Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta lunes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lunes. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de octubre de 2017

30 de Octubre de 2017

Lunes

He dormido bien y me levanto en buena forma. Descansar es algo fundamental después de una jornada de trabajo y hoy lo he hecho porque también llovió un poco y la temperatura baja cuando llueve y eso se nota mucho.

Digo la misa en casa. Siguen viniendo los catequistas que están en sesión en el centro de pastoral y eso te hace pensar en que hay muchos en la misa. Desde el evangelio les animo a acercarnos a Dios que siempre nos va a curar de cualquier enfermedad que tengamos.

Como cada lunes tenemos reunión comunitaria. La comenzamos en el desayuno y seguimos viendo los presupuestos para el año hasta casi las doce de la mañana, con lo que se nos echa encima la hora de comer.

Después de la siesta viene el profe de lengua local y por supuesto que estoy encantado de recibirle. Juntos preparamos el evangelio del domingo y cambiamos un rato impresiones sobre temas de cooperación.

Voy a rezar el rosario a Towama. Hoy lo hacemos en casa del catequista donde la mujer está presente para el rezo, algo que antes no sucedía. Me encuentro con el líder de la comunidad y le agradezco la aportación de ayer en la reunión y planeamos algo bueno también para la comunidad de Towama.
Me ha llamado Andreas y me promete estar presente con los topógrafos y arquitecto el miércoles. Les esperaremos.


Tenemos la luz del centro de pastoral donde están los catequistas y la conexión es débil pero existe, así que no nos podemos quejar.



lunes, 23 de octubre de 2017

23 de Octubre de 2017

Lunes

Después de una noche relativamente tranquila amanecemos sin luz, como de costumbre y nos las apañamos como podemos. Después de la oración  voy a decir misa a Madonna. Me parece que hay un buen número, aunque son también muchos los que llegan tarde. A la salida hablo con unos y con otros, intercambiamos impresiones y vuelvo a casa donde me encuentro con el profe de legua local con quien trabajamos un rato sobre el evangelio del domingo que viene. Así tengo toda la semana para prepararme a conciencia y leer con soltura.

Después del desayuno salimos a visitar una escuela que nos falta, Gbalehun y nos acercamos hasta Cassama, el pueblo al lado del río Sewa al que solemos ir los viernes. En la escuela hay un buen número de alumnos y los profes están en su sitio. Les damos los caramelos y el balón y los reciben contentos.

Hoy en Cassama todos están en el campo, pero por lo menos saben que he vuelto. Y es que ahora visitar estos pueblos es complicado. Hay varios pasos en el camino que son difíciles, tanto los puentes como las cuestas y la gente está en su trabajo en las granjas.
A la vuelta tenemos viajeros, unos que vienen a Bo y otros que nos encontramos por el camino, hasta una serpiente escupidora hemos encontrado y un grupo de gente persiguiéndola. Creo que logró escapar con vida.

Por la tarde voy a la granja con el fontanero y participo en el rosario en Towama donde un grupo de personas no muy numeroso toma parte en casa de uno de los que no suelen venir a rezar a la iglesia.

Con la noche ya encima, vengo con leña para que el fontanero tenga algo que vender a la puerta de casa y  en casa con luz y poca conexión, intento enterarme de las noticias y responder a algunos correos. Hace calor y se suda con facilidad.

lunes, 16 de octubre de 2017

16 de Octubre de 2017

Lunes

Aventura… Aventura… Aventura…

Digo misa en Madonna y a la vuelta tenemos el viaje preparado. Pensamos llevar a la frontera de Liberia a Edwin, el salesiano de aquí de Bo que ha pasado unos días con su familia y que está destinado a Monrovia. La cosa empieza con mucho entusiasmo, pensamos hacer una salida comunitaria y acompañarle en su viaje hasta la frontera donde otros salesianos le vienen a esperar;  pero la realidad se convierte en una aventura que por suerte hemos salido bien parados de ella.

La carretera está asfaltada con algunos baches al principio. Luego comienza un trozo que se ve que están construyendo, (es la famosa carretera que correría cercana a la  costa atravesando todos los países de esta zona africana) y hay sitios asfaltados y otros que están en tierra, pero se va pasando con una cierta soltura. Lo serio va viniendo poco a poco, cuando la carretera se hace camino y el camino está lleno de hoyos llenos de agua porque ha llovido y así nos vamos apañando y avanzando hasta que llegamos al río que hay que pasar con un transbordador y que, aunque tenemos que esperar un rato, lo pasamos sin novedad.

Y ahora viene lo bueno de la película, pues comenzamos con el camino cada vez más accidentado. Hay grandes plantaciones de palmeras de aceite y de árboles del caucho y el camino se complica por momentos. Nos encontramos con unos camiones que están entrampados en la vía y que a duras penas podemos sortear y acto seguido, muy pocos kilómetros, hay una pendiente arcillosa tan deteriorada que nos parece imposible poderla bajar, cosa que logramos y…  hacemos frente al siguiente reto que es atravesar un río que va bien crecido, tiene unos cuarenta metros y en la zona central puede llegar a los setenta y cinco centímetros de profundidad. Un chaval que hemos cogido en el camino nos hace la demostración pasando de un sitio a otro… 

Pero Edwin, dándose cuenta de la situación y aprovechando que hay una moto taxi que pasa, descarga sus maletas y con la moto cruza el río… Esperemos que tenga suerte. No sabemos a qué distancia queda la frontera ni lo que se va a encontrar…; pero nosotros estamos bien preocupados de lo que nos queda en el camino de vuelta y en particular la primera pendiente arcillosa que, pienso que es un auténtico milagro…, el vehículo ha subido poco a poco y con algunos titubeos, pero que cuando nos hemos visto arriba y con el coche bien salpicado de barro por todas partes, hemos rezado el rosario dando gracias a María Auxiliadora… Me gustó el comentario de Joseph… Por ayudar a los otros nos metemos en estos líos… Justificando nuestra buena voluntad de acompañar a Edwin hasta la frontera.

Las otras dificultades del camino las superamos sin mayor preocupación, pues aunque hay tramos difíciles, nos parecen sencillos comparados con el que hemos pasado el primero. Y pensar que hay motos taxi que hacen este camino… Y que hay un par de vehículos que recorren este mismo itinerario cada día… Uno de estos vehículos llevaba cinco jóvenes en la baca… Imagino que son los que casan al vehículo de los charcos cuando se atora…

El camino se hace cada vez más largo y cansado. El paso del ferry nos lleva un buen rato, pues hay que esperar a que venga desde la otra parte. Allí encontramos a dos que quieren venir a Bo y que tienen los cielos abiertos cuando ven que tenemos sitio y todos estamos contentos cuando más tarde de las ocho, después de doce horas de coche en el que hasta hemos comido sin detenernos, nos sentimos contentos de llegar a casa. La realidad es que n o hemos llegado a recorrer trescientos kilómetros… Pero suficiente para vivir aventuras.

También hubo el detalle en el camino de un árbol que se había cruzado y no  nos dejaba pasar, pero por suerte aparecieron con una moto-sierra que en pocos minutos despejó la vía para dejarnos pasar.
En África siempre hay aventura, te la busques o te aparezca ella, pero la de hoy ha sido algo muy positivo para nosotros, pues nos ha mantenido unidos y sintiendo que merece la pena meterse en líos para ayudar a los demás.


PD: Edwin nos ha hecho saber que ha llegado a destino.

lunes, 9 de octubre de 2017

9 de Octubre de 2017

Lunes

Amanecemos sin luz, pero la linterna que he traído ilumina bien la oscuridad de la habitación o de la capilla.

Digo la misa en Madonna donde hay un buen grupo con el que comparto la alegría del encuentro y me dan la bienvenida. Las lecturas son muy sugerentes para ilustrar el comportamiento que debemos tener durante el día.

Después del desayuno tenemos un buen rato de reunión comunitaria y decidimos que mañana seguiremos. Hay muchos temas que tratar y cosas que ventilar, pero la cosa está muy tranquila y distendida.

Hago limpieza, leo, llamo al fontanero porque tenemos una fuga en una tubería y le proponemos que venga regularmente a ayudarnos en la limpieza, cosa que acepta y por la que se muestra encantado. Como he visto que tiene como caja de herramientas una mochila muy deteriorada, le ofrezco una de las que yo tengo, pues mi hermana me ha traído una nueva. La acepta encantado… No sé qué pensará de mí aquella mochila que cambió de ocupación y que ha corrido tantas singladuras conmigo en la causa del evangelio, acabar ahora guardando las herramientas de un fontanero… Pero creo que basta con mirar la cara de felicidad del fontanero para saber que harán buenas migas y que tendrá un honroso destino entre las manos de Daniel.

