Me levanto con buen ánimo. Voy a abrir la iglesia y ya encuentro a gente
que está dispuesta a rezar el rosario antes de la misa. No hay luz, pero pronto
el generador está en marcha. La gente sigue viniendo numerosa y la sensación es
agradable, aunque la procesión va por dentro, pues sigo sudando y cambiando
camisetas. Por la mañana han sido seis.
Recibo a un señor de la India que me había hablado hace tiempo de plantar
árboles. Hoy he tenido un encuentro con él durante tres cuartos de hora. Hemos
hablado de la posibilidad de plantar árboles en el terreno que tenemos en Towama
y también en las escuelas que tenemos en nuestra zona. Creo que es algo
interesante y que empezaremos poco a poco, pues no quiero hacer las cosas sin
control y como me parece algo muy positivo no quiero dar algún paso en falso.
Veremos de presentar las cosas primero en la comunidad, luego a los interesados
y a ver a donde llegamos. Plantar árboles frutales es la mejor inversión que
cualquier propietario de tierra puede hacer, pues pide menos trabajo que otras
actividades agrícolas y te da beneficios durante muchos años, es la experiencia
que intento comunicar a los campesinos, pero que hace falta que la vean hecha
realidad para que se decidan a ello. Ya lo he hecho anteriormente y sé que es
efectivo, pero que lleva tiempo y hay que tener paciencia, pero podremos salir
adelante con ello.
Sigo sudando, pero cuando hay algo que te puede ayudar a mejorar la vida
de la gente, te olvidas de lo que te pasa y tiras adelante con lo que te llegue.
También he ido con Samuel a visitar al cura al que hemos sustituido en la
parroquia y hemos charlado un rato juntos. Estaba contento de nuestra visita y
hemos podido concretar también algunos asuntos.
También nos hemos encontrado en el camino con la monja del centro de
pastoral que había ido de vacaciones. Estamos contentos de verla y tendremos que
ver qué hacemos con la cuestión del agua, pues es ella la que nos puede ayudar
en este momento, ya que ellos tienen un pozo y nosotros tendremos que pensar en
hacernos uno y mientras eso llega, quizás nos puedan ayudar a que tengamos agua
corriente.
Samuel tiene reunión con los del movimiento misionero que van a ir a
encontrar el Rector Mayor en Lungi y yo salgo un rato a comprar y al ciber. Hoy
la conexión es mala y no hay forma, así que me voy a otro y las cosas son malas
también, pero por lo menos logro enviar y recibir correo.
No hay luz y cenamos con la linterna. Por la noche viene y aprovecho para
escribir de forma que mañana, cuando tenga tiempo, pueda enviar
correos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario