tengo que lidiar en lo de los árboles, cosa que lleva tiempo y requiere paciencia.
Por lo menos el jefe, que no le había reconocido, a quien había saludado la semana pasada, me vino a saludar y agradecer el trabajo que hago con lo de plantar árboles, algo que a los que estaban a su alrededor les ha sorprendido. Imagino que ha visto cómo me tomo las cosas en serio y cómo quiero cambiar la vida de la gente de los pueblos.
Después de mucho esperar, logro entablar conversación con alguien que llega en una moto y que es el encargado de la zona donde tenemos la escuela. Se sorprende de ver el interés que tengo por las cosas y me promete estar presente para un encuentro con la gente el lunes, cosa que tengo que concretar con los del pueblo, pues son ellos los primeros interesados en el tema de las plantaciones y los huertos.
También aparece por allí una señora que me dice que es católica y que es asesora en el tema de las escuelas de la zona. La escucho, me sorprende lo poco que conoce de las escuelas de las que habla, pues soy yo quien le da detalles de esas escuelas y luego el agrónomo me dice que esta señora no suele estar muy presente en el terreno. Yo escucho y el lunes veremos los que estamos presentes para el encuentro.
Me interesa encontrarme en el mismo sitio todavía con otra persona, pero no aparece y me debo ir, así que esperemos que otra vez pueda encontrar a quien busco que hoy no se ha presentado en el trabajo. Es posible que tenga otros compromisos que no conozco. Por eso no puedo juzgar de su no presencia.
Está lloviendo y la circulación es difícil y los accidentes, sobre todo de las motos, son muy fáciles y es lo que ves con demasiada frecuencia cada vez que hay agua. Voy a pagar el recibo de internet… Y me dicen que no tienen conexión, que vuelva mañana… Esta sí que no me la esperaba, yo que pensaba decirles que las cosas andan flojas en cuestión de conexión… Y ellos que en la central no la tienen…
Después de comer y echarme una buena siesta, salgo para los pueblos. Primero encuentro a los maestros y veo lo que van haciendo con los árboles. Luego hay catecismo, que también está pasado por agua, pero empezó a llover cuando la gente ya había venido y por eso no ha habido faltas como cuando llueve antes de comenzar la actividad.
Después me he reunido con un grupo de jóvenes de varios pueblos para hablarles de plantar árboles. He querido hacerlo y resaltarlo para que se den cuenta de que cuento con ellos por una parte y por otra darles motivos para trabajar la tierra, pues muchas veces les falta la ilusión de hacer algo, ya que ven el campo como un castigo más que como un reto.
Estoy con ellos alrededor de una hora, pasando fotos de varios temas y respondiendo a preguntas que me hacen. No hay muchos, pero sí están presentes de varios pueblos y algunos tienen problemas con el inglés, por lo que también les animo a venir a la escuela, que tienen a los maestros disponibles.
Al acabar la reunión varios vienen a agradecerme lo que les he dicho y les animo a que se lo hagan saber a los de sus pueblos que no han venido, para que así los que no estuvieron también puedan saber algo de lo que se ha dicho y sientan ganas de plantar árboles.
El camino a casa es largo y mojado, pues ha llovido abundantemente durante un buen rato, lo que me hace tener calma y llegar a casa tarde, pero contento del encuentro con la gente de la mañana y con los jóvenes por la tarde, además del catecismo, que hay una cuarentena que viene regularmente y se preparan para recibir el bautismo.
Joseph está de vuelta, cansado y con un buen catarro. Yo me alegro de encontrarle en casa y de las noticias que me da, además de que hay luz y conexión, que me permite recibir correos y enviar noticias.


