Crónica de las experiencias vividas en Bo (Sierra Leona) por el misionero salesiano Antonio Gutiérrez
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viernes, 4 de agosto de 2017
lunes, 31 de julio de 2017
31 de Julio de 2017
Lunes
Último día de mes y Joseph ha ido a Lungi a buscar a
alguien que viene en el avión. Voy a decir la misa a Madonna y vuelvo para la
clase de lengua, pero el profe no está muy en forma y lo dejamos para otro día.
Tenemos en casa los que van a ser animadores del
campamento que empezamos la semana que viene y hay que entrenarlos. Comenzamos
con una misa, si bien antes he intentado ver la situación en la que se
encuentran. Puede pasar, la mayoría están bautizados y comulgan.
Me paso la mañana con ellos hablando de geografía,
historia y tratando de situar a Don Bosco y sus sistema preventivo en el
contexto de su tiempo. Lo intento hacer ameno y atrayente, aunque algunos
siguen su móvil más que lo que les digo… Se sorprenden cuando les pregunto cómo
van a reaccionar la semana que viene cuando ellos estén en mi sitio y los críos
en el suyo…
Por la tarde tienen entrenamiento y juegos de los que
van a preparar para los críos de la semana que viene. Yo voy también a Nagoyon.
Llevo comida para los que van a trabajar en el acondicionamiento de la iglesia
y alrededores y algunas cosas para los albañiles que mañana se van a su destino
en espera de volver después de la lluvia.
Tenemos un rato la luz, pero después se va y nos
pasamos la noche en blanco, o mejor en negro.
Fin de mes y momento de hacer balances y de dar
gracias a Dios por el trabajo que hemos hecho y pensamos en particular en la
iglesia de Nagoyon, y pedirle fuerzas para el mes que sigue.
domingo, 30 de julio de 2017
30 de Julio de 2017
Domingo
Hoy toca levantarse temprano, pues hemos encontrado un
cura que dice la misa en casa en la parroquia y así voy a los pueblos como
otras veces. En Nagoyon la gente está, pero se ve que han perdido el hábito de
venir por la mañana después de casi dos meses de hacerlo por la tarde. Pero
están muy contentos con la iglesia nueva y el techo recién acabado.
Tikonko es la siguiente estación, donde buen número
llegan tarde, pero por lo menos la presencia es aceptable. Tanto aquí como en
el anterior, insisto en el tesoro que es para nosotros Jesús y cómo estamos
invitados a seguirle como nuestra mejor opción.
En Towama la gente está presente en buen número ero
sigue llegando con retraso una buena cantidad y les hago la misma advertencia.
Después de misa tienen una reunión y me quedo para seguir lo que dicen y
deciden, lo que me hace llegar a casa bastante tarde.
Me tomo el consabido plato de arroz, me echo una
pequeña siesta, una buena ducha y de nuevo en marcha para la reunión con los
líderes de las comunidades de los pueblos y los maestros. Por el camino voy
recogiendo a los que vienen y cuentan con mi transporte y llegamos a destino
con el vehículo lleno, pues también hay gente en el camino.
Le primera impresión que reciben los que no había
visto la iglesia es muy positiva y todos se deshacen en elogios de lo que hemos
construido. Durante la reunión les hablo de muchas y variadas cosas, de la
construcción en particular y de las dificultades que hemos tenido que afrontar
y cómo con tesón las hemos ido superando. El testimonio de algunos de ellos
diciendo que han dejado el campo por estar en la construcción les llama la
atención.
Otro tema muy claro es el recurrente que “quiero estar
con ellos”, no sólo yo, sino los salesianos, pero la pregunta es si ellos están
dispuestos a estar conmigo, algo que no siempre es realidad. Pero por mi parte
les hago ver que estoy disponible para ellos cuando ellos estén presentes si me
llaman.
Seguimos con varios pueblos concretos y con temas de
presencias en la iglesia, construcciones y lo que esperamos de unos y de otros.
La reunión se prolonga, pues hoy no tenemos otra cosa que hacer después y a la
conclusión hay algo especial, pues siempre los que reciben han dado de comer a
los que llegan, pero hoy no hay nada preparado porque no tienen comida los que
han estado trabajando en la construcción. La reacción es positiva. Yo les he
sugerido el que lo hagan así para hacerles ver que a pesar de la costumbre
africana de recibir y dar de comer, también se puede recibir y ofrecer el
trabajo que se ha hecho como un modelo. La reunión se acaba, empleamos un rato
en conversaciones con unos y otros y volvemos a casa bien entrada la noche. A
los que van al pueblo que la otra vez les llevé, les doy el dinero para que les
lleve una moto, me sale más barato y me ahorro el esfuerzo del viaje, que hoy
ha sido jornada intensa y bien aprovechada. Estoy satisfecho del trabajo y de
la respuesta que unos y otros van dando y le agradezco a Dios por el tesoro de
la gente que tengo entre manos, a la vez que le pido que me ayude a llevar a
buen puerto el cometido que tengo en los pueblos.
sábado, 29 de julio de 2017
29 de Julio de 2017
Sábado
Seguimos con la misma tónica que ayer de luz y de
lluvia, pero hoy, último sábado de mes, la gente está limpiando el barrio y no
vienen a misa por la mañana, pero sí lo hacen los de Madonna, donde voy y me
encuentro con un grupo no muy grande porque vienen los que están cerca y llegan
a pie, pues las motos no circulan hasta las diez.
Vuelvo a casa, leo un rato, preparo cosas par la
tarde, limpio la habitación y me preparo para ir a rezar a la cárcel. Hoy no ha
habido problemas en la entrada y el rato que he estado don ellos rezando ha
sido muy agradable, viendo que hay grupos de amigos que se comunican y que
cuando hablo con ellos sonríen, cosa que no suele pasar en la cárcel de ordinario.
Esto es algo que me anima en el trabajo y sobre todo estar con los que nadie
quiere y hacerles sentirse felices durante un rato.
En casa me paso un rato con el cocinero y seguimos en
la batalla por hacerle comprender cosas que le resulta difícil ver, pero que
tenemos que hacerle comprender.
Después de comer y echar un rato de siesta, me
encamino a los pueblos, hoy seguido por viajeros desde casa y comprando algo
que falta para acabar el tejado.
Cuando llego ya hay algunos esperando y otros más se
van sumando y como hay gente de las parejas además de los maestros, intentamos
hacer la reunión conjunta. No sé si ha sido una buena idea, pero por lo menos
han intervenido unos y otros y hoy, cosa admirable para estas fechas, ha habido
casi treinta adultos presentes, aunque las comunicaciones no se han salido de
lo ordinario de que se entienden y no discuten.
Después de la reunión he tenido un rato de encuentro
con el operador (es el nombre que dan aquí al que funciona con la
motosierra) y con el que más o menos le sigue en el monte. La cosa ha sido
fácil y nos hemos prometido continuar con el trabajo y con los compromisos
adquiridos.
Después estuve un buen rato para intentar obtener
fotos de un teléfono en el ordenador, pero no lo logré. Sí me hizo venir más tarde
de lo que suelo llegar y me llamó la atención la paciencia que han tenido los
que me esperaban para volver a sus casas, las parejas que habían venido de otro
pueblo.
Sigue habiendo gente en el camino a los que invito a
entrar en el vehículo y que están más que contentos. Les ha pillado la noche en
camino y el que se les lleve un trozo del camino en coche es siempre una
alegría para ellos.
En casa, cena, ver un rato los correos y a dormir que
mañana espera día largo.
viernes, 28 de julio de 2017
28 de Julio de 2017
Viernes
Seguimos sin luz y la oración de la mañana con la
linterna y le misa con el generador, yo en Madonna, donde hay un buen número de
gente a pesar del tiempo lluvioso.
Después del desayuno tenemos una reunión de
preparación del campamento que vamos a tener con los muchachos en el mes de
agosto Hace falta aclarar cosas, fijar puntos, ajustar horarios y actividades y
todo se va realizando de la mejor forma que se puede.
Salgo a la ciudad, visito al mecánico. Seguimos con
los problemas de las piezas del camión. Vuelvo a casa y me vienen a pedir
comida… A veces te ponen en tesituras que no sabes qué hacer… Vuelvo a salir
para varios asuntos y se pone a llover con disposición que me vuelve a casa
para la comida.
Mientras echo la siesta me llaman para ir a comprar
unas chapas que nos quedan y las llevo al pueblo donde construimos la iglesia…
Con ello acabamos de poner el tejado. Es una cosa que a todos nos alegra el ver
que hemos llegado tan lejos. Ahora pararemos un tiempo y eso permitirá a los
campesinos dedicarse a sus campos y a los demás acumular materiales en vista de
la labor que queda por hacer para finalizar. Aprovecho también para estar un
rato con el coro que está ensayando algunos cantos y lo hacemos juntos.
La vuelta a casa siempre acompañado y por gente que
hace el camino a pie y con la lluvia… cuando alguien se para y les lleva, están
más que contentos, aunque vayan atrás a plena lluvia.
jueves, 27 de julio de 2017
27 de Julio de 2017
Jueves
Amanecemos sin luz. Voy a rezar a Mattru, donde hoy el
grupo es bien reducido, no llegan a una docena, pero por lo menos saben que
estoy con ellos y así seguiremos durante tiempo.
En casa me voy pronto a la capilla para la adoración.
Hoy no hay mucho movimiento. Al final de la mañana me doy una vuelta por el
colegio, la uni de los maestros sin título, y hablo un rato con el director que
me ofrece dar clase de francés y español. Les digo que no estoy disponible,
pues me va a llevar un tiempo del que no dispongo y sugiero que se contacte a
los consulados respectivos para ver qué posibilidades nos ofrecen, pues tanto
la Alianza Francesa como el Instituto Cervantes están bien situados para
ofrecer su colaboración.
Después de comer y echar la siesta, vuelvo a la
adoración. Sigo sin estar en forma y creo que duermo mucho tiempo… Quizá la
cosa de que llueve y no vemos le sol me haga estar un poco en letargo… O eche
de menos el sol de todos los días de Cinkassé o Kandi…
A la hora me voy a la otra parroquia donde también hay
adoración y luego la misa. Son un grupito pequeño, pero por lo menos están y
celebramos la misa de manera familiar.
miércoles, 26 de julio de 2017
26 de Julio de 2017
Miércoles
Rezo con la gente en Towama. Ha habido buena entrada.
He intentado ver las estrellas, pero el cielo está muy nublado para estos
menesteres.
En Madonna, donde llego justo, hay un buen número y
juntos tratamos de dar gracias a Dios en la fiesta de los padres de la Virgen.
Está medio lloviendo. Aprovecho para hacer algunas
cosas en casa, entre ellas la colada, que ahora tarda en secar varios días por
la humedad del ambiente.
Voy a pagar la conexión a internet y esta vez me
recibe un señor amable que, después de un rato de intentar una cosa
y otra, acaba dando conexión y puedo entrar sin problemas en los correos. Como
tengo prisa, salgo esperando hacer las conexiones a la tarde.
Voy a ver al mecánico, que me propone ir a Kenema a
buscar la pieza del camión que nos falta. Lo hacemos sin pensarlo mucho, lo
mismo que visitar el centro técnico de enseñanza profesional. Es el único que
hay en esta zona y en Bo no hay ninguna máquina como las que hay aquí aunque
sean de lo más antiguas, (torno, fresa, plegadora…) pero funcionan y hacen su
servicio.
Como no encontramos la pieza que buscamos, volvemos
por el mismo camino y me entiendo con el fontanero para hacer algunos arreglos
en casa y luego llevarle a la finca, pues tengo un grupo que quiere leer la
Biblia en ese pueblo… Llueve a mares y le dejo en la finca mientras vengo a
leer la Biblia con los que vienen, hoy ha habido un matrimonio. Espero que la
próxima vez seamos más numerosos, pero por lo menos comenzar ya es algo.
En la finca cargo leña en el vehículo y la traigo para
que el fontanero la pueda vender en su casa y así salir adelante cuando no hay
quehacer como fontanero.
Tenemos luz y hay conexión, así me pongo al día de lo
que pasa por el mundo y envío algunos correos.
martes, 25 de julio de 2017
25 de Julio de 2017
Martes
Se ha pasado la noche lloviendo, pero por la mañana
escampa y se puede transitar el camino hasta Nagoyon donde me encuentro con el
grupito de gente ferviente que madruga y mucho. Juntos celebramos la
eucaristía en la fiesta de Santiago.
El regreso es apretado, pues quiero no estar tarde
para la siguiente misa en Madonna donde hay un nutrido grupo. Aquí sin
problemas de tiempo, comparto algo de la vida de Santiago, aunque lo de la
tradición en España lo dejo para otro momento.
Han venido unos cuantos conmigo en el vehículo y les
he dicho que les puedo volver por la tarde, pues levaré las chapas que quedan.
También me llama el jefe de los albañiles que viene y aprovecharé para hacer
varias cosas al mismo tiempo.
Ha llovido durante la mañana, el coci ha ido al
mercado y después he hablado un buen rato con él. No veo que hagamos muchos
progresos, pero por lo menos me sonríe y no sé si es que entiende o porque no
entiende nada se sonríe… Misterios africanos.
Cargar las chapas en la tienda nos cuesta una hora de
espera hasta que al final estamos pasados por agua, pero nos ponemos en camino
y lo que más me llama la atención es que pasando y con lluvia, me hacen señales
desde un lado y cuando me paro, un grupo de chavalitos jóvenes se sube a la
parte de atrás del vehículo (dentro vamos llenos) y están contentos a pesar de
la lluvia abundante… Han encontrado alguien que les va a ahorrar diez
kilómetros de andar por el barro, y están encantados.
En la construcción las cosas avanzan lentamente, pero
avanzan y espero que para el fin de semana las chapas puedan estar puestas y
algo que está con el techo ya da una sensación muy diferente.
Me vuelvo acompañado por una de las maestras de la
escuela… No sé para qué he preguntado… Tiene tres criaturas y el marido se
acaba de ir con otra… Así andamos por aquí.
Había luz, pero se fue y tampoco tenemos conexión. He
llamado a la compañía y… A ver qué sale para mañana.
lunes, 24 de julio de 2017
24 de Julio de 2017
Lunes
Es 24 y contamos con la protección de María
Auxiliadora. Salimos temprano hacia Lungi, donde tendremos reunión de los
salesianos, primero como retiro durante la mañana, acabando con la misa y
comida y después de comer dos horas más de encuentro para tratar temas de
proyectos y otros asuntos que nos conciernen a todos.
Llegamos con un poco de retraso, pues la lluvia nos ha
acompañado durante todo el camino. El retiro se sigue normalmente con adoración
y misa y después de la misa, mesa. Un arroz con pollo y salsa y también un
cocido de carne con bastante caldo que la gente toma para entrar en calor
porque le día está pasado por agua.
Se ha hablado de los proyectos de cada comunidad y de
la nuestra en particular de construcciones en el terreno y de la moringa, que
acabarán de redactar en unos días en la oficina de desarrollo.
Finalizada la reunión salimos de nuevo hacia casa. La
lluvia nos ha acompañado durante toda la jornada, es el caer agua persistente
que crea un ambiente de humedad en el que en cuanto salga el sol, las plantas
crecen por momentos.
Estamos cansados, pero contentos del viaje, del
encuentro con los hermanos y del trabajo que hemos realizado y hemos propuesto
de encontrarnos de manera regular cada trimestre. La próxima vez será en
diciembre.
Acabamos le día agradeciendo a María Auxiliadora su
protección.
domingo, 23 de julio de 2017
23 de Julio de 2017
Domingo
Voy a decir la misa a Madonna y lo hago con el
vehículo de la comunidad, pues el de los pueblos está averiado. El mecánico
viene, incluso en domingo, y se pasa el día intentando resolver algo en lo que
se le pasa el día y sólo al final de la tarde logra presentarse con el vehículo
reparado.
Digo la misa en Madonna y luego voy a Towama, donde la
gente sigue llegando tarde y el coro además de llegar tarde no ha preparado
bien las cosas, pero en el evangelio piden paciencia y trato de tenerla en la
práctica, pues es lo que se necesita ahora y aquí. Por lo menos han limpiado ls
manteles y las manchas de cera del altar y alrededores, que también es algo
positivo.
Para mi sorpresa, después de misa han convocado una
reunión a la que me quedo, pues tampoco me han invitado, pero veo que quieren
hacer equipos de gente para encargarse de servicios que se necesitan en la
iglesia. Les animo a que lo hagan con grupos que se encuentren para rezar que
es una de las formas de mantenerse unidos y la reacción es de sorpresa, pero de
apoyo a lo que les digo y se forma un grupo de lectura de la Palabra de Dios,
que nos reuniremos por la tarde.
Después de comer y descansar un momentito, voy a
Nagoyon para la misa. Me acompaña un señor de la parroquia que sigue a las
parejas que se preparan para casarse y la conversación que tenemos es
interesante y explicativa de lo que vivimos en la iglesia.
A la llegada ya hay algunos que esperan y están
rezando el rosario. Comenzamos un poco antes de la hora, pues ha comenzado la
lluvia y nos acompaña durante toda la celebración.
Vuelta a casa con el vehículo cargado y me paro en
Towama para organizar el grupito de gente que quieren leer el
evangelio. Les animo en la lectura y espero que la semana que viene haya algo
que compartir.
En casa tenemos luz y hablo un rato con el mecánico
que ha reparado el vehículo y le acerco a su casa, pues la lluvia continúa.
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