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martes, 18 de septiembre de 2018

18 de Septiembre de 2018

Martes

De nuevo me despierto un rato antes de la hora y de nuevo leo y después de la ducha en la que el agua sigue estando fresca, voy a la capilla para la oración. Hay un buen grupo y les invito a tener durante el día la compasión que tiene Jesús en el evangelio con la viuda de Naín.

Saludo a algunos a la salida y me voy a desayunar. Hoy tocan sobras de ayer. Estoy acostumbrado y me agrada. Christopher se ha levantado más tarde, pues está con el paludismo a cuestas y Joseph se ha ido a Freetown a llevar a los que habían venido de Ghana.

Estoy un buen rato en el despacho parroquial leyendo y recibiendo a los que vienen y a las once hay un funeral que celebra Christopher con entierro posterior y aquí se lleva ir al cementerio a pie con banda de música incorporada. Han vuelto muy tarde cuando ya me levantaba de la siesta.

He estado esperando la llegada de Andreas y han aparecido un poco antes de las siete. Imagino que mañana tendremos tiempo para discutir y ponernos de acuerdo sobre las diferentes cosas del proyecto y lo que se está haciendo en la finca.

Ha venido Mireia, la agrónomo de WARC que mañana encontrará a los animadores. Está un poco cansada y después de la cena se va a descansar para mañana estar en forma.


Por la mañana ha habido conexión durante un tiempo, pero luego toda la tarde y hasta ahora no hay forma, así que ni noticias ni correos. A ver si mañana hay más suerte.

lunes, 17 de septiembre de 2018

17 de Septiembre de 2018

Lunes


Me despierto un rato antes y leo. Ahora se puede dormir, porque refresca cuando llueve. Tengo la sensación de haber descansado y, aunque el agua está un poco fresca, se puede aguantar una ducha sin problema.

Para la oración hay luz, cosa que antes no hubo y lo mismo para la misa en la que estamos juntos los tres salesianos, cosa que hacía mucho tiempo que no pasaba, ya que siempre uno iba a Madonna. Volvemos a la normalidad de la semana y al número regular de los que vienen, entre cincuenta y sesenta.

Después de misa hay saludos especiales, pues los alumnos pasan por delante de casa camino de la escuela que hoy comienza. Hay caras para todos los gustos.

Después del desayuno tenemos la reunión comunitaria de cada semana, larga y amplia de temas que nos ocupa buena parte de la mañana. El resto lo dedico a preparar lo que tengo que hacer para encontrar a la gente de los pueblos y sensibilizar para que participen en el proyecto.

Después de la siesta me toca teléfono. Me paso un par de horas con unos y con otros para ponernos de acuerdo con respecto al proyecto, los animadores, los que van a plantar, los que van a limpiar, los nombres de los campesinos, los animadores, el encuentro que vamos a tener mañana. Creo que me ha quedado claro lo que tengo que hacer y a las personas con las que tengo que contactar.

Más tarde digo una misa a un grupo de la parroquia que se han reunido y piden la misa. Aprovecho para animarles a que vengan regularmente y a hacer catecismo a aquellos que no comulgan de forma que puedan arreglar la situación que no les permite comulgar.

Más tarde vienen para una misa funeral un buen grupo, pues ha muerto un feligrés de la parroquia y aquí se estila decir una misa por la tarde el día antes del funeral.

La conexión es regular, pero por lo menos he podido conectarme y enviar correos, además de leer las noticas. El día se ha mantenido sin casi llover.

domingo, 16 de septiembre de 2018

16 de Septiembre de 2018

Domingo


Me levanto un tanto más tarde, pues me toca la primera misa a las ocho en Madonna. Desayuno con tranquilidad, rezo un rato en la capilla y veo que el vehículo no marca la cantidad de carburante, echo un poco por precaución y me voy a la iglesia conde hoy tenemos la ceremonia de pasación de servicio a la otra parroquia. Las cosas se hacen con calma y sosiego. Desde ahora serán los curas de la catedral los que se van a encargar de decir la misa, ellos son dos y tienen una sola iglesia y nosotros somos dos y tenemos la parroquia y los pueblos, por eso el obispo les pasa esta cuasi parroquia.

