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martes, 20 de junio de 2017

20 de Junio de 2017

Martes

He dormido bastante poco y voy a decir misa a Nagoyon, donde la carretera es cada vez más difícil. La gente  a pesar de lo pronto de la mañana, está presente y cuando acabo vuelvo para decir la misa en la parroquia. Logro hacerlo a tiempo, aunque me tenga que tomar un momento antes de empezar la misa para reponerme. Es un esfuerzo grande el estar en dos sitios para la misa, pero creo que merece la pena, pues la gente lo aprecia.

Después de desayunar me siento cansado y me echo un rato a dormir, pues el día es largo y quiero hacer muchas cosas.

Ha llovido y sigue lloviendo. Los arroyos que el año pasado empezaron a correr en el mes de julio, ya hace tiempo que están corriendo este año.

Salgo un momento al mercado y después hablo de nuevo con el cocinero. La hablo de preparar pollo al ajillo y me sorprende que le ha puesto tomate… Tendré que seguir hablando y estando con él cuando prepara la comida.

Vienen a verme Marcos Portillo y Bárbara y vamos a ver la construcción que estamos haciendo, pues los albañiles que allí trabajan han venido por su mediación. Les gusta la construcción y elogian el trabajo. Yo también reconozco que los albañiles están haciendo bien su trabajo.

El mecánico está arreglando un vehículo y el viaje que teníamos programado tendrá que aplazarse para otro día.

Por la noche, después de cenar, tenemos un buen rato de sobremesa hablando de las experiencias que cada uno estamos viviendo. Ellos están haciendo escuelas en la zona norte del país y colaboran con los misioneros javerianos y están pensando en ir a España en dos semanas para buscar fondos y seguir con el trabajo. Quedamos de vernos en algún momento. A una hora conveniente nos vamos a descansar.

Hemos tenido luz por la noche y la conexión era muy precaria.


lunes, 19 de junio de 2017

19 de Junio de 2017

Lunes

Por la noche ha llovido y la mañana es fresca. Bastante gente en la misa y llevando ropa de abrigo, para ellos es momento de frío. Cuando acaba la misa el profe de lengua está presente y nos entretenemos un buen rato leyendo el evangelio en lengua local. Es lento y requiere paciencia, pero algo se avanza.

Después del desayuno tenemos reunión comunitaria. Estamos a vueltas con los carpinteros, fontaneros, pintores… Y no avanzamos mucho, pero por lo menos tenemos esperanza de que algo se vaya haciendo. Hay problemas con el generador del centro de pastoral, pero por lo menos tenemos luz a ratos. Hablo un buen rato con el coci. No comprende las cosas que le digo y está nervioso. Tras un buen rato de hablar creo que ha quedado más tranquilo y, habrá que seguir teniendo paciencia.

Después de comer me doy una vuelta por el garaje y el mecánico me hace ver que lo del camión va a costar, pues buscan las piezas y no parece fácil encontrarlas. Se desata la lluvia y estoy más de una hora leyendo tranquilamente en el vehículo antes de que escampe y pueda salir sin mojarme.

Se va la luz, rezamos y cenamos a oscuras, pero luego viene y podemos cargar las baterías, pero no hay conexión a internet.

domingo, 18 de junio de 2017

18 de Junio de 2017

Domingo

Hoy me toca la misa en casa y no tengo que madrugar. He intentado descansar lo que puedo aunque no duerma. Siempre hay un libro a mano para leer.

Me levanto con luz y rezo un rato antes de ir a la iglesia y ver los que van llegando. Hoy, como es el Corpus, les animo a que los jueves se lo tomen como algo personal el venir para la adoración. Después de la misa tenemos un rato de adoración y casi todos los presentes se quedaron para ello, cosa que no me esperaba.

En la segunda misa hubo menos gente que de costumbre, pero estuvo bien animada por la coral y los lectores. Cuando acabó me sentía cansado y me tomé un plato de arroz y me fui a descansar. Leí un buen rato y luego me tomé otro poco de arroz y salí para los pueblos. El camino está cada vez peor y por lo menos el ir sin prisa te ayuda a no estar estresado.

En Nagoyon vi lo que habían hecho ayer y luego en la misa, que la tuvimos dentro porque amenazaba lluvia, la gente fue llegando en buen número, así como algunos elementos nuevos. Estábamos alrededor de la centena.

Al finalizar la misa tuve encuentro con los responsables para cambiar impresiones y programar la semana. La gente está animada y contenta a pesar del gran esfuerzo que están haciendo en la construcción.

La vuelta a casa es con gente numerosa, en particular estudiantes que aprovechan para traer lo que necesitan durante la semana.


En el correo tengo noticias el homenaje que hicieron ayer a Valerio Zudaire en el colegio de Pamplona los antiguos alumnos que tuvo hace muchos años. Por lo que me cuentan; ha sido algo muy emotivo y bien organizado.

sábado, 17 de junio de 2017

17 de Junio de 2017

Sábado

Ha llovido mucho durante la noche y la sensación es de frescor, pero tenemos más de veinticinco grados en casa… Hay luz y resulta agradable levantarse y asearse viendo lo que se hace.

La oración y la misa, hoy con bastante gente, son las actividades de comienzo. Después del desayuno y un rato de limpiar la habitación, voy a rezar con los de la cárcel. Tengo la suerte de entrar sin problemas y la sorpresa de ver que lo que les dije la semana pasada ha surtido su efecto. Les invité a rezar por parejas y compartir como amigos. Hay una pareja que nos dice que han cambiado mucho en esta semana y que sobre todo están alegres, mientras que antes estaban tristes… Escucho y me alegro con ellos. Otros dos intervienen y dicen que las peleas que había cada día en el patio, han disminuido y esto de forma my sensible. Ellos han tenido una parte muy importante en este hecho. Les felicito de nuevo y animo a todos a que sigan en la labor. También les anuncio que el sábado próximo no vendré para que no me esperen, pero les animo a que sigan en el trabajo que han comenzado.

Hoy hay reunión del consejo parroquial y tengo una sensación my agradable de lo que se hace y lo que se trata, aunque también les animo a pensar en temas catequéticos y oracionales. Mi impresión es muy positiva y les felicito, en particular ante el problema de la avería del coche de la parroquia que han querido asumir el pagar lo que cuesta la reparación, una suma muy considerable para aquí.

Después de la comida y la siesta, me voy a los pueblos. Están trabajando en la construcción. Llueve con intermitencia y cuando para de llover, siguen su trabajo. Algunos maestros han venido, pero por la lluvia, llegan tarde y otros trabajan en la obra, así que me lo tomo con calma y leo un rato. Más tarde tenemos el encuentro de las parejas. Hay varios temas interesantes y lo que veo como especial es que ellos van tomando conciencia de su responsabilidad y la van asumiendo.

Cuando vuelvo me encuentro a Christian que ha venido de Freetown y Joseph está fuera, pues hay una velada de oración en una casa.

La temperatura ha disminuido y no se suda y la sensación de frescor se nota. El termómetro marca veintisiete grados.


viernes, 16 de junio de 2017

16 de Junio de 2017

Viernes

Seguimos en la misa tónica. La noche sin luz y por la mañana lo mismo. El generador no funciona y, como estamos en los días más largos del año a la hora de la misa ya se ve un poco con la claridad del día.

Estamos Joseph y yo en casa, Sergej  fue de vacaciones y Christian ha ido a la capital por algunos asuntos y tenemos dos sitios para decir la misa, menos los días que tenemos tres y entonces andamos un poco apretados de tiempo, pero nos las vamos apañando. Los de la cáritas tienen al grupo numeroso de los que han venido a buscar víveres y cuando salgo me los encuentro en pleno trabajo de reparto.

Hoy es el día del niño africano y hemos ido a celebrarlo en las escuelas, yo a Balei, donde les he repartido galletas y tarrinas de mermelada y Joseph en una de las escuelas de la ciudad en la que ha repartido caramelos.

Joseph tiene una reunión y viene tarde a comer. Yo me voy a ver al mecánico y ver si logramos poner el camión en marcha, que hace falta arena para la construcción y ahora durante las lluvias se puede recoger en los caminos. Tengo un plan para juntar arena y estoy implicando a unos cuantos. Veremos a lo que llegamos.

También he tenido tiempo de hablar con el coci. Seguimos en el trabajo de estar cerca y acompañarle en lo que hace y creo que me llevará tiempo, pero la esperanza de sacar algo bueno no la pierdo; lo mismo que con el fontanero, que todos los arreglos que hizo, gotean; pero no le puedo culpar de todo a él porque la calidad de los materiales es de los chinos de última generación, es decir, peor calidad, imposible, o por lo menos difícil.


