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martes, 2 de agosto de 2016

FOTOGRAFÍAS TOMADAS EN BO SIERRA LEONA, DE LAS DISTINTAS ACTIVIDADES

Alumnos esperando la comida

Plantas árboles de Anacardo para plantar en la escuela

Plantas árboles de Anacardo para plantar en la escuela

Plantas Árboles de Anacardo para reforestación

Transportando las Plantas de árboles de Anacardo

Árbol cortado que cortaba el camino

Árbol cortado que cortaba el camino


Árbol cortado que cortaba el camino


Árbol cortado que cortaba el camino


Mujeres preparando el arroz para los alumnos de la escuela
el arroz es el mejor manjar

Año Jubilar en nuestra parroquia

Señora que acaba de ser bautizada y vestida para la ocasión

Capilla San Patricio

Los Niños reciben Caramelos de Tafalla enviados en el Contenedor

Los Niños reciben Caramelos de Tafalla enviados en el Contenedor

Catecismo en el poblado de NAGOYON

Catecismo en el poblado de NAGOYON


El Catequista es Sastre,y ahora puede trabajar con la máquina de coser que enviaron en el contenedor

Celebrando el Día de María Auxiliadora

Descargando Cemento para el pozo
Bajando al pozo , ahora con las cuerdas llegadas en el contenedor
Trabajando en el pozo ahora con cuerdas llegadas en el Contenedor
Trabajando en el pozo ahora con cuerdas llegadas en el Contenedor
Trabajando en el pozo ahora con cuerdas llegadas en el Contenedor
Tenemos Cuerda nueva para la campana de la Iglesia
Gracias Contenedor
Ya tenemos instalada la Máquina de hacer formas que vino en el Contenedor, Empezamos la producción
Los Niños de la escuela tienen su comida favorita Arroz. Gracias Parroquia de Tetuán Santander
Preparando el arroz para los niños de la Escuela
Plantamos árboles en la escuela
Culebra que salió en el poblado de Cassama durante la lluvia

Árboles para plantar en la escuela

Cocinando en la escuela 

Arco para el Domingo de Ramos

El Río SEWA bajo de caudal

Máquina de hacer formas montada para la primera producción

Pozo terminado

Repartiendo Galletas para los alumnos

Una buena merienda de Galletas venidas en el Contenedor

Vamos a comer Galletas

Pozo.

Cargando Árboles  en el vehículo para la Re forestación

domingo, 31 de julio de 2016

31 de Julio de 2016

Domingo

Ha llovido durante la noche y hemos estado sin luz, por lo que toca hacer el aseo con la linterna y a tientas.
Salgo lo antes que puedo para los pueblos, pues el camino está cada vez más deteriorado. Llevo un cargamento de víveres de los que llegaron en el contenedor que serán para los maestros de la escuela y en cuanto los descargo, el vehículo se llena de gente.
Están presentes para la misa un rato antes, lo que me permite comenzar con adelanto y tener holgura al acabar. Hay gente fuera de la iglesia, pero como se ha puesto a llover durante la misa, han tenido que entrar y si estábamos justos, ahora estamos apretados. Hay más de cien en muy reducido espacio y es el sitio que necesita un nuevo edificio para rezar y otras actividades.
En Tikonko la iglesia está abierta y hay algunos elementos que preparan los cantos. Comenzamos a la hora y otros van llegando más tarde, por lo que al final el número es aceptable. La misa es sin novedad y en los anuncios les hago ver que, aunque vaya de vacaciones, la oración y el catecismo es algo que deben continuar. Hoy han estado presentes un buen número de niños, pues les he hablado que si quieren una escuela y empezar por el jardín de infancia, es necesario que los niños que vengan sean los de los cristianos que vienen a rezar con nosotros, y creo que lo han comprendido.
A Towama llego justo, pues el camino es penoso. Hay un buen número pero siguen siendo muchos los que llegan tarde, entre los del coro en particular, pero vale más tener paciencia, pues no hay la persona que les dirija.
Después de misa tenemos reunión de los líderes y personas mayores de la parroquia, que el responsable de la comunidad dirige con aplomo y sabiduría. Da una información económica bastante buena y aceptable. Se habla del problema del techo que acaban de cambiar y sigue con goteras y es que encontrar un profesional competente y que haga bien las cosas parece ser que no es moneda corriente por aquí.
Llego a casa casi a las dos y Joseph está preparado para salir hacia Lungi a buscar a un nuevo trienal que viene y llevar de paso a las mozas que han venido a visitarle. Después de la despedida, me tomo un poco del arroz que nos han dado en los pueblos y duermo la siesta para recuperar fuerzas.
Ha venido la luz y me paso mucho rato en el ordenador preparando fotos, pues también la tarde se ha metido en agua y no da para mucho más que para estar en casa. A la hora de la oración ya se ha ido la luz de nuevo y con las velas como antorcha, rezo un buen rato en la capilla agradeciendo a Dios el día y el mes que se acaban y pidiendo ayuda para el que viene.
El guardián tarda en venir y está calado y sin ropa para cambiarse por lo que le doy una de mis camisetas, además de compartir el arroz que me han dado en los pueblos, lo que le hace sentirse contento y me da las gracias.

