Vistas de página en total

domingo, 31 de enero de 2016

31 de Enero de 2016

Domingo

Y hemos llegado al final del mes y… henos aquí dispuestos a celebrar la fiesta de nuestro fundador Don Bosco.
La ocasión es admirable y la suerte es inmensa. Pensar que por primera vez el sucesor de Don Bosco va a celebrar esta fiesta fuera de Turín y que ha querido celebrarla con nosotros… Y le damos las gracias a Dios y a Don Bosco por tanta bendición como recibimos.
Por la mañana tenemos la oración en la capilla y a continuación el desayuno, y después nos vamos hacia la iglesia en la parroquia donde ya la gente nos espera. Hoy la iglesia es pequeña para tanta gente que está presente y nos acompaña a los salesianos en nuestra fiesta. Todos los salesianos trabajando en el país estamos presentes. Somos catorce. Además del provincial que acaba y el que comienza. También ha venido un salesiano de Nigeria y el Rector Mayor y su secretario.
La misa dura tres horas, pero como dice el Rector Mayor, es aquí en África donde eso pasa y no ocurre nada: los críos aguantan sin moverse y los adultos no nos damos cuenta de que el tiempo pasa, porque estamos celebrando nuestra fe y lo hacemos sin prisa.
El Rector Mayor ha presidido la eucaristía y lo ha hecho por primera vez en inglés. Bastante conseguido para mi modo de ver, pues tengo la experiencia de haber vivido la misma situación en varias lenguas y en distintos lugares y es algo que recuerdo con cierta nitidez… Mi primera misa en francés un domingo ante los catecúmenos en Parakou… La primera vez que intenté decir misa en baribá en Parakou… La primera misa en mokolé en Kandi… La primera vez que dije misa en moba en un pueblo del norte del Togo… La primera misa en mende en Tikonko aquí en Sierra Leona… Son sensaciones que conservo muy nítidas a pesar del paso del tiempo…
Cuando tienes un texto delante de ti para leer en voz alta y ves todos los problemas a los que tienes que hacer frente, y a medida que vas leyendo, te va faltando el aliento y te quedas sin aire en los pulmones y te sientes sin fuerzas, y sudas y ves que, a pesar de las veces que lo has repetido y lo has preparado, no es aún suficiente, y la cosa no te da para más y te ves como David contra Goliat…
Pero cuando acabas la misa, tienes la sensación de haber dado un paso importante en tu relación con la comunidad, pues hasta los críos que te tenían un cierto miedo, ahora se te acercan y te abrazan; y los adultos te toman como uno de los suyos… Es algo que tengo grabado en la memoria y que podría dar muchos detalles de cada una de estas experiencias inolvidables que sólo vives aquí…
Después de la misa nos sacamos la foto los salesianos presentes y luego hubo comida en el terreno de la iglesia para todos los presentes y los salesianos vinimos a casa y comimos juntos en el comedor. Fue también un rato muy agradable de compartir experiencias. En la mesa se intenta hablar italiano, pero los anglófonos entienden bastante poco y se opta por hablar español y traducir un poco.
Hubo un rato de descanso que aproveché para ver el correo y las noticias. Me decían que en Pamplona nos han recordado y han pensado en nosotros, la fiesta de Valdocco… Y, como decía el Rector Mayor en la homilía, hay ciento treinta y dos Valdoccos en el mundo (los países en los que los salesianos estamos presentes) y cada uno está celebrando la presencia de Don Bosco con nosotros y tratando de hacer realidad su sueño.
Nos encontramos luego los salesianos con los demás miembros de la familia salesiana, los cooperadores, los antiguos alumnos y los cooperantes. Es una realidad que la familia es aún pequeña, pero hay que darle tiempo para que crezca y las cosas irán apareciendo.
Junto con los miembros de la familia salesiana rezamos el rosario en procesión y delante de la estatua de María Auxiliadora nos dio las buenas noches y después compartimos también la cena en el patio de atrás de la casa. Alrededor de sesenta nos encontramos presentes. A medida que se iba acabando, nos fuimos dispersando, unos por tener que ir al ferry para ir a La capital y otros hacia sus casas.
Estuve hablando un momento con el secretario del Rector Mayor y le hice ver una cierta preocupación por su salud, pues me da que la habitación en la que duerme es un centro de energía negativa y eso le puede afectar a la salud. Me dijo que se lo comunicará mañana y yo le prometí tenerles presentes de forma especial en la oración.

Final de un día, final de un mes en el que hemos vivido tantas experiencias y tanas sensaciones que nos invitan a agradecer a Dios lo que de Él recibimos, lo que estamos viviendo y las ilusiones que tenemos de seguir en la brecha en la familia de Don Bosco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario