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miércoles, 25 de mayo de 2016

25 de Mayo de 2016

Miércoles

Voy temprano a rezar a Towama y también va a Madonna a decir misa Joseph, pero un rato más tarde. En casa dicen la misa los visitantes.
Después del desayuno nos juntamos un rato con el provincial y el ecónomo que nos hablan de diversas maneras y nos invitan a seguir en el trabajo con decisión. Cada uno de nosotros presentamos lo que nos parece importante de nuestra presencia y al final el provincial hace el resumen de lo que hemos dicho y nos emplaza para nuevo encuentro hacia el mes de julio.
Luego vamos a visitar al obispo que ha dejado una reunión que tenía con los curas en Mattru John para venir a encontrarse con nosotros. Sus comentarios son de aprecio por el trabajo que hacemos y nos ofrece más para hacer. El provincial le dice que se estudiará lo que nos propone en el consejo y trataremos de dar respuesta en cuanto podamos.
En casa, comemos antes de la hora, pero es que los que van a viajar quieren hacerlo cuanto antes y así ganar tiempo para poder ir a ver el terreno de la nueva presencia de la capital. Joseph se ha ido con ellos, pues tienen que volver el vehículo y también tiene algunos negocios que hacer en la capital.
Me quedo con los clérigos que tienen su horario y yo trato de seguir el mío. La tarde la empleo en visitar a alguien en el hospital, volver a ver los que tratan con los árboles para preparar futuras visitas, ir a rezar el rosario primero a Towama y luego a Mattru. En el primer sitio estamos una docena y en el segundo más de cincuenta, en especial niños, que se van muy contentos con la estampa que han recibido.

En casa estamos sin luz, pero se ha encendido el generador y nos permite estar conectados, pero no hay forma de comunicarse por skype.

martes, 24 de mayo de 2016

24 de Mayo de 2016 día de María Auxiliadora

Tenemos de todo, como en botica… Yo salgo muy pronto a celebrar la misa en Nagoyon donde hay una cuarentena larga de fieles y luego en Tikonko donde estamos a la mitad del anterior. La experiencia es buena y agradable ver cómo la gente va aprendiendo la devoción a María Auxiliadora. Cuando les doy la imagen del calendario que he recibido de Pamplona, están encantados.












En casa las cosas van por otros derroteros, pues como hay misa por la tarde, se trata de preparar la ceremonia y la comida que le seguirá, un bocadillo y una bebida es la solución socorrida y que agrada a todos. También Samuel vendrá para el mediodía con los que nos vienen a visitar, el provincial y el ecónomo, que estarán con nosotros para realzar el primer veinticuatro que queremos presentar la devoción a María Auxiliadora en la parroquia. Yo, no sé si es milagro o casualidad, tengo que decir que hoy, veinticuatro, he logrado, después de dos semanas de buscar con bastante ahínco, que me den unos trescientos arbolitos que he llevado a la escuela para regocijo de maestros y alumnos. Ayer cuando fui a cargarlos me pedían por el trabajo una cantidad fuera de lo razonable y esta mañana me traje a tres alumnos de la escuela. Para ellos ha sido un premio el venir. Juntos hemos cargado los árboles y después de desayunar nuestro paquetito de galletas en ruta, hemos llegado a la escuela donde hemos sido recibidos con aplausos y gritos de alegría. Cargar los árboles nos costó un buen rato y la paciencia de ir colocando unos al lado de los otros en la caja del vehículo. Descargar ha sido una labor mucho más liviana, pues estábamos muchos más para el trabajo que todos admirábamos llenos de alegría, pues nunca habían visto tantos arbolitos juntos y a la espera de ser plantados. Tuve un rato de charla con los maestros y los alumnos de los cursos mayores. Todos siguiendo con interés a la hora de explicar características de los árboles, cómo plantar, distancias a dejar entre ellos y otros muchos detalles que ya conozco por haber estado en la labor años anteriores y en varios sitios. Fue un rato muy interesante y con muchas preguntas, signo de que la gente es consciente de que estamos ante algo que puede cambiar mucho el rumbo de la vida de la gente en la escuela y en el pueblo.






