Vistas de página en total

jueves, 26 de abril de 2018

26 de Abril de 2018

Jueves


Voy a rezar a Mattru y como cada vez, la procesión de los que vienen a la ciudad cargados es lo que me sigue haciendo pensar. Para la oración hoy hay algunos más y después como de costumbre visito para rezar las casas de los que se preparan para el matrimonio y algunos más que ya se van haciendo familiares a ello.

Me acompañan viajeros que dejo en el cruce y vengo a casa donde después de desayunar voy a la capilla como hago los jueves. Tengo la sensación de que la iglesia está sucia. Hay una señora que limpia durante un buen rato, Después viene un señor que limpia el polvo. He visto la suciedad cuando he ido a confesar a alguien que ha venido.

Los que me vienen a ver son recibidos en la parte de atrás y sigo con la adoración. Luego vino el masajista y me tuvo un buen rato bajo el ventilador que por lo menos no hacía calor, aunque él sudaba como de costumbre.

Cuando volví a la iglesia se puso oscuro y se levantó el viento antes de que acabara con una pequeña lluvia… Tengo la misma sensación de la mañana, que la iglesia está sucia, y es que en cuanto hay un poco de viento, todo se llena de polvo y otros residuos que es lo que suele pasar en este momento. Por lo menos la lluvia hace refrescar el ambiente y esta noche se podrá dormir un poco mejor.

Hay muy poca gente para la adoración y pienso que es a cuenta de la lluvia que nos ha caído. Tenemos luz y estamos sorprendidos pues no es lo normal., aunque la conexión hoy deja que desear.

miércoles, 25 de abril de 2018

25 de Abril de 2018

Miércoles


Me levanto con ánimos aunque no haya dormido bien, pues el calor se hace notar y voy a rezar a Towama, como cada miércoles. No hay mucha gente, pero los asiduos ahí están como cada semana.

Me llaman de la guardería que hay inauguración del pozo y me vienen a buscar. Cuando llego allí están los curas de la catedral y los críos  de la guardería en formación alrededor de la bomba, que se bendice y se saca agua y se distribuye para que la gente beba. Me han dado las gracias y les he dicho que recen por los que han colaborado y para que siga habiendo gente generosa que permita que los que no tienen agua puedan tenerla.

Ibrahim del PDO ha venido con un constructor y van a ver el terreno para poder comenzar la cerca. Nos encontramos en la comida y después, como tengo que ir a los pueblos, le invito a que me acompañe, cosa que hace con gusto. Llevamos cemento a Nagoyon y a la vuelta nos paramos en Towama donde hoy para las parejas no hay afluencia. Con el que ha llegado nos ponemos de acuerdo y vamos a rezar a su casa, cosa que le agrada y nos agradece.

Me entretengo respondiendo correos y peticiones de unos y de otros, en particular de los de Misiones en América. Por lo menos hay conexión y funciona.

martes, 24 de abril de 2018

24 de Abril de 2018

Martes


Conmemoración de María Auxiliadora, pero  no por eso viene la luz y me voy a los pueblos donde tampoco encuentro mucha gente y como justificación me dicen que ayer trabajaron hasta tarde y hoy estarían cansados…

Traigo a la gente de la limpieza del terreno y les acompaño un rato, luego les dejo para venir a casa, donde me voy a cortar el pelo y luego me dan una sesión de masaje antes de venir a comer. Hace calor y el que me lo da suda de forma que las gotas de sudor me llegan como si fuera lluvia…

Después de comer y descansar un rato, me voy donde el constructor y juntos compramos cemento y vamos a Towama a ver lo que nos hace falta aún antes de comenzar el trabajo. Nos pasamos un buen rato viendo los cimientos y proyectando cualquier mínimo cambio.

Los que han venido a Towama me acompañan a llevar a su pueblo a los que traje esta mañana y ven la construcción que allí estamos haciendo. También visitamos la escuela de Balei donde el maestro retirado está haciendo catecismo con un grupo de catecúmenos.

De vuelta a casa, acompañado por viajeros de a pie, nos paramos un rato en la finca para ver el trabajo que han hecho hoy y pensar en lo que les queda y el calendario para su ejecución.

Rezamos el rosario con Christopher y le pedimos a María que nos proteja
A la luz del generador cenamos y luego intentamos comunicarnos y en una de estas me anuncian la muerte de un primo en el pueblo. Que Dios le tenga en paz.

lunes, 23 de abril de 2018

23 de Abril de 2018

Lunes


Un lunes como otro cualquiera sin luz ni en la oración ni en la misa, pero que lo resolvemos con las linternas.

Después del desayuno tenemos la reunión comunitaria con comentarios sobre la finca y los límites en especial. Hace falta que vuelva el topógrafo que rehízo los límites y que nos ha desorientado un poco. También hay planes para el mes de mayo y para los sacramentos en los pueblos para la gente que los pueda recibir.

Voy a la cárcel para asegurarme que están disponibles para acoger a los de los pozos que pueden llegar mañana para iniciar el trabajo. He recibido una llamada de los poceros que trabajan en Lembema y me dicen que han acabado el trabajo en el pozo, cosa que me parece imposible simplemente pensado en que el año pasado lo intentaron en siete sitios distintos y no hubo forma de pasar la piedra. Este año he buscado un sitio más alejado, pero hemos tenido agua antes de llegar a la roca dura y todos estamos más que contentos.

El camión nos trae un viaje de graba para un pueblo y desde allí una carga de hierros para otro pueblo en el que me hago presente y disfruto viendo al grupo de gente joven trabajando con asiduidad y destreza.

Después de la siesta vuelvo al ataque y con cemento que he comprado en la tienda me presento en Nagoyon donde el lucido de la iglesia va a avanzando y se prepara el trabajo para el cementado del suelo. Voy a la escuela a Balei y me encuentro con unos árboles tronchados… Me dicen que una loca se los cargó en una noche de las que suele tener de vez en cuando… Yo que los había podado y seguido con ilusión… Bendito sea Dios…

En Lembema, donde visito el pozo, los poceros han ido a cazar, pero se presentan rápido  y me hacen ver que el pozo ha sido más fácil de lo que todos esperábamos y que lo único que queda es poner la bomba para la extracción del agua. Me cuesta creerlo cuando el año pasado nos pasamos varias semanas trabajando y sin obtener resultado y este año hemos tenido un milagro porque donde te da que hay piedra en todo el espacio y en el sitio que apuntas, te sale el agua antes de la piedra y es abundante… Lo único que se me ocurre es dar gracia a Dios por el milagro y porque así los críos de la escuela tendrán agua siempre que lo necesiten.

Vuelvo a casa acompañado de viajeros que encuentro en ruta y voy a visitar al mecánico que ha sido operado hace unos días, pero que ya está de vuelta en el taller y le veo con ánimos y ganas de trabajar.

Rezamos, cenamos y leo las noticias y me conecto. Hoy he hablado con la monja que conocí en Togo y que ahora está en Italia. Me ha hecho ilusión escuchar su voz y recordar la persona amable que era y sigue siendo.


domingo, 22 de abril de 2018

22 de Abril de 2018

Domingo


El despertador suena a la misma hora de todos los días, pero hoy me doy media vuelta y duermo un poco más ya que el calor no me ha dejado hacerlo tranquilo en la noche profunda. Desayuno algo de las sobras de ayer antes de salir hacia Nagoyon donde algunos ya están rezando el rosario.

La misa es familiar y así lo intento para que la gente se sienta a gusto.  Les sorprende el comentario a la homilía de hoy, uno de los cuentos extraídos de un libro que siempre me ayuda. Les invito a extender la buena noticia y a compartirla con los que están cerca. En los anuncios y después de la misa animo a la gente en el trabajo de cooperación.

En Tikonko, segunda estación, no hay mucha gente y, aunque algunos llegan tarde no por eso no celebro la misa, sino que al ejemplo del buen pastor intento estar cerca de los que lo necesiten.

Aprovecho que me da un margen de tiempo y voy a Lembema a ver cómo van con el trabajo del pozo los que lo pasaron mal el año pasado. Lo intentaron en siete sitios diferentes… Siguen en la brecha y hoy el camino está expedito.

Towama es el siguiente punto de destino y hay bastante gente, además de los que llegan tarde, que siempre tiene candidatos a llenar el puesto.

En la procesión de ofrendas, además de la colecta, traen una buena cantidad de agua en bolsas y otros pequeños detalles. Y después de misa me veo con algunos, una reunión, en la que se tratan asuntos de la construcción de la iglesia y forma de hacer los preparativos.

Llego a casa más tarde de la una y después de comer un arroz ligero, me voy a dormir que tengo cansancio, aunque también leo un buen rato.

Me levanto y salgo de nuevo para ir a ver al chófer del camión y concertar que traiga grava de Nagoyon y preparar otros viajes para dentro de unos días. Voy a Towama, encuentro a Saidu, que limpia en nuestra finca, después al líder de la comunidad y me enseña el almacén en el que guardaremos los materiales. Vuelvo a ver al chófer que me informa de lo que ha encontrado y concertamos un viaje de grava para mañana a primera hora. Llamo al mecánico que ha sido operado esta semana y no responde el teléfono, voy a ver al fontanero quien me promete que el martes estará trabajando en la tierra en compañía del que trajo la semana pasada. Contacto con el contratista de la iglesia, pero no está en casa.

Rezamos la oración de la tarde, cenamos, el generador recomienza y  nos conectamos a internet que hoy funciona un poco mejor.

sábado, 21 de abril de 2018

21 de Abril 2018

Sábado


Para variar, estamos sin luz, pero aunque anoche no he dormido mucho, sí he leído un buen rato y me encuentro con ánimos suficientes. Rezamos en casa, voy a Madonna para la misa, pero con el vehículo de la comunidad, el de los pueblos tiene una rueda pinchada… Y creo que es hora de cambiar las que están muy gastadas, cosa que hago mientras los otros van a ver medidas en la finca.

Sigo con un encuentro con el jefe para ver lo del paso del puente y tratamos de ensanchar el paso lo que se puede, pero no tocar los árboles que son una protección para el puente que se va a construir. Voy a Nagoyon donde los albañiles siguen con su trabajo y se ve que la cosa avanza. Me veo de nuevo con el jefe y con el chófer del camión, quien acepta llevar arena a Nagoyon…  Y de vuelta me paso por Lembema donde los trabajos del pozo de la escuela están en plena actividad.  Han comenzado a encontrar piedra  y también tienen agua antes de lo que esperaban.

Como y me echo una siesta donde recupero lo no dormido anoche y vuelta a los pueblos para las reuniones, pasando por el almacén donde también les llevo cemento y un saco de arroz para completar lo que de comer les llevé el jueves.

Como voy con Daniel, en el camino rezamos el rosario, algo que es normal siempre que voy con alguno de los pueblos. Recojo a los que han venido a trabajar en nuestra finca y les espero un buen rato para la reunión de las parejas, que al final llegan cada uno de sus trabajos. Y la reunión que esperaba un tanto tormentosa ha sido muy esclarecedora para ver las actitudes de cada uno de nosotros, cura incluido. Me ha gustado la reflexión que han hecho y me parece que hay un grupo de gente madura que sabe reflexionar y tomar decisiones ponderadas. Además de dejar muchas cosas que desear como también les he hecho ver y ellos han reconocido.

Por lo menos me ha dejado el sabor de boca agradable y me ha dado ánimos para afrontar la siguiente reunión en el otro pueblo donde he estado un buen rato con una niña que comienza a andar y es todo movimiento, mientras en vano hemos esperado la llegada de algunos más y al final hemos rezado y a ver si la siguiente hay más afluencia.

Siempre encuentro voluntarios para viajar gratis y por lo menos me hacen compañía. Viene también uno de los albañiles para saludar a conocidos y me pide que mañana le vuelva otra vez al pueblo.  Le digo que si está antes de las seis en el cruce que por allí pasaré.

El generador no está aún encendido porque los otros están en una misa en la iglesia y después de cenar aprovecho para ver los correos y las noticias. Hoy la conexión funciona y  sigo hasta la final de la copa del rey.

viernes, 20 de abril de 2018

20 de Abril de 2018


Viernes

No he dormido mucho pero me levanto con ánimo. Hoy la luz no nos acompaña. La oración con las linternas y luego el generador. Voy a Madonna donde hay un buen grupo que reza el rosario antes de la hora de la misa.

Tengo una buena sesión de masaje que veo que me va bien y me deja en forma para el resto del día, aunque el masajista tiene las manos de acero…

Después del desayuno salgo con Lorenzo y vamos a ver el pozo que se ha concluido en la guardería de la catedral y preparo el desplazamiento para otro sitio nuevo, en un pueblo donde el año pasado tuvimos problemas con la piedra dura de romper.

Voy a llevar cemento a los albañiles que llegaron ayer y me uno al camión de la arena para ver donde la llevamos, que han comenzado a hacer un puente y la desviación es procelosa para el paso de los camiones.

Con todo ello se pasa la mañana y volvemos a casa más de las tres y Lorenzo, después de haber disfrutado en los pueblos y los caminos, emprende de nuevo el viaje de vuelta a Freetown como vino, en un transporte público.

Me da tiempo de volver a la finca con plataneras, ver al jefe para resolver el problema del paso difícil del puente y volver a casa de noche y cenar con Christopher y comentar el día que han pasado en Kenema.

jueves, 19 de abril de 2018

19 de Abril de 2018

Jueves


Hoy tenemos luz al levantarnos y también en la iglesia, cosa que hacía tiempo que no sucedía, así que toca disfrutarlo y aprovecharlo.

Voy a rezar a Mattru donde hay un grupito que es regular y después de la oración me paso por varias casas a rezar y ya se van acostumbrando a verme y se alegran de que venga. Varios me acompañan en el viaje de vuelta.