Personalmente me encuentro a gusto con ellos, pero la realidad es que otros les  pueden servir mejor y de eso es de lo que se trata, por lo que todos contentos.

Desde allí me voy a Mattru, el pueblo que no está lejos, pero cuyo camino es malo y para colmo hoy han decidió arreglar el puente, con lo que no hay forma de poder pasar… Dejo el vehículo aparcado y me busco una moto que pasa, que me lleva a destino antes de la hora, que era lo que me preocupaba, no llegar tarde.

Les explico el problema, pues les llama la atención verme llegar sin vehículo. La misa es participada, no hay mucha gente y les sorprende el que les lea el evangelio en su lengua… Y para estar seguro de que han comprendido lo repito una segunda vez y me dicen que han comprendido mejor.

En la homilía intento estar cercano y hablarles de nuestro problema con el sufrimiento y cómo mirando a Jesús podremos durante la semana comprendernos mejor y hacer lo mismo con  otros que sufren y estar cerca de ellos.

Para la vuelta estamos en las mismas, no me puedo traer las ofrendas porque no tengo vehículo y, aunque me las quieren traer, veo que va a ser mucho gasto y les digo que la semana que viene espero estar con el vehículo.
Por suerte encuentro una moto que me vuelve hacia el vehículo. La gente sigue arreglando el puente y vuelvo sin novedad a casa, donde hay ambiente, pues se ha celebrado la admisión de nuevos miembros al grupo de santa Teresita, la patrona de la parroquia y hay fiesta. Ha estado el obispo y le encuentro en casa a la mesa con otros invitados. Hay buen ambiente.

Me echo un rato la siesta, pues me siento cansado. Duermo y leo y cuando intento el teléfono, hoy no funciona. Más tarde hay más suerte, pero los llamados no están disponibles, con lo que me paso el resto de la tarde en casa leyendo tranquilo. Que también es algo positivo.

Rezos, cena, noticias, a última hora, pues al principio no había conexión y un rayo y un potente trueno nos sacan de la monotonía de la lectura hasta que comienza la lluvia.

sábado, 15 de septiembre de 2018

15 de Septiembre de 2018

Sábado


Hoy amanecemos con luz y  dura todo el tiempo de la oración. Hay unos poquitos para la oración de la mañana, pero para la misa el número ha crecido bastante. Hay un cierto buen ambiente y trato de que sea familiar, otra cosa es lo que consiga.

Inmediatamente después de misa tengo confesiones y luego, acabado el desayuno, me voy a rezar a la cárcel, donde hoy no puedo entrar porque van a tener traslados. Por lo menos puedo sacar algunas fotos del pozo y alrededores para ver cómo poner la bomba y los paneles solares que alguien traerá desde España.

En casa hay reunión del consejo pastoral y además de comenzar con un cierto retraso, no hay mucha gente presente, pero por lo menos me da la impresión de que estamos intentando hacer un buen trabajo y los presentes participan con interés. Una comida picante se sirve a los presentes, y yo que subo a comer la que han preparado en casa, descubro que también está bien especiada.

Un rato de siesta y salida hacia los pueblos con carga que me ha puesto el catequista, una cama y otros muebles, que a lo largo del camino tortuoso nos hace bajar varias veces para ajustar la carga. Entre unas y otras cosas nos ha llevado más de hora y media el recorrido. Por lo menos hemos tenido compañía, gente a la que hemos encontrado en el camino y que está contenta de montar.

Voy con el catequista y una de las maestras de la escuela y cambiamos impresiones sobre varios temas. Parecen estar contentos de lo que han aprendido en el “colloge” y también de la sesión de catequesis a la que han asistido.

En Nagoyon hay un grupito de gente que más tarde va aumentando y aparecen  unos y otros interesados en temas varios. Lo primero que abordamos son las parejas, que  acaban siendo cuatro y entre los que han venido sin pareja hay casos en los que nos fijamos y comentamos. El ambiente es positivo y esperanzador.

Después venimos a los temas de desarrollo y trabajos en los varios sitios y quedamos de que seguiremos pensando en cómo organizarnos, pues tampoco yo tengo instrucciones precisas al respecto.