El tiempo se me echaba encima y tenía que estar en casa para la hora de comer, por ello nos despedimos y emprendí la vuelta, siempre con viajeros en el camino, cosa que creo es importante que sepan que cuando están en camino, si puedo, tienen sitio en el vehículo y eso ya es el comentario de muchos, aunque a veces tengas tus problemas, pues te puedes encontrar al borracho o al que no sabes por donde va a salir, pero siempre hay algo positivo en el servicio que les prestas. Basta que un día tengas el tiempo justo, para que te encuentres con alguna pepita. Hoy al llegar a la entrada de la ciudad, una señora en su traje impecable de guardia, estaba parando a los que nos acercábamos… Y pronto empezaron a pasar a toda velocidad unos cuantos vehículos. Alguna persona importante estaría de paso, pues había más de una treintena de coches, entre ellos algunos transportando militares; el caso es que me tuvieron esperando un cuarto de hora, el tiempo que me faltó para llegar a punto a la hora de comer. Ya me estaban esperando. Los que venían desde Lungi habían llegado unos minutos antes y estaban en conversación antes de empezar la comida, que pasó rápida y dando noticias de unos y de otros. Terminada la comida fuimos a ver el terreno que tenemos en Towama, pues ni el provincial ni el ecónomo lo conocían y tratamos de exponer lo que tenemos como proyectos para cada una de las zonas. A continuación fuimos a Tikonko donde también tenemos un terreno que pertenece a la diócesis, pero en el que pensamos establecer una escuela primaria y para comenzar, el jardín de infancia que no hay ninguno en los alrededores. A la vuelta nos tomamos un ratito para descansar, una ducha y listos para la misa de la tarde, que estuvo precedida del rosario. Aquí tuvimos la suerte de tener al provincial para presidir y al ecónomo, especialista en mariología que nos hizo de forma muy clara y sencilla una exposición sobre la devoción a María Auxiliadora en la historia de la Iglesia y en Don Bosco en particular. Al finalizar la misa una cosa inesperada fue la aparición de las imágenes de María Auxiliadora del tamaño calendario que me dieron en Pamplona. El provincial las bendijo y les repartimos una a cada uno de los presentes. En la homilía nos habían invitado a rezar cada día un avemaría y la imagen nos lo recordará, pues todo el mundo piensa ponerla en su casa en lugar visible para que se lo recuerde. Aquí lo de tener tu habitación personal es un lujo todavía al alcance de muy pocos. Hubo, como en toda reunión africana, los discursos y agradecimientos y la cosa se prolongó hasta las ocho. A la salida un bocadillo y una bebida eran los signos de nuestra acogida y la gente se marchó contenta a sus casas. Los salesiano nos encontramos de nuevo para cenar y después de una breve sobremesa, cada uno partió a su sitio. Los que han llegado se alojan en un hotel, pues en casa no tenemos condiciones para acogerles. Un momento de oración en la capilla para dar gracias, un poco de leer las noticias y tratar luego de escribir el resumen del día, ha sido el trabajo de la jornada. Me parece que ha sido bastante completa y llena de actividades de diverso tipo, pero siempre con la seguridad de la presencia de la Madre que nos acompaña y nos bendice. Gracias de nuevo.

lunes, 23 de mayo de 2016

23 de Mayo de 2016

Lunes

Amanece una nueva semana y estamos en la víspera de la fiesta de la Madre. Desde por la mañana estamos pensando en  cómo lo vamos a celebrar, en casa y en los pueblos. En la reunión comunitaria acordamos que el provincial, que acaba de llegar al país, pueda estar presente con nosotros y animar la misa. Para ello uno de nosotros irá a buscarle y mañana estará entre nosotros.
Joseph ha ido a visitar al obispo para comunicarle que el provincial llega y a la vez nos trae unas cuantas propuestas que también el provincial deberá decidir, pues el obispo nos sigue ofreciendo más actividades en la diócesis.
El profe me ha dado un rato de clase y me encanta ver cómo domina su lengua y lo bien que la explica. La entonación y el sentido de las frases es algo que me ayuda mucho a la hora de hacerme comprender cuando leo en los pueblos y es lo que el maestro me enseña con gran acierto y por lo que se lo agradezco y le sigo con atención.
Después de comer me voy a buscar los árboles, pero sigo teniendo que esperar y hoy he llegado hasta el sitio donde el vivero está implantado… Imposible llegar con el coche al lado de los árboles… Tengo que traer gente, pues los que están por allí esperan pedirme una gran cantidad de dinero que no estoy dispuesto a darles, pues pienso que los alumnos de la escuela se van a sentir premiados de que les traiga a la ciudad y encantados de cargar los árboles en mi vehículo.
Tengo un ratito de tiempo y visito a la señora que está en el hospital. Hoy está más animada y me dice que su marido me quiere acompañar mañana al pueblo. Después vuelvo a casa, preparo cosas para mañana, en particular las imágenes que me han dado en Pamplona de los calendarios, que pensamos dar mañana a los que vengan a misa y también otras para los pueblos y luego voy a rezar el rosario en Towama, donde no hay mucha gente. Hoy es en una casa y allí me lleva el catequista.
Cuando acabamos aquí salgo hacia Tikonko y primero saludo al jefe y a su esposa, que hoy están en casa. Les digo que mañana tendremos la misa de  la fiesta de la iglesia y que también estoy en la campaña de los árboles. Sigo a la búsqueda del sitio donde vamos a rezar el rosario y me doy una vuelta por bastantes sitios del pueblo. Observo que la gente me conoce y me saludan con cariño, especialmente los niños.
Abu, el catequista, se hace esperar antes de llegar y comenzar el rosario en una casa, lo que me permite también visitar las casas de los alrededores y encontrarme con unos y con otros, conocidos  y quienes no conozco, pero a los que quiero encontrar, maridos de señoras que vienen a la iglesia y a los que invito a rezar en familia. Uno me ha prometido que mañana va a estar en la misa… Hace siglos que no le veía por la iglesia, pero creo que le ha sorprendido el que me presente en su casa y le pida que rece con su mujer. Él me ha dicho que va a venir a rezar y me acompaña al rezo del rosario en una casa cercana.

