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lunes, 31 de julio de 2017

31 de Julio de 2017

Lunes

Último día de mes y Joseph ha ido a Lungi a buscar a alguien que viene en el avión. Voy a decir la misa a Madonna y vuelvo para la clase de lengua, pero el profe no está muy en forma y lo dejamos para otro día.
Tenemos en casa los que van a ser animadores del campamento que empezamos la semana que viene y hay que entrenarlos. Comenzamos con una misa, si bien antes he intentado ver la situación en la que se encuentran. Puede pasar, la mayoría están bautizados y comulgan.
Me paso la mañana con ellos hablando de geografía, historia y tratando de situar a Don Bosco y sus sistema preventivo en el contexto de su tiempo. Lo intento hacer ameno y atrayente, aunque algunos siguen su móvil más que lo que les digo… Se sorprenden cuando les pregunto cómo van a reaccionar la semana que viene cuando ellos estén en mi sitio y los críos en el suyo…
Por la tarde tienen entrenamiento y juegos de los que van a preparar para los críos de la semana que viene. Yo voy también a Nagoyon. Llevo comida para los que van a trabajar en el acondicionamiento de la iglesia y alrededores y algunas cosas para los albañiles que mañana se van a su destino en espera de volver después de la lluvia.
Tenemos un rato la luz, pero después se va y nos pasamos la noche en blanco, o mejor en negro.

Fin de mes y momento de hacer balances y de dar gracias a Dios por el trabajo que hemos hecho y pensamos en particular en la iglesia de Nagoyon, y pedirle fuerzas para el mes que sigue.

domingo, 30 de julio de 2017

30 de Julio de 2017

Domingo

Hoy toca levantarse temprano, pues hemos encontrado un cura que dice la misa en casa en la parroquia y así voy a los pueblos como otras veces. En Nagoyon la gente está, pero se ve que han perdido el hábito de venir por la mañana después de casi dos meses de hacerlo por la tarde. Pero están muy contentos con la iglesia nueva y el techo recién acabado.
Tikonko es la siguiente estación, donde buen número llegan tarde, pero por lo menos la presencia es aceptable. Tanto aquí como en el anterior, insisto en el tesoro que es para nosotros Jesús y cómo estamos invitados a seguirle como nuestra mejor opción.
En Towama la gente está presente en buen número ero sigue llegando con retraso una buena cantidad y les hago la misma advertencia. Después de misa tienen una reunión y me quedo para seguir lo que dicen y deciden, lo que me hace llegar a casa bastante tarde.
Me tomo el consabido plato de arroz, me echo una pequeña siesta, una buena ducha y de nuevo en marcha para la reunión con los líderes de las comunidades de los pueblos y los maestros. Por el camino voy recogiendo a los que vienen y cuentan con mi transporte y llegamos a destino con el vehículo lleno, pues también hay gente en el camino.
Le primera impresión que reciben los que no había visto la iglesia es muy positiva y todos se deshacen en elogios de lo que hemos construido. Durante la reunión les hablo de muchas y variadas cosas, de la construcción en particular y de las dificultades que hemos tenido que afrontar y cómo con tesón las hemos ido superando. El testimonio de algunos de ellos diciendo que han dejado el campo por estar en la construcción les llama la atención.
Otro tema muy claro es el recurrente que “quiero estar con ellos”, no sólo yo, sino los salesianos, pero la pregunta es si ellos están dispuestos a estar conmigo, algo que no siempre es realidad. Pero por mi parte les hago ver que estoy disponible para ellos cuando ellos estén presentes si me llaman.

Seguimos con varios pueblos concretos y con temas de presencias en la iglesia, construcciones y lo que esperamos de unos y de otros. La reunión se prolonga, pues hoy no tenemos otra cosa que hacer después y a la conclusión hay algo especial, pues siempre los que reciben han dado de comer a los que llegan, pero hoy no hay nada preparado porque no tienen comida los que han estado trabajando en la construcción. La reacción es positiva. Yo les he sugerido el que lo hagan así para hacerles ver que a pesar de la costumbre africana de recibir y dar de comer, también se puede recibir y ofrecer el trabajo que se ha hecho como un modelo. La reunión se acaba, empleamos un rato en conversaciones con unos y otros y volvemos a casa bien entrada la noche. A los que van al pueblo que la otra vez les llevé, les doy el dinero para que les lleve una moto, me sale más barato y me ahorro el esfuerzo del viaje, que hoy ha sido jornada intensa y bien aprovechada. Estoy satisfecho del trabajo y de la respuesta que unos y otros van dando y le agradezco a Dios por el tesoro de la gente que tengo entre manos, a la vez que le pido que me ayude a llevar a buen puerto el cometido que tengo en los pueblos.