Sí que hay gente interesado y hacen preguntas variadas, lo que nos lleva mucho rato, pero no tengo prisa sabiendo que en Tikonko me esperan. Voy a Balei a llevar a la gente, pero sobre todo a visitar a uno de las parejas que está enfermo. Creo que lo agradece, en especial cuando ve un grupo numeroso rezando en torno a su casa.

Ya es de noche y vengo a  Tikonko donde me esperan tres, contados. Una pareja y otro más. Después de hablar un rato con ellos les hago ver que me esperaba la presencia de más gente y que lo que me piden, que esté con ellos, lo tienen que manifestar con su presencia, cosa que no pasa hoy. Y sin poder hacer mucho más, nos ponemos en camino con alguien que ha aprovechado el vehículo para traer dos sacos de mandioca al mercado. El camino es largo y tortuoso y llegamos a casa cerca de las nueve, creo que la tarde ha sido bien empleada y que he visto interés en unos y otros, pero habrá que clarificar posiciones y esperanzas.

Christopher está en su habitación sudando el paludismo y Joseph está fuera con un grupo de la parroquia. La cena la hago leyendo y luego como hay luz y conexión, leo las noticias y hago la crónica.

viernes, 14 de septiembre de 2018

14 de Septiembre de 2018

Viernes

Amanecemos en calma y sin  luz, pero luego viene cuando estamos en la iglesia y hay un buen número de asistentes, entre ellos una asociación de la Santa Cruz que hoy celebran su fiesta patronal.

Hace sol, pero a media mañana ya se ha nublado y vuelve el sol y se vuelve a nublar y al final el agua llega a la noche. Han venido los de WARC, el grupo argentino a vernos y a entrevistarse con dos candidatos que hemos presentado para la animación de los campesinos que van a plantar moringas. Les dan una buena impresión y esperan que colaboren bien en el trabajo.

Después de comer vamos un rato a ver el terreno de las moringas y lo demás que hay que hacer en nuestra finca. Las cosas avanzan, pero con una cierta calma, aunque la realidad es que avanzamos más de lo que me esperaba. También sé que soy yo quien tiene que estar ahí presente y poner mi mejor esfuerzo para que salga adelante el proyecto que intentamos implantar.

Por la tarde el teléfono no funciona, no hay conexión, cosa que se repite con cierta frecuencia. Me voy a cortar el pelo, cargo el teléfono y luego ya hay línea. Llamo a unos y otros con desigual suerte, ni a los maestros logro reunir, ni a los que trabajan en el campo poner de acuerdo para ver cuando van…


Después de leer un rato y la oración de la tarde, cenamos y Christopher me dice que tiene malaria y se acuesta pronto. Joseph ha ido a buscar a unos que vienen de Ghana y ahora el agua sigue cayendo en abundancia.


jueves, 13 de septiembre de 2018

13 de Septiembre de 2018

Jueves


Amanecemos sin luz y con lluvia. Voy a rezar un rato a la iglesia. Hay un buen número de gente que viene, pero pronto la iglesia se queda vacía, aunque algunos han venido a confesarse.

Después del desayuno bajo a rezar ante el Santísimo y luego tenemos un rato de reunión comunitaria para continuar con la adoración cuando acabamos la reunión. Aunque estoy en la iglesia, me vienen a ver varias personas, entre ellas uno que conocí en la cárcel y me dice que recuerda lo que vivió y que incluso fuera sigue tratando de tener amigos de la forma que aprendió a hacerlos en la cárcel. Me agrada escuchar algo tan positivo y ver a una persona contenta a pesar de que anda buscando algo que hacer, pues no tiene trabajo.

También me viene a ver alguien que me cuenta una historia un poco rara, y me dice que ha sido bautizado aquí en la parroquia, cosa que compruebo que es verdad, consultando el libro de los bautismos. Está rezando un rato y le doy un poco de dinero para que por lo menos pueda comer. Me sonríe agradecido.