En cuanto puedo me voy a rezar en la capilla ante el Santísimo que está expuesto y al final de la mañana voy a emigración que me tienen que arreglar una fecha que pusieron equivocada en el pasaporte y al mismo tiempo visito a los poceros, que me dicen que han acabado el trabajo del pozo en la guardería. Me alegra y me da trabajo, pues les debo llevar a otro sitio, que es Lembema donde el año pasado intentaron y no pudieron.

Les llevo después de comer y nos pasamos un buen rato intentando localizar un sitio donde las cosas sean menos difíciles y les marco un sitio donde parece que hay menos espesor en la piedra dura que hay que romper.

Me ducho y sigo con la adoración hasta que llega Lorenzo, un español que anda por aquí en plan de ayudar a la gente con pequeños proyectos y que ha venido en transporte público, cosa que suele ser lenta.

Se ducha, toma un poco de agua y cuando es hora nos vamos a Madonna donde digo la misa y confieso durante la exposición y a la salida veo que me han llamado en el teléfono y son los albañiles que vienen y a quienes voy a llevar a destino, un pueblo en el que construimos una capilla. Después de cenar me acompaña Lorenzo y así vamos compartiendo cosas en el camino para cuestión de organizar proyectos.

Cuando vuelvo a casa son más de las diez y hay un ratito de generador que me permite ver el correo y las noticias y luego la emprendo con la crónica que no quiero que se me amontone que luego no me acuerdo de lo hecho en el día.


miércoles, 18 de abril de 2018

18 de Abril de 2018

Miércoles


Seguimos en la misma tónica, sin luz y con calor. Oración con linternas y misa en Madonna donde les animo como ayer, pero con las palabras del papa de una homilía del año pasado que nos invita a ser agradecidos con Dios por habernos dado a su Hijo.
Vengo a casa con un ex futbolista que es masajista y me da una sesión. Llevo varios días con dolores y calambres. No es sólo una vez que hay que recibir el masaje para notarlo, pero por lo menos  me hace ilusión pensar en que algo pueda cambiar. Cuando acabó el trabajo sudaba abundantemente.

Fui a ver a los poceros y después al chófer que nos ha traído la arena para encargarle grava, cosa que ha hecho en el día. Nos vamos conociendo y nos vamos haciendo amigos. Se ha dado cuenta de que el dinero no es lo más importante, al menos eso le he dicho y me ha comenzado a mirar de una forma distinta.

Voy a ver al fontanero, pero hoy me dice que está demasiado cansado para llevar las plataneras a la finca, que mejor hacerlo mañana…

Salgo para ir a la finca y me encuentro a un catequista. Me lleva a visitar a una señora mayor que quiere prepararse a bien morir. Está lejos el sitio y es complicado llegar, pero hasta la casa vamos y rezamos con ella. Le prometo que vendré, siempre que tenga alguien que me traiga hasta casa, que yo solo no acertaré.

Han traído la grava para Towama y voy a ver al chófer que tiene el camión reparando en el garaje. Le pago el trabajo realizado y le prometo seguir contando con él cuando tenga necesidad.

En casa me doy cuenta de que tengo que echar carburante y voy a la estación que acaban de renovar donde siempre me he encontrado  a gusto porque no te hacen trampas como en otras muchas…

He recibido los billetes  de avión para viajar a USA. Me llama la atención que el de España a América es low cost y no tiene derecho a comida… Me llevaré un bocata para el camino.
La conexión es aceptable, aunque no extraordinaria.

martes, 17 de abril de 2018

17 de Abril de 2018

Martes


Seguimos sin luz y con las linternas, ya nos acostumbramos; además del calor que se va notando y las sudadas correspondientes.

Después de la oración en casa digo la misa en Madonna donde me encuentro con una grupito de gente joven, además de los asiduos de cada día y les animo a ser testigos de Jesús lo mismo que Esteban.

Después del desayuno vamos a la finca y vemos los mojones antiguos y nuevos y seguimos intentando aclararnos con unos y otros. Aquí además de los topógrafos, también cuentan otras autoridades tradicionales y  a todos hay que tener en cuenta. Hay un equipo que está limpiando el terreno que tenemos que tener listo para la plantación de la moringa y seguimos con las plataneras y cuando vuelvo a casa estoy bien mojado.

He  intentado ver al mecánico, pero tiene problemas de salud y vengo a casa con buena sed, después de visitar a los poceros, que han tenido problemas y han cambiado de sitio y otra vez a recomenzar.

El constructor no está disponible y me viene a ver el fontanero con quien trato de despejar un almacén abajo para que se puedan guardar los instrumentos de la banda que viene a ensayar varios días en la semana. El calor está presente y a la sombra del ventilador  la cosa va, pero cuando se acaba la corriente, sudar y sudar.

Sigo con los pasos para ir a hacer la predicación de las misiones. Hoy he recibido propuestas de fechas para los billetes y he logrado hablar en el whatsapp sin mayor dificultad.