Lavo ropa porque huele a humedad y la solución es ponerla al sol, pero hay que cuidar de que no te pille uno de los chaparrones que también suelen caer. También me llaman  para decirme que la maleta que me faltaba ha aparecido y está en la capital y que tengo que ir a buscarla… Es la diferencia, en Europa te la llevan a casa, aquí tienes que ir tú a por ella…

Cuando después de comer estoy leyendo y preparando lecturas en lengua local , me viene a ver un cura de una parroquia cercana a Bo y me habla de que tienen problemas de agua. Sobre un plano le marco los sitios en los que puede encontrar agua y para mi sorpresa me dice que uno de los sitios que he señalado ya tienen un pozo que pertenece al dispensario y que no da agua suficiente para todos. Le he marcado otro sitio que es más fácil, pero ahora me dice que no tiene la financiación. Pienso que puede buscar ayuda mejor que la gente de los pueblos.

Voy a los pueblos para el rosario. Comienzo con Towama, donde hay un grupito que va en aumento y animado por el catequista, secundado por el presidente que es un buen músico. Después voy a Balei y en el camino me acuerdo de la parábola que leímos esta mañana y recojo a los caminantes. Lo que más me agrada es ver el rostro sonriente y agradecido de los que viajan.

En Balei comenzamos nada más llegar. Ha habido lluvia no mucho antes y hay buenos charcos. Rezamos cerca de la escuela y durante el rezo ha oscurecido completamente. La vuelta a casa es larga, pero agradable el recordar la oración que hemos hecho.

Estamos sin luz. Hemos encendido un rato el generador y tengo las baterías cargadas, lo que me da la suficiente tranquilidad para afrontar un sueño sereno y fresco, pues se ha puesto a llover.


lunes, 31 de julio de 2017

31 de Julio de 2017

Lunes

Último día de mes y Joseph ha ido a Lungi a buscar a alguien que viene en el avión. Voy a decir la misa a Madonna y vuelvo para la clase de lengua, pero el profe no está muy en forma y lo dejamos para otro día.
Tenemos en casa los que van a ser animadores del campamento que empezamos la semana que viene y hay que entrenarlos. Comenzamos con una misa, si bien antes he intentado ver la situación en la que se encuentran. Puede pasar, la mayoría están bautizados y comulgan.
Me paso la mañana con ellos hablando de geografía, historia y tratando de situar a Don Bosco y sus sistema preventivo en el contexto de su tiempo. Lo intento hacer ameno y atrayente, aunque algunos siguen su móvil más que lo que les digo… Se sorprenden cuando les pregunto cómo van a reaccionar la semana que viene cuando ellos estén en mi sitio y los críos en el suyo…
Por la tarde tienen entrenamiento y juegos de los que van a preparar para los críos de la semana que viene. Yo voy también a Nagoyon. Llevo comida para los que van a trabajar en el acondicionamiento de la iglesia y alrededores y algunas cosas para los albañiles que mañana se van a su destino en espera de volver después de la lluvia.
Tenemos un rato la luz, pero después se va y nos pasamos la noche en blanco, o mejor en negro.

Fin de mes y momento de hacer balances y de dar gracias a Dios por el trabajo que hemos hecho y pensamos en particular en la iglesia de Nagoyon, y pedirle fuerzas para el mes que sigue.

lunes, 24 de julio de 2017

24 de Julio de 2017

Lunes

Es 24 y contamos con la protección de María Auxiliadora. Salimos temprano hacia Lungi, donde tendremos reunión de los salesianos, primero como retiro durante la mañana, acabando con la misa y comida y después de comer dos horas más de encuentro para tratar temas de proyectos y otros asuntos que nos conciernen a todos.
Llegamos con un poco de retraso, pues la lluvia nos ha acompañado durante todo el camino. El retiro se sigue normalmente con adoración y misa y después de la misa, mesa. Un arroz con pollo y salsa y también un cocido de carne con bastante caldo que la gente toma para entrar en calor porque le día está pasado por agua.
Se ha hablado de los proyectos de cada comunidad y de la nuestra en particular de construcciones en el terreno y de la moringa, que acabarán de redactar en unos días en la oficina de desarrollo.
Finalizada la reunión salimos de nuevo hacia casa. La lluvia nos ha acompañado durante toda la jornada, es el caer agua persistente que crea un ambiente de humedad en el que en cuanto salga el sol, las plantas crecen por momentos.
Estamos cansados, pero contentos del viaje, del encuentro con los hermanos y del trabajo que hemos realizado y hemos propuesto de encontrarnos de manera regular cada trimestre. La próxima vez será en diciembre.