Para estas alturas ya ha llovido varias veces, chaparrones cortos, pero intensos. Cuando voy a comer la cosa está en calma y la iglesia vacía. Lo mismo la encuentro cuando vuelvo de nuevo después de la siesta. Hoy han aparecido casi al final un grupo que vienen a hacer una novena y son los que van a formar el grueso de los presentes a la misa, porque sigue lloviendo durante la tarde. Para la hora de la misa hay una veintena de gente a quienes felicito por haber venido con la lluvia.

La cocinera hoy no estaba muy en forma y nos ha preparado tan poco para cenar que nos hemos tenido que apañar con lo que teníamos en el armario y el frigo. Le cuesta manejar la proporción, prepara la misma cantidad para dos que para cinco y además hoy estaba un poco indispuesta y se fue mucho antes de la hora. Por lo menos no me he quedado con hambre, ni tampoco los demás.

La lluvia continua nos sigue acompañando y con ella nos vamos a la cama. He pasado un buen rato en la iglesia y he rezado por todos y cada uno de los amigos, familiares, conocidos, bienhechores, colaboradores…

miércoles, 12 de septiembre de 2018

12 de Septiembre de 2018

Miércoles


Volvemos a las andadas y a las linternas, pues no hay luz, pero sí llueve. A pesar de ello hay un buen número de gente que viene a rezar y les animo, o nos animamos  todos a cumplir las bienaventuranzas  que hemos escuchado en el evangelio.

Tenemos reunión de comunidad a las ocho y encuentro con el obispo en su oficina a las diez. En una y otro intentamos tener las cosas claras para todos y cada uno. No hay mayor problema en las decisiones tomadas y tratamos de seguir las directrices que nos dan.

Sigo hablando un buen rato con Anthea, lo mismo que hice ayer, para intentar comprender mejor el sentido del proyecto moringa y las concreciones de cada uno de los diferentes aspectos a la hora de las realizaciones. Veo que tenemos que seguir pensando a la hora de utilizar medios y personas para el bien de todos.

Después de comer y un rato de siesta sigo leyendo, pues pensaba ir a la finca, pero ha comenzado a llover con intensidad y me dedico, además de a leer, a responder correos y a poner al día lo que se va quedando atrasado.

Me da la hora de la oración en el ordenador, pero creo que he logrado ponerme a tono en lo que tenía pendiente.

Después del rosario venimos a cenar y otra vez se ha puesto a llover y lo hace con intensidad durante largo rato. Por lo menos se podrá dormir sin sudar,

martes, 11 de septiembre de 2018

11 de Septiembre de 2018

Martes


Nos levantamos con luz y en la iglesia seguimos siendo numerosos, siempre acompañados de los catequistas. Les invito a rezar como Jesús lo hace en el evangelio que hemos escuchado.

Justo después de la misa intento desayunar para estar a punto para la reunión que tendremos a las ocho, que en realidad comienza más tarde, que tratan de informarnos sobre los diferentes aspectos del proyecto de las moringas con respecto a los que van a trabajar como animadores. Más tarde llegan otros que han tenido problemas con el vehículo y seguimos la reunión informativa.

Voy un momento a encontrarme con el obispo que me recibe con amabilidad y estamos charlando un buen rato, para entre otras cosas encontrarnos a la comunidad mañana y darme orientaciones sobre la manera de recibir unos libros que nos envían desde “Church in need” y que será el catecismo para los críos de las escuelas.

En casa comenzamos las entrevistas con los candidatos a animadores del proyecto moringa y nos dan las tantas, y a esa hora comemos, me echo un rato la siesta y me voy a los pueblos con  Anthea, la trabajadora de Warc para encontrarnos con los primeros candidatos a colaborar en el proyecto. Por supuesto que nos pilla el agua en el camino, tanto a la ida como a la vuelta, pero en el pueblo ha dejado de llover un ratito.

Tanto después de las entrevistas como por la tarde, tengo ciertos reparos a la hora de ver la ejecución del proyecto y espero que las podamos esclarecer.

A esta hora ya sin luz y con no mucha batería intento acabar cuanto antes con la crónica del día.

lunes, 10 de septiembre de 2018

10 de Septiembre de 2018

Lunes


Hoy he dormido bien y me levanto con ganas. Lo primero me paso el tiempo de la oración de la iglesia con luz y luego se va en algún momento, pero siempre hay a mano una linterna. Siguen siendo muchos los que vienen, pero es que los catequistas siguen en sesión.

