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lunes, 18 de enero de 2016

18 de Enero de 2016

Lunes

Amanecemos sin luz y en la iglesia funciona el generador. Hoy hemos ido a rezar a la capilla del Santísimo, que está en la sacristía y poco a poco vamos a ir buscando nuestro sitio para encontrarnos para rezar y para estar en comunidad.
La voz me sigue fallando y a la hora de hablar se nota mucho que estoy ronco y también sigo sudando y empapando camisetas. Después del desayuno me acuesto un rato y duermo, pero luego salgo a la calle porque creo que también al catarro se le despeja con una salida. He ido a buscar a un señor que trabaja en el Ministerio y que es quien marca los terrenos en los pueblos. Juntos queremos ver al obispo para decidir sobre los papeles a hacer y logramos encontrarnos y decidir. Mañana empezarán a hacerse las cosas.
También he intentado una nueva conexión a internet y es toda una aventura, para empezar el encargado no está presente en la oficina a media mañana y me dicen que vuelva más tarde, cosa que acabo haciendo, pues he intentado conectarme en un ciber y no hay forma de recibir los correos. Cuando vuelvo el encargado está, pero no hay conexión. Tengo que aceptar volver a casa y ya me llamarán cuando me puedan conectar… Y así se funciona por aquí.
Por suerte más tarde de las tres he logrado conectarme y, aunque la cosa no es un lujo, por lo menos funciona. Por lo noche logré hablar un rato con Loli, aunque se cortó varias veces y, aunque lo intenté con más gente, no lo logré. Esperemos más suerte otro día.
Samuel ha tratado de preparar uno de los cuartos de abajo para ser nuestra capilla y allí hemos rezado por la tarde, aunque por la mañana lo hagamos en la sacristía de la iglesia, aunque no sea más que porque la gente lo sepa y nos vea que rezamos.

Sigo sudando y con problemas de voz, pero no tengo fiebre y trato de hacer la vida normal, aunque me siento flojo y no fuerzo la máquina.

domingo, 17 de enero de 2016

17 de Enero de 2016

Domingo

Hoy madrugo para encontrarme con los que van a trabajar en el pozo en Baley. Llego un rato antes y comienzo a pasarles imágenes en el ordenador y todos están más que atentos y tratan de comprender lo que les enseño, que es lo que he hecho con otros en otros sitios.  Está amaneciendo en este momento.
Les sorprende que les diga que son adultos y que no les puedo tratar como a niños, que a un niño se le da un caramelo, pero a un adulto no se le regalan las cosas. Y creo que se sienten a gusto cuando les digo que juntos podemos hacer muchas cosas; que yo quiero estar con ellos, pero no para hacer el trabajo que ellos tienen que hacer, sino para hacerles ver que ellos son capaces de realizarlo, y que soñar siempre es posible… Algunos sonríen, quiero imaginar que complacidos.
Les hago ver que llevo tiempo viniendo al pueblo y a la escuela y que hoy he venido para decirles que juntos podemos hacer algo bueno para todos y a todos se nos invita a colaborar. También sonríen cuando les hago referencia a los maestros, que son dos parejas que vienen regularmente a las reuniones de matrimonios y les hago ver que para ellos son también un modelo que pueden imitar. Creo que están sorprendidos de la forma en que les hablo, algo que no creo que se lo esperaran y también pienso que podremos hacer un buen trabajo juntos.
Concluimos el encuentro y me voy a Nagoyon para la misa. Llego un poco antes de las siete. Ya me han visto pasar y saben que estoy al llegar y hay unos cuantos del otro pueblo que han aprovechado para venir en el vehículo, con lo que podemos empezar la misa a la hora con un cierto número de presentes. Los demás irán llegando.
En todos los pueblos intento poner de relieve la institución del matrimonio y compartir  las experiencias que estoy viviendo con ellos y así seguimos sembrando. El vino nuevo y bueno es el mensaje de Jesús y la oración nos ayuda a descubrir, escuchar y poner en práctica este mensaje.
Las máquinas están nivelando la pista y el trozo que ya está hecho, aunque tiene mucho polvo, no tiene tantos baches y te permite avanzar más rápido, lo cual no deja de ser una sensación agradable.
En el último pueblo intento abreviar, pues tenemos reunión del consejo parroquial en casa y quiero estar presente. También hay reunión del consejo en Towama y tengo que optar, pues también me gustaría estar presente.
En casa la reunión del consejo se alarga hasta las dos y media, pero es importante ver a los participantes, hay casi una veintena y los temas a tratar. Y cuando acaba vienen a ver nuestra casa y, como nos han traído comida abundante, la compartimos con ellos y se crea un buen ambiente.
Joseph acabada la reunión coge la carretera, pues hoy tiene reunión para la preparación de la llegada del Rector Mayor y nosotros nos quedamos en amigable charla con los que comen, que a medida que acaban, se van retirando a sus casas.

Me echo un buen rato la siesta. Sigo sudando y tosiendo, pero es lo normal para la época que estamos pasando. Espero que se acabe pasando. Me acuesto pronto. Leo un buen rato y logro dormir bien y con la sensación de estar en mejor forma.

sábado, 16 de enero de 2016

16 de Enero de 2016

Sábado



Tratamos de recuperar el ritmo normal de la misa y la gente viene numerosa. Después del desayuno tenemos reunión comunitaria que nos lleva un par de horas. Hay muchas cosas que programar y planes que cambian.
Con respecto a la casa vemos que lo primero que queremos atacar es la cuestión del agua, pero no tenemos las cosas muy clara en el cómo, pues se presentan opciones diferentes. Hacemos un intento de horario para la oración y las comidas y el resto iremos viendo la forma de responder según necesidades.
Hablamos con el representante de internet y nos propone varias opciones. El lunes optaremos por la que mejor nos convenga. Esperemos tener conexión en casa. Hoy no ha habido tiempo de intentar conectarse, pues se a echado encima la hora de ir a los pueblos.
La reunión de parejas es bastante interesante. Hay cinco parejas competas y tres más medias, pero lo que es de destacar es la alegría que tienen las que acaban de llegar y cómo hablan de la experiencia que están viviendo como algo muy positivo.
Tras la reunión voy a otro pueblo donde hemos quedado de encontrar a los que van a trabajar en el poco y sensibilizar al personal, pero no están. Me proponen hacer la reunión mañana, pero el problema es el escaso tiempo que tengo libre, que es sólo al principio de la mañana.  Me han prometido estar presentes.

Me siento cansado y sigo sudando y pienso que en la pista respirar polvo es algo que no puedes evitar y hace que te vuelvan los síntomas que creías haber superado. Paciendia y a seguir con lo que se pueda.

viernes, 15 de enero de 2016

15 de Enero de 2016

Viernes


Como Joseph iba a estar en la misa de la noche, le he dicho que por la mañana en la parroquia podía decir la misa yo y él podía dormir un rato más y así lo hemos hecho. Ha venido un poco menos de gente que ayer, pero es normal, pues algunos irán luego a la misa en la catedral.
Preparamos cosas en previsión de que algunos salesianos puedan llegar para la misa-funeral y vengan a desayunar. Yo me voy para la iglesia, pues hay una oración de la mañana que empieza a las diez. El tiempo que estamos por allí vemos el cadáver en la caja que está expuesto y que se cierra en el momento en que va a comenzar la misa.
Hay alrededor de una centena de curas para la misa y participan tres obispos. Los fieles hoy son tan numerosos que hay muchos fuera. Es la primera vez que veo que la catedral está a rebosar y no tiene sitio y hay tanta gente fuera. La ceremonia es razonablemente larga, en especial una hora y media los panegíricos de despedida. Estamos hasta las dos y media. Ya es algo a lo que estoy acostumbrado y sé que  el tiempo que estamos en la iglesia no es tiempo mal empleado.
Ha venido mucha gente y es que este cura era muy conocido y apreciado. Ha muerto de cáncer. Para todos los de fuera se ha preparado comida, algo a lo que no espero a ver el ambiente, ya que tengo ganas de llegar a casa y cambiarme la camiseta empapada de sudor que llevo encima y descansar un rato.
Cuando me levanto, los otros ya han llegado y están comiendo. Me sumo a ellos y charlamos en amable conversación sobre diversos temas y más tarde se suman algunos de los salesianos que han venido de Lungi. Los de Freetown han salido de inmediato.
También tengo tiempo para subir unos cubos de agua a la habitación y luego ir a conectarme a internet para ver las noticias y ahí me entero de que ha habido un caso de ébola en el norte del país y que está confirmado. Esperemos que la cosa esté controlada…
Un tema que viene a la conversación es la vista que a final de mes hará el Rector Mayor y para la que nos estamos preparando y haciendo los últimos retoques al programa.