sábado, 29 de julio de 2017

29 de Julio de 2017

Sábado
Seguimos con la misma tónica que ayer de luz y de lluvia, pero hoy, último sábado de mes, la gente está limpiando el barrio y no vienen a misa por la mañana, pero sí lo hacen los de Madonna, donde voy y me encuentro con un grupo no muy grande porque vienen los que están cerca y llegan a pie, pues las motos no circulan hasta las diez.
Vuelvo a casa, leo un rato, preparo cosas par la tarde, limpio la habitación y me preparo para ir a rezar a la cárcel. Hoy no ha habido problemas en la entrada y el rato que he estado don ellos rezando ha sido muy agradable, viendo que hay grupos de amigos que se comunican y que cuando hablo con ellos sonríen, cosa que no suele pasar en la cárcel de ordinario. Esto es algo que me anima en el trabajo y sobre todo estar con los que nadie quiere y hacerles sentirse felices durante un rato.
En casa me paso un rato con el cocinero y seguimos en la batalla por hacerle comprender cosas que le resulta difícil ver, pero que tenemos que hacerle comprender.
Después de comer y echar un rato de siesta, me encamino a los pueblos, hoy seguido por viajeros desde casa y comprando algo que falta para acabar el tejado.
Cuando llego ya hay algunos esperando y otros más se van sumando y como hay gente de las parejas además de los maestros, intentamos hacer la reunión conjunta. No sé si ha sido una buena idea, pero por lo menos han intervenido unos y otros y hoy, cosa admirable para estas fechas, ha habido casi treinta adultos presentes, aunque las comunicaciones no se han salido de lo ordinario de que se entienden y no discuten.
Después de la reunión he tenido un rato de encuentro con el operador (es el  nombre que dan aquí al que funciona con la motosierra) y con el que más o menos le sigue en el monte. La cosa ha sido fácil y nos hemos prometido continuar con el trabajo y con los compromisos adquiridos.
Después estuve un buen rato para intentar obtener fotos de un teléfono en el ordenador, pero no lo logré. Sí me hizo venir más tarde de lo que suelo llegar y me llamó la atención la paciencia que han tenido los que me esperaban para volver a sus casas, las parejas que habían venido de otro pueblo.
Sigue habiendo gente en el camino a los que invito a entrar en el vehículo y que están más que contentos. Les ha pillado la noche en camino y el que se les lleve un trozo del camino en coche es siempre una alegría para ellos.

En casa, cena, ver un rato los correos y a dormir que mañana espera día largo.

viernes, 28 de julio de 2017

28 de Julio de 2017

Viernes

Seguimos sin luz y la oración de la mañana con la linterna y le misa con el generador, yo en Madonna, donde hay un buen número de gente a pesar del tiempo lluvioso.
Después del desayuno tenemos una reunión de preparación del campamento que vamos a tener con los muchachos en el mes de agosto Hace falta aclarar cosas, fijar puntos, ajustar horarios y actividades y todo se va realizando de la mejor forma que se puede.
Salgo a la ciudad, visito al mecánico. Seguimos con los problemas de las piezas del camión. Vuelvo a casa y me vienen a pedir comida… A veces te ponen en tesituras que no sabes qué hacer… Vuelvo a salir para varios asuntos y se pone a llover con disposición que me vuelve a casa para la comida.
Mientras echo la siesta me llaman para ir a comprar unas chapas que nos quedan y las llevo al pueblo donde construimos la iglesia… Con ello acabamos de poner el tejado. Es una cosa que a todos nos alegra el ver que hemos llegado tan lejos. Ahora pararemos un tiempo y eso permitirá a los campesinos dedicarse a sus campos y a los demás acumular materiales en vista de la labor que queda por hacer para finalizar. Aprovecho también para estar un rato con el coro que está ensayando algunos cantos y lo hacemos juntos.

La vuelta a casa siempre acompañado y por gente que hace el camino a pie y con la lluvia… cuando alguien se para y les lleva, están más que contentos, aunque vayan atrás a plena lluvia.

jueves, 27 de julio de 2017

27 de Julio de 2017

Jueves

Amanecemos sin luz. Voy a rezar a Mattru, donde hoy el grupo es bien reducido, no llegan a una docena, pero por lo menos saben que estoy con ellos y así seguiremos durante tiempo.
En casa me voy pronto a la capilla para la adoración. Hoy no hay mucho movimiento. Al final de la mañana me doy una vuelta por el colegio, la uni de los maestros sin título, y hablo un rato con el director que me ofrece dar clase de francés y español. Les digo que no estoy disponible, pues me va a llevar un tiempo del que no dispongo y sugiero que se contacte a los consulados respectivos para ver qué posibilidades nos ofrecen, pues tanto la Alianza Francesa como el Instituto Cervantes están bien situados para ofrecer su colaboración.
Después de comer y echar la siesta, vuelvo a la adoración. Sigo sin estar en forma y creo que duermo mucho tiempo… Quizá la cosa de que llueve y no vemos le sol me haga estar un poco en letargo… O eche de menos el sol de todos los días de Cinkassé o Kandi…
A la hora me voy a la otra parroquia donde también hay adoración y luego la misa. Son un grupito pequeño, pero por lo menos están y celebramos la misa de manera familiar.


miércoles, 26 de julio de 2017

26 de Julio de 2017

Miércoles

Rezo con la gente en Towama. Ha habido buena entrada. He intentado ver las estrellas, pero el cielo está muy nublado para estos menesteres.
En Madonna, donde llego justo, hay un buen número y juntos tratamos de dar gracias a Dios en la fiesta de los padres de la Virgen.
Está medio lloviendo. Aprovecho para hacer algunas cosas en casa, entre ellas la colada, que ahora tarda en secar varios días por la humedad del ambiente.
Voy a pagar la conexión a internet y esta vez me recibe un señor amable que, después de  un rato de intentar una cosa y otra, acaba dando conexión y puedo entrar sin problemas en los correos. Como tengo prisa, salgo esperando hacer las conexiones a la tarde.
Voy a ver al mecánico, que me propone ir a Kenema a buscar la pieza del camión que nos falta. Lo hacemos sin pensarlo mucho, lo mismo que visitar el centro técnico de enseñanza profesional. Es el único que hay en esta zona y en Bo no hay ninguna máquina como las que hay aquí aunque sean de lo más antiguas, (torno, fresa, plegadora…) pero funcionan y hacen su servicio.
Como no encontramos la pieza que buscamos, volvemos por el mismo camino y me entiendo con el fontanero para hacer algunos arreglos en casa y luego llevarle a la finca, pues tengo un grupo que quiere leer la Biblia en ese pueblo… Llueve a mares y le dejo en la finca mientras vengo a leer la Biblia con los que vienen, hoy ha habido un matrimonio. Espero que la próxima vez seamos más numerosos, pero por lo menos comenzar ya es algo.
En la finca cargo leña en el vehículo y la traigo para que el fontanero la pueda vender en su casa y así salir adelante cuando no hay quehacer como fontanero.

Tenemos luz y hay conexión, así me pongo al día de lo que pasa por el mundo y envío algunos correos.

martes, 25 de julio de 2017

25 de Julio de 2017

Martes

Se ha pasado la noche lloviendo, pero por la mañana escampa y se puede transitar el camino hasta Nagoyon donde me encuentro con el grupito de gente  ferviente que madruga y mucho. Juntos celebramos la eucaristía en la fiesta de Santiago.
El regreso es apretado, pues quiero no estar tarde para la siguiente misa en Madonna donde hay un nutrido grupo. Aquí sin problemas de tiempo, comparto algo de la vida de Santiago, aunque lo de la tradición en España lo dejo para otro momento.
Han venido unos cuantos conmigo en el vehículo y les he dicho que les puedo volver por la tarde, pues levaré las chapas que quedan. También me llama el jefe de los albañiles que viene y aprovecharé para hacer varias cosas al mismo tiempo.
Ha llovido durante la mañana, el coci ha ido al mercado y después he hablado un buen rato con él. No veo que hagamos muchos progresos, pero por lo menos me sonríe y no sé si es que entiende o porque no entiende nada se sonríe… Misterios africanos.
Cargar las chapas en la tienda nos cuesta una hora de espera hasta que al final estamos pasados por agua, pero nos ponemos en camino y lo que más me llama la atención es que pasando y con lluvia, me hacen señales desde un lado y cuando me paro, un grupo de chavalitos jóvenes se sube a la parte de atrás del vehículo (dentro vamos llenos) y están contentos a pesar de la lluvia abundante… Han encontrado alguien que les va a ahorrar diez kilómetros de andar por el barro, y están encantados.
En la construcción las cosas avanzan lentamente, pero avanzan y espero que para el fin de semana las chapas puedan estar puestas y algo que está con el techo ya da una sensación muy diferente.
Me vuelvo acompañado por una de las maestras de la escuela… No sé para qué he preguntado… Tiene tres criaturas y el marido se acaba de ir con otra… Así andamos por aquí.

Había luz, pero se fue y tampoco tenemos conexión. He llamado a la compañía y… A ver qué sale para mañana.

lunes, 24 de julio de 2017

24 de Julio de 2017

Lunes

Es 24 y contamos con la protección de María Auxiliadora. Salimos temprano hacia Lungi, donde tendremos reunión de los salesianos, primero como retiro durante la mañana, acabando con la misa y comida y después de comer dos horas más de encuentro para tratar temas de proyectos y otros asuntos que nos conciernen a todos.
Llegamos con un poco de retraso, pues la lluvia nos ha acompañado durante todo el camino. El retiro se sigue normalmente con adoración y misa y después de la misa, mesa. Un arroz con pollo y salsa y también un cocido de carne con bastante caldo que la gente toma para entrar en calor porque le día está pasado por agua.
Se ha hablado de los proyectos de cada comunidad y de la nuestra en particular de construcciones en el terreno y de la moringa, que acabarán de redactar en unos días en la oficina de desarrollo.
Finalizada la reunión salimos de nuevo hacia casa. La lluvia nos ha acompañado durante toda la jornada, es el caer agua persistente que crea un ambiente de humedad en el que en cuanto salga el sol, las plantas crecen por momentos.
Estamos cansados, pero contentos del viaje, del encuentro con los hermanos y del trabajo que hemos realizado y hemos propuesto de encontrarnos de manera regular cada trimestre. La próxima vez será en diciembre.

Acabamos le día agradeciendo a María Auxiliadora su protección.

domingo, 23 de julio de 2017

23 de Julio de 2017

Domingo

Voy a decir la misa a Madonna y lo hago con el vehículo de la comunidad, pues el de los pueblos está averiado. El mecánico viene, incluso en domingo, y se pasa el día intentando resolver algo en lo que se le pasa el día y sólo al final de la tarde logra presentarse con el vehículo reparado.
Digo la misa en Madonna y luego voy a Towama, donde la gente sigue llegando tarde y el coro además de llegar tarde no ha preparado bien las cosas, pero en el evangelio piden paciencia y trato de tenerla en la práctica, pues es lo que se necesita ahora y aquí. Por lo menos han limpiado ls manteles y las manchas de cera del altar y alrededores, que también es algo positivo.
Para mi sorpresa, después de misa han convocado una reunión a la que me quedo, pues tampoco me han invitado, pero veo que quieren hacer equipos de gente para encargarse de servicios que se necesitan en la iglesia. Les animo a que lo hagan con grupos que se encuentren para rezar que es una de las formas de mantenerse unidos y la reacción es de sorpresa, pero de apoyo a lo que les digo y se forma un grupo de lectura de la Palabra de Dios, que nos reuniremos por la tarde.
Después de comer y descansar un momentito, voy a Nagoyon para la misa. Me acompaña un señor de la parroquia que sigue a las parejas que se preparan para casarse y la conversación que tenemos es interesante y explicativa de lo que vivimos en la iglesia.
A la llegada ya hay algunos que esperan y están rezando el rosario. Comenzamos un poco antes de la hora, pues ha comenzado la lluvia y nos acompaña durante toda la celebración.
Vuelta a casa con el vehículo cargado y me paro en Towama para  organizar el grupito de gente que quieren leer el evangelio. Les animo en la lectura y espero que la semana que viene haya algo que compartir.

En casa tenemos luz y hablo un rato con el mecánico que ha reparado el vehículo y le acerco a su casa, pues la lluvia continúa.