Después del desayuno nos reunimos como cada lunes y tratamos de poner en orden lo que hemos vivido durante la semana, además de hacer un programa para poner en práctica las recomendaciones de nuestro regional.

Hablo con el provincial y con el obispo para concertar y concretar encuentros y con Andreas, el encargado de la oficina de desarrollo porque piensa venir hoy para tener una reunión con nosotros y otros agentes del proyecto moringa mañana por la mañana.

Veo por donde andan las cosas en la finca y trato de ir a visitar a los que trabajan, pero por una parte el vehículo está esperando al mecánico y por otra se pone a llover, con lo que acabo pasando mucho rato de la tarde leyendo o rezando ante el sagrario.

Llegan Andreas y una de las trabajadores del proyecto y pasamos un rato juntos comentando diferentes aspectos de lo que trataremos mañana, además de ver los pasos para contactar los interesados en los pueblos.

Andreas se va a su sitio y la chica se queda con nosotros en casa. Cenamos con dos salesianos jóvenes que han venido desde Freetown y después dedico un rato a leer las noticias, que hoy sí que hay conexión y enviar correos.

domingo, 9 de septiembre de 2018

9 de Septiembre de 2018

Domingo


No he logrado conciliar el sueño y me paso la mayor parte de la noche leyendo, aunque la verdad es que por la mañana no me encuentro muy cansado. La realidad es que como voy a decir la misa en casa también puedo estar un rato más en la cama.

Después de desayunar bajo con mucho tiempo a la iglesia, que abro porque el catequista aún no ha llegado y estoy un buen rato rezando antes de que aparezcan los primeros que se ponen a limpiar el polvo. Poco después van llegando otros, se reza el rosario, se hacen otras devociones y aún queda tiempo que empleo en saludar a los que llegan por la puerta de atrás.

Hoy hay procesión con incienso y además buen número de monaguillos, que estrenan sotanas y a quienes presentamos ante la asamblea con un compromiso de servir a Dios y a la comunidad parroquial, todo ello acompañado de la fanfarria que da ambiente de fiesta a la celebración.

Además de los monaguillos hay también otros que se presentan, con lo que los anuncios llevan un tiempo grande, pero aquí la gente es paciente.

Nos acompañan también los catequistas de la diócesis que están en sesión y a quienes deseamos buena estancia entre nosotros. Y si a estos les sumamos los que cumplen los años y los que han pedido una misa por un difunto, te salen no sé cuantas bendiciones y rociadas con agua bendita y nos dan más de dos horas y media de misa.

En la homilía les hablé bien claro de abrir los oídos para escuchar la palabra de Dios y de proclamar con nuestra boca sus maravillas, lo mismo que hacía el sordomudo del evangelio. Di un interés especial a los catequistas presentes animando a todos en general y a cada uno en particular a proclamar la palabra durante la semana.

A la salida estuve un buen rato saludando a las que salían y luego haciendo fotos con los monaguillos y quien te pedía que le acompañaras, me subí a casa a cambiar la ropa empapada de sudor, bajé y estuve un rato con los que aún quedaban, con lo que se llegó la hora de comer y, como los que fueron a los pueblos estaban lejos de venir, por eso comí y me eché un rato la siesta.

Salí a cargar el teléfono y me encuentro a tres de la parroquia, de los cuales ninguno ha venido a la misa… No es que los conozca, pero como hablamos, al final me acaban confesando que se sienten mal y que van a venir la semana que viene. Por lo menos entre bromas y veras, se enteraron de qué iba el evangelio y me prometieron venir el domingo que viene… Y habrá que ver hasta dónde llegan esas promesas.

Me llaman los catequistas, que mañana tienen controles en las escuelas y así les llevo a destino antes de que se desate la lluvia, que me pilla en el camino de vuelta, abundante y refrescante, pero difícil a la hora de recorrer el camino con ella.

En casa ya están cenando los demás, intento darles alcance y después compruebo que no hay conexión hoy. Así que paciencia y buena letra.