Estamos sin luz y cuando los salesianos se van a sus casas, nosotros rezamos el rosario y nos vamos a descansar, pues no estamos muy en forma ninguno de los tres. Por  la noche la luz viene un rato y nos permite por lo menos cargar las baterías de los aparatos.

jueves, 14 de enero de 2016

14 de Enero de 2016

Jueves

Sigue habiendo buen número de personas para la misa. Hoy pasan de sesenta. A los que han venido para rezar el rosario les doy un folleto en el que se explican los misterios, pues siguen rezando los gozosos el jueves. Me lo agradecen y prometen el jueves que viene rezar los misterios luminosos.
Sigo con problemas de voz y es que con el polvo y la debilidad en la que me encuentro, cualquier cosa te puede llegar. Sigo sudando, pero por lo menos no creo tener fiebre. Hago la vida normal de leer y estudiar y otras laborucas que se presentan.
Samuel está limpiando de nuevo la casa con un grupo de voluntarios que han venido y que se dan buen arte en el trabajo. Los cristales han cambiado de color y ahora se ve el sol mucho más claro. Y es que el polvo de la carretera de al lado se nota cada día.
Comemos y echo un rato la siesta y cuando me levanto llega Joseph, que viene con otro salesiano que viene para los funerales del cura que murió el último día del año. Me sorprende la cantidad de actos que han organizado para los funerales del cura. Además de la misa antes del entierro que tendrá lugar  mañana, hoy hay tres misas por él a las ocho de la noche, a las doce de la noche y a las cuatro de la mañana…

Asisto a la misa de las ocho y hay mucha gente. Para las otras dejo el sitio a los que estén más en forma, pues creo que tengo que descansar para estar mañana en buena disposición.

miércoles, 13 de enero de 2016

13 de Enero de 2016

Martes

Me levanto con buen ánimo. Voy a abrir la iglesia y ya encuentro a gente que está dispuesta a rezar el rosario antes de la misa. No hay luz, pero pronto el generador está en marcha. La gente sigue viniendo numerosa y la sensación es agradable, aunque la procesión va por dentro, pues sigo sudando y cambiando camisetas. Por la mañana han sido seis.
Recibo a un señor de la India que me había hablado hace tiempo de plantar árboles. Hoy he tenido un encuentro con él durante tres cuartos de hora. Hemos hablado de la posibilidad de plantar árboles en el terreno que tenemos en Towama y también en las escuelas que tenemos en nuestra zona. Creo que es algo interesante y que empezaremos poco a poco, pues no quiero hacer las cosas sin control y como me parece algo muy positivo no quiero dar algún paso en falso. Veremos de presentar las cosas primero en la comunidad, luego a los interesados y a ver a donde llegamos. Plantar árboles frutales es la mejor inversión que cualquier propietario de tierra puede hacer, pues pide menos trabajo que otras actividades agrícolas y te da beneficios durante muchos años, es la experiencia que intento comunicar a los campesinos, pero que hace falta que la vean hecha realidad para que se decidan a ello. Ya lo he hecho anteriormente y sé que es efectivo, pero que lleva tiempo y hay que tener paciencia, pero podremos salir adelante con ello.
Sigo sudando, pero cuando hay algo que te puede ayudar a mejorar la vida de la gente, te olvidas de lo que te pasa y tiras adelante con lo que te llegue. También he ido con Samuel a visitar al cura al que hemos sustituido en la parroquia y hemos charlado un rato juntos. Estaba contento de nuestra visita y hemos podido concretar también algunos asuntos.
También nos hemos encontrado en el camino con la monja del centro de pastoral que había ido de vacaciones. Estamos contentos de verla y tendremos que ver qué hacemos con la cuestión del agua, pues es ella la que nos puede ayudar en este momento, ya que ellos tienen un pozo y nosotros tendremos que pensar en hacernos uno y mientras eso llega, quizás nos puedan ayudar a que tengamos agua corriente.
Samuel tiene reunión con los del movimiento misionero que van a ir a encontrar el Rector Mayor en Lungi y yo salgo un rato a comprar y al ciber. Hoy la conexión es mala y no hay forma, así que me voy a otro y las cosas son malas también, pero por lo menos logro enviar y recibir correo.

No hay luz y cenamos con la linterna. Por la noche viene y aprovecho para escribir de forma que mañana, cuando tenga tiempo, pueda enviar correos.

martes, 12 de enero de 2016

12 de Enero de 2016

Martes


Tengo delante el calendario de María Auxiliadora.  Voy poniendo en orden las cosas en la habitación y me voy aposentando en el nuevo orden. Me llevará tiempo acostumbrarme, pero es lo que toca.
La gente va viniendo a la misa un poco más numerosa, será porque vamos invitando, porque también el frío va disminuyendo, y la sensación es agradable el ver que la presencia aumenta a la vez que nos vamos conociendo y saludando con más familiaridad.
Joseph tiene que ir a preparar las cosas que tiene pendientes con la venida del Rector Mayor y va a pasar un par de días fuera, lo que quiere decir que estaré un poco disminuido, pero se acepta lo que nos llega. Espero que venga Samuel del funeral al que fue a Lungi, quien me llama y me dice que vendrá por la tarde. No estoy en muy buena forma pues la diarrea de ayer tiene sus consecuencias hoy, que se añade al polvo de los caminos y a un posible catarro, pero sigo con la actividad normal.
Ahora lavar la ropa es un trabajo extra. Antes meterla en la lavadora era una cosa normal, ahora, como no tenemos agua corriente, lo primero es ir a buscar el agua en la planta de abajo donde alguien la acerca desde el pozo; luego, traerla con cubos, tenerla en tu habitación, lavarte y ducharte con la calabaza y lavar la ropa a mano y en especial el tiempo que le lleva secar… Cuando de nuevo tengamos agua, que espero que no sea antes de un mes, por lo menos podremos disfrutar de lo que ahora padecemos…

Samuel llega por la tarde y me pilla en el momento que estoy en un ciber, pero vengo a casa para abrirle la puerta, pues se ha dejado las llaves. Nos encontramos y me dice que está cansado. Se ducha, duerme un rato y nos encontramos para cenar. Después rezamos un rato y sigo leyendo y organizando cosas en la habitación. Hay luz hasta media noche y, aunque logro dormir, sudo abundantemente. Me cambio la camiseta cuatro veces por la noche y ahora no es a causa del calor, sino del catarro que estoy pelando.

lunes, 11 de enero de 2016

11 de Enero de 2016

Lunes

No tenemos luz, pues se va con una cierta frecuencia, pero para la misa encienden el generador y las cosas marchan. Después de Misa Joseph recibe a parroquianos que le vienen a ver y luego desayunamos y tenemos una larga reunión de más de dos horas en la que vamos aclarando puntos en todos los aspectos de la parroquia, de la comunidad, de los pueblos, de los proyectos, de forma que Joseph esté al día y podamos dar pasos en la dirección adecuada.
Después voy a visitar una escuela, pero tengo mis problemas… Una inoportuna diarrea me hace salir apresuradamente del vehículo un par de veces… Como tenía un rollo de papel higiénico a mano, no hubo mayores problemas y por la tarde ya la cosa se calmó.

Joseph ha estado en un funeral multitudinario que le ha llevado hasta media tarde y cuando ha vuelto del cementerio se ha reunido con los responsables del consejo parroquial, mientras yo he seguido poniendo en orden mis cosas en la habitación, he lavado la ropa y me he ido a conectar a un ciber, pues no tenemos conexión en la casa y estamos a la espera de decidirnos por un sistema más barato que lo que había hasta ahora.

domingo, 10 de enero de 2016

10 de Enero 2016

Domingo

Me levanto temprano y salgo como cada domingo a los pueblos. En el primero les cuesta estar a la hora, pues hoy he ido a amanecer al pueblo… Y soy yo el que tiene reloj… Pero al fianl son muchos los que están presentes.
En el segundo pueblo seguimos con los problemas de número que no son muchos, pero contando lo que han llegado tarde, por lo menos han pasado de la cincuentena.
En el pueblo siguiente también hoy son menos numerosos qe la semana pasada, pero hay quienes han ido a otros sitios por asistir a celebraciones de difuntos de la familia, por lo menos eso es lo que me dicen. Yo sigo insistiendo en lo que les dije la semana pasada y alguno da testimonio de que rezar juntos marido y mujer, hace cambiar las cosas.
Por la tarde Samuel se va y yo acompaño a Joseph a una misa que celebra en una casa, antes del funeral que tendrá lugar mañana. Son las costumbres de aquí y trato de enterarme de lo que suelen hacer y saber el sentido de lo que hacen.


Año Nuevo..pueblos nuevos

AÑO NUEVO… Pueblos nuevos…
Hoy, primer día del año y viernes. Por la mañana he rezado en tres pueblos, como hago domingos y festivos; y como cada viernes, por la tarde he ido a ver los pueblos que regularmente visito. Cassama y Gbalehun. Pero se me ha ofrecido otra oportunidad y la he aprovechado. Hay un pueblo cercano a Cassama que tiene un camino regularcillo y me han dicho que han arreglado el puente que estaba en mal estado. Arreglar un puente aquí significa poner unos troncos de palmera cruzados y ya tenemos solución para bastante tiempo, pues la palmera no se pudre y las termitas no la atacan, mientras no venga un camión cargado que se lo cargue… El puente puede durar mucho tiempo.
Puente recién arreglado

El nuevo pueblo al que he ido, según reza el cartel se llama Ngelahun y está yendo a Cassama, en una desviación que hay tres kilómetros antes y el camino hasta el pueblo es de alrededor de dos kilómetros, con un puente que acaban de rehacer y un arroyo que atravesar, que ahora en periodo seco no ofrece ningún problema, lo mismo que un par de cuestas bastante pronunciadas que no me las imagino durante las lluvias…
Me acompañaba uno de ese pueblo que suele venir a rezar a Cassama con su familia y que hoy había venido solo, pues su esposa se había quedado en casa porque el hijo pequeño tenía fiebre.
El camino es dificultoso, especialmente si es la primera vez que lo recorres y no conoces lo que te puedes encontrar, pero lo hice sin mayor problema y al llegar al puente me paré para tomar algunas fotos, una foto habla mejor que mil palabras, para tener algo gráfico que se recuerda mucho mejor que haber visto la cosa al natural.
Para llegar al pueblo hay que pasar por una gran bajada hasta el arroyo y luego tiene otra buena pendiente al final de la cual se encuentra un pueblecito pequeño, con casas muy juntas y gente que no esperaba una visita así, pues era el primer vehículo del año, pero el último del año pasado bien me parece que hacía meses que había llegado.
En cuanto llegué, saludé a las personas que iban apareciendo y lo que me llamó la atención es que me conocían bastantes de ellos. Imagino que me habrán encontrado en el camino y, si van en la misma dirección, les suelo invitar a subir y ahorrarles la caminata.
Entrada al pueblo

Se organizaron y en un sitio que llaman iglesia, un espacio abierto, pero techado y cimentado y en el que hay algunos vestigios de que han enterrado antes, nos reunimos alrededor de  una docena entre niños y adultos. Como era el primero de año, les invité a rezar y luego les daría la bendición, algo que aprecian bastante.
El padrenuestro lo siguieron casi todos, el avemaría algunos menos y, cuando les di la bendición, algunos hicieron un garabato, pero al final todos contentos salieron en mi compañía y nos dirigimos hacia donde estaba el vehículo, pues para mí ya era hora de estar en el pueblo siguiente.
Se ofrecieron a acompañarme hasta el cruce, algo que suelen hacer los mende con los que los visitan, pero les dije que el vehículo sabía el camino por el que había venido y que yo no necesitaba que volvieran a hacer el camino solo por acompañarme.
Se quedaron tranquilos y yo emprendí mi camino de vuelta. Ahora me fijaba un poco más en los diferentes tramos del camino, lo mismo la bajada que la subida cerca del pueblo son sitios difíciles para la época de lluvias, pero ahora se pasa sin mucha dificultad.
Tengo un nuevo sitio que puedo visitar y unos cuantos cristianos que me han dicho que me esperan… Creo que es la realidad que va a ir surgiendo poco a poco, pues cuando te ven regularmente y saben que estás con ellos, se  entregan y son asiduos para rezar.
La Capilla

En Gbalhun hay un buen número de gente y, a pesar de que han rezado por la mañana, vuelven de nuevo por la tarde y por eso intento ser corto y darles la bendición, cosa que aprecian y  les invito a ser los portavoces de Dios en sus casas llevando la bendición a todos y especialmente si hay enfermos o mayores.
Al acabar la oración identifico a Mohamed, el musulmán hermano pequeño de un cura diocesano que la semana pasada decidió venir a rezar con nosotros. Le saludo, le invito a entrar en el vehículo y me dispongo a llevarle a su pueblo, y una nube de críos se monta, pues también ellos han venido del mismo pueblo. Hoy simplemente les he dejado en la entrada del pueblo, pues la oración ya la hemos hecho en la iglesia.
Esto me ha permitido estar en un pueblo más y creo que hoy es el séptimo que visito. No está mal para el comienzo del año, y las perspectivas parecen favorables. Esperemos que al final las cosas evolucionen y podamos llegar a tener comunidades cristianas en tantos pueblos donde la tradición o las sectas son los que están presentes.
Que Jesús y María cuyas fiestas celebramos hoy, ayuden a que este deseo de estar con la gente en los pueblos llegue a ser una realidad duradera y un testimonio para los otros.

Antonio.