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domingo, 30 de septiembre de 2018

30 de Septiembre de 2018

Domingo


El último día del mes y nos acordamos de Don Bosco. Me levanto con luz, pero sin prisa, pues no tengo que ir rápido a ningún pueblo. Bajo a rezar un rato en la iglesia y me despido de Christopher que se va a los pueblos. Desayuno y me doy vueltas por la iglesia leyendo a ratos y saludando a gente que viene.

Va a celebrar la misa Edwin, salesiano que está de vacaciones y a la vez que le espero, saludo a los que llegan. Me ha llamado la atención que he saludado a tres ciegos, que antes no había notado su presencia. También he tenido tiempo para confesarme con el cura que viene a concelebrar la misa, que está medio paralizado y que fue nuestro predecesor en la parroquia.

Después de un buen rato de comenzar la misa y viendo que hay gente que sigue llegando y a quienes saludo amablemente, me decido a salir hacia pueblos, Hoy me toca Mattru y lo hago con bastante antelación, lo que me permite cuando llego visitar las casas de las personas mayores o enfermas, más de media docena con resultado dispar, pues algunos no estaban en casa, pero lo presentes estaban muy contentos de la visita. Rezamos y les doy la bendición

Espero un rato antes de comenzar la misa, bastante concurrida y en la que les leo el evangelio en su lengua (he hecho serios esfuerzos para prepararlo durante la semana) y para mi sorpresa me dicen que lo han comprendido bien.

La homilía es corta y les invito a considerar a los otros mejores que nosotros y a rezar por todos y cada uno de los presentes y de los que no han venido. Hay una buena cantidad de ofrendas de frutos del campo, mandioca, plátanos, pepinos, pomelos…

En la vuelta a casa traigo al catequista, entre otras personas y una carga de leña y se la llevo hasta su casa. En la parroquia las cosas han terminado y no veo a Edwin que ya se ha ido a su casa.
Cuando vengo al comedor hay diversas opciones de arroz, una con pollo que está muy sabroso y no demasiado picante. Me siento cansado y duermo un buen rato. Cuando me levanto saludo a Christopher que ha venido de los pueblos y acaba de comer y me voy para la reunión de los líderes de los pueblos que hoy es en Towama.

Llegamos bien antes de la hora y llueve, por lo que esperamos en el vehículo ya que la puerta de la iglesia a causa de la lluvia aún no está abierta. Pronto llegan y la abren y los diferentes participantes van llegando. Ha estado bastante concurrida y el tema estrella ha sido la reunión de los maestros que desde la vez pasada no hemos logrado ponernos de acuerdo. Ahora han decidido reunirse el domingo que viene. A ver si es verdad.

La vuelta a casa es con la gente que llevé y les dejo en su sitio antes de venir más tarde de las siete. Christopher está en la entrada con algunos de los que quedan de la reunión que también ha tenido con los jóvenes y también se ha acabado la novena a la patrona de la parroquia y mañana celebraremos la fiesta.

Hay luz y conexión y me entero de las noticias. Un final de mes para dar gracias a Dios por lo vivido y para pedirle que el que viene, contando con la protección de nuestra patrona, santa Teresita, lo comencemos con buen pie.

sábado, 29 de septiembre de 2018

29 de Septiembre de 2018

Sábado


Festejamos a los arcángeles y la misa es concurrida, y con la luz del generador. Ha llovido y refrescado por la noche y a la hora de lavarme no hay agua…

Después del desayuno voy a comprar unas medicinas a la farmacia y luego a rezar a la cárcel. Ahora se trata de entrar con papeles. Me lo tomo con calma y acabo entrando después de un rato de espera.

Poco a poco van viniendo los asiduos y hoy el ambiente es diferente, pues no están presentes los que dirigen, pero siempre hay alguien que comienza. Leemos el evangelio y les comento que todos estamos admitidos a participar en la oración y en el bien que hace Jesús y tenemos que hacer el bien en su nombre. Vuelvo a insistir en la idea de ser amigos y de la alfabetización como dos pilares para vivir una buena experiencia en la cárcel.

Veo que esta semana no han hecho alfabetización y me dicen que no tienen tizas; creo que les tengo que traer de nuevo cuadernos y lo intentaré hacer durante la semana en el momento que pueda. Me siguen preguntando por el pozo y les digo que aún no tengo fechas para que vengan para la instalación. Voy a ver al mecánico en el taller, pues me tiene que traer unas facturas y no llegan.
Me siento flojo y estoy un rato sentado en casa leyendo antes de comer y que me vengan a ver los de una escuela con problemas que no puedo resolver porque no hay unión entre las diversas escuelas. Veremos si mañana en la reunión mensual llegamos a algo concreto.

Voy para los pueblos y estoy un rato en Balei viendo lo que limpiaron ayer en la escuela. El maestro jubilado está delicado de salud. En Nagoyon las parejas llegan con retraso y uno de los hombres ha bebido y se le nota… A pesar de ello el ambiente es positivo y las comunicaciones buenas. Dominan sobre todo los comentarios sobre el proyecto que tenemos entre manos y parece que la gente está motivada. Me ha acompañado uno de los animadores del proyecto que participa en la reunión y me hace ver que percibe la motivación positiva de los que intervienen.

Acabamos el encuentro para irnos a Tikonko, el sitio siguiente y a quienes habíamos dado hora hoy por la tarde porque no son una escuela y los campesinos durante la semana están en el campo trabajando. Hay un grupo no muy grande, algunas parejas, cosa que me agrada y les hablo un rato de los objetivos de plantar moringa. Parece que aceptan las cosas y, como se hace de noche y amenaza lluvia, les dejamos con los papeles para escribir los nombres de los que quieren participar y nos volvemos para casa. Por suerte la lluvia no se desata y llegamos a casa sin novedad.

Christopher está a punto de decir una misa que se suele hacer el día antes de la misa funeral y me dedico a cenar y consultar el correo hasta que acaba la misa. Hablamos un momento y sigo en mi tarea de leer las noticias y hacer la crónica.

He llamado a varias personas durante la tarde y el teléfono no ha funcionado, cosa que puede pasar de vez en cuando. Por lo menos hay luz del generador y funciona la conexión.

viernes, 28 de septiembre de 2018

28 de Septiembre de 2018

Viernes


Me he levantado sin luz, pero es porque había que cambiar el registro, así que en la iglesia ha habido luz para la oración, que ha sido animada, pero al principio poco concurrida. Para la misa los de siempre.

Después de misa desayuno con una cierta prisa y me preparo para los pueblos y salimos con un cierto retraso, pero soy yo el que lo nota.

Somos seis en el vehículo. Dos trabajadoras de WARC, tres animadores sociales y yo, que voy de chófer. Recorrer el camino lleva su tiempo, pero llegamos a destino, la escuela de Balei antes de que los padres se presenten. Sí están los críos limpiando los alrededores de la escuela, cosa que tienen que hacer cuando no lo hacen los mayores…

Van llegando algunos padres y un rato después comenzamos la reunión. Tenemos los nombres de unos cuantos y al final se han doblado los apuntados. Es un primer intento. Más tarde tendremos las cosas más en serio, pero por algo hay que empezar. Se nos echa el tiempo encima y vamos a otra escuela, Lembema, y cuando llegamos nos dicen que la gente está en otra reunión. Les damos un poco de tiempo para que acudan y mientras vamos a ver la bomba del pozo que tanto nos costó conseguir la temporada pasada. Funciona y está bien limpia.

Cuando comenzamos la reunión no han venido muchos, pero tampoco queremos tardar y otros se van sumando. Mientras estamos hablando comienza la lluvia y nos acogemos en las clases hasta que amaina un poco y emprendemos camino de casa con promesa de encontrarnos en mejor momento y de que nos darán los nombres mañana en la reunión de los maestros.

En la vuelta a casa sigue la lluvia y nos acompaña largo rato después, pues voy a hacer unas gestiones en la ciudad y al banco y llueve y llueve y voy al colegio de cerca del obispado y llueve y llueve y los alumnos se meten en el vehículo, incluso atrás y abierto, que se mojan, pero es la única forma de volver a casa… Y sigue lloviendo y para un momento y sale el sol y vuelve a llover con intensidad y para y vuelve a llover y en la novena no hay mucha gente por lo de la lluvia, pero ha escampado un poco para volver a la lluvia de nuevo y ahora seguimos en las mismas.

Se han ido las chicas de Warc a Freetown y tenemos la sensación de estar en casa sin mayor preocupación o sobresalto. Y es que tenemos una casa que no ofrece buenas condiciones de acogida y esperamos que la podamos reformar un poco y mejorar lo poco que tenemos.


jueves, 27 de septiembre de 2018

27 de Septiembre de 218

Jueves


No tenemos luz, pero no me impide levantarme con ánimo y rezar durante un buen rato, aunque he tenido sueño porque por la noche no dormí y leí bastante tiempo. Para la oración hay un grupito que después de acabada desaparece  y queda una señora en la adoración.

Después de desayunar, me voy a la iglesia y me paso la mañana en la adoración. Muy poca gente viene a interrumpirme, por lo que tengo tiempo para muchas cosas, hasta para contestar algún mensaje que me envían.

A la hora de comer aparece Anthea que viene desde Freetown y que coordina a los animadores de los pueblos. Con ella tenemos después de comer un rato de encuentro preparando el encuentro que con los campesinos tendremos mañana en las escuelas y luego prosigo mi estancia en la iglesia hasta la hora de la novena que hoy tiene un cierto número y es que están también los del grupo de “caritas” que celebran su santo protector, Vicente de Paul.

En la novena les he hablado un momento al comentario de la lectura. Como el día precedente les he animado a que traigan a alguno de la mano…

Tenemos la luz del generador, y conexión a ratos. Nos acompañan dos mozas del WARC, Anni y Anthea.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

26 de Septiembre de 2018

Miércoles


Me levanto con ánimo y sin luz. Voy a rezar a Towama, donde no hay mucha gente. El camino que habían comenzado a reparar, pronto se han parado de hacerlo. La lluvia ha sido intensa durante la  noche.

En casa hay un buen número de personas para la misa y yo, como he ido a un pueblo y es más pronto, puedo ver lo que pasa en la iglesia de casa desde atrás.

Desayuno y me doy una vuelta por abajo, donde alguien me viene a pedir una bendición especial porque ha tenido un mal sueño… Es metodista, pero viene aquí a rezar porque la iglesia a la que va el domingo está lejos. Tiene un nuevo testamento y un libro de oraciones en sus manos… Y me doy cuenta de que no es capaz de leer… ¿? Por lo menos le doy la bendición y le explico lo que quiere decir su nombre, Moisés, salvado de las aguas… Hay otro que ha venido a misa y que necesita una buena sesión de catecismo. Como somos amigos y hoy estoy con Moisés, le digo que nos veremos otro día.

Aparece Andreas y comenzamos la reunión. Una cosa detrás de otras, discusiones, acuerdos, desacuerdos, de todo hay y para todos, pero por lo menos las cosas se van aclarando y cada uno va sabiendo lo que le corresponde y debe hacer. Y así esperamos que las cosas se vayan haciendo por parte de cada uno.

Nos hemos pasado la mañana para ponernos de acuerdo en temas como la limpieza del terreno, la plantación de moringas, la plantación de maíz, el seguimiento de las construcciones, cómo tomar decisiones que todos nos sintamos responsables…

Después de comer  y un momento de siesta, Andreas, Ibrahim y Marta se van a ver la finca y desde allí directamente a la capital y yo con la otra que queda, Anni, y los animadores, vamos a casa del “doctor moringa” que nos recibe amablemente y él y su esposa que está cerca, nos van respondiendo a las diferentes preguntas que les hacemos. Cuando acabamos la reunión y como estamos cerca del río, llevo a la finlandesa a ver el río y el puente que están construyendo y volvemos a casa para la hora de la novena a la patrona de la parroquia que estamos celebrando.

Me encuentro con Edwin, un salesiano que está en Liberia y que ha venido a casa unos días. Fue a este a quien quisimos llevar el año pasado hasta la frontera y todavía nos acordamos de la aventura del mal camino, pero nos dice que ahora ya está mucho mejor y que pronto estará acabada la construcción de la carretera. Se queda a cenar con nosotros y luego, como llueve, Christopher le lleva en el vehículo a su casa.

Hablo un rato con la finlandesa, Anni, y luego consulto el correo, las noticias y hago la crónica. El día positivo en general y con muchos retos en todos los aspectos y agradecido a Dios que nos permite vivir esta experiencia.

martes, 25 de septiembre de 2018

25 de Septiembre de 2018

Martes


Ha llovido durante la noche y se ha ido la luz, pero por suerte vuelve antes de la hora de levantarme. Me he despertado antes y he leído un rato y en la iglesia para la oración hay el grupito de siempre y después para la misa van llegando algunos más.

Después de la misa y desayuno me encuentro un buen rato con los que van a ser los  animadores en los pueblos. Les he mostrado el mapa de la región y los diferentes pueblos a los que deberán ir, algunos de las cuales no tienen camino… Por lo menos les ha parecido interesante y ahora saben situarse en el mapa.

He recibido algunos correos que intento responder y a la vez preparo las cosas para los que van a venir por la tarde, entre otras estoy buscando en el almacén un vibrador de hormigón que nos hace falta para la obra.

Hablo de nuevo con el fontanero y le sugiero que me proponga algo para el trabajo de la granja, pero le veo callado y reservado. Habrá que darle tiempo.

Después de la siesta me llaman los que vienen de Freetown que van a la finca directamente. Les esperamos en casa y llegan casi a las cinco. A los que se alojan aquí les ofrecemos las habitaciones y los que duermen fuera van a sus sitios respetivos. Nos vemos a las siete para cenar.

Han venido Andreas, que está cansado y se va a descansar, Ibrahim, que estará más cerca de nosotros para seguir le proyecto moringa, una chica enviada por WARC para hacer un estudio de mercado y Marta, una voluntaria de España que se vuelve el domingo y que ha querido venir a decirnos adiós.

Después de cenar tenemos un rato de conversación y trato de ver cuáles son los objetivos de la chica que ha venido para hacer el estudio de mercado, primero para enterarme de lo que quiere hacer y luego para ver si de alguna forma le puedo ser útil. Lo mismo he hecho con Ibrahim y con Marta y con Andreas intentaré tener el encuentro personal mañana.

He logrado comunicarme con los que van a venir en navidad y me ha hecho ilusión ver lo animados que están y los deseos que tienen de venir.

Hay conexión y luz del generador y ha comenzado a llover con un buen relámpago seguido de correspondiente trueno. Por lo menos refresca y puedes dormir sin sudar.

lunes, 24 de septiembre de 2018

24 de Septiembre de 2018

Lunes


En la conmemoración de María Auxiliadora y la Virgen de la Merced,  me levanto con ánimo, aunque la espalda siento que flojea, lo que no me impide un buen rato de oración por la mañana y después de la misa y desayuno, organizar las cosas para que el mecánico se lleve el vehículo y tengamos la reunión comunitaria de cada lunes. Hoy siendo dos, las cosan han ido más rápidas, pero hemos tratado un buen número de temas, en particular sobre las moringas y como mañana vendrán de Freetown, tendremos tiempo de aclarar cosas.

Escribo varios correos, en particular a los que van a venir en navidades y por suerte al final del día acabamos hablando en el whatsapp, lo que me da una gran alegría saber que están animados a venir y que ya lo preparan.

El mecánico me viene con el vehículo y con la factura de las piezas y además me huelo que se pasará el día en el taller, por lo que me lo tomo con paciencia sabiendo que hoy no toca salir.

A la hora de la comida me viene el masajista y en cuanto acabo de comer tengo una buena sesión que me pone la espalda a tono. Me llama la atención cómo suda por el esfuerzo que hace. Le agradezco el trabajo y quedamos de vernos otra vez, ya decidiremos cuando.

Ha estado lloviendo un buen rato, es algo que se repite cada día.  Leo un rato en la iglesia, respondo a correos para lo que vamos a hacer mañana y como es 24 y estamos en la novena a la patrona de la parroquia, voy al rosario y a la novena, también pasados por agua y después tenemos la misa a última hora donde hay un buen número.

La cena, la luz del generador y la conexión que hoy funciona, y me permite hablar con los que van a venir a visitarnos en diciembre. A todos nos ha hecho ilusión el poder hablarnos y hacer planes.

Como es 24 de una forma especial quiero agradecer a María Auxiliadora el haber disfrutado de un hermoso día y de unas experiencias agradables.

domingo, 23 de septiembre de 2018

23 de Septiembre de 2018

Domingo


Me levanto a la misma hora de todos los días y preparo las cosas antes de salir hacia los pueblos. Ahora lleva tiempo recorrer la pista y tienes que salir temprano. Llego a Nagoyon antes de la hora y algunos están levantados, pero la iglesia aún está cerrada. Poco a poco van llegando mientras se reza el rosario.

Los asistentes no son numerosos, pero entra dentro de la normalidad. Les invito a hacer algo durante la semana a favor de los demás para cumplir con el evangelio y también les hago ver que la iglesia puede estar más limpia y ordenada, así como los alrededores limpios y plantando árboles. No es que se lo diga por primera vez, pero hasta ahora no lo han hecho.

Vehículo con pasajeros, llego a Tikonko y no hay muchos, pero comenzamos esperando que otros vengan. Al final hay algunos más, pero no numerosos. Hay dos señoras que me traen el libro de bautismo y las felicito por el esfuerzo. Nos veremos el sábado por la tarde para hablar de su situación, lo mismo que les he sugerido encontrarnos también a la misma hora para hablar del proyecto moringa.

En Towama hay un buen número de gente y repito las mismas ideas. Hablo sentado,  porque me encuentro cansado. Después de la misa tenemos una reunión con un grupo de gente que quiere saber dónde estamos con la construcción de la iglesia que comenzamos y por ciertas causas se paró. Les digo que no tengo prisa en volver a empezar, cosa que no parece que les agrade mucho, pero quiero que sepan que  no estoy dispuesto a que de nuevo cualquiera venga a decir lo que se le ocurre y haya que parar de nuevo. Insisten de nuevo, pero les vuelvo a decir que no tengo prisa hasta que se dan cuenta que no pienso cambiar la decisión y quedamos de vernos otra vez.

Estoy cansado de toda la mañana y cuando llego a casa tengo más ganas de quitarme la ropa sudada y dormir que de otra cosa, pero hay una buena pata de pollo y un trozo de pescado que como con agrado y luego me voy a dormir.
La siesta me ha recuperado y llamo por teléfono, pero la gente no está disponible, concierto el mantenimiento del vehículo para mañana pronto por la mañana y después de leer un rato voy a la novena a la patrona de la parroquia que comenzó ayer. No hay mucha gente, pero por lo menos se les ve interesados a los que participan.

Me viene a hablar un carpintero con quien tengo negocios en varios sitios y no ha acabado el trabajo. Me dice que ahora tiene tiempo y lo va a hacer. Veremos si son sólo palabras o esta vez pasamos a los hechos.

Cenamos. Hay unas verduras aceptables. Está lloviendo y tenemos la luz del generador. Hay conexión y puedo seguir las noticias y recibir correos.

sábado, 22 de septiembre de 2018

22 de Septiembre de 2018

Sábado


Sigue lloviendo y tenemos luz, lo que permite hacer el aseo y la oración con una cierta dignidad. Al comienzo hay pocos, pues cuando ha llovido, cuesta despegarse de la estera… Pero al final hay un buen número. Se anuncia que habrá el funeral más tarde.

Después del desayuno voy a ver al fontanero. Tenemos algo pendiente y… qué difícil es entender las reacciones de algunos… Esperemos que con el tiempo las cosas cambien. Me acompaña a la cárcel, pero no le dejan entrar.

En la cárcel ya han comenzado a rezar y estoy un rato con ellos en la oración de alabanza. Cuando me ofrecen la posibilidad de hablar leo el evangelio y les hago ver que es algo que está pasando en nuestra vida de hoy y que si lo mismo que los discípulos, tenemos miedo a sufrir, por lo menos nosotros somos amigos y no nos peleamos por saber quién es el mejor… Se echan a reír y se ve el buen ambiente que hay en la reunión. Les animo a que continúen así y les prometo que rezaré por ellos y a la vez les pido que recen por mí y con ello salgo hacia casa donde el funeral se prepara. Hay cantos y música mientras preparo lo que tengo que llevar por la tarde a los pueblos y también me doy una vuelta por los alrededores para ver el ambiente y saludar.

Voy a la finca a ver cómo van las cosas y en los pueblos lo primero que tengo que hacer es esperar, pues la gente no tiene prisa. Si en principio no ha habido muchas comunicaciones, por lo menos han estado ocho parejas, que es todo un éxito de número.

Salen diversos temas, la escuela, la plantación de moringa, el trabajo en  el terreno alrededor de la iglesia, la colaboración con el cura que viene a decir la misa… No se ofrecen soluciones, pero por lo menos van oyendo algo.

Para mi gran sorpresa han comenzado a reparar la pista, es sólo el comienzo, casi un kilómetro, pero por algo se empieza.

Para la vuelta hay voluntarios para viajar. Nos paramos en Tikonko donde no hay quórum y quedamos de ver las cosas mañana y lo veremos más claro que comienza a anochecer.

La pista se hace dificultosa y siempre hay sitio en el vehículo para los que regresan del campo y vienen cansados. Recorrer diez kilómetros me cuesta treinta y siete minutos. Sueño el día en que esto esté asfaltado…

Cenamos juntos y  Christopher se va recuperando del paludismo. Luego los correos, la crónica y leer los periódicos llenan el resto de la jornada.

viernes, 21 de septiembre de 2018

21 de Septiembre de 2018

Viernes


También ha llovido durante la noche y la temperatura es agradable y no sudas y puedes dormir, aunque me he pasado mucho tiempo despierto y me he dedicado a leer.

Preside la misa Joseph que se va y se despide. Le deseamos buena experiencia de renovación, al mismo tiempo que le prometemos nuestra oración.

Seguido del desayuno me voy con Mireia y los animadores del proyecto a ver a la gente de los pueblos. En el camino nos paramos un momento para ver el trabajo que realizamos ayer en la finca y es muy bueno, aunque hay algunas cosas que arreglar, pues el agua ha arroyado y hay plantas que están sacadas o torcidas. Buscaremos quien lo pueda hacer.

Visitamos la escuela de Balei donde unos cuantos padres de alumnos nos esperan. Les hablamos del proyecto moringa y les decimos que la semana que viene volveremos para ver los nombres de los que quieren participar. Les presentamos a los que van a ser los animadores del proyecto en contacto con ellos y  animamos a todos a traer algunos más el viernes.

Pasamos por Nagoyon donde hay gente siguiendo un cursillo de un grupo que viene de Bo y a la vuelta nos pasamos por Tikonko donde no encontramos a nadie. Ha habido problemas de conexión y el teléfono no funcionaba… Esperemos que la próxima estén, pues manifestaban bastante interés.

Recorrer los caminos lleva su tiempo, pero a todo llegamos. Nos presentamos luego en la escuela de Lembema, donde los críos, dirigidos por los profesores están limpiando el patio. Estamos un rato con ellos, saludando a algunos que hacía tiempo que no veíamos y les decimos que el viernes que viene vendremos para encontrarnos con los que estén interesados en la moringa. Nos prometen que habrá muchos.

De nuevo en camino y de nuevo lentos a causa de los hoyos. Llegamos a casa un poco antes de comer y después de echar una siesta me voy a ver a un enfermo que está en su casa y a quien conozco. Se lleva una gran alegría.

Estoy un rato con Mireia preparando el trabajo que los animadores van a hacer la semana que viene y leo un rato en la iglesia antes de salir a dar una vuelta y rezar el rosario. Para entonces vuelve  Christopher de llevar a  Joseph al avión. Yo me preparo para decir la misa de víspera de funeral que se hace el día antes del funeral con el cuerpo presente. Hay un buen número y trato de serles cercano a amigos y familiares del difunto.

Hoy funciona internet y puedo leer la prensa y recibir el correo. Se valora más cuando el día anterior ha sido del todo imposible la conexión.