Crónica de las experiencias vividas en Bo (Sierra Leona) por el misionero salesiano Antonio Gutiérrez
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lunes, 1 de octubre de 2018
domingo, 30 de septiembre de 2018
30 de Septiembre de 2018
Domingo
El último día del mes y nos
acordamos de Don Bosco. Me levanto con luz, pero sin prisa, pues no tengo que
ir rápido a ningún pueblo. Bajo a rezar un rato en la iglesia y me despido de
Christopher que se va a los pueblos. Desayuno y me doy vueltas por la iglesia
leyendo a ratos y saludando a gente que viene.
Va a celebrar la misa Edwin,
salesiano que está de vacaciones y a la vez que le espero, saludo a los que
llegan. Me ha llamado la atención que he saludado a tres ciegos, que antes no
había notado su presencia. También he tenido tiempo para confesarme con el cura
que viene a concelebrar la misa, que está medio paralizado y que fue nuestro predecesor
en la parroquia.
Después de un buen rato de
comenzar la misa y viendo que hay gente que sigue llegando y a quienes saludo
amablemente, me decido a salir hacia pueblos, Hoy me toca Mattru y lo hago con
bastante antelación, lo que me permite cuando llego visitar las casas de las
personas mayores o enfermas, más de media docena con resultado dispar, pues
algunos no estaban en casa, pero lo presentes estaban muy contentos de la
visita. Rezamos y les doy la bendición
Espero un rato antes de
comenzar la misa, bastante concurrida y en la que les leo el evangelio en su
lengua (he hecho serios esfuerzos para prepararlo durante la semana) y para mi
sorpresa me dicen que lo han comprendido bien.
La homilía es corta y les
invito a considerar a los otros mejores que nosotros y a rezar por todos y cada
uno de los presentes y de los que no han venido. Hay una buena cantidad de
ofrendas de frutos del campo, mandioca, plátanos, pepinos, pomelos…
En la vuelta a casa traigo
al catequista, entre otras personas y una carga de leña y se la llevo hasta su
casa. En la parroquia las cosas han terminado y no veo a Edwin que ya se ha ido
a su casa.
Cuando vengo al comedor hay
diversas opciones de arroz, una con pollo que está muy sabroso y no demasiado
picante. Me siento cansado y duermo un buen rato. Cuando me levanto saludo a
Christopher que ha venido de los pueblos y acaba de comer y me voy para la
reunión de los líderes de los pueblos que hoy es en Towama.
Llegamos bien antes de la
hora y llueve, por lo que esperamos en el vehículo ya que la puerta de la
iglesia a causa de la lluvia aún no está abierta. Pronto llegan y la abren y
los diferentes participantes van llegando. Ha estado bastante concurrida y el
tema estrella ha sido la reunión de los maestros que desde la vez pasada no
hemos logrado ponernos de acuerdo. Ahora han decidido reunirse el domingo que
viene. A ver si es verdad.
La vuelta a casa es con la
gente que llevé y les dejo en su sitio antes de venir más tarde de las siete.
Christopher está en la entrada con algunos de los que quedan de la reunión que
también ha tenido con los jóvenes y también se ha acabado la novena a la
patrona de la parroquia y mañana celebraremos la fiesta.
Hay luz y conexión y me
entero de las noticias. Un final de mes para dar gracias a Dios por lo vivido y
para pedirle que el que viene, contando con la protección de nuestra patrona,
santa Teresita, lo comencemos con buen pie.
sábado, 29 de septiembre de 2018
29 de Septiembre de 2018
Sábado
Festejamos a los arcángeles
y la misa es concurrida, y con la luz del generador. Ha llovido y refrescado
por la noche y a la hora de lavarme no hay agua…
Después del desayuno voy a
comprar unas medicinas a la farmacia y luego a rezar a la cárcel. Ahora se
trata de entrar con papeles. Me lo tomo con calma y acabo entrando después de
un rato de espera.
Poco a poco van viniendo los
asiduos y hoy el ambiente es diferente, pues no están presentes los que
dirigen, pero siempre hay alguien que comienza. Leemos el evangelio y les
comento que todos estamos admitidos a participar en la oración y en el bien que
hace Jesús y tenemos que hacer el bien en su nombre. Vuelvo a insistir en la
idea de ser amigos y de la alfabetización como dos pilares para vivir una buena
experiencia en la cárcel.
Veo que esta semana no han
hecho alfabetización y me dicen que no tienen tizas; creo que les tengo que
traer de nuevo cuadernos y lo intentaré hacer durante la semana en el momento
que pueda. Me siguen preguntando por el pozo y les digo que aún no tengo fechas
para que vengan para la instalación. Voy a ver al mecánico en el taller, pues me
tiene que traer unas facturas y no llegan.
Me siento flojo y estoy un
rato sentado en casa leyendo antes de comer y que me vengan a ver los de una
escuela con problemas que no puedo resolver porque no hay unión entre las
diversas escuelas. Veremos si mañana en la reunión mensual llegamos a algo
concreto.
Voy para los pueblos y estoy
un rato en Balei viendo lo que limpiaron ayer en la escuela. El maestro
jubilado está delicado de salud. En Nagoyon las parejas llegan con retraso y
uno de los hombres ha bebido y se le nota… A pesar de ello el ambiente es
positivo y las comunicaciones buenas. Dominan sobre todo los comentarios sobre
el proyecto que tenemos entre manos y parece que la gente está motivada. Me ha
acompañado uno de los animadores del proyecto que participa en la reunión y me
hace ver que percibe la motivación positiva de los que intervienen.