Acabamos le día agradeciendo a María Auxiliadora su protección.

lunes, 17 de julio de 2017

17 de julio de 2017

Lunes

Amanezco un poco más entonado, aunque el catarro está y hay que llevarlo con calma. Por lo menos no siento fiebre ni malestar especial si no es que toses y te fastidia.
Digo la misa en casa y me encuentro con la gente de la misa de ordinario. Intento que el tono sea alegre en especial porque hay unos cuantos jóvenes y críos y les hago participar.
Tengo al profe que me da clase, pero hoy no ha traído las gafas y le cuesta mucho leer. Por lo menos hemos hecho un rato y ha leído el texto que es lo que necesito.
Después del desayuno tenemos reunión comunitaria y a continuación con Joseph reunión como consejo de la casa. Hay temas variados, desde lo que vamos a presentar el lunes en la reunión que tendremos en Lungi, hasta el vehículo que se usa para la parroquia y su arreglo, pasando por la acogida y despedida de los que vienen y se van y un campamento que vamos a hacer con críos de las escuelas que tenemos alrededor.
Luego tengo a gente de los pueblos que vienen a buscar lo que necesitamos para la construcción y el transporte de la madera para el tejado y acabando con ellos, me encargo de otra sesión con el cocinero intentado hacerle ver que lo importante no es lo que cocina, sino lo que piensan de la comida los que están en el comedor, algo que le cuesta ver. Por lo menos me doy cuenta que me sonríe, aunque no me parece que me haya comprendido.
Me echo un buen rato la siesta. No dormí bien anoche y ahora aprovecho para tomarme las cosas con calma. El catarro sigue presente, pero no tiene demasiados problemas por ahora. Estoy esperando a alguien que me ha dicho que vendría y no ha venido y aprovecho para seguir organizando las cajas que tengo en el almacén.

Viene la lluvia y me decido por no salir a los pueblos, pues no voy a encontrar a nadie. Los rezos, la cena y todo ello con luz, son una cosa agradable, pero la conexión con skype sigue sin funcionar.

lunes, 10 de julio de 2017

10 de Julio de 2017

Lunes

Volvemos a la rutina de la semana. Voy a decir misa a Madonna y un cura viene a decir la misa en casa. Después voy a Nagoyon donde los críos se preparan para traer las maderas para el tejado y les llevo unos paquetes de galletas para el desayuno, por lo que están encantados. Me tengo que volver porque tengo reunión con el obispo, que solemos tener los viernes, pero como va a viajar, nos han convocado hoy. Le realidad es que no me entero demasiado, pues se trata de ver cambios de personal en las parroquias y como no hace mucho tiempo que estoy aquí, no conozco como para poder dar opiniones objetivas. Además tengo lo efectos del paludismo y me cuesta seguir las conversaciones, me zumban los oídos.
Cuando vuelvo me echo una buena siesta y cuando pienso en salir, viene la lluvia y me quedo en casa leyendo. El momento de las lluvias es esto, se pone a llover y se pasa la tarde o el día entero echando agua y la gente en casa no se mueve a ningún sitio. Por eso ir a los pueblos quiere decir que no encuentras a la gente, incluso a la hora de celebrar la misa. Así, que paciencia y a ver lo que da de sí mañana.


lunes, 3 de julio de 2017

3 de Julio de 2017

Lunes

Sigo bajo los efectos del paludismo, aunque no me puedo quejar porque he logrado dormir y paree que la cosa amaina. En la misa hay bastante asistencia y nos acompaña un cura profe en el seminario que también coincide que hoy celebra su cumpleaños, lo que contribuye a dar un ambiente festivo a la celebración.
Le invito a que presida la misa mañana, pues me ha dicho que estará unos días. Eso me permitirá estar en Nagoyon sin las apreturas de cada martes.
El profe de lengua ha venido a misa y en cuanto acaba, nos ponemos a trabajar un rato sobre los evangelios que tengo que leer esta semana. Aunque no sea más que por ver la entonación con la que lee, veo que merece mucho la pena lo que me ayuda en la lectura.
Después del desayuno tenemos la reunión de cada lunes. Vemos algunas de las cosas realizadas y lo que tenemos pendiente. Estamos intentando adecentar algo la casa y carpintero, fontanero, pintor y otros se presentan y tenemos nuestras “peleas” a cuenta de trabajos mal hechos, pero es lo que tenemos aquí como profesionales, gente con muy poco saber hacer.
Está lloviendo y hacer la colada es una aventura porque no sabes cuando va a secar la ropa, pero hay que lavarla…
Me paso mucho rato leyendo y preparando cosas para la semana. Sigo con los efectos del paludismo y tampoco quiero forzar la máquina, así que me tomo la cosa con calma y no salgo a los pueblos.
Estamos sin luz y la oración y la cena son con la linterna. Además nos acompaña la lluvia a ratos. El ambiente de humedad es elevado.

Me acuesto después de leer un rato en espera de que aparezca la luz y pueda trabajar un rato en el ordenador.