lunes, 20 de junio de 2016

20 de Junio de 2016

Lunes

Amanecemos con luz, lo que me permite hacer la limpieza viendo lo que hago y organizarme con las dos manos, no con la linterna siempre colgada.
En la misa ha habido bastante gente, si bien buen número llega con retraso. El que haya llovido y refrescado un poco, además de que esté nublado, hace perder la orientación sobre la hora a muchos que no tienen reloj.
Joseph se va a llevar al diácono que ha estado de vacaciones a Lungi para coger el avión y visitar algunos amigos al mismo tiempo, lo que hace que tenga la mañana para organizarme y preparar lo primero la clase con el profe que hoy es más larga que otros días. No sé si es que la lectura es fácil o es que avanzo en ella o las dos cosas, pero por lo menos en lo que he leído el profe me ha felicitado y yo mismo me doy cuenta que voy comprendiendo algo más que antes.
También he estudiado largo rato y he hecho planes, en particular para mañana, que tendré día bastante ocupado y, si no se programa con cuidado, tienes el riesgo de olvidar algo importante.

Por la tarde tengo una reunión y trato de organizar los libros de la iglesia, reparando algunos que se van deteriorando. El clima que pasa de seco a muy húmedo, hace que los libros duren poco, pues cualquier cambio les afecta mucho.

domingo, 19 de junio de 2016

19 de Junio de 2016

Domingo

Como cada domingo repetimos la rutina de la salida pronto hacia los pueblos y hoy sin dificultad especial me presento en Nagoyon con bastante antelación y hablo un rato con Daniel, pues me ha pedido instrucciones a la hora de plantar árboles. Intento que algunos más estén presentes en la reunión de forma que todos puedan escuchar lo importante que es plantar los árboles de forma adecuada que nos permita luego cualquier labor entre ellos.
La misa da comienzo unos cuantos minutos antes de la hora, pues los que están presentes son los que suelen venir. El tema del domingo nos da para animarnos a rezar y a seguir los consejos de Jesús y lo vemos en lo que las parejas hacen en particular.
En Tikonko las cosas siguen su ritmo, la gente sigue llegando con retraso y hoy no son tan numerosos como otras veces, pero por lo menos algunos están presentes y son constantes. La limpieza de la tierra está empezada, pero aún queda mucho trabajo por hacer que prometen acabar esta semana, cosa que dudo, pero por lo menos el interés está en algunos.
Ha venido alguien nuevo que resulta ser uno de los jefes de la poli que controlan a la entrada del pueblo que los acaban de cambiar. Le damos la bienvenida y le seseamos buena estancia.
En el pueblo siguiente seguimos con la misma tónica, llegando tarde y sin mucha preparación, pero por lo menos la peregrinación que un buen grupo hicieron ayer, anima un poco a los demás, esperando que podamos hacer las cosas mejor.
En casa ha habido una celebración especial en la segunda misa y todavía quedan algunos de los últimos que me saludan a la llegada y me ayudan a bajar los trastos del vehículo.
Después de la comida una buena siesta ayuda a reponer fuerzas y dedico un rato a la colada, pues el alba entre otras cosas está bastante sucia y quiero tenerla a punto para mañana.
Hemos tenido la luz durante la tarde, pero luego se nos ha ido y estamos en tinieblas.


sábado, 18 de junio de 2016

18 de junio de 2016

Sábado

Esperaba que viniera la luz por la noche, pero no se presentó. Por la mañana seguimos sin luz y en la misa con velas. La asistencia es normal y nada que destacar.
Después del desayuno bajo a la iglesia, pues espero un grupo de gente de Towama que viene en peregrinación. Hay unos cuantos que están temprano y a quienes invito a entrar, pero están limpiando la iglesia y se quedan a la entrada. A la hora del comienzo, salimos a la entrada, leemos lo que hace referencia a la peregrinación y entramos en la iglesia. No hay muchos al principio, pero acaban siendo más de veinte.
Después de un ratito de charla de bienvenida y presentación, hay un tiempo de exposición y confesiones. Luego la misa pone fin a un rato vivido con intensidad y del que están contentos de haber vivido aquí.
Antes de irse, una litografía de María Auxiliadora y unas galletas de las que llegaron en el contenedor hacen las delicias de los que han venido. Les invito a guardar la imagen de María y rezarla cada día, cosa que prometen mientras se van comiendo las galletas.
Acto seguido estamos en la reunión del consejo pastoral de la parroquia, que nos juntamos una vez al mes. La presencia es buena y los temas tratados me parece que lo hacen con seriedad y solvencia. La presencia de los responsables en momentos de adoración no es grande y se lo hago ver, pero por lo demás las cosas están muy bien. La reunión acaba con una bebida y unas galletas… De nuevo vemos que son una solución muy socorrida, pues aquí no son nada corrientes y para la gente son un premio y para nosotros una solución que nos saca del apuro.
Después de la siesta voy a los pueblos, Hoy toca reunión de parejas y la cosa está animada, pues logro llevar tres parejas del primer pueblo y en Nagoyon hay cuatro, además de que algunas han venido por primera vez. La reunión resulta interesante y los asistentes están contentos de lo vivido. Les hago ver que una reunión de parejas no es sólo para tratar unos pocos temas, lo que hemos hecho hasta ahora, sino que debemos estar abiertos a muchas otras cosas y poner en común los problemas de cada pareja para ayudarnos a reflexionar sobre lo que vivimos y cómo lo vivimos, en particular la educación de los hijos. Creo que les pilla de nuevo y no reaccionan pronto.
Se les ve contentos después de haber acabado la reunión y no tienen prisa en partir, pero la hora se echa encima y tenemos que venir al pueblo siguiente donde nos espera el catecismo, que no está muy concurrido pero los que suelen estar se hacen presentes. Hoy les hablo de plantar árboles, lo mismo que he hecho en otros sitios, pues pienso que todos deben saber las ventajas que da el plantar árboles y así trato de que las noticias lleguen lo más lejos posible y que se difundan. Me siguen con interés y esperan que hagamos la demostración práctica en el terreno que tenemos alrededor de la iglesia y que se están esforzando por limpiar.

En casa hay luz y conexión y puedo leer las noticas, cosa que no he tenido tiempo de hacer durante el día y escribir la crónica después de haber cargado la batería del ordenador que se había vaciado en los pueblos.

viernes, 17 de junio de 2016

17 de Junio de 2016

Viernes

La luz brilla por su ausencia y en la misa tenemos el generador. Después el profe me da un rato de clase. Se le ve contento con la clase y le agradezco el entusiasmo, pero además me dice que ve cómo avanzo en la lectura, algo de lo que también soy consciente.
He tenido un buen rato de descanso, pues todavía no me sentía bien en forma y los sudores fríos de la malaria aún están presentes, pero trato de no hacerles demasiado casa e intento seguir la actividad normal.
Por la tarde, después de una buena siesta salgo hacia los pueblos. Hoy lo he hecho un poco antes para tener tiempo de preparar cosas en el camino, pues pienso pasar unas diapositivas sobre la plantación de árboles.
En el camino me encuentro con un maestro de la escuela de Gablehun a quien meto en el coche y tenemos tiempo de conversar sobre la situación en el pueblo y en la escuela, algo que no está claro es la falta de interés por parte de los padres de los alumnos, que desanima a los maestros; pero es la realidad que estamos viviendo y a la que hay que hacer frente.
En Cassama el nivel del río está subiendo lentamente y las parejas no están muy preparadas, pero hoy les hablo con diapositivas de plantar árboles y hay unos cuantos curiosos que han venido a seguir lo que les digo. Se ve que hay interés, pero no creo que llegue mucho más lejos. Les hablo y les motivo, pero el trabajo lo tienen que hacer ellos y me parece que están bastante acostumbrados a que les den las cosas hechas, cosa con la que no me avengo, pues los adultos deben ser tratados como adultos, no darles regalos como a niños.
En Gabalehun veo que han terminado los trabajos del pozo y han instalado una bomba manual, pero me preocupa que el péndulo me dice que el agua no es buena para beber. No sé qué solución encontrar… Tampoco los padres de alumnos vienen a las diapositivas, lo que me hace pensar que la cosa no va a ser fácil con ellos. Habrá que darles tiempo.

Vuelvo a casa acompañado de gente que se ha apuntado a viajar y por suerte no hay problemas en el camino y la lluvia nos respeta. Cayó por la noche y fue abundante, lo que nos hace ver que la estación de lluvias está llegando.

jueves, 16 de junio de 2016

16 de Junio de 2016

Jueves

Llovió durante la noche y ha refrescado bastante. La luz se fue y no ha venido en toda la noche, lo que nos permite ver los relámpagos de la tormenta y disfrutar del calorcito de estar en la cama a techo y sin mayores preocupaciones.
Voy a rezar a Mattru y no hay mucha gente, pero por lo menos los pocos que están lo hacen con unción. Hoy como es el día del niño africano, los estudiantes no han salido todavía. No sé si es que irán más tarde o les han dado libre.
Voy a la escuela de Balei con Samuel. Pretendemos estar por la mañana con ellos. Y de nuevo en el camino intento encontrarme con el responsable de la ong en Tikonko, y de nuevo no está presente. Lo intento de nuevo a la vuelta y no hay manera.
En la escuela ha habido animación y las maestras preparan la comida con ayuda de algunas alumnas, lo que les llevé el martes. Hay buen ambiente y se vive la fiesta. Primero Samuel ha hecho algo de animación con cantos y luego han jugado un rato a fútbol. Antes de que comience la comida nos venimos, pues nos esperan tareas a realizar en casa.
La comida, un poco de siesta y a la iglesia, que hoy por la mañana he dejado a Joseph solo con todo el trabajo. Por la tarde hay más bien muy pocos, aunque alguno viene a confesar y luego a la hora de la misa hay menos de la docena de personas. No sé si es que se han olido que la lluvia iba a venir y no se han hecho presentes, pues nos ha venido una lluvia abundante y con cierto viento que hacía entrar el agua en la iglesia por las rendijas y desplazarse de puesto a los que suelen tener sitio fijo o casi.

La lluvia sigue, es abundante, y durante mucho tiempo, lo que hará que finalmente los riachuelos que estaban a punto de manar, salgan de su letargo y nos ofrezcan agua abundante y de calidad. Aquí por ahora los riachuelos no están contaminados y el agua en la estación de lluvias es abundante.

miércoles, 15 de junio de 2016

15 de Junio de 2016

Miércoles

Voy a decir misa a otro pueblo, Towama. Aquí la gente que viene son personas mayores y hay una docena larga. Van aumentando, pues tenía alrededor de ocho otras veces. Habrá que darles tiempo y animarles, pues para mí es la forma de crear y afianzar las comunidades en los pueblos. Donde se reza regularmente, la comunidad crece y da testimonio.
En casa y después de acabada la misa, el profe de lengua me da la clase que no pudo darme el lunes y nos pasamos un buen rato leyendo y comentando el evangelio del domingo y algunos de entre semana. Veo que voy comprendiendo mejor las cosas y que lo que me resultaba incomprensible, se va abriendo a que entienda lo que leo cada vez mejor y el profe me lo hace ver que el progreso es bueno, aunque sé que me queda mucho, pero el avanzar anima.
Después del desayuno me siento cansado y con ganas de dormir y me echo un rato. Descansar es el secreto para el paludismo, así que por el esfuerzo que hice ayer, hoy toca descansar, y tengo que ser consciente de ello y no forzar la maquinaria. Me paso la mañana en casa, leyendo, estudiando, respondiendo y enviando correos y sudando de vez en cuando.
Después de comer me echo una buena siesta y cuando me levanto sigo con cansancio, por lo que sigo leyendo y escribiendo correos y no voy a los pueblos, pues no es urgente lo que tengo que hacer y saber reposarse cuando hay que hacerlo es importante.
Al acabar de de rezar el rosario y antes de cenar vamos a visitar al antiguo párroco que ha vuelto de la capital y está en la casa donde estábamos nosotros. Se alegra de nuestra visita y hace planes, pero está medio paralizado de la parte derecha del brazo y la pierna y hablar le cuesta.
En la cena tenemos luz. Luego se va, luego vuelve; luego tenemos una refrescante lluvia precedida de viento y leo las noticas y las respuestas que me van llegando de los correos que he enviado. Estoy contento de ver que he pasado el día sin mayores complicaciones y espero que mañana lo pueda disfrutar con los niños de la escuela que celebraremos el día del niño africano.