Tuvimos un rato la luz y se fue y la conexión hoy no toca.

jueves, 15 de junio de 2017

15 de Junio de 2017

Jueves

Para mí es un día especial, pues es la patrona de las adoratrices, de las que  una de mis hermanas forma parte, además de otros muchos lazos que tenemos anudados durante mucho tiempo. Voy a rezar a Mattru, como cada jueves. Ha llovido y el camino está mojado, pero la procesión sigue viniendo hacia la ciudad cargados con cosas para vender. Los que están para rezar hoy no son muchos, pero son los que suelen estar regularmente. Vienen también algunos estudiantes interesados en venir en el coche a la ciudad y ahorrar el viaje a pie. En el camino compro un saco de carbón y lo hago a un crío que venía bien cargado. Me llama la atención que su padre que venía a su lado, le ha dicho que se vuelva para casa. No he visto quién se ha quedado con lo que he pagado.

El día está lluvioso y me paso la mañana en la iglesia ante el Santísimo, rezando y pidiendo a la fundadora de las adoratrices un milagro, que ya se lo había pedido por carta a la supe hace dos días, y es su presencia entre nosotros… Por eso hablo de un milagro…

Tengo herramientas de la obra que hay que reparar y las llevo al soldador en un momento para que durante el día las arregle y las pueda recuperar a la tarde.

Por la tarde en la adoración hay un grupito de mujeres y después en la misa algunos más. Les cuesta acostumbrarse a esta manera de oración, pero espero que con el tiempo las cosas vayan cambiando.

Doy a los de la cáritas un lote de comida que van a repartir el viernes a la gente que lo necesita. Están contentos con lo que les doy y me prometen intentar comenzar con las parejas, algo que considera un milagro también en el día de “la santa”, pues hasta ahora por más que he insistido,  no he tenido ninguna respuesta.

Sigo con el coci y hoy no le he dedicado mucho tiempo, pero le veo que tiene voluntad de hacer las cosas y me explica por qué hace una u otra cosa, positivo avance.

La luz nos visita un rato, pero pronto se va y pasamos la noche en la oscuridad.


miércoles, 14 de junio de 2017

14 de Junio de 2017

Miércoles

No tenemos luz y ya parece que te habitúas a ello. Ha llovido por la noche y cuando voy a Towama se ven los efectos, pero el camino ya está más o menos oreado. En la oración la gente va aumentando en número, aunque sea poco a poco. Lo mismo pasa en casa, donde llego antes de la hora, pues la distancia no es grande entre los dos sitios.

Después del desayuno hablo un rato con el cocinero. Le digo las cosas de nuevo, me dice que me entiende, pero también le hago ver que me lo ha dicho varias veces y que ahora quiero estar presente cuando prepare la comida, cosa que hace y por la tarde tenemos una pizza aceptable y que comemos con agrado.

Hemos tenido al fontanero arreglando grifos y limpiando el depósito que había creado algas. Es un buen elemento con ganas de trabajar y con pocas posibilidades, por lo que intento ayudarle en lo que puedo. También han estado el carpintero y un pintor. Uno ha dicho que va a preparar un presupuesto y el otro ha estado pintando el techo de la entrada, que estaba muy deteriorado. Con ello intentamos hacer algo de reparación en la casa que bien lo necesita.

Voy a visitar las obras y llevo cemento que estaba acabándose. Hablo un buen rato con los que están allí una vez que han acabado el trabajo. Hay muchas posibilidades y mucha ilusión por muchas cosas. Les hago ver que yo estoy disponible y que me ven regularmente estar con ellos.


El camino sigue deteriorándose y cada vez cuesta más el recorrerlo y siempre hay viajeros en camino a los que llevar.

martes, 13 de junio de 2017

13 de Junio de 2017

Martes

Nos levantamos con luz, hoy tengo prisa, pues voy a Nagoyon y el camino está en mal estado y luego debo volver para la misa en casa. Llevo los víveres para la gente que trabaja en la construcción y vuelvo a toda prisa. Por suerte había encontrado otro cura que vino a decir la misa. Yo llegué unos minutos tarde y ya habían comenzado.

Me vinieron a ver después de la misa el mecánico y el fontanero. Los dos me prometieron algo para mañana, pues hoy tenían faenas que hacer. También el profe, pero era para pedirme víveres para la gente a la que atienden desde cáritas.

Organizo cosas del almacén y distribuyo lo que he pensado para cada grupo. Las hormigas han aparecido a la busca de lo dulce y el insecticida marca las distancias entre unos y otras.

Después de comer y un rato de  lectura, voy a Nagoyon a ver cómo van las obras. Están acabando uno de los piñones de la iglesia. Están contentos de finalizar ya la parte alta. Hablo con varios de los presentes durante un rato. Es interesante verles en el tajo y escuchar sus comentarios. Yo les animo siempre en el trabajo y lo agradecen.

Voy a Balei a dejar la comida que prepararán para la fiesta del viernes, día del niño africano, y también visito a los que están haciendo el catecismo en la escuela. Y cuando vuelvo, una señora con una garrafa de aceite de veinticinco kilos me pide ayuda. Cuando pienso lo que tenía que andar esa señora con la carga, doce kilómetros, creo que hoy ha tenido suerte y disfruto con su sonrisa cuando sube al vehículo.

En casa rezamos y cenamos. Hoy he hablado con el coci y me dice que me comprende cuando le hablo… Pero la comida que nos ha preparado me dice que mejor que mañana intente estar cerca de él cuando cocine. No vale la pena contar detalles.

He podido hablar con la hermana de América y a través de su teléfono con la que está en Barcelona, Me ha hecho ilusión que me felicitaran, lo mismo que han hecho varios por correo.


Hemos tenido luz a ratos y cenamos viendo lo que comemos. Después la luz se fue pronto.

lunes, 12 de junio de 2017

12 de Junio de 2017

Lunes

Cuando me levanté había luz, pero se fue muy pronto, y era antes de las cinco de la mañana. Rezos y misa con las linternas y el generador y durante el día ha funcionado a medias el generador del centro de pastoral.

Digo la misa en casa. Hacía bastante tiempo que  no estaba con la gente de la parroquia por la mañana. Hay un buen número y caras conocidas la mayoría. Les animo a leer el evangelio y a intentar vivir las bienaventuranzas que hemos escuchado. Veo que hay mucha gente mayor, pero muy pocos jóvenes y críos.

Esperaba al profe después de la misa pero no ha venido, lo que me permite un desayuno sin prisas y luego la reunión comunitaria llena de retos y de cosas a realizar, que no sabemos cuando va a ser posible, pero por lo menos lo deseamos.

Voy a ver al mecánico en su taller de reparación. Hablo un buen rato con él. Me cuesta seguirle porque me habla en criollo y tampoco estoy seguro de si comprende todo lo que le digo en inglés. Por lo menos le hago saber que mi interés es el desarrollo de la gente y no voy buscando ganancias económicas. Me parece que le sorprende un poco, pero creo que acaba comprendiendo lo que le digo y los planes que tengo con los vehículos que tengo en su taller, el camión, el tractor, un remolque. Y le hago ver que busco ayudar a la gente, pero sin regalar las cosas, sino haciendo ver que es posible conseguir algo con esfuerzo por parte de todos.

Vuelvo a la hora de comer. El coci tiene lumbago y le cuesta moverse, pero va saliendo adelante. Por la tarde ordeno cajas en el almacén y preparo lo que les voy a llevar mañana a los que trabajan en la construcción de la iglesia y lo que les daré a los críos de la escuela para el viernes que es el día de niño africano.

El teléfono me permite concertar citas con los que deberían venir y no vienen y me prometen venir luego, fontanero, carpintero… Aquí el prometer cosas es libre, el cumplir lo prometido es harina de otro costal. Y también se ejercita la paciencia.


La luz viene a primera hora de la noche. Aprovecho durante el tiempo que la tenemos y me imagino que no tardará mucho en irse.

domingo, 11 de junio de 2017

11 de Junio de 2017

Domingo

Como digo la misa en casa, no estoy con la presión de levantarme pronto. Amanece un día agradable y bastante cálido. He sudado lo que he querido y he podido cambiarme de ropa y estar seco al comienzo de cada misa, una en casa, otra en un pueblo por la mañana y otra en otro pueblo por la tarde.

Explicar el calendario litúrgico, ver que estamos en tiempo ordinario y celebrando la fiesta de la Trinidad me llevan la mayor parte de la homilía, además de presentar a la Trinidad como una familia y recordar el trabajo que hago con las parejas, y también invitarles a leer la Palabra de forma sistemática.

A Nagoyon me ha acompañado por la tarde el profe que me da clase. No conocía esa zona y me hace el comentario que le ha llamado la atención lo que ha visto, empezando por la construcción y siguiendo por la gente y su participación.


En casa hay luz y cenamos y podemos ver las noticias y alegrarnos con la décima de Nadal.