Me voy a dormir esperando que la luz venga, cosa que hace hacia media noche y  aprovecho para hacer la crónica y acabar con el trabajo de las fotos.

sábado, 30 de julio de 2016

30 de Julio de 2016

Sábado

Como es último sábado de mes toca limpieza en los barrios y no hay movimiento de vehículos y tampoco se dice la misa en la parroquia, por lo que lo hago en la capilla y después del desayuno tengo un rato de reunión con Joseph y, como hay luz, preparo cosas en el ordenador, lo que también me permite hablar con Loli en el Skype, pues hay conexión y funciona.
La lluvia nos acompaña y cuando quiero salir a los pueblos sigue, pero a medio camino se para y nos permite el viaje más fácil. La reunión de los matrimonios va tomando forma. Hoy había nueve parejas y cinco más sin su media naranja. Y no sólo es cuestión de número, sino también de calidad, pues los comentarios que se hacen van mostrando lo serio y profundo que puede ser el encuentro que tenemos. Me alegro por lo que vamos viviendo y deseo que siga.
Hoy les sorprende que envíe a un grupo de mujeres, sólo mujeres, para hablar con una que hace tiempo que no viene… Quizás es la primera vez que ven algo así, pero les digo que tengan confianza que las mujeres también saben hacer las cosas y que nos hablarán de la experiencia la semana que viene.
Dejamos la reunión, pues es la hora, aunque con gusto seguirían conversando, pues el ambiente es agradable y los temas se les hacen interesantes, pero tengo que venir al siguiente pueblo a hacer catecismo. Aquí hay sólo unos pocos, incluso alguno nuevo, pero el número reducido. Hacemos un rato de catecismo y, como veo que no van a venir más acabamos la sesión y pienso en ver el coro del pueblo siguiente, si es que están, y en visitar a un señor mayor enfermo cuya esposa viaja conmigo en el vehículo.
Como los del coro no están, pues la iglesia está cerrada, voy a visitar al enfermo, que está muy sorprendido y contento de la visita, aunque sea una visita relámpago. Ya es de noche y el camino es muy malo, pero por lo menos la alegría que se ha llevado merece la pena el esfuerzo.

En casa estamos sin luz y Joseph tiene una misa de vigilia, por lo que ceno solo y luego con la batería intento ver el correo y las noticias, además de hacer la crónica.

viernes, 29 de julio de 2016

29 de Julio de 2016

Viernes

Amanecemos con lluvia, algo que es normal en el momento en el que estamos y eso hace que no mucha gente esté presente en la oración de la mañana. Después de misa tengo un rato de clase con el profe que está también preocupado por otros asuntos y quiere que le eche unas cartas en el correo en España… Nos podemos dar cuenta de cómo andan las cosas del correo por aquí…
Participo en una reunión en el obispado durante dos horas. Es un grupo de consultores del obispo y se tratan temas relativos a la diócesis. Después hay una misa en la catedral por un cura que falleció en la capital y que ahora trasladan los restos al cementerio de aquí.
Por la tarde toca pueblos y con suerte varia. Salimos de casa con sol, pero a medio camino la lluvia nos alcanza y cuando llegamos al pueblo la gente está segura de que no voy a venir a cuenta de lo que llueve, por lo que les cuesta hacerse presentes. Les espero durante una hora y luego quieren que me quede más tiempo, pues la reunión les resulta interesante, pero les hago ver que también tengo otro pueblo y que el camino es largo y difícil. Tengo la impresión de que no son capaces de controlar bien sus reacciones, pero es lo que tenemos y con lo que hay que trabajar. Me pregunto si la guerra no ha dejado desajustes.
En el pueblo siguiente hay unos cuantos adultos y jóvenes que otras veces no solía haber. Unos han venido, a otros les han invitado a venir y, después de un comentario del evangelio hay también algo sobre la escuela a la que no prestan mucho interés. Por mi parte les hago ver que estoy presente cada viernes para rezar y siempre que encuentro interés es la gente me hago presente entre ellos para animar a los que están interesados. No vengo a dar nada a quien no está interesado en ello. Creo que ha habido bastante costumbre por parte de ongs y organismos de dar cosas sin pedir nada a cambio y eso se nota ahora, pero no estoy dispuesto a hacer algo que pienso que no es la forma de tratar a la gente.
El tiempo avanza y el camino es difícil por lo que llegamos a casa más tarde de las diez, con lluvia incluida y con los que hemos recogido ene l camino que estaban a pie y que me dan las gracias por el transporte. Y así por lo menos me doy cuenta de que si en el catecismo no ha habido un gran éxito, por lo menos a los que hemos encontrado en el camino, les hemos hecho un favor por el que están contentos y agradecidos.

En la calle me encuentro a Joseph que viene con tres chicas que conoció en Lungi y que han venido para el fin de semana. Eran del coro de la parroquia y ahora estudian en la universidad y vienen a pasar el fin de semana, aunque lo tendrán pasado por agua, pues llueve en todo momento.

jueves, 28 de julio de 2016

28 de Julio de 2016

Jueves

Por la noche siguió lloviendo pero por la mañana se pasó y cuando fui a Mattru el camino estaba transitable y la procesión de la gente que viene a Bo  a traer leña para el fuego, carbón y palos largos que se usan en construcción, sigue su curso.
En la oración hay algunos más y al final nadie espera para el catecismo, así que seguiremos esperando a ver la reacción.
En casa, el jueves hay exposición y me paso la mañana en la iglesia, casi solo y por la tarde hay un grupo de mujeres que rezan largo rato antes de que aparezcan algunos hombres. Joseph ha ido a la catedral, pues hay una misa de un grupo de oración y le toca a él, por lo que presido la misa yo en casa y les pregunto donde está la gente joven y los niños, que tan pocos hay en la iglesia. Espero que hayan tomado nota y la cosa se note en los próximos días.

Hay luz y conexión y me entero de las noticias mientras espero la vuelta de Joseph de la misa en la catedral.

miércoles, 27 de julio de 2016

27 de Julio de 2016

Miércoles

Se ha pasado gran parte de la noche lloviendo y así sigue por la mañana, cuando voy a rezar a Towama con el camino complicado y la mitad de la gente que ha venido. Les felicito por tener el coraje de venir, pues con la lluvia pocos salen de casa.
Aquí ha dicho la misa Joseph y en el desayuno nos encontramos y me comenta que va a salir. Yo espero la luz para comenzar el trabajo con las formas. Cuando quiero comenzar, me doy cuenta del problema que tengo con la harina con la que contaba, que le pasa lo mismo que a la de ayer, está vieja y prefiero no repetir la mala experiencia de ayer. Buscaremos harina que esté en buena forma.
Estoy un rato rezando en la capilla y leo y estudio la lengua local. Al final de la mañana me viene a ver un cura que está en el colegio universitario que quieren abrir aquí en Bo, y le hago ver mi interés por que los maestros comunitarios puedan venir y participar en las clases y así que estén cerca de mí y les pueda seguir y motivar.
La mañana se ha metido en agua y todo el día seguimos en la misma tónica, y a mí parece que me falta batería el día que no hay sol. Después de comer he dormido largo rato y luego veo de hacer una selección de fotos para mostrar en vacaciones.
Como sigue lloviendo y no voy a encontrar a nadie en el pueblo, no voy, pues además el camino está difícil y cuesta mucho rato llegar. Con las lluvias es lo que sucede.

En el momento que estamos rezando por la tarde se va la luz, la cena es con linterna y esperamos a que venga por la noche para cargar las baterías y escribir la crónica.

martes, 26 de julio de 2016

26 de Julio de 2016

Martes

Me levanto temprano y salgo de casa a las cinco, pues ahora recorrer los diecisiete kilómetros al pueblo me lleva cincuenta minutos, el doble de lo que me levaba hace un par de meses. El recorrido es sin problemas y les encuentro rezando el rosario. Otros van llegando y la asistencia a la misa es numerosa. Después me encuentro un momento con los maestros y la vuelta es, como suele ser ahora, lleno de gente que viaja, incluso quien tiene la bici averiada y la trae para reparar en la ciudad.
El camino lleva su tiempo el recorrerlo y donde unos bajan, otros suben y siempre estoy bien acompañado. Hoy viene Daniel que sigue con los jaleos de los papeles de los terrenos y rezamos el rosario en mende en el viaje.
En casa la mañana la paso al lado de la máquina de las formas. La experiencia es bastante positiva, pues he sacado unas ciento cincuenta formas grandes cocidas y cortadas. Incluso he llevado unas pocas al obispo como regalo de los primeros frutos, pues hacía tiempo que esperaba el que la máquina empezara a funcionar.
Por la tarde he seguido la experiencia, pero el resultado ha sido muy distinto, y creo que ha sido por poner un paquete de harina que estaba viejo. No he logrado hacer las obleas más que al principio. Después todas se rompían… Y me parece muy buena experiencia y siempre aprendiendo. Y limpiar las cosas me ha llevado tanto como el resto de operaciones y aún me queda algo para mañana. Creo que el resultado ha sido positivo y a ver qué sale mañana, pues hoy he hecho sólo formas grandes.

Por la tarde tenemos luz, pero luego se va y estoy escribiendo la crónica con la batería que le queda al ordenador.

lunes, 25 de julio de 2016

25 de Julio de 2016

Lunes

Es la fiesta de Santiago, pero aquí es un día normal, así que seguimos la rutina de los lunes, aunque en la misa rezamos de forma especial por los que tienen a Santiago como patrón y después de la misa tengo un buen rato de clase con el profe. No sólo hemos visto lo de la lengua, sino también otras  cosas que el profe trae entre manos y una de ellas es el obtener oleografías de María Auxiliadora para el grupo de gente que se reúne en una escuela. Se las doy y se va más contento que unas pascuas.
Hago limpieza y lavo ropa, pero ahora el secado es un problema, como llueve continuamente, hay tanta humedad que todo está con el característico olor y la ropa tarda en secar.
La lluvia nos acompaña varias veces durante el día de forma intermitente, pero abundante. Aprovecho para estudiarme el manual de instrucciones de la máquina de hacer formas y la de cortarlas y preparo las cosas para mañana iniciar la experiencia. Leo con atención las instrucciones que me han enviado unas monjas que las fabrican y preparo también la visita a los de Nagoyon para la  misa mañana. También le pido a Santiago que siga protegiendo a España.

domingo, 24 de julio de 2016

24 de Julio de 2016

Domingo

Es la conmemoración de María Auxiliadora, pero no se ve mucho porque es un domingo. A la hora de ir a los pueblos cae una fina lluvia, pero en el camino la pierdo y en los pueblos hay día claro. Los del primero están a la hora y rezan el rosario antes de comenzar la misa. Trato de hablarles de la cercanía del Dios del que nos habla Jesús y me refiero a la experiencia que ellos mismos tienen en las parejas y les animo a vivir esta experiencia como un regalo de Dios y a darle gracias. El ambiente es bueno, el espacio reducido y los críos se hacen oír, pero es lo que tenemos y fuera de la iglesia ahora no es posible, todo está mojado y la lluvia puede llegar en cualquier momento. Y al final se apuntan al vehículo también un buen número.
En Tikonko las cosas cambian, la gente llega con retraso, pero  hoy son numerosos y hay varios de fuera. La mujer del jefe ha traído a alguien que les ayudará a plantar los árboles que ella ha hecho traer y les invito a que lo vivan como experiencia positiva y que aprendan y luego ellos mismos los planten también en sus granjas. La hora me impide estar más con ellos, pues tengo el pueblo siguiente y el camino es cada vez más penoso de recorrer por estar lleno de baches.
Por lo menos en la celebración ha salido varias veces la referencia al pozo que tienen y cuando me dicen gracias, les respondo que la forma de manifestarlo es implicándose en las actividades que se les proponen y en primer lugar en la presencia regular… Esperemos que sea una realidad y no se quede en un bello deseo.
En Towama las cosas transcurren por los mismos derroteros. Yo he llegado un poco más tarde que lo habitual a cuenta del estado del camino y en general llegan tarde, pero de forma especial los del coro, que al comenzar no había ninguno… No les digo nada, pues ya son conscientes de ello y al final el número de los presentes es aceptable. La imagen de un Dios que perdona no es compatible con echarles el perro, por lo que hoy intento mantener la calma y veo que al final ellos mismos reconocen la tardanza… Esperemos que la semana que viene la situación mejore. Creo que María Auxiliadora ha hecho también su trabajo en la mañana de este domingo.
El domingo nos suelen preparar comida que nos dan en el ofertorio de la misa. Hoy lo que me han dado en los pueblos me parece bastante aceptable, pero cuando llego a casa y lo comparo con lo que han traído a la parroquia, veo que es muy inferior, y es que parece ser que la señora que ha preparado la comida en la parroquia es una entendida… Hay cuatro platos diferentes: fideos secos, cuscús, ensalada rusa y pescado, mientras que en lo de los pueblos hay arroz y salsa para acompañar. Estoy acostumbrado a comer lo que me ponen delante, pero también sé distinguir entre plato y plato y hoy, además de comer, he disfrutado del hecho de tener donde elegir y la calidad de lo que se me ofrecía, en particular del pescado.
Tengo cansancio y duermo bastante tiempo la siesta. Después intento arreglar la rueda que se pinchó ayer y me dicen que no tiene remedio. No es un pinchazo, es un reventón provocado por uno de los tocones salientes que quedan cuando cortan la maleza para limpiar el camino… Así que he buscado una rueda de las que había retirado y la he puesto en el repuesto y a ver si así tira durante el tiempo que me queda antes de las vacaciones.
También ha hablado un rato con Andreas, el encargado de la oficina de desarrollo en la capital que ha vuelto de un curso de formación y está preparando una visita por aquí. Por ahora le he dado la relación de los pozos que hemos hecho este año y hemos quedado de vernos para saber el estado de las finanzas y afrontar los nuevos proyectos.
Más tarde hablamos un rato Joseph y yo y hacemos planes de diversas pequeñas obras que queremos hacer en los alrededores de casa antes de meternos con las obras de la casa. Hay un rincón que puede ser un buen sitio para recibir a la gente y para encuentros, está al aire libre y sin mucho ruido. Tenemos la capilla de la adoración que recibimos a medio hacer y es hora de acabarla, además de plantar arbustos para aislarnos del polvo en la estación seca. En ello estamos y esperamos poder hacerlo sin tardar, lo mismo que tener el agua corriente en casa.
Estamos un rato en la capilla y después rezamos el rosario juntos. Cenamos las sobras del mediodía y la luz se va, pero por suerte sin tardar mucho vuelve y podemos disfrutar de hacer las cosas sin la linterna en la mano.


sábado, 23 de julio de 2016

23 de Julio de 2016

Sábado

Tenemos luz y me levanto con ánimo después de un sueño reparador. En la oración de la mañana celebramos a santa Brígida y me acuerdo de forma especial de las monjas de Paredes que hoy es su fiesta patronal y a quienes he prometido rezar por  ellas, pues también lo hacen por nosotros.
Hoy viene el profe y, como no vino ayer, me ofrece un rato de clase, lo que acepto con mucho gusto y leemos los evangelios que luego leeré en los pueblos durante la semana. También me trae un método sencillo de aprender mende que me deja para que le eche un vistazo, aunque no tengo mucho tiempo, pues después del desayuno me dedico a desempaquetar la máquina de hacer formas. Hasta ahora no hemos tenido un sitio donde ponerla y quiero ver con detalle lo que hay que hacer con cada una de las cajas que tiene dentro el embalaje principal. Me paso la mañana en el intento, sudo lo que quiero y más y, aunque me ducho al final, creo que acabaré con agujetas por falta de costumbre en arrancar clavos, pues ya me duelen algunas articulaciones de las manos.
Después de comer y un rato de siesta, voy a los pueblos. Paso en primer lugar por el sitio donde han acabado el pozo, Tikonko, y saco unas fotos para enviar, aunque aún le faltan los rótulos. En la reunión con las parejas amenaza la lluvia y acaba cayendo abundante, como las parejas, que hoy llegamos a ocho, y seis adultos más que esperan que su pareja venga. Da gusto ver el número de los presentes cuando no hace mucho estábamos en menos de la decena y ahora pasamos de la veintena.
En Tikonko el catecismo es otra cosa, pues hay poca gente, pero la paciencia también hay que ejercitarla y con ellos en especial. He leído el evangelio en su lengua y no han entendido mucho, pero tampoco lo entienden cuando se lo leo en inglés, lo que me dice que no es solo problema de entender. El nivel cultural es muy bajo y en la escuela se hace bastante poco por mejorarlo.
Están contentos con el pozo y me dan las gracias, aunque les digo que la forma de agradecerme cosas no es de palabra, sino haciendo uso correcto de los que han recibido.
Cuando al anochecer veníamos para casa, un pinchazo nos hace tardar tres cuartos de hora para cambiar la rueda y tenemos suerte que no ha llovido, pues un rato antes lo ha hecho con cierto ímpetu, lo mismo que nos pasa al llegar a la ciudad, la lluvia cae abundante y los que vienen en el vehículo se amontonan como pueden en la cabina, pues la parte trasera no tiene protección contra la lluvia.
Llego bastante tarde y veo que la casa está a oscuras, lo que me hace pensar que no hay luz, pero es que Joseph ha salido a visitar a un enfermo y no ha quedado nadie en casa. Viene sin tardar y cenamos juntos y comentando lo que ha sido la jornada.

Ha habido luz y buena conexión, pero ahora estoy escribiendo  sin luz, y es la realidad que vivimos durante tiempo, que la luz viene y se van con cierta frecuencia y al final acabas acostumbrándote , aunque es más fácil acostumbrarse a la luz que a que falte.