Acabamos el encuentro para
irnos a Tikonko, el sitio siguiente y a quienes habíamos dado hora hoy por la
tarde porque no son una escuela y los campesinos durante la semana están en el
campo trabajando. Hay un grupo no muy grande, algunas parejas, cosa que me
agrada y les hablo un rato de los objetivos de plantar moringa. Parece que
aceptan las cosas y, como se hace de noche y amenaza lluvia, les dejamos con
los papeles para escribir los nombres de los que quieren participar y nos
volvemos para casa. Por suerte la lluvia no se desata y llegamos a casa sin
novedad.
Christopher está a punto de
decir una misa que se suele hacer el día antes de la misa funeral y me dedico a
cenar y consultar el correo hasta que acaba la misa. Hablamos un momento y sigo
en mi tarea de leer las noticias y hacer la crónica.
He llamado a varias personas
durante la tarde y el teléfono no ha funcionado, cosa que puede pasar de vez en
cuando. Por lo menos hay luz del generador y funciona la conexión.
viernes, 28 de septiembre de 2018
28 de Septiembre de 2018
Viernes
Me he levantado sin luz,
pero es porque había que cambiar el registro, así que en la iglesia ha habido
luz para la oración, que ha sido animada, pero al principio poco concurrida.
Para la misa los de siempre.
Después de misa desayuno con
una cierta prisa y me preparo para los pueblos y salimos con un cierto retraso,
pero soy yo el que lo nota.
Somos seis en el vehículo.
Dos trabajadoras de WARC, tres animadores sociales y yo, que voy de chófer.
Recorrer el camino lleva su tiempo, pero llegamos a destino, la escuela de
Balei antes de que los padres se presenten. Sí están los críos limpiando los
alrededores de la escuela, cosa que tienen que hacer cuando no lo hacen los
mayores…
Van llegando algunos padres
y un rato después comenzamos la reunión. Tenemos los nombres de unos cuantos y
al final se han doblado los apuntados. Es un primer intento. Más tarde
tendremos las cosas más en serio, pero por algo hay que empezar. Se nos echa el
tiempo encima y vamos a otra escuela, Lembema, y cuando llegamos nos dicen que
la gente está en otra reunión. Les damos un poco de tiempo para que acudan y
mientras vamos a ver la bomba del pozo que tanto nos costó conseguir la
temporada pasada. Funciona y está bien limpia.
Cuando comenzamos la reunión
no han venido muchos, pero tampoco queremos tardar y otros se van sumando.
Mientras estamos hablando comienza la lluvia y nos acogemos en las clases hasta
que amaina un poco y emprendemos camino de casa con promesa de encontrarnos en
mejor momento y de que nos darán los nombres mañana en la reunión de los
maestros.
En la vuelta a casa sigue la
lluvia y nos acompaña largo rato después, pues voy a hacer unas gestiones en la
ciudad y al banco y llueve y llueve y voy al colegio de cerca del obispado y
llueve y llueve y los alumnos se meten en el vehículo, incluso atrás y abierto,
que se mojan, pero es la única forma de volver a casa… Y sigue lloviendo y para
un momento y sale el sol y vuelve a llover con intensidad y para y vuelve a
llover y en la novena no hay mucha gente por lo de la lluvia, pero ha escampado
un poco para volver a la lluvia de nuevo y ahora seguimos en las mismas.
Se han ido las chicas de
Warc a Freetown y tenemos la sensación de estar en casa sin mayor preocupación
o sobresalto. Y es que tenemos una casa que no ofrece buenas condiciones de
acogida y esperamos que la podamos reformar un poco y mejorar lo poco que
tenemos.
jueves, 27 de septiembre de 2018
27 de Septiembre de 218
Jueves
No tenemos luz, pero no me
impide levantarme con ánimo y rezar durante un buen rato, aunque he tenido
sueño porque por la noche no dormí y leí bastante tiempo. Para la oración hay
un grupito que después de acabada desaparece
y queda una señora en la adoración.
Después de desayunar, me voy
a la iglesia y me paso la mañana en la adoración. Muy poca gente viene a
interrumpirme, por lo que tengo tiempo para muchas cosas, hasta para contestar
algún mensaje que me envían.
A la hora de comer aparece
Anthea que viene desde Freetown y que coordina a los animadores de los pueblos.
Con ella tenemos después de comer un rato de encuentro preparando el encuentro
que con los campesinos tendremos mañana en las escuelas y luego prosigo mi
estancia en la iglesia hasta la hora de la novena que hoy tiene un cierto
número y es que están también los del grupo de “caritas” que celebran su santo protector,
Vicente de Paul.
En la novena les he hablado
un momento al comentario de la lectura. Como el día precedente les he animado a
que traigan a alguno de la mano…
Tenemos la luz del
generador, y conexión a ratos. Nos acompañan dos mozas del WARC, Anni y Anthea.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
26 de Septiembre de 2018
Miércoles
Me levanto con ánimo y sin
luz. Voy a rezar a Towama, donde no hay mucha gente. El camino que habían
comenzado a reparar, pronto se han parado de hacerlo. La lluvia ha sido intensa
durante la noche.
En casa hay un buen número
de personas para la misa y yo, como he ido a un pueblo y es más pronto, puedo
ver lo que pasa en la iglesia de casa desde atrás.
Desayuno y me doy una vuelta
por abajo, donde alguien me viene a pedir una bendición especial porque ha
tenido un mal sueño… Es metodista, pero viene aquí a rezar porque la iglesia a
la que va el domingo está lejos. Tiene un nuevo testamento y un libro de
oraciones en sus manos… Y me doy cuenta de que no es capaz de leer… ¿? Por lo
menos le doy la bendición y le explico lo que quiere decir su nombre, Moisés,
salvado de las aguas… Hay otro que ha venido a misa y que necesita una buena
sesión de catecismo. Como somos amigos y hoy estoy con Moisés, le digo que nos
veremos otro día.
Aparece Andreas y comenzamos
la reunión. Una cosa detrás de otras, discusiones, acuerdos, desacuerdos, de
todo hay y para todos, pero por lo menos las cosas se van aclarando y cada uno
va sabiendo lo que le corresponde y debe hacer. Y así esperamos que las cosas
se vayan haciendo por parte de cada uno.
Nos hemos pasado la mañana
para ponernos de acuerdo en temas como la limpieza del terreno, la plantación
de moringas, la plantación de maíz, el seguimiento de las construcciones, cómo
tomar decisiones que todos nos sintamos responsables…
Después de comer y un momento de siesta, Andreas, Ibrahim y
Marta se van a ver la finca y desde allí directamente a la capital y yo con la
otra que queda, Anni, y los animadores, vamos a casa del “doctor moringa” que
nos recibe amablemente y él y su esposa que está cerca, nos van respondiendo a
las diferentes preguntas que les hacemos. Cuando acabamos la reunión y como
estamos cerca del río, llevo a la finlandesa a ver el río y el puente que están
construyendo y volvemos a casa para la hora de la novena a la patrona de la
parroquia que estamos celebrando.
Me encuentro con Edwin, un
salesiano que está en Liberia y que ha venido a casa unos días. Fue a este a
quien quisimos llevar el año pasado hasta la frontera y todavía nos acordamos
de la aventura del mal camino, pero nos dice que ahora ya está mucho mejor y
que pronto estará acabada la construcción de la carretera. Se queda a cenar con
nosotros y luego, como llueve, Christopher le lleva en el vehículo a su casa.
Hablo un rato con la
finlandesa, Anni, y luego consulto el correo, las noticias y hago la crónica.
El día positivo en general y con muchos retos en todos los aspectos y
agradecido a Dios que nos permite vivir esta experiencia.
martes, 25 de septiembre de 2018
25 de Septiembre de 2018
Martes
Ha llovido durante la noche
y se ha ido la luz, pero por suerte vuelve antes de la hora de levantarme. Me
he despertado antes y he leído un rato y en la iglesia para la oración hay el
grupito de siempre y después para la misa van llegando algunos más.
Después de la misa y
desayuno me encuentro un buen rato con los que van a ser los animadores en los pueblos. Les he mostrado el
mapa de la región y los diferentes pueblos a los que deberán ir, algunos de las
cuales no tienen camino… Por lo menos les ha parecido interesante y ahora saben
situarse en el mapa.
He recibido algunos correos
que intento responder y a la vez preparo las cosas para los que van a venir por
la tarde, entre otras estoy buscando en el almacén un vibrador de hormigón que
nos hace falta para la obra.
Hablo de nuevo con el
fontanero y le sugiero que me proponga algo para el trabajo de la granja, pero
le veo callado y reservado. Habrá que darle tiempo.
Después de la siesta me
llaman los que vienen de Freetown que van a la finca directamente. Les esperamos
en casa y llegan casi a las cinco. A los que se alojan aquí les ofrecemos las
habitaciones y los que duermen fuera van a sus sitios respetivos. Nos vemos a
las siete para cenar.
Han venido Andreas, que está
cansado y se va a descansar, Ibrahim, que estará más cerca de nosotros para
seguir le proyecto moringa, una chica enviada por WARC para hacer un estudio de
mercado y Marta, una voluntaria de España que se vuelve el domingo y que ha
querido venir a decirnos adiós.
Después de cenar tenemos un
rato de conversación y trato de ver cuáles son los objetivos de la chica que ha
venido para hacer el estudio de mercado, primero para enterarme de lo que
quiere hacer y luego para ver si de alguna forma le puedo ser útil. Lo mismo he
hecho con Ibrahim y con Marta y con Andreas intentaré tener el encuentro
personal mañana.
He logrado comunicarme con
los que van a venir en navidad y me ha hecho ilusión ver lo animados que están
y los deseos que tienen de venir.
Hay conexión y luz del
generador y ha comenzado a llover con un buen relámpago seguido de
correspondiente trueno. Por lo menos refresca y puedes dormir sin sudar.
lunes, 24 de septiembre de 2018
24 de Septiembre de 2018
Lunes
En la conmemoración de María
Auxiliadora y la Virgen de la Merced, me
levanto con ánimo, aunque la espalda siento que flojea, lo que no me impide un
buen rato de oración por la mañana y después de la misa y desayuno, organizar
las cosas para que el mecánico se lleve el vehículo y tengamos la reunión
comunitaria de cada lunes. Hoy siendo dos, las cosan han ido más rápidas, pero
hemos tratado un buen número de temas, en particular sobre las moringas y como
mañana vendrán de Freetown, tendremos tiempo de aclarar cosas.
Escribo varios correos, en
particular a los que van a venir en navidades y por suerte al final del día
acabamos hablando en el whatsapp, lo que me da una gran alegría saber que están
animados a venir y que ya lo preparan.
El mecánico me viene con el
vehículo y con la factura de las piezas y además me huelo que se pasará el día
en el taller, por lo que me lo tomo con paciencia sabiendo que hoy no toca
salir.
A la hora de la comida me
viene el masajista y en cuanto acabo de comer tengo una buena sesión que me
pone la espalda a tono. Me llama la atención cómo suda por el esfuerzo que
hace. Le agradezco el trabajo y quedamos de vernos otra vez, ya decidiremos
cuando.
Ha estado lloviendo un buen
rato, es algo que se repite cada día.
Leo un rato en la iglesia, respondo a correos para lo que vamos a hacer
mañana y como es 24 y estamos en la novena a la patrona de la parroquia, voy al
rosario y a la novena, también pasados por agua y después tenemos la misa a
última hora donde hay un buen número.
La cena, la luz del
generador y la conexión que hoy funciona, y me permite hablar con los que van a
venir a visitarnos en diciembre. A todos nos ha hecho ilusión el poder
hablarnos y hacer planes.
Como es 24 de una forma
especial quiero agradecer a María Auxiliadora el haber disfrutado de un hermoso
día y de unas experiencias agradables.
domingo, 23 de septiembre de 2018
23 de Septiembre de 2018
Domingo
Me levanto a la misma hora
de todos los días y preparo las cosas antes de salir hacia los pueblos. Ahora
lleva tiempo recorrer la pista y tienes que salir temprano. Llego a Nagoyon
antes de la hora y algunos están levantados, pero la iglesia aún está cerrada.
Poco a poco van llegando mientras se reza el rosario.
Los asistentes no son
numerosos, pero entra dentro de la normalidad. Les invito a hacer algo durante
la semana a favor de los demás para cumplir con el evangelio y también les hago
ver que la iglesia puede estar más limpia y ordenada, así como los alrededores
limpios y plantando árboles. No es que se lo diga por primera vez, pero hasta
ahora no lo han hecho.
Vehículo con pasajeros, llego
a Tikonko y no hay muchos, pero comenzamos esperando que otros vengan. Al final
hay algunos más, pero no numerosos. Hay dos señoras que me traen el libro de
bautismo y las felicito por el esfuerzo. Nos veremos el sábado por la tarde
para hablar de su situación, lo mismo que les he sugerido encontrarnos también
a la misma hora para hablar del proyecto moringa.
En Towama hay un buen número
de gente y repito las mismas ideas. Hablo sentado, porque me encuentro cansado. Después de la
misa tenemos una reunión con un grupo de gente que quiere saber dónde estamos
con la construcción de la iglesia que comenzamos y por ciertas causas se paró.
Les digo que no tengo prisa en volver a empezar, cosa que no parece que les
agrade mucho, pero quiero que sepan que
no estoy dispuesto a que de nuevo cualquiera venga a decir lo que se le
ocurre y haya que parar de nuevo. Insisten de nuevo, pero les vuelvo a decir
que no tengo prisa hasta que se dan cuenta que no pienso cambiar la decisión y
quedamos de vernos otra vez.
Estoy cansado de toda la
mañana y cuando llego a casa tengo más ganas de quitarme la ropa sudada y
dormir que de otra cosa, pero hay una buena pata de pollo y un trozo de pescado
que como con agrado y luego me voy a dormir.
La siesta me ha recuperado y
llamo por teléfono, pero la gente no está disponible, concierto el
mantenimiento del vehículo para mañana pronto por la mañana y después de leer
un rato voy a la novena a la patrona de la parroquia que comenzó ayer. No hay
mucha gente, pero por lo menos se les ve interesados a los que participan.
Me viene a hablar un
carpintero con quien tengo negocios en varios sitios y no ha acabado el
trabajo. Me dice que ahora tiene tiempo y lo va a hacer. Veremos si son sólo
palabras o esta vez pasamos a los hechos.
Cenamos. Hay unas verduras
aceptables. Está lloviendo y tenemos la luz del generador. Hay conexión y puedo
seguir las noticias y recibir correos.
sábado, 22 de septiembre de 2018
22 de Septiembre de 2018
Sábado
Sigue lloviendo y tenemos
luz, lo que permite hacer el aseo y la oración con una cierta dignidad. Al
comienzo hay pocos, pues cuando ha llovido, cuesta despegarse de la estera…
Pero al final hay un buen número. Se anuncia que habrá el funeral más tarde.
Después del desayuno voy a
ver al fontanero. Tenemos algo pendiente y… qué difícil es entender las
reacciones de algunos… Esperemos que con el tiempo las cosas cambien. Me
acompaña a la cárcel, pero no le dejan entrar.
En la cárcel ya han
comenzado a rezar y estoy un rato con ellos en la oración de alabanza. Cuando
me ofrecen la posibilidad de hablar leo el evangelio y les hago ver que es algo
que está pasando en nuestra vida de hoy y que si lo mismo que los discípulos,
tenemos miedo a sufrir, por lo menos nosotros somos amigos y no nos peleamos
por saber quién es el mejor… Se echan a reír y se ve el buen ambiente que hay
en la reunión. Les animo a que continúen así y les prometo que rezaré por ellos
y a la vez les pido que recen por mí y con ello salgo hacia casa donde el
funeral se prepara. Hay cantos y música mientras preparo lo que tengo que
llevar por la tarde a los pueblos y también me doy una vuelta por los
alrededores para ver el ambiente y saludar.
Voy a la finca a ver cómo
van las cosas y en los pueblos lo primero que tengo que hacer es esperar, pues
la gente no tiene prisa. Si en principio no ha habido muchas comunicaciones,
por lo menos han estado ocho parejas, que es todo un éxito de número.
Salen diversos temas, la
escuela, la plantación de moringa, el trabajo en el terreno alrededor de la iglesia, la
colaboración con el cura que viene a decir la misa… No se ofrecen soluciones,
pero por lo menos van oyendo algo.
Para mi gran sorpresa han
comenzado a reparar la pista, es sólo el comienzo, casi un kilómetro, pero por
algo se empieza.
Para la vuelta hay
voluntarios para viajar. Nos paramos en Tikonko donde no hay quórum y quedamos
de ver las cosas mañana y lo veremos más claro que comienza a anochecer.
La pista se hace dificultosa
y siempre hay sitio en el vehículo para los que regresan del campo y vienen
cansados. Recorrer diez kilómetros me cuesta treinta y siete minutos. Sueño el
día en que esto esté asfaltado…
Cenamos juntos y Christopher se va recuperando del paludismo.
