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sábado, 4 de junio de 2016

4 de Junio de 2016

Sábado

Parece que la semana pasada lo de la limpieza no se tomó muy en serio y este sábado la cosa se repite. No sé si hay gente que no lo sabía, pero por lo menos vienen a la misa en buen número. Después hay un retiro y varios que vienen a confesarse y más tarde una boda, algo que casi cada sábado se repite, con todo lo que lleva de preparativos y boato.
Yo me voy a pueblos. Hoy no tengo lo de las parejas porque lo tuvimos ayer, pero aprovecho para llevar víveres a una señora necesitada a la que llevamos regularmente, y luego visitar algunas de las parejas con las que trato de tener contacto y juntarlos para rezar. He logrado ver a cuatro y me han dado impresiones diferentes, pero todos me han prometido estar mañana en la oración de la mañana.
Lo del catecismo es otra cosa. Hoy había dos para empezar y luego vinieron algunos más. Como había llevado el ordenador, les estuve pasando algunas imágenes y también hablamos de plantar árboles, pues hay un terreno alrededor de la iglesia y queremos cultivarlo.

Después del catecismo vamos a rezar a la casa de uno de los que han venido al catecismo y cuya esposa no viene a la iglesia. La señora acepta nuestra presencia, cesa de trabajar en lo que estaba haciendo en la cocina, reza con nosotros, me da las gracias por haber venido y nos promete que mañana estará presente en la oración. Quizás María, en la fiesta de su Corazón, ha hecho el trabajo que de otra forma me parecía bastante improbable…

viernes, 3 de junio de 2016

3 de junio de 2016

Viernes
Es el Sagrado Corazón de Jesús y la misa es larga y hay mucha gente, pues están presentes los de la asociación que hoy, vestidos con su traje rojo, llaman la atención de todos. Después de misa, desayuno rápido y me pongo en camino hacia la escuela.
Hay reunión de padres de alumnos de la escuela de Balei y primero reúno a los maestros y a los alumnos mayores. Vemos las imágenes de los anacardos que tengo en el ordenador y voy explicando las características y cosas que conozco de este árbol que he plantado en gran cantidad en mi tiempo de estancia en Benín.
Veo que se conoce poco este árbol, pero creo que es del interés general y espero que alumnos y padres se decidan a plantar en sus campos. Por lo menos el interés está sembrado y pienso seguir sensibilizando a cuantos pueda para que planten árboles frutales.
A la vuelta me paso por las oficinas de la ong que quiero contactar desde hace varias semanas y hoy están en otro pueblo… Por lo menos eso es lo que me dicen los que deberían trabajar y están a la espera de que alguien les lleve en vehículo a Bo, cosa que me toca…
Después de la comida y un poco de siesta, salgo hacia los pueblos, pasando por el hospital para visitar a la señora que lleva un par de semanas y para llevar a su padre de vuelta al pueblo, que le traje esta mañana.
Hoy van a tener encuentro las parejas de dos pueblos y llevo las del uno hacia el otro. El vehículo está bien cargado, pero en el poco espacio hay buen humor y también tiempo para rezar el rosario, costumbre que han introducido cada vez que nos encontramos en el vehículo de viaje a cualquier sitio.
En Cassama la primera cosa que hacemos es visitar el río, que ha comenzado a subir un poco de nivel con las lluvias caídas. Hay unas barcas que son la atracción de los visitantes, pues hasta ahora sólo había piraguas, construidas vaciando el tronco de un árbol. Las de ahora son barcas que he visto construir al borde del agua y que hoy ya están operativas. No cabe duda que es un adelanto y una suerte el poder pasar de una parte a la otra del río en condiciones un poco más aceptables.
El encuentro entre las parejas es animado, pues se presentan problemas y se le trata de aplicar soluciones. Cuando me parece que se desvían de la realidad y tratan de buscar excusas, intervengo y les hago saber que si quieren estar unidos que se lo tienen que tomar muy en serio y rezar cada día, además de preocuparse por los demás cuando hay problemas. Me lo han oído muchas veces y me parece interesante que también algunos de entre ellos se lo digan a los otros. También me ha llamado la atención la referencia a los curas que estaban antes que yo, que venían raramente y que para venir había que prepararles comida y dinero para el vehículo… Me hace ver que están viviendo algo diferente y que son conscientes de que no durará siempre… Por eso también les hablo de tener un terreno alrededor de la iglesia y plantar árboles que les permitan tener los recursos que necesiten.
En Gbalehun hoy el maestro está muy desanimado y hay poco que hacer. Por lo menos las parejas hablan a los presentes, pero la mayoría son críos de escuela primaria, por lo que después de un rato de conversación ensayamos de aprender un canto y así acabamos.
La vuelta es sin mayores problemas, pero el llevarles a su pueblo me lleva el tiempo suficiente para llegar a casa bastante tarde, aunque estoy contento del encuentro y de la experiencia de unos y otros y a la vez que le doy las gracias a Dios, le pido que me ayude en el trabajo y me dé la paciencia suficiente para saber estar con ellos y acompañarles en su recorrido de hacerse una sola carne.


jueves, 2 de junio de 2016

2 de junio de 2016

Jueves

Voy a rezar con la gente de Mattru. Hay un grupito de adultos que son los que generalmente están presentes. Rezan los misterios luminosos. Les felicito, pues es la primera vez que lo hacen, aunque lo del catecismo seguiremos esperando. A la vuelta los estudiantes aprovechan el vehículo para hacer el viaje que de otra forma tendría que ser a pie.

Después del desayuno voy a la iglesia, pues hay exposición y queremos que haya un cura para los que vienen y se quieran confesar. Nos turnamos Joseph y yo y nos toca estar unas cuantas horas, pero es bueno tener un tiempo de reposo y rezar por unos y por otros. Veo que es un día que proporciona calma en medio de la actividad y te da tono en tu día a día.

miércoles, 1 de junio de 2016

1 de Junio de 2016

Miércoles

Durante la noche ha llovido y amanecemos con luz. Voy a rezar a Towama y hoy las cosas son un poco diferentes, el número de asistentes va en aumento y nos vamos haciendo a la oración como el medio de acercarnos a Dios y entre nosotros.
En casa hago limpieza, lavo ropa y preparo cosas para la tarde, que voy a tener una reunión en Towama con los monaguillos, que no les veo muy motivados, pero que pienso que algo les puedo ayudar. Después de la reunión vamos a visitar el cementerio donde la semana que viene enterraremos a alguien que murió… Está a cierta distancia del pueblo y por un sendero estrecho que espero que la semana que viene esté limpio y pido que no llueva cuando tengamos que hacer el entierro.
Después voy a otro pueblo, Mattru, donde seguimos con la misma situación y parece que las cosas van despacio, así que habrá que tener paciencia. En casa hoy hay conexión y he logrado hablar por Skype, algo que hacía un par de semanas que no lograba.

Por la noche llueve y refresca el ambiente y sudas menos que de costumbre, lo que te permite dormir y tener una sensación de haber descansado, cosa agradable.

martes, 31 de mayo de 2016

31 de Mayo de 2016

Martes

Y nos hemos plantado en el fin de mes sin darnos cuenta, o por lo menos mucho antes de lo que me esperaba. Participo en la misa de la parroquia y después me entretengo en los últimos preparativos para acoger a los que vienen. Hay un grupito que ha llegado un rato antes y les enseño los alrededores y la iglesia en la que les invito a rezar.
Más tarde llega otro grupito y juntos se ponen a rezar el rosario en la iglesia. Cuando entro y les saludo, se levantan de su sitio y les animo a salir a la puerta del templo, donde se puede leer que este templo está especialmente dedicado a acoger peregrinaciones en el año de la misericordia, tanto individuales como colectivas. Aquí compruebo la necesidad de una alfabetización de adultos, pues muy pocos son capaces de leer lo que está escrito sobre la puerta de la entrada…
En el grupo ha venido la mujer del jefe tradicional, que trata de hacerse presente siempre que puede y las ocupaciones se lo permiten. Creo que es un esfuerzo que hace por que la gente de su pueblo tenga una promoción y un nombre.
Después de entrar en la iglesia y conscientes de lo que venimos a hacer, tenemos la exposición del Santísimo. Primero cantan varios cantos en su lengua, luego hay un rato de peticiones y un rato en silencio y luego trato de hacer una catequesis de lo que estamos haciendo este año de la misericordia, pero me doy cuenta de que lo que conocen del catecismo es nada o menos, ni siquiera son capaces de recordar los mandamientos, lo que me hace ver lo necesario de la catequesis  y el acompañarles desde niveles muy elementales.
Por lo menos de los once que estaban presentes ha habido cinco que se han venido a confesar. El resto no están todavía en disposición de poder hacerlo. Después celebramos la misa animada y cantada por ellos mismos y, como nos hemos plantado en el mediodía, nos vamos a comer. Hoy la comida consiste en un par de paquetes de galletas y una bebida de lata. Están contentos y satisfechos de la experiencia que han tenido, pues no es común el hacer cosas así.
Tienen un rato de reposo y los que quieren van a darse una vuelta por el mercado, pues para la gente de los pueblos venir a la ciudad es ir al mercado, aunque no compren nada… Luego, antes del regreso, que les he prometido en el vehículo, pues no son muchos, vamos a visitar a la señora de uno de los pueblos que está en el hospital. Está muy contenta y los visitantes también. Después vamos a ver a alguien que está en el camino y que es de otro pueblo, pero que está en la ciudad porque su salud no es muy buena, y también está encantado.
Con las mismas llegamos al primer pueblo, cargados también con gente que hemos encontrado en el camino. Se ve que están contentos de lo que han vivido y creo que para ellos ha sido una buena experiencia, lo mismo que para mí, que me ha enseñado a ver que se pueden tener iniciativas y que van a responder, aunque sean pocos, pero así se empieza y luego ya veremos a ver hasta donde llegamos.
En el pueblo siguiente hoy toca catecismo y las cosas están un poco con retraso pero al final todos aparecen y el número de gente que viene pasan de cuarenta, cifra interesante si tenemos en cuenta que la presencia a la misa el domingo no llega a los cien.
Mientras están haciendo catecismo aprovecho para darme una vuelta por el pueblo y hoy está presente Francis, el que hace semanas me prometió que iba a venir a rezar y a quien no he vuelto a ver hasta hoy, si no es una vez que estaba ebrio y no se le podía abordar.  Hoy está en mejor forma y me entretengo con él un buen rato. Vamos hasta el cementerio, donde suelo rezar por los difuntos que conozco y me paso un rato hablando con él y rodeado de críos que me siguen a todas partes. Hoy me promete venir a rezar y creo que pueda ser cierto. Al final nos hemos acercado a su casa, he hablado con su mujer y juntos hemos rezado un poco. Les he animado a que sigan haciéndolo cada día… Así trato de “pescar” a los que me dicen que son cristianos y no les ves en la oración.
Luego me voy a ver cómo andan los trabajos del camino que están haciendo a mano hacia un pueblecito cercano. Avanzan, pero lentamente, y es que quitar raíces de árboles y de palmeras en particular, no es tarea fácil ni sencilla.
Finaliza el catecismo y se van porque amenaza la lluvia, que luego comienza a caer abundante y, como espero y la lluvia no cesa, prefiero ir al pueblo siguiente contando que cuando llegue haya cesado, cosa que pasa y podemos rezar el rosario, donde lo rezamos ayer, pero hoy en la casa del catequista, y estamos bien en familia.
Cuando acabamos voy a rezar a casa de uno de los que estaban en el rosario, pues su mujer es musulmana y las relaciones entre ellos no son muy buenas. Por lo menos siempre que he ido a rezar todos lo hacemos, mujer incluida, lo que me dice que sabe cómo rezar en católico, algo que para un musulmán no es normal en absoluto.
Cuando he acabado miro el reloj y me parece tarde para ir a ver a los otros matrimonios, por lo que decido volver a casa. El camino está muy mojado durante un trecho pero al final está seco y polvoriento, lo que dice que la lluvia ha sido muy local, aunque haya sido fuerte.
En casa funciona el generador, y a su luz ceno, y luego trato de conectarme para leer las noticias, cosa que puedo hacer, pero el Skype hace días que no hay manera.
Hemos acabado el mes de mayo. Este año la situación ha sido un poco especial. No ha habido mucha gente en el rezo del rosario, pero sí creo que se ha ido afianzando el hecho de hacerlo y visitar las casas me parece un ejercicio positivo que habrá que continuar.

En conjunto puedo dar gracias a Dios en general por lo que he vivido cada día del mes y en particular por el día de hoy que he disfrutado de la presencia de un grupito y he podido ver su buena voluntad, pero sus muy escasos conocimientos religiosos, cosa que espero mejoren con el tiempo.

lunes, 30 de mayo de 2016

30 de Mayo de 2016

Lunes

Amanece un día tranquilo, nublado. Ha llovido por la noche y la temperatura es agradable. La gente viene a la misa y después me encuentro con el profe de lengua que me da un rato de clase. La lectura se me va haciendo cada vez más familiar, aunque me queda mucho aún por hacer en la lengua.
Tengo un encuentro para preparar un funeral por una persona que ha muerto (aquí los funerales se hacen tiempo después de la muerte de la persona) y tratamos de atar todos los cabos necesarios, pues el funeral implica la misa de la víspera por la noche y la misa del día, seguida del entierro del finado. Espero que estén contentos con lo que les ofrezco. Mi interés es siempre que las fiestas que hacen para los muertos no maten a los vivos con las deudas que les dejan después de pasado el evento.
Seguimos solos Joseph y yo, pues los trienales han ido a una reunión y aún no han venido. Voy con Joseph a ver el vivero de las plantas para que vea lo que hay y pueda elegir algo que le agrade para el seto que queremos poner en casa para protegernos del polvo. Después me entretengo en hacer algunas compras y después de comer preparo cosas para mañana que habrá gente que viene de los pueblos en peregrinación.
A la hora del rosario empiezo por Towama que lo hacen antes. Hoy hemos estado en la casa de la familia que nos dio el terreno y les he dado las gracias a la vez que les he explicado los planes que tenemos para el futuro.
En Tikonko he comenzado por visitar a los matrimonios con los que estoy trabajando y los hombres han venido conmigo a rezar mientras las mujeres han quedado en casa haciendo sus labores. El catequista no se ha presentado y he podido ver la dificultad que tienen los demás a la hora de valerse para dirigir un rosario… Y sigo viendo que es una comunidad que tiene buenas intenciones, pero la cosa no va mucho más lejos y necesita tiempo para ir madurando lo que tiene y creando nuevas perspectivas para el futuro.
Durante el tiempo de rezo del rosario la lluvia nos visita con cierta intensidad y también me acompaña en un trozo del camino, pero luego, antes de llegar a la ciudad, el panorama cambia completamente, pues aquí no ha llovido y el camino está seco y polvoriento, mientras que en el otro lado el agua llenaba el camino.


domingo, 29 de mayo de 2016

29 de Mayo de 2016

Domingo

Como cada domingo la salida es temprano y el destino los pueblos de Balei, donde me encuentro a la gente que ya vienen por el camino hacia Nagoyon. Antes de la hora ya están esperando a que la oración comience. Es algo extraño la puntualidad aquí y el retraso en los otros pueblos.
Joseph irá a decir la misa a la estación de la parroquia y aquí dirá la misa el encargado de los jóvenes de la diócesis, pues los jóvenes tienen su jornada de presentación.
En Tikonko hoy hay más gente que otras veces y parece que podemos ver signos de que algo está cambiando. La realidad es que estoy siguiendo a unas cuantas parejas y espero que tarde o temprano el resultado acabe siendo positivo. Creo que aquí hay una comunidad que puede ser muy positiva en el conjunto de los pueblos  y el reto es el formarla y acompañarla, algo para lo que estoy dispuesto a emplear tiempo y energías.
En Towama la cosa pasa normalmente. Hoy la asistencia es bastante buena y aprovecho para explicar lo que me preocupa, pues hay quienes vienen a comulgar, pero no se confiesan y para ello leo la segunda lectura y el comentario que Pablo hace a continuación… No he escuchado comentarios al respecto. Esperemos a ver por donde sale la cosa.
Al final de la oración sugiero a los responsables del coro que quiero encontrarme con ellos y lo hacemos allí mismo. Veo que tienen poca formación y les hace falta quien les acompañe y me ofrezco a hacerlo. No sé en qué acabaremos, pues la cosa es de tiempo y envergadura, pero por lo menos estoy dispuesto a estar con ellos y a ayudar en algo que creo que nunca han tenido la oportunidad de tener alguien que quiera estar cerca de ellos y se preocupe de lo que hacen y como lo hacen. Por lo menos tengo la seguridad de que hay buena voluntad y el resto tendremos que irlo poniendo cuando se pueda.
En casa me encuentro unos minutos con Joseph que está también pendiente del otro cura y después de comer me echo un rato la siesta, pues la tarde se presenta también con actividades.
Joseph participa en varias reuniones y en la oración en alguna casa. Yo voy al rosario a Towama y seguimos con el pequeño grupo de siempre. Luego en Tikonko visito a las familias que están cercanas al sitio donde vamos a rezar y al final cambiamos de sitio de la oración porque no hay disposiciones suficientes en donde se había previsto… No sé cómo hacen para elegir el sitio donde van a rezar, pero no les cuesta nada cambiar y elegir otro.
He aprovechado todos los momentos que he estado en los diferentes sitios para encontrarme con las parejas a las que trato de poner de acuerdo para que recen juntos y creo que la cosa puede ir adelante, aunque es muy pronto para decir que algo duradero se está fraguando.
En casa me encuentro con Joseph que ha vuelto de casa de una familia y se siente cansado, lo mismo que yo. Hace calor y se suda y dormir es problemático, pero no me puedo quejar, pues he estado en situaciones de clima mucho más difícil que el de ahora.

No hay luz, pero sí funciona la conexión y puedo leer algún correo, pero hablar en el skype ya hace días que no hay manera.

sábado, 28 de mayo de 2016

28 de Mayo de 2016

Sábado

Nos levantamos y vamos a rezar a la capilla. Hay algunos que han venido a rezar y entre ellos una monja que no sabía que como es último sábado de mes toca limpieza hasta las diez y no se hacen actividades antes de esa hora.
Digo la misa con la monja y mientras Joseph está limpiando las hierbas de un trocito de terreno donde ha plantado maíz y que está creciendo a buen ritmo, pues la temperatura es ideal para esta planta. Joseph tendrá la misa por la tarde.
Viene Agustín, el salesiano que está de vacaciones y charlamos un rato. Luego preparo las cosas para la tarde y para mañana.
Después de comer estamos un rato de conversación con Joseph y Agustín, y luego me voy a los pueblos pasando por el hospital donde hay alguien que pertenece al grupo de parejas y a quien visito. Las cosas van mejor de lo que me esperaba.
En el primer pueblo busco a los que van a venir a la reunión y los voy encontrando. Luego voy a Balei y quiero ver el pozo, pues ha llovido abundante, pero el nivel del agua no ha subido aún lo que me imaginaba. Sí están creciendo cada día las otras cosas que se han plantado en el terreno de la escuela: maíz, sandías, cacahuetes… Y también veo que los maestros han seguido el trabajo de marcar los puntos en el terreno que había dejado a medio hacer ayer, por lo que les felicito por lo realizado.
En la reunión de parejas hay dieciséis adultos, más que nunca, aunque sólo sean cinco las parejas que están presentes los dos y también hay algunos espectadores. El encuentro transcurre por los términos previstos y cuando acabamos vengo a Tikonko donde hago el catecismo antes de ir a rezar el rosario en una casa.
En los pueblos la lluvia caída ha sido abundante y los riachuelos han comenzado a dejar correr el agua, pero es sólo un rato. Quedan varias lluvias antes de que los arroyos comiencen a ser corrientes continuas de agua.
En casa sin luz y sin generador, me voy  pronto a la cama y esperemos que durante la noche o mañana la luz se nos presente más fácil.


viernes, 27 de mayo de 2016

27 de Mayo de 2016

Viernes

Tenemos la misa por la mañana, a la hora acostumbrada. El número de los asistentes es el de todos los días. Está Agustín, el salesiano diácono que luego nos acompaña en el desayuno. Joseph sigue los trabajos que se hacen en la casa y los clérigos se preparan para ir a una reunión que tienen en la capital, mientras yo voy a la escuela de Balei donde me reciben con alegría.
Tienen los árboles que les llevé el otro día protegidos con ramas de palmera y durante un rato maestros y alumnos de los cursos mayores tratamos de ver en el encerado características de los anacardos y cómo hay que plantarlos. Es algo que conozco, pues son los árboles que ya he plantado en otros sitios y aquí uno de los profesores me reconoce que saben muy poco de estas plantas, pero le tranquilizo cuando le hago saber que yo tengo conocimientos sobre ellos.
Después de un buen rato de intercambio de información y preguntas y respuestas, vamos sobre el terreno para intentar hacer los trabajos de marcar los puntos donde se han de plantar, cosa que nos lleva mucho más tiempo de lo que me esperaba y que tengo que dejar inacabado, pues el tiempo se me echa encima. He estado tres horas con ellos en la escuela y se les han hecho cortas, lo mismo que a mí, pero estoy cansado del esfuerzo y vuelvo a casa contento de ver que hemos comenzado alguna cosa positiva en la escuela.
Los trienales ya se han ido y Joseph está diciendo misa a un grupo de gente del centro de pastoral. Como y duermo un rato la siesta, pues la tarde va a ser larga también.
Al levantarme me encuentro un ratito con Joseph y los dos compartimos lo que tenemos que hacer, él en la parroquia tiene ratos de encuentro con la gente y formación para los que quieran venir. Les hablará del año de la reconciliación; yo me voy a los pueblos, y la lluvia ha comenzado a caer abundantemente, pero al pasar unos kilómetros el camino está seco y ni rastro del agua.
En Casama, el pueblo cercano al río, nos reciben con alegría y cuando voy a dar la vuelta para saludar a la gente, nos sorprende una lluvia que dura una hora. Me pongo a techo en el primer sitio que me ofrecen cerca del río. Trabo conversación con un joven que me promete venir a rezar la semana que viene… Se juntan en aquel sitio para fumar… Por lo que veo la droga es algo que se extiende por doquier en el país…
Mientras estamos hablando me sorprende que hay una culebra subiendo a un árbol. Como está lloviendo nadie sale de su sitio; pero un rato más tarde la culebra se ha descolgado del árbol y pasa por el techo de la casa donde estamos y entonces reaccionan y la matan. Luego veo el cadáver, es de las negras que escupen el veneno.
Cuando una hora más tarde ha parado un poco de llover nos juntamos en la escuela y rezamos antes de que hable a varias de las parejas que han venido, en particular los que la semana pasada se peleaban… Me reconocen lo que les digo: las peleas llegan cuando no rezan juntos y les digo que pelearse no es lo malo, que es algo que puede llegar, pero lo malo es no ser capaces de rezar después.
Alguien me hace la pregunta si es posible rezar después de una pelea, para lo que les ayudo a comprender que en una pelea nadie gana, que los dos pierden y que no es el que más grita el que tiene más razón, sino el que  entre los dos es capaz de darse cuenta de que discutir no es la solución y decide parar la pelea. Les digo que dos no se pelean si uno no quiere… Y se dan cuanta de ello y prometen tratar de hacer así esta semana que viene.
Antes de marcharme estoy un ratito con los dos que se habían peleado y parece que están en vía de reconciliación, pero lo mismo les pasa a otra pareja y el comentario que les hago es que son tan individualistas que no se fían de los demás y que en pareja no les importa nada si las otras parejas tienen problemas, lo que nos impide crear comunidad… Esperemos que poco a poco se vayan dando cuenta y reaccionen, pues no es mala voluntad lo que tienen, sino ignorancia y costumbres muy arraigadas de desconfiar de los demás.
Llegamos tarde a Gbalehun y ya han comenzado el rosario y también nos visita la lluvia abundante. Aquí hay unos cincuenta rezando, la mayoría niños. El maestro me hace ver que los padres de alumnos de la escuela no son sólo de este pueblo y que piensa convocarles y ver si podemos hacer algo mejor con los de los otros pueblos, pues el techo de la escuela sigue sin repararse. Quedamos de ver las cosas el viernes que viene.
La lluvia nos acompaña durante un rato en el camino, pero luego se acaba y llegamos a casa con el camino seco, aunque amenazando lluvia.

Joseph ha ido a visitar una familia, no hay luz y ceno con la luz de la linterna. Me voy a dormir esperando que la luz venga más tarde, cosa que hace y me pongo a escribir la crónica, pero las termitas vienen a la luz y lo dejo para mañana, pues son tantas que no merece la pena luchar contra los elementos. Además son de las pequeñas, que llegan a miles y no sabes cómo defenderte de tanto bicho.

jueves, 26 de mayo de 2016

26 de Mayo de 2016

Jueves

Como no está Joseph, le sustituyo en la exposición del Santísimo. Empezamos a las seis de la mañana. Hoy la gente no ha venido; pero es algo que Joseph quiere hacer aunque no estén para que sepan que se hace y que se animen a venir… Esperemos que resulte. La realidad es que por ahora no contamos con gente, aunque creo que es la manera de hacer, pues cuando sepan que se hace y no están, acabarán viniendo.
Me paso un buen rato solo. Luego viene Samuel y voy a desayunar y más tarde sigo solo en la iglesia. A una cierta hora vienen unas mujeres y luego la cocinera. Después de comer estoy regularmente para si se quieren confesar y al final hay un buen grupo, y para la misa bastantes más que otros días, lo que me hace ver que con paciencia las cosas van a llegar.
En la misa, siguiendo el evangelio del ciego de Jericó, nos hemos preguntado cómo andamos de vista y de fe… Y le hemos pedido a Jesús fe suficiente para verle en los demás y seguirle.
Cuando salimos de la misa Joseph ha regresado y yo voy a rezar el rosario con la gente de Mattru, que no tienen mucha prisa y comenzamos tarde. Son numerosos en especial los críos que están encantados con la estampa que les damos al final.

En casa hay luz y conexión, pero en Skype es imposible conectarse. Paciencia y a ver si otro día hay más suerte.