En casa hay luz y conexión. Recibo coreos y leo noticas, pero la conexión en skype no hay manera, así que paciencia y a ver cuando tenemos más suerte.

domingo, 22 de mayo de 2016

22 de Mayo de 2016

Domingo

Antes de las cinco y media ya estoy en la calle y camino de Nagoyon. En Balei la gente está dispuesta y se llena el vehículo. La misa empieza antes de las siete, pero es que quince minutos antes ya están casi todos presentes en el lugar, y digo el lugar porque celebramos fuera de la iglesia, que es muy pequeña y estaríamos muy apretados.
En la fiesta de la Trinidad les hablo de Dios que vive como una familia y les animo a seguir en la experiencia de las parejas, que son el reflejo de la familia de Dios, algo que reconocen y ven bien clara la diferencia entre el concepto de familia en la tradición africana y lo que nos da la idea cristiana.
Tikonko es el sitio siguiente y hay algunos esperando. Rezan el rosario antes de que comience la misa y en la misa no somos muy largos porque el coro no está bien entrenado y hay cantos que no saben cantar.  Al final hablamos del catecismo, del pozo que se va a hacer pronto, de plantar árboles en el terreno y de la reunión que tendremos por la tarde.
En Towama hoy las cosas no están muy preparadas y además hay alguien que ha muerto, lo que hace que haya quienes no están presentes. Al final de la misa tenemos un rato de reunión con responsables de la construcción y otros grupos más que preparan sus fiestas. La cosa se alarga y la vuelta a casa es más tarde de la una.
Cuando llego como, echo un rato la siesta y de nuevo me pongo en ruta, pues tengo reunión con los líderes de las comunidades de los pueblos y quiero estar puntual.
El agua se hace presente en el camino, pero de forma intermitente. Hay sitios en los que llueve torrencialmente y otros en los que no llega. Durante la reunión estamos un par de veces atascados por el ruido de la lluvia en las chapas del techo que no nos deja oír nada de lo que intentamos hablar.
Me parece interesante el esfuerzo que hacen los líderes de los diferentes pueblos por estar presentes el intercambio de pareceres que tenemos. Les he propuesto una peregrinación con motivo del año de la misericordia, pero veo que no están muy acostumbrados a este tipo de eventos y dejamos la respuesta para cada comunidad que tomará la decisión oportuna y buscará la fecha conveniente.
La lluvia sigue, dejo Tikonko, vuelvo a Towama donde rezamos el rosario en familia, somos menos de una docena y luego, como el rosario aquí es a las seis, voy con Peter, que ha venido de Mattru y es su primera vez, le llevo a su pueblo y también allí rezo con ellos el rosario. Aquí hoy son muchos más, especialmente críos y pasan de los noventa.
En casa cenamos con luz y trato de venir a escribir la crónica, pues no quiero que se me acumulen días. Además tenemos luz y hay conexión, cosa que no sucede todos los días y hay que aprovechar.

Me siento cansado, pues salí pronto por la mañana y vuelvo tarde a la noche, pero creo que el día ha merecido la pena. El estar en contacto con la gente y el rezar con ellos me parece que es una oportunidad increíble de comunicarme y compartir la fe que juntos tratamos de vivir. Además, en las reuniones cada vez veo cómo aumenta su participación y las intervenciones que tienen me ayudan a tomar decisiones y compruebo que ellos se sienten también en su ambiente. Hoy hemos hablado, además de las cosas de la iglesia, de las escuelas, tema que tengo que tener muy presente, pues educar es un reto importante y la situación de la educación en el país no es de lo más brillante.

sábado, 21 de mayo de 2016

21 de Mayo de 2016

Sábado

La mañana se presenta tranquila. Hago las labres de casa y cuando me traen agua la colada que ya tenía acumulada ropa. Después hay reunión del consejo de la parroquia, d diez a doce, que llega hasta la una y le sigue la comida para los presentes, algo muy sencillo, una arroz con pescado que todos tomamos en armonía.
Echo un rato la siesta y salgo hacia los pueblos, pasando por el hospital donde visito a una señora que está enferma y llevo a su marido al pueblo. Pero antes de llegar a destino paso por Tikonko donde voy buscando las parejas que han prometido venir. Rengo que esperar un rato, pero al final llegan y eso me da tiempo para visitar otras familias cercanas, entre ellas una señora mayor a quien prometo que mañana le traeré la comida que me pide.
En la reunión las cosas pasan normalmente, hay bastante buena comunicación y la experiencia que una pareja comunica es la alegría de entenderse entre ellos, algo que hasta hace muy poco era una batalla cada día. Y en esta situación les animo a dar gracias a Dios por lo que están viviendo y les digo que lo tienen que comunicar a los otros, que para eso nos da los regalos Dios. Lo oyen, asienten, pero ir a rezar con los otros, les cuesta y se retraen.
En Tikonko tenemos un rato de catecismo. Van viniendo la mayoría de los que están en la lista y luego vamos a rezar el rosario al dispensario donde hay una familia que nos recibe. Hay una treintena de personas y nos acomodamos en unas escaleras en la entrada.
Vuelvo a casa con el que había llevado al pueblo y le dejo en el hospital junto a su mujer. Estoy cansado y no tenemos luz, por lo que aprovecho para dormir lo que pueda, que mañana espera día 

viernes, 20 de mayo de 2016

20 de Mayo de 2016

Viernes

Nos levantamos sin luz y los mismo nos pasa en la oración y en la misa donde ya tenemos el generados que nos da para ver.
Después de la misa tengo un rato de clase de lengua local con el profe que me ayuda en la lectura y entonación de lo que voy a leer en los pueblos y que poco a poco voy comprendiendo y tratando de mejorar en lectura y pronunciación.
Sigo con la cuestión de los árboles y sigo buscando la posibilidad de tener por lo menos algunos para llevar a la escuela y que los alumnos los vean, pero sigo teniendo que esperar. Por ahora me han dicho que el lunes estarán disponibles. Y una vez que he salido voy a la parroquia a buscar los papeles de los bautizados y sigo encontrando la puerta cerrada y también visito el hospital donde me encuentro con una de las parejas de Nagoyon. Hay una señora que tiene problemas con un pecho y la han hospitalizado por segunda vez. Están encantados de verme y pasamos unos momentos agradables juntos, aunque la conversación es muy reducida, pues ella no habla más que la lengua local.
En casa trabajo un rato en hacer cuentas y organizar lo que voy a hacer en los pueblos y después de comer, durante la siesta, tenemos una pequeña tormenta que refresca el ambiente, pero que no moja mucho el suelo.
En los pueblos me acompaña Samuel. Hoy no viene la señora Cecilia. En Cassama seguimos con los mismos problemas de las parejas. No se han tomado aún en serio las cosas y hay situaciones que no deberían darse, incluso peleas entre parejas, lo que me sirve para hacerles ver que todos estamos en el mismo barco y que si unos se van a pique, todos fracasamos. Pero veo también su sinceridad cuando tratan de manifestarme su complejo de que son malos, algo que no les puedo admitir y les hago ver que Dios nos quiere a todos de la misma forma y no hace ninguna distinción entre personas… Pero siguen pensando en lo suyo… Les animo a rezar y a hacerlo con fe, que es el problema que me parece que tenemos en el grupo. Me prometen hacerlo  durante la semana.
Hoy están decididos a ir a rezar el rosario en el otro pueblo del que suele venir una pareja y les llevo en el vehículo. El camino es tortuoso, pero se puede llegar. Hay una cierta sorpresa de vernos llegar. Nos saludamos. Muchos me conocen y nos hemos visto en el camino. El rosario se reza en una casa y unos cuantos se acercan. El final reparto más de treinta estampas que reciben con devoción.
Vuelvo a su pueblo a los que vinieron a rezar y trato de llegar lo antes posible al pueblo siguiente, donde aún no han comenzado a rezar y es porque no encontraban la llave de la iglesia para traer la estatua de la Virgen, así que llegamos en el momento en que comienzan y al final reparto más de cincuenta estampas.

La vuelta a casa es apresurada, pues una nube amenaza descargar agua, pero llegamos sin problema y el generador nos da luz. Después, tarde también aparece la luz de la ciudad.

jueves, 19 de mayo de 2016

19 de Mayo de 2016

Jueves

Voy a rezar con la gente de Mattru y cuando llego ya están presentes. Suelen ser madrugadores. Hoy rezan los misterios luminosos, la primera vez que les veo que lo hacen. Y es que les he traído de nuevo los folletos de los misterios del rosario y los han leído y así los van traduciendo en su lengua.
En casa después del desayuno sustituyo un rato a Joseph en la iglesia, pues es jueves y hay exposición del Santísimo, hasta que vienen adoradores. Luego estoy un buen rato de la mañana y también por la tarde en la adoración, pues todavía no están organizados para hacer turnos, algo que irá viniendo.
Para finalizar hay rosario, dan la bendición del Santísimo y acabamos con la misa. Hoy había algunos más que las semanas anteriores, pero no muchos. Esperemos que poco a poco las cosas vayan cambiando y el número aumente.
Terminada la misa vuelvo de nuevo a Mattru, donde no tienen ninguna prisa en comenzar y acabamos bastante tarde, pero la presencia es buena, pasan de los cincuenta.

En casa hay luz, pero a estas alturas ya se ha ido media docena de veces, aunque por suerte siempre que se ha ido ha vuelto.

miércoles, 18 de mayo de 2016

18 de Mayo de 2016

Miércoles

Voy a rezar a Towama. Están a la hora los pocos que suelen estar y a la vuelta preparo las cosas para estar disponible para el encuentro con el técnico de los pozos , que viene más de las nueve y cuando vamos a la cáritas el que tenía que llevarnos a los lugares no está disponible, lo que me hace ver que llevaré al técnico a los sitios que  conozco y después veremos lo que se decide. Empezamos por la catedral, pues me pide comprar pilas y están en esa dirección.
El cura de la catedral está presente y nos muestra la antigua bomba y el sitio donde la habían tenido. El técnico dice que estudiará la cosa a ver si se puede hacer algo con lo que tienen sin necesidad de buscar un emplazamiento nuevo.
A continuación vamos a una escuela de la parroquia que tiene casi quinientos alumnos y hace tres años, por lo que dice la maestra, que no funciona una bomba que tenían los vecinos… Vemos la necesidad clara de agua y esperamos que les podamos dar lo que necesitan.
Seguimos con la escuela que hay en Gondama. Cuando estuvimos allí para ver la situación, nos dijeron que les faltaba el agua y siguen con el mismo problema, por eso nos reciben con alegría y nos prometen hacer las cosas rápidamente para estar dispuestos para cuando venga el técnico para comenzar el trabajo. Nos ha llevado su tiempo, pues hemos visitado a las autoridades y a los alumnos, que ahora mismo están distribuidos en tres sitios diferentes a la espera de que se acabe de construir el nuevo edificio que está a la altura de los cinchos de arriba.
En el sitio que nos queda ya había estado el técnico, es Tikonko, donde vamos a hacer el jardín de infancia. Aquí parece que las cosas no son complicdas, lo mismo la profundidad que la dureza del terreno, parece que son fáciles a la hora de la ejecución.
Volvemos a casa cerca de la una y no hay nadie en la cáritas y el técnico dice que debe partir, con lo que dejamos los pozos que había que marcar para la próxima vez. Por lo menos lo que va de mi parte, he tratado de hacerlo y estoy cansado de la mañana, pero contento de que las cosas van tomando cuerpo y los pozos pueden estar hechos en poco tiempo.
Por la tarde tengo tiempo para organizarme y preparar cuentas. Después vamos a rezar el rosario a la casa de la familia de un salesiano y después aún voy a Mattru para rezar con ellos. Aquí no tienen prisa en comenzar, pero la presencia es buena, hay una cuarentena de personas, muchos de ellos niños.

En casa sin luz y con las linternas, pero hay conexión y me entero de las noticias.

martes, 17 de mayo de 2016

17 de Mayo de 2016

Martes

Voy a rezar a Nagoyon y traigo la gente de Balei que están preparados. En total hay una cuarentena larga y me siento muy a gusto en la oración en la pequeña capilla de barro devorada por las termitas y el tiempo, que está pidiendo otra nueva.
Después de la misa vamos a rezar a la casa de la señora que vino del hospital y que sigue con problemas y también me preparo para ir a Balei para ver el comienzo de la escuela. Hoy el maestro principal ha ido a Tikonko porque le ha llamado el jefe tradicional. Están preparando un encuentro que no me ha quedado muy claro cómo lo organizan y en el que participan los directores de las escuelas. Tendremos información a medida que vaya saliendo.
En la escuela los alumnos remolonean un tanto para venir y hay una centena cuando el efectivo ronda los ciento cuarenta… Explicaciones siempre se pueden encontrar, pero la realidad es que los alumnos siguen sin acudir asiduamente…
Una cosa que se me ha ocurrido es suscitar el interés de los alumnos, sabiendo que están interesados por los árboles que vamos a traer, decirles que tendrán árboles los que tengan un buen número de presencias y manifiesten interés y aplicación en el trabajo. Los maestros estaban un poco sorprendidos de ver mi reacción, pero son conscientes que es la forma de sacar partido de los alumnos, cosa que pienso que siempre tiene que estar dispuesto a hacer un maestro.
En el camino de vuelta me paro en Tikonko para visitar la sede de una ong, que ya van varias veces que no están y me hace ver lo poco formales que son con los horarios y que tengo que tener paciencia y concienciarme que no tener prisa es importante para poder hacer algo.
Me llama el empresario de los pozos y me dice que si puedo hoy enseñar los sitios para excavar los pozos. Le respondo afirmativamente y me promete que enviará a un técnico para concretar los sitios de los pozos.
También me paso por el centro de reforestación y me dan todas las facilidades para retirar los arbolitos para plantar, pero hoy no puedo prometer nada porque espero que el técnico de los pozos me ocupe el tiempo antes de ir a seguir el catecismo a Nagoyon y el rosario después. Espero durante la semana tener tiempo para comenzar llevando los primeros ejemplares y así crear ambiente en la escuela entre profesores y alumnos.
Espero largo rato al técnico y me entiendo con los de la cáritas que nos llevarán a ver los sitios de los pozos. Al final acabo llamando al jefe y después de un largo rato me dice que el técnico ha tenido problemas en el desplazamiento y vendrá más tarde, lo que me hace ir a los pueblos de vacío y esperar a organizar las cosas mañana.

El catecismo comienza con cierto retraso y no hay tantos como en otros momentos anteriores, pero los maestros están en su puesto y la sesión se tiene para adultos y niños. Después rezamos el rosario yen la vuelta a casa el vehículo está lleno de gente que se apunta a viajar, desde los que viene al hospital a traer cosas para la señora que está enferma, hasta un viejo del pueblo que tiene una casa en Bo y que de vez en cuando visita. También he encontrado a gente por el camino, algunos cargados, que cuando les he ofrecido el vehículo lo han aceptado con cierta sorpresa y mucho agrado… Y es que pienso que el apostolado del transporte por aquí también prepara caminos de encuentro.

lunes, 16 de mayo de 2016

16 de Mayo de 2016

Lunes

Lunes normal, pero con luz, lo que nos permite disfrutar de lo que es ordinario para otros y dar las gracias a Dios por el milagro de la luz en el momento de levantarnos y de la oración y la misa.  Inmediatamente después el profe de lengua me ayuda a leer el evangelio del domingo que prepararé durante la semana y luego desayunamos y tenemos la reunión de comunidad de cada semana.
Sabemos con certeza que el provincial y el ecónomo se harán presentes en el país en una semana y esperamos nos confirmen las fechas de su presencia entre nosotros. También hay iniciativas con respecto al año de la misericordia y seguimos a vueltas con los proyectos y las reformas en la casa.
Más tarde voy a la cáritas donde concretamos los pozos que se piensan perforar este año con el empresario de la capital y luego le llamo para confirmarle que estamos disponibles y a la espera de cuando puedan venir para comenzar el trabajo.

La tarde se  pasa entre lecturas y preparativos de la semana antes de que vayamos a rezar el rosario con la familia de un salesiano local, hoy toca en la de la señora Cecilia, la madre de Daniel, que está encantada y nos ha preparado la cena que nos traemos a casa.