Luego los correos, la crónica y leer los periódicos llenan el resto de la
jornada.
viernes, 21 de septiembre de 2018
21 de Septiembre de 2018
Viernes
También ha llovido durante
la noche y la temperatura es agradable y no sudas y puedes dormir, aunque me he
pasado mucho tiempo despierto y me he dedicado a leer.
Preside la misa Joseph que
se va y se despide. Le deseamos buena experiencia de renovación, al mismo
tiempo que le prometemos nuestra oración.
Seguido del desayuno me voy
con Mireia y los animadores del proyecto a ver a la gente de los pueblos. En el
camino nos paramos un momento para ver el trabajo que realizamos ayer en la
finca y es muy bueno, aunque hay algunas cosas que arreglar, pues el agua ha
arroyado y hay plantas que están sacadas o torcidas. Buscaremos quien lo pueda
hacer.
Visitamos la escuela de
Balei donde unos cuantos padres de alumnos nos esperan. Les hablamos del
proyecto moringa y les decimos que la semana que viene volveremos para ver los
nombres de los que quieren participar. Les presentamos a los que van a ser los
animadores del proyecto en contacto con ellos y
animamos a todos a traer algunos más el viernes.
Pasamos por Nagoyon donde
hay gente siguiendo un cursillo de un grupo que viene de Bo y a la vuelta nos
pasamos por Tikonko donde no encontramos a nadie. Ha habido problemas de
conexión y el teléfono no funcionaba… Esperemos que la próxima estén, pues
manifestaban bastante interés.
Recorrer los caminos lleva
su tiempo, pero a todo llegamos. Nos presentamos luego en la escuela de
Lembema, donde los críos, dirigidos por los profesores están limpiando el
patio. Estamos un rato con ellos, saludando a algunos que hacía tiempo que no
veíamos y les decimos que el viernes que viene vendremos para encontrarnos con
los que estén interesados en la moringa. Nos prometen que habrá muchos.
De nuevo en camino y de
nuevo lentos a causa de los hoyos. Llegamos a casa un poco antes de comer y
después de echar una siesta me voy a ver a un enfermo que está en su casa y a
quien conozco. Se lleva una gran alegría.
Estoy un rato con Mireia
preparando el trabajo que los animadores van a hacer la semana que viene y leo
un rato en la iglesia antes de salir a dar una vuelta y rezar el rosario. Para
entonces vuelve Christopher de llevar
a Joseph al avión. Yo me preparo para
decir la misa de víspera de funeral que se hace el día antes del funeral con el
cuerpo presente. Hay un buen número y trato de serles cercano a amigos y
familiares del difunto.
Hoy funciona internet y
puedo leer la prensa y recibir el correo. Se valora más cuando el día anterior
ha sido del todo imposible la conexión.
jueves, 20 de septiembre de 2018
20 de Septiembre de 2018
Jueves
Nos levantamos con luz y un
poco más tarde, pues tenemos la misa por la tarde y la oración de la mañana
está concurrida, y han venido varios pronto. Ha llovido durante la noche, no
mucho rato, pero con una gran intensidad y fuertes truenos. Se ven los efectos
en los caminos y en la pista, que hay trechos que ha cambiado de aspecto a
cuenta de la riada.
Después de la oración y un
desayuno raudo, me voy con Mireia, la agrónomo,
a la finca donde ya nos esperan más de treinta personas dispuestas a
trabajar en las moringas. No me esperaba ni tantas ni tan motivadas, pero a lo
largo del día nos han demostrado su interés en el trabajo y su tenacidad, pues
hemos finalizado un trabajo que en principio pensábamos que podía ser para dos
días.
Se comenzó haciendo grupos,
unos limpiaban, otros hacían palos para poner en los sitios vacíos, otros
medían y cuando las cosas estaban organizadas fuimos al vivero a buscar las
moringas. No había las que esperábamos, pero cargamos las que pudimos y se
plantaron después de concienzuda limpieza de hierbas.
Los animadores del proyecto
estuvieron con ellos y las cosas funcionaron bastante bien de forma que a las
cuatro, ya pudimos dar por terminado el trabajo y además urgidos porque la
lluvia se anunciaba, algo que puede ser una bendición especial, pues el agua de
la noche había dejado la tierra mullida y el agua de la tarde, después de la
plantación, asegura que lo que se ha plantado, va a agarrar bien.
Cuando venimos a casa, tengo
una conversación muy agradable con Mireia,
la agrónomo que me hace ver que se encuentra satisfecha del trabajo y de la
forma en la que se ha hecho y ve la motivación de la gente como algo muy
positivo y que el proyecto es una cosa que le resulta agradable porque ve que
va a cambiar la vida de muchas personas. Estaba cansado, pero oyendo esto me he
sentido satisfecho del cansancio del día porque veo que otros aprecian y
valoran lo que haces.
Me he duchado y puesto ropa
nueva porque estaba empapado de sudor y cuando he querido ir a la iglesia lo he
tenido que hacer con el paraguas porque jarreaba. En la tranquilidad de la
iglesia y con el rumor de la lluvia, he dado gracias a Dios por el trabajo
realizado y por lo vivido con tanta gente, a la vez que soñaba en tantos a los
que vamos a ayudar con las moringas.
Ha llegado la hora de la
misa y había cuatro personas, por lo que ha sido muy familiar, Estaban los
otros dos salesianos y he tratado de ser muy cercano a la gente esperando que
otro día tengamos algunos más.
Joseph se va mañana para el
curso de renovación y le vienen a decir adiós dos curas, por lo que la cena se
retrasa un poco. Después de la cena tengo un momento de conversación personal
con él y le deseo una buena estancia en Roma.
Para el internet hoy no toca
conexión, así que escribo la crónica y las noticias y los correos será otro
día, que hoy no toca. Me siento cansado por el trajín del día y satisfecho de
lo realizado dando las gracias a Dios que me permite vivir esta experiencia.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
19 de Septiembre de 2018
Miércoles
Me sigo despertando un rato
antes y sigo leyendo y hoy tenemos luz tanto para la levata como para la
oración. Hay unos pocos para los aludes, pero para la misa el número es
bastante mayor, aunque algunos llegan con retraso.
Christopher ha ido a decir
misa a un pueblo y viene un poco más
tarde, la pista deja mucho que desear.
Después de desayunar vienen
los críos de la escuela a misa, y como cada año al comenzar, llegan solos y la
entrada es un desorden. Llamo a los maestros, vuelven a salir y con los
maestros entran en orden…
Estamos un rato reunidos
Andreas, Christopher y yo tratando sobre el proyecto moringa y diversas cosas
que nos conciernen, en particular cuestiones económicas y luego con los que van
a ser animadores de los pueblos vamos a la finca y vemos la plantación y lo que se está
limpiando y vamos poniéndonos de acuerdo en temas de construcción y de
plantaciones. Nos lleva un buen rato el llegar a acuerdos, pues hay cosas que
no hemos visto antes y tenemos que negociar a base de comprender las cosas. Por
lo menos parece que se puede avanzar.
En casa y después de comer,
a una hora tardía, seguimos con las reuniones y tratando de ponernos de acuerdo
en cosas concretas del proyecto, como la gente que va a trabajar durante un
tiempo, las cosas que dependen de nosotros y que tenemos que suministrar, las
fechas y los lugares.
Después de echarme un ratito
la siesta, nos encontramos de nuevo con los animadores, vemos el contrato y les
damos tiempo para leerlo con calma en casa mientras salgo con Mireia a ver las
plantas de moringa que tenemos en el semillero y a buscar unas tijeras de
podar, cosa que no hay forma de encontrar.
Volvemos a casa, la oración,
la cena y hoy hay conexión y sigo las noticias y los correos.
martes, 18 de septiembre de 2018
18 de Septiembre de 2018
Martes
De nuevo me despierto un
rato antes de la hora y de nuevo leo y después de la ducha en la que el agua
sigue estando fresca, voy a la capilla para la oración. Hay un buen grupo y les
invito a tener durante el día la compasión que tiene Jesús en el evangelio con
la viuda de Naín.
Saludo a algunos a la salida
y me voy a desayunar. Hoy tocan sobras de ayer. Estoy acostumbrado y me agrada.
Christopher se ha levantado más tarde, pues está con el paludismo a cuestas y
Joseph se ha ido a Freetown a llevar a los que habían venido de Ghana.
Estoy un buen rato en el
despacho parroquial leyendo y recibiendo a los que vienen y a las once hay un
funeral que celebra Christopher con entierro posterior y aquí se lleva ir al
cementerio a pie con banda de música incorporada. Han vuelto muy tarde cuando
ya me levantaba de la siesta.
He estado esperando la
llegada de Andreas y han aparecido un poco antes de las siete. Imagino que
mañana tendremos tiempo para discutir y ponernos de acuerdo sobre las
diferentes cosas del proyecto y lo que se está haciendo en la finca.
Ha venido Mireia, la
agrónomo de WARC que mañana encontrará a los animadores. Está un poco cansada y
después de la cena se va a descansar para mañana estar en forma.
Por la mañana ha habido
conexión durante un tiempo, pero luego toda la tarde y hasta ahora no hay
forma, así que ni noticias ni correos. A ver si mañana hay más suerte.
lunes, 17 de septiembre de 2018
17 de Septiembre de 2018
Lunes
Me despierto un rato antes y
leo. Ahora se puede dormir, porque refresca cuando llueve. Tengo la sensación
de haber descansado y, aunque el agua está un poco fresca, se puede aguantar
una ducha sin problema.
Para la oración hay luz,
cosa que antes no hubo y lo mismo para la misa en la que estamos juntos los
tres salesianos, cosa que hacía mucho tiempo que no pasaba, ya que siempre uno
iba a Madonna. Volvemos a la normalidad de la semana y al número regular de los
que vienen, entre cincuenta y sesenta.
Después de misa hay saludos
especiales, pues los alumnos pasan por delante de casa camino de la escuela que
hoy comienza. Hay caras para todos los gustos.
Después del desayuno tenemos
la reunión comunitaria de cada semana, larga y amplia de temas que nos ocupa
buena parte de la mañana. El resto lo dedico a preparar lo que tengo que hacer
para encontrar a la gente de los pueblos y sensibilizar para que participen en
el proyecto.
Después de la siesta me toca
teléfono. Me paso un par de horas con unos y con otros para ponernos de acuerdo
con respecto al proyecto, los animadores, los que van a plantar, los que van a
limpiar, los nombres de los campesinos, los animadores, el encuentro que vamos
a tener mañana. Creo que me ha quedado claro lo que tengo que hacer y a las
personas con las que tengo que contactar.
Más tarde digo una misa a un
grupo de la parroquia que se han reunido y piden la misa. Aprovecho para
animarles a que vengan regularmente y a hacer catecismo a aquellos que no
comulgan de forma que puedan arreglar la situación que no les permite comulgar.
Más tarde vienen para una
misa funeral un buen grupo, pues ha muerto un feligrés de la parroquia y aquí
se estila decir una misa por la tarde el día antes del funeral.
La conexión es regular, pero
por lo menos he podido conectarme y enviar correos, además de leer las noticas.
El día se ha mantenido sin casi llover.
domingo, 16 de septiembre de 2018
16 de Septiembre de 2018
Domingo
Me levanto un tanto más
tarde, pues me toca la primera misa a las ocho en Madonna. Desayuno con
tranquilidad, rezo un rato en la capilla y veo que el vehículo no marca la
cantidad de carburante, echo un poco por precaución y me voy a la iglesia conde
hoy tenemos la ceremonia de pasación de servicio a la otra parroquia. Las cosas
se hacen con calma y sosiego. Desde ahora serán los curas de la catedral los
que se van a encargar de decir la misa, ellos son dos y tienen una sola iglesia
y nosotros somos dos y tenemos la parroquia y los pueblos, por eso el obispo
les pasa esta cuasi parroquia.
Personalmente me encuentro a
gusto con ellos, pero la realidad es que otros les pueden servir mejor y de eso es de lo que se
trata, por lo que todos contentos.
Desde allí me voy a Mattru,
el pueblo que no está lejos, pero cuyo camino es malo y para colmo hoy han
decidió arreglar el puente, con lo que no hay forma de poder pasar… Dejo el
vehículo aparcado y me busco una moto que pasa, que me lleva a destino antes de
la hora, que era lo que me preocupaba, no llegar tarde.
Les explico el problema,
pues les llama la atención verme llegar sin vehículo. La misa es participada,
no hay mucha gente y les sorprende el que les lea el evangelio en su lengua… Y
para estar seguro de que han comprendido lo repito una segunda vez y me dicen
que han comprendido mejor.
En la homilía intento estar
cercano y hablarles de nuestro problema con el sufrimiento y cómo mirando a
Jesús podremos durante la semana comprendernos mejor y hacer lo mismo con otros que sufren y estar cerca de ellos.
Para la vuelta estamos en
las mismas, no me puedo traer las ofrendas porque no tengo vehículo y, aunque
me las quieren traer, veo que va a ser mucho gasto y les digo que la semana que
viene espero estar con el vehículo.
Por suerte encuentro una
moto que me vuelve hacia el vehículo. La gente sigue arreglando el puente y
vuelvo sin novedad a casa, donde hay ambiente, pues se ha celebrado la admisión
de nuevos miembros al grupo de santa Teresita, la patrona de la parroquia y hay
fiesta. Ha estado el obispo y le encuentro en casa a la mesa con otros
invitados. Hay buen ambiente.
Me echo un rato la siesta,
pues me siento cansado. Duermo y leo y cuando intento el teléfono, hoy no
funciona. Más tarde hay más suerte, pero los llamados no están disponibles, con
lo que me paso el resto de la tarde en casa leyendo tranquilo. Que también es
algo positivo.
Rezos, cena, noticias, a
última hora, pues al principio no había conexión y un rayo y un potente trueno
nos sacan de la monotonía de la lectura hasta que comienza la lluvia.
sábado, 15 de septiembre de 2018
15 de Septiembre de 2018
Sábado
Hoy amanecemos con luz
y dura todo el tiempo de la oración. Hay
unos poquitos para la oración de la mañana, pero para la misa el número ha
crecido bastante. Hay un cierto buen ambiente y trato de que sea familiar, otra
cosa es lo que consiga.
Inmediatamente después de
misa tengo confesiones y luego, acabado el desayuno, me voy a rezar a la
cárcel, donde hoy no puedo entrar porque van a tener traslados. Por lo menos
puedo sacar algunas fotos del pozo y alrededores para ver cómo poner la bomba y
los paneles solares que alguien traerá desde España.
En casa hay reunión del
consejo pastoral y además de comenzar con un cierto retraso, no hay mucha gente
presente, pero por lo menos me da la impresión de que estamos intentando hacer
un buen trabajo y los presentes participan con interés. Una comida picante se
sirve a los presentes, y yo que subo a comer la que han preparado en casa,
descubro que también está bien especiada.
Un rato de siesta y salida
hacia los pueblos con carga que me ha puesto el catequista, una cama y otros muebles,
que a lo largo del camino tortuoso nos hace bajar varias veces para ajustar la
carga. Entre unas y otras cosas nos ha llevado más de hora y media el
recorrido. Por lo menos hemos tenido compañía, gente a la que hemos encontrado
en el camino y que está contenta de montar.
Voy con el catequista y una
de las maestras de la escuela y cambiamos impresiones sobre varios temas.
Parecen estar contentos de lo que han aprendido en el “colloge” y también de la
sesión de catequesis a la que han asistido.
En Nagoyon hay un grupito de
gente que más tarde va aumentando y aparecen
unos y otros interesados en temas varios. Lo primero que abordamos son
las parejas, que acaban siendo cuatro y
entre los que han venido sin pareja hay casos en los que nos fijamos y comentamos.
El ambiente es positivo y esperanzador.
Después venimos a los temas
de desarrollo y trabajos en los varios sitios y quedamos de que seguiremos
pensando en cómo organizarnos, pues tampoco yo tengo instrucciones precisas al
respecto.
Sí que hay gente interesado
y hacen preguntas variadas, lo que nos lleva mucho rato, pero no tengo prisa
sabiendo que en Tikonko me esperan. Voy a Balei a llevar a la gente, pero sobre
todo a visitar a uno de las parejas que está enfermo. Creo que lo agradece, en
especial cuando ve un grupo numeroso rezando en torno a su casa.
Ya es de noche y vengo
a Tikonko donde me esperan tres,
contados. Una pareja y otro más. Después de hablar un rato con ellos les hago
ver que me esperaba la presencia de más gente y que lo que me piden, que esté
con ellos, lo tienen que manifestar con su presencia, cosa que no pasa hoy. Y
sin poder hacer mucho más, nos ponemos en camino con alguien que ha aprovechado
el vehículo para traer dos sacos de mandioca al mercado. El camino es largo y
tortuoso y llegamos a casa cerca de las nueve, creo que la tarde ha sido bien
empleada y que he visto interés en unos y otros, pero habrá que clarificar
posiciones y esperanzas.
Christopher está en su habitación
sudando el paludismo y Joseph está fuera con un grupo de la parroquia. La cena
la hago leyendo y luego como hay luz y conexión, leo las noticias y hago la
crónica.
viernes, 14 de septiembre de 2018
14 de Septiembre de 2018
Viernes
Amanecemos en calma y
sin luz, pero luego viene cuando estamos
en la iglesia y hay un buen número de asistentes, entre ellos una asociación de
la Santa Cruz que hoy celebran su fiesta patronal.
Hace sol, pero a media
mañana ya se ha nublado y vuelve el sol y se vuelve a nublar y al final el agua
llega a la noche. Han venido los de WARC, el grupo argentino a vernos y a
entrevistarse con dos candidatos que hemos presentado para la animación de los
campesinos que van a plantar moringas. Les dan una buena impresión y esperan
que colaboren bien en el trabajo.
Después de comer vamos un
rato a ver el terreno de las moringas y lo demás que hay que hacer en nuestra
finca. Las cosas avanzan, pero con una cierta calma, aunque la realidad es que
avanzamos más de lo que me esperaba. También sé que soy yo quien tiene que
estar ahí presente y poner mi mejor esfuerzo para que salga adelante el
proyecto que intentamos implantar.
Por la tarde el teléfono no
funciona, no hay conexión, cosa que se repite con cierta frecuencia. Me voy a
cortar el pelo, cargo el teléfono y luego ya hay línea. Llamo a unos y otros
con desigual suerte, ni a los maestros logro reunir, ni a los que trabajan en
el campo poner de acuerdo para ver cuando van…
Después de leer un rato y la
oración de la tarde, cenamos y Christopher me dice que tiene malaria y se
acuesta pronto. Joseph ha ido a buscar a unos que vienen de Ghana y ahora el
agua sigue cayendo en abundancia.
jueves, 13 de septiembre de 2018
13 de Septiembre de 2018
Jueves
Amanecemos sin luz y con
lluvia. Voy a rezar un rato a la iglesia. Hay un buen número de gente que
viene, pero pronto la iglesia se queda vacía, aunque algunos han venido a
confesarse.
Después del desayuno bajo a
rezar ante el Santísimo y luego tenemos un rato de reunión comunitaria para
continuar con la adoración cuando acabamos la reunión. Aunque estoy en la
iglesia, me vienen a ver varias personas, entre ellas uno que conocí en la
cárcel y me dice que recuerda lo que vivió y que incluso fuera sigue tratando de
tener amigos de la forma que aprendió a hacerlos en la cárcel. Me agrada
escuchar algo tan positivo y ver a una persona contenta a pesar de que anda
buscando algo que hacer, pues no tiene trabajo.
También me viene a ver
alguien que me cuenta una historia un poco rara, y me dice que ha sido
bautizado aquí en la parroquia, cosa que compruebo que es verdad, consultando
el libro de los bautismos. Está rezando un rato y le doy un poco de dinero para
que por lo menos pueda comer. Me sonríe agradecido.
Para estas alturas ya ha
llovido varias veces, chaparrones cortos, pero intensos. Cuando voy a comer la
cosa está en calma y la iglesia vacía. Lo mismo la encuentro cuando vuelvo de
nuevo después de la siesta. Hoy han aparecido casi al final un grupo que vienen
a hacer una novena y son los que van a formar el grueso de los presentes a la
misa, porque sigue lloviendo durante la tarde. Para la hora de la misa hay una
veintena de gente a quienes felicito por haber venido con la lluvia.
La cocinera hoy no estaba
muy en forma y nos ha preparado tan poco para cenar que nos hemos tenido que
apañar con lo que teníamos en el armario y el frigo. Le cuesta manejar la
proporción, prepara la misma cantidad para dos que para cinco y además hoy
estaba un poco indispuesta y se fue mucho antes de la hora. Por lo menos no me
he quedado con hambre, ni tampoco los demás.
La lluvia continua nos sigue
acompañando y con ella nos vamos a la cama. He pasado un buen rato en la
iglesia y he rezado por todos y cada uno de los amigos, familiares, conocidos,
bienhechores, colaboradores…
miércoles, 12 de septiembre de 2018
12 de Septiembre de 2018
Miércoles
Volvemos a las andadas y a
las linternas, pues no hay luz, pero sí llueve. A pesar de ello hay un buen
número de gente que viene a rezar y les animo, o nos animamos todos a cumplir las bienaventuranzas que hemos escuchado en el evangelio.
Tenemos reunión de comunidad
a las ocho y encuentro con el obispo en su oficina a las diez. En una y otro
intentamos tener las cosas claras para todos y cada uno. No hay mayor problema
en las decisiones tomadas y tratamos de seguir las directrices que nos dan.
Sigo hablando un buen rato
con Anthea, lo mismo que hice ayer, para intentar comprender mejor el sentido
del proyecto moringa y las concreciones de cada uno de los diferentes aspectos
a la hora de las realizaciones. Veo que tenemos que seguir pensando a la hora
de utilizar medios y personas para el bien de todos.
Después de comer y un rato
de siesta sigo leyendo, pues pensaba ir a la finca, pero ha comenzado a llover
con intensidad y me dedico, además de a leer, a responder correos y a poner al
día lo que se va quedando atrasado.
Me da la hora de la oración
en el ordenador, pero creo que he logrado ponerme a tono en lo que tenía
pendiente.
Después del rosario venimos
a cenar y otra vez se ha puesto a llover y lo hace con intensidad durante largo
rato. Por lo menos se podrá dormir sin sudar,
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