Me levanto temprano y salgo como cada domingo a los pueblos. En el
primero les cuesta estar a la hora, pues hoy he ido a amanecer al pueblo… Y soy
yo el que tiene reloj… Pero al fianl son muchos los que están
presentes.
En el segundo pueblo seguimos con los problemas de número que no son
muchos, pero contando lo que han llegado tarde, por lo menos han pasado de la
cincuentena.
En el pueblo siguiente también hoy son menos numerosos qe la semana
pasada, pero hay quienes han ido a otros sitios por asistir a celebraciones de
difuntos de la familia, por lo menos eso es lo que me dicen. Yo sigo insistiendo
en lo que les dije la semana pasada y alguno da testimonio de que rezar juntos
marido y mujer, hace cambiar las cosas.
Por la tarde Samuel se va y yo acompaño a Joseph a una misa que celebra
en una casa, antes del funeral que tendrá lugar mañana. Son las costumbres de
aquí y trato de enterarme de lo que suelen hacer y saber el sentido de